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Una vista en 360º
Sol 1693

viernes, mayo 26, 2017

Bienvenidos al nuevo Júpiter

Presentados los primeros resultados científicos de la sonda Juno.

Es un mundo turbulento, con ciclones polares de tamaño de nuestro planeta, sistemas de tormentas que se mueven profundamente en el corazón del gigante, enormes concentraciones de amoníaco en las profundidades que generan colosales sistemas climático y un campo magnético aún más descomunal de lo que se creía y que puede indicar que se genera más cerca de la superficie del planeta de lo que se pensaba anteriormente. Así es el retrato que emerge de los datos que Juno lleva enviados desde su llegada, y que ya está obligando a replantear muchas de las cosas que se pensaba sabíamos del mayor planeta del Sistema Solar. "Hay tantas cosas aquí que no esperábamos que tuviéramos que dar un paso atrás y empezar a repensarlo como un Júpiter completamente nuevo", resume Scott Bolton, investigador principal de esta misión.

Entre los hallazgos que desafían los supuestos previos están los polos, que JunoCam han mostrado que están cubiertos por tormentas tan grande como la Tierra, densamente agrupadas y rozándose mutuamente."Estamos perplejos en cuanto a cómo podrían formarse, qué tan estable es esta configuración y por qué el polo norte no se parece al polo sur", explica Bolton."¿Se trata de un sistema dinámico, y estamos viendo sólo una etapa, y durante el próximo año desaparecerá, o es una configuración estable y estas tormentas están circulando unas alrededor de otras?".

Es sus sucesivos pasos sobre las las nubes del planeta, Juno midió la estructura termal de la atmósfera profunda, y aquí también encontró cosas inesperadas. Así el cinturón ecuatorial parecen extenderse hasta grande profundidades, mientras que los existentes en otras latitudes parecen evolucionar hacia estructuras desconocidas. Los datos también sugieren que el amoníaco es bastante variable y continúa aumentando a medida que nos adentramos en la atmósfera, hasta el límite mismo donde el MWR (Microwave Radiometer) podía alcanzar, que es varios miles de Kilómetros. Por otro parte las mediciones del campo gravitatorio joviano también muestra diferencias sustanciales con respecto a las estimaciones previas, lo que podría tener implicaciones sobre la distribución de elementos pesados en su interior. Los científicos planetarios tienen trabajo por delante.

Y si el campo gravitatorio no es lo que se esperaba, lo mismo se puede decir del magnético, cuya intensidad cerca de la superficie supera con mucho las expectativa previas, siendo hasta diez veces más intenso que el de la Tierra, al mismo tiempo de mostrar una irregularidad extraña. Eso podría hacer cambiar, una vez más, ideas previas:"Juno nos está dando una visión del campo magnético cercano a Júpiter que nunca hemos tenido antes", explica Jack Connerney, que forma parte del equipo de misión centrado en este campo."Estamos viendo que parece grumoso, más fuerte en algunos lugares y más débil en otros. Esta distribución desigual sugiere que el podría ser generado por una acción de dinamo más superficial, por encima de la capa de hidrógeno metálico. Cada sobrevuelo que ejecuta nos ayudará a determinar dónde y cómo funciona". 

Y finalmente también se han reunido notables datos sobre su magnetosfera y sus inmensas auroras, y como ocurre con el resto de sus facetas planetarias, también parecen funcionar de forma diferente a como se desatan en la Tierra, desvelando un modelo de interacción entre el planeta y su entorno espacial radicalmente distinto a lo esperado. Aquí también los científicos planetarios tiene mucho trabajo por delante.

Fue un viaje largo, pero estos primeros resultados ya demuestran que la espera valió la pena. Incluso sin haber alcanzado su órbita prevista Juno está desvelando un nuevo Júpiter.
 
Una visión térmica en profundidad. Los colores rojizos indican gran abundancia de amoníaco y el azul significa baja abundancia. Júpiter parece tener una banda alrededor de su ecuador con abundancia de amoníaco, como delata la columna anaranjada. Esto es contrario a las expectativas de los científicos, que esperaban que este elemento estaría mezclado uniformemente.

El turbulento polo sur, un caos de gigantescas tormentas arremolinadas unas alrededor de las otras. No sabemos como se forman, ni el motivo de su formación, ni como se mantienen, ni si es algo temporal o permanente.

Auroras en el polo sur, que se forman cuando los electrones energéticos de la magnetosfera chocan contra el hidrógeno molecular en la atmósfera superior joviana. El proceso que hay detrás de ello, pero, parece diferente al que se esconde detrás de las terrestres, insinuando que la interacción del planeta con su entorno es completamente diferente a lo esperado.

El tenue y oscuro anillo de Júpiter, visto desde el interior. 

A Whole New Jupiter: First Science Results from NASA's Juno Mission

jueves, mayo 25, 2017

Crónicas de una despedida (15): Una isla azul en el amarillo Verano

El solsticio de Verano llega a una de las formaciones más extrañas de la atmósfera de Saturno.

