Parte meteorológico de Mars Insight

Ultimas imágenes de Curiosity

Sol 2333

domingo, marzo 24, 2019

Post Vintage (304): Creadores de Universos

Proyecto Illustris, recreando la historia cósmica.

Reunir todos lo que creemos saber sobre los procesos que le dieron forma, introducirlo en forma de datos en un sistema informático lo suficientemente potente y dejar que con toda esta información reconstruya por si mismo su propia historia cósmica, desde los inicios hasta la actualidad, y de esta forma comparar los resultados virtuales con la realidad, buscando aquello que encaja y, lo que es aún más importante, aquello en lo que divergen. Es una explicación, aunque enormemente simplificada, de una de las mejores herramientas de la que disponen los Cosmólogos para intentar comprende la evolución del Universo y los procesos que hicieron posible nuestra propia existencia.

A medida que hemos ido reuniendo más y más información, y las capacidades de los sistemas informáticos han ido creciendo de forma exponencial, cada vez somos capaces de afrontar simulaciones más y más precisas, donde se ponen a prueba las teorías existentes, validando muchas de ellas aunque también mostrando discrepancias que nos recuerdan que seguimos aprendiendo. Y la última de ellas es el Proyecto Illustris, el más grande intentado hasta ahora en su categoría: 19 millones de horas de CPU para seguir la evolución cósmica durante más de 13 mil millones de años de 12 mil millones de elementos contenidos en un cubo de 35 millones de años-luz de lado, abarcando galaxias de todo tipo. Un ejercicio que a un solo ordenador doméstico, incluso de los más potentes, le requeriría varios miles de años de trabajo constante. Realmente tan grandioso como el propio Universo.

En la película resultante asumimos la perspectiva de una cámara virtual que circunda parcialmente el cambiante Universo. Empezamos con la evolución de la materia oscura. A continuación, presenta el hidrógeno codificado según su temperatura (0:45), luego los elementos pesados, como el helio y el carbono (1:30) y, finalmente, regresa a la materia oscura (02:07). Las explosiones (0:50) representan burbujas de gas caliente expulsadas por los agujeros negros supermasivos que se encuentran en el centro de las galaxia, mientras que en la parte inferior izquierda nos muestra el tiempo transcurrido.

¿Encaja lo virtual con lo real? Bastante, pero no el todo, ya que aparecen discrepancias, entre la que destaca que en el virtual existe una superabundancia de estrellas viejas. El siguiente paso es investigar el porqué de estas diferencias, que pueden dar tanta información sobre los mecanismos que rigen el Cosmos como la propia observación directa. Generando nuestros propios Universos y dejándolos evolucionar por si mismos, comparando entonces los resultados con el mundo real, nos vamos aproximando, paso a paso, a la visión exacta de como fueron los procesos que dieron forma a nuestra realidad.


Proyecto Illustris, creando Universos virtuales que nos permitan viajar atrás en el tiempo. 

Infografía: Moldeando el Universo 

Illustris Simulation of the Universe 

The Illustris Simulation

viernes, marzo 22, 2019

Las 7 maravillas del Sistema Solar

Visitando sus mundos más extraordinarios.

El concepto de las "7 maravillas del mundo" nació como forma de englobar la que consideraban las construcciones más sobresalientes del mundo antiguo, esas de que las mucho pagaríamos lo que fuera para poder viajar al pasado y contemplarlas en todo su esplendor. No dejaba de ser una recopilación un tanto aleatorio, ya que habían muchas más, y se centraba en la antiguedad clásica occidental, especialmente la etapa helenística, dejando a un lado el lejano oriente, pero eran extraordinarias y dignas de haber sido contempladas. Hoy solo quedan las Pirámides, y distan de estar en el mismo estado que hace miles de años, cuando su recubrimiento reflejaba la luz solar y debía dotarlas de una apariencia sobrenatural, pero incluso así siguen siendo increíbles.

¿Podemos trasladas este concepto al espacio, como forma de describir los lugares más fascinantes del Sistema Solar? Vamos a intentarlo, aunque sea una lista muy personal.

1ª Maravilla: La Tierra.

Cuando miramos hacia las estrellas y admiramos mundos lejanos, solemos olvidar que vivimos en uno de ellos, y que a día de hoy, incluso extendiendo la comparación a los que hemos descubierto en otros soles, es el lugar más asombroso del Universo. Sus océanos de agua, sus cielos azules, sus innumerables variaciones y paisajes de todo tipo lo convierten en una hermosa perla en el espacio. Y por encima de todo, es donde la vida existe, en innumerables formas y caminos evolutivos. Nada supera lo que a todas luces es la máxima creación del Cosmos.

