Ultimas imágenes de Curiosity

Autorretrato de Curiosity, a partir de imágenes tomadas por la cámara MAHLI, situada en el extremo de su brazo robótico. 26 de Febrero de 2020.
Nubes en los cielos marcianos

martes, mayo 26, 2020

Ojos en el infinito

Recorriendo nuestra galaxia como nunca lo habíamos hecho.

La misión Gaia nació con el ánimo de revolucionar lo que sabemos de nuestro hogar galáctico, levantando el mayor y más preciso mapa jamás creado de la Vía Láctea, no solo marcando la distancia de más de mil millón es de estrellas, sino también situándola en un espacio en tres dimensiones, marcando su trayectoria y estimando tanto su brillo como su color. Un libro galáctico que permite a los astrónomos proyectar una imagen no solo del presente, sino del pasado y el futuro.

Es imposible mostrar en una secuencia la inmensidad de lo logrado, ya que literalmente hay varios miles de millones de estrellas, cada una de forma individual. Entender tales magnitudes solo está en manos de los astrónomos, que estudian partes concretas con todas las técnicas disponibles, extrayendo información que permite dar forma a no pocos estudios presentados hasta ahora. Para los simples "mortales", sin embargo, siempre queda la posibilidad de disfrutar de un viaje general de un extremos a otro de la galaxia. Esto es lo que nos ofrece ahora un nuevo vídeo de la Agencia Espacial Europea.

Con un total de 1.700 millones de estrellas de la segunda publicación de datos, nos adentramos aquí en la Bóveda Celeste observada por Gaia entre Julio de 2014 y Mayo de 2016. Podemos observar las zonas más densamente pobladas, teñidas de un tono blanquecino, especialmente el centro galáctico, así como muchos cúmulos globulares abiertos y las dos Nubes de Magallanes, galaxias satélite de la nuestra y cuyas estructuras se revelan aquí con un detalle increíble. Todo el conjunto se completa con inmensas nubes de gas y polvo, que se ven aquí como formaciones oscuras recortándose sobre el resplandor de las estrellas situadas por detrás de ellas.

Muchos soñabas con lo que Gaia podría ofrecernos, y ciertamente cumplió ampliamente las expectativas. Ante nosotros la inmensidad de la Vía Láctea, casi una visualización de lo infinito, nunca se desplegó con semejante esplendor.

La Vía Láctea en todo su esplendor. Solo tenéis que abrir la imagen y asombraros con la inmensidad.

Un ejemplo del infinito. Cada punto de luz es una estrella, muchas quizás con sus propios planetas.

Gaia’s sky in colour

jueves, mayo 21, 2020

El resplandor de la Hélade

Un repaso a algunos de los conocimientos astronómicos más asombrosos de la antigua Grecia.

Se la considera como la cuna de la civilización occidental, y ciertamente no falta razón para ello. Fue un mundo donde siempre, excepto en casos de una amenaza global externa, se impuso la división, la guerra y la incomprensión mutua, a pesar de compartir lengua, historia y religión. Pero quizás por ese mismo ambiente tan hostil y la necesidad de aislarse de tanta miseria poniendo la mente en cotas más elevadas, fue también tierra de algunas de las mentes más brillantes de la historia, que si bien lejos de acertar en todo o ser perfectos, lograron en ocasiones acercarse a la verdad hasta extremos que nos siguen asombrado.

Quizás el gran drama de todo ello es que sus ideas no fueran aceptadas en su época, quedando solo como extraños conceptos que debieron esperar varios milenios en el casi olvido para resurgir de nuevo. Cuanto tiempo perdido, ciertamente. Y en honor a esos logros, aunque la historia en ese momento no les diera la atención que se merece, veamos los más destacados.

1) El Sol como centro: Aristarco de Samos (310 a. C. a 230 a. C.) argumentó que el Sol era el "fuego central" del cosmos y colocó todos los planetas conocidos en el orden correcto a su alrededor. Es la más antigua versión de la teoría heliocéntrica conocida. Desafortunadamente el texto original se ha perdido en la historia, por lo que no podemos saber con certeza cómo llegó a estas extraordinarias conclusiones.

2) El tamaño de La Luna: Uno de los libros de Aristarco que sobrevivió hasta nuestros tiempos trataba sobre los tamaños y distancias planetarias. En este presentaba los primeros intentos de cálculo conocidos de los tamaños relativos y las distancias al Sol y la Luna, y asumía que este primero esta estaba más lejos a partir de los eclipses solares. Además, en el instante en que la Luna está en el primer o tercer cuarto, Aristarco razonó que junto con Sol, la Tierra formarían un triángulo rectángulo.

Aristarco usó los cálculos geométricos de Pitágoras para estimar que la distancia al Sol era entre 18 y 20 veces la distancia a la Luna, y que este última tenía aproximadamente un tercio del de la Tierra. Mientras se quedó corto en el primer caso (que llega a los 390), en el caso de la segunda se aproximo asombrosamente a la realidad.

3) La circunferencia de la Tierra: Aunque parezca un concepto relativamente moderno, que nuestro mundo es una esfera es algo de lo que se hablaba hace varios miles de años, aunque fuera algo que no fuera aceptado en general. Pitágoras es considerado como el primer defensor de una Tierra esférica, pero sería Eratóstenes en que daría cifras, a partir de cálculos hechos basándose en medir las diferentes longitudes de las sombras proyectadas por postes colocados verticalmente en el suelo, durante el mediodía en el solsticio de verano, en diferentes latitudes. El llegó a la conclusión de que nuestro planeta tenía una circunferencia de unos 40.000 Kilómetros, cerca, muy cerca de la realidad.