El tiempo se acaba para Cassini y ahora, ya en sus órbitas finales antes de su destrucción, se puede decir que cada segundo cuenta y cada oportunidad debe ser aprovechada sin opción al fracaso, ya que no habrán de posteriores. Y más ahora, cuando el Verano llega ya al hemisferio norte del planeta y los cambios son ya evidentes en su formaciones  atmosféricas, especialmente en la más extraordinaria de todas ellas, el famoso hexágono que corona su polo septentrional. La luz solar indice ahora de forma directa sobre el, y la comparación entre tomas realizadas en 2013 y las que se tomaron durante los momentos previos al primer cruce del plano interior de los anillos hablan por su misma. 

En 2013, todo el interior del hexágono tenía un tono azulado. El 25 de Abril de 2017 Cassini lo vio muy diferente, cubierto de neblina amarillenta, y con solo su centro sólo el centro conservando el color azul de hace apenas unos años. Un cambio espectacular fruto del aumento de la luz ultravioleta del Sol, que desencadenó la formación de aerosoles, partículas de smog que producen una neblina que recuerda mucho a lo visto en Titán

El motivo por el que el "ojo" del hexágono se mantiene como isla azulada en un mar de nubes ya por completo teñidas de color amarillento es desconocido. Una hipótesis es que, debido a que la atmósfera en el interior del vórtice es el último lugar en el hemisferio norte que está expuesto a la creciente luz solar, las partículas de aerosoles aún no se han formado en suficiente cantidad como para hacerle cambiar su color. Otra posible explicación es que este vórtice polar puede tener una circulación interna similar a los huracanes en la Tierra. Eso significa que la circulación debe ser descendente, manteniendo la atmósfera libre de las partículas y preservando este bello color. La respuesta llegaría si pudiéramos observarlo durante el tiempo suficiente para descartar una de ellas. desgraciadamente, ya no veremos a través de Cassini, por entonces ya desaparecida.

Saturno esta lleno de maravillas como esta, tanto de sus lunas como del propio planeta. Pero el tiempo que tenemos para seguir disfrutando de ellas se acaba. El asombro por lo que son y la tristeza por lo que dejaremos de ver se dan la mano en cada una de estas imágenes.

El hexágono visto en Junio de 2013, donde el cambio de apariencia con respecto al 2017 es evidente. En ese momento no existía ninguna neblina de partículas lo suficientemente denso para ocultar los delicados tonos azulados que conforman esta increíble formación atmosférica.

Otra comparación, esta vez con un ángulo de visión diferente. Nuevamente la diferencia es espectacular. 
 
Saturno en 20009, en el momento en que alcanzaba el equinoccio. En ese momento el polo norte y su vórtice estaban solo iluminados parcialmente. Desde entonces la región iluminada no dejó de avanzar hasta abarcarlo por completo, como ocurre en la Tierra. 

Saturn's Hexagon as Summer Solstice Approaches

miércoles, mayo 24, 2017

Historias de tres mundos

Los ríos de Marte, Titán y La Tierra nos cuentan cosas diferentes.

Los paisajes de la mayor de las lunas de Saturno, especialmente si nos moviéramos hacia las regiones polares, nos resultaría extrañamente familiar dado lo absolutamente alienígena del entorno. Podríamos ver aproximarse nubes de tormenta, y con ella la lluvia, que alimentaría ríos que terminarían desembocando en el mar, donde posiblemente el ciclo se iniciara de nuevo. No sería agua, sino Metano y Etano líquido, pero los veríamos actuar como esa primera en la Tierra. El único ciclo hidrológico conocido fuera de nuestro planeta.

Marte, por su parte, es hoy un mundo seco y helado, pero posiblemente en un pasado remoto el agua tenía una presencia activa. Al igual que en Titán y la Tierra, la lluvia, los ríos y amplios mares, o al menos grandes lagos hicieron acto de presencia. En este aspecto tiene una historia común. Hasta cierto punto. Son mundos parecidos pero no iguales, que tienen diferencias críticas que han llevado por caminos quizás paralelos, pero no coincidentes.

Y es que el estudio y comparación de lo que sabemos de cada uno de ellos nos muestra una diferencia fundamental que aparta a la Tierra de sus dos compañeras de viaje: Y es que nuestro mundo tiene una activa tectónica de placas, cuyo constante movimiento no deja de moldear la superficie. Son ellas las determinan como surgen las montañas y se desvían los ríos, ya que estos se tienen que adaptar a los cambios y buscar nuevos caminos dejando atrás los antiguos, una "huella" que está ausente en las redes fluviales de la lejana luna y el planeta rojo."Aunque los procesos que dieron lugar a la topografía de Titán siguen siendo un misterio, estos nuevo hallazgos descartan que ocurran algunos de los mecanismos con los que estamos más familiarizados en la Tierra", destaca el autor principal Benjamin Black, profesor de la Universidad de la Ciudad de Nueva York.

