En directo desde la ISS

Ultimas imágenes de Curiosity

El equipo de perforación y extracción de muestras en primer plano. Sol 762
Curiosa formación geológica vista por la ChemCam en Sol 778.
Panorámica Sol 752

martes, octubre 21, 2014

En la lejana frontera de los pioneros

Primeros pasos para la futura colaboración entre los equipos de las sondas OSIRIS-REx y Hayabusa-2.

La misión de la primera sonda Hayabusa representó una odisea en todos los sentidos, y su éxito final la mejor recompensa para unos técnicos en tierra que nunca se dieron por vencido. Pero por encima de todo, incluso de sus logros científicos, significó acumular una experiencia de valor incalculable en una operación interplanetaria que nunca se había intentado antes, y que sería puesta al servicio de su sucesora, en cuya construcción se aplicaría todo lo aprendiendo. Para la JAXA fue un involuntario pero valiosa campo de pruebas que el próximo 30 de Noviembre dará sus frutos con el lanzamiento de la Hayabusa-2.

Pero no fueron los únicos. Al otro lado del Pacífico los miembros de la futura OSIRIS-REx, en ese momento aun en sus primeras etapas de diseño, siguieron con atención las aventuras de Hayabusa, estudiando su misión, sus procesos y procedimientos, tomando nota de lo que podría mejorarse. El diseño final de esta sonda de la NASA para el estudio de asteroides estuvo realmente muy influida por las lecciones de la sonda japonesa, así como en la planificación de las operaciones que afrontará una vez llegue hasta Bennu, su objetivo final. JAXA, de forma involutaria, ayudó a los estadounidenses en su propia misión, una colaboración indirecta que ahora se quiere convertir ya en oficial y planificada.

Hayabusa-2 tiene previsto su lanzamiento el 30 de noviembre 2014 desde el Centro Espacial de Tanegashima. Se espera que llegue hasta el asteroide 1.999 JU3 en Junio de 2018, estudiándolo primero en profundidad durante 1 año terrestre (la falta de tiempo para realizar algo parecido en el asteroide Itokawa se considera uno de los motivos que explican la accidentada toma de muestras de Hayabusa) antes de afrontar el momento clave de descender hacia su superficie para disparar una serie de proyectiles y tomar muestras. Algo que se repetirá casi en el mismo momento en otro lugar del Sistema Solar, ya que la Osiris-Rex, que despegará en 2016, alcanzará al asteroide Bennu en Agosto de 2018, lo que proporcionara una oportunidad sin precedentes para la colaboración internacional en la exploración de asteroides.


Así, se tiene la intención de albergar científicos japoneses en la UA para colaborar en la misión de la Osiris-Rex, mientras miembros de esta viajarán a las instalaciones de JAXA para colaborar con la de Hayabusa-2. Además, la NASA y JAXA esperan poder intercambiar fracciones de las muestras recogidas por las sondas, lo que podría implicar uno retorno científico combinado muy superior al valor individual de cada misión, permitiendo afrontar retos que no serían posibles con una sola misión.

Ambas sondas serán pioneras en la exploración de este mundo desconocido que siguen siendo a pesar de todo los asteroides, y al igual que los de la antiguedad, avanzando hacia un horizonte siempre lejano e inexplorado, sus posibilidades de supervivencia aumentarán si saben que hay alguien más por ahí al que pueden extender la mano para pedir ayuda si es necesario.

La Universidad de Arizona (UA) fue el escenario, este pasado 3 de Octubre, de un encuentro entre miembros del equipo de la Hayabusa-2, formado por el Dr. Saku Tsuneta, director general del Institute of Space and Astronautical Science (ISAS) de la JAXA, el Dr. Masaki Fujimoto, director para la exploración del Sistema Solar del ISAS, y el Dr. Shogo Tachibana, y el Dr. Harold Connolly, del equipo de la Osiris-Rex. Acompañaron al encuentro Ann Weaver Hart, director de la UA y un equipo de la televisión japonesa NHK, que cubrió el encuentro con el objetivo de emitirlo poco antes del lanzamiento de la Hayabusa-2.

Collaboration Between OSIRIS-REx and Hayabusa-2

lunes, octubre 20, 2014

Más allá de Siding Spring

Todas las sondas marcianas, operativas y sin daños.

Y finalmente llegó el cometa, sobrevoló el planeta a poco más de 130.000 Kilómetros de distancia (nada a escala cósmica) y se alejó, dejando un rastro de partículas que Marte atravesó 95 minutos después, y se alejó tan rápidamente como se había aproximado. No resultó espectacular en absoluto, algo que ya se estaba anunciando las últimas semanas teniendo en cuenta su baja actividad, lo que sumado a su pequeño tamaño lo hizo inofensivo para la flota de 5 sondas robóticas que actualmente acompañan al planeta rojo en su viaje alrededor del Sol. Existía la natural incertidumbre propia de un cuerpo de esta naturaleza, pero finalmente todo siguió lo esperado.

Todas ellas (Mars Reconnaissance Orbiter, Mars Express, MAVEN, Mars Odyssey y Mangalyaaan), que efectuaron cambios en sus órbitas para mantenerse al otro lado del planeta durante los momentos críticos, no parecen haber sufrido daño alguno y encontrarse plenamente operativas. Lejos han quedado los temores que, cuando las primeras observaciones parecían señalar un cuerpo mucho mayor y una trayectoria que no descartaba por completo el impacto directo, asaltaron a los diferentes equipos en tierra.

