Ultimas imágenes de Curiosity

El viaje de Curiosity. Sol 0-1526.(Diego Fraiese)
Sol 1598
Dust Devil captado por la cámara de navegación.

viernes, febrero 24, 2017

En las fronteras de la nada

Cuenta atrás para el primero intento de fotografiar el horizonte de sucesos de un agujero negro.

El Universo es un lugar extraño. Comprender su misma existencia es un desafío, y dentro de el mismo residen fenómenos y objetos que son un misterio. Y posiblemente pocos atraen tanto la imaginación del gran público y el interés de los astrofísicos que los agujeros negros, la oscura e insondable tumba de las estrellas más masivas, pozos gravitatorios absolutos, como fosas insondables en el propio tejido espacio tiempo. Lo que se esconde en su interior es terreno abonado para la especulación. No lo sabemos, y quizás no lo sabemos nunca.

No podemos adentrarnos en ellos, pero si intentar explorar sus mismos límites, captar sus limites absolutos, el horizonte de sucesos teorizado por la Relatividad General de Einstein, el punto de no retorno más allá del cual se abren las puertas hacia el abismo. Es uno de los grandes sueños de la astronomía, intentar visualizar la energía emitida por el gas y el polvo que se estuviera precipitando hacia el, calentándose de forma exponencial a medida que se acelera, hasta el punto poder ver su resplandor, y recortado el el una oscura silueta: El agujero negro. Y quizás, este próximo Abril, la Humanidad finalmente puede ver con sus propios ojos esta oscuridad absoluta

Será entonces cuando el proyecto Event Horizon Telescope intentará convertir ese sueño en realidad. Una constelación de radiotelescopios de todo el mundo trabajarán de forma coordinada, como un solo radiotelescopio de tamaño planetario, observando sin descanso y durante 10 días a Sagittarius A, el gigantesco agujero negro que se esconde en el corazón de nuestra galaxia. Se sabe, por el efecto gravitatorio que ejerce sobre su entorno, que tiene una masa equivalente a 4 millones de Soles, pero concentrada en un espacio de solo 20 millones de kilómetros de diámetro. Enorme pero diminuto. Como podemos esperar de objetos celeste de esta clase.

¿Lo lograremos? La respuesta llegará en 2018, una vez se procese toda la ingente cantidad de información reunida durante este extraordinario esfuerzo internacional, cuya magnitud no es necesario explicar. La simple idea de coordinar tantos observatorios, todos ellos con relojes atómicos que permitirá una exactitud de alrededor de una trillonésima de segundo por segundo, y con una enrome red de ordenadores trabajando de forma igualmente coordinada para procesar toda la información habla por si mismo. Sea cual sea el resultado no se podrá decir que no se puso en juego toda nuestra capacidad de observación. El objetivo lo vale.

Todos listos para la que podría ser unas de las fotografía más increíbles de la historia. Con un poco de suerte pronto seremos capaces de ver la frontera misma de la nada.

Una simulación de lo que podría mostrarnos el proyecto Event Horizon Telescope.

Un esfuerzo a gran escala, en que participarán radiotelescopios de todo el mundo, de los que estos son solo una pequeña parte, promete desvelar por primera vez el horizonte de sucesos de un agujero negro.

Event Horizons Telescope

Get ready for the first pictures of a black hole's event horizon

jueves, febrero 23, 2017

Los mundos de TRAPPIST

Desvelando un pequeño Sol con 7 planetas de tamaño parecido al de la Tierra.

Imaginemos poder viajar, bajo la luz rojiza de una pequeña estrella, entre media docena de planetas rocosos, todos con un tamaño parecido al nuestro, y con 3 de ellos sumergidos en la su zona habitable, allí donde la distancia es la adecuada para que pudiera existir agua líquida en la superficie. Todos ellos formando un pequeño, compacto y extraordinario Sistema Solar. Ya no se trata de ir de una estrella a otra buscando una Tierra aislada, sino que en una sola tenemos todas los que podríamos desear. Y las posibilidades son infinitas.

Puede parecer un sueño, pero no lo es. Es una realidad, una maravillosa realidad. Se la conoce como TRAPPIST-1, y no deja de ser insignificante, una enana roja ultrafría con apenas el 8% de la masa del Sol, una minúscula fracción de su brillo y apenas algo más grande que Júpiter, pero a su alrededor ahora sabemos que se mueven al menos 7 planetas, que son de un tamaño parecido a la Tierra, y que 3 de ellos se desplazan dentro de su zona habitable. Como si el Universo quisiera recompensar nuestra incansable esfuerzo por encontrar otros mundos como el nuestro, nos regala este auténtico sueño hecho realidad. Y aunque es cierto es que 3 de ellos ya eran conocidos anteriormente, estaban fuera de esa zona privilegiada para la vida. De ahí lo trascendental del descubrimiento.