Más tarde, otro científico griego llamado Posidonio (135BC a 51BC) usó un método ligeramente diferente y llegó a casi exactamente la misma respuesta. Habitante de la isla de Rodas durante gran parte de su vida, allí observó que la brillante estrella Canopus se situaba muy cerca del horizonte. Sin embargo, cuando se desplazaba a Alejandría, en Egipto, vio que esta ascendía a unos 7.5 grados. Dado que 7.5 grados es 1/48 de un círculo, multiplicó la distancia de Rodas a Alejandría por 48, y llegó a un valor también de aproximadamente 40.000 km.

4) La primera calculadora astronómica: El mecanismo de Antikitera es quizás uno de los ingenios más asombrosos que ha llegado hasta nosotros, fascinante incluso aunque lo hiciera solo en forma de algunos fragmentos.

Estudiada en profundidad, tenemos una idea más o menos una idea clara de como era en sus buenos tiempos. Era una caja que alberga docenas de ruedas dentadas de bronce finamente mecanizadas. Cuando se giraba manualmente mediante un mango, los engranajes movían discos en el exterior que mostraban las fases de la Luna, el momento de los eclipses lunares y las posiciones de los cinco planetas conocidos (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno) en diferentes épocas del año. Esto incluso explicaba su movimiento retrógrado, un cambio ilusorio en el movimiento de los planetas a través del cielo.

No sabemos quién lo construyó, pero data de algún momento entre los siglos III y I a. C., e incluso puede haber sido obra de Arquímedes. La tecnología que poseían sus engranajes tenía una sofisticación que no se volvió a ver en mil años.

5) Hemisferio Sur: El historiador Heródoto afirmó que África estaba rodeada casi por completo por mar, algo que iba mucho más allá del conocimiento general que existía en la Grecia de entonces. Sus afirmaciones se basaban en la historia de los marineros fenicios que fueron enviados por Neco II de Egipto (alrededor de 600 a. C.), para navegar alrededor de África continental, en el sentido de las agujas del reloj, comenzando en el Mar Rojo.

Era esa historia real? Un hecho astronómico parece confirmarlo, ya que según recoge el propio Heródoto al superar el extremo sur de África, y siguiendo un curso hacia el oeste, los marineros observaron que el Sol estaba en su lado derecho, sobre el horizonte norte, algo que solo pudo ocurrir si superaron el ecuador y se adentraron en el Hemisferio Sur. Una observación que para la gente de la época no tenía sentido alguno, y motivo por lo cual existían tantas dudas sobre su veracidad. Solo algunas mentes despiertas, adelantadas a su tiempo, quizás entendieron lo que había ocurrido.

Así fue la antigua Grecia, o la Hélade, como lo denominaba ellos. Un crisol de conflictos, luchas y atomización política, pero también capaz de generar mentes prodigiosas que ojalá hubieran sido escuchadas en su tiempo.

Una reproducción del siglo X de un diagrama de Aristarco que muestra parte de la geometría que utilizó en sus cálculos.

El mecanismo de Antikitera, 1000 años avanzada a su tiempo.

La "Ecúmene", el mundo conocido según Heródoto. Que lo que llamamos Africa estuviera rodeada por el océano era algo que el autor griego solo sabía a partir de la historia de los exploradores enviados por Neco II, puesta en duda en su época por su narración del Sol saliendo por la derecha, pero que es quizás la mayor prueba de su realidad.

La antigua Grecia y los griegos, o Hélade y helenos, como se llamaban a si mismos. Un mundo atomizado, lleno de conflictos, pero quizás eso mismo un crisol de sabiduría.

Four amazing astronomical discoveries from ancient Greece 

martes, mayo 19, 2020

En el corazón de los colosos

Una mirada al interior de estas máquinas.

Están con nosotros desde el inicio de la carrera espacial, y 70 años después siguen siendo el pilar central y único de todo el esfuerzo para ir más allá de la atmósfera terrestre. Y seguirá siéndolo durante mucho tiempo, ya que aún no somos capaces de imaginar opciones alternativas que resulten plausibles, de ahí que con las evidentes mejorar al ritmo de la evolución tecnológica, seguimos tal y como empezamos. Quizás en un futuro cambie, aparezca una alternativa, pero ahora mismo no parece existir otro camino.

Verlos despegar es sin duda uno de los mayores espectáculos que existen. Envueltos en un manto de humo y luz, se elevan hacia el espacio en medio de un estruendo sin igual, haciendo temblar tanto el cielo como la tierra. Pero que ocurre en el interior de estas máquinas, como se distribuye el combustible que los alimenta? El YouTuber Hazegrayart, que se especializa precisamente en todo tipo de cohetes y sistemas de viaje espacial, nos regala ahora una increíble visión del corazón de estos monstruos.

Centrándose en el Saturno V, el Space Shutle, el Falcon Heavy y el futuro SLS, y con los diversos tipos de combustible indicados en diferentes colores (Rojo para el keroseno, azul para el Hidrógeno líquido y el amarillo para el Oxígeno líquido), podemos asistir como estos se distribuyen y consumen desde el despegue hasta alcanzar la órbita terrestre. Una vista espectacular de estos colosos, el pasado, presente, y de momento, futuro de la exploración espacial.

Los cuatro protagonistas de esta historia.

If Rockets were Transparent: Video Shows You How Rockets Use up Their Propellant

sábado, mayo 16, 2020

La fría huella de Fobos

Observando la sombra de un eclipse marciano.

La Tierra tiene el inmenso regalo de la mecánica celeste de que tanto la estrella alrededor de la cual gira como la gran luna que la acompaña en su viaje se ven, desde su cielo, del mismo tamaño aproximado, lo que origina un tipo único de eclipses solares, lo que llamamos "Anillos de diamantes". Una hermosa carambola celeste que ocurre justamente en los tiempos de la Humanidad, ya que antes La Luna estaba mucho más cerca, y por lo tanto no se apreciaba tal fenómeno, y estará más lejos en el futuro, por lo que en algún momento los eclipses totales dejarán de existir. A escala cómica vivimos un momento afortunada en este aspecto.