"La telemetría recibida de Odyssey confirma no sólo que la nave se encuentra en buen estado de salud, sino también que realizó las observaciones previstas de Siding Spring dentro de las horas de máxima aproximación a Marte" confirmó el director de la misión, Chris Potts. Dan Johnston, de la MRO ("La nave espacial realizó sin problemas el sobrevuelo del cometa. Maniobró para las observaciones previstas y salió ileso") y Bruce Jakosky, de la MAVEN ("Estamos contentos de que la nave llegara, estamos muy contentos de completar nuestras observaciones de cómo el cometa afecta a Marte, y estamos ansiosos de llegar a nuestra fase científica primaria") igualmente anunciaron que sus respectivas sondas estaban en perfecto forma. Mars Express parece estar también a salvo ("Los ingenieros han confirmado pleno contacto establecido después de la pérdida prevista de la señal") , al igual que Mangalyaan ("¡Uf! La experiencia de toda una vida. Vimos el #MarsComet #SidingSpring pasar zumbando por el planeta. Estoy en mi órbita, sano y salvo").

Los próximos días deberán completarse el envío de todos los datos e imágenes reunidas por ellas del cometa, lo que permitirá valorar en su justa medida el resultado de esta inesperada campaña, aunque la observación del cometa por la MRO y la Mars Express continuará unos días más. No se esperan grandes imágenes, pero los diversos instrumentos podrían ofrecer una valiosa información sobre este viajero, llegado de las profundidades del Sistema Solar por primera vez desde su nacimiento. Y lo más importante, todas ellas siguen adelante en su exploración de Marte, su auténtico objetivo temporalmente interrumpido por este acontecimiento único.

El tenue resplandor de Siding Spring finalmente no parece haber permitido las hermosas imágenes que nos imaginábamos, aunque tendremos que esperar los próximos días y el correspondiente tratamiento de las imágenes para limpiarlas y realzarlas para saberlo. De momento Opportunity (otra medalla para este veterano) parece haber conseguido captarlo, a diferencia de Curiosity.

La distancia mímina entre el cometa y Marte durante su paso este 19 de Octubre.

Desde La Tierra se observó ampliamente la aproximación del cometa a Marte, en una serie de fotografías realmente hermosas.

All Three NASA Mars Orbiters Healthy After Comet Flyby

Decepcionantes primeras imágenes del cometa Siding Spring desde Marte

domingo, octubre 19, 2014

Post Vintage (113): El viajero que sobrevivió a lo imposible

La extraodinaria aventura del cometa Lovejoy.

Todo empezó el pasado día 2 de Diciembre, cuando el astrónomo amateur Terry Lovejoy descubrió un pequeño cometa en ruta hacia el Sol, y que pronto fué identificado como perteneciente a los llamados Kreutz sungrazers, una familia de pequeños cuerpos que se cree son los restos de un gran cometa que se fragmentó hace unos 800 años (probablemente el que visitó los cielos terrestres en 1106) y aún hoy siguen precipitándose contra el fuego solar al ritmo de uno cada pocos días.

Aunque algo mayor de lo habitual para un sungrazer (su nucleo medía unos 200 metros) no parecía que Terry Lovejoy pudiera disfrutar durante mucho tiempo de tener un cometa con su nombre. La trayectoria que seguía le llevaría a pasar a solo 120.000 Kilómetros de la Fotosfera, cruzando, durante casi una hora, por el interior de la ardiente Corona Solar. Era imposible que sobreviviera a algo semejante y los distintos observatorios que mantienen bajo vigilancia a nuestra estrella se prepararon para captar el estallido de luz resultante, fruto de los restos de Lovejoy, polvo y vapor de agua, que durante unos minutos reflejarían la luz solar.

Sin embargo el Universo es un lugar lleno de cosas inesperadas. Lovejoy estaba dispuesto a demostrarlo: Tras desaparecer momentáneamente tras el Sol, dejando atrás su cola, arrancada sin contemplaciones por la tormenta de calor y radiación en la que sumergió, reapareció para sorpresa de todos los astrónomos.Y no solo eso, ya que poco después generó una nueva cola mientras se alejaba, lo que demostraba que había aguantado lo suficiente para mantener su integridad.

Karl Battams, del Naval Research Laboratory, encargado de la Sun-grazing comets webpage, y que, como tantos otros, había anunciado la destrucción segura de Lovejoy, resume de forma perfecta el sentimiento de la comunidad astronómica mundial: "No se por donde empezar,¡Qué extraordinarias 24 horas! Supongo que la primera cosa que debo decir es esto: estaba equivocado. equivocado, equivocado, equivocado.Y nunca he sido tan feliz de estar equivocado!".

¿Porque Lovejoy sobrevivió, mientras que otros no lo hacen? Posiblemente estamos ante la demostración de que no todos los cometas son iguales, y que varían notablemente de composición, cohesión y forma en que manifiestan su actividad al aproximarse al calor solar, pero ciertamente la tremenda sorpresa que representó para los astrónomos demuestra que aún estamos lejos de saberlo todo sobre este tipo de cuerpos celestes.

No sabemos hasta que punto el núcleo del cometa sigue intacto, o si permanecerá cohesionado durante mucho tiempo después de experimentar el terrible calor del perihelio, pero de momento el viajero que sobrevivió a lo imposible sigue su camino.

Extrodinario video del Solar Dynamics Observatory (SDO), que muestra el terrorífico viaje de Lovejoy alrededor del Sol. Podemos apreciar que la furia del viento solar que lo golpea es tan intenso que ni tan solo puede formar una cola estable.