2ª Maravilla: Los anillos de Saturno.

Inmensos y delicados, de una complejidad aparentemente infinita, y posiblemente de una vida efímera que tenemos la suerte de haber podido contemplar. Nada puede asombrar más a alguien que mira por un telescopio por primera vez que esa visión, de la misma forma que asombró a Galileo y los primeros astrónomos modernos. Anillos dentro de anillos, divisiones, lunas pastora, ondas que lo recorren como si fueran olas del mar, muros de hielo que se elevan sobre el entorno...es todo eso y más. La imagen misma de las maravillas del Universo.

3ª Maravilla: Io

Seguramente sería el último lugar donde un viajero perdido quería aterrizar, ya que se trata del mundo con mayor vulcanismo activo que se conoce, mucho más furioso que el terrestre. Pero desde la distancia, su rostro multicolor, con flujos de lava rica en sodio y magnesio, lagos de color amarillo y rojo de azufre fundido y calderas de blancas tonalidades junto con los centenares de volcanes activos, algunos de los cuales con estallidos tan espectaculares que pueden detectarse desde la Tierra, lo convierten en una belleza peligrosa pero de un atractivo único.

4º Maravilla: Encélado

Debía ser, por su tamaño, una roca de hielo inerte, pero cuando Cassini  nos dejó con la boca abierta. Inmensos geisers de vapor de agua, alimentados por un océano de agua líquida subterráneo y el calor generado por las mareas gravitatorias, se asomaron ante nuestros ojos, como señales de que bajo sus hielos podría esconderse lo impensable. Hoy día se considera el lugar con mayor potencial biológico fuera de la Tierra, al nivel de la luna Europa.

5ª Maravilla: Plutón

Todos queríamos verlo, todos habíamos soñado con ello, pero nada nos podía preparar para lo que encontramos. Cordilleras, llanuras, glaciares, montañas de hielo de agua flotando sobre un mar de hielo de nitrógeno, nieblas, nubes, una atmósfera tenue pero estratificada, posibles volcanes...todo lo posible parecía tener su lugar en Plutón, y otras que parecía imposibles también. Fue el mundo de los sueños, y también el que los superó. Para los que vivimos esos días increíbles, esas imágenes forman ya parte de nuestros recuerdos más preciados.

6ª Maravilla: Olympus Mons

Algún día quizás poblemos Marte, y si eso ocurre pocos lugares tendrá una mayor atracción turística que el mayor volcán del Sistema Solar. Y cuando hablamos de "mayor" deberíamos decirlo con mayúsculas, porque tendríamos ante nosotros algo de dimensiones que sería difícil de abarcar por la mente humana. Decir que tiene 648 kilómetros de ancho y casi 22 kilómetros de altura con respecto a la línea de referencia marciana quizás solo sean frías cifras que no transmiten realmente lo que es este volcán, por lo que podemos decirlo de otra forma: Desde su cima no veríamos sus bordes, porque estos estarían más allá del horizonte. Un concepto que nos supera. 

7ª Maravilla: Verona Rupes

Miranda es una de las lunas de Urano, tan compleja de fragmentada que incluso existe la hipótesis de que sufrió un impacto devastador que la fragmentó en grandes pedazos, que terminaron juntándose de nuevo de forma caótica por su gravedad común, o como mínimo que estuvo a punto de suceder y la dejó en su estado caótico actual. Y de ese caos nació Verona Rupes, los acantilados más altos del Sistema Solar, de hasta 10 Kilómetros de altura, frutos de la ruptura de una gran falla. Asomarnos a ello sería una experiencia intensa, y si cayéramos podríamos disfrutar del viaje sin peligro, dado que la baja gravedad reinante no nos aceleraría demasiado. Una lástima que la Voyager 2 apenas tuviera tiempo de captar su presencia desde la distancia y de forma fugaz. Quizás un día reciba la atención y la admiración que se merece.

Estas son las 7 maravillas del espacio según Los Viajeros Estelares. Pero hay tantos lugares fascinantes que seguramente muchos tendréis vuestras propias listas, preferencia y mundos especiales. El espacio es inmenso, las posibilidades de asombro ilimitadas.

Los acantilados de Verona Rupes, una caída en vertical de hasta 10 kilómetros, y vistos por la Voyager 2 en su rápido paso por el sistema de Urano.

El volcánico mundo Io, con uno de sus volcanes emergiendo en el horizonte. Un caos de colores y formas, reflejo de un mundo que nunca descansa.

Los geisers de Encelado, la puerta a un océano global. Fue una de las grandes sorpresas que encontró Cassini en su estancia en Saturno, y que abrió las puertas a posibilidades ilimitadas.

