En directo desde la ISS

Ultimas imágenes de Curiosity

Cruzando campos de pequeñas dunas. Sol 683
Observando una de las ruedas. Sol 692
Un gran metorito de Hierro encontrado en Sol 640.

miércoles, julio 23, 2014

Sobre una blanca desolación

Mars Reconnaissance Orbiter nos ofrece una maravillosa visión de los campos de hielo del Polo Norte.

En su momento, visto como una tenue mancha blanca por los primeros telescopios terrestres, su evidente parecido con lo que existía en La Tierra impulsó la idea de un Marte "terrestre", habitable, y quizás hasta poblado por civilizaciones avanzadas. No eran extrañas tales ideas, dado que era, con diferencia, el planeta conocido más parecido al nuestro, más aún cuando la imaginación, apoyada por los pocos elementos visibles disponibles para evaluar la realidad de ese mundo, llenaba los vacíos que quedaban entre ellos. Y viendo un brillante casquete polar era dificil no dejarse llevar.

Hoy, de la mano de las diversas sondas interplanetarias que la han visitado o siguien explorándolo actualmente, sabemos que el Polo Norte marciano es un domo hielo, en parte de agua y en parte de Co2 congelado de forma estacional, que puede alcanzar hasta los 2 kilómetros de espesor, más o menos análoga a lo que podemos ver en zonas de La Tierra como Groenlandia o la Antártida, y cuyas inumerables capas, vistas desde la órbita, reflejan las variaciones climáticas a lo largo de las eras, guardando cada uno de ellas el registro de como era el clima en el momento en que fueron depositados originalmente. Y la cámara HiRISE de la Mars Reconnaissance Orbiter es capaz de mucho más allá, transportándonos tan cerca de ella que casi sentirnos sobre ella, y admirar su blanca desolación, tan extraña y al mismo tiempo tan familiar.

Este es el caso de la esta imagen, que muestra parte de las vastas llanuras planas que se extienden entre los vales y depresiones, generalmente lisas, compuestas por una fina capa de hielo de agua muy pura, y que aquí parece tener  textura áspera, con crestas y crestas depresiones a escalas de entre 1 a 10 Metros, algo que está comenzando a ser estudiados con las capacidades de alta resolución de la HiRISE, ya que la dicha textura varía notablemente alrededor del casquete polar, pero las causas aún no están claras. Esto influyen en el balance de energía local (la cantidad de luz solar reflejada y absorbida), que a su vez influye en los patrones climaticos polares y la estabilidad del hielo.

Una blanca pero hermosa desolación, campos de hielo lque se extienden hasta más allá de horizonte...quizás un día podamos caminar sobre ellos, disfrutar de su extraña pero familiar belleza y descubrir los misterios que, quizás, se esconden bajo ellos.

El Polo Norte de Marte, una compleja espiral de hielo, compuesta de inumerables capas, registros geológicos de eras pasadas y por ello tan interesantes a la hora de estudiar este planeta. Desde La Tierra del siglo XIX y XX se veía como algo muy parecido a los polos terresteres, por lo que por extensión implicaba que el resto debía ser también muy parecido. Hoy sabemos que la realidad es muy diferente, aunque algunos aspectos, como los depósitos de agua helada, si que recuerdan a los terrestres.

En su momento apenas eras manchas en la distancia, hoy día podemos verlos desde pocos centenares de Kilómetros gracias a las sondas actualmente en órbita. Quizás un día los exploraremos directamente, caminando sobre esa blanca pero hermosa desolación. 

The Icy Surface of the North Polar Cap

martes, julio 22, 2014

El superviviente inmóvil

Yutu sigue activo después de haber afrontado ya 7 noches lunares.

No son muchas las noticias que llegan desde la primera misión china a la superficie de La Luna, algo previsible por la política comunicativa propia de este país, algo que podría cambiar las próximas semanas con la publicación de los primeros resultados oficiales por parte del equipo de misión. Pero una cosa parece estar clara, y que es ambos vehículos permanecer activos después de 8 días lunares, 5 más de los esperados en el caso del rover, inmovil por el fallo de su sistema desplazamiento pero que se está mostrando inesperadamente resistente a los cambios extremos de temperatura. Su señal, que es claramente audible para diversos grupos de radioastrónomos amateurs, muestran que a pesar de su falta de movimiento la actividad de su instrumental científico y la transmisión de los datos a La Tierra continúa.

Este es el caso del radar que estudia el subsuelo, explica Long Xiao, científico planetaria de la Universidad China de Geociencia en Wuhan. Yutu ha detectado bajo la superficie , conocido como regolito, una capa de escombros de un cráter de impacto y dos capas de flujos de lava, hecha de basalto. Identificar las capas de este material del subsuelo puede ayudar a reconstruir la historia geológica de esta parte del Mare Imbrium. También podría haber detectado antiguas capas de regolito atrapadas entre los flujos de lava de diferentes eras, que pueden contener registros del viento solar y los rayos cósmicos galácticos desde la antigüedad."Tales regolitos antiguos podrían ser cápsulas del tiempo de la historia solar y galáctica", señala el científico planetario Ian Crawford."El primer paso sería encontrarlos, y si Yutu ha demostrado la capacidad del radar en este sentido es un buen augurio para las futuras misiones diseñadas específicamente para localizar y extraer muestras".