Marte también dispone de sus lunas, aunque tan pequeñas que nunca pudieron ni soñar en rivalizar con lo que ocurre en la Tierra. En el planeta rojo solo ocurren eclipses parciales, momentáneos tránsitos en que una oscuridad tenue pero medible recorre la superficie. Tanto Opportunity como Spirit y Curiosity nos ofrecieron imágenes de esos momentos, cuando Fobos, la mayor de las dos lunas, cruzaba por delante del disco solar, proyectando su sombre en el proceso. A su manera, aunque sin la magia de los terrestre, tiene su propio encanto.

La InSight, que sigue trabajando en el estudio del interior del planeta, no puede mirar directamente al Sol como si podían sus compañeras de aventuras. Su objetivo está bajo la superficie, no arriba en el cielo, y sus cámaras, pensadas para apoyar las operaciones, no disponen de los filtros adecuados. Pero eso no significa que este por completo ciega a estos eventos, como se pudo comprobar recientemente, cuando estas registraron una caída de la luz solar de unos 30 segundos de duración. A esto le acompañó un descenso del 20% en la producción de energía de sus paneles solares durante esos instantes y de unos grados centígrados en la temperatura de la superficie.

Así, sin ofrecer imágenes directas, la InSight nos ofreció una visión amplia de un eclipse solar marciano y su fría huella de oscuridad. Nada mal para algo pensado para estudiar las profundidades, no el firmamento.
Así se ve un eclipse marciano, con Fobos transitando por delante del Sol. El rover si está preparado para observar directamente el Sol, algo más pequeño y débil que visto desde la Tierra, pero aún extremadamente brillante.

La misión Insight registra los efectos de un eclipse solar en Marte

jueves, mayo 14, 2020

Los sonidos de un encuentro

Escuchando el sobrevuelo de nuestro planeta.

Recientemente la BebpiColombo, la misión europeajaponesa a Mercurio, sobrevoló nuestro planeta a corta distancia, poco más de 12.000 kilómetros de la superficie, con el objetivo de aprovechar el tirón gravitatorio para lanzarse hacia el interior del Sistema Solar y hacia su meta final. Y no lo hizo dormida, sino con sus instrumentos activos y registrando los acontecimientos. Eso nos permite ahora "escuchar" a nuestro planeta y a la propia sonda en su encuentro final, la conversión de los datos recibidos en archivos audibles que nos regala la posibilidad de sentir casi el momento. Veamos algunos de los más interesantes.

A la sombra de la Tierra: Durante 34 minutos la BepiColombo pasó por detrás de nuestro planeta con respecto al Sol, es decir, dejó de recibir luz solar y dependió totalmente de sus baterías. La sonda aguantó sin problemas el desafío, y su acelerómetro, tan sensible que es capaz de medir incluso los cambios de velocidad causada por la presión de la luz solar sobre sus paneles, captó precisamente eso. O mejor dicho, como dicha presión se desvanecía al entrar en las sombras, provocando un ligero salto en la aceleración.

En la burbuja: La Tierra tiene un poderoso campo magnético, y en su camino de paso, la BebiColombo se adentró profundamente en el. Fue una oportunidad perfecta para que el magnetómetro de la Mercury Planetary Orbiter (una de las dos sondas que conforman a Bepi) mostrara de lo que es capaz. En 8 horas comprimidas en unos 20 segundos, podemos escuchar como la sonda se encuentra con el Arco de Choque, la frontera final entre el viento solar y el campo terrestre, cruza la Magnetopausa, una zona turbulenta intermedia, y finalmente entra en la región completamente dominada por el campo magnético de la Tierra.

Hola y hasta siempre: El Acelerómetro sigo midiendo el comportamiento de la BepiColombo, en este caso la fase final de la aproximación a nuestro planeta, desde los 27.800 a los 13.100 kilómetros de distancia.

Son los sonidos de un encuentro, y aunque no dejen de ser una reconstrucción a partir de los datos, que se mueven en frecuencias inaudibles para los humanos, siguen siendo hermosos. Es lo más cerca que seguramente nunca estaremos de vivir un encuentro planetario como si fuéramos nosotros mismos los visitantes.

Listen to the sounds of BepiColombo's Earth flyby

sábado, mayo 09, 2020

La oscuridad que se esconde entre las estrellas

Así es el agujero negro más cercano a la Tierra.

Si vives en el hemisferio sur y tienes la oportunidad, busca un lugar donde el cielo sea oscuro y libre de contaminación, y observa la constelación de Telescopium. Ahí, entre todas las estrellas visible a simple vista, se esconde un agujero negro, el más próximo conocido y el primer que podemos situar en un sistema estelar visible sin necesidad de telescopios o prismáticos. En la oscuridad de la noche, sin saberlo, quizás tu mirada se cruzo con otro mucho más profunda.

Se le conoce como sistema HR 6819, y hasta hace poco se creía que era un sistema estelar formado por dos estrellas girando alrededor de un centro de gravedad común. Sin embargo las observaciones con el espectrógrafo FEROS, instalado en el Telescopio MPG/ESO, en La Silla, mostraron una realidad inesperada y desconocida, ya que una de las estrellas orbita en realidad alrededor de un objeto invisible, con un ciclo de unos 40 días terrestres, mientras que la segunda lo hace a una gran distancia del conjunto. Un integrante invisible, con la suficiente masa para regir el comportamiento del sistema.

La respuesta al enigma parece clara, según los astrónomos: "Nos sorprendimos mucho cuando nos dimos cuenta de que se trata del primer sistema estelar con un agujero negro que se puede ver a simple vista", afirma Petr Hadrava, de la Academia de Ciencias de la República Checa, en Praga, y coautor de la investigación. "Un objeto invisible con una masa de, al menos, 4 veces la del Sol, sólo puede ser un agujero negro", concluye Thomas Rivinius, científico de la ESO y que lideró el estudio. Al no interactuar violentamente con el entorno, es virtualmente invisible, pero su presencia se deja notar.