En el caso de Marte, los últimos estudios señalan que las características principales del relieve marciano posiblemente se establecieron en etapas muy tempranas en la historia del planeta rojo, sobre todo durante los denominados períodos de acrecentamiento primordial y de bombardeo intenso tardío, cuando los asteroides tallaron las cuencas de impacto y favorecieron la elevación de enormes volcanes, mientras abollaban y abombaban la superficie marciana. Esto determinó la ruta que tomaron después los jóvenes ríos más jóvenes, algo que ya no se alteró pese a las erupciones volcánicas y posteriores impactos de asteroides "Es relevante encontrar tres mundos en el sistema solar donde los ríos han modelado el paisaje, ya sea en el presente o en el pasado", destaca Taylor Perron, geólogo planetario del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, en EE UU) "Tenemos la oportunidad increíble de usar las formas de relieve que crean los ríos para ver lo diferentes que son las historias de estos tres objetos del sistema solar".

En este aspecto, por tanto, Titán y el Marte del pasado parecen compartir una historia más común que con la Tierra, y en el caso de esta primera, las zonas altas y bajas se formaron en sus inicios, y desde entonces los ríos habrían ido erosionando esa topografía, en lugar de generar nuevas cadenas montañosa que obliga a los cursos de agua a adaptarse a ellos, como ocurre en nuestro planeta. Como ocurre y como sigue ocurriendo, aunque el ritmo de estos cambios se mueven en una escala temporal que nos resulta imposible captar sin ayuda de la tecnología.

Esta es la historia de 3 mundos singulares, 3 lugares con similares sistemas fluviales, uno de ellos ya extinto, pero que aún siguen rugiendo con fuerza en los otros dos. Sus similitudes son evidentes y es tentador imaginar un camino común. Pero la lectura más detallada de las pistas dejadas por cada uno de ellos nos cuentan cosas diferentes. Al fin y al cabo no dejan de ser mundos diferentes, cada uno de los cuales escribió su propia historia a través de los tiempos.

Los sistemas fluviales de Marte, La Tierra y Titán, formaciones de similitudes asombrosas, pero que evolucionaron a través de medios diferentes. 

martes, mayo 23, 2017

Los 7 magníficos

Confirmados los parámetros orbitales de 7º planeta del sistema TRAPPIST-1. 

Es uno de los grandes hallazgos de los últimos años, un sistema planeta de 7 mundos terrestres, con 3 de ellos dentro de su zona habitable y uno donde los modelos indican que las condiciones podrían ser especialmente favorables. Una familia de mundos de una estrella diminuta, apenas con el 8% de la masa del Sol, que se arremolinan alrededor de ella de forma notablemente compacta y atados mutuamente con una serie de resonancias gravitatorias que lo convierten en una especie de orquesta planetaria tan afinada que no tiene parangón en la galaxia. Al menos que conozcamos de momento, claro esta.

Sin embargo, a pesar de todo lo dicho sobre el sistema TRAPPIST-1, aún quedaban datos orbitales sin determinar de forma exactas, todo ellos del más lejano a su estrella de todos ellos, TRAPPIST-1h. Ahora, finalmente, el trabajo combinado del telescopio espacial Spitzer y el sistema de búsqueda de planetas mediante tránsito TRAPPIST (Transiting Planets and Planetesimals Small Telescope) en Chile han permitido establecer firmemente el periodo orbital de última "tecla" de esta orquesta estelar, que es de 19 días terrestres. Puede parecer poco, pero hay que tener en cuenta que todos estos mundos están concertados en una zona mucho menos que la órbita de Mercurio. Para h eso significa recibir el equivalente a la luz y calor que llega a Ceres. Un mundo gélido, tenuemente iluminado por la rojiza luz de un astro que, a duras penas, alcanza la categoría de estrella.

"Es increíblemente emocionante que estamos aprendiendo más sobre este sistema planetario, especialmente sobre el planeta h, del que apenas teníamos información hasta ahora", explica Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la Science Mission Directorate de la NASA. "Es un gran ejemplo de cómo la comunidad científica está desatando el poder de los datos complementarios de nuestras distintas misiones para hacer descubrimientos tan fascinantes"."Realmente me gustó que TRAPPIST-1h estuviera exactamente donde nuestro equipo predijo. Me había preocupado que estuviéramos viendo lo que queríamos ver - después de todo, en este campo, las cosas casi nunca son exactamente lo que se espera de ellas", comenta Rodrigo Luger, autor principal del estudio. "La naturaleza suele sorprendernos a cada paso, pero, en este caso, la teoría y la observación coincidían perfectamente".