En cuanto al origen del fallo en su sistema de desplazamiento, que dejó a Yutu inmovil ya durante su segundo día lunar, la explicación más probable, según los técnicos chinos, es que la zona es mucho más accidentada de lo que se esperaba, con una población de piedras mucho mayor, tanto en cantidad como en tamaño, muy superior a las estimaciones, casi como un "campo de grava", según palabras de Zhang Yuhua, ingeniero jefe de la misión. Todo esto podría haber dañado al rover en algún momento durante los despalzamientos, de forma parecida a como le ocurre a Curiosity, con sus grandes ruedas más dañadas de lo esperado por el duro terreno marciano. Y es que, por muchas simulaciones previas y precauciones que se tomen en el momento, no es sencillo moverse por otro mundo.

Yutu afronta ya su 8ª noche lunar, superando nuevamente, dejando de lado su estado de inmovilidad actual, las espectativas más optimistas, aunque las condiciones extremas que debe sorportar, con saltos de 300°C en las temperaturas entre el día y la noche, hacen que sus capacidades vayan menguando con el tiempo. Tanto el como Cheng´e 3 son, a todos los efectos, un éxito completo para en naciente programa lunar chino, el primer paso de un camino que deberá llevar a la Chang'e 4 (aunque, siendo una copia de la primera, construida como remplazo por si algo fallaba con la 3, pero habiendo completado esta con éxito todos sus objetivos, existe la posibilidad de que se termine dejando de lado), una misión para poner a prueba la tecnología de recuperación de muestras (se habla de una sonda como la Chang'e 2 con un módulo de retorno) y finalmente la Chang'e 5, destinada a llevar a La Tierra muestras de material lunar. Y el futuro, quizas, espera con cosas mucho mayores.

Una foto de la superficie lunar tomada por el rover Yutu algún momento durante su segundo día lunar, antes de que perdiera la capacidad de moverse.Según Phil Stooke la foto "muestra la pared rocosa del cráter oeste del módulo de aterrizaje, probablemente la parte sur de su muro occidental".

Yutu capturó esta foto el 14 deEenero 2014, cuando se aproximó a menos de 3 metros de una gran roca al suroeste de la Cheng´e 3, y que se conoce como la Cabeza del Dragón.

La señal de Yutu captada por el grupo de radioastrónomos aficionados @uhf_satcom, que muestra que el rover sigue activo y transmitiendo información. Cheng´e 3 se muestra menos activa, pero también parece estar trabajando bién.

El desplazamiento de Yutu durante sus 2 primeros dias lunares, hasta su posición actual, cuando el sistema de desplazamiento dejó de funcionar. A pesar de todo sigue hasta ahora tomando datos de su entorno y aguantando el ambiente extremo de La Luna desde hace 8 meses. 

Chang'e 3 update: Both rover and lander still alive at the end of their eighth lunar day 

China Exclusive: Lunar rock collisions behind Yutu damage: designer

lunes, julio 21, 2014

Navegando con la luz

LightSail-B, la vela solar de la Planetary Society, será lanzada en 2016. 

En 2005 un fallo en el cohete ruso Volna, que terminó estrellándose en el océano Artico, puso un trágico punto y final al primer intento por parte de una organización privada de lanzar una vela solar, considerada por no pocos uno de los sistemas de impulsión que podría revolucionar el futuro de la exploración planetaria, tanto por su capacidad de alcanzar grandes velocidades con el paso del tiempo, como por lo barato y sencillo que resulta en comparación a los tradicionales, ya que básicamente consiste, como su propio nombre indica, en utilizar la ligera pero constante presión de la luz del Sol para ir acelerando de forma gradual, muy lentamente al principio pero, por el efecto acumulativo, finalmente superar lo que estos primeros pueden ofrecer.

Su Cosmos 1 se perdió en ese accidente, pero la Planetary Society, dirigida por el popular científico y divulgador Bill Nye, lejos de rendirse siguió adelante para intentarlo de nuevo. Así nació la misión LightSail-1, un proyecto doble formado por la LightSail-A, una primera misión de prueba que será lanzada en Mayo de 2015 con un cohete Atlas V y permanecerá en una órbita baja, y la LightSail-B, la vela solar propiamente dicha, que apunta hacia una órbita más alta y por ello más operativa para este tipo de tecnología, y que ya tiene espacio reservado en el futuro Falcon Heavy de Space X para 2016, que si los planes de esta compañía se mantienen tal como está previsto debería estar ya operativo por esas fechas. LightSail-B será capaz de maniobrar en la órbita terrestre usando nada más que la radiación del Sol, y con sus 32 Metros cuadrados de materal altamente reflectante deberá ser visible a simple vista

La Planetary Society ve en las velas solares como una gran mejora con respecto a las naves espaciales "tradicionales", que requiere de motores y combustible de cara a realizar maniobras en el espacio, algo que no es necesario con este tipo de tecnología. Nye las considera como una manera más sostenible para explorar el sistema solar."Puede cambiar dinero por el tiempo. Si tienes tiempo, puedes enviar estas cosas, hipotéticamente, a distancias extraordinarias en el sistema solar y no solo una, podría enviar toda una armada!"