Un coloso entre colosos. Olympus Mons sería, sin lugar a dudas, el hogar de los dioses marcianos.

Complejidad y delicadeza, que da lugar a una belleza sin igual. Un momento fugaz en el tiempo que tenemos la suerte de presenciar.

La mayor maravilla del Sistema Solar. Y de momento, del Universo conocido.

jueves, marzo 21, 2019

El legado de Opportunity (5): Una victoria en la oscuridad.

Explorando el cráter Victoria.

Cuando Opportunity se asomó al cráter Endurance tuvimos ante nosotros un paisaje de ensueño, una ruptura total con las "aburridas" llanuras de misiones anteriores. Parecía que eso era el punto culminante de esta aventura, que nada superaría eso, ya que el siguiente potencial objetivo parecía demasiado lejano, pero su leyenda estaba ya siendo una realidad, y el 26 de Septiembre de 2006, cuando el contador de días marcianos en activo se aproximaba ya a la simbólica cifra de los 1000, nuestro viajero eterno alcanzó los bordes de algo mucho, mucho mayor.

Y es que si Endurance, con sus 150 metros de diámetro, parecía inmenso a nuestros ojos, Victoria, 6 veces mayor, era como saltar a otro nivel. La vista desde las alturas era espectacular, y su exploración una promesa de nuevos descubrimientos. Primero dedicó meses a moverse por sus bordes, reforzado con un nuevo software que le dotaba de mayor autonomía a la hora de decidir que imagenes enviar y que objetivos examinar con su brazo robótico, lo que implicaba un inmenso ahorro de tiempo para el equipo en tierra. Durante esta etapa la sonda Mars Reconnaissance Orbiter lo fotografió poco después de su llegada, en una de las imágenes más claras jamás logradas. Verla resulta fascinante.

El 15 de Junio de 2007, después de haber estudiado diversos puntos de entrada potencial desde diversos puntos de vista, se determinó que la zona conocida como Duck Bay sería la puerta de entrada al cráter. Sin embargo Marte no estaba dispuesto a ponerlo fácil, y a finales de ese mes se desencadenó una tormenta global que a punto estuvo de llevarlo a un punto sin retorno, haciendo descender la temperatura interna hasta niveles potencialmente letales. Pudo ser el final, pero no lo fue, y a principios de Agosto se recuperaron las comunicaciones. Años después no tendría tanta suerte, pero eso era un futuro aún muy lejano.

Opportunity se pasaría un año terrestre, hasta Agosto de 2008, estudiándo diversas capas geológicas y reuniendo nuevas evidencias de la antigua presencia de agua en la zona. No sería sin incidentes, ya que fue entonces cuando el brazo robótico experimentaría problemas en el motor responsable de desplegarlo, lo que implicaba el riesgo que, si se plegaba una vez concluido su uso, quizás no podría desplegarse de nuevo. Su final como explorador útil. Por ello, desde entonces, y una vez colocado en una posición adecuada para su uso, ya no se replegaría de nuevo. Fue necesario aprender a mover el rover de esta forma. El paso del tiempo comenzaba a pasar factura.

A final de Agosto Opportunity salió del cráter por el mismo lugar por el que había entrado. Se había concluido una de las aventuras más increíbles de la exploración de otro mundo. Y llegó al pregunta invitable: ¿Y ahora qué? La respuesta definitiva fue el cráter Endeavour, situado a 12 Kilómetros de distancia, a unos dos años de viaje a buen ritmo. Nadie esperaba que lo alcanzará, solo servía como punto de referencia para establecer una camino, y intentar estudiar tantos objetivos posibles en su avance. Pero todos sabemos lo que ocurrió finalmente. Es por ello que se convertiría en leyenda.

Con 750 metros de diámetro, el cráter Victoria era inmenso en comparación a Endurance, y por tanto una puerta mayor y más profunda al pasado de Marte. Para muchos llegar hasta aquí era la culminación del viaje, y ya no había nada más a su alcance. El tiempo demostraría lo equivocada de esa presunción.

Opportunity nunca estuvo del todo solo. La Mars Reconnaissance Orbiter lo captó en detalle durante su larga exploración del borde de Victoria, en lo que quizá son algunas de las imágenes más icónicas de la misión.

 Durante un año el interior de Victoria fue su hogar.

La oscuridad de adueño de Victoria justo cuando Opportunity se adentraba en el. Una tormenta global que lo puso al borde de su final, aunque lograría superarlo. Años después ya no podría hacerlo de nuevo.

Saliendo por el mismo lugar por el que se entró, pasando por encima de las mismas huellas dejadas un año antes. Al fondo, Cape Verde, a cuya pared se aproximaría para estudiar los estratos ahí presentes.

miércoles, marzo 20, 2019

Un pequeño mundo muy especial

Bennu se releva como un asteroide activo.