El pequeño cometa captado por el STEREO-B el 11 de Diciembre.

Las que parecían las últimas horas de Lovejoy, mientras se sumergía en la Corona Solar.

Después de su inesperado regreso y antes de perderse en la noche cósmica, Lovejoy brillo espectacular en los cielos del Hemisferio Sur de La Tierra.

Feisty Comet Lovejoy Survives Close Encounter with the Sun


El cometa que sobrevivió

sábado, octubre 18, 2014

El día del cometa

Sigue a lo largo de este Domingo el encuentro de Siding Spring con Marte. 

Finalmente estamos ya a las puertas de lo que esperemos se convierta un día señalado en la larga historia de la exploración espacial. Será exactamente este Domingo 19 de Octubre a las 18:27 UT (+1 hora peninsular) cuando este pequeño y recién descubierto visitante de las regiones más externas del Sistema Solar se situará a apenas 140.000 kilómetros de Marte, mucho menos de la distancia que separa La Tierra y La Luna. Y alrededor de el, así como en la propia superficie, un total de 7 exploradores robóticos le están esperando, con sus órbitas ya ajustadas para que el propio planeta actue como escudo contra las partículas cometarias, que se están desplazando a unos 56 km/s con relación al planeta rojo. 

Aunque los últimos cálculos han rebajado mucho el posible riesgo nunca se puede estar seguro de como actuará un cometa, en especial en este caso, ya que nos encontramos ante uno cuya órbita nos indica que está entrando por primera vez en nuestra región planetaria, recién llegado desde la Nube de Oort, es decir hasta ahora inalterado desde su formación hace unos 4.500 millones de años. El momento más crítico llegara a las 20:02 UT, cuando Marte, y con el sus acompañantes terrestres, cruce la órbita del cometa y con ello se se adentre momentáneamente en la parte más densa de su rastro de partícuas, la cola que se sigue ya en su camino hacia el Sol

Para Mars Reconnaissance Orbiter (MRO), Mars Odyssey, MAVEN, Mars Express y Mangalyaan será el momento de mayor producción científica en su observación conjunta del cometa y su efecto en la atmósfera marciana, pero también el más peligroso, mientras que Curiosity y Opportunity, protegidos por esta última, estarán también observando los cielos, intentado captar a Siding Spring y cualquier lluvia de estrellas que pueda producirse en esos momentos. Será cuando las 3 agencias espaciales más directamente implicadas (NASA, ESA y ISRO) contendrán la respiración, mientras esperan que todas las precauciones tomadas hayan sido suficientes y que sus respectivos exploradores salgan no solo intactos del encuentro sino  un inmenso tesoro de datos de todo tipo que la comunidad científica espera con ansia poder estudiar.

El Domingo será, por tanto, una larga jornada. No hay que esperar momentos emocionantes, no hablamos de un aterrizaje en Marte o la entrada en órbita de una nueva sonda, muchas de las imágenes que lleguen no serán espectaculares, a la espera de que sean realzadas, ya que las sondas afrontarán un trabajo para lo cual no fueran diseñadas realmente, y los datos en su conjunto podrían tardar viarios días en ser enviados por completo a La Tierra. Pero simplemente el saber que están todas a salvo y asistir a un momento para la historia es suficiente para que todos lo sigamos con atención, y dedicuemos ese día al seguimiento de las noticias que nos vayan llegando.

Seguimiento del encuentro desde el canal de la ESA. La emisión comenzará a las 17:50 UTC.



Infografía: El encuentro del cometa Siding Spring con Marte.

viernes, octubre 17, 2014

Agua en el fuego

MESSENGER consigue fotografiar por primera vez los depósitos de hielo de agua de Mercurio.

Quedan 5 meses para que la exploración directa del planeta más cercano al Sol llegue a su punto y final, el tiempo que le quedan aproximadamente a las reservas de combustible de esta sonda antes de que se agoten, y su órbita, que la lleva a pasar muy cerca de la superficie, decaiga hasta provocar su caida definitiva. Mucho son los descubrimientos realizados durante su vida activa, pero parece inevitable que muchos otros, algunos antiguos, otros nuevos aparecidos fruto de su intensa tarea, queden sin encontrar respuesta. Y entre estos últimos se encuentra aquello que se esconde entre las sombras eternas de los cráteres polares.

Aunque ya se conocía de forma indirecta su existencia desde hacia 20 años, a partir de cartografía por radar realizado desde La Tierra, así como por los datos de los intrumentos de la propia MESSENGER en 2012, los depositos de hielo de agua que existen en Mercurio no habían sido observados de forma directa, escondidos en las zonas de sombra perpetua. Hasta ahora, donde sacando partido de la tenue luz reflejada por las paredes iluminadas de estos cráteres, finalmente se han podido visualizar las zonas donde los mapas térmicos, el espectrómetro de neutrones y el altímetro láser habían indicado su presencia. Con ello, casi más que responder preguntas se han generado nuevos misterios, aún más desafiantes hacia todo lo que creemos saber y que muestran un Mercurio cada vez más complejo, al contrario de lo que su aspecto podría indicar.