Desvelar en su totalidad, o al menos en buena parte, el increíble sistema planetario de TRAPPSIT-1 fue el resultado final de un amplio esfuerzo donde se utilizaron el telescopio TRAPPIST–Sur, instalado en el Observatorio La Silla, el telescopio espacial Spitzer, así como otros telescopios del mundo. Esto sacó a la luz sus 7 mundos terrestres, nombrados como TRAPPIST-1b, c, d, e, f, g y h, en orden creciente de distancia de su estrella. No se descarta que se puedan desvelar otros en el futuro, pero incluso si no existieran otras, estamos ante un sistema planetario absolutamente increíble, donde todos sus miembros tienen tamaños parecidos al de la Tierra o Venus, o quizás algo más pequeños, con mediciones de densidad que sugieran que al menos 6 de ellos son rocosos. Especialmente importante en el caso de e, f y g, los más prometedores, ya que orbitan en la zona habitable y podrían albergar océanos de agua en sus superficie si se cumplen otras condiciones, como el de una atmósfera densa.

¿Pero puede una estrella tan pequeña y tenue ofrecer la luz y el calor necesario? "La emisión de energía de estrellas enanas como esta es mucho más débil que la de nuestro Sol. Para que hubiera agua en sus superficies los planetas tendrían que estar en órbitas mucho más cercanas que las que podemos ver en el Sistema Solar. Afortunadamente, parece que este tipo de configuración compacta ¡es lo que estamos viendo alrededor de TRAPPIST-1!", explica Amaury Triaud, una de los autores de este estudio.

Y ciertamente estamos ante un sistema solar en miniatura, con todos estos 7 planetas concertados en un espacio no mucho mayor que el de las lunas de Júpiter, con el que comparte no pocas semejanzas. Los modelos climáticos sugieren que los planetas más interiores, b, c y d, son probablemente demasiado calientes para albergar agua líquida, al menos de forma global, mientras que h, aunque en este caso la distancia no esta determinada con precisión, parece demasiado distante y frío para albergar agua líquida, al menos en superficie, si es que no entra en escena algún tipo de proceso de calentamiento propio que pudiera dotarle de la energía necesaria.Y finalmente e, f y g, las "joyas de la corona".

En su conjunto resulta un hallazgo extraordinario, además de tremendamente prometedor en nuestra búsqueda de otros mundos habitables. Pero hay que ir con cuidado, ya que existen muchos "peros". Están tan cerca de su estrella que posiblemente tienen siempre un mismo hemisferio, a no ser que las interacciones de marea entre ellos, al estar tan cerca los unos de los otros, haya roto estas cadenas. Las enanas rojas son famosas por ser astros débiles pero capaces de generar violentas erupciones, mucho mayores, en proporción, a las que provoca el Sol, inundando el espacio que la rodea de rayos x y partículas cargadas. De no disponer de una densa atmósfera y un potente campo magnético las cosas se pondrían difíciles para la vida. Y tampoco sabemos la edad exacta del sistema. Podemos deducir que tiene más de 500 millones de años, pero poco más. Y teniendo en cuenta que TRAPPIST-1 es un estrella con una esperanza de vida casi ilimitada, que seguirá aquí cuando mucho después del Sol y de la mayoría de las estrellas de la Vía Láctea, eso no es decir mucho.

Y finalmente no sabemos cual fue la evolución de cada uno de ellos. Podrían ser acogedores mundos con océanos, cuerpos ardientes hostiles a la vida o cualquier otra cosa. El camino para saberlo justo acaba de comenzar. Pero el simple hecho de su existencia, de saber de 7 mundos como la Tierra (al menos en tamaño) alrededor de una misma estrella (independientemente de que sean habitables o no), y que esta sea de la clase más abundante del Universo, es una señal, otra más y más intensa que nunca, de que ahí fuera, en algún lugar, nos esperan cosas maravillosas.

Comparando las órbitas de los mundos de TRAPPIST-1 con las de las lunas de Júpiter.

Y comparando los tamaños entre las lunas jovianas, los planetas ahora descubiertos y los planetas terrestres del Sol, Tierra incluida.

TRAPPIST-1 es una estrella diminuta, casi en el límite mínimo para poder existir como tal. Solo tiene una fracción del brillo solar, pero quema su combustible tan lentamente que seguirá aquí cuando la mayor parte de las estrellas de la Vía Láctea ya se hayan extinguido.

Imaginando como podría ser estar dentro de este pequeño, compacto y asombroso sistema planetario.