"El descubrimiento es probablemente la mayor sorpresa de las primeras etapas de la misión OSIRIS-REx y, diría, una de las mayores sorpresas de mi carrera científica", afirmaba Dante Lauretta, investigador principal de esta sonda, actualmente en órbita alrededor de Bennu, estudiándolo en profundidad y preparando el camino para tomar muestras de material de la superficie. Y no es para menos, ya que las imágenes tomadas el 6 de Enero, a muy corta distancia develaron algo completamente inesperado. Lejos de ser un cuerpo inerte, se toparon con algo muy diferente.

Existen una docena de "asteroides activos" conocidos en el Sistema Solar, cuerpos que parecen mostrar cierto grado de actividad, como si estuvieran a medio camino entre un asteroide y un cometa. Algunos de ellos quizás son directamente uno de estos últimos cuyas reservas principales de volátiles se agotó hace tiempo y hoy día muestras una actividad residual. Ahora, por sorpresa, Bennu parece haberse unidos a esta selecta familia, pues es eso lo que captaron las cámaras de OSIRIS-Rex, la aparición de una corriente de pártículas, una "pluma" emergiendo de forma espectacular. Las imágenes son ciertamente sorprendentes.

Y no fue algo aislado, sino que estamos ante una actividad constante, ya que después se confiraron hasta 11 eventos de esta clase, donde objetos que se mueven entre los pocos centímetros hasta varias decenas de centímetros de diámetro se veían proyectados hacia el exterior, a velocidades muy dispares, algunos alcanzando los 11 Kilómetros/hora, suficiente para escapar de la tenue gravedad, mientras que el resto quedaban en órbita, como si fueran satélites temporales, hasta terminar cayendo de nuevo."Básicamente, parece que Bennu tiene una población continua de partículas lloviendo sobre él a partir de pequeños eventos de eyección en toda su superficie", dijo Lauretta."Es increíblemente emocionante".

El origen de estos eventos sigue siendo desconocido. Se han observado cuando el asteroide estaba pasando por el punto de mínima distancia, que tuvo lugar este pasado 10 de Enero. Así que el calentamiento solar de la superficie y su subsuelo, y la sublimación de materiales volátiles, que arrastraron todas estas partículas hacia el exterior, podría ser una buena explicación, y encajaría con lo que parece ocurrir en otros miembros de los "activos", aunque de momento es solo una hipótesis. Sin haberlo buscado nos hemos encontrado con de frente con algo muy especial. OSIRIS-Rex tiene por delante un nuevo misterio a resolver. Y eso es maravilloso.

La imagen en contexto, señalando las estrellas de fondo y la dirección del chorro de partículas.

Una visión cercana, a poco más de un kilómetro, de la región norte. Aunque las plumas de partículas no parece, una vez estudiadas, que representen un peligro para la sonda, lo extremadamente agreste del terreno, mucho más de lo esperado, hará de la toma de muestras una operación complicada.

Un mundo diminuto pero lleno de sorpresas. 

Surprise! 'Active Asteroid' Bennu Is a Rare Particle-Ejecting Space Rock

martes, marzo 19, 2019

Un cielo en llamas

Un pequeño asteroide provoca una explosión en la alta atmósfera 10 veces más potente que la bomba de Hiroshima.

Vivimos rodeados de peligros, no tanto para el propia planeta en si mismo, como para aquellos que habitan la superficie, que cuando menos se lo esperan pueden ver como el cielo arde en llamas. Las colisiones con pequeñas rocas espaciales o asteroides de cierto tamaño se suceden con más frecuencia de lo que pensamos, aunque existen varios factores que nos protegen. Por un lado la atmósfera, que incinera la mayoría de ellos, o generan tanta presión que termina explotando a gran altura, y por otro que más de 3/4 del planeta están deshabitados. Podemos tener la sensación de un mundo superpoblado, pero en realidad esto se produce en zonas concretas. La mayor parte de nuestro mundo es un lugar solitario.

Y por eso, el pasado 18 de Diciembre, nadie, aparte de los estaciones de detección de infrasonidos de los EEUU, y el satélite meteorológico japonés Himawari, se dio cuenta de lo que ocurrió ese día sobre Mar de Bering, cuando un pequño asteroide, de un tamaño de unos 10 metros, se precipitó en la atmósfera y explotó a unos 25 kilómetros de altura, generando una detonación de 173 kilotones, el equivalente a 10 veces la bomba de Hiroshima. Es el segundo evento más potente registrado en los últimos 30 años, solo por detrás del que cayó sobre Cheliábinsk, aunque esta vez, al ocurrir sobre el océano, no generó daños de ningún tipo. Afortunadamente.

