Ultimas imágenes de Curiosity

Un posible meteorito. Sol 2232
Atardecer. Sol 2233

viernes, diciembre 14, 2018

Retrato de un recién llegado

Observando la InSight desde la órbita.

Una de las tradiciones recientes de la exploración marciana es que la ya veterana Mars Reconnaissance Orbiter capte, con su potente cámara HiRISE, a los recién llegados a la superficie del planeta. Lo Hizo con Spirit, con Opportunity, con la Mars Phonix y el más reciente Curiosity, sin olvidar la fallida Schiaparelli. Por tanto era cuestión de tiempo que su afilada mirada se centrara en la recién llegada. Como así fue.

El 6 y el 11 de Diciembre la MRO fotografió a la InSight, así como el escudo térmico que la protegió durante la entrada atmosférica y el paracaídas, aún anclado a la parte superior de la "cáscara" que contenía la sonda durante su viaje interplanetario. El resultado, como siempre, es espléndido, aunque la luz reflejada hace que color resultante se sature, dando a la escena este tono verdoso. Por otro lado la fuerza de los retrocohetes removieron mucho polvo, generando en las imágenes de HiRISE esa zona oscura que vemos alrededor de ella. Lo mismo que con el paracaídas y el escudo, aunque en este caso es por el impacto resultante.

Una hermosa tradición, que esperemos se mantenga unos años más. La Mars Reconnaissance Orbiter sigue siendo la mirada más incisiva que tenemos del planeta rojo desde las alturas, y sin planes, al menos de momento, para enviar un remplazo solo podemos desearle que siga operativo muchos años más. Los rovers ExoMars y Mars 2020 esperan ya ser los siguientes en la larga lista de objetos de origen humano captados para la posteridad.

La Insight ya con los paneles solares desplegados.

El paracaídas y la parte superior de la cobertura metálica dentro de la que viajó la sonda.

Punto de impacto del escudo térmico.

Los lugares de descanso de los 3 elementos observados.

InSight haciéndose un autoretrato, a partir de diversas tomas realizadas por la cámara situada en su brazo robótico. 

Mars InSight Lander Seen in First Images from Space

jueves, diciembre 13, 2018

Informe Juno

La sonda alcanza la mitad de su misión científica primaria.

Aunque no hablemos mucho de ella, algo eclipada por la llegada de la InSight a Marte, la salida de la heliosfera de la Voyager 2 o el próximo encuentro de New Horizons con Ultima Thule, la sonda solar más alejada de la estrella madre sigue explorando el Júpiter, sucediéndose los sobrevuelos. Y no son pocos los encuentros acumulados, ya que este próximo 21 de Diciembre realizará su 16º paso rasante sobre el planeta, apenas 5.053 kilómetros por encima de las cimas de las nubes jovianas y a una velocidad de 207.287 kilómetros/hora). Esto marcará el ecuador de su misión principal.

"Con nuestro 16° vuelo científico, tendremos una cobertura global completa de Júpiter, aunque con una resolución algo tosca, con pases polares separados por 22.5 grados de longitud", explica Jack Connerney, investigador principal de Juno de la Space Research Corporation. "Durante la segunda mitad de nuestra misión principal, los vuelos 17 a 32, dividiremos la diferencia, volando exactamente a mitad de camino entre cada órbita anterior. Esto proporcionará cobertura del planeta cada 11.25 grados de longitud, proporcionando una imagen más detallada de lo que hace que todo el Júpiter funcione".

Lanzada el 5 de agosto de 2011, Juno entró en órbita alrededor de Júpiter el 4 de julio de 2016. Su trabajo científico en serio comenzó el 27 de agosto de 2016, momento del primer sobrevuelo. Durante este y los que se siguieron, los instrumentos de la sonda investigó las oscuras nubes jovianas y sus auroras, para aprender más sobre los orígenes, la estructura interior, la atmósfera y la magnetosfera del planeta."Ya hemos reescrito los libros de texto sobre cómo funciona la atmósfera y sobre la complejidad y asimetría de su campo magnético", dijo Scott Bolton, investigador principal de Juno, del Southwest Research Institute."La segunda mitad del viaje deberá debe proporcionar los detalles necesarios que para refinar nuestra comprensión de la profundidad de los vientos zonales de Júpiter, la generación de su campo magnético y la estructura y evolución de su interior."