TRAPPIST-1 es un sistema planetario regido por una resonancia gravitatoria común que lo hace actuar casi como un reloj. Conociendo a 6 de los componentes de la orquesta, fue posible predecir la velocidad orbital exacta, y por lo tanto también el período orbital, del planeta h, incluso antes de las observaciones de Kepler. Solo fue necesario centrarse en los modelos que no desestabilizaban el maravilloso equilibro del sistema y que encajara con el baile común para saber los datos del 7º."Todo esto indica que estas relaciones orbitales se forjaron a principios de la vida del sistema, durante el proceso de formación planetaria. La estructura resonante no es una coincidencia, y apunta a una interesante historia dinámica en la que los planetas probablemente emigraron hasta llegar a quedar bloqueados mutuamente. Esto hace que sea un gran laboratorio para las teorías de formación de planetas y migratorias".

Todos los miembros de la gran orquesta de TRAPPIST-1 ya están presentados, y conocemos de ellos todo lo que podemos conocer con los medios actuales. El James Webb tiene por delante un inmenso trabajo. Los 7 magníficos esperan su visita.

Los 7 miembros de la orquesta TRAPPIST-1, del que ahora sabemos los datos orbitales exactos de todos ellos. Las características ambientales de la superficie de cada uno de ellos es completamente desconocidos, y solo podemos suponer como "podrían" ser. Habremos de esperar nuevos observatorios, con mucha mayor capacidad que los actuales, que puedan ofrecer pistas sobre este aspecto.

Los cielos de estos mundos serían sin duda espectaculares, con todos los planetas claramente visibles y presentado fases como la Luna. 

Astronomers Confirm Orbital Details of TRAPPIST-1h

domingo, mayo 21, 2017

Post Vintage (230): Ese tranquilo círculo de luz

El Solar Dynamics Observatory nos ofrece espectaculares imágenes de un tornado en el Sol.

Las estrellas son posiblemente los cuerpos celestes más complejos y extraordinarios que existen, e incluso otros aparentemente más complejos, como los Pulsar, las estrellas de neutrones o los Agujeros Negros, no dejan de ser el resultado de la evolución y muerte de alguna de ellas, esferas de plasma que viven en un delicado equilibrio entre su fuerza gravitatoria, que la colapsa sobre si misma, y la presión que llega de la fusión que se produce en su núcleo, que empuja las capas situadas por encima hacia el exterior, fuentes de calor, radiación y campos magnéticos cuya intensidad van más allá de nuestra imaginación, astros que parecen seguir ciclos complejos cuyo mecanismo aún dista de ser comprendido. y por encima de todo, los únicos puntos de luz en un Universo vasto, frío y oscuro...

El Sol es una de tantas, aunque evidentemente para nosotros es la más importante de todas. clasificada como enana amarilla, generalmente leemos que es muy pequeña, pero en realidad es mayor que el 90% del total de estrellas existentes, que se componen principalmente de enanas rojas y naranjas. Ciertamente en ese 10% restante encontramos auténticos monstruos al lado de los cuales nuestro astro parece insignificante, pero no dejan de ser una minoría.

Y su estudio, tanto desde tierra como desde el espacio, especialmente viviendo como vivimos en una época donde nuestra dependencia de la tecnología espacial hace más necesario que nunca conocer en profundidad sus complejos "latidos" vitales, se traduce en una vigilancia completa y continua de su actividad. y con ella de la observación de fenómenos tan espectaculares como fugaces, invisibles desde nuestro planeta pero que ejemplifican de forma maravillosa la furia de la estrella que vemos brillar, aparentemente siempre tranquila, en nuestro cielo azul. Y el último ejemplo de esta realidad nos llega desde el Solar Dynamic Observatory.

El 25 de Diciembre de 2011 este observatorio espacial, el más potente y avanzado de todos los actualmente en servicio, capto la aparición de una nueva prominencia solar, una erupción de gas ionizado (plasma) que asciende desde la superficie del Sol y que puede alcanzar alturas de decenas de miles de kilómetros (SOHO registro en 2010 la mayor conocida, que se elevó 700.000 Kilómetros por encima de la Fotoesfera). Sin embargo, en este caso, la aguda mirada del SDO reveló una faceta espectacular de esta erupción.

Y es que estamos ante lo que podemos considerar un auténtico tornado solar, una espiral de plasma girando a velocidades que rondan los 300.000 Kilómetros/Hora y cuya altura equivale a 5 Tierras, una encima de la otra. una magnitud de tamaños que que resulta difícil de imaginar para nosotros. Este tipo de fenómenos son relativamente frecuentes, y se cree que su aparición es una de las claves en la posterior formación de grandes CME (eyección de masa coronal), ya que arrastran lineas del campo magnético y corrientes eléctricas hacia la alta atmósfera, la Corona solar, pero nunca se habían visto con tal nivel de detalle. ciertamente no es necesario resaltar en palabras su espectacularidad.

Eso si, cada vez que imaginéis el Sol como una tranquila e imperturbable esfera de luz y calor suspendida en el cielo mirad estas imágenes...

El tornado solar a 211 y 193 Angström(Å). La secuencia que tenemos al principio del Post se captó a 171.

El SDO, el más reciente y potente de todos los observatorios solares en activo.

sábado, mayo 20, 2017

El regreso de Tabby

KIC 8462852 experimenta nuevamente inexplicables disminuciones de brillo.