Aunque se calcula que objetos de tal tamaño solo impactan contra la Tierra dos o tres veces por siglo, resulta un más que potente recordatorio de la amenaza que nos rodea, que había quedado algo olvidada una vez extinguidos los ecos del meteoro ruso. La atmósfera y que la mayor parte del planeta sean océanos, desiertos, zonas polares y altas montañas, donde la población en mínimo o directamente inexistente, nos protege de lo peor. De momento. Si alguien pregunta si es necesario que se estén haciendo tantos esfuerzos por monitorizar y enfrentar estas amenazas, la respuestas está en una bola de fuego terrorífica a 25 kilómetros de altura. La próxima quizás no se quede solo ahí.

En las imágenes de Himawari podemos ver el trazo de la detonación, en forma de una pequeña mancha rojiza. El satélite Terra también fue capaz de verlo, de forma incluso más espectacular.

Las "bolas de fuego", provocadas por la entrada de grandes rocas espaciales en la atmósfera, registrada por los sensores de vigilacia de los EEUU. La detonación de Cheliábinks sigue siendo la mayor de los ultimos 30 años, pero ahora el segundo lugar está ocupada por la ocurrida este pasado 18 de Diciembre.

Un asteroide explotó sobre el mar con la energía de diez bombas de Hiroshima, y no lo vimos

domingo, marzo 17, 2019

Post Vintage (303): El Plutón más salvaje

La visión más espectacular de este pequeño mundo.

Dijo Alan Stern en una ocasión que si bien solo sobrevolaría Plutón de forma fugaz antes de adentrarse en las profundidades del Cinturón de Kuiper, casi se la podría considerarse una sonda orbital, ya que el gran volumen de datos recibidos y el lento ritmo de transmisión que la distancia impone haría que siguiéramos recibiendo nuevos datos e imágenes durante más de un año después del encuentro. Tendríamos tiempo, por tanto, de seguir disfrutando este momento durante largo tiempo, en lugar de solo tener un colosal pero fugaz instante de descubrimiento. Hoy entendemos mejor que nunca lo que eso significaba, y lo que es más importante, que lejos de ser tan asombroso como Stern y su gente habían imaginado, la realidad esta superando los más salvajes sueños.

Y es que poco se puede decir de la última imagen recibida, tomada 15 minutos después del momento de máxima aproximación, y donde la misma iluminación oblicua del lejano pero aún brillante Sol dota a la escena de una extraña y fascinante profundidad. Casi parece que podamos tocar sus enigmática y verticales montañas de hielo, sus glaciares en movimiento, su tenue atmósfera estratificada en capas más allá de lo imaginable, sus aparentes bancos de neblina en el atardecer, que parecen sugerir algún tipo de ciclo hidrológico parecido al terrestre o al de Titán. No hay palabras para describir tantas maravillas, así que nada mejor que disfrutarlas directamente.

Majestuosas montañas, helada llanuras y brumas crepusculares se revelan en esta visión de Plutón bajo la luz de su atardecer, extendiéndose hasta el horizonte. Sputnik Planum (centro) está flanqueada al oeste (parte superior) por escarpadas montañas de hasta 3.500 metros de altura, incluyendo los conocidos como Norgay Montes en el primer plano y los  Hillary Montes en el horizonte. En la parte inferior, al este de Sputnik, se extienden terrenos caóticos que parecen estar siendo cortados por aparentes glaciares de Nitrógeno.

Igualmente increíble resultan las más de una docena de capas de neblina flotando en la atmósfera plutoniana. Su misma y compleja existencia, dado lo tenue de esta última, es solo una de las no pocas maravillosas sorpresas que nos tenía reservadas Plutón. La imagen fue tomada por Ralph, la cámara en color de la sonda, pero dado el escaso tiempo disponible, y que está necesita un tiempo de exposición superior con la utilización de sus 3 canales para darles forma, tiempo que evidentemente era demasiado escaso en un sobrevuelo tan fugaz, a lo que se sumaba la alta velocidad relativa entre ambos cuerpos, que las hubiera distorsionado, se tomaron solo utilizando el canal pancromático. Así y todo, aplicando los datos de color que ya se tenían de su fase de aproximación, podemos reconstruir su aspecto real.