Dos instrumentos a bordo de Juno, la Unidad de Referencia Estelar y la JunoCam, han demostrado ser útiles no solo para los fines previstos, sino también para la recopilación de datos científicos. El primero de ellos (SRU, Stellar Reference Unit) fue diseñado para recopilar datos de ingeniería que se utilizan para la navegación y determinar el movimiento de la sonda, por lo que los científicos se mostraron complacidos al descubrir que también tiene usos científicos."Siempre supimos que SRU era un elemento de ingeniería vital", explica  Heidi Becker, del equipo de Juno."Pero después de hacer descubrimientos científicos en los cinturones de radiación y de tomar una imagen única de sus anillos, nos dimos cuenta del valor agregado de los datos. Existe un serio interés científico en lo que la SRU puede decirnos sobre Júpiter".

Por su parte, la JunoCam fue concebida como un instrumento de divulgación para llevar la emoción de la exploración al público, que podría participar en la elección de objetivos vía Internet. Pero aunque originalmente fue concebido para la divulgación, JunoCam se ha convertido en mucho más que eso", explica Candy Hansen, co-investigadora de Juno en el Instituto de Ciencia Planetaria en Tucson, Arizona."Nuestras secuencias de imágenes sobre los polos nos permiten estudiar la dinámica de los ciclones circumpolares únicos de este planeta  y las tormentas de gran altitud. También la estamos utilizando para estudiar la estructura de la Gran Mancha Roja y su interacción con su entorno".

La gran aventura de Juno, que está cruzando el ecuador de su misión original, sigue adelante, y de momento con todos sus sistemas en buena forma. Mucho es lo ya conseguido, y mucho más está por venir. 

Los ciclones circumpolar del norte de Júpiter. A partir de imágenes tomadas durante su 15º sobrevuelo.

Tormentas "emergentes" capturadas durante el 1º sobrevuelo. 

Perturbacion atmosférica alrededor de la Gran Mancha Roja. Los hilos de neblina naranja aparecen siendo "arrancadas" por las turbulencias generadas. A partir de imágenes tomadas por JunoCam durante el 12º sobrevuelo.

Un óvalo conocido como la "barcaza marrón" por razones evidentes, en el cinturón ecuatorial norte. 15º sobrevuelo.

Otro óvalo, esta vez en el cinturón ecuatorial sur. 15º sobrevuelo.

Espectacular visión del mar de nubes jovianos, captada durante el 11º sobrevuelo.

La versión de la imagen en el lado izquierdo muestra Júpiter en un color verdadero aproximado, mientras que la misma imagen de la derecha se ha procesado para resaltar los detalles cerca del terminador y revela cuatro de los cinco ciclones circumpolares del sur más el ciclón en el centro.

Las poderosas auroras de Júpiter, cuyo compartamiento, observado por el espectrógrafo ultravioleta de Juno, y que se demostraron diferentes a todo lo esperado.

Olas atmosféricas, de varias decenas de kilómetros de altura, captadas durante el 4º sobrevuelo.

Y la aventura continúa.

NASA's Juno Mission Halfway to Jupiter Science

miércoles, diciembre 12, 2018

Crónicas desde más allá de Plutón

Observacion de Ultima Thule y ajuste de trayectoria de cara al encuentro del 1 de Enero.

Estamos a poco más de dos semanas del encuentro planetario más lejano de la historia, mucho más allá de Plutón, el que un día representó una frontera que nos parecía inalcanzable. No visitaremos un mundo complejo como este último, sino lo que muchos esperan sea un fragmento casi inalterado y congelado en el tiempo llegado desde los orígenes del Sistema Solar. Por todo ello existe una expectación máxima entre su equipo científico, así como entre la comunidad astronómica mundial, ante lo que la New Horizons se encuentre el 1 de Enero de 2019, momento en que pasará a solo 3.500 Kilómetros de Ultima Thule, en un sobrevuelo fugaz pero que se espera histórico.

Los acontecimientos se aceleran, y el pasado 1 de Diciembre la sonda realizó una nueva corrección de rumbo, un encendido de 105 segundos que alteró ligeramente su velocidad y con el cual los técnicos de vuelo ajustaron los parámetros de su trayectoria actual, asegurándose así que se encuentro en el lugar y momento exacto para realizar la exploración de Ultima. Fue la maniobra de esta clase más lejana a la Tierra jamás realizada, aunque ciertamente todo lo que haga será siempre "la más lejana" por razones evidentes. Pero no deja de ser un hecho que nos recuerda lo increíble de su misión.

Horas antes del encendido de los impulsores la cámara LORRI (Long Range Reconnaissance Imager) captó a Ultima Thule. No es la primera vez, ya que lleva realizando estas tomas a larga distancia desde Agosto, algo que sirve para ir precisando su posición y trayectoria, pero ahora ya resulta claramente visible entre las estrellas de fondo, lo que delata su proximidad cada vez mayor."A medida que la New Horizons se acerca a su objetivo se va haciendo más y más brillante en las imágenes de navegación tomadas por LORRI", explica Hal Weaver, científico del proyecto."Ahora se destaca mucho más claramente entre el mar de estrellas".