Se conocen solo un par de docenas de agujeros negros en nuestra galaxia, dejando de lado al monstruo que habita en su centro. La existencia de los "silenciosos" como el que habita en HR 6819, sin embargo, puede abrirnos las puertas a una población inmensa hasta ahora desconocida. "Debe haber cientos de millones de agujeros negros por ahí, pero conocemos muy pocos. Saber qué buscar debería facilitarnos la tarea de encontrarlos. Encontrar uno en un sistema triple tan cercano indica que estamos viendo sólo la punta de un emocionante iceberg". Uno oscuro que habita en las tinieblas, oculto por la luz de las estrellas más brillantes, de las que ellos mismos proceden.

Animación artística del sistema, ahora triple, HR 6819.

Posición del sistema HR 6819 y su agujero negro en la Bóveda Celeste Austral.

Un instrumento de ESO detecta el agujero negro más cercano a la Tierra 

jueves, mayo 07, 2020

Un Sol en permanente pausa

Nuestra estrella, mucho más tranquila que otras parecidas.

Sabemos que el Sol presenta diversos ciclos de actividad, tanto el conocido de 11 años como otros mucho más largos. Desde 1610 existen registros fiables de las manchas solares, mientras que el estudio de los anillos de crecimiento de los arboles, así como la presencia de variables radiactivas de elementos como el carbono y el berilia, tanto en estos como en núcleos de hielo, han permitido elaborar una imagen clara de hasta 9.000 años de antigüedad. Sin embargo eso es solo un instante en la vida de nuestra estrella, que se alarga ya unos 4500 millones de años.

Para intentar extender esa imagen a tiempos más remotos elevamos nuestra mirada hacia las estrellas "solares", es decir, aquellas que son parecidas a la nuestra. Eso hizo recientemente el Instituto Max Planck, buscando astros con temperaturas, composición química, masa, edad y periodo de rotación equivalente al Sol. Especialmente importante esto último, ya que es el motor que alimenta la dinamo interna, la fuente última de sus campos magnéticos, que son la fuerza que domina su actividad y determina fenómenos como las manchas solares y grandes erupciones.

En total, 384 estrellas superaron esta criba, y este estudio, solo posible ahora gracias al inmenso catálogo de variaciones de brillo estelar ofrecido por observatorios como el Kepler, ofreció un escenario inesperado. Así, mientras el brillo solar, entre las diversas fases del ciclo solar, variaba solo un 0.07%, las de estas hermanas eran más acusabas, hasta cinco veces superior. O diciéndolo del forma inversa, el Sol es inusualmente tranquilo, incluso entre las de su propia clase. Y aunque existe cierta incertidumbre en algunos parámetros (por ejemplo, no se conoce la rotación de alguna de ellas, y se extrapoló de otros factores) lo cierto es que nos lleva a un escenario cuanto menos curioso.

No es que el Sol sea siempre una estrella tranquila, y tenemos ejemplos como el evento Carrington, ocurrido en 1859, donde una llamarada solar masiva provocó una tormenta solar de proporciones nunca vistas, golpeando la Tierra con una fuerza inusitada y provocando, por ejemplo, sobrecargas eléctricas en las líneas de telégrafos. Que este tipo de infraestructuras eléctricas fueran aún tan escasas redujo los daños, pero de ocurrir hoy día tendría efectos devastadores sobre nuestra civilización tecnológica. Y tenemos señales de otros anteriores. Afortunadamente son muy esporádicos.

Sin embargo las hermanas solares estudiadas seguramente producen este tipo de eventos de forma más habitual. Puede que el Sol esté en una fase inusualmente tranquila? Quizás hay algún mecanismo interno desconocido que impide algo semejante? No los sabemos, aunque de momento no hay señales de que nuestra estrella vaya a reactivarse hasta el punto de ponerse a la altura de sus hermanas. De momento. Más motivo aún para estudiar y vigilo sin descanso.

Comparación de las variaciones de brillo del Sol con lo que habitualmente parece ocurrir en estrellas de su misma clase.

The Sun is less active magnetically than other stars 

sábado, mayo 02, 2020

16 toneladas de tiempos pasados

Calculando la cantidad de roca espacial que cae a la Tierra cada año.

Nuestro mundo sigue creciendo y atrayendo hacia ella nueva materia, como un eco tenue de su propio nacimiento. Es algo que suele pasar desapercibido, pero estamos bajo una lluvia de objetos extraterrestres, un proceso que nunca se detuvo del todo y que incluso hoy día, 4600 millones de años después de que se formara, sigue en activo. Ahora, gracias a un amplio estudio en la Antártida, tenemos una idea de hasta que punto.

El continente helado es el paraíso de los cazadores de meteoritos. Su blanca y deshabitada superficie es un acogedor manto donde descansan apenas alterados muchos de ellos, transportados por el movimiento de los hielos y que terminan por emerger prístinos allí donde estos primeros encuentran un obstáculos. Así, mientras que la mayoría termina en el fondo del océano o expuestos en climas donde la erosión hace su trabajo destructivo, allí se conservan para la posteridad. Y a partir de ellos hacer una extrapolación del total planetario.

Esto es lo que se hizo recientemente un equipo combinado de la Cambridge University, el Imperial College London, y la British Antarctic Survey, que permitió dar una cifra a la cantidad de material extraterrestre que cae a la Tierra cada año en forma de meteorito, unas 16 toneladas. Si tenemos en cuenta el polvo interplanetario que cae a la atmósfera terrestre de forma continua la cifra se estima podría aumentar hasta las 40 toneladas, aunque evidentemente no era el objeto de este estudio.