Y son enigmas notables y trascendentes para entender la historia de Mercurio y quizás, por extensión, del Sistema Solar, ya que, por ejemplo, la textura del hielo en el fondo del cráter Prokofiev sugiere que el material fue depositado ahí hace relativamente poco tiempo en escala geológica, en lugar de los miles de millones de años que se creía inicialmente. Imágenes de otros cráteres respaldan esta idea, mostrando depósitos oscuros, posiblemente material rico en elementos orgánicos, que cubren el hielo en algunas zonas, con límites definidos entre los dos tipos diferentes de material. "Este resultado fue un poco sorprendente, porque los límites afilados indican que los depósitos volátiles en los polos de Mercurio son geológicamente jóvenes", explica Nancy Chabot, científica de la misión MESSENGER . Nuestra Luna también alberga agua helada en el interior de los cráteres polares que se encuentran permanentemente en sombras, pero sus depósitos tienen un aspecto diferente a los de Mercurio, lo que podría explicarse si los de este último fueron entregados más recientemente. 

"Si puedes entender por qué un cuerpo se ve de una manera y otra se ve diferente, entenderás mejor el proceso que hay detrás de ello, lo que a su vez está vinculada a la edad y la distribución de hielo de agua en el sistema solar", dijo Chabot. "Esta será una línea muy interesante de investigación en el futuro".Aunque no ya para MESSENGER, que se encuentra al final de su vida útil. Quién cogerá el testigo será la misión europea-japonesa BepiColombo, que pondrá en órbita alrededor de Mercurio las sondas MPO (Mercury Planetary Orbiter) y el MMO (Mercury Magnetospheric Orbiter), aunque para eso deberemos esperar hasta 2023, precedido por una serie de sobrevuelos anteriores que empezarán a finales de 2019.

Si algo hemos aprendido de la exploración interplanetaria es que entre todos los integrantes de la familia solar, desde planetas a lunas, pasando por cometas y asteroides, no existe ninguno que muestre una naturaleza que podamos clasificar de simple y sencilla de visualizar. Todos esconden enigmas y nos muestran páginas de una historia compleja y extraña, cada uno de ellos con una personalidad sorprendentemente definida y única. Y el más cercano y pequeño de los planetas principales, no es una excepción. Un núcleo gigantesco con respecto a su diámetro, una magnetosfera inesperada, cambios visibles en la superficie con la aparición de los conocidos como hollows, depositos de agua en los polos y ahora indicios de que son mucho más jóvenes de lo que se creía son sus señas de identidad. Suficientes motivos para recibir una atención profunda por parte de nuestros exploradores.

El interior del cráter Berlioz. Se observa una región distintivamente más oscuro, que se corresponde bien con las regiones brillantes detectadas por el radar y dentro de la sombra pemanente. Se postula que este material de baja reflectancia más oscuro se compone de materiales congelados ricos en materia orgánica.

Esta imagen  revela la superficie permanentemente en la sombra dentro de Prokofiev cráter, el más grande en la región del polo norte de Mercurio en longitudes de onda visibles. La región en el cuadro de color rosa se ​​muestra con más detalle en la imagen de la derecha, mostrando una reflectancia más alta, lo que se interpreta a que es debido a hielo de agua sobre la superficie. La zona encaja con la zona que es brillante a las ondas de radar. La superficie está cubierta con muchos pequeños cráteres, pero el material eyectado por estos durante su formación no ocultan en ningún momento esta zona brillante, lo que sugiere que el hielo fue emplazado en la superficie DESPUÉS de que se formaran.

MESSENGER a llevado nuestro conocimiento de Mercurio a otro nivel con respecto a lo ofrecido en su momento por la Mariner 10, pero a pesar de ello muchos enigmas quedarán por responder, ya que desde su llegada se demostró que era un planeta mucho más complejo de lo que nos podíamos imaginar. Su sucesora BepiColombo deberá continuar con la exploración y hacerla avanzar aún más.

BepiColombo tomará el testigo de MESSENGER, formada por la europea MPO (Mercury Planetary Orbiter) y la japonesa  MMO (Mercury Magnetospheric Orbiter).

First Photos of Water Ice on Mercury Captured by NASA Spacecraft

jueves, octubre 16, 2014

Un lugar más allá del fin del mundo

New Horizons tiene ya asignado su segundo y definitivo objetivo.

Hoy posiblemente el equipo encargado de dirigir a esta pequeña sonda en su viaje hacia las profundidades del Sistema Solar vive su momento de mayor sensación de alivio desde que esta fuera lanzada a principios de 2006. El objetivo era Plutón, pero lejos de ser este el final del camino en los planes de la NASA era solo el final de una etapa, posiblemente la más emocionante y mediática, pero no la definitiva. Su misión se había aprobado con la idea de que, más allá de su encuentro con el antiguo 9º planeta se buscaría, otro objetivo, otro integrante del Cinturón de Kuiper, al que intentaría aproximarse utilizando las reservas de combustible disponibles para corregir la trayectoria dentro de lo posible.

New Horizons inició por tanto su viaje con la idea de protagonizar un encuentro doble, con Plutón y otro cuerpo aún más lejano. Pero existía un problema: Ya con la sonda en curso aún no se había descubierto un objetivo que estuviera dentro de su alcance. No solo eso, ya que los siguiente años de intensas búsquedas desde los observatorios terrestres llevaron al desagradable descubrimiento de que nuestro conocimiento previo sobre la población del cinturón de Kuiper era incorrecto, y que existían menos pequeños objetos que los previstos. A menos de 2 años de su llegada a Plutón se seguía sin haber localizado ningún objetivo viable, por lo que este pasado Verano, y ya como medida desesperada, su equipo luchó y ganó la oportunidad de utilizar el Telescopio Espacial Hubble (que tiene una larga lista de peticiones a la espera) para realizar este busqueda.