¿Es esta la imagen más espectacular de la historia de la exploración interplanetaria? Resulta difícil admitirlo, ya que el número de maravillas visuales que las sondas espaciales nos han regalado a lo largo de las últimas décadas es casi incalculable, pero cierto es también que se hace igualmente complicado pensar en algo que lo supere. Cómo mínimo se puede mirar de igual a igual con las de Cassini o las de Curiosity. Como mínimo. Y muchas más vendrán. Lo conseguido por New Horizons es todo un homenaje a los hombres y mujeres que hicieron esto posible. Un homenaje al que el propio Plutón pareció querer sumarse mostrando su rostro más mágico.

Una visión ampliada de la región de Sputnik Planum, que parece estar formada por una corriente en movimiento de hielos de Nitrógeno y Monóxido de Carbono cuyo motor es todo un misterio a día de hoy. A su alrededor las altas y escarpadas montañas de hielo de agua de Norgay Montes, igualmente enigmáticas. La imagen inferior se coloreó a partir de los datos de Ralph.

Una vista aún más ampliada, centrada en los Norgay Montes. Las montañas más altas que vemos aquí se elevan 3.5 Kilómetros por encima de la superficie. Que mecanismo las formó y como pueden ser tan escarpadas, casi verticales, revelando una juventud inexplicable para un mundo tan pequeño y que debería estar geológicamente muerto, es simple y llanamente un enigma.

Las largas sombras de las montañas de Plutón se extienden hasta fundirse con la cercana noche, mientras entre ella se extienden lo que parecen brumas o nieblas, lo que indicaría un ciclo climático con ciertos parecidos con el terrestre.

Los glaciares de Plutón: El hielo (Nitrógeno congelado) que parece haberse acumulado en las tierras altas en el lado derecho de esta (630 kilómetros) parece estar fluyendo a través del valle que está aquí marcado con flechas rojas, hasta llegar a Sputnik Planum. El frente de avance se describe por las flechas azules. "No esperábamos encontrar indicios de un ciclo glacial a base de nitrógeno en Plutón . Impulsado por la tenue luz del Sol, esto sería directamente comparables con el ciclo hidrológico que alimenta las capas de hielo de la Tierra, donde el agua se evapora de los océanos, cae en forma de nieve, y  vuelve a los mares a través de flujo de los glaciares".
 
La misma escena pero con las condiciones de iluminación oblicuas, que permiten captar aún mejor los detalles. 

Pluto ‘Wows’ in Spectacular New Backlit Panorama 

Spectacular New Horizons photo of Pluto's hazes and mountains: How it was made

sábado, marzo 16, 2019

Anillos de sabiduría

Un nuevo anillo de polvo en la órbita de Mercurio.

El Sistema Solar interior, aquel en que habitamos y donde compartimos nuestro espacio con los otros mundos terrestres (Mercurio, Venus y Marte) es la región mejor conocida por razones evidentes. Pero incluso así sigue escondiendo sorpresas, que se van manifestando a medida que nuevas campañas de observación y nuevas tecnologías se unen al esfuerzo global por conocer lo que nos rodea. Y una de ellas es los anillos de polvo dentro de los cuales La Tierra y Venus se mueven, y al que ahora se añade el inesperado descubrimiento de algo parecido en la órbita de Mercurio, un camino de polvo cósmico, de unos 14 millones de Kilómetros de anchura, tan cerca del Sol que no se creía posible. Pero ahí está.

Para tener una imagen con contexto, y aunque no seamos conscientes de ello, vivimos rodeados de partículas de polvo. La Luz Zodiacal, que vemos en el atardecer, es fruto de la luz solar reflejado por ellas. En realidad no existe zona del Sistema Solar que esté totalmente libre de su presencia, y en el Sistema Solar interior esta situación es especialmente notoria, ya que vive bajo la lluvia de partículas que van cayendo en espiral hacia el Sol. Su fuente principal, las colisiones que se producen en el Cinturón de Asteroides, aunque también deben existir de origen cometario. Y la influencia gravitatoria de los planetas influye en ellas, haciendo que nuestro planeta viva dentro de un inmenso anillo de polvo, atrapado temporalmente por el abrazo  terrestre. Lo mismo vale para Venus.

Ahora se le añade Mercurio, lo que es una  sorpresa, ya que durante décadas se creía que, a esa distancia del Sol, el polvo interplanetario debería haber sido vaporizado, generando así una región limpia. "Los científicos nunca consideraron que pudiera existir un anillo a lo largo de la órbita de Mercurio, tal vez por eso no se haya detectado hasta ahora", explica Guillermo Stenborg, del Naval Research Laboratory, uno de los responsables de este hallazgo. "La gente pensaba que, a diferencia de la Tierra o Venus, era demasiado pequeño y está demasiado cerca del Sol para capturar un anillo de polvo. Esperaban que el viento solar y las fuerzas magnéticas eliminaran cualquier exceso de polvo presente".