Los tamaños relativos de las órbitas de los siete planetas  que orbitan a la estrella. El área sombreada muestra la extensión de la zona habitable, en la que podrían existir océanos de agua líquida en los planetas. La órbita del planeta más exterior, TRAPPIST-1h, no se conoce con seguridad. Las líneas punteadas muestran límites alternativos a la zona habitable basados en diferentes supuestos teóricos.

El brillo cambiante de TRAPPIST-1 durante un período de 20 días en septiembre y octubre de 2016. Este decae durante un corto período y luego vuelve a la normalidad. Estos acontecimientos, llamados tránsitos, obedecen al paso de uno o más de los siete planetas por delante de la estrella vista desde la estrella.

Un inusual evento de triple tránsito capado el 11 de diciembre de 2015. Mientras  la estrella estaba siendo monitorizada con el instrumento HAWK-I (instalado en el VLT, Very Large Telescope de ESO) tres planetas pasaron por delante de ella, bloqueando parte de su luz. Por primera vez se captaba tres planetas tipo tierra pasando delante de su estrella, dos de ellos en la zona habitable.

Los tránsitos de cada uno de los 7 planetas. Los más grandes crean disminuciones más profundas y los más alejados tienen tránsitos más largos ya que orbitan más lentamente.

Que nada nos impida seguir soñando.

La enana ultrafría y los siete planetas

miércoles, febrero 22, 2017

El Churchill de las estrellas

Recuperando su artículo perdido sobre la vida extraterrestre.

Hablar de este personaje histórico es hablar de una personalidad extraordinaria, de una determinación a prueba de bombas, de la defensa de una visión del mundo ya anacrónica, soñando con una imposible perpetuación del Imperio colonial británico, pero al mismo tiempo dotado de una claridad en otros aspectos que le hizo percibir el peligro del nazismo cuando muchos en occidente aún lo veía con benevolencia, por no decir abierta admiración. Sin duda, con sus defectos y virtudes, fue uno de esos colosos que dejan su huella en la historia. Y ahora sabemos que aspecto, no tan conocido, se adelantó ya no años, sino décadas, a los que le rodeaban.

"Yo, por mi parte, no estoy tan impresionado por el éxito de nuestra civilización aquí como para pensar que somos el único punto de este inmenso universo que contiene criaturas vivas y pensantes, o que somos el más alto ejemplo de desarrollo físico y mental que ha aparecido jamás en los enormes confines del espacio y el tiempo". Así concla un artículo, que nunca llegó a publicarse, de Churchill y ahora recuperado por astrofísico Mario Livio, quien lo encontró a través del director de un museo de la localidad de Fulton (Missouri).No solo es excepcional por haber sido redactado en 1939, casi 60 años antes de que descubriéramos la existencia de planetas en otras estrellas, sino también porque está dotado de una extraordinaria claridad de ideas, en buena parte todavía plenamente válidas hoy día. Directamente se adelantó décadas a cosas que solo hoy día son conocidas. No se puede más que sentir admiración por ello.

Así, a lo algo de las 11 páginas mecanografiadas que conforman este artículo, Churchill consideraba improbable que los humanos y nuestro planeta fuéramos únicos, planteándose en el proceso la definición más sencilla de la vida, basada en su capacidad de reproducirse y multiplicarse. No solo plantea la necesidad de que exista agua para que esta sea posible, sino que se encuentre a la distancia necesaria con respecto a su estrella para que esta se mantenga en estado líquido en la superficie. Lo que hoy día llamamos "zona de habitabilidad".

"El Sol es una estrella más de nuestra galaxia, que contiene muchos miles de millones de estrellas.Sabemos que hay millones de estrellas dobles, y si ellas se han formado, ¿por qué no pueden haberlo hecho sistemas planetarios? No soy tan presuntuoso como para creer que mi sol es el único con una familia de planetas", seguía Churchill, en contra de la idea imperante, defendida por astrofísicos James Jeans, que creía que formación de planetas era una rareza cósmica. Nuevamente el tiempo acabó por darle la razón.

En un arrebato de optimismo, especuló que la mayor parte de los planetas en otra estrellas "tendrán el tamaño adecuado para mantener agua en su superficie y de alguna manera en su atmósfera. Y algunos estarán a la distancia justa de su estrella madre para mantener una temperatura apropiada"."Con cientos de miles de nebulosas, cada una de ellas con millones de soles, hay una posibilidad enorme de que muchísimas de ellas posean planetas cuyas circunstancias no sean incompatibles con la vida". Nuevamente estamos ante unos razonamientos adelantados a su tiempo, y en algunos aspectos, aunque no todos, notablemente certeros.