Este pasado 19 de Mayo la conocida estrella de Boyajian (o de Tabby, en ambos casos en honor a su descubridora, Tabetha Boyajian) hizo saltar de nuevo las alarmas en la comunidad astronómica mundial, mientras se extendía como la pólvora la noticia y todos los observatorios posibles centraban su atención en ella. Y no era para menos, ya que uno de los cuerpos celestes más extraños del Universo estaba de regreso con su inexplicable comportamiento."A las 4 am  recibí una llamada telefónica ... el observatorio Fairborn, en Arizona, había confirmado que la estrella era un 3 por ciento más tenue de lo que es normalmente es. Suficiente para que tengamos la certeza absoluta de que esto no es solo una casualidad estadística, creo que ahora lo hemos confirmado en varios observatorios", explicaba Jason Wright, profesor asociado de astronomía en la Universidad Estatal de Pensilvania, que está dirigiendo un estudios obre este astro.

La urgencia de la llamada es comprensible: Los científicos han planteado muchas hipótesis sobre que podría estar detrás de tales disminuciones luminosas, que no encajan con ninguna explicación "normal", como la existencia de planetas, ya que no presentan un ciclo regular. Desde enjambres de cometas, una fuerte actividad magnética, o incluso una estructura masiva construida por extraterrestres, todas han tenido su espacio, pero la realidad es que seguimos sin una respuesta clara. Por ello han estado ansiosos por capturar una imagen detallada de la luz que viene de la estrella durante uno de estos períodos de oscurecimiento, ya que eso permitiría extraer su espectro, y con este la presencia de elementos químicos que pudieran delatar la presencia de algo, como por ejemplo un gas o nube de polvo, o si un objeto se está moviendo hacia o lejos del observador.

"Lo que esté causando que KIC 8462852 se vuelva más tenue dejará una huella digital espectral detrás", explica Wright."Así que si hay mucho polvo entre nosotros y la estrella ... bloqueará más luz azul que luz roja. Si hay gas en ese polvo, ese gas debe absorber longitudes de onda muy específicas y deberíamos ser capaces de ver eso". Pero la misma irregularidad de tales fluctuaciones hace muy dificil "capturar" uno de esos momentos, ya que la mayor parte de los observatorios siguen un plan de actividades ya establecido con semanas y meses por adelantado. Tal es la acumulación de trabajo que tiene por delante, y no pueden simplemente observar a Tabby esperando que algo ocurra. Solo queda por tanto vigilar y alertar tan rápido como sea posible para poder capturar las "huellas del delito".

Ahora solo queda esperar si todos aquellos que rápidamente centraron su atención hacia la estrella de Tabby, tanto grandes de las instalaciones astronómicas como de infinidad de astrónomos aficionados, lograron el tan ansiado espectro que pueda ofrecer una pista, aunque solo sea una, de lo que está ocurriendo con ella. La misma alerta que recorrió la red la noche pasada nos recuerda que el misterio sigue ahí. Quizás la respuesta final sea decepcionante. Pero el viaje seguramente será fascinante.

Alerta, alerta, Tabby ataca de nuevo!!!!

Alien Megastructure' Star Is at It Again with the Strange Dimming

viernes, mayo 19, 2017

Compañeras de viaje

Descubriendo una nueva luna en el Cinturón de Kuiper.

La inmensa región que se extiende más allá de la órbita de Neptuno, antaño visto como un territorio fuera de las fronteras mismas del Sistema Solar, se va revelando como un auténtico reino planetario, con una población creciente de pequeños mundos. Y si la tentación inicial sería verlos como poco menos que enormes bolas de hielo inertes y congeladas en el tiempo, el encuentro de la New Horizons con Plutón reveló que nada está más lejos de la realidad. Estamos ante mundos variados, extraños, activos y desconcertantes a muchos niveles. Y como nuestro planeta, Marte o los gigantes de gas jovianos, también ellos disponen de sus propias lunas, de pequeños compañeros que insinúan aún más un pasado complejo y en ocasiones cataclísmico.

2007 OR10, conocido informalmente como "Snow White", forma parte de esta creciente familia de mundos conocidos que habitan esas lejanas regiones. De descubrimiento relativamente reciente, como denota su denominación técnica, es también uno de los mayores conocidos, con 1530 Kilómetros de diámetro, lo que lo situada en la tercera posición, solo superado por Plutón y Sedna, y sigue un órbita altamente excéntrica, que lo acerca al Sol hasta solo 33 unidades astronómicas (1 UA equivale a la distancia entre la Tierra y el Sol, 150 millones de Kilómetros) y lo lleva tan lejos como a las 101. Igualmente las observaciones realizadas del telescopio Kepler indica un periodo de rotación de unas 45 horas terrestres.