También agencias espaciales como la JAXA y la NASA intentan abrir camino. Esta primera logró un éxito espectacular con la IKAROS, enviada en 2010 hacia el espacio profundo y que sobrevoló Venus, convirtiéndose en la primera vela interplanetaria de la historia, mientras que la segunda, ese mismo año, desplegó satisfactoriamente la NanoSail-D en órbita terrestre, mientras que en 2016 tiene previsto lanzar la Sunjammer, la mayor jamás construida, aunque ahora mismo no es seguro que ocurra en dichas fechas, dado que los recortes presupuestarios podrían poner su desarrollo en pausa. LightSail-1 se convertirá, si todo transcurre como está previsto, en el tercer proyecto de vela solar, en este caso privado, que se haga realidad.

Infografía: La Vela Solar.

IKAROS, la primera vela interplanetaria de la historia, y quizás un adelanto de futuro.

La Sunjammer, gran apuesta de la NASA en este campo, aunque ahora mismo el momento de su lanzamiento esta en el aire.

El Falcon Heavy, el nuevo paso de Space X en el terreno de las lanzaderas y que deberá llevar a la LightSail-B a la órbita terrestre media. 

Surfin' on Sunlight! Privately Funded Solar Sail to Launch by 2016

domingo, julio 20, 2014

Postm Vintage (103): Los 4 caballeros de Venus

Pioneer Venus 2, cuatro sondas en una.

La Historia de su exploración está lejos de ser tan extensa y mediática como la de Marte, en especial porque, pese a ser el gemelo de La Tierra en cuanto a tamaño, es un lugar infinitamente más hostil a la vida que el planeta rojo y por extensión a cualquier posibilidad de que los humanos lleguen algún día a poner el pié en la superficie. Al fin y al cabo una temperatura media de 463 Cº y una presión de 90 atmósferas (equivalente a la que podemos encontrar en los océanos a un Kilómetro de profundidad) no animan precisamente a ello.

Sin embargo entre las diversas sondas que lo han visitado encontramos una de las más curiosas de la historia de la carrera espacial. Denominada Pioneer Venus 2 (o Pioneer 13), formaba un tandem con otra sonda, la Pioneer Venus 1 (Pioneer 12), que fueron lanzadas en 1978 con el objetivo de realizar un completo estudio de Venus y su densa atmósfera. Sin embargo mientras que esta primera afrontaba una misión "normal", entrando en órbita y estudiándolo con su completo arsenal compuesto de 17 instrumentos científicos, la protagonista de esta historia afrontaba un destino bién distinto, precipitarse contra el planeta con el objetivo de estudiarlo directamente. Durante el tiempo que sobreviviera, claro.

Aunque sería más correcto hablar de ella en plural, ya que la Pioneer 13 eran en realidad 4 sondas diferentes, montadas sobre una plataforma común, que viajaron juntas hasta llegar a las cercanías de Venus, momento en que sus respectivos caminos se separaron.

La primera en desprenderse fue la mayor de ellas (Large Probe), el 16 de Noviembre de 1978. Se trataba de una pequeña esfera de 73,2 Centímetros de diámetro (1,5 metros con las cubiertas protectoras de las que se deshacía durante el descenso) y una masa de 315 Kilógramos, provista de 7 instrumentos y construida para intentar soportar lo máximo posible la presión y temperatura extrema, incluida la medida de llenar en interior con gas Nitrógeno a alta presión para compensar la que existía en el exterior. Igualmente estaba provista de un paracaídas para frenar la velocidad de desceno.

Cuatro días después, el 20 de Noviembre, se desprendieron las tres sondas menores idénticas (Small Probes), de unos 80 cm de diámetro, provistas de dos experimentose igualmente rellenas de gas a alta presión, en este caso Xenón. A diferencia de su hermana mayor, estas no se desprendían de su cubierta protectora cónica y no estaban provistas de paracaídas, diseñadas por tanto para realizar una caída libre hasta la superficie. Se las conocía como North Probe, Day Probe y Night Probe, en referencia a la zona de entrada prevista: A latitud alta, en la cara diurna y en la nocturna.

El 9 de Diciembre, y con una diferencia de apenas 11 minutos, las cuatro sondas iniciaron su viaje sin retorno. La primera en entrar en la atmósfera sería Large Probe, seguida sucesivamente por North, Day y Night. Casi dos hora después la plataforma (Bus) desde la que partieron compartió su destino, desintegrándose a 110 kilómetros de altura al no estar dotado de ningún tipo de protección, aunque también ella aportó su grano de arena con la información que recogieron sus dos espectrómetros durante la entrada. Las cuatro sondas, por su parte, siguieron enviado información hasta llegar a unos15 kilómetros de altura, momento en que se hizo el silencio...para todas menos para Day Probe, que para sorpresa general sobrevivió al impacto final y siguió transmitiendo desde la superficie durante casi una Hora.