Pero aún más destacable resulta su predicción de que "un día, posiblemente incluso en un futuro no muy lejano, será posible viajar a la Luna e incluso a Venus y a Marte", en un tiempo donde la simple idea de alcanzar el espacio, la de construir ingenios capaces de salir de la atmósfera, era visto como una simple fantasía, y los primeros pioneros que idearon la idea de los cohetes eran a menudo objeto de burla por la prensa. Posiblemente Churchill habría afrontado un destino similar de haberse publicado. Y es que ser capaz de mirar tan hacia adelante siempre atrae el menosprecio de quienes carecen de tal habilidad

Como explica Livio, veía el valor en la ciencia. Comprendía que era necesaria para ganar el esfuerzo de guerra, pero también que se debía establecer un ambiente en el que fuera importante por derecho propio, y quería que se utilizara para mejorar el mundo "Como resultado de eso, en la década de 1950, llegaron todos estos grandes descubrimientos", como la estructura del ADN o la radioastronomía, que se derivó del trabajo en radar."Una vez que generado el marco y la infraestructura para que la ciencia prospere, entonces llegan los descubrimientos". Viviendo en una época donde los políticos parecen darle la espalda, o en el mejor de los casos recurrir a ella forma interesada, tal mentalidad, ese reconocimiento de su importante y sincero interés en ella nos resulta ahora extraña

Pero así era Churchill, un coloso de la historia lleno de luces y sombras. Y algunas de esas primeras tuvieron una claridad asombrosa.

El futuro primer ministro en .1939, con Europa ya en el abismo de la guerra.

El artículo perdido de Churchill sobre la vida extraterrestre

Winston Churchill on Aliens: 1939 Essay Discovered

martes, febrero 21, 2017

El disruptor de mundos

El Gran Telescopio CANARIAS ofrece nuevas pistas sobre el hipotético 9º planeta.

Llevamos ya varios años sumergidos en la frenética búsqueda de este supuesto habitante del Sistema Solar, del que estamos bastante seguros de su existencia, aunque realmente no tenemos evidencia directa ninguna. Sin embargo las pistas indirectas, los supuestos efectos de este supuesto cuerpo celeste, siguen surgiendo una tras otra. Ciertamente todo se mueve en una nube de suposiciones, del simple hecho de que es lo que mejor explica lo que estamos viendo, pero algo raro parece ocurrir en el reino que se extiende más allá de Neptuno, entre los ETNOs (objetos transneptunianos extremos) que allí habitan. Y la idea de un nuevo mundo, una enorme Tierra helada escondida en la oscuridad, es sin duda excitante.

Ahora un equipo de investigación liderado por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), en colaboración con los hermanos De la Fuente Marcos, de la Universidad Complutense de Madrid, añade una nueva pista indirecta que apoya aún más la idea del 9 º planeta. Todo gracias al espectrógrafo OSIRIS del Gran Telescopio CANARIAS (GTC), ubicado en el Observatorio del Roque de los Muchachos (Garafía, La Palma). Con el estudiaron los ETNOs conocidos como 2004 VN112 y 2013 RF98,  cuyas órbitas son casi idénticas y sus polos orbitales presentan una separación angular extremadamente pequeña.

Y esto es especialmente revelador, porque sugiere un origen común. La idea propuesta es que formaron un sistema binario, cuyo lazo común gravitatorio se rompió por la interacción con un objeto mucho mayor, algo que sus semejanzas en cuanto a su composición parecen respaldar: "Dado que las pendientes espectrales similares observadas del par 2004 VN112 - 2013 RF98 sugieren un origen físico común", explica Julia de León, primera autora de la investigación y astrofísica del IAC, "nos planteamos la posibilidad de que hubieran sido en su día un asteroide binario que quedó desligado por un encuentro con un objeto más masivo".

¿Como y cuando se pudo producir este encuentro? Las innumerables simulaciones realizadas apuntan a un encuentro ocurrido hace entre 5 y 10 millones de años con un objeto de entre 10 y 20 masas terrestres y a una distancia entre 300 y 600 UA del Sol. Es decir, el famoso y supuesto 9º planeta. Nada de esto es definitivo, pero si que resulta como mínimo intrigante. El inmenso territorio que se extienden más allá de Neptuno parece lleno de sorpresas, enigmas y la extraña, al mismo tiempo que fascinante, sensación de que en realidad apenas conocemos una pequeña parte del Sistema Solar, y que lo mejor aún está por llegar.

Los ETNOs cuya disposición orbital parece poder explicarse solo por la presencia de un planeta aún no descubierto.2004 VN112 y 2013 RF98 comparten similitudes orbitales tales que parecen tener un origen común, quizás un antiguo sistema binario roto por las perturbaciones gravitatorias del 9º planeta. No deja de ser un concepto que encaja con lo visto, no necesariamente la respuesta correcta, pero todo sigue apuntando hacia ello.