Sería este último dato el qu insinuaba, según sus descubridores, que Snow White podía tener una compañera de viaje, ya que el periodo de rotación típico de los habitantes de Kuiper suele ser de 24 horas o menos. La idea es que el tirón gravitatorio de esta luna sería la responsable de esta rotación más lenta de lo habitual, y con eso en mente se zambulleron en el inmenso mar de datos del telescopio Hubble, en busca de imágenes que permitieran captar algún cambio alrededor de este mundo que la delatara. Y dicha búsqueda se coronó con un éxito completo.

Serían dos tomas realizadas con un año de diferencia, a finales de 2009 y 2010, las que finalmente sacaron a la luz la luna de 2007 OR10. Y los datos del ya desaparecido telescopio Herschel permitieron delimitar su tamaño, que se movería en un rango entre los 240 a los 400 Kilómetros. Realmente grande si se le compara con el del propio planeta enano, en una relación de tamaños que recuerda al de la Tierra y La Luna.Y como ellas, nos hace pensar en una posible colisión como causa de su presencia, ya que es dificil imaginar como podría haberla capturado de haber sido un cuerpo aislado que, en algún momento, paso por sus cercanías.

"El descubrimiento de satélites alrededor de todos los planetas enanos conocidos -excepto Sedna- significa que, en el momento en que estos se formaron hace miles de millones de años, las colisiones debían haber sido más frecuentes, y eso es una limitación en los modelos de formación", explica Csaba Kiss, del Observatorio Konkoly en Budapest, Hungría."Si hubo frecuentes colisiones, entonces fue muy fácil que se formaran. Debió haber una densidad bastante alta de objetos, y algunos de ellos eran cuerpos masivos que estaban perturbando las órbitas de cuerpos más pequeños", agrega el coautor John Stansberry. "Esta agitación gravitatoria pudo haber empujado los cuerpos fuera de sus órbitas y aumentado sus velocidades relativas, lo que habría resultado en colisiones".

Aunque apenas es un punto en la distancia, del que apenas sabemos nada aparte de una idea aproximada de su tamaño, podemos ver su importancia a la hora de comprender la historia de una región, el Cinturón de Kuiper, desconocida hace no tanto y en la que ahora estamos dando los primeros pasos para explorarla. Y saber de la existencia de lunas, como es el caso de Plutón y muchos otros, es un primero paso para ello.

Las secuencias de imágenes del Hubble donde se descubrió la presencia de una luna alrededor de 2007 OR10.

Snow White visto por el telescopio Kepler.

Hi, Ho! 'Snow White' the Dwarf Planet Has Its Own Moon

jueves, mayo 18, 2017

Anillos de luz y destrucción

El observatorio ALMA revela el anillo helado que rodea a la estrella Fomalhaut.

La vida de los sistemas planetarios jóvenes es caótica y llena de eventos cataclísmicos, lejos de la relativa calma de los que, como el nuestro, transitan por su "mediana edad". Los planetas pueden migrar de sus órbitas, la estrella puede vivir etapas de actividad brutal y las colisiones son un acontecimiento extremadamente comunes. Y desde la distancia, gracias a la mejora de nuestra tecnología de observación, señales de ese caos juvenil puede ser detectado.

ALMA es una de esos ejemplos de progreso tecnológico, y de el proceden una de las mejores visiones de esta etapa temprana estelar, ya que centrando su atención en la llamada estrella Fomalhaut,"nos proporcionó esta imagen extraordinariamente nítida de un disco de escombros totalmente formado", explica Meredith MacGregor, astrónoma del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica, en Cambridge (Massachusetts, EEUU)."Por fin podemos ver la forma bien definida de este disco, que podría proporcionarnos bastante información sobre el sistema planetario donde se originó, y que es responsable por su apariencia tan característica". Extraordinariamente bien definido, este anillo de escombros helados y gas, a 20.000 millones de Kilómetros de la estrella y de aproximadamente 2.000 de anchura, es posiblemente fruto de la colisión de cometas, y su forma está esculpida por la influencia gravitacional de los planetas del sistema.

ALMA puede observarlo porque absorbe la luz de la estrella central y reemiten esa energía en forma de un tenue brillo en longitudes de onda milimétricas que pueden ser observadas con este complejo sistema de radio telescopios. Y delimitando las frecuencias exactas, desvelar detalles de su composición, que permitieron deducir que "la abundancia relativa de monóxido de carbono y de dióxido de carbono alrededor de Fomalhaut es más o menos la misma que la que se observa en los cometas de nuestro Sistema Solar", explica Luca Matrà, investigador de la Universidad de Cambridge (Reino Unido). "Esta similitud química permite establecer una analogía con las condiciones que propician la formación de cometas en las zonas externas de este sistema planetario y el nuestro". Matrà y sus colegas creen que este gas es liberado durante constantes colisiones de cometas, o bien es el resultado de un único y gran impacto de supercometas cientos de veces más masivos que el Hale-Bopp.