Y esta vez el anelado 2º objetivo de la New Horizons, finalmente y para alivio de muchos, hizo acto de presencia: Su nombre provisional es PT1, mide entre 30-55 kilómetros de diámetro y es fácilmente accesible, ya que esta solo necesitará alrededor del 35% del combustible restante para realizar la corrección de trayectoria necesaria en su viaje de 1000 millones de Kilómetros más allá de Plutón, llegado en Enero de 2019. Una serie de nuevas observaciones posteriores del Hubble han permitido definir su órbita,y por tanto el camino que seguirá la sonda para ir a su encuentro. En realidad el magnífico trabajo de este veterano telescopio espacial permitió descubrir hasta 3 objetivos al alcance, siendo PT1 la opción elegida, aunque PT2 y PT3 permanecen en reserva, y nuevas observaciones podrían, quizás, hacer a uno de ellos, especialmente PT3, más interesante, cambiando por tanto la elección. Hasta pasado Plutón, en Julio de 2015, existe margen de maniobra.

¿Hasta que distancia se podría aproximar la New Horizons a PT1? Será necesario, además de definir con exactitud los parámetros orbitales del objeto, equilibrar el deseo de obtener observaciones de alta resolución con las limitaciones de ingeniería, como es la rapidez con la que la sonda puede girar sobre si misma en su máxima aproximación. La respuesta llegará entre Octubre y Diciembre de 2015, cuando se de luz verde a la ignición de los impulsores necesaria para ponerla en camino.

¿Qué sabemos acerca de PT1 hasta ahora? Su órbita es circular y cerca del plano de la eclíptica, por lo que es un objeto del Cinturón de Kuiper "clásico", lo que significa que ha tenido una historia muy diferente a la de Plutón. Este último es un miembro de una población de objetos cuyas órbitas fueron alteradas cuando Neptuno migró hacia el exterior, adquiriendo la inclinada y elíptica que vemos hoy día, "bloqueada" en una resonancia con este último, de tal manera que Plutón orbita el Sol 2 veces por cada 3 veces que lo hace el planeta gigante. En contraste los objetos "clásicos" probablemente nunca fueron alterados de esta manera, por lo que PT1 podría ser una reliquia inalterada, gélida, nunca calentada de la formación del Sistema Solar. Por otro lado, es muy pequeño, de 30 a 45 Kilómetros de diámetro, y los científicos creen que la mayoría de los objetos de ese tamaño no nacieron tal cual, sino que son fragmentos resultante de colisiones de objetos más grandes, por lo podría ser menos prístino de lo esperado.

Lo que si podemos estar seguros es que será muy, muy diferente a Plutón. Su encuentro no tendrá la misma transcendencia, carga mediática ni espectacularidad, pero representará la posibilidad de ver a la New Horizons afrontando, 4 años después, el reto de explorar un lugar aún menos conocido que ese primero, más allá de las fronteras de nuestro pequeño mundo solar, tan desconocido como lleno de espectativas. 

El descubrimiento de PT1, así como los otros 2 candidatos, ocurrió apenas unos días después de que el Hubble iniciara su búsqueda, aún dentro de la fase previa de prueba antes del rastreo propiamente dicho.

LaWide Field Camera 3 del Hubble permitió develar el extremadamente tenue objetivo de la New Horizons, que con una magnitud de +26.8 era invisible para los observatorios terrestres.

El ahora ya claro plan de futuro de la New Horizons. Los grandes objetos como MakeMake o Haumea estan fuera de su alcance, por lo que en su lugar tendremos a PT1, mucho más pequeño pero no por ello menos interesante.

Plutón es un planeta muy pequeño, motivo por el cual, entre otros, se le clasifica actualmente como "enano", pero en comparación a PT1 es un lugar gigantesco. Por ello no debemos esperar un encuentro espectacular, pero para los científicos planetarios es una joya en bruto, un regalo del Sistema Solar a este misión. 

Finally! New Horizons has a second target

miércoles, octubre 15, 2014

La Luna de los dinosaurios

Lunar Reconnaissance Orbiter ofrece evidencias de actividad volcánica en nuestro satélite hasta hace menos de 100 millones de años.

Nuestro satélite es un lugar polvoriento, tranquilo, donde poco o nada a cambiado desde hace miles de millos de años, dejando de lado los inevitables impactos de pequeños asteroides contra su indefensa superficie, y en donde cualquier rastro de actividad volcánica se detuvo completamente y de forma abrupta hace como mínimo 1.000 millones de años. O al menos esta es la idea que se tenía de ella hasta ahora. Sin embargo la realidad, como suele ser habitual en la exploración de otros mundos es más compleja de lo que nos podamos imaginar, con señales de que los volcanes lunares siguieron activos hasta tiempos geológicos muy recientes, menos de 100 millones de años, quizás menos de 50, lo suficiente como para coincidir en el tiempo con los grandes dinosaurios.

Así lo señalan las observaciones de la LRO, en concreto de ciertas y realmente extrañas formaciones conocidas como por los científicos como "irregular mare patches", zonas donde se mezclan montículos suavemente redondeados y poco profundos conzonas abruptas, un terreno fragmentado en bloques. La mayoría miden menos de 500 metros de diámetro, con la excepción de la mucha mayor Ina Caldera, considerado una domo o escudo volcánico, por el cual una vez fluyó hacia la superficie el magma lunar. Antes de la llegada de esta sonda se la consideraba una estructura única en La Luna, un fenómeno local y transitorio entre la eterna tranquidad lunar, sin embargo el examen en profundidad de las imágenes enviadas por esta sonda ya han sacado a la luz más de 70 de ellas, especialmente en los "mares" lunares.