Gran Telescopio CANARIAS, desde donde se han realizado estas observaciones.

¿Existe un gran planeta en los confines del Sistema Solar? La búsqueda continúa.

Dos asteroides lejanos apoyan la hipótesis del Planeta Nueve

lunes, febrero 20, 2017

El futuro es ayer

Space X completa con éxito su primer lanzamiento desde la histórica plataforma 39A del Kennedy Space Center.

Observar su estructura es observar una parte importante la la historia misma de la exploración espacial, al menos en lo que se refiere a la NASA, que pese a todo sigue liderando este esfuerzo cada vez más internacional. Nació para ser la base de partida de las misiones Apolo, y quizás de un programa de exploración lunar más amplio que nunca llego, para posteriormente renacer para acoger a los transbordadores espaciales, desde donde despegaron durante tres décadas llenas de sueños, de grandes logros, pero también de esperanzas incumplidas. Y cuando estos llegaron a su final, el silencio cayó  de nuevo sobre ella.¿Definitivo? No, porque un nuevo jugador entró en escena.

En Septiembre de 2014 la pujante Space X firmaba un contrato de arrendamiento de 20 años , iniciándose con ello las modificaciones necesarias para poder albergar a su cohete Falcon 9 (así como al futuro Falcon Heavy). Y poco más de dos años después de este histórico acuerdo el fulgor de un lanzamiento espacial regresó a la plataforma 39A.

Después del aplazamiento vivido el día anterior, a las 1439 GMT de este 19 de Febrero iniciaba su vuelo el primer Falcon 9 lanzado desde este lugar, dando así inicio a una nueva etapa vital para estas históricas instalaciones. Minutos después la primera etapa del cohete regresaba a tierra, aterrizando de forma impecable a pocos kilómetros de distancia, en la llamada LZ-1 (Landing Zone 1), dentro del recinto del Cape Canaveral Air Force Station. Y mientras todo esto ocurría, la DragOn se separaba de la segunda etapa, desplegaba los paneles solares y ponía rumbo a la ISS, a la que llegarán dentro de 3 días. Lanzar y aterrizar, casi al mismo tiempo y de forma exitosa nuevamente. Quizás este es el mayor mérito de este empresa, el haber convertido en rutinario algo que no deja de ser extraordinario. 

En su interior transporta todo tipo de equipos y provisiones para sus habitantes, además de diversos experimentos científicos, como por ejemplo el que permitirá cristalizar un anticuerpo monoclonal que está actualmente bajo ensayos clínicos para el tratamiento de enfermedades inmunológicas, y que permitirá a los investigadores observar cómo las moléculas biológicas están dispuestos, lo que puede proporcionar nueva información sobre cómo funcionan en el cuerpo. Algo realizado también en tierra, pero donde el ambiente gravitatorio no permite a dichos cristales desarrollarse tanto, además de ser de muy baja calidad. También se incluye el instrumento SAGE III (Stratospheric Aerosol and Gas Experiment), que permitirá examinar los niveles de ozono, aerosoles, nitrógeno, Co2 y vapor de agua en la Troposfera y la Estratosfera.

Space X parece haber regresado a lo grande, y en ese camino nos trajo de vuelta a la plataforma 39A, la que durante tantos años fue escenario de tantos momentos claves de la historia, para lo bueno y para lo malo. El rugido de un despegue, la luz y el humo que marcan el instante en que ya no hay vuelta atrás, envuelve de nuevo estas instalaciones. Antes eran por esfuerzos públicos, de una agencia espacial gubernamental. Ahora bajo la batuta de una compañía privada como Space X. Un signo de los tiempos, guste o no.

Las 3 eras de 39A.
 
El inicio de una nueva era, ahora bajo el control de Space X.

Después de una serie de aterrizajes en el mar, especialmente por razones de seguridad y burocráticos, Falcon 9 aterrizó de nuevo en tierra firme.

Dragon, por su parte, también cumplió con todas las etapas previstas, incluido el crítico despliegue de sus paneles solares. Y se encuentra de camino a la ISS, donde llegará en 3 días.

Así es el doble viaje del Falcon 9: La 1º etapa regresó a tierra, mientras la segunda siguió su camino hacia el espacio, impulsando a Dragon.

El aterrizaje del Falcon 9.

A vista de dron.

SpaceX Launches 1st Private Rocket from Historic NASA Pad — Then Sticks a Landing

domingo, febrero 19, 2017

Sombras de Juno

Permanecerá en su actual órbita de 53 días terrestres el resto de su misión. 