No es el caso, lo que puede dar nueva información sobre su composición, lo que a su puede ofrecer pistas sobre el origen. Y pueden haber más sorpresas, ya que el cinturón de Venus no termina de encajar con los modelos de formación que si lo hacen con el terrestre, lo que podría indicar un origen algo diferente, puede que la presencia de una familia de asteroides hasta ahora desconocidos que comparten órbita con nuestro vecino planetario."No todos los días se puede descubrir algo nuevo en el sistema solar interior",afirma Marc Kuchner, autor del estudio que revela esta discrepancia. Y no le falta razón. Pero así es la exploración del espacio, hay que estar listo para lo inesperado, incluso allí donde podemos pensar que está todo descubierto.

Los asteroides representan bloques de construcción de los planetas terrestres. Cuando chocan, arrojan polvo que se dispersa, ofreciendo la oportunidad de los astrónomos de estudiarlos para encontrar pistas sobre el nacimiento de la Tierra y el resto de los planetas. Que sobrevivan a la luz solar más allá de lo establecido hasta ahora ofrece una información valiosa.

Esta visualización muestra una simulación del anillo de polvo en la órbita de Venus alrededor del Sol. Los científicos plantean ahora la hipótesis de que un grupo de asteroides nunca antes detectados que orbitan alrededor del Sol con Venus y son los responsables de generar y mantener dicho anillo. 

What Scientists Found After Sifting Through Dust in the Solar System

jueves, marzo 14, 2019

Cuando una luz de apaga

Así fueron los últimos datos enviados por Opportunity.

El 10 de Junio de 2018 la Mars Reconnaissance Orbiter realizó lo que era ya una tarea rutinaria, consistente en recibir todos los datos e imágenes reunidos por el rover, y enviarlas a la Tierra, actuando así como una especie de relé de comunicaciones entre ambos. Sin embargo, con la tormenta global que azotó el planeta durante esas semanas soplando con toda su furia y la oscuridad adueñándose de la superficie marciana, esa sería la última vez. Los niveles de energía estaban cayendo en picado y era inminente que Opportunity entrara en hiberanción de un momento a otro para intentar sobrevivir. Un esfuerzo que sería en vano, como sabemos.

El azar del destino hizo que fuera durante esa comunicación final que Opportunity ya no pudiera aguantar más y se precipitara en el silencio. Y lo hizo justo cuando estaba transmitiendo su última imagen completa, tomada por la cámara Pancam izquierda y que intentaba captar al Sol. Todo inútil, ya que la tormenta de polvo que cubría todo el cielo, sumiéndolo en una oscuridad profunda, era ya tan densa que apenas podía verlo, haciendo la energía disponible cayera en picado. Tanto que, en pleno proceso de enví,o las comunicaciones se cortaron, indicación de que el rover había apagado sus sistemas y se había puesto a dormir. Un sueño a la postre definitivo. Lo negro de la imagen revela como fueron sus momentos finales.

Junto a esta imagen, incompleta, llegarían dos "miniaturas", versiones diminutas de imágenes ya tomadas, que se solían enviar antes de hacerlo con las versiones de gran tamaño. No habría esa oportunidad, y esas dos diminutas imágenes, que muestran a un Sol fantasmagorico sería todo lo que tendríamos. Sus versiones completas se quedaron para siempre almacenadas en la memoria del rover. Quizás en un futuro se puedan recuperar, como un recuerdo preservado en el tiempo. O quizás no. Soñar es una de esas cosas que no tiene límites.

Así fueron las últimas palabras de Opportunity. Apenas muestran nada, pero por eso mismo transmiten la dureza de sus últimos momentos. Para los que llegamos a quererlo como si fuera un compañero más de nuestra vida transmiten una tristeza tan profunda como la oscuridad.

Los fantasmas de imágenes que nunca llegaron. El fantasmagórico punto que vemos en el centro de ellas es el Sol, casi oculto por la tormenta. Incluso en estas condiciones casi es posible captar las terribles condiciones ambientales del momento.

Opportunity's Last Message

miércoles, marzo 13, 2019

En el atardecer del principio

InSight celebra sus 100 días marcianos con una puesta de Sol.

No es su objetivo, ya que su meta se encuentra sobretodo bajo la superficie, de donde espera extraer información vital sobre el corazón del planeta rojo. Ni tan solo cuenta con un sistema de cámaras que pueda compararse con las de Curiosity o las del ya difunto Opportunity, ya que no eran necesarias dado que hablamos de un lander, un vehículo inmóvil, que además se aterrizó en una llanura carente de elementos destacables, ya que se priorizó la seguridad y que los instrumentos pudieran trabajar sin interferencias. No está ciego, pero sus "ojos" tienen unas metas mucho más prácticas que el regalarnos hermosas panorámicas.