De esta manera se puso punto final a una de los episodios más interesantes de la exploración planetaria en general y la de Venus en particular, aunque no a la misión completa, ya que la Pioneer Venus 1 permaneció trabajando en órbita hasta Agosto de 1992, estudiando el planeta e incluso formando, al final de su vida, un nuevo y fugaz tandem con la reción llegada sonda Magellanes. Sería el magnífico epílogo de esta misión sin igual.

La Pioneer Venus 2 o Pionner 13 ya completada. Se observan tanto la sonda principal, en el centro, como las tres menores.

 
Las trayectorias seguidas por las cuatro sondas y la plataforma en su viaje sin retorno hacia Venus. Dos de ellas lo hicieron en el hemisferio nocturno y las otras tres en el diurno. La Pioneer Venus 1, por lu lado, entró en órbita.

Representación del Large Probe ya en el interior de la atmósfera venusiana, con el paracaídas desplegado el escudo desprendiéndose.

Las cuatro sondas terminaron estrellándonse en la superficie, pero una de ellas, la Day Probe, sobrevivió al impacto y siguió transmitiendo durante casi una hora.

Las Pioneer Venus 1 y 2 juntas durante su construcción.

La large Probe (imágen superior) y las tres Small Probes (parte inferior).


sábado, julio 19, 2014

Una pequeña luz sobre Nova

La cámara MAHLI nos ofrece la primera imagen del resplandor del plasma generado por el láser de ChemCam.

Curiosity dispone de un amplio arsenal de instrumentos, entre los que destaca por su valor científico los laboratorios portátiles SAM y Chemin, que por si solo justifican el esfuerzo e inversión económica realizada para hacer realidad esta misión. Pero si nos referimos al más llamativo de todos, aquel que llama inmediatamente la atención de cualquiera que se interese en conocer mejor este enorme rover, el más notable de todos es sin duda su sistema de disparo láser, integrado en ChamCam, capaz de vaporizar material rocoso hasta distancias de 7 Metros, desvelando su composición mediante el análisis de la luz liberada por el plasma generada en el proceso.

Un proceso espectacuar con el que se han estudiado hasta ahora 600 rocas, acumulando hasta 150.000 disparos láser (cada punto recibe decenas de ellos de forma consecutiva para logar el efecto deseado), sin lugar a dudas el ejemplo más espectacular de la gran potencia de este vehículo, dotado de un generador termoeléctrico de radioisótopos o RTG que le ofrece toda la energía que necesita para seguir trabajando sin descando, tanto de día como en las horas nocturnas. Sin embargo, aunque tenemos los datos generados y las señales dejas en los objetivos, no habíamos visto de forma directa la pequeña "chispa" de plasma nacida del impacto. Hasta ahora.

Durante Sol 687 (12 de Julio) Curiosity centró su atención en una roca denominada "Nova", y ChemCam disparó sobre ella 100 pulsos láser, como lleva haciendo sin descanso desde la llegada a Marte, en Agosto de 2012. En esta ocasión, pero, la cámara MAHLI, situada en el extremo del brazó robótico del rover, estaba lista y atenta a la operación, tomando intantaneas cinco veces por segundo durante esta serie de disparos, capturando para la posteridad varias de las chispas resultantse, y cuya luz, analizada por el espectrómetro, delató un material rico en silicio, aluminio y sodio.

Una escena espectacular que nos recuerda nuevamente lo extraodinario de Curiosity, el mayor explorador que jamás recorrió la superficie de otro mundo.

El vídeo de la luz láser sobre Nova. Se puede observar como el plasma, en el ambiente de menor gravedad marciana, se extiende sobre la superficie de esta roca mucho más de lo que haría en La Tierra.

ChemCam en acción.

Curiosity Rover Camera Captures Laser- Induced Spark

viernes, julio 18, 2014

Y comienza el espectáculo

Desvelada la posible naturaleza doble del cometa Churyumov-Gerasimenko.

Rosetta, la ambiciosa misión destinada a marcar un antes y un después en nuestro conocimiento sobre los cometas, sigue aproximándose lentamente a su objetivo, ahora a poco menos de 9.000 Kilómetros de distancia. Notables son las espectativas generadas por esta sonda y su pequeña compañera de viaje, el módulo de aterrizaje Philae, de la que se espera que nos ofrezca las mejores imágenes y datos científicos jamás reunidos de uno de estos viajeros interplanetarios, pero posiblemente pocos esperaban que las sorpresas comenzaran tan pronto. Y es que ir al encuentro de un cuerpo celeste y encontrarse con dos de ellos al mismo tiempo es siempre algo inesperado. 

Las imágenes tomadas por Rosetta cuando se encontraba a 12.000 Kilómetros de su objetivo han revelado que el núcleo de Churyumov-Gerasimenko está formado posiblemente por 2 cuerpos independientes, tan cerca uno de otro que han terminado por quedar unidos, lo que se conoce como una binaria de contacto. Aunque deberemos esperar a nuevas imágenes, aún más claras a medida que la distancia se reduzca, para desvelar la naturaleza exacta del núcleo de cometa, sea doble, como todo indica ahora, o uno solo con una forma extremadamente irregular, lo cierto es que estamos ante algo inesperado, que podría implicar la necesidad de replanetar algunos aspectos de la misión para hacerla compatible con este nuevo escenario