Cada nuevo pase cercano, cada nuevo sobrevuelo de Júpiter sin realizar la esperada maniobra final para llevarla a la órbita científica especialmente diseñada para alcanzar todos sus objetivos, las opciones que esta se llevara finalmente a cabo se reducían de forma exponencial, ya que denotaba que los problemas con su impulsor, el que debía frenarla por última vez, no se estaban superando. Las válvulas de combustible no respondía tan rápido como debían hacerlo y ya se había jugado con fuego durante la inserción orbital y no parecía que existiera la voluntad de arriesgarse de nuevo. Y finalmente ya tenemos la confirmación.

"Examinamos varios escenarios que colocaran a Juno en una órbita de período más corta, pero había preocupación de que otra ignición del motor principal podría resultar en una órbita no deseable", explica Rick Nybakken, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL). "La conclusión es que representaba un riesgo para alcanzar los objetivos científicos de Juno". O dicho de otra forma menos diplomática, prevaleció la opción de seguir adelante con el programa de sobrevuelos actual, aunque eso implicará menos datos y no poder alcanzar plenamente las metas buscadas,por encima de la de arriesgarse a un todo o nada dando luz verde al encendido de su motor. No deja de ser compresible esta decisión conservadora, si el problema no tenía visos de solución y la alternativa afrontaba el riesgo, por pequeño que fuera, de abocarla directamente a un final prematuro, pero sin lugar a dudas es una mala noticia.

¿Cuales serán las consecuencias? Habrá que valorar todo el material reunido una vez la misión llegue a su inevitable final, pero difícilmente se podrán obtener mediciones lo suficientemente precisas como para, por ejemplo, revelar con claridad la estructura interna de Júpiter (y de ahí su proceso de formación), uno de sus objetivos claves. Y tampoco está claro por cuento tiempo la tendremos operativa. La órbita final implicaba sobrevolar el planeta una vez cada 14 días, en lugar de los 53 actuales. Eso implicaba más de una 30ª hasta Julio de 2018, momento previsto para poner punto final a su actividad, mientras que ahora solo tendrá tiempo para realizar 12. Evidentemente la menor presencia dentro de las zonas de intensa radiación joviana podría implicar una operatividad algo mayor, y la opción de pedir una extensión de la misión estará presente llegado el momento si aún sigue plenamente funcional

De momento los 4 sobrevuelos realizados hasta ahora, además de imágenes espectaculares, ya han revelado, por ejemplo, que el campo magnético y las auroras de Júpiter son más poderosos que los científicos habían pensado, y que las bandas y cinturones de nubes visibles en su rostro se extienden profundamente en el interior. Es de esperar nuevos hallazgos, además de datos "extras", como de regiones externas de la magnetosfera joviana, que no formaba parte de los planes iniciales."Juno está proporcionando resultados espectaculares, y estamos reescribiendo nuestras ideas de cómo funcionan los planetas gigantes", explica Scott Bolton, del Southwest Research Institute en San Antonio. "La ciencia será tan espectacular como con nuestro plan original".

Ojala esas aseveraciones tan positivas se cumplan, aunque es complicado ver como, puesto que la órbita científica de 14 días había sido calculada con precisión precisamente para lograr obtener las mediciones buscadas y con la exactitud requeridas. En todo caso solo nos queda esperar, seguir disfrutando de sus imágenes y descubrimientos, y al final del camino, cuando llegue el adiós, hacer una valoración definitiva de aquello que se logró.

Juno sigue plenamente operativa, al igual que sus instrumentos, aunque todo fue pensado para sacar el máximo rendimiento al situarse en su órbita definitiva. Algo que no llegará. Deberá intentar obtener los mejores datos posibles en una órbita que inicialmente no debía ser la última.

Una imagen ampliada y mejorada de JunoCam, la pequeña cámara de Juno, para resaltar los espectaculares detalles atmosféricos del planeta. Pase lo que pase con esta misión, sus instantáneas ya se han ganado un lugar en la historia. 

Juno Jupiter Probe Won't Move into Shorter Orbit After All

sábado, febrero 18, 2017

Caminos orgánicos

Dawn detecta compuestos precursores de la vida alrededor del cráter Ernutet.

La Tierra ya no se percibe, como si ocurría antes, un extraño y casi exótico oasis de agua y vida en un Sistema Solar por lo demás desértico a todo elementos relacionado con ambos conceptos. Primero el líquido elemento, y después los elementos que se consideran los "bloques" primordiales de los que surgió la vida en nuestro planeta, desde la materia orgánica hasta las sales, diversos aminoácidos, los carbonatos o el amoniaco, hoy día sabemos que están ampliamente presentes, especialmente en los mundos exteriores, años antes considerados un erial gélido y vacío. Es por ello el creciente interés en lugares como Europa o Encélado, entre otros, como objetivos astrobiológicos. Si todas las piezas necesarias están juntas, como parece que así es, nada debería impedir que la vida hubiera florecido en ellos. O al menos eso pensamos.