Esta evaluación también permite poner cifras por zonas, como el hecho de que los polos reciben solo el 60% de los impactos que ocurren en zonas más ecuatoriales, lógico si se tiene en cuenta que estas rocas espaciales giran alrededor del Sol concentrados en el plano de la eclíptica, donde se mueven los planetas, ya que no dejan de ser restos del disco protosolar primordial de donde nacieron, y que la inmensa mayoría de los meteoritos (o fragmentos de ellos) que alcanzan la superficie son muy pequeños, de entre 50 gramos y 10 kilos.

Nuestro planeta sigue creciendo, y en estas rocas espaciales tenemos el testimonio de tiempos pasados, ahora convertidos en un rumor, pero que en las blancas llanuras de hielo aún pueden ser escuchados.

La Antártida, el paraíso de los cazadores de meteoritos.

Impactos de grandes meteoritos cuya detonación fue registrada entre 1988 y 2020 Esto nos da una idea, junto con los recuperados en la Antártida, donde se conservan también los más pequeñas, que son la inmensa mayoría, del flujo de material.

Antarctic meteorites yield global bombardment rate

viernes, mayo 01, 2020

El rastro de Borisov

Calculando el agua expulsada por el primer cometa interestelar conocido.

En tiempos pasados, cuando nuestros conocimiento sobre su naturaleza era más escaso, se les llamaba "bolas de nievo sucia", concentrando en esta definición la idea de que contenían tanto hielos como compuestos orgánicos. Todo ello cierto, como también que en realidad eran cuerpos mucho más complejos que todo eso, pero lo básico está ahí. Por ello, cuando despiertan y se aproximan al Sol dejan detrás suyo un rastro que es posible medir y analizar. Se hace siempre que un cometa se hace visible, pero en el caso de Borisov es algo especial, ya que es el primer que sabemos llega desde otra estrella.

Entre todos los observatorios que centraron su atención en el fugaz visitante fue el telescopio orbital Swift, que observan el Cosmos en el espectro ultravioleta. Eso le permitió detectar como, en el momento en que cruzó la frontera de los 370 millones de kilómetros del Sol, el hielo de agua empezó su sublimación, convirtiéndose en gas sin pasar por la fase líquida, algo que se detectó por la presencia de hidróxilo, el resultado de la fragmentación de las moléculas de agua por efecto de la luz solar. Este se hizo claramente visible en su aproximación, y alcanzó su pico días antes de pasar por el perihelio.

Cuanta agua dejó Borisov en su camino por el Sistema Solar? Unos 230 millones de litros, un pico de 30 litros por segundo en los momentos de máxima actividad, con una rápida disminución al alejarse, a un ritmo mucho más rápido que en cualquier otro cometa observado antes, algo que podría estar relacionado con su morfología, rotación y proceso de fragmentación, esto último observado por el Hubble a partir de Marzo. En todo caso no son cifras espectaculares, lo que nos recuerda que estamos hablan de cuerpos muy pequeños.

Estas mediciones permitieron otros hallazgos, como una estimación de su tamaño, que debía rondar los 750 metros de diámetro, y que al menos un 55% de su superficie estuvo activa, expulsando materia, lo que es, de media, 10 veces más que los cometas nacidos en el Sistema Solar. Eso se añade a otras diferencias, como una mayor producción de Monóxido de carbono, aunque en general, especialmente con su composición química, comparte más parecidos que diferencias. Entre ellas el rastro de agua que dejó tras el, la misma agua que, al menos en parte, quizás convirtió a nuestro mundo en lo que es hoy día.

Monitorizando los rastros de agua de Borisov.

NASA’s Swift Mission Tallied Water From Interstellar Comet Borisov

lunes, abril 27, 2020

Preguntas al cielo

Anunciado el nombre de la primera misión china a Marte.

El gigante asiático, que parece haber dejado atrás lo peor de la pandemia, sigue adelante con su programa espacial, que tiene en La Luna y Marte sus objetivos más inmediatos. Destaca especialmente este último, ya que será la primera vez que una sonda interplanetaria china alcance el planeta rojo, y lo hará con una misión realmente compleja, que abarcará tanto un vehículo orbital como otro de superficie. Una vez decididos a dar el salto no parece haber límites.

Aunque pueda parecer algo intrascendente, el momento en que cualquier sonda recibe su nombre marca un antes y un después, quizás simbólico pero no por ello menos importante. Y la sonda china a Marte no es una excepción, ya que recientemente se anunció su nombre. A partir de ahora podemos hablar de la sonda Tianwen-1, que puede traducirse como "preguntas al cielo".

Como en casos anteriores, China mira hacia su pasado histórico para inspirarse. Tianwen, un extenso poema escrito por Qu Yuan ( 340 a.C - 278 a.C), y donde el poeta se planteaba  una serie de interrogantes sobre al cielo, las estrellas, los fenómenos naturales y al mundo, así como sus dudas sobre algunos de los conceptos tradicionales, todo ello en busca de la verdad. Algo que encaja perfectamente con la carrera espacial, y motivo por el cual la Administración Nacional del Espacio de China (ANECh) anunció que todas sus futuras misiones interplanetarias llevaran el mismo nombre, con el único añadido de un número.

Si el calendario se cumple, la primera Tianwen despegará hacia Marte entre Julio y Agosto, con en objetivo de responder a las eternas preguntas sobre el planeta. Sin lugar a dudas el nombre hace honor a ello.

La primera misión china a Marte, en su etapa final.

China bautiza su primera misión marciana tianwen-1

domingo, abril 26, 2020

Los fantasmas de Atlas

Observando en detalle los restos del cometa.

Recientemente los aficionados a la astronomía, y los astrónomos propiamente dicho, sufrieron una pequeña/gran decepción. Todos ellos soñaban con algo espectacular, que dibujara en el cielo nocturno una impresionante silueta, quizás incluso poniéndose al nivel de otros "grandes cometas" de la historia, cumpliendo así era estadística que indicaba la aparición de uno de ellos cada siglo. Atlas, como se le conocía, parecía el candidato ideal, ya que su brillo estaba aumentado de forma exponencial. Sin embargo ese resplandor no indicó el principio, sino el final de su historia.

