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martes, junio 15, 2021

Autorretratos del futuro

Zhurong maravilla con una espectacular autorretrato.

A medida que las capacidades de los ingenios espaciales ha ido aumentando, también lo han hecho en nivel de sus logros, entre ellos, claro está, el de la toma de imágenes, cada vez más detalladas, con mayor resolución, y con capacidad de mostrar el planeta rojo no ya como un lugar lejano y extraño, sino como algo cada vez más familiar. Y nada crea la sensación de formar parte de todo ello, de ser parte de la aventura, que los autorretratos, aquellas en que la nave o vehículo es capaz de inmortalizarse a si misma, habitualmente de forma parcial o en panorámicas formadas por el ensamblaje de numerosas imágenes, creando la ilusión de la visión desde la distancia.

Ilusión que Zhurong acaba de convertir en una realidad, todo gracias a una pequeña cámara remota que el rover depositó en la superficie, para luego alejarse unos metros y dejar que hiciera su trabajo, inmortalizando al explorador junto con el módulo de aterrizaje. Un salto adelante en este campo realmente espectacular, y que denota de nuevo que los planes de China en Marte están lejos de ser simplemente simbólicos, poco menos que llegar y poner la bandera, sino que son ambiciosos y apuntan alto. 

El reciente anuncio de que se está planeando ya una misión para traer muestras a la Tierra tan pronto como en 2030 (y que podría adelantarse a la NASA) son un ejemplo de ello. Cada logro nos muestra lo decidida que es la apuesta del gigante asiático por la exploración interplanetaria, aún lejos de los éxitos de la agencia norteamericana, pero recortando distancias a pasos cada vez más acelerados.

Algunas de las últimas imágenes publicadas de la misión Zhurong.

La sonda norteamericana Mars Reconnaissance Orbiter fotografió el punto de aterrizaje de Zhurong, revelando tanto el modulo de aterrizaje, el propio rover en la parte inferior y la señal dejada por sus retrocohetes.

lunes, mayo 24, 2021

Ruedas sobre otro mundo

Zhurong rueda ya sobre la superficie de Marte.

Curiosity y Perseverance tienen ya, de forma oficial, un nuevo compañero de viaje, y el planeta rojo tres exploradores rodando al mismo tiempo por su superficie. Fue este pasado Sábado cuando el rover chino, habiendo superado con éxito sus primeras y gélidas noches demostrando la efectividad de su sistema de calefacción interno, se desplazaba por la rampa de descenso del módulo de aterrizaje y sus ruedas tocaban la plana y rojiza superficie de Utopia Planitia. Comienza el gran viaje del dios del fuego.

Con una esperanza de vida de al menos 90 días marcianos, Zhurong tiene por delante una agenda de actividades bien llena: Captar el paisaje marciano con imágenes tridimensionales de alta resolución, analizar la composición de la superficie gracias a su cámara multiespectral, detectar la estructura subterránea del planeta mediante radar, desvelar posibles reservas de agua helada y registrar tanto los campos magnéticos como el clima planetario. Lejos de ser una simple demostración técnica, siendo como es el primer intento serio de China de aterrizaje en otro planeta, se trata de una misión completa de la que se esperan muchas cosas.

Y no solo de Zhurong, ya que la sonda Tianwen 1, a bordo de la cual viajó la primera, permanece en órbita con sus propios objetivos, al menos por dos años terrestres en el peor de los casos. China pisa fuerte en La Luna, y ahora también en el planeta rojo. Y aunque sigue muy atrás de la NASA sigue recortando distancias. El futuro se promete en este aspecto muy emocionante.

La "cabeza" del rover junto a la rampa y listo para rodar a la superficie.

jueves, mayo 20, 2021

Un rojizo y tranquilo camino

Publicadas las primeras imágenes enviadas por el rover Zhurong.

Sabíamos que la información llegaría de forma lenta, extremadamente lenta si se compara con lo vivido con Perseverance. Al fin y al cabo esa es la política de comunicación habitual de la Agencia Espacial China, afrontar el momento crítico tomando por sorpresa al resto de mundo, sin horarios prefijados, y filtrando los resultados según se considere conveniente. Lo vimos en sus misiones lunares, y no podía ser diferente para su primer, y exitoso, intento de aterrizar en el planeta rojo.