Los astrónomos estiman la edad de las características de La Luna contando el números y tamaño de los cráteres (cuanto menos y más pequeños, más joven de la superficie) y la pendiente de las laderas que van desde las cimas de las cúpulas más suaves al accidentado terreno inferior (cuano más empinada, más joven)."Sobre la base de una técnica que une mediciones de cráteres a la edad estimada de las muestras del Apolo, 3 de estas formaciones parecen tener menos de 100 millones de años, y tal vez menos de 50 millones de años en el caso de Ina", en claro contraste con la superficie que las rodea, que se mueven entre los 1.000 y los 3.500 millones de años.

Para que el magma fluya hacia el exterior es necesario un manto caliente, la capa profunda por debajo de la corteza que se extiende hasta el núcleo metálico de La Luna. Y eso significa un núcleo que todavía está emitiendo una gran cantidad de calor. Los científicos pensaban que La Luna había enfriado hace mil millones de años o más, por lo que los flujos de los últimos eran casi imposibles, pero ahora todo parece indicar que permaneció muy caliente mucho más tiempo que nadie había supuesto. "La existencia y la edad de estos "parches irregulares" nos dice que el manto lunar tuvo que permanecer lo suficientemente caliente como para proporcionar el magma a las erupciones de pequeño volumen que crearon estas características inusualmente jóvenes", explica Sarah Braden, un reciente graduado de la Universidad Estatal de Arizona y el autora principal del estudio. 

Estos descubrimientos cambian la imagen que tenemos de La Luna como un mundo geológicamente muerto, remplazándola por otra de un mundo con una historia mucho más activa, posiblemente alimentado con el calor generado por las mareas gravitatorias de La Tierra, y donde el vulcanismo tuvo acto de presencia hasta tiempos recientes, y quizás incluso hoy día, lo que se podría relacionar con los TLP (Transient Lunar Phenomena, fenómenos lunares transitorios) observados en ella, resplandores y oscurecimientos locales que se cree tienen un origen geológico interno, posiblemente liberación de gases volcánicos.

Recientemente la Lunar Reconnaissance Orbiter, amenzada por el reciente presupuesto planetario presentado con la Casa Blanca con tener que terminar sus actividades de forma prematura el próximo año, recibió el apoyo del 2014 Planetary Science Senior Review, que estudia el estado de las misiones en curso y si merece la pena asignarles presupuestos para extender su actividad. Descubrimientos de esta tipo refuerzan esta decisión y la esperanza de que finalmente siga adelante con su aventura.

La formación denominada Maskelyne, uno de los muchos depósitos volcánicos jóvenes recién descubiertas en la Luna. Se cree que estas áreas para ser restos de pequeñas erupciones de lava que se han producido recientemente. Las partes oscuras, montículos redondados, se elevan por encima del terreno brillante y abrupto.

Ina Caldera, la mayor de las conocidas, se asienta encima de un gran domo o escudo volcánico, donde la lava una vez emergió a la superficie.

Las erupciones que ocurrieron en tiempos geológicos recientes en La Luna fueron parecidas a las que ocurren actualmente en Kilauea, Hawaii.

Las mareas gravitatorias de La Luna sobre La Tierra genera las mareas oceánicas y frena su rotación, mientras que en sentido opuesto esta primera ve como su órbita se aleja lentamente de la segunda y posiblemente genera calor por fricción en su interior.  

Were Lunar Volcanoes Active When Dinosaurs Roamed the Earth?

martes, octubre 14, 2014

El futuro en una imagen

LRO nos muestra a nuestro mundo y al planeta rojo juntos en una misma fotografía.

"La yuxtaposición de la Tierra y Marte desde la Luna es un conmovedor recordatorio de que la Luna sería un más que adecuado punto de referencia para los exploradores con destino al cuarto planeta y más allá!. En el futuro cercano, podría servir como banco de pruebas para las tecnologías de construcción y utilización de recursos. Los planes a largo plazo pueden incluirla como un depósito de recursos o base de operaciones para las actividades interplanetarias". Y ciertamente, con Venus y Mercurio descartados por razones evidentes y los mundos del Sistema Solar exterior demasiado lejos de nosotros para los actuales sistemas de propulsión, este es el mejor y quizás único camino para la Humanidad.

La Tierra, La Luna y Marte. Los 3 mundos que siempre han estado presentes en nuestra imaginación cuando pensamos en viajes tripulados, e incluso la construcción de colonias habitadas permanentes que desligen nuestro destino del de un solo planeta, siempre bajo la amenaza de alguna catástrofe externa, como el impacto de un asteroide, y con unos recursos aún amplios pero no ilimitados . Pueden existir variaciones en el camino, quizás iremos primero al planeta rojo y después regresaremos a nuestro satélite, puede que sea en el orden inverso, o quizás cada uno de ellos tenga su propio e independiente plan por parte de las diversas agencias espaciales, pero que ambos formen parte de nuestro futuro más allá de La Tierra es poco menos que inevitable.

Y en parte con esta idea el equipo de la Lunar Reconnaissance Orbiter planificó para el 24 de Mayo de 2014 una toma de imágenes poco habitual, dejando de lado la observación de la superficie lunar para dirigir la mirada hacia La Tierra y Marte, en ese momento, desde el punto de vista de la sonda, alineados. Nuestro planeta se encontraba ese día a 376.687 Kilómetros de distancia, mientras que la del planeta rojo era de unos 112 millones de Kilómetros, 300 veces más lejos.

