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martes, octubre 23, 2012

El pequeño faraón

La Agencia Espacial Europea de luz verde al telescopio espacial CHEOPS, destinado al estudio de las llamadas SuperTierras.

2018 es un año señalado en todos los calendarios astronómicos del mundo, ya que será cuando, si no hay ningún retraso más en su construcción, el gigantesco James Webb, que tantos esfuerzos y recursos económicos está representando para la NASA, será puesto en órbita, abriendo con ello una nueva etapa es nuestra exploración del Cosmos en general y nuestra búsqueda de planetas como La Tierra en particular. Pero un año antes, en 2017, y casi en lo que se puede considerar una misión destinada a preparar el camino de ese gigante, un pequeño telescopio espacial europeo hará acto de presencia en la órbita terrestre.

Conocido como CHEOPS (CHaracterising ExOPlanets Satellite) y aprobado recientemente por la ESA, este nuevo observador celeste pertenecerá a la llamada Clase S (small missions), que incluye misiones de muy bajo coste con presupuestos de unos 50 millones de Euros, la menor de las tres categorías existentes y que se completan con las de Clase M (Medium missions, donde se incluyen futuros proyectos como Solar Orbiter y Euclid) y las Clase L (Large missions, donde de momento solo encontramos a la JUICE). Eso significa que será una telescopio espacial relativamente modesto, con una masa por debajo de los 200 Kilogramos, con un espejo primario de 33,5 centímetros de diámetro, unas dimensiones y una envergadura de 2,6 Metros una vez desplegado el escudo solar, que deberá ofrecerle la oscuridad necesaria para realizar su taréa.

Ciertamente está lejos de algunos de las dimensiones de algunos actualmente en órbita, como pueden ser Kepler, Hubble, Spitzer, XMM-Newton, Solar Dynamic Observatory o Chandra, entre otros, pero, pese a su modesto tamaño, su capacidad de observar tránsitos planetarios y registrar las curvas de luz por ellos generados será más que notable, lo suficiente como para estudiar el que será su gran objetivo: Las llamadas SuperTierras, la familia de planetas rocosos que abarcan mundos que se mueven desde una masa parecida a la terrestre hasta 10 veces ese valor.

CHEOPS no es, y este es un punto importante a tener en cuenta, una misión de descubrimiento como lo puede ser Kepler, sino que centrará su atención en aquellos ya conocidos (o que se descubrirán hasta 2017) con objetivo de obtener más datos y profundizar en su conocimiento, especialmente su tamaño, lo que permitirá, si se conoce su masa, deducir su densidad y posible estructura interna. Aunque, evidentemente, es posible que en el proceso se llegue a detectar planetas hasta entonces desconocidos.

"Al centrarnos sólo en aquellas estrellas que ya sabemos que tienen exoplanetas, Cheops nos permitirá realizar estudios comparativos entre planetas con una masa similar a la del nuestro con un grado de precisión que simplemente es imposible de alcanzar con telescopios en tierra" explica Álvaro Giménez-Cañete, Director de Ciencia y Exploración Robótica de la ESA.

Un punto clave de CHEOPS es que su precisión es lo suficientemente elevada para discernir la presencia de
una atmósfera alrededor de estas SuperTierras, especialmente aquellas de densidad muy elevada, como sería el caso de las que estuvieran aún en pleno proceso de formación. Ser capaces de identificar este tipo de planetas es de vital importancia, ya que en ellos podríamos encontrar, fruto del enfriamiento del magma, elementos como el Vapor de Agua, el Oxígeno o el Ozono, que se suelen relacionar con la actividad biológica (como es el caso de La Tierra) aunque evidentemente este no sería el caso, lo que podría llevar a engaño a los futuros observatorios capaces de detectar los considerados biomarcadores.

CHEOPS, por tanto, permitirá seleccionar objetivos planetarios interesantes para futuros observatorios, como James Webb, TESS, FINESSE y el terrestre Telescopio Europeo Extremadamente Grande, una tarea que realizará a 800 kilómetros de altura en una Órbita heliosincrónica y por un tiempo mínimo de 3.5 años.

Con la construcción y lanzamiento de CHEOPS la Agencia espacial Europea pondrá en marcha el primer ingenio fruto de la estrategia de misiones de bajo coste, rápido desarrollo y un objetivo muy específico, pensadas para ofrecer una mayor flexibilidad a la hora de atender a nuevas ideas de la comunidad científica, tal como explica Álvaro Giménez-Cañete "esta misión fue seleccionada entre las 26 propuestas recibidas en respuesta a la Convocatoria para Misiones de Clase-S, lanzada el pasado mes de marzo. Es un buen indicativo del fuerte interés de la comunidad científica en misiones específicas, capaces de ofrecer rápidos resultados y de responder a cuestiones fundamentales de la ciencia espacial".


  El funcionamiento del futuro CHEOPS.

CHEOPS se fijará en los tránsitos de posibles SuperTierras conocidas situadas alrededor de estrellas brillantes, permitiendo extraer datos sobre su diámetro y la posible presencia de atmósfera.

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