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martes, octubre 20, 2020

Encuentro con Venus

BepiColombo completa su primer sobrevuelo del planeta.

Tal y como estaba previsto, y cumpliendo su plan de vuelo a la perfección, la misión europea-japonesa a Mercurio completó el primero de los dos sobrevuelos del gemelo terrestre, pasando a poco más de 10.000 kilómetros de distancia y recolectando todo tipo de datos científicos al activarse siete de los once instrumentos científicos con los que la sonda (o las dos sondas, siendo más precisos) está dotada. Dentro de un año se encontraran de nuevo, esta vez a solo 500 kilómetros de distancia, por lo que se podrán obtener entonces observaciones más amplias y profundas.

Evidentemente todo este encuentro estaba marcado por el polémico descubrimiento de fosfina en la atmósfera venusiana y su potencial origen biológico, y deberemos esperar a que se analicen todos los datos reunidos para tener alguna posible conclusión, aunque estamos hablando de mediciones tan al límite de la capacidad de la BepiColombo que es posible que en esta ocasión no de hubiera detectado nada, y debamos esperar al encuentro de 2021. Tendremos que esperar noticias.

Fuera de esta problemática, destacó también la oportunidad de combinar estas observaciones con los de la sonda japonesa Akatsuki, actualmente en órbita venusiana, en un momento en que esta última estaba, a causa de su órbita elíptica, a unas 30 veces más lejos de Venus que BepiColombo en el momento de mínima distancia al planeta, por lo que se tuvo la ocasión de observar las mismas cosas desde dos puntos de vista diferente. Una oportunidad de oro que las gentes de la JAXA (Agencia Espacial Japonesa) sacaron partido, añadiendo a estos dos visiones la del observatorio orbital Hisaki y numerosos observatorios en tierra.

De esta forma se cumple una nueva etapa en el largo camino de la BepiColombo hacia Mercurio, un viaje a las profundidades del pozo gravitatorio solar que no es sencillo si uno quiere algo más que un paso fugaz sobre el objetivo. Justo al contrario, esta misión aspira a dejar en órbita alrededor de este planeta a dos sondas, una europea y otra japonesa. Y para ello es necesario unos parámetros de velocidad y trayectoria que solo se pueden conseguir con estos encuentros.

Aproximándonos a Venus, a través de una de las cámaras de monitorización de la sonda. Parece desplazarse inicialmente hacia arriba a causa de que la propia sonda está girando para apuntar al planeta que se aproxima. La distancia se mueve entre los 600.000 y los 400.000 kilómetros.

El encuentro con Venus.

BepiColombo flies by Venus en route to Mercury

jueves, mayo 14, 2020

Los sonidos de un encuentro

Escuchando el sobrevuelo de nuestro planeta.

Recientemente la BebpiColombo, la misión europeajaponesa a Mercurio, sobrevoló nuestro planeta a corta distancia, poco más de 12.000 kilómetros de la superficie, con el objetivo de aprovechar el tirón gravitatorio para lanzarse hacia el interior del Sistema Solar y hacia su meta final. Y no lo hizo dormida, sino con sus instrumentos activos y registrando los acontecimientos. Eso nos permite ahora "escuchar" a nuestro planeta y a la propia sonda en su encuentro final, la conversión de los datos recibidos en archivos audibles que nos regala la posibilidad de sentir casi el momento. Veamos algunos de los más interesantes.

A la sombra de la Tierra: Durante 34 minutos la BepiColombo pasó por detrás de nuestro planeta con respecto al Sol, es decir, dejó de recibir luz solar y dependió totalmente de sus baterías. La sonda aguantó sin problemas el desafío, y su acelerómetro, tan sensible que es capaz de medir incluso los cambios de velocidad causada por la presión de la luz solar sobre sus paneles, captó precisamente eso. O mejor dicho, como dicha presión se desvanecía al entrar en las sombras, provocando un ligero salto en la aceleración.

En la burbuja: La Tierra tiene un poderoso campo magnético, y en su camino de paso, la BebiColombo se adentró profundamente en el. Fue una oportunidad perfecta para que el magnetómetro de la Mercury Planetary Orbiter (una de las dos sondas que conforman a Bepi) mostrara de lo que es capaz. En 8 horas comprimidas en unos 20 segundos, podemos escuchar como la sonda se encuentra con el Arco de Choque, la frontera final entre el viento solar y el campo terrestre, cruza la Magnetopausa, una zona turbulenta intermedia, y finalmente entra en la región completamente dominada por el campo magnético de la Tierra.

Hola y hasta siempre: El Acelerómetro sigo midiendo el comportamiento de la BepiColombo, en este caso la fase final de la aproximación a nuestro planeta, desde los 27.800 a los 13.100 kilómetros de distancia.

Son los sonidos de un encuentro, y aunque no dejen de ser una reconstrucción a partir de los datos, que se mueven en frecuencias inaudibles para los humanos, siguen siendo hermosos. Es lo más cerca que seguramente nunca estaremos de vivir un encuentro planetario como si fuéramos nosotros mismos los visitantes.

Listen to the sounds of BepiColombo's Earth flyby