2019 llegará con la emoción de un encuentro con otro mundo, del momento en que nuestras fronteras del conocimiento se expandan de nuevo. Todo ello más allá de Plutón, que ahora ya queda a 1600 millones de Kilómetros por detrás nuestro. Y eso, teniendo en cuenta que durante tanto tiempo lo vimos como la frontera final solo al alcance de nuestras fantasías, es absolutamente increíble.
 
A las puertas de un nuevo mundo.

Al encuentro de la historia más remota del Sistema Solar.

On Target: Record Setting Course-Correction Puts New Horizons on Track to Kuiper Belt Flyby

martes, diciembre 11, 2018

El segundo viajero de los sueños

La Voyager 2 entra en el espacio interestelar.

Era un acontecimiento anunciado. Los datos llegados de su detector de plasma (PLS)  y otros instrumentos habían dando indicios de que la frontera estaba próxima y el paso al otro lado era inminente, quizás de meses, motivo por el cual se estaba siguiendo con expectación sus últimos momento en el Sistema Solar. Y ahora, finalmente, tenemos la confirmación de que el cruce ya se ha producido, y que la Voyager 1 ya no está sola en su viaje a la eternidad. Su hermana acaba de iniciar su propia aventura sin retorno hacia la estrellas.

Hasta hace poco, el espacio que rodeaba a la Voyager 2 estaba lleno predominantemente de plasma que procedía del Sol. Era lo que llamamos viento solar, que crea una burbuja, la heliosfera, que envuelve a los planetas. Sin embargo el 5 de Noviembre el PLS (que dejó de funcionar en la Voyager 1) observó un fuerte descenso en la velocidad de las partículas solares, y desde ese día dejó de detectarlo, lo que indicó los científicos, con cierto grado de seguridad, de que la sonda, después de 41 años de viaje, había alcanzado la frontera, el lugar donde termina la influencia directa del Sol, y se había adentrado en el espacio interestelar. Por segunda vez la Humanidad pisaba el Universo que se extiende más allá.

"Trabajar en las Voyager me hace sentir como un explorador, porque todo lo que vemos es nuevo", explica John Richardson, investigador principal del  PLS. "Aunque la Voyager 1 cruzó la heliopausa en 2012, lo hizo en un lugar diferente y en un momento diferente, y sin los datos de PLS. Así que seguimos viendo cosas que nadie ha visto antes".

Cabe señalar que si bien ambas sondas han entrado en espacio interestelar, eso no significa que hayan abandonado el Sistema Solar propiamente dicho, algo que podría tardar miles de años en ocurrir, cuando  deje atrás la Nube de Oort. "Simplemente" han abandonado la región que abarca la heliosfera, donde alcanza el viento solar antes de detenerse, pero eso implica que ahora pueden tomar datos del ambiente que existe entre las estrellas, fuera de la interferencia solar. Y eso tiene un valor infinito para los astrofísicos. "Creo que todos estamos contentos y aliviados de que las sondas Voyager hayan operado el tiempo suficiente para superar este hito", dijo Suzanne Dodd, gerente del proyecto en el Jet Propulsion Laboratory (JPL)."Esto es lo que todos hemos estado esperando. Ahora esperamos con ansias lo que podamos aprender al tener ambas sondas fuera de la heliopausa". 

En 1977 dos sondas salieron de La Tierra con una misión limitada, la exploración de Júpiter y Saturno, mundos casi desconocidos en ese momento. Lograrlo ya fue algo extraordinario, y nadie esperaba que eso solo fuera el principio. Cuatro décadas después han llegado donde nadie había llegado antes, convirtiéndose en las primeras naves humanas en alcanzar el océano estelar. Son ya una leyenda que pervivirá en nuestro recuerdo, incluso cuando el silencio haya caído sobre ellos, algo que ocurrirá en algún momento a mediados de la próxima década. Para los que un día soñamos con alcanzar las estrellas, ellas son y serán para siempre la personificación de ese sueño.

Los datos de PLS, el detector de plasma, donde se aprecia el momento donde la Voyager 2 saltó al otro lado de la heliosfera. 

La Voyager 2 en números.

Los 5 instrumentos que siguen operando actualmente. El resto fueron desconectados en años pasados para ahorrar la decreciente energía disponible.