El 17 de Mayo cruzó un punto sin retorno, en que su estructura se vino abajo y empezó su fragmentación, la primera señal de la cual fue que su brillo, hasta ese momento creciente, se detuvo y empezó a debilitarse, a la vez que su Coma, la cabeza del cometa, se expandía y adquiría una apariencia difusa, "fantasmal". Todo indicaba lo que nadie quería, una fragmentación total, un fenómeno no desconocido para cuerpos tan frágiles, y así lo confirmaron las imágenes posteriores.

Ahora el venerable Hubble nos ofrece una visión clara de lo sucedido. Atlas parece que se partió en dos, y cada uno de ellos se fragmentaron de nuevo, dando lugar a estas dos parejas que vemos en las imágenes (A y B), aunque es posible que existieran otros, como se intuye en las dos tenues nubes de restos que vemos a la derecha (C y D), que ya se han desvanecido casi por completo. Se espera que con estas y otras observaciones se pueda entender que causó la caída de Atlas, el gran cometa que nos prometió el cielo pero terminó hundiéndose en el olvido.

Lo que se esperaba, un brillante cometa, quizás incluso tan to como Venus, cruzando el cielo nocturno. Un sueño ahora desvenecido.

That's the way the comet crumbles: Hubble image shows remains of Comet ATLAS

domingo, abril 19, 2020

Un gigante que se niega a morir

Betelgeuse recupera su brillo habitual.

Las alertas saltaron el pasado Febrero, cuando se fue desvaneciendo de nuestro firmamento, hasta niveles desconocidos hasta entonces. Se sabía que era una estrella variable, con un resplandor que fluctúa con el tiempo, pero nunca se había observado un bajón tan acusado, por lo que se planteó la posibilidad de que finalmente el momento de su muerte, su conversión en supernova, tanto tiempo esperada, ya había llegado. Es algo que estamos esperando, ya que es una estrella agotada, que abandonó su etapa estable y está entrando en otra caótica, el preludio del final.

Per ver semejante espectáculo celeste tendrá que esperar, ya que Betelgeuse parece haber ido recuperado su resplandor habitual, dejando atrás esta extraña. ¿Qué provocó semejante desplome, y su posterior recuperación? Una idea inicial era la aparición de una enorme célula convectiva de material caliente, algo que ya vemos en el Sol, pero que en el caso de esta estrella son enormes, abarcando grandes porciones de la superficie visible, sin embargo las últimas investigaciones apuntan a algo más simple, si es que algo relacionado con este monstruo puede ser catalogado como tal.

Polvo. Puede parece extraño pero este tipo de estrellas agonizantes expulsan gran cantidad de partículas, hasta formar grandes nubes que las rodean. Y en el caso de Betelgeuse parece que a principios de año (de hace unos cuantos siglos, nunca olvidemos que todo lo vemos en diferido) expulsó una enorme nube de gas y polvo, tal como hizo en 2009 (aunque en este caso no nos la ocultó de la vista) y que la hizo parecer más tenue de lo que es realidad, medio opacándola desde el punto de vista terrestre. La pista que lleva a está conclusión es el ligero descenso térmico observado, muy pequeño, de 3650 a 3600 grados Kelvin, pero significativo, puesto que solo la presencia de polvo parece encajar con dichos datos.

Todo parece que el cazador estelar, la constelación de Orión, dentro de la cual colocamos a Betelgeuse, seguirá manteniendo su familiar figura. Al menos por ahora.

La evolución del resplandor de la estrella, claramente recuperándose después de haber tocado fondo.

El espectro de Betelgeuse reveló un ligero descenso de su temperatura con respecto a los valore habituales, lo que se interpreta ahora como la presencia de un gran penacho de gas y polvo expulsado por la propia estrellas.

Betelgeuse es una estrella gigantesca, que en el lugar del Sol llegaría hasta la órbita de Marte. Sin embargo este tamaño es fruto de que perdió su estabilidad interna al agotar el hidrógeno de su núcleo, expandiéndose hasta ser lo que es hoy día, con unos límites difusos y muy fría. El Sol seguirá ese mismo destino un día.

Betelgeuse Is Bright Again

sábado, abril 18, 2020

4 meses para Bennu

OSIRIS-REx completa el primer ensayo para la futura toma de muestras.

Dentro de cuatro meses, si no cambian los planes de su equipo en tierra, afrontará el momento más crítico de su larga misión al asteroide Bennu, cuando llegue tan cerca que su brazo de toma de muestras toque literalmente la superficie, en un intenso y fugaz encuentro, todo ello sin intervención humana. Será la propia sonda, de forma autónoma, la que deberá abrirse camino entre un terreno extremadamente accidentado, tomando las decisiones necesarias para esquivar los amenazas y lograr su objetivo final. Nada sencillo, ya que Bennu resultó un lugar más inaccesible de lo que nadie imaginaba.

Actualmente, aunque con las limitaciones que implica un equipo humáno mínimo, se está trabajando intensamente para preparar ese momento, y el pasado 14 de Abril asistamos al primer ensayo general de lo que será tal evento. Ese día la OSIRIS-REx inició el camino hacia la superficie, tal como si fuera a afrontar ya su meta, aunque "solo" se hicieron dos de las cuatro maniobras previstas, que llevaron a la sonda a solo 75 metros por encima del asteroide antes de ascender de nuevo a una distancia segura.

La sonda se comportó de forma perfecta, y a las maniobras de aproximación se sumó el despliegue del brazo robótico, cuyas cámaras y sensores aprovecharon para tomar datos de la zona elegida. En Junio llevará a cabo el segundo simulacro, que servirá para constatar, de forma definitiva, que, el sistema de navegación autónoma está lista y preparada para su gran día, el 25 de Agosto, cuando todo por lo que se ha construido y lanzado esta misión afrontará su todo o nada.