Una posibilidad interesante es que este anillo, tanto por su forma definida como por su composición análoga al Sistema Solar, podría ser un indicio de que este sistema está experimentando su propia versión del Último Bombardeo Intenso, un período ocurrido hace aproximadamente 4.000 millones de años, cuando la Tierra y otros planetas recibían frecuentes embestidas de asteroides y cometas, una etapa repentina y devastadora que pudo desencadenarse por los movimientos de los nacientes planetas, que aún estaban ajustando sus órbitas. 

Si es el caso representaría la posibilidad de ver con nuestros propios ojos algo que en su momento sacudió nuestro ahora tranquilo, en comparación, rincón planetario. Un eco de un tiempo donde también el Sistema Solar puedo parecer, desde la distancia, rodeado de brillantes anillos de destrucción. Y por otro lado, un ejemplo de las increíbles capacidades de ALMA, una de los mayores proyectos de la astronomía moderna, tal como explica Paul Kalas, astrónomo de la Universidad de California:"Hace veinte años, los mejores telescopios milimétricos produjeron los primeros mapas borrosos de los granos de polvo que orbitaban alrededor de Fomalhaut. Ahora, con ALMA funcionando a plena capacidad, se obtuvo una imagen del anillo entero. Esperamos detectar un día los planetas que ejercen influencia sobre las órbitas de estos granos". Viendo las imágenes, pocas dudas existen de que así será.

Imagen de ALMA del disco de escombros en el sistema Fomalhaut. El anillo está a unos 20 mil millones de kilómetros de la estrella central y mide unos 2 mil millones de kilómetros de ancho. El punto central es la emisión sin resolver de la estrella, que tiene aproximadamente el doble de masa que el Sol.

ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), un enjambre de antenas trabajando como si fueran un solo y gigantesco radiotelescopio de varios Km de diámetro. 

ALMA revela detalles de anillo de hielo alrededor de joven sistema planetario

miércoles, mayo 17, 2017

150 meses después

Opportunity alcanza su nuevo objetivo, "Perseverance Valley".

La leyenda sigue adelante, creciendo día a día. Después de abandonar Cape Tribulation, donde había transcurrido su vida los últimos años, afrontó un corto pero complicado viaje hacia esta pequeño valle, moviéndose por el exterior de Endeavour con la intención de alcanzarlo en su parte superior, la zona de nacimiento de lo que un tiempo atrás pudo ser una corriente de agua que talló su paso hacia el interior del cráter. O al menos esa es una de las ideas que existen sobre su posible origen desde que la Mars Reconnaissance Orbiter lo fotografió por primera vez. Fuera eso, fuera alguna otra explicación alternativa (como un deslizamiento de tierra y escombros favorecido por la presencia de agua), en todo caso era lo suficientemente interesante y estaba lo suficientemente cerca como para enviar a este veterano entre veteranos a su encuentro.

Y finalmente, añadiendo una nueva página a su extensa historia, Opportunity alcanzó recientemente su objetivo, iniciándose así una nueva etapa de su misión. En este caso la exploración desde su nacimiento hasta su desembocadura, siguiendo el camino que debió tomar el agua (o la masa de escombros y agua) que formó Perseverance Valley.

El extremo superior del valle se encuentra en un amplio corte o muesca situado en la cresta del borde del cráter. El plan del equipo de Opportunity es empezar con la toma de imágenes desde dos puntos muy separados, generando panorámicas en estéreo que proporcionará información para un análisis tridimensional extraordinariamente detallado del terreno."Estas se utilizarán para generar un mapa de elevación digital que ayudará a evaluar cuidadosamente posibles rutas de conducción por el valle antes de iniciar el descenso", dijo John Callas, jefe del proyecto MERS. Mientras se pone a punto dicho mapa, Opportunity se dedicará a estudiar las zonas circundantes. Solo cuando el panorama este claro se adentrará en este pequeño vale.

Con unas pendientes de entre 15 y 17º, el viaje descendente no será sencillo, por lo que encontrar un camino con los mínimos obstáculos posibles mínimos es vital para poder explorarlo en su totalidad. Los investigadores tienen la intención de examinar sus texturas y composiciones, empezando por la parte superior, posteriormente siguiendo su curso, y finalmente la parte inferior, como parte del esfuerzo para entender la historia de Perseverance. Si completa dicho viaje se habrá añadido una nueva página de oro a este fantástica historia.

Opportunity cumple ya 150 meses terrestres de actividad, una forma de medir el tiempo que ayuda a entender aún más la magnitud de lo conseguido, sobretodo si se tiene en cuenta que la misión original eran 3 meses, con la posibilidad de alargarse quizás unos cuantos más. Y de todos ellos, 69 ha estado explorando sitios en y cerca del borde occidental de Endeavour. Teniendo en cuanta que no existían planes iniciales para llegar tan lejos, y que cuando se inició el viaje hacia este cráter existían muchas dudas de que realmente pudiera alcanzarlo realmente, lo que estamos viviendo es sencillamente algo maravilloso. Curiosity lo supera ampliamente en todos los aspectos, y en un futuro cercano nuevos rovers aterrizarán en Marte, equipados con instrumentos con los que nuestro pequeño amigo no puede competir. Pero difícilmente ninguno de ellos podrá hacerle sombra. Les lleva a todos 150 meses de ventaja.