Han tenido que pasar varios días después que anunciaran oficialmente que Zhurong había logrado posarse de una pieza en Utopia Planitia para que, finalmente, nos lleguen los primeros resultados. Una imagen en color donde se aprecia parte del vehículo y la rojiza superficie, otra en blanco y negro de la cámara delantera destinada a detectar obstáculos, y que permite ver tanto la rampa por donde deberá descender como el lejano horizonte, y finalmente dos pequeños vídeos de la separación del rover Zhurong de la sonda Tianwen 1 visto desde esta última. Cabe recordar que estamos ante una misión doble, formada por dos vehículos, y no que la propia Tianwen 1 "aterrizara en Marte", como hemos leído en algunos medios.

Por delante nos espera más ejercicio de paciencia. Se espera que Zhurong intente descender por la rampa este próximo Viernes, día 21 de Mayo, dando inicio así a la exploración del terreno circundante y, con un poco de suerte, a una misión de varios meses (o, si sigue el camino de Oppy, años) que le lleve mucho más lejos. Estudios geológicos y busca de reservas de agua helada bajo la superficie son sus metas principales en Utopia Planitia, famosa por ser el lugar donde aterrizó la Viking 2, hace ya más de 30 años, y donde sus resultados en la busca de vida siguen siendo motivo de debate.

Eso si, todo con paciencia, mucha paciencia. Al estilo chino.

Las primeras imágenes de Zhurong, esperemos las primeras de muchas.

La separación de Zhurong vista desde la cámara de vigilancia de la Tianwen 1, iniciando así el camino que la llevaría con éxito a la superficie.

El lugar elegido, a medio camino entre la Viking 2 y Perseverence.

sábado, mayo 15, 2021

La llegada del dios del fuego

El rover Zhurong aterriza en Marte.

Tres de tres, tres exploradores de superficie moviéndose al mismo tiempo en otro mundo. Hasta este punto hemos avanzado en la exploración espacial, donde somos testigos de múltiples misiones activas en otro mundo, algo impensable hace no tanto. Ya nos parecía extraordinario ver coincidir dos rovers en la superficie marciana, primero con el dúo Spirit y Opportunity, y después con Perseseverance y Curiosity, pero desde hace unas horas hemos roto este récord con un tercer visitante. China, en su imparable avance espacial, acaba de lograr el extraordinario logro, y más teniendo en cuenta su falta de experiencia en este campo, de aterrizar en el planeta rojo.

Recordemos que la sonda Tianwen 1 llevaba ya tres meses en órbita marciana, transportando con ella al pequeño (240 kilogramos) rover Zhurong (antiguo dios del fuego de la mitología china). Estábamos a la espera del momento en que la agencia espacial china se decidiría a dar luz verde al intento de llevarlo hasta la superficie, una vez explorada la zona desde la órbita. Sabíamos que podía ser en cualquier momento a partir de Mayo, aunque también que China no daría una fecha concreta ni un horario definido, sino que sabríamos lo ocurrido a posterior. Y así a sido.

Fue a las 23:11 GMT de este pasado 14 de Abril cuando el módulo de aterrizaje, sobre el cual viajaba el rover, tocaba la superficie marciana en algún lugar de Utopia Planitia, después de superar sus propios "7 minutos de terror" con una combinación de paracaídas para frenar y retrocohetes para afrontar los últimos segundos. Un éxito impresionante para el primer intento chino de alcanzar Marte.

La misión de Zhurgon tiene como meta principal el hallazgo de posibles reservas de agua helada bajo la superficie, además de estudiar la composición de este última. En muchos aspectos es una versión mejorada de Opportunity, por ejemplo, lo que ya es mucho para una potencia espacial hasta ahora sin experiencia. 90 días marcianos de misión mínima, con posibilidad de extensión según sea su rendimiento, es lo que le espera ahora por delante. El tercer explorador ya está aquí, el dios del fuego llega para hacer historia.

lunes, marzo 15, 2021

China desde Marte

Tianwen 1, primeras imágenes y ya en órbita definitiva para desplegar su rover de superficie.

Perseverance está finalmente avanzando hacia el delta del Jazero, su meta definitiva donde espera encontrar (o no) señales de antigua vida marciana, y Hope, la sonda de los Emiratos Arabes Unidos, nos ofreció ya sus primeros resultados en forma de mapas térmicos globales del planeta. Pero que ocurre con la tercera de las recién llegadas, la misión china? No es sencillo seguir sus evoluciones, ya que la política de comunicaciones del gigante asiático es como mínimo poco clara, pero poco a poco se va filtrando información que nos permite saber de sus progresos.

Por un lado finalmente se han publicado las primeras imágenes tomadas después de la inserción orbital. Una de ellas a todo color y en alta definición, cuando sobrevolaba el polo sur de Marte, y otras dos, en blanco y negro, pero igualmente en alta resolución, mostrando detalles de hasta solo unos7 metros. No es mucho, pero al menos tenemos algo que mostrar. Solo queda esperar que en el futuro la publicación sea más frecuente, especialmente cuando llegue el momento del despliegue del rover.

Y hablando de este último, el 24 de Febrero la Tianwen 1 entró en su órbita de estacionamiento definitiva (290 x 59.000 Kilómetros), desde la cual, en algún momento en los próximos tres meses intentará convertirse en el segundo país que logra poner un vehículo explorador y plenamente operativo en la superficie de Marte. Durante estas próximas semanas las cámaras y instrumentos de la sonda china explorará la zona elegida, en Utopia Planitia, cartografiando el terreno y monitorizando su clima para preparar la llegada del rover, actualmente aún acoplado a la sonda.

Con los ecos de la llegada de Perseverance otro viajero se prepara para tocar la superficie del planeta rojo. Solo queda esperar que con la misma suerte.

La superficie de Marte con un detalle extraordinario.

Cuenta atrás para el despliegue el rover chino, aún sin nombre oficial.

sábado, febrero 13, 2021

Pequeñas dosis de maravillas

China comparte espectaculares imágenes de la Tianwen 1 entrando en órbita marciana.

Parece existir una ley no escrita entre los oficiales encargados del programa espacial chino de que se debe mostrar poco y tarde, pero que ese poco debe dejarnos a todos asombrados ante lo que tenemos ante nuestros ojos. Con su nueva y flamante sonda ya acompañando a Marte de forma permanente no parecía probable que fuéramos a tener una excepción a esta aparente norma. Y nuevamente se cumplió.

Recientemente la Administración Espacial China hizo público sendos videos de los minutos críticos durante los cuales la Tianwen 1 estaba frenando para lograr la inserción orbital, todo captado por una serie de cámaras de monitoreo de la sonda, que permitieron observar partes de la propia sonda, como la antena direccional y uno de los paneles solares recortados sobre el rostro del propio planeta, del que logramos atisbar algunos cráteres. La propia sonda parece vibrar, fruto de la acción de los retrocohetes, que en esos momentos estaban trabajando a toda potencia para frenarla lo suficiente como para lograr la captura.

Es la guinda final para celebrar su llegada a Marte, aunque seguramente nos seguirán regalando nuevas imágenes en el futuro, pocas pero espectaculares. No podemos menos que soñar sobre lo que nos podrían ofrecer cuando, en Mayo o Junio, llegue el momento definitivo en que el rover, aún acoplando a la sonda, se dirija al encuentro de su destino.

La espectacular llegada de la Tianwen 1 a Marte en movimiento.

jueves, febrero 11, 2021

Dos de dos

La sonda china Tianwen-1, en órbita marciana.

Dos de dos. Si 24 horas antes asistíamos a la exitosa llegada de la sonda Hope, la segunda de las nuevas tres expediciones al planeta rojo completaba también la siempre dificil maniobra de inserción orbital, momento crítico para cualquier misión, pues no suele haber segundas oportunidades. 

Todo empezaba a las 11:52 UTC de este pasado 10 de Febrero, cuando se encendía su impulsor principal, con el objetivo de frenarla lo suficiente como para permitir que el campo gravitatorio de Marte la atrapara de forma permanente, cosa que sucedió 15 minutos después, en una órbita elíptica con su punto de mínima distancia a la superficie de unos 400 Kilómetros, y un periodo de 10 días terrestres. Una situación provisional, que se irá corrigiendo con numerosas maniobras hasta situarse en la ideal para trabajar, así como para lanzar hacia la superficie el rover que acompaña a la sonda orbital, algo que ocurrirá en algún momento entre Mayo y Junio.

Durante estos meses que faltan para el momento decisivo, la Tianwen-1, aparte de su tarea científica, se dedicará a observar los potenciales lugares del futura aterrizaje, para asegurarse que el adecuado para enviar al rover, o por lo contrario, desacertarlos si resultaran demasiado accidentados. En todo caso serán semanas intensas para los ingenieros, en una cuentas atrás para poner el pie en la superficie, poniéndose así al nivel de la NASA, si bien no en tecnología, ya que tanto Curiosity como el futuro Perseverance son mucho más avanzados, si tener presencia activa en la superficie de Marte, algo que por el momento en monopolio de la agencia norteamericana.

Con ello se cierra, en parte, la segunda de las tres páginas de esta nueva oleada de exploradores marcianos. Por detrás, y siguiendo la estela de las dos primeras, ya que aproxima Perseverance, la más ambiciosa de todas ellas. Solo queda esperar que se suba a la ola del éxito y en una semana podamos decir que fueron tres de tres. Un nuevo amanecer en la exploración de Marte.

Marte visto por la Tianwen -1 poco antes de iniciar la maniobra de inserción orbital.

La segunda fase de la misión Tianwen-1, el rover de superficie. Tendremos que esperar hasta Mayo o Junio para asistir a su intento de aterrizaje.

Infografía: La misión china al planeta rojo.

La primera sonda china que alcanza otro planeta.

sábado, noviembre 28, 2020

La Luna no puede esperar

China inicia su más ambiciosa misión lunar.

En los años 70 del siglo pasado se llegó a la cima de la exploración lunar, y con ello también el principio de su final. Con las misiones Apolo por un lado y las sondas de superficie soviéticas por otro, los objetivos parecían cumplidos y, pese a ideas de construir basas habitadas  que rondaban por las mentes de algunos, demasiado avanzadas para la tecnología de la época, la cosa terminó ahí. La Humanidad había puesto su pie en la superficie lunar, aunque fuera de forma fugaz, y el camino parecía haber llegado a su final.

Varias décadas después La Luna es de nuevo objeto de deseo, en buena parte por la irrupción de nuevas potencias que están recorriendo ahora el camino que las viejas hicieron en el pasado, lo que a su vez está haciendo reaccionar a estas últimas, que no se quieren ver superadas. Una reacción en cadena que nos lleva a una segunda era dorada de la exploración lunar, y que tiene en China su líder más claro, pero a los anuncios de los EEUU de regresar con vuelos tripulados en 2024. Está por ver si para entonces la potencia asiática no se ha sacado una nueva sorpresa de la chistera.

En esta nueva carrera, y hace unos días, despegaba la Chang´e 5 con el ambicioso objetivo principal de traer muestras de material lunar a la Tierra, emulando las misiones soviéticas del pasado. Hoy ya se encuentra en órbita alrededor de nuestro satélite y estamos a la espera, a falta de fechas oficiales, de que su módulo se separa de la sonda orbital y inicie su descenso hacia la llanura volcánica conocida como Mons Rümker, la zona elegida por los científicos chinos por su juventud geológica, mucho más que aquellas donde soviéticos y norteamericanos recogieron sus muestras, y por tanto con mayor potencial para mostrarnos la evolución de la Luna a lo largo del tiempo.

Una vez alunice se espera que el módulo recoja unos 2 kilogramos de material, que serán encapsuladas y dispuestas en un pequeño módulo situado en a parte superior del módulo de descenso. Entonces llegará el momento más delicado de todos, cuando esté primero despegará por su cuenta y se colocará de nuevo en órbita lunar, donde dos días después deberá reunirse con la sonda orbital para regresar a la Tierra. Poco después, una vez cerca de nuestro planeta, será lanzada hacia la atmósfera, para aterrizar finalmente de forma suave en algún lugar de Mongolia.

De lograrlo China habrá realizado un nuevo salto adelante, aún por detrás de los logros del pasado, pero cada vez cercanos. Es cuestión de tiempo en que los supere y los deje atrás.

La compleja misión lunar Chan-e-5, con el que busca repetir los éxitos soviéticos y afianzar su carrera espacial.

El lugar elegido.
El inicio de una nueva aventura.
China's Chang'e 5 enters lunar orbit for historic attempt to return moon samples

domingo, octubre 04, 2020

Cuando una sonda se mira a sí misma

Tianwen 1 se hace un "autorretrato".

Hacerse una foto de si mismo. Llámese autorretrato, como toda la vida, o "selfie", como se está poniendo de moda por influencia de los medios audiovisuales del mundo anglosajón. Básicamente se trata de hacerse una foto de uno mismo, costumbre que ya llegó hace tiempo al campo de la exploración interplanetaria, aunque con mayor justificación: Es una notable ayuda para los técnicos de misión, que pueden así ver si todo está en el lugar que corresponde, desplegado adecuadamente o si existe algún elemento dañado que hubiera pasado por algo. Y también ayuda a dar publicidad a la misión, lo que en estos tiempos siempre resulta interesante.

Lo habíamos visto ya en sondas/vehículos de la NASA, con los rovers marcianos, así como en japoneses, maestros en estas artes, así que era cuestión de tiempo que la nueva potencia espacial, China, siempre siguiendo de forma acelerada sus pasos y con metas cada vez más ambiciosas, quisiera hacer lo mismo. Y así fue. La Tianwen 1, actualmente rumbo al planeta rojo, mostró que también son capaces de lograrlo, enviándose fotos de ella misma en planeta ruta, en ese momento a unos 24 millones de kilómetros de la Tierra. En este caso el objetivo propagandísticos es evidente, pero no por ello resulta menos destacable.

"Y como la han hecho?" Esta pregunta la puede realizar cualquiera un poco ajeno a este mundillo, y es entendible y lógica. La respuesta es que igual forma como lo hicieron sondas niponas como Ikaros o Hayabusa 2, con un pequeño modulo dotado de cámaras, expulsada al espacio por la Tianwen 1, y que aprovecho esos fugaces momentos para tomar todas las imágenes posibles y transmitirlas a la sonda (y de ahí a la Tierra) antes de alejarse definitivamente. En este caso un pequeño cubo de 40x26 centímetros, dotado de los cámaras de gran angular en cada extremo, y que tomo una serie de imágenes, una por segundo, mientras daba giros sin control, esperando captar (como así fue) la sonda en una de ellas. 

En esto las japonesas siguen siendo mejores. De momento. Seguro que pronto, también en esto, los chinos nos asombrarán con los autorretratos de sus misiones interplanetarias.

La Tianwen 1 en la distancia. Aún puede verse la roja bandera del país. La idea es que destacara claramente. Y es que nada es casualidad cuando hablamos de China.

El pequeño módulo, dotado de dos cámaras de gran angular, visto desde la Tianwen 1 cuando fue expulsado de ella por un sistema de muelles. Vemos como gira de forma caótica (aunque no de forma tan acelerada en la realidad) y que hizo fotografías panorámicas, una por segundo, para que la sonda saliera en algún momento.

La vela solar japonesa Ikaros, que se hizo una serie de autorretratos mediante un módulo expulsado al espacio, tal como hizo ahora la sonda china. En este caso se observa que la cámara si mantiene a la Ikaros enfocada.


lunes, abril 27, 2020

Preguntas al cielo

Anunciado el nombre de la primera misión china a Marte.

El gigante asiático, que parece haber dejado atrás lo peor de la pandemia, sigue adelante con su programa espacial, que tiene en La Luna y Marte sus objetivos más inmediatos. Destaca especialmente este último, ya que será la primera vez que una sonda interplanetaria china alcance el planeta rojo, y lo hará con una misión realmente compleja, que abarcará tanto un vehículo orbital como otro de superficie. Una vez decididos a dar el salto no parece haber límites.

Aunque pueda parecer algo intrascendente, el momento en que cualquier sonda recibe su nombre marca un antes y un después, quizás simbólico pero no por ello menos importante. Y la sonda china a Marte no es una excepción, ya que recientemente se anunció su nombre. A partir de ahora podemos hablar de la sonda Tianwen-1, que puede traducirse como "preguntas al cielo".

Como en casos anteriores, China mira hacia su pasado histórico para inspirarse. Tianwen, un extenso poema escrito por Qu Yuan ( 340 a.C - 278 a.C), y donde el poeta se planteaba  una serie de interrogantes sobre al cielo, las estrellas, los fenómenos naturales y al mundo, así como sus dudas sobre algunos de los conceptos tradicionales, todo ello en busca de la verdad. Algo que encaja perfectamente con la carrera espacial, y motivo por el cual la Administración Nacional del Espacio de China (ANECh) anunció que todas sus futuras misiones interplanetarias llevaran el mismo nombre, con el único añadido de un número.

Si el calendario se cumple, la primera Tianwen despegará hacia Marte entre Julio y Agosto, con en objetivo de responder a las eternas preguntas sobre el planeta. Sin lugar a dudas el nombre hace honor a ello.

La primera misión china a Marte, en su etapa final.

China bautiza su primera misión marciana tianwen-1

sábado, enero 04, 2020

Puerta abierta hacia La Luna y Marte

El Larga Marcha 5 regresa a la actividad.

En 2017 China sufrió un serio revés en sus planes espaciales cuando este cohete lanzadera, el más pesado y de mayor capacidad jamás construido por la nación asiática, fallaba en su segundo vuelo, lo que obligo a cancelar sus vuelos y afrontar una exhaustiva investigación para detectar y corregir los errores tecnológicos que lo llevaron al fracaso. Y eso fue grave porque en este cohete se apoyan los planes a corto y medio plazo, tanto para colocar su propia estación espacial en órbita terrestre como en su ambición para ir más allá y extender su influencia por todo el Sistema Solar. Que regresara en plena forma resultaba vital.

Y esto, finalmente, el lo que ocurrió esta pasado 27 de Diciembre, cuando el Larga Marcha 5, cuando regresó a la actividad lanzando con éxito el pesado satélite de comunicaciones Shijian 5, de más de 8 toneladas. En este caso, pero, el protagonismo no era tanto por esta carga sino por el propio cohete, que de esta forma, con un vuelo perfecto, estar en plena forma y, al menos aparentemente, con sus problemas superados. Con su capacidad de poner en órbita baja hasta 23 toneladas, 14 en una geoestacionaria o 11 en órbita alta y en trayectoria lunar, es el pilar en que se basa todos los planes chinos actuales.

Así lo confirmó Wu Yanhua, director de la administración espacial nacional de china, que confirmó que, después de este éxito, asistiremos a otros vuelos claves del Larga Marcha 5, incluido la sonda Cheng´e 5 a La Luna, la ambiciosa misión a Marte y el inicio de la construcción de la estación espacial Tiangong. Todo ello posible en los plazos previstos gracias a este esperado retorno. El camino de China hacia metas más altas y ambiciosas esta despejado.
El esperado retorno a la actividad de este cohete pesado.

Successful Long March 5 launch paves way for new Chinese space missions

martes, diciembre 31, 2019

Agenda 2020

Así se presenta el panorama espacial para este nuevo año.

2020 llama a nuestra puerta, y con ello llega el momento de mirar en la distancia y destacar los eventos que la exploración espacial nos depara, y que ciertamente no son pocos. Marte regresa a primera plana con una oleada de nuevas sondas orbitales y vehículos de superficie, La Luna recibirá nuevas visitas, Japón vivirá el retorno de Hayabusa 2 y la NASA afronta un momento crítico con el que debería ser el primer vuelo del enorme y problemático SLS, así como el primer vuelo lunar de la Orion, su futura nave tripulada. Por su parte el sector privado también tiene marcado 2020 como fecha crítica, especialmente para Space X, que debe lanzar su propia nave tripulada, la Dragon 2, y cumplir etapas críticas con su ambiciosa Starship, con la que espera tener a La Luna y Marte a su alcance.

En definitiva, un año lleno de noticias. Vamos a resumir las más importantes:

- Chang´e 5: China no pone el freno en su programa lunar, y mientras su misión en la cara oculta sigue en activo, en algún momento de 2020 deberá lanzar la siguiente sonda de esta serie, que tiene como meta principal recoger y traer a la Tierra muestras lunares, así como desplegar toda una serie de instrumentos científicos, incluido un rover de superficie. A su éxito le deberá seguir otras 3, preparando el camino para objetivos aún más ambiciosos.

- Hayabusa 2: La que puede considerase la misión interplanetaria más ambiciosa de Japón, una de las más complejas de la historia y, sin lugar a dudas la que más lejos ha llegado en el estudio de los asteroides alcanzará la vecindad de nuestro planeta, lanzando una cápsula con el material recogido para su posterior recuperación. Posteriormente seguirá su camino, y con unas reservas de combustible que aún son significativas, iniciará el viaje hacia un nuevo asteroide.

- Hope: La exploración del planeta rojo cada vez atrae a más naciones, y en 2020 se unirá un nuevo miembro, los Emiratos Arabes Unidos, que lanzará, con ayuda de Japón, su propia sonda orbital marciana. Si alcanza su objetivo estudiará en profundidad su atmósfera, sus ciclos climáticos y su actividad meteorológica, aunque por evidentemente, siendo el primer intento interplanetario de este país (y del mundo árabe en general) el simple hecho de llegar ya se podrá considerar un éxito.

- XH-1: China mira hacia todos los rincones del Sistema Solar, y Marte está en la lista. En Agosto de 2020 deberá partir su primera misión marciana, que aspira tanto a colocar una sonda en órbita como un rover en la superficie.

- Mars 2020: Y seguimos en el planeta rojo. Este próximo año se abre lo que se llama "ventana de lanzamiento", que significa que tanto nosotros como Marte están en una posición adecuada para realizar un viaje entre ambos mundos, algo que ocurre cada dos años. Y en este caso muchos son los que sacarán provecho de ello. La NASA apunta a lo grande con esta especie de hermano de Curiosity, aunque solo en su aspecto externo, ya que sus objetivos son muy diferentes, con la busca de señales de vida como meta principal. En Julio debería iniciar su viaje.

- Rosalind Franklin: Y Europa también seguirá este camino con su propio vehículo de superficie, la segunda parte de la misión ExoMars, cuya sonda ya se encuentra en órbita desde hace varios años, y que afrontará ahora la etapa más crítica. Si logra aterrizar de una pieza (el recuerdo del fracaso de Schiaparelli sigue ahí) buscará vida, tanto pasada como presente, tomando muestras de hasta 2 metros de profundidad. Es ambicioso en sus objetivos, ya que su contrapartida de la NASA "solo" buscará señales químicas de antigua vida, mientras que la europea intentará detectara directamente si existe.

- Tiangong 3: Los múltiples frentes chinos también apuntan a su propia estación espacial, al estilo de la ISS. El primer módulo, su corazón, debería ser lanzada en 2020, aunque existe la posibilidad de que se retrase a 2021.

 - Orion/Artemis 1: EEUU intenta recuperar su capacidad de enviar astronautas, evitando depender de otros. Por ello el primer vuelo del cohete SLS, así como de la cápsula tripulada Orion, previsto para finales de 2020, se presenta como un momento crítico a todos los niveles. En este primer vuelo, no tripulado, la nave realizará un viaje de ida y vuelta a La Luna, ya que precisamente uno de sus los objetivos es permitir el regreso a nuestro satélite. Por ello se la llama Artemis 1, como se conoce el proyecto de regreso lunar.

- Starship y Dragon 2: Space X tiene sus propios desafíos, siempre ambiciosos. Por un lado su cápsula tripulada deberá realizar el primer viaje a la órbita terrestre, siendo uno de los pilares básicos de EEUU, junto con la Orion, para recuperar su acceso al espacio. Por otro la aún más ambiciosa Starship, con la que Elon Musk espera realizar viajes, incluso tripulados, a La Luna y Marte, deberá afrontar su primera prueba de vuelo a gran altura y velocidad.

- OSIRIS-REx: Mientras la Hayabusa 2 regresa triunfante a casa, su "hermana" de la NASA afronta el mayor de los retos, la toma de muestras del asteroide Bennu, algo que deberá ocurrir en Julio de 2020.

No son las únicas, pero sin lugar a dudas las más importantes. Tendremos un año especialmente activo, sobre todo en el planeta rojo, que vivirá una nueva oleada de sondas exploradores. Las noticias, buenas y (esperemos que las menos) malas, nos darán mucho de que hablar.

Orion (Artemis 1) y SLS, las grandes y problemáticas apuestas de los EEUU y la NASA para recuperar los vuelos tripulados y apuntar a objetivos más lejanos.

Hope, la primera sonda interplanetaria de un país árabe, intentará llegar hasta el planeta rojo.

China busca crear su propia estación espacial, cuyo módulo central deberá lanzarse en 2020, aunque existe la posibilidad de que se retrase.

Marte también está dentro de los planes chinos, con su primera y ambiciosa misión al planeta rojo, que incluye sonda y rover de superficie.

La Chang´e 5 buscará enviar muestras de suelo lunar a la Tierra, repitiendo lo que lograron los soviéticos en los años 70 del siglo pasado.

Curiosity tendrá un hermano gemelo en 2021, y que se lanzará en 2020. Aunque su aspecto es muy similar, su objetivo es completamente diferente, ya que buscará las huellas químicas de antigua vida.

Rosalind Franklin es la apuesta europea por Marte, con objetivos parecidos al del coloso americano, pero incluso más ambiciosos, ya que extraerá muestras de hasta dos metros bajo tierra y buscará señales de vida no solo pasadas, sino también presentes.

Spaceflight Stories Expected for 2020

domingo, diciembre 22, 2019

El monarca de la cara oculta

Yutu 2 bate el récord de longevidad en la superficie de La Luna.

En 1971, en lo que se podría considerar los últimos coletazos de la carrera espacial entre las dos superpotencias, el rover soviético Lunokhod 2 se convertía en el explorador lunar móvil que duramente más tiempo había trabajado en la superficie lunar, unos 10 meses y medio. Nadie más superaría esta cifra durante décadas, en parte porque sobrevivir a las duras condiciones ambientales es una prueba extrema para cualquier vehículo, en parte porque La Luna quedó abandonada poco después, casi ignorada en beneficio de objetivos más atrayentes, como Marte, por lo que nadie pudo disputarle el trono.

Hasta que llegó China y su ambicioso programa espacial, que le llevó a alunizar en la cara oculta, algo nunca antes intentando. Y es en el marco de la misión de la Chang'e-4, que sigue activa en esa región desconocida de nuestro satélite, donde el rover Yutu 2 acaba de superar esta marca, con ya 11 meses en activo. No en distancia, ya que el rover soviético avanzó más de 10 kilómetro, mientras que el chino solo lleva recorridos unos 345 metros, aunque en su caso parece haber encontrado en las cercanías aquello que los científicos chinos estaban buscando cuando escogieron el cráter Von Karman, dentro de la cuenca de impacto Aitken, muestras de material que parecen proceder el manto lunar, lo que implica menos necesidad de avanzar.

Todo esto, y nunca se debe olvidar cuando hablamos de exploración lunar, que sus días y noches duran 14 días terrestres. Es decir, dos semanas de oscuridad que obliga a detener las actividades, y dos semanas de luz durante las cuales, en los días en que el Sol está más alto en el oscuro cielo selenita, igualmente el rover debe parar para protegerse de las altas temperaturas. No es sencillo trabajar en estas circunstancias, y más si te encuentras en el otro lado, fuera de la visión terrestre, y debes hacerlo de forma indirecta, utilizando una sonda como la Queqiao, lanzada precisamente para realizar la función de puente de comunicaciones.

No sabemos cuanto tiempo más Yutu-2 sobrevivirá a los cambios extremos de temperatura que debe soportar un mes detrás de otro, aunque de momento parece seguir funcionado a pleno rendimiento, mucho mejor que su predecesor. Aunque precisamente ese primer intento frustrado dio valiosas lecciones que fueron bien aprendidas.

La dura vida de la Chang´e-4 y Yutu 2, fuera de la vista de los terrestres.

Solo la presencia de la Quequiao permite mantener a ambas comunicadas con la Tierra.

El rover chino Yutu 2 bate el récord de tiempo de trabajo en la Luna

jueves, noviembre 28, 2019

Oídos al otro lado de La Luna

La Queqiao inicia las observaciones radiostronómicas.

Allí lejos, más allá de nuesta compañera celeste, tenemos, desde hace meses, la constante presencia china, tanto con el módulo Cheng´e 4 y el rover Yutu 2, ambos aún en activo, como por la sonda que, estacionada más allá de nuestro satélite, les sirve como puente de comunicación con la Tierra. Sin ella, simplemente se habría perdido el contacto en el mismo momento de alunizar en la cara oculta, y es su principal función. Pero no la única.

Y es que tener un ingenio espacial en una posición en un lugar tan privilegiado, alejada en buena medida de torrente de emisiones electromagnéticas que sale contantemente de nuestro planeta y tanto dificulta escuchar el Universo era una oportunidad que no se podía dejar escapar.  De ahí nació el proyecto holandés NCLE (Netherlands Chinese Low-Frequency Explorer), desarrollado y construido por ASTRON Netherlands Institute for Radio Astronomy (Astron), y que consistió en instalar en la Queqiao lo que podríamos considerar el radiotelescopio más lejano jamás desplegado.

Hasta ahora se había mantenido dormido, pero recientemente comenzó su despliegue. En total son tres antenas, la primera de las cuales ya se encuentra totalmente desplegada a la que pronto le seguirán las otras dos. Su objetivo serán las emisiones de radio de baja frecuencia llegadas desde las primeras estrellas y galaxias que se formaron en el Universo. Sería difícil algo así en órbita terrestre, siendo necesario mucha protección para aislarlo del "ruido" terrestre tan cerca de ella, pero la Queqiao se ve libre en buena parte, al estar muy lejos, situada a 400.000 kilómetros más allá de nuestro satélite. Y así el programa espacial chino suma otro éxito en lo que parece ya una carrera imparable. 

El despliegue de la primera de las antenas del NCLE.

La Queqiao, puente de comunicaciones entre la cara oculta de La Luna y la Tierra.

China activa un observatorio radioastronómico más allá de la Luna