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El viaje de Curiosity. Sol 0-1526.(Diego Fraiese)
En las oscuras dunas de Murray Buttes.

lunes, febrero 01, 2016

El gran libro de un pequeño mundo

La atmósfera en infrarrojo y más hielo de agua de lo esperado en la superficie, entre los últimos datos recibidos de la New Horizons.

Seguimos viviendo un auténtico sobrevuelo virtual de Plutón. La sonda hace meses que lo dejó atrás, millones de Kilómetros lo separan ya del que fue su gran momento, pero los datos siguen llegando lentamente, fruto de la distancia y de una capacidad de transmisión limitada. Por ello seguimos descubriendo, semana a semana, nuevas facetas de este pequeño mundo. Y en esta ocasión nuestra mirada se dirige a su atmósfera y a la composición de su compleja y extraña superficie.

En primer lugar tenemos la primera imágen infrarroja tomada por LEISA (Ralph/Linear Etalon Imaging Spectral Array) de su tenue atmósfera. Fue captada poco después del encuentro, cuando New Horizons se encontraba a 180.000 kilómetros más allá del planeta, cubriendo una gama espectral que se extendía entre las 1,25 y las 2,5 micras, dividida en 3 canales (Azul, Verde y Rojo). Observamos como esta se manifiesta en forma de un anillo azulado (que corresponde a la más corta de las frecuencias de LEISA) provocada por la dispersión de la luz solar por parte de las partículas de neblina que en ella se acumulan, hidrocarburos de una fracción de un micrómetro de tamaño. La imagen infrarroja, cuando se combine con imágenes anteriores realizadas en longitudes de onda visibles, dará a los científicos nuevas pistas sobre la distribución y tamaño de dichas partículas. 

Destacan también algunos parches blanquecinos, y que es el brillo de las zonas más reflectantes y lisas de Plutón, especialmente Cthulhu Regio, que es la responsable de la mayor de ellas. LEISA aún guarda mucha información para enviar a la Tierra, entre ella la que corresponde a la sección que falta, y que permitirá tener una visión completa de la atmósfera en esta parte del espectro.

También es LEISA la protagonista de la segunda noticia, ya que de sus datos de la superficie, en este caso tomados desde 108.000 kilómetros justo antes del encuentro, se permite ahora extrapolar que el hielo de agua tiene una presencia en ella muy superior a lo esperado. Este elemento es como el lienzo de un cuadro, sobre el cual otros hielos más volátiles, como el de Metano, van dibujando sus patrones estacionales, por lo que ahora se muestre que tiene una presencia en superficie más extendida de lo que se sabía anteriormente es un descubrimiento importante, ya que ayudará a construir un modelo climático de Plutón más preciso.

Pero si la amplia detección de hielo de agua es destacable desde el punto de vista científico, no lo es menos su total ausencia en Sputnik Planum (el corazón), y Lowell Regio, en la parte superior del disco, el casquete polar, incluso con un mapa de tanta sensibilidad como el conseguido por LEISA. Esto indica que, al menos en estas regiones, el lecho de roca helada de Plutón está totalmente cubierto por una espesa capa de otros hielos, como los de Metano, Nitrógeno y Monóxido de Carbono. En el primer caso no deja de añadir aún más misterio a una zona cuya juventud, 10 millones de años como mucho y posiblemente menor, sigue dejando perplejos a los astrónomos. Es sin lugar a dudas la protagonista absoluta de esta misión, y seguro que seguirá dando que hablar durante mucho tiempo.

Seguimos, por tanto, escribiendo nuevas páginas del gran libro de la New Horizons y su aventura en Plutón. La descarga de datos e imágenes concluirá a finales de este año, pero incluso así posiblemente no significará ni mucho menos que se haya llegado a su conclusión. Su continuo estudio, análisis y aplicación de nuevos modelos seguramente seguirán produciendo nuevos resultados incluso más allá de dicha fecha.
 
El hielo de agua presente en la superficie, en mayores cantidades de lo esperado. Destaca por eso mismo su total ausencia en Sputnik Planum y Lowell Regio, lo que delata una capa de hielos de otro tipo bastante gruesa, capaz de ocultar su presencia incluso a un instrumento tan sensible como LEISA.

La neblinosa atmósfera de Plutón en luz visible. Cuando tengamos el mapa completo en infrarrojo de LEISA, la combinación de ambas visiones permitirá conocer mejor su compleja estructura. 

Pluto's Blue Atmosphere in the Infrared

Pluto’s Widespread Water Ice