La posición actual de la Voyager 2, fuera de la Helisofera, en pleno espacio interestelar, aunque no fuera del Sistema Solar propiamente dicho.

Comparando los datos de los medidores de rayos cósmicos de ambas Voyager. Las semejanzas delatan claramente que la Voyager 2 está siguiendo el camino de su hermana, aunque las diferencias revelan que las condiciones de su región de salida no son idénticas, lo que ya de por sí ya revela valiosa información sobre la frontera solar.

NASA's Voyager 2 Probe Enters Interstellar Space

domingo, diciembre 09, 2018

Post Vintage (295): El mundo que no pudo ser

¿Por qué es Marte mucho más pequeño que La Tierra?

Representa uno esos pequeños enigmas que esconde la formación del Sistema Solar, ya que si la densidad del disco de material que rodeaba el naciente Sol hubiera sido más o menos uniforme, los modelos actuales indican que debería haber crecido tanto como Venus o La Tierra. Pero la realidad es completamente opuesta, y como sabemos el planeta rojo apenas tiene la mitad del diámetro de nuestro mundo y solo un 10% de su masa. Que le impidió crecer como debería haber hecho y convertirse realmente en una segunda Tierra es una de las preguntas que se hace los astrónomos cuando estudian Marte y su historia.

Actualmente existen 2 teorías principales que intentan explicar esta anómala situación. La principal señala que Júpiter y Saturno migraron hacia el Sol, poco después de su formación, y luego se dirigió de nuevo hacia el sistema solar exterior, una vez más, barriendo los planetesimales, los bloques primarios a partir de los cuales se formarían los planetas, a su paso gracias al caos gravitatorio generado en el proceso."A condición de que Júpiter cambiara de dirección a 1,5 UA, el crecimiento de Marte se atrofia, pero dejando suficiente material más cerca del sol para formar La Tierra y Venus", explica John Chambers, del Carnegie Institution for Science. El concepto de la migración de los gigantes gaseosos tiene actualmente muchos apoyos entre los científicos planetarios, por lo que esta sería una de sus consecuencias.

Una explicación alternativa es la propuesta recientemente por un equipo de investigadores liderados por Andre Izidoro, de la Universidade Estadual Paulista, Brasil. Sus simulaciones sobre el flujo de gas durante los primeros tiempos del Sistema Solar sugieren que una región de baja densidad puede haber existido de forma natural en el disco protoplanetario entre las 1 y 3 UA del Sol."Si este vacío parcial sobrevivió el tiempo suficiente, podría haber sido preservado en la distribución de los planetesimales y embriones planetarios que se formaron posteriormente", escribe Chambers. "Las simulaciones realizadas por Izidoro muestran que la reducción del número de bloques de construcción planetarios cerca de la órbita actual de Marte entre un 50 y un 75 por ciento favorece la formación de un insignificante planeta rojo".

Queda una 3ª posibilidad, y es que sea, simplemente, un accidente estadístico: "Simulaciones de formación de planetas convencionales generan análogos de Marte en un pequeño porcentaje de los casos, sin necesidad de ninguna medida especial. Esto deja a la pequeña posibilidad de que este represente simplemente un afloramiento estadístico extraño, y su pequeño tamaño no contenga verdades más profundas acerca de nuestro sistema solar". 

¿Que hizo de Marte el pequeño planeta que conocemos? Se trató de un simple accidente o fue una "víctima" de los turbulentos primeros tiempos del Sistema Solar? Quizás algún día, estudiando en profundidad tanto el planeta como el Cinturón de Asteroides, podremos encontrar una respuesta a este enigma.

Las dos teorías principales que explican el actual tamaño de Marte: A) Una zona de baja densidad nacida de forma natural en el disco protoplanetario y que se mantuvo intacta una vez comenzó la formación de los planetas, quedando o migrando Marte hacia ella y afectado a su crecimiento, y B) Donde la migración de Júpiter llevó el caos a esta zona, provocando el "vacío" en el y limitando el material disponible.

Marte, un planeta terrestre pero mucho más pequeñó que La Tierra y Venus, cuyos diámetros son casi idénticos. Esto posiblemente marcó su destino final como el mundo árido, frío y seco que es actualmente.

Why Is Mars So Much Smaller Than Earth?

sábado, diciembre 08, 2018

A la conquista del otro lado

China lanza su misión a la cara oculta de La Luna.

El camino hacia una región tan cercana como inexplorada acaba de empezar. La apuesta del gigante asiático por nuestro satélite es firme y decidida, y después de los últimos éxitos lunares, incluido el alunizaje de la Chang'e 3, su hermana gemela, nacida como sonda de repuesto por si la primera fallaba, y posteriormente reacondicionada para afrontar su propia aventura, se dirige ya al encuentro de la historia, a esa otra Luna que se esconde siempre de las miradas terrestres. La conquista de la cara oculta justo acaba de comenzar.