Aproximación y alejamiento del asteroide, en una serie de maniobras realizadas de forma autónoma. Cuando llegue el gran día no se detendrá a 75 metros de altura, sino que seguirá hasta tocar la superficie con su instrumentos de recolección de muestras, que vemos en el centro de la imagen.

Así fue el primer simulacro de cara a la toma de muestras.

Rehearsal Time for NASA’s Asteroid Sampling Spacecraft

jueves, abril 16, 2020

Tierra creciente

Así fueron las últimas imágenes de nuestro planeta.

El 10 de Abril la BepiColombo, la misión europea-japonesa destinada a la exploración de Mercurio, pasaba rozando nuestro planeta, buscando utilizar su atracción gravitatoria para ajustar velocidad y trayectoria para iniciar, ahora si, su viaje hacia el corazón del Sistema Solar. Fue una excelente oportunidad en muchos, desde los aficionados para intentar observarla hasta los directamente implicados, que les permitió poner a prueba muchos de los instrumentos de la sonda, además de testeas sus sistemas. Y para el común de los mortales, nuevas imágenes de nuestro planeta, que siempre tienen un encanto especial, no importa las muchas que ya dispongamos.

Si ya habíamos disfrutado de la increíble secuencia y aproximación a la Tierra desde el punto de la BepiColombo, incluso teniendo en cuenta de que estábamos hablando de cámaras diseñadas para observar la propia sonda y su correcto despliegue, y no para tomas astronómicas, ahora nos llega las últimas que tomó del encuentro, cuando ya se adentraba de nuevo en el espacio y nuestro planeta se perdía en la distancia, mostrando un hermoso cuatro creciente.

"Esa media luna que se aleja....mira de nuevo ese punto. Es ahí. Es nuestra casa. Somos nosotros. En él, todos los que amas, todos los que conoces, todos los que has oído hablar, todos los seres humanos que alguna vez fueron, vivieron sus vidas''. Son las palabras de Carl Sagan cuando hablaba de famoso "punto azul pálido", la imagen de la Tierra tomada por la Voyager 1, pero adaptas a este sonda. Y funcionan igual de bien. El mensaje último que nos quiso dar el maestro es hoy tan válido como lo fue entonces. O quizás aún más.
El mensaje de la ESA a la sonda que les visitaba, basado en las palabras inmortales de Sagan.

Muchos ojos estuvieron rastreando los cielos en busca de la BepiColombo.

This stunning crescent Earth is the last view of home from the Mercury-bound BepiColombo

miércoles, abril 15, 2020

Nunca confíes en un cometa

El esperado "gran cometa" Atlas se desintegra.

Una de las leyes básicas de la astronomía es que, al hacer estimaciones de futuro, nunca debes fiarte de ellos. Su misma naturaleza los hace imprevisibles, capaces de decepcionarnos y asombrarnos a partes iguales, sin seguir en ocasiones el "plan previsto". Puedes anunciar en grandes titulares que una de estos visitantes será un espectáculo en los cielos terrestres, ya que su aumento de brillo hace presagiar lo mejor para los amantes del firmamento, y después afrontar la mayor de las decepciones.

Este es el caso del conocido como cometa Atlas (C/2019 Y4), descubierto a finales de 2019 por el Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System (ATLAS) y que prometía, observando como su brillo estaba aumento de forma espectacular, lo que levantó las expectativas de la comunidad astronómica, tanto profesional como amateur. En Mayo podrían tener ante nuestros ojos uno de esos cometas históricos, el siguiente "gran cometa" que resplandeciera de forma espectacular en los cielos de la Tierra.

Sin embargo algo paso el 17 de Marzo, cuando ese creciente resplandor se frenó repentinamente. El misterio que se resolvió este pasado 12 de Abril, con nuevas observaciones revelaron lo que quizás algunos ya sospechaban, y es que Atlas se estaba fragmentado. Un proceso relativamente habitual en estos cuerpos celestes diminutos y formado por una amalgama de polvo y hielos, que deben afrontar, si pasan cerca del Sol, una tensión inmensa, algo que algunos aguantan y otros, quizás ya tocados por muchos pases anteriores, no. Como curiosidad algunos creen que Atlas era un fragmento del conocido como gran cometa de 1843, que a su vez nació de la fragmentación de un cometa progenitor aún mayor, el gran cometa de 1106. Si es así, su inevitable y funesto destino se cumplió.

Con esto se cierra la puerta a la aparición de un espectacular cometa en nuestros cielos, al menos a corto plazo. Los pedazos de Atlas seguirán moviéndose siguiendo la órbita del cuerpo original, y se mantiene estables y no se desintegran por completo, tendríamos tres en lugar de uno solo, aunque en ningún caso podrían competir con lo que podría haber sido de no haberse roto por completo. Seguimos esperando el "gran cometa" que un día nos haga maravillarnos de nuevo. Y cuando aparezca un nuevo candidato lo miraremos siempre un una mezcla de esperanza y desconfianza.

El cometa Atlas fotografiado por varios astrónomos aficionados a principios de Abril, cuando ya se había notado que su brillo se había difuminado, pero aún no que estábamos asistiendo al principio del fin.

El gran cometa de 1843. La órbita de Atlas sugiere que nació de su fragmentación, por lo que, de ser cierto, sería como si estuviera continuando un proceso que empezó hace más de 150 años.

Comet Atlas is falling apart, new photos confirm

lunes, abril 13, 2020

Llevando Marte a la Tierra

¿Cómo se llevarán muestras marcianas a nuestro planeta?