"Actualmente estamos viendo imágenes que sugieren una forma bastante compleja, pero todavía hay muchas cosas que tenemos que aprender antes sacar conclusiones", explica el directos el director de la misión, Fred Jansen. "No sólo en términos de lo que esto significa para el conocimiento científico del cometa en general, sino también con respecto a la planificación de las observaciones científicas, asi como aspectos operativos de la misión, como la órbita y el aterrizaje. Tendremos que realizar un análisis detallado y modelado de la forma de la cometa para determinar la mejor forma de volar alrededor de un cuerpo así, teniendo en cuenta el control de vuelo, los requisitos para la ciencia, y todos los elementos relacionadas con Philae, como el análisis del sitio de aterrizaje y la visibilidad módulo- orbitador. Pero, a menos 10.000 km para llegar a la cita del 6 de agosto, pronto podremos responder a estas preguntas". 

Desde el momento en que Rosetta despertó de su largo sueño, marcando el inicio de la mayor y más compleja aventura interplanetaria jamás afrontada por Europa, la cuenta atrás avanza imparable hacia ese gran momento, cuando, tanto desde en órbita como desde la propia superficie, se levantará el telón del que esperemos sea uno de los mayores espectáculos planetarios jamás observado por la Humanidad. El descubrimiento de que quizás estamos ante un núcleo binario, un cometa con doble personalidad, no hace otra cosa que aumentar aún más las espectativas de que este sea aún más increible de lo que nos podríamos imaginar. 

El nucleo de Churyumov-Gerasimenko, desvelándose ahora como una binaria de contacto. Se estima que ambos componentes debieron entrar en contacto a velocidades no superiores a los 3 Metros/Segundo para terminar de esta forma. Otro misterio que Rosetta deberá investigar.

Uno de los momentos culminantes de la misión Rosetta será el aterrizaje de Philae, ahora una operación más complicada con el descubrimiento de su naturaleza doble. 

Quick Rosetta update: Churyumov-Gerasimenko is a contact binary!

Rosetta’s Comet Looks Like a Giant Peep

jueves, julio 17, 2014

Cuestión de minutos

New Horizons entra en su último año antes de encontrarse con Plutón con un nuevo y pequeño ajuste de trayectoria.

La exploración planetaria es uno de los mayores ejercicios de precisión que existen, donde, superando inmensas distancias, enormes velocidades relativas y un espacio tan basto que cualquier objetivo, incluso los gigantescos mundos gaseoso del Sistema Solar exterior, son poco menos que puntos perdidos en la inmensidad, hay que hacer pasar una sonda por lugar exacto en el momento preciso, incluso cuando se trata de una misión de sobrevuelo, más sencilla que aquellos que intentan entrar en órbita o, aún más complicado, aterrizar. Unos pocos metros por segundo de aceleración (o de frenado) en el momento indicado marcan en ocasiones la frontera entre el éxito y el fracaso, entre lograr todos las metas o ver perdido buena parte del esfuerzo realizado.

New Horizons, como cualquier otra sonda, una vez lanzada y en camino hacia Plutón, está ajustando su trayectoria mediante pequeñas maniobras, con el objetivo de que esta sea exactamente la que su equipo de misión quiere que tenga cuando sobrevuele este pequeño mundo, permitiendo preparar de forma anticipada el denso programa de exploración científica que deberá realizar en un corto espacio de tiempo.Y el pasado 15 de Julio, casi como si estuviera celebrando que ya solo queda 1 año para el encuentro, la sonda realizó una nueva y pequeña maniobra de cambio de ruta, posiblemente una de las últimas antes de que comience la fase de aproximación propiamente dicha, en que nuevos descubrimientos (por ejemplo más pequeñas lunas o un sistema de anillos) podrían hacer necesario afrontar cambios de mayor magnitud.

La maniobra, en el que New Horizons encendió sus propulsores durante 88 segundos, aceleró la nave en 1.08 Metros/Segundo."Si no la hubiéramos realizado, habríamos llegado a Plutón unos 36 minutos más tarde de lo que queremos", explica Mark Holdridge, director de la misión. "Hacer el ajuste ahora significa que no deberemos hace una mayor - y usar más combustible - durante el resto del camino". La señal de confirmación necesitó casi 4 horas en llegar a La Tierra, ya que 2.900 Millones de Kilómetros la separan ahora de nuestro planeta."Fue una gran encendido, realizado sin problemas", explica Alan Stern, investigador principal."Se podría decir que la New Horizons encendió una pequeña vela para celebrar este último año antes del encuentro".

La precisión de esta maniobra, en que apenas se gastó 0.25 Kilogramos de combustible (de los 53 Kilogramos que aún guarda en su interior), muestra hasta que punto llevar una sonda interplanetaria hasta su objetivo implica cálculos de una exactitud extrema, en ocasiones, como es el caso, moviéndose en magnitudes de Metros y minutos. Y ahora, a menos de 1 año del encuentro, pueden ser los que marquen la diferencia.

Los controladores de vuelo en el Centro de Operaciones de la Misión New Horizons en el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, monitorear la nave espacial el 15 de julio, justo después de la maniobra de corrección de rumbo.