Y todo comenzó con el fulgor de un cohete Larga Marcha 3B elevándose desde el centro de lanzamiento de Xichang, que puso a la Chang'e 4 rumbo a La Luna, y a principios de Enero intentará alunizar en el cráter Von Karman, situado en la inmensa cuenca de impacto Altken. Todo bajo la cobertura de la sonda Queqiao, estacionado desde Mayo en el Punto de Lagrange 2 del sistema Tierra-Luna, 64,000 Kilómetros más allá de nuestro satélite, y que permitirá a esa primera establecer contacto con la Tierra,  de forma permanente fuera del campo de visión desde la cara oculta. Sin su presencia esta histórica misión sería imposible, y su lanzamiento anunció que esta era inminente, cuestión de meses o semanas.

Si lo logra se convertirá en el primer vehículo humano en pisar el otra lado de La Luna, aunque sería más preciso decir que serán los dos primeros, ya que se trata del módulo y de un pequeño rover, idéntico al que acompañó a la Chang'e 3. Juntos explorarán terreno desconocido de la mano de un total de 8 instrumentos. Por ejemplo, el Espectrómetro de Baja Frecuencia (LFS) devolverá datos sobre la composición de la superficie, mientras que el radar (LPR) del rover visualizará las capas del subsuelo. Dicha información podría ayudar a los científicos a comprender mejor por qué la cara oculta es tan diferente la cara visible, que presenta muchas más llanuras magmáticas, las que nosotros llamamos"mares".

Chang'e 4 también llevará a cabo algunos trabajos de radioastronomía, aprovechando que vivirá bajo un cielo limpio de contaminación por ondas de radio precedentes de La Tierra. Queqiao, la sonda de comunicaciones, también los está realizando gracias a un pequeño instrumento chino-holandés conocido como NCLE. Y una última curiosidad, y es que en su interior se encuentra un pequeño recipiente que contiene huevos de gusano de seda y semillas de tomate y plantas de Arabidopsis. Los investigadores mantendrán un registro de cómo estos organismos viven y se desarrollan en la superficie lunar.

El momento en que la Humanidad ponga sus pies al otro lado de La Luna se acerca. Un mundo tan cercano como desconocido está a punto de abrirnos las puertas, impulsados por una potencia espacial tan joven como decidida. Y esto es solo el principio.

Lanzamiento de la Chang'e 4. Comienza la conquista del otro lado.

Queqiao, Chang'e 4 y el hermano de Yutu, que aún no tiene un nombre oficial. Juntos realizarán la primera exploración en superficie de la cara oculta.

La Cuenca Aitken, en azul en este mapa topográfico levantado con los datos de la sonda LRO, es el objetivo de la Chang'e 4. Su punto exacto es el cráter Von Kármán, en la parte superior izquierda. 

China Launches 1st Mission to Land on the Far Side of the Moon

viernes, diciembre 07, 2018

El sonido de otro mundo

Captando el viento marciano de la mano de InSight.

Han pasado días desde su exitoso aterrizaje en Elysium Planitia, y poco a poco, paso a paso, se está poniendo en marcha. Su brazo ya se encuentra extendido y haciendo los "ejercicios" previos a su delicada tarea de desplegar sus dos instrumentos principales en la polvorienta llanura, que tendrá lugar dentro de varias semanas. Deberemos esperar un poco para verla en acción, pero de momento ya tenemos un primer adelanto, una curiosidad si se prefiere, pero por encima de todo un regalo para los oídos. Literalmente.

No era algo planeado, pero para una sonda diseñada para captar todos los movimientos del planeta, quizás era inevitable que también lo hiciera con los generados por la presión del aire. Y eso es lo que hizo el pasado 1 de Diciembre, cuando varios de sus sensores registraron la tenue vibración que el viento que soplaba en ese momento, con una velocidad estimada de entre 5 y 7 metros por segundo, generaba sobre InShight. No escuchamos el sonido propiamente dicho, sino la presión que este ejercía sobre la sonda convertida en sonidos, pero con un poco de imaginación es casi posible sentirlo directamente.