Uno de los grandes sueños de los científicos planetarios es traer material de Marte a nuestro planeta. Ciertamente ya existe, en forma de meteoritos llegados desde el planeta rojo, pero su propia naturaleza implica que pueden estar alterados, tanto por su nacimiento, fruto de grandes impactos en la superficie marciana, pasando por su exposición al ambiente espacial, y terminando por su entrada en la atmósfera terrestre, a lo que se suma el lugar donde pueda haber descansado durante un tiempo indefinido hasta su descubrimiento, lo que les expone a posible contaminación biológica. Son interesantes y hasta cierto punto útiles, pero no ideales.

En resumen, se buscan muestras tomadas directamente de Marte. El rover Perseverance incluirá entre sus numerosas capacidad la de coger material y encapsularlo para su posterior recuperación, lo que es un primer paso importante. Pero con eso surge la gran pregunta, recuperado por que o quién? No parece existir una idea clara, y da la impresión de que es un primer paso hacia ninguna parte, un callejón sin salida, y la idea de que se queden ahí hasta la llegada de misiones tripuladas se antoja una quimera. No se atisba en un futuro a corto y medio plazo nada parecido.

Pero se está abriendo otro camino, de la mano de un esfuerzo conjunto entre la NASA y la ESA, un gran proyecto internacional para traer muestras de Marte para su estudio en laboratorios terrestres, que está avanzando por sus primeras etapas, y que debería ser una realidad los próximos años.

El proyecto se compone de diversas partes. La primera es, por parte de la NASA, un módulo de recogida de muestras, que deberá aterrizar cerca de Perseverance, y del cual saldría un pequeño rover de la ESA, que se encargaría de tomar las cápsulas dejadas por ese primero y instalarlas en el recipiente diseño para acogerlas, que será capaz, dotado de su propio sistema de impulsión, de despegar por si mismo y alcanzar la órbita marciana. Algo que no ocurrirá hasta la llegada de la segunda parte de este misión, una sonda de la ESA que "atrapará" a la capsula y regresará con ella a nuestro planeta.

Es un proyecto complejo, y que tendrá en el éxito viaje (esperemos) de Perseverance su primer paso. De lograrlo se abrirían las puertas a uno de las misiones más complejas jamás realizadas en Marte, con un lanzamiento desde la superficie de otro planeta del que solo se tienen la experiencia de algunas misiones lunares de la URSS, y la captura en órbita, algo inédito. Una apuesta para lograr lo que, de momento y sin planes de enviar misiones tripuladas al planeta rojo, es el gran sueño de la exploración espacial.

El complejo plan para hacer realidad el sueño de traer muestras marcianas a la Tierra.

El proyecto "Mars Sample Return".

This is How the ESA and NASA Will be Working Together to Bring Rocks Back From Mars 

viernes, abril 10, 2020

BepiColombo, regreso y despedida

La ambiciosa misión Europa-japonesa a Mercurio sobrevuela en éxito nuestro planeta.

Se aproximó, nos saludo y siguió su camino, y ahora ya de forma definitiva en ruta hacia los dos planetas interiores del Sistema Solar. A las 4:25 GMT alcanzaba su mínima distancia a la Tierra, poco más de 12.000 Kilómetros, o lo que es lo mismo, a la mitad de distancia a la que se mueven los satélites geoestacionarios, como los de comunicación y meteorológicos, por lo que se puede considerar que asistimos a un sobrevuelo muy cercano, casi rozándonos a una escala planetaria.


Fue una maniobra nunca exenta de riesgos, pero necesaria. Alcanzar Mercurio, su meta final, no es sencillo. En realidad es mucho más difícil que ir a Marte, por ejemplo, ya que están tan profundamente incrustado dentro del pozo gravitatorio solar, hace todo un reto el viaje, ya que debe ir frenando para "caer" de forma controlada hacia el Sol. Eso representa un gasto energético enorme, por lo que la BepiColombo no solo necesitó este encuentro con la Tierra, sino otros dos con Venus y cinco con el propio Mercurio hasta que, en el 9º y definitivo, entre en su órbita.


En todos ellos los ingenieros aprovecharán para comprobar y ajustar los instrumentos científicos tomando datos, tal como se ha hecho con nuestro planeta. Precisamente al conocer que podemos esperar ver mirando la Tierra, era un objetivo ideal para saber que todos ellos funcionan correctamente y ajustarlos si es necesario. En cierta forma su visita fue una oportunidad de realizar una "puesta a punto" de cara al futuro.

La BepiColombo tiene por delante un calendario apretado. El 16 de Octubre sobrevolará Venus, al que seguirá el 11 de Agosto de 2021 un segundo sobrevuelo de este planeta, apenas 1000 kilómetros por encima de sus nubes. Con ello reducirá de nuevo su velocidad, "cayendo" hacia la órbita de Mercurio, con el que se encontrará el 2 de Octubre de ese mismo año. Llegará entonces la fase más complicada, con una serie de 5 sobrevuelos muy cercanos (tres de ellos a solo 200 kilómetros de la superficie) hasta que el 5 de Diciembre de 2025 consiga entrar en órbita, momento en que dejará de existir, ya que las dos sondas que la componen, la europea MPO (Mercury Planetary Orbiter) y la japonesa MMO (Mercury Magnetospheric Orbiter) se separarán para iniciar cada una de ellas su propia aventura.

Fue una fugaz rencuentro, un regreso a su mundo de origen, antes de despedirse para siempre en su camino hacia Mercurio. Que tengas un buen viaje, "Bepi", y hasta siempre.
Los últimos momentos de BepiColombo junto a la Tierra.

Encuentro y despedida, un fugaz regreso a casa antes de afrontar su destino final.

Así fue el encuentro con la Tierra, así como los instrumentos de las dos sondas que estuvieron activos.

El largo camino a Mercurio. Un sobrevuelo de la Tierra, ya completado, dos de Venus y cinco previos con Mercurio antes del último y definitivo encuentro.

BepiColombo takes last snaps of Earth en route to Mercury