 New Horizons Marks a ‘Year Out’ with a Successful Course Correction

miércoles, julio 16, 2014

El largo camino a Europa

La NASA abre las puertas a propuestas de instrumental científico para su futura sonda a esta luna joviana.

Más allá del cinturón de asteroides se encuentra el lugar considerado con mayores posibilidades de albergar algún tipo de vida, no en la superficie, gélida y sometida a altos niveles de radiación, sino por debajo de ella, desde donde no dejan de llegar señales de que allí existe un gran océano de agua líquida. La última de las cuales fue el reciente descubrimiento, por parte del Hubble, de plumas de vapor de agua emergiendo de su Polo Sur, de forma no muy diferente a lo observado en la aún más lejana Encelado. Esta luna extraodinaria nos está llamando, y poco a poco la respuesta va tomando forma. Al menos por parte de la ESA, con la ya aprobada misión JUICE.

La NASA también quiere llegar hasta ella, e incluso está considerada un objetivo de alta prioridad por parte de las más altas instituciones científicas y políticas del país, como es el caso del National Resource Council's (NRC), pero desde hace unos años, con los recortes presupuestarios sufridos en su programa planetaria, con una administración de la Casa Blanca poco o nada predispuesta a tales aventuras, hacer realidad una sonda a Europa se está convirtiendo en una carrera de obstáculos, alguno de los cuales tan importantes y potencialmente fatales para su futuro como la decisión reducir su categoría previa, desde la máxima (clase flagship), que implicaba un presupuesto de 2.000 millones de dólares (como es el caso de Curiosity, por ejemplo), a otra intermedia, con un límite máximo de 1.000 Millones (gastos de lanzamiento a parte). Una cífra que sigue siendo alta, pero que podría quedarse corta a la hora hacer realidad una misión digna de tales metas. No son buenos tiempos para proyectos demasiado ambiciosos.

Pero la NASA sigue adelante en su esfuerzo para hacer realidad, aunque sea en forma de una versión más limitada de lo inicialmente previsto, una sonda que explore Europa, ya que incentivos no faltan para luchar por ella. "La posibilidad de vida en ella es una fuerza motivadora para los científicos e ingenieros de todo el mundo", dijo John Grunsfeld, administrador asociado del Directorio de Misiones Científicas de la agencia. Y por ese motivo ya se están dando los primeros pasos, "abriendo la ventana" para que instituciones de todo el país y del mundo presenten sus propuestas de instrumental científico, 20 de las cuales serán elegidas en Abril de 2015 para recibir financianción para que puedan avanzar en su formulación y el desarrollo. De todas ellas 8 serán las ganadores de esta "batalla" por Europa, y formarán, si finalmente se da luz verde a esta misión, su instrumental, que deberán afrontar 4 objetivos científicos claves.

1) Delimitar la extensión del océano y su relación con el interior más profundo, la capa de hielo y el agua por debajo de la superficie, incluyendo su heterogeneidad, y la naturaleza del intercambio entre el hielo de superficie y el océano subterraneo.

2) Determinar las composicion y química de la superficie, especialmente en lo relacionado con la habitabilidad.

3) Comprender la formación de las características que se observan en ella, incluyendo los sitios de actividad reciente, identificar y caracterizar los sitios candidatos para una futura exploración detallada, incluido puntos adecuados para aterrizar.

4) Explorar el entorno espacial de Europa y su interacción con la magnetosfera joviana.

Cualquier misión a Europa deberá, además, tener en cuenta el entorno de radiación agresiva en que se mueve esta luna (motivo por el cual se apuesta ahora por una misión que la sobrevuele repetidamente, en lugar de entrar en órbita como se quería hacer inicialmente), lo que hace necesario una protección única tanto de la sonda como de sus instrumentos. Además, la nave deberá cumplir con los requisitos de protección planetaria establecidos, destinadas a proteger el océano potencialmente habitable de Europa.

Todo ello si la conocida como Europa Clipper, sea bajo la forma que sea, quizás reducida en sus capacidades pero aún capaz de desvelar muchos de los misterios de esta luna, se hace finalmente realidad. Esperemos que así sea.
 
Mientras avanza el diseño de la nave, también lo hace la planificación de sus repetidos sobrevuelos. Cuando era una misión más ambiciosa y la NASA no se había visto obligada a renunciar (esperemos que de forma temporal) a las sondas de clase flagship, se apuntaba incluso por una que entrara en órbita alrededor de Europa. Los recortes posteriores, así como la dificultad de sobrevivir largo tiempo en la intensa radiación que domina el espacio alrededor de ella, hacen que ahora se apueste por una serie de sobrevuelos, como en su momento hizo la Galileo.

La Europa Clipper planteada inicialmente, antes de que los repetidos golpes al programa planetario de la NASA obliguen ahora a buscar opciones con un presupuesto que no sea ni la mitad del original.

JUICE (Jupiter Icy Moon Explorer) es de momento la única misión a las lunas de Júpiter, incluyendo Europa, oficialmente aprobada y cuyo lanzamiento está previsto para 2022. Queda ahora por ver si la norteamericana Europa Clipper es también una realidad.

NASA Seeks Proposals for Europa Mission Science Instruments

martes, julio 15, 2014

El sueño incompleto de la Voyager 1

¿Como habría podido ser el encuentro de esta sonda con Plutón?

