Ultimas imágenes de Curiosity

El viaje de Curiosity. Sol 0-1526.(Diego Fraiese)
En las oscuras dunas de Murray Buttes.

viernes, septiembre 30, 2016

Rosetta: Al final de un sueño

La sonda descansa ya para siempre en la superficie del 67P/Churyumov-Gerasimenko.

Y llegó el silencio. Después de ajustar su trayectoria, y de un último encendido de sus impulsores para frenar por completo su movimiento alrededor del cometa, precipitándose en una lenta caída libre de 19 Kilómetros hacia este último, Rosetta toco su superficie en algún punto de la región de Ma’at. Y su señal se extinguió 40 minutos después, a las 11:19 GMT, el tiempo que tardó en llegar la señal a la Tierra. No porque hubiera quedado destruida. El "impacto" fue tan lento, incluso más que el de Philae, que posiblemente la sonda quedó intacta. Pero sin capacidad de orientar su antena hacia la Tierra, ya no es posible comunicarse con ella. Es la hora del descanso eterno.

Termina así una de las misiones más exitosas de la historia de la exploración interplanetaria, incluso contando con el limitado éxito de Philae. Quedan para la historia un largo viaje de una década y 6.400 millones de Kilómetros, que culminó a mediados de 2014 con su entrada en órbita alrededor de 67P/Churyumov-Gerasimenko, al que acompañó hasta hoy. Y al que a partir de ahora seguirá acompañando, durmiendo en su superficie. Ya que el final era inevitable, una vez al alejarse del Sol sus reservas de energía estaban cayendo en picado, no podría haber mejor manera de poner punto final a este sueño.

Aunque no del todo. El tesoro de información reunido durante estos dos años es tan enorme que necesitarán años, quizás décadas, generaciones de nuevos científicos para estudiarla por completo. Y por ello mismo seguiremos oyendo hablar de ella durante mucho tiempo, a medida que se anuncien nuevos descubrimientos. Ya sabemos que una misión de este tipo sigue viva y generando noticias mucho después del final físico de la sonda. Rosetta no será una excepción."Ahora debemos ser capaces de descifrar toda la información y datos que nos ha dejado para entender, por fin, el origen y formación de nuestro sistema planetario", explica Pedro J. Gutiérrez, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía, que ha participado en el desarrollo de la cámara OSIRIS. "Los cometas pueden ayudarnos a entender la formación del Sistema Solar o la procedencia del agua terrestre, pero antes debíamos contestar a preguntas fundamentales sobre estos cuerpos cuyas respuestas solo podíamos hallar yendo a uno".

En realidad la lista de descubrimientos es ya de por si enorme, con algunos transcendentales, como el que el agua de los cometas (o al menos de este cometa) no tiene el mismo origen que la de la Tierra (lo que refuerza la idea de que pudieron transportarla asteroides ricos en ella) la presencia de compuestos orgánicos complejos, de Glicina (un aminoácido que suele encontrarse en las proteínas), y Fósforo, elemento fundamental del ADN y las membranas celulares. Además determinó que, además de ser muy poco denso, se trata de un resto inalterado de la formación misma del Sistema Solar, no un cuerpo nacido de la destrucción posterior de otros mayor, además de tratarse de dos unidos por su tenue gravedad común. Caracterización de su superficie, definición de su estructura interna, composición química, interacción con el viento solar, magnetismo, tipo y naturaleza de su actividad..la lista es enorme, pero podemos estar seguros que estamos más cerca del principio que no del final de su exploración. La sonda puede morir, pero su legado es eterno.

Llegamos al final de este sueño. Y lo hizo por la puerta grande, tomando datos hasta casi el último momento, y por tanto únicos. No se podía esperar menos de ella. Rosetta descansa ya en la superficie cometaria, no muy lejos de su pequeña compañera. Ambos están juntos de nuevo, y esta vez para siempre. Gracias, maravillosa Rosetta. Gracias, intrépida Philae. Gracias por estos años maravillosos. Y que tengáis buen viaje.

La última imagen de Rosetta, cuando se encontraba ya a solo 20 metros por encima de la superficie. Poco después se posaría en ella y se apagaría su señal. Había llegado el final.

Y se hizo el silencio. La señal de Rosetta se desvanece.

Confirmación del final de la misión. Un momento agridulce para todos.

En azul, el punto donde toco la superficie.

Hasta siempre, Rosetta. Hasta siempre, Philae. Y gracias por todo.

Misión cumplida. El viaje de_Rosetta termina con un arriesgado descenso sobre el cometa

2 comentarios:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Roberto dijo...

Gran post para "el final" de una gran misión.
¡Gracias!