Y Ceres no podía ser menos, aunque no fue hasta tiempos recientes cuanto finalmente Dawn pudo detectar una de las últimas piezas que le faltaban, una vez ya había confirmado elementos como el amoníaco, el agua helada, los carbonatos y las sales: Material orgánico alifático, compuestos de carbono de cadena abierta implicados en la química que genera la vida. El hallazgo se realizó dentro de una pequeña zona alrededor del cráter Ernutet, donde la sonda detectó ha detectado un material con longitudes de onda que parecen encajar con los grupos metilo (­CH3) y metileno (CH2), propios de la materia orgánica. Aún más importante, no parecen elementos traídos desde el exterior, "contaminación" externa, de meteoritos que lo hubieran transportado hasta ahí, sino nativos, posiblemente generados en su interior, donde el agua y calor están presentes.

"La presencia combinada en Ceres de este material orgánico, junto a los minerales hidratados con amoníaco, el hielo de agua, carbonatos y sales, supone un entorno químico muy complejo, lo que sugiere un ambiente favorable para la química prebiótica”, destaca la autora principal, María Cristina De Sanctis, del Instituto Nacional de Astrofísica de Roma, que descarta el origen exterior:"Es poco probable que este material se haya depositado ahí desde una fuente externa mediante un impacto, porque el calor extremo los habría destruido, y porque su distribución en la superficie no se corresponde con ese tipo de colisión".

Con este nuevo hallazgo, el primero completamente confirmado dentro del Cinturón de Asteroides, Ceres se convierte en uno de los objetos celestes con más potencial donde podría existir la vida, o al menos donde podemos hallar todos los elementos que parecen básicos para ella, una versión previa de lo que pudo ser nuestro planeta. Se habían detectado en otros asteroides, pero es la primera vez que todos ellos aparecen juntos en uno en concreto, y aún más curiosos, en el caso de los orgánicos, concentrados en zonas muy concretas de la superficie. ¿Quizás expulsados al exterior por algún proceso geológico o impacto externo?¿Pueden ser una muestra de lo que se esconde en su interior? Existe un ambiente propicio para la vida bajo su gélida y reseca superficie? Como suele ser habitual, una respuesta lleva a más preguntas. Así es el eterno camino del conocimiento. 
 
Los materiales orgánicos en Ceres se localizan principalmente en un área que cubre aproximadamente 1.000 kilómetros cuadrados alrededor del cráter Ernutet, especialmente en su borde sur y en un área justo al suroeste, además en zonas cubiertas por el material eyectado por el impacto. Hay otras pequeñas áreas ricas en orgánicos a varios kilómetros al oeste y al este. Se añade una zona muy pequeña en el cráter de Inamahari, a unos 400 kilómetros de distancia. 

El planeta enano Ceres alberga compuestos precursores de la vida

jueves, febrero 16, 2017

Nuestra veloz estrella

Determinando la velocidad con la que el Sol se mueve alrededor de la Galaxia y la distancia con respecto a su centro.

Gaia fue lanzado con la idea de revolucionar nuestro conocimiento de la Vía Láctea, mediante la creación de un colosal catálogo estelar de 1000 millones de estrellas, registrando la posición y velocidad relativa de cada una de ellas, generando en el proceso un espectacular mapa tridimensional de una parte significativa de nuestra ciudad galáctica. No es una misión de descubrimiento, sino una misión que tiene como meta ofrecer a la comunidad astronómica mundial el material para realizar estudios de todo tipo y objetivo. Básicamente ofrecerá al mundo una recreación virtual de la Galaxia, donde cualquiera que así lo quiera, una vez liberados todos los datos, pueda adentrarse en busca de sus tesoros escondidos.

Un conocimiento que abarca un océano de otras estrellas, pero que, a partir de ellas, podemos conocer mucho mejor la nuestra, esa enana amarilla, ahora en el ecuador de su vida, llamada Sol. ¿A que distancia se encuentra del centro galáctico? A que velocidad se desplaza? Conocemos de forma bastante fiable ambas cosas, pero no de forma exacta. Por ello los cálculos de ambas magnitudes han estado siempre sometidos a muchas variaciones. Desde 2000, por ejemplo, las estimación oficiales de esto segundo segunda han variado desde los 23.483 a los 28.700 años/luz según el momento. Es decir, una idea aproximada, pero no exacta. Al menos hasta ahora.