Estamos ya a menos de 1 años para que la New Horizons llegue a su primer y principal objetivo, y por primera vez podamos ver el rostro de este pequeño mundo, en su momento lleno de misterio como supuesto límite del Sistema Solar, posteriormente "degradado" a la categoría de planeta enano pero, en un curioso giro del destino, ahora visto como un lugar más complejo e intrigante que nunca, con su atmósfera que se sigue manteniendo estable a pesar de que los modelos indicaban lo contrario, su sistema de lunas múltiples, quizás incluso algún tipo de anillo, y una superficie que podría guardar aún más sorpresas. Ese 14 de Julio de 2015, día del encuentro, será uno de esos momentos únicos en la historia de la exploración espacial.

Pero todo esto podría haber pasado ya hace casi 30 años, si la Voyager 1 hubiera seguido una trayectoria diferente en su encuentro con Saturno, algo que era posible y llegó a considerarse una opción a tener en cuenta. Ese Noviembre de 1980 Plutón y Titán (o ninguna de las dos, en cuyo caso habría acompañado a la Voyager 2 en su viaje a Urano y Neptuno) se disputaban el derecho a una visita a corta distancia, y finalmente este último, una luna sin duda extraodinaria rodeada de una densa atmósfera ganó la partida, lo que llevó a esta sonda a salir posteriormente fuera del plano de la elíptica, alejándose para siempre de la familia planetaria de la que hasta ese momento había formado parte. De haber triunfado la otra opción, la Voyager 1 habría sobrevolado Plutón durante la primera mitad de 1986, no mucho después de que su hermana, la Voyager 2, hiciera lo propio con Urano.

¿Como habría sido este encuentro, que diferencias habrían existido con la actual misión de la New Horizons? Podemos resumirlo en 4 puntos:

1) Una aventura a ciegas: Sabíamos muchísimo menos de Plutón en la década de los 80, y por extensión del propio Sistema Solar exterior, de lo que sabemos ahora gracias a los avances en los telescopios terrestres y orbitales. Así por ejemplo, la atmósfera no fue descubierta hasta 1988, y la superficie fotografiada hasta 1994, cuando el Telescopio Espacial Hubble reveló, aunque fuera de forma muy tenue, su superficie irregular y la existencia de casquetes polares. Por otro lado se conocía a Caronte, pero aún quedaban varias décadas para sacar a la luz la realidad de un sistema de satélites inesperadamente complejo, actualmente con 5 lunas, y quizás otras aún más pequeñas esperando ser descubiertas.

Todo ello habría implicado que la Voyager 1 habría afrontado un sobrevuelo casi a ciegas, sin apenas conocimientos previos de lo que se podía encontrar. Una aventura sin duda extremadamente emocionante, pero con un riesgo evidente para su integridad, sabiendo como sabemos ahora lo poblado que está este pequeño pero rico sistema planetaria y que hace que la propia New Horizons tenga "en reserva" diversas trayectorías alternativas por si el riesgo es demasiado alto en la ruta inicialmente prevista. Igualmente la misma planificación a la hora de realizar las observaciones habría sido totalmente improvisada y caótica, al no tener la información previa que si dispondrá esta última.

2) Avances tecnológicos: La Voyager 1 lleva una batería amplia de cámaras, espectrómetros, experimentos de plasma, e incluso un magnetómetro, que podrían haber explorado Plutón con éxito. Pero aunque habría sido capaz de apuntar correctamente sus instrumentos, detectar la atmósfera de este primero y estudiar sus propiedades básicas, el equipo científico de la Voyager en tierra no habrían podido planificar adecuadamente observaciones de las pequeñas lunas, que posiblemente se habría, detectado en el último momento, ni explorar Plutón tan a fondo como lo podrá hacer la New Horizons, al disponer este de un equipo evidentemente 30 años más avanzado a todos los niveles, con capacidad de las veteranas Voyager, "hijas" de la década de los 70, no podían ni soñar.

Por otro lado la Voyager 1 habría tenido la ventaja de una capacidad de enviar datos a La Tierra 10 veces más rápido que la New Horizons (al disponer de una mayor y mas potente antena) y disponer de una plataforma de exploración que permitía a los instrumentos  situados en su brazo seguir monitorizando sus objetivos incluso mientras la nave estaba transmitiendo datos, una tecnología de alto coste a la que el equipo de la New Horizons finalmente renunció por razones presupuestarias. Estas ventajas, pero, quedan reducidas si se tiene en cuenta que la Voyager 1 dispone de una memoria para almacenar los datos muy inferior, por lo que el volumen total finalmente enviados habría sido también menor.

3) Oportunidad perdida: Si la Voyager 1 hubiera sobrevolado Plutón en 1986, sin saberse aún de la existencia del Cinturón de Kuiper, habría navegando a través de el totalmente ignorante de la poblada zona en la que se estaba internando, y por tanto son intentar el sobrevuelos de alguno de los cuerpos que lo forman (KBO), como si intentará la New Horizons.Y dificilmente, viendo los problemas presupuestarias actuales de su programa planetario, esta última se habría aprobado si la Voyager 1 ya lo hubiera explorado, y aún menos una misión directamente centrada en los KBOs.