Cape Tribulation en la distancia, con las huellas de Opportunity visibles sobre en sus laderas.

Cape Tribulation, el hogar de Opportunity durante tantos años, ya queda atrás. Ahora llega la hora de Perseverance Valley.

Un mapa de Perseverance visto desde la órbita, por parte de la MRO, y de Opportunity desde la superficie, con los detalles comunes señalados. Obra de atomoid, del foro Unmanned Spaceflight.com.

Mars Rover Opportunity Begins Study of Valley's Origin

martes, mayo 16, 2017

Destellos desde la nada

La detección de una nueva explosión de radio rápida (FRB) aumenta el misterio sobre su origen.

Se cumplen 10 años desde la detección de la primera de estas enigmáticas señales llegadas desde el espacio exterior, y en este corto tiempo han pasado de ser vistas como una cuestión menor, incluso señalándose que podrían ser simplemente emisiones de origen terrestre que estaban engañando a los radiotelescopios, al estatus de uno de los grandes misterios de la astrofísica moderna cada vez más frustrante para los astrónomos, ya que todos los esfuerzos para explicar su origen último siguen encontrándose con un muro incapaz de ser superado, al menos de momento.

Se las conoce como FRB (Fast Radio Bursts), y son intenso pulsos de radio de una duración de milisegundos que parecen venir de grandes distancias. Incluso conocemos uno que parece repetirse de forma cíclica. Pero hasta aquí llegamos. A partir de este punto se extiende un mar de hipótesis de todo tipo para intentar explicarlas, sin que en realidad tengamos una idea clara de con que estamos tratando. Incluso los intentos de encontrar la fuente de origen, rastreando en la zona del firmamento desde donde llegan sigue ofreciendo resultados negativos. Solo indicios, como una FRB que parece que tuvo su origen en una pequeña galaxia lejana. Pero eso y nada es casi lo mismo.

En febrero de 2015 se detectó la más enigmática de todas ellas, denominada FRB 150215. Enigmática porque, en un notable esfuerzo de coordinación a escala planeta, hasta 11 observatorios fijaron su mirada en el punto de origen poco después del estallido, y nuevamente no se encontró nada que pudiera explicarla, a pesar que se rastreó la zona tanto en ondas de radio como en luz visible, rayos X, rayos gamma y Neutrinos. Y enigmática porque en principio no deberíamos haber sido capaces de verla, ya que la señal nos llegó atravesando una región extremadamente densa de la Vía Láctea, sin ser desviada por el campo magnético galáctico, aunque en esto último quizás nos diga más de nuestra galaxia que de la propio FRB 150215.

En total se han registrado 22 FRB desde su descubrimiento, y en todos los casos la búsqueda de una causa, de "algo" que lo provoque, sigue dando resultados nulos. Esta última es el ejemplo más reciente de este misterio cada vez más profundo. Tal como expresó la líder del estudio, Emily Petroff, en su cuenta Twitter "Solo para ser claros, no sabemos qué está causando los rápidos estallidos de radio que vemos, pero no creemos que tenga nada que ver con alienígenas". En realidad la falta de respuestas deja abierta cualquier posibilidad, incluida las más inimaginables. Incluso algunos astrónomos, como Edo Berger, cree que la búsqueda se está haciendo de forma errónea, que las emisiones de radio se producen muchos años después de que se haya producido una explosión de supernova o rayos gamma, y los restos se han asentado en una magnética estrella de neutrones.

Podría ser así, y podría ser todo lo contrario. Los FRB siguen resonando desde el fondo del océano estelar, con un brillo en su frecuencia que supera ampliamente a cualquier otra fuente conocida, un instante deslumbrante antes de desaparecer tan repentinamente como llegaron, sin dejar rastro alguno que podamos seguir. Son la encarnación mismo del misterio contra el cual nuestros esfuerzos siguen dando en la nada. Al menos de momento.

El readiotelescopio Parkes, en Australia, fue quién detectó el intenso y fugaz paso de FRB 150215. Rápidamente otros, como TNT, ANTARES, The Australian Telescope, Swift, Chandra, Magellan, Dark Energy Camera, GMRT, Lovell y VLA se sumaron a la observación de la zona de aparición, buscando el posible rastro dejado por el FRB y encontrar un posible punto de origen. Esfuerzo vano.

Los destellos de radio, millones de veces más intensos que cualquier otra fuente de emisión de nuestra galaxia y que de desvanecen en apenas unos milisegundos. Sea lo que sea lo que está detrás de su origen no hemos sido capaz de encontrarlo hasta ahora. Justo al contrario, su misterio se sigue haciendo cada vez más profundo.

La última señal cósmica FRB añade más misterio sobre su origen. 

The Newest Cosmic Radio Burst Has Stumped Scientists