No fue una toma sencilla, ya que la LRO y su cámara NAC (Narrow Angle Camera) están diseñadas para tomar imágenes de la superficie lunar que se desplaza rápidamente bajo ella, no para objetos más lejanos y en comparación estáticos. El resultado, a pesar de ello, y en una nueva demostración de la habilidad del equipo de tierra, nacida del largo tiempo (2009) que llevan a sus mandos, es espléndido, una secuencia tan curiosa como, si uno se detiene un segundo a pensar en ello, cargada de simbolismo.

La posición de la LRO el 24 de Mayo de 2014, con La Tierra y Marte, el pequeño punto rojizo por debajo y un poco a la derecha de ella, alineados.

De La Tierra a Marte pasando por La Luna.  

La Luna y Marte, el camino inevitable para los viajes tripulados, dejando a los asteroides a un lado. Con Venus como un mundo imposible y las lunas de los gigantes exteriores demasiado lejos, es la única opción realista.

Earth and Mars Captured Together in One Photo from Lunar Orbit

lunes, octubre 13, 2014

Un mundo de calor extremo en la frontera entre dos eras

Dando forma la primer mapa completo de temperaturas y concentración de vapor de agua de un exoplaneta.

La llegada del telescopio James Webb, junto con otros observatorios espaciales y la construcción de nuevos "monstruos" en tierra, como el E-ELT (European Extremely Large Telescope) nos permitirá adentrarnos en la naturaleza de los mundos más allá del Sol, los planetas que acompañan otras estrellas, delantando elementos claves como su composición química completa, lo que podría abrir el camino al descubrimiento de señales de actividad biológica, al menos tal y como la conocemos. Vivimos por ello un momento de transición, en que la capacidad de los observatorios actualmente disponibles están siendo exprimidas hasta el límite, ofreciendo lo que seguramente serán sus últimos aportes en el terreno de los exoplanetas, importantes a la hora de señalar el camino a sus sucesores. 

La campaña de observación del exoplaneta conocido como WASP-43b por parte del Hubble forma parte de esta etapa final. Observando 3 rotaciones completas de este exoplaneta fue posible realizar un modelo térmico completo de este mundo situado a 260 años-luz de nosotros, con un tamaño comparable a Júpiter (aunque con el doble de su masa) y una órbita tan cercana a su estrella, una enana naranja, que su año solo dura 19 horas. El mapa resultante proporciona información sobre las temperaturas en diferentes capas de la atmósfera además de rastrear la cantidad y distribución del vapor de agua. Los resultados tienen implicaciones para la comprensión de la dinámica atmosférica y la formación de planetas gigantes.

Con estos datos podemos dar cifras a las condiciones extremas que se dan en este mundo, que ya se pueden intuir conociendo solo la escasa distancia a su estrella: Las temperaturas oscilan entre los 1.600 Cº (suficiente para fundir el Acero) del lado diurno a las más frías del lado nocturno, que se mueven algo por encima de los 500 Cº. Un contraste extremo que genera vientos que superan la velocidad del sonido.

Por otro lado, mediante la espectroscopia, se ha podido determinar la abundancia del vapor de agua en la atmósfera. Estas mediciones pueden ayudar a comprender el papel que juega el agua en la formación de los gigantes gaseosos, especialmente la que proviene de impactos cometarios.

Al no existir un planeta con estas condiciones tan extremas y torturadas en nuestro Sistema Solar, la caracterización de la atmósfera de un mundo tan extraño proporciona un laboratorio único para una mejor compresión sobre la formación y física planetaria. "El planeta es tan caliente que todo el agua en su atmósfera se vaporiza, en lugar de condensarse en nubes heladas como en Júpiter", explica Laura Kreidberg ,de la Universidad de Chicago y mimbro del equipo responsable de estas observaciones. "Se cree que el agua desempeñan un papel importante en la formación de planetas gigantes, ya que cuerpos cometarios bombardearon los planetas pequeños, entregándoles la mayor parte del agua y otras moléculas que podemos observar", añade Jonathan Fortney, otro miembro del equipo.

Sin embargo la abundancia de agua en los planetas gigantes de nuestro sistema solar es poco conocida, ya que esta se encuentra "encerrada" en forma de hielo que se ha precipitado en sus atmósferas superiores. Precisamente este es uno de los objetos de la sonda JUNO, actualmente de camino a Júpiter. Pero en los "Júpiter calientes" (es decir, los grandes planetas que tienen altas temperaturas de la superficie, ya que orbitan muy cerca de sus estrellas ) se encuentra en forma de vapor, que se puede rastrear fácilmente, y en caso de WASP-43b, también su cantidad y distribución.

Estamos viviendo el final de una etapa, el esfuerzo final de una vieja generación de observatorios espaciales y terrestres para preparar el camino a sus sucesores, gigantes en tamaño y capacidad que tomarán el testigo de sus camaradas del pasado. Y viendo lo que estos han sido capaces de ofrecer hasta ahora, solo podemos imaginarnos las maravillas que nos esperan.
 
El mapa de temperaturas de WASP-43b, que delata una diferencia que está en marcado contraste con las temperaturas predominantemente uniformes de los planetas gigantes del Sistema Solar.

Situado tan cerca de su estrella que apenas tarda 19 horas en completar una órbita, WASP-43b es un infierno planetario que convierte a Venus en un lugar agradable en comparación. Como un gigante gaseoso se pudo desplazar y situarse tan cerca, ya que es imposible que se formara donde está actualmente, es otro de los misterios de estos "Júpiter calientes".

Los colosos del futuro, como el James Webb o el E-ELT, entre otros, llevarán nuestro conocimiento de los exoplanetas a otro nivel, suficiente como para comenzar la búsqueda de señales químicas que delaten una posible actividad biológica. 

Global Temperature Map of WASP-43b

El Hubble realiza el primer mapa completo de temperatura y vapor de agua de un exoplaneta

domingo, octubre 12, 2014

Post Vintage (112): El día que la Luna pudo desaparecer

Casi totalmente invisible desde la Tierra, Atiken es la mayor cuenca de impacto que existe en la Luna y la segunda mayor del Sistema Solar.

Intuida por las sondas soviéticas Luna 3 y Zond 3 a principio de los 60, vista parcialmente por los altímetros de los Apolo 15 y 16 a principio de los 70, fotografiadas de forma completa por la Galileo en 1990 y finalmente estudiada a fondo por Clementine en 1997. Es la historia del descubrimiento de una estructura lunar inmensa, pero al mismo tiempo oculta a nuestros ojos al situarse más en dirección a la cara oculta, la antigua señal de un cataclismo que pudo haber destruido a nuestra compañera y cuyas consecuencias podrían explicar uno de los episodios más extraños sucedidos durante la juventud de nuestro planeta, el súbito bombardeo que lo sacudió durante apenas 100 millones y que remitió tan rapidamente como empezó.

Se la conoce como Cuenca Atiken, nombre que recibió en referencia a un crater más joven y del mismo nombre situado en uno de sus extremos, y es la segunda mayor cuenca de impacto conocida del Sistema Solar, solo superada por la descomunal Hellas Planitia de Marte. 2500 Kilómetros de diámetro y 12 de profundidad media denotan la magnitud de lo que alli sucedió, y si pensamos en que el de la propia Luna es de unos 3.474 Kilómetros resulta enigmático como pudo sobrevivir a tal catástrofe.

Una pista que podría explicar tal misterio está en la relativa poca profundidad de Atiken y la ausencia de material del manto, aquel situado bajo la corteza externa, lo que implica que el impacto no penetró demasiado a pesar de su evidente magnitud. Las simulaciones indican que un golpe directo y a gran velocidad relativa habria llegado a desenterrar material situado a 200 Kilómetros de profundidad, cosa que resulta evidente que no es el caso. Igualmente que en el borde Noreste de la cuenca encontramos elevaciones de grán altura, por encima de los 8 kilómetros, podria ser también un indicio de la dirección por la llegó el cuerpo intruso.

Todo lleva a pensar, pues, que se movia a baja velocidad con respecto a nuestro satélite y que lo golpeo en un angulo muy bajo, quizás no más de 30º con respecto a la superficie. Algo que salvó a la Luna (y quizás tambien a la Tierra) de lo que podría haber sido un destino fatal.

Sin embargo, y la enorme cicatriz dejan testimonio de ello, es evidente que no salió intacta del evento, y posiblemente tampoco la Tierra. Los indicios geológicos muestran que esta sufrió un súbito e intenso bombardeo, cronológicamente fechado desde los 3.950 a los 3.850 Millones de años, cuyo origen no esta nada claro.¿Podría ser el cataclismo que creó la cuenca Atiken la responsable de tal bombardeo, así como de las nuevas cuencas que aparecieron en la propia Luna? Pudieron ser los restos proyectados hacia el espacio y que fueron cayendo en la Tierra o regresando finalmente a nuestro satélite los responsables? Este podría ser el caso.

Atiken en un lugar sorprendente en muchos aspectos, y no solo por su tamaño y origen. Químicamente también es única, pues no solamente es diferente a las tierras altas lunares que la rodean, sinó que ninguna de las muestras que tanto las misiones tripuladas Apolo como las automáticas Luna trajeron de regreso a la Tierra para su estudio tiene la composición detectada en el interior de la cuenca. Ni tan solo uno los meteoritos de origen lunar que se han encontrando en nuestro planeta tiene una química similar.¿Cual es el motivo de su singular composición, de su superior abundancia en elementos como el Hierro, el Titanio y el Torio? Material proveniente de las profundidades y sacados a la luz por el impacto? Resultado de la posible fusión del terreno fruto del calor generado por el impacto? Lo cierto es que, de momento, no hay una explicación clara, y posiblemente solo una misión que trajera muestras desde el interior de Atiken podra dar una solución definitiva a este debate.

Es nuestra compañera de viaje desde hace miles de millones de años y el mudo testimonio de la larga y tortuosa vida que ambos mundos han tenido. En la Tierra su capacidad de renovarse geologicamente le permitio mantenerse en un estado de casi "juventud eterna", borrando en gran medida las huellas de un pasado tormentoso, pero este no es el caso de la Luna. Allí, en un paisaje apenas alterado por el paso de las eras, todo lo que ha sucedido desde su nacimiento quedó registrado. Es como un maravilloso libro cósmico, lleno de páginas sorprendentes, como aquella que habla del día en que Selene pudo haber desaparecido de la historia. De una donde, quizas, nosotros nunca habríamos existido.

La cara oculta de la Luna. Atiken destaca notablemente como una oscura mancha en la parte inferior del disco. El tamaño de la cuenca en relación al de nuestro propio satélite son una muestra clara de la magnitud de lo que allí ocurrió.

Corte geológico de la cuenca Atiken. 

South Pole-Aitken basin

Searching for water in the Aitken Basin

The biggest hole in the Solar System