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Nubes en los cielos marcianos

miércoles, septiembre 05, 2018

Las otras lunas de nuestro mundo

A la caza de diminutos satélites de la Tierra.

Nuestro planeta tiene una gran luna, su única y permanente compañera de viaje. Tan grande que en ocasiones les considera más un planeta doble, tal como ocurre con Plutón y Caronte. No parece haber mucho lugar para compañeras extra, para otras lunas, que quizás existieron en el pasado, o quizás no existieron nunca. Si la idea que tenemos sobre la formación de La Luna es correcta, en su nacimiento estaba mucho más cerca de lo que se encuentra actualmente, por lo que en su lento alejamiento quizás fue barriendo cualquier otro habitante de la órbita terrestre. Sea cual sea la respuesta, lo cierto es que solo tenemos una luna, enorme y solitaria.

Pero eso así hasta cierto punto. El diminuto asteroide 2006 RH120 nos lo demostró ese año, cuando durante unos meses, desde Septiembre hasta Junio de 2007, fue atrapado por la gravedad terrestre y se convirtió en la segunda luna de la Tierra. Finalmente las mareas gravitatorias de nuestro mundo, la Luna y el Sol terminaron por romper sus frágiles ataduras y siguió su camino, no sin antes determinarse que su órbita alrededor del Sol hace que se aproxime cada 20 años, durante el cual una captura temporal es posible. En resumen, seguramente no era la primera vez que ocurría ni la última. Y si le ocurre a RH120, nada impida que haya otros.

La idea de pequeños asteroides en órbita terrestre, aunque sea de forma temporal, siempre se han visto con un potencial científico enorme, ya que implicaría tener fácil acceso a estos restos de la formación del Sistema Solar sin necesidad de embarcarse en largos y costosos viajes. Recordemos que una de los últimos proyectos de la NASA, que finalmente no vio la luz, fue precisamente la de capturar una de estas rocas y llevarla hasta la órbita terrestre, desde donde se podría estudiar con detalle. Ahora, quizá, debemos plantear la posibilidad que esto este ocurriendo por si solo, y que ahí fuera, quizás indetectables por ser diminutas.

Al menos así lo señala un nuevo estudio liderado por Robert Jedicke, astrónomo de la University of Hawaii, que indica que aunque hasta ahora solo se conoce a 2006 RH120, es posible que haya muchos más que son demasiado pequeñas (1 a 2 metros) para ser detectadas."Las mini-lunas son pequeñas, se mueven por el cielo mucho más rápido de lo que la mayoría de las observaciones de asteroides pueden detectar", explica Jedicke. Para ello confían en que el futuro Large Synoptic Survey Telescope (LSST) pueda confirmar su existencia y definir sus órbitas. Si es que están ahí, claro está.

De ser así, el interés por ellas es evidente:"Las mini-lunas pueden proporcionar bancos de pruebas interesantes de ciencia y tecnología en el espacio cercano a la Tierra. Estos asteroides llegan a la Tierra desde el cinturón principal de asteroides entre Marte y Júpiter a través de interacciones gravitacionales con el Sol y los planetas. El desafío radica en encontrar estos pequeños objetos, a pesar de su proximidad. En la actualidad no comprendemos del todo de qué están hechos los asteroides", agrega el Dr. Mikael Granvik, coautor, y afiliado tanto a la Universidad de Tecnología de Luleå, Suecia, como a la Universidad de Helsinki, Finlandia."Las misiones normalmente devuelven solo pequeñas cantidades de material a la Tierra. Los meteoritos proporcionan una forma indirecta de analizar los asteroides, pero la atmósfera de la Tierra destruye los materiales más débiles. Las mini-lunas son el objetivo perfecto para traer de regreso fragmentos significativos de material de asteroides, protegidos por una nave espacial, que luego podría estudiarse detalladamente".

Nuestro firmamento está presidido por una única y gran luna. Pero entre las sombras pueden esconderse muchas otras. Diminutos y temporales, y quizás un futuro objetivo de exploración.

2006 RH120 se convirtió en una luna temporal de la Tierra antes de seguir su camino. Otros diminutos objetos podrían estar ahí fuera en la misma situación.


El Large Synoptic Survey Telescope, con el que se espera descubrir más de estas minilunas terrestres. 

Earth Has 'Minimoons,' and They May Solve Asteroid Mysteries

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