Ultimas imágenes de Curiosity

Una vista en 360º
Sol 1705

domingo, diciembre 14, 2014

Post Vintage (119): La larga espera de Urano

Considerado como una de las prioridades de exploración futura, el lejano planeta no deja de desvelar sorpresas con la mejora de los sistemas ópticos de los observatorio terrestre.

En Enero de 1986 la Voyager 2 se convirtió en la primera sonda espacial en visitar Urano, y también la última. Ya nos había maravillado en Júpiter y Saturno, aunque siempre siguiendo el camino abierto por su hermana Voyager 1, pero eso terminó cuando esta última abandonó el plano de la elíptica, quedandose sola en su aventura de descubrimiento hacia mundos nunca antes visitados, y que tendría su epílogo final en 1989, cuando visitó  Neptuno. Fueron 3 años maravillosos, en que la exploración interplanetaria viviría uno de sus momentos más recordados y en que el Sistema Solar por ellas visