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"Vera Rubin Ridge", una elevación compuesta de una gran cantidad de óxidos de Hierro, vista por la ChemCam en Sol 1,745
Fobos saliendo de un eclipse.Sol 1730

miércoles, junio 25, 2014

El dragón rojo

China podría poner el pie en Marte dentro de 6 años, con una sonda orbital y un rover.

En 2020, si no hay cambios en el calendario previsto, debería despegar de La Tierra el nuevo rover marciano de la NASA, una especie de "hermano" de Curiosity en su diseño, pero en este caso con el objetivo específico de encontrar señales de la antigua presencia de algún tipo de vida. Cuando eso ocurra posiblemente este último aún estará en activo (su generador radiactivo tiene una duración vida mínima de 14 años), pero bién podría ser que no fuera el único que estuviera en Marte esperando su llegada, si las palabras expresadas por Ouyang Ziyuan, jefe científico del programa lunar chino durante la 22nd International Planetarium Society Conference en Beijing son ciertas.

Y es que, según Ouyang, China está desarrollando ya un ambicioso programa de exploración de Marte, que tendría su primer paso precisamente en 2020, con el envío de una misión doble, un orbitador y un rover en superficie (parecido a lo que fueron las Vikings a finales de los 70), siendo sus objetivos principales la búsqueda de vida, tanto actual como antigua, y para evaluar el ambiente del planeta, explicó Ouyang:"La misión también marcará el comienzo de los viajes más profundas de China en el espacio exterior".

Estas declaraciones traen de regreso las declaraciones de Ye Peijian, jefe científico del programa Chang'e-3, a principios de este año, donde afirmó que China ya tiene la capacidad de explorar Marte, ya que las estaciones terrestres se han mejorado y los problemas relacionados con el control y las comunicaciones habían sido resueltos durante la segunda fase del programa lunar. Aunque, cuando sacaba el tema de la sonda india Mangalyaan, los científicos chinos habían expresado que su país no tenía por ahora planes para Marte y que su objetivo actual era La Luna, estas declaraciones vienen a confirmar que nada más lejos de la verdad, y que la, esperando su llegada al planeta rojo, previsto para Septiembre, éxitosa misión India podría haber acelerado las cosas.

No sería, como de momento si parece esta última, una misión aislada, ya que Ouyang mostró una posible calendario futuro para la exploración de Marte, y que incluye una misión de extracción de muestras para su transporte a La Tierra, algo que podría ocurrir en 2030. Y más allá quién sabe, aunque la correlación entre las fechas marcadas por China con las de la NASA, con un rover en 2020, una posterior misión de recogida de muestras con una fecha aún por determinar pero que no estaría lejos de ese 2030, y que podría estar seguida por misión tripulada durante esa década nos podría indicar hacia donde apuntan los planes del gigante asiático.

No sería, y es importante recordarlo, la primera misión marciana de China, ya que en 2011 se lanzó la sonda Yinghuo-1 como parte de la misión de la Fobos-Grunt, pero el total fracaso de esta misión rusa la arrastró a un prematuro final. Así que resultaba complicado pensar que habían olvidado por completo este planeta, y que más bién estaban esperando a tener la capacidad de enviar una nueva misión por si mismos, sin depender de otros, aunque oficialmente se dijera lo contrario.

China está actualmente desarrollando un programa lunar potente, aún por debajo de los logros de los EEUU y la antigua URSS, pero que está avanzando a gran velocidad. La Chang'e-3 sigue en activo en la superficie lunar, al igual que el rover Yutu, inmovil por un fallo en su sistema de desplazamiento pero aún activo y recogiendo datos del entorno, mientras que la Chang'e-4 podría seguirle en 2015 y la Chang'e-5 en 2017, que debe traer muestras a La Tierra. Un programa igualmente potente para Marte podría ser cuestión de pocos años.

La Yinghuo-1 fue el primer intento de China de alcanzar Marte, aunque sin capacidad de hacerlo por si misma se integró en la misión rusa Fobos-Grunt, con catastróficos resultados. Quizás era demasiado pronto para un programa espacial en rápido crecimiento pero aún muy verde en muchos aspectos. En 2020 las cosas podrían ser muy diferente.

Chang'e-3 representó el primer intento de China de aterrizaje en otro mundo. Su éxito abrió las puertas a futuras misiones y hacia objetivos más ambiciosos. 

Next stop - Mars: China aims to send rover to Red Planet within six years

China aims for rover on Mars by 2020

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