Este es el caso de la IDC (Instrument Deployment Camera), que como su propio nombre indica, tenía como objetivo monitorizar la operaciones de despliegue de SEIS (para captar las ondas sísmicas) y el HP3 (para medir el calor interno del planeta), cosa que hizo de forma perfecta. A ella debemos las imágenes más espectaculares de estas delicadas maniobras. En este aspecto, podemos decir que ya cumplió su cometido. Pero tener una cámara plenamente funcional en otro planeta es un privilegio, fruto de un esfuerzo colosal y una inevitable ración de buena suerte, y por ello su equipo en tierra están decididos a sacarle partido, como forma de mantener el interés del público por la sonda.

Y este pasado 10 de Marzo decidieron aprovecharlo para hacernos un hermoso regalo. Ese día InSight cumplía 100 Soles (días marcianos, 40 minutos más largos que los terrestres) de actividad, y para celebrarlo se utilizó la IDC para capturar una escena que, aunque ya vista en otras misiones, siempre resulta fascinante, por no decir maravillosa: La llegada del atardecer, con el Sol, algo más pequeño y tenue que el que nos ilumina en la Tierra, ocultándose detrás del horizonte entre la bruma y el polvo en suspensión. Una escena al mismo tiempo familiar y alienigena, esa combinación extraña que solo podemos encontrar en Marte. De esas que, por si solas, parecen justificar el esfuerzo que hacemos por alcanzar otros mundos y abrir nuestras mentes.


Los ojos de InSight tienen objetivos prácticos, pero la cámara destinada a controlar el despliegue de los instrumentos, y que está situada en el brazo robótico, nos demuestra que es capaz de mucho más. 

NASA's InSight Lander Celebrates 100 Days on Mars by Watching the Sun Set

martes, marzo 12, 2019

El legado de Opportunity (4): El precio de la soberbia

Cuando el exceso de confianza estuvo a un paso de ser fatal.

Es inevitable que ante los éxitos se convierten en rutinarios, uno gane confianza y tome riesgos que inicialmente no tenía pensado asumir, y al mismo tiempo baje inadvertidamente la guardia. Algo que, en ocasiones, está detrás de no pocos accidentes y tragedias. Nadie escapa de esta involuntaria tendencia, ni tan solo aquellos implicados en las delicadas tareas de dirigir la exploración de otro mundo por parte de una sonda o rover. Y en 2005 Opportunity era la esencia misma del triunfo y estaba rodeado de esta sensación de que nada podía detenerlo. Marte podría a muchos en su lugar.

Una vez abandonado el cráter Endurance, Opportunity comenzó su travesía hacia el lejano cráter Victoria, deteniéndose en diversos objetivos en el camino. Todo iba tan bien que el equipo en tierra, con Steve Squyres al frente, decidió acelerar el avance, considerando que la lisa llanura no ofrecía peligros dignos de mención. Fue una decisión casi fatal, ya que el 26 de Abril quedó atrapado en una duna de arena de unos 30 centímetros de altura, que el rover no detectó a tiempo, por lo que sus ruedas siguieron girando hasta quedar hundidas en ella, antes de que detectara que algo no iba bien y se detuviera.

Las imágenes eran terribles, especialmente para el equipo en tierra. Opportunity ya había afrontado problemas y obstáculos, pero nunca como consecuencia de una mala decisión humana. Fue un golpe duro, y como reconoce Squyres, las reuniones que se realizaron para buscar una salida estuvieron cargadas de tensión por ello. Era como si estuvieran pagando por su soberbia, y por ello llamaron a esa duna "purgatorio". Porque eso es lo que era para ellos, un castigo y una búsqueda de redención.

Y lo lograron. Durante semanas practicaron  simulaciones, ejecutaron maniobras, y poco a poco, aunque inicialmente a un ritmo desesperadamente lento, Opportunity fue escapando de la trampa. El de Junio finalmente sus seis ruedas se libraban del mortal abrazo de la arena marciana. La pesadilla había terminado, y las gentes de Squyres pudieron respirar aliviados. Sería una lección que jamás olvidarían, y nunca más tomarían tantos riesgos, aunque seguirían avanzando tan rápido como fuera posible. El precio de la soberbia estuvo a punto ser demasiado alto.

El fin de la pesadilla, en una imagen que permite apreciar hasta que punto había quedado hundido en la arena. Desde ese momento Opportunity iría con más cuidado.

El largo camino hasta Victoria. Podemos ver la larga pausa entre Sol 458 y Sol 481, que corresponde al momento en que Opportunity quedó atrapado.