4) Emoción: Aunque se esperan muchas sorpresas, tenemos una idea general de lo que la New Horizons podrá encontrarse en Plutón. En ese aspecto la misión de la Voyager 1 en 1986 habría sido espectacular, ya que en pocas semanas habría descubierto que tiene atmósfera, se encontraría con un inesperada familia de lunas,y hubiera detectado que la superficie está dominada por nieve de Nitrógeno y Monóxido de Carbono, no de Metano como se conocía entonces. En definitiva, habría afrontado un viaje de descubrimiento único. También lo será el de la New Horizons, aunque llegará con un conocimiento previo mucho mayor.

Todo esto, claro está, es simplemente una divertida ucronía, la historia de lo que pudo ser y no fue. La Voyager 1, como sabemos, abandonó el plano de la elíptica después de Saturno, iniciando un viaje hacia las estrellas que aún hoy continua y que recientemente alcanzó un momento histórico al convertirse en el primer objeto humano en alcanzar el espacio interestelar. Plutón habría sido la guinda del pastel al extraodinario proyecto Voyager. Casi 4 décadas después será la New Horizons la que complete este maravilloso sueño.

Titán era un mundo demasiado interesante como para no aproximarse al máximo a el, pero eso implicó para la Voyager 1 salir fuera del plano de la elíptica a causa del impulso gravitatorio recibido. Eso significó para esta sonda perder Urano y Neptuno, al no poder seguir el mismo camino que su hermana, y Plutón, como también habría sido posible alcanzar desde Saturno.

Voyager 1 y New Horizons. Lo que pudo ser y lo que será.

A 1 año de Plutón. 

What If Voyager Had Explored Pluto?

lunes, julio 14, 2014

El sonido de la campana

La Voyager 1 detecta nuevos "tsunamis" solares.

"Normalmente, el espacio interestelar es como un lago tranquilo", explica Ed Stone, del Instituto de Tecnología de California en Pasadena, California, y científico de la misión desde 1972. "Pero cuando nuestro Sol tiene un estallido, envía una onda de choque hacia el exterior que alcanza a la Voyager alrededor de un año más tarde. Esta hace cantar al plasma que rodea a la nave espacial". Un acontecimiento que en su momento fue clave para saber que esta veterana había dejado atrás la Helioesfera, la zona esférica dominada por el viento solar, y entrado en pleno espacio interestelar, la región entre las estrellas llena de una fina sopa de partículas cargadas conocida como plasma. 

Nuestro Sol experimenta de forma periódica cíclos de mayor actividad, donde expulsa de forma explosiva material de su superficie. Estos eventos, llamadas eyecciones de masa coronal, generan ondas de presión que se extienden hasta las fronteras de la Heliosfera y más allá. 3 de estas olas han alcanzado a la Voyager 1 desde que entró en el espacio interestelar en 2012. La primera fue demasiado pequeña como para ser captada cuando ocurrió y sólo se descubrió más tarde al analizarse en profundidad los datos recibidos, pero la segunda si que fue detectada al momento por el instrumentos de rayos cósmicos en Marzo de 2013, mientras que una 3ª alcanzó su posición en Marzo de este año.

¿Como se detectan estas olas? Los rayos cósmicos son partículas cargadas que llegan de las estrellas cercanas. Las ondas de choque del Sol las empujan como boyas en un tsunami, lo que permite a los investigadores saber que una de ellas ha llegado. Por otro lado el detector de ondas de plasma puede desvelar las oscilaciones de los electrones que lo forman. "La ola del tsunami toca el plasma como una campana. Si bien el instrumento de ondas de plasma nos permite medir la frecuencia de este sonido, el instrumento de rayos cósmicos revela lo que la golpeó. Una onda de choque del Sol".

Este "sonido de la campana" es lo que llevó a la evidencia clave de que la Voyager 1 había entrado en el espacio interestelar. En 2013, gracias a la segunda ola, el equipo adquiridó las evidencias necesarias para poder asegurar que estaba desde hace más de un año moviéndose a través de un plasma que era 40 veces más denso que la media de lo detectado con anterioridad ,un indicador claro de que estaba en el espacio interestelar. ¿Por qué es más denso? Los vientos del Sol soplan y se extienden como una burbuja alrededor de el, barriendo y empujando este plasma, que se "acumula" por ello en los bordes de la helioesfera


Ahora, el equipo cuenta con nuevas lecturas de estaola solar, que muestran que la densidad del plasma es similar a lo que se midió previamente, confirmando aún más que esta veterana sonda abandonó nuestro pequeño hogar estelar hace tiempo. Un viaje en el silencio más absoluto, pero que en ocasiones, cuando el ya lejano Sol se despierta, se llena de un "sonido" tenue, como una lejana campana, el canto del espacio interestelar que ahora y para siempre lo acompañará en su viaje hacia la eternidad


El "sonido de la campana", resultado de la llegada de una onda de presión del Sol que golpeó el plasma interestelar que se acumula en las fronteras exteriores de la Heliosfera. La señal de que la Voyager 1 había iniciado su camino hacia las estrellas.

Sun Sends More 'Tsunami Waves' to Voyager 1