Dos fueron los instrumentos responsables de este reglo auditivo. Unoera el sensor de presión del aire, parte del instrumento APSS (Auxiliary Payload Sensor Subsystem) y que captó directamente el impacto del viento. Pero sin lugar a dudas más interesante fueron los datos llegados del segundo, el sismómetro conocido como SEIS (Seismic Experiment for Interior Structure). Este es uno de los que más adelante será recogido por el brazo de la sonda y depositado en tierra para monitorizar la posible actividad sísmica del planeta, pero es tan sensible que incluso fue capaz, en su posición actual, de detectar la vibración generada por el viento sobre los paneles solares.

Esto último es importante, ya que permitirá a los técnicos tener en cuenta ese "ruido", las vibraciones generadas por el viento, para ser capaces de descartarlas y que no interfieran en su auténtica meta, registrar las que lleguen desde el interior del planeta. Y eso tanto por las que podría causar en la campana protectora de SEIS como los movimientos generados en la propia sonda, y que podrían transmitirse a través del suelo hasta el sismómetro, situado a su lado. En el complejo mundo de la exploración planetaria todo es suceptible de ser valioso.

"InSight actúa como una oreja gigante", explica Tom Pike, miembro del equipo científico."Los paneles solares en los costados del módulo responden a las fluctuaciones de la presión del viento. Es como si estuviese ahuecando sus oídos y oyendo cómo soplaba el viento de Marte. Cuando observamos la dirección de las vibraciones del módulo de aterrizaje provenientes de los paneles solares, coincide con la dirección esperable". Un primer regalo de este recién llegado explorador, un anticipo de esta nueva visión del planeta rojo que quiere ofrecernos. En sonido del viento pronto se convertirá en el sonido del propio pleneta.

Los sonidos del viento.

Uno de los paneles solares desplegados, cuyas vibraciones fueron capadas por SEIS. En la parte superior el brazo robótico.

En primer térmico, SEIS, responsable de captar las vibraciones de los paneles. Detrás la cúpula que se colocará sobre el una vez en el suelo, y que tiene como objetivo mantenerlo a salvo del viento y los cambios térmicos. A la izquierda HP3, que también se colocará en la superficie para medir el calor interior del planeta.

NASA InSight Lander 'Hears' Martian Winds

miércoles, diciembre 05, 2018

Regreso a la ISS

Rusia reinicia los vuelos tripulados.

Cuando el pasado 11 de Octubre la Soyuz MS-10 fallaba en su intento de enviar una nueva tripulación a la Estación Espacial Internacional, negros nubarrones parecieron cubrir el futuro inmediato de esta veterana instalación orbital, que podría afrontar la posiblidad de quedar deshabitada por primera vez desde el año 2000. Sería una situación temporal, y la ISS podría haberse mantenido sin tripulación un tiempo, aunque se rompería la marca de tantos años habitada de forma interrumpida, nada menos que 18, y al fin y al cabo no era una situación deseable para nadie.

Sin embargo ese peligro ya es historia. El pasado 3 de Diciembre el rugido de una nueva Soyuz anunciaba al mundo que el puente para astronautas entre la Tierra y la ISS se había restablecido de nuevo. Un rápido y concienzudo análisis de las causas del fallo anterior (el sensor de separación de uno de los cohetes externos, que quedó deformado durante el ensamblaje) permitió autorizar el regreso de los vuelos tripulados rusos, los únicos disponibles de momento. A bordo David Saint-Jacques (Agencia espacial canadiense), Anne McClain (NASA) y Oleg Kononenko (Roscomos) iniciaban el vuelo, que terminaba 6 horas después con su llegada a la estación espacial. Las aguas, pese a todos los problemas, regresaban a su cauce.

Son grandes noticias, aunque al mismo tiempo son un nuevo aviso de que depender de un único medio para viajar a la ISS, de la mano de la Soyuz y Rusia, representa una debilidad evidente. Solo queda esperar que pronto nuevos actores hagan acto de presencia en el escenario espacial, y que la necesaria diversidad de opciones asegure que nunca más nos encontremos con cerradas las puertas del cielo.

Regreso al espacio.

La tripulación de la Expedición 58 se despide. Partiendo de arriba, el ingeniero de vuelo David Saint-Jacques de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), la ingeniera de vuelo Anne McClain de la NASA y el comandante Oleg Kononenko de Roscosmos.

El lanzamiento de la Soyuz MS-10 visto desde la ISS y fotografiado por Alexander Gerst.

