
Dicen que cada persona es un mundo, que no hay dos exactamente iguales...y algo muy parecido se pueden decir de los cuerpos celestes: Pueden ser del mismo tipo, tener tamaños similares, comportarse basicamente de la misma manera...pero siempre hay algo diferente y único que dota a cada uno de ellos de personalidad propia. Eso resulta evidente si observamos planetas y lunas del Sistema Solar, pero incluso entre los habitantes más pequeños del Sistema Solar ocurre algo similar...
"Nunca habíamos visto algo como esto antes. Realmente nos tomó por sorpresa" explica Mike A'Hearn, investigador principal de la mision EPOXI...el objetivo era un cometa llamado Hartley 2, que apenas ronda los dos Kilómetros de diámetro, por lo que no se podía esperar que ofreciera nada sustancialmente diferente a lo que ya conociamos de otros encuentros con este tipo de viajeros planetarios..pero nada más lejos de la realidad, para sorpresa (y entusiasmo) de los astrónomos. Y es que ante sus ojos se desarrolló algo que no se había visto anteriormente: Una autentica "tormenta de nieve" espacial que rodeaba al nucleo com un manto hasta ese momento invisible, una nube de pedazos de hielo que en algunos casos se calcula que podian medir decenas de centímetros de diámetro.
"Es un fenómeno realmente nuevo. Hartley 2 no es como los otros cometas hemos visitado", explica Jessica Sunshine, miembro del equipo científico de EPOXI, pues la propia sonda, cuando era conocida como Deep impact, no detectó nada parecido en el cometa Tempel 1, y lo mismo puede decirse otros visitados con anterioridad (Halley, Borrelly y Wild 2)
Cual fue el origen de esta tormenta? Los análisis que se estan haciendo de los datos recibidos han revelado la presencia de numerosos y activos "chorros" de Co2 procedente especialmente de la zona más iluminadas...estos, posiblemente, nacen por la sublimación (paso del estado sólido al gaseoso de forma directa, sin fase líquida) repentina del hielo carbónico situado justo bajo la superficie, originando un flujo de Dioxido de Carbono hacia el exterior lo suficientemente potente como para arrastrar consigo numerosos fragmentos de hielo, algunos de gran tamaño, y proyectarlos hacia el espacio, ya que la insignificante gravedad de Hartley 2 no puede reternos. El resultado el que se aprecian en las imágenes, realmente espectaculares.
Se cree que todos estos fragmentos tienen una consistencia muy baja, parecida a la de los copos de nieve en alta montaña...sin embargo, dada las altas velocidades relativas entre el cometa y la sonda, el impacto con cualquiera de ellos habría ocurrido a unos 12 Kilómetros/Segundo, y ni su fragilidad habría evitado que ocasionara daños graves o incluso fatales al vehículo, poniendo punto final de forma repentina al viaje sin que en la Tierra, posiblemente, jamás llegaramos a saber que es lo que había ido mal.
Afortunadamente nunca llego a estar en peligro, pues su máxima aproximación fue de unos 700 Kilómetros y estos "copos cometarios" parece que se vaporizaban por efecto de la luz del Sol mucho antes de alejarse tanto...la diosa fortuna favoreció a esta sonda, que se acerc´p lo suficiente para ver un espectáculo tan magnífico pero se quedo lo suficientemente lejos como para evitar ser dañada por el.
Apenas se está empezando el análisis de los Gigas de datos recibidos por EPOXI, y posiblemente por delante esperan nuevos descubrimientos....imágenes como estas nos recuerdan que cada misión a un nuevo mundo es un viaje único en el que nunca podemos estar seguros de lo que nos podemos encontrar. Y es que, como las personas, cada uno de ellos tiene su propia personalidad.








EPOXI
Comet Snowstorm Engulfs Hartley 2
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