Recientemente un equipo liderado por Jason Hunt, del Dunlap Institute for Astronomy and Astrophysics at the University (Toronto) combinaron la 1ª "tanda" de datos liberados de Gaia, con los obtenidos por el RAdial Velocity Experiment (RAVE), que entre 2003 y 2013, midió las posiciones, distancias, velocidades radiales y espectros de 500.000 estrellas,  200.000 de las cuales han sido monitorizadas por ese primero. Como resultado pudieron examinar las velocidades con que estas estrellas orbitan el centro de la galaxia (en relación con el Sol). Algunas lo hacen algo más rápidas con respecto a nosotros, otras algo más lentas y unas pocas no parecen desplazarse en absoluto. Y estas son la clave.
  
"Al medir la velocidad con la que las estrellas cercanas giran alrededor de nuestra Galaxia con respecto al Sol, podemos observar una falta de estrellas con una velocidad relativa negativa. Y como sabemos que esto corresponde a 0 km / seg, nos dice, a su vez, qué tan rápido nos estamos moviendo", explica Hunt.

En resumen, nuestro Sol se mueve alrededor del centro de la Vía Láctea a una velocidad de unos 240 km /Segundo, o 864.000km/Hora. Y con respecto a distancia al centro galáctico, aunque no tan precisa, pudo reducirse el margen de error notablemente, estableciéndola en algún punto entre los 24,788 y los 26,745 años/luz. No es el final del camino, ya que lo mejor de Gaia aún está por llegar, aunque el telescopio propiamente dicho está cerca del final de su vida operativa. A finales de 2017 se liberará la totalidad de la información reunidas por esta fantástica misión. Será el momento refinar estos cálculos y obtener cifras aún más concretas y con menos margen de error.

Hace tiempo que sabemos que nuestro Sol, y con el todos sus compañeros planetarios, Tierra incluida, distan de ser objetos estáticos. Justo al contrario, nos desplazamos a velocidades que, aunque insignificantes en comparación a las distancias que deben cubrir, siguen siendo más rápidas que el más rápido objeto humano enviado al espacio. Al menos de momento nuestro mundo sigue siendo el más veloz de todos. Y ahora, gracias a Gaia, podemos decirlo con más propiedad.

Gaia se encuentra cerca de su final operativo, pero el caudal de datos y mediciones estelares realizadas permitirá estudiar y revelar nuevas facetas de la Vía Láctea, de su presente, pero también de su lejano pasado y futuro, durante años, quizás décadas. 

Speed Of Sun’s Orbit Around Galactic Centre Measured

miércoles, febrero 15, 2017

Opportunity en la cima

Llegando a la cumbre del cráter Endeavour. 

Nunca se elevó tanto sobre la llanura marciana, y quizás nunca se elevará tanto de nuevo en lo que le queda de vida. No es un hito científico, ya que "solo" forma parte de su largo trayecto de salida de Endeavour, paso previo para adentrarse en el valle fluvial que tiene marcado actualmente como objetivo final. Uno más de los innumerables finales que lleva alcanzados y superados. Pero la misma vista de la llanura desde las alturas, sin nada más a su alrededor aparte del suelo de la propia colina donde se encuentra bien merece ser mencionado.

Los éxitos, logros, descubrimientos y marcas superadas de Opportunity ya forman parte de la leyenda, y lo que es mejor, no deja de transmitirnos de que podemos seguir esperando sorpresas y nuevas maravillas, que pese a todo, a pesar de los años transcurridos y los inevitables problemas que arrastras por ello, el libro de su historia está lejos de haber concluido, que aún páginas nuevas y maravillosas esperan ser escritas. Ayer fue el fondo de un cañón, hoy la cima de una colina, mañana puede ser cualquier cosa. Para cualquiera que realmente le apasione la exploración de otros mundos, no existe sensación mejor.

Quizás muchos encuentren reiterativos tantos elogios, otros critiquen ese trato a Opportunity casi como si fuera una persona y no solo el vehículo robótico que es realmente, no pocos digan que, al fin y al cabo, no deja de ser, desde otra perspectiva, el mismo lugar que lleva explorando desde hace 2011, y algunos recuerden imágenes quizás mejores, quizás más notables, quizás más dignas de ser recordadas. Y todos ellos tendrán razón. Pero los sentimientos y la razón en ocasiones se mueven en terrenos opuestos, y con Opportunity los primeros siempre prevalecerán, ahora y siempre. Hemos pasado demasiados buenos momentos a su lado como para ser de otra forma. ¿Alguien puede culparnos de ello?
 
En la cima del mundo, de ese pequeño mundo del que ya forma parte de forma indivisible.

Opportunity, en ruta de salida al exterior de Endeavour.

Beyond Lewis and Clark Gap