Liftoff! Russia Launches 1st Crewed Soyuz Rocket to Space Station Since Dramatic Abort

martes, diciembre 04, 2018

Día 0 en el pequeño Bennu

OSIRIS-Rex llega oficialmente a su objetivo

Un encendido de 20 segundos de sus impulsores, que le puso en ruta para realizar el primero de los sobrevuelos previstos, marcó en inicio de una nueva aventura interplanetaria. Ciertamente fue algo arbitario, ya que en realidad no entrará en órbita hasta dentro de varias semanas, pero para darle notoriedad al inicio de la exploración de este pequeño mundo era necesario anunciar un "momento 0", tal como fue el aterrizaje de InSight o cuando New Horizons alcanzó el punto de mínima distancia de Plutón. Y así fue. Se lo compramos a la NASA. OSIRIS-Rex ha llegado.

Y lejos de descansar, para esta sonda llega la hora de trabajar a pleno rendimiento y casi de inmediato. Por delante, y como etapa preliminar, realizará una serie de sobrevuelos sobre el polo norte, el ecuador y el polo sur de Bennu, que le permitirá obtener los primeros resultados científicos, entre ellos la masa del asteroide, que se deducirá de la forma en que afecta a su trayectoria, y los primeros mapas topográficos realizados por su altímetro láser. Todo ello con el añadido de imágenes de alta resolución por MapCam. Y para los ingenieros de vuelo, implicará ganar experiencia en el manejo de la sonda en este nuevo ambiente.

Pero el gran momento llegará el 31 de Diciembre, cuando OSIRIS-Rex entre en órbita alrededor del asteroide, llamada fase Orbital A, a una distancia de entre 1,4 y 2 kilómetros de altura, y en un sistema inédito de navegación, dejará de utilizar las estrellas para orientarse y tendrá a elementos de la superficie, rocas y cráteres, como puntos de referencia. Esto permitirá una precisión de vuelo extrema, ciertamente necesaria ante los retos que le esperan. Será aquí cuando se explore a Bennu a fondo, incluida su composición química de la mano del espectrómetro OTE, así como mapas visuales de alta calidad, lo que permitirá iniciar el largo proceso de selección y evaluación de diversos puntos como potenciales lugares para la futura toma de muestras.

Después llegará la fase Orbital B, aún más cercana a la superficie, hasta apenas 225 metros sobre la superficie, durante el cual se realizará nuevas observaciones de los dos lugares que, a esas alturas, habrán quedado como finalistas. El enorme caudal de imágenes en alta resolución, que permitirá discernir objetos de apenas 2 centímetros de diámetro, ayudará a la elección definitiva.

Será un proceso lento, en que se irá paso a paso y sin apresurarse, con una fecha marcada para realizar la toma de muestras (o en caso de ser necesario, hasta 3 intentos son posibles) el 4 de Julio de 2020, aunque siempre es posible un retraso si las circunstancias lo hacen necesario. Pero antes de que llegue ese día crítico, la OSIRIS-Rex realizará al menos dos ensayos previos, lo que permitirá afrontar con garantías el gran momento, cuando la sonda descenderá hasta hacer que su brazo robótico, ya extendido, toque la superficie durante unos 5 segundos antes de alejarse de nuevo. En ese instante se disparará una ráfaga de gas Nitrógeno, que levantará polvo y pequeñas piedras, que deberán ser recogidas por el TAGSAM, el cabezal situado en la punta del brazo y que recogerá el material. Dispone de 3 pequeños depósitos de gas, de ahí de que disponga de 2 nuevos intentos si el primero no funciona. Esperemos que no sean necesarios.

Se incia así una fascinante aventura, de la que deberemos seguir atentamente su desarrollo a lo lárgo del próximo año y medio. Un camino de emoción creciente que tendrá su momento cúlminante a mediados de 2020.
Momento en que se confirmaba el éxito del encendido de 20 segundos que ponía a OSIRIS-Rex en ruta para su primero sobrevuelo de Bennu, y que estaba marcado como la llegada oficial. 

El plan inicial de OSIRIS-Rex, con una serie de sobrevuelos que ofrecerá la primera tanda de datos científicos y imágenes. Será la previa a la entrada en órbita, prevista para el 31 de Diciembre. 

"We have arrived!" OSIRIS-REx is officially at asteroid Bennu

domingo, diciembre 02, 2018

Post Vistage (294): El último acto de una luna condenada

La destrucción de Fobos, el mayor satélite de Marte, podría ya haber comenzado.

Si un viajero llegado desde la Tierra aterrizara en el planeta rojo, uno de las evidencias más claras que tendría de encontrarse en otro mundo la tendría moviéndose rápidamente sobre su cabeza en el cielo nocturno. Y es que ver dos lunas despejaría cualquier duda. Nada que ver con la enorme Luna terrestre, ya que en este caso son posiblemente asteroides capturados en algún momento del pasado remoto, pero que juntas, con su curioso baile en que cada una parece moverse en direcciones opuestas, dotan del firmamento marciano de algo único, una belleza que seguramente hipnotizaría a sus potenciales primeros pobladores, de los que es sencillo imaginarlos mirando durante horas este espectáculo celeste.

Pero todo espectáculo debe terminar algún día, y el que ofrece Fobos, la mayor de todas ellas, la que más destaca en la noche al tener una forma reconocible y no ser, como le ocurre a Deimos, solo una estrella muy brillante, y la que nos resultaría más "alienigena" al verla cruzar el firmamento hasta 3 veces en un mismo día, está afrontado su acto final. No será un final rápido a escala humana, pero para ella, que quizás es tan antiguo como el propio Sistema Solar, solo de 30 a 50 millones de años de vida por delante es apenas un suspiro. Y su caída hacia el olvido podría haber comenzando ya.

Separado de la superficie de Marte por apenas 6.000 Kilómetros (el satélite más cercano a su planeta que se conoce), las mareas gravitatorias hacen que lentamente esta se reduzca aún más, a razón de unos 2 metros por siglo, y se aproxime al conocido como Límite de Roche, el punto sin retorno en que la diferencia entre el tirón de un lado y otro será tan grande que la despedazará, dando lugar a un espectacular, aunque transitorio, anillo de restos. De ahí que se marque ese periodo temporal como el momento de su catastrófico final.

Pero aunque aún lejano en el tiempo, al menos desde nuestra percepción de la realidad, las señales de su fatídico destino, de que el proceso de destrucción puede haber ya empezado, podrían estar ya dibujadas en su rostro. Se trata de unas de las características más llamativas que vemos en las imágenes de Fobos, una serie de fracturas paralelas que durante mucho tiempo se pensó que eran fruto de las colisiones sufridas en esta pequeña luna, en especial del que formó el gran cráter Stickney, pero un nuevo estudio y nuevos modelos indican ahora que son los primeros signos de una falla estructural global que, en última instancia, la destruirá."Creemos que Fobos ya ha empezado a fallar, y el primer signo es la formación de estos surcos", explica Terry Hurford, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA.

Aunque durante mucho tiempo se pensó en Fobos como un cuerpo sólido, hoy día se piensa que es básicamente una pila de escombros, apenas mantenidos agrupados por su gravedad común, rodeado por una capa de regolito de 100 metros de espesor. Es decir, una capa externa con cierta cohesión rodeando un interior que no lo es tanto, que se puede distorsionar fácilmente, obligando a la capa externa de reajustarse. Esta se comportaría de forma elástica, adaptándose a los cambios, pero al mismo tiempo lo suficientemente débil para que estas tensiones, crecientes a lo largo del tiempo a medida que la distancia con Marte se reduce, hagan que termine fallando. Y esto es lo que parece estar ya ocurriendo.

 Estamos viviendo, si esto es así, el principio de la lenta agonía de Fobos, que terminará dentro de algunos millones de años, cuando finalmente su resistencia se rompa definitivamente. No es algo que deba preocuparnos, ya que desde nuestra escala temporal eso queda aún muy lejos, y para los primeros humanos que pisen el planeta, e incluso para sus posibles pobladores permanente su presencia será un elemento familiar, indispensable, como si fuera parte de la misma naturaleza del planeta y por tanto que siempre haya estado ahí y siempre lo siga estando. Pero será una ilusión, los últimos destellos de una larga historia a punto de terminar. El telón, para Fobos, está a punto de cerrarse por última vez.

Las fracturas paralelas que recorren esta luna. Al principio se pensó que eran fruto de las tensiones generadas por el gran impacto que formó el cráter Stickney, en la parte superior, pero el no expandirse de forma radial con respecto a este último siempre sembró dudas sobre esto. Ahora se les da una nueva y fatídica explicación.


Fobos se encuentra muy cerca de Marte, apenas 6000 Km sobre la superficie del planeta. No existe otro satélite planetario que viva tan cerca de su planeta. Y eso tendrá a la larga consecuencias fatales.

Una de las ideas sobre la futura exploración humana de Marte es utilizar a Fobos como una especie de base avanzada donde donde lanzarse hacia la superficie. Su cercanía y bajísima gravedad lo hacen ideal para ello.

Las lunas de Marte son diminutas, mientras que La Luna es grande de forma desproporcionada con respecto a La Tierra para ser un satélite.

Fobos y Deimos en el cielo nocturno de Marte, visto por el rover Curiosity. No podrían ser tan visibles de no estar tan cerca del planeta, dado su pequeño tamaño, de apenas una decena de Kilómetros en el caso del primero.

Mars’ Moon Phobos is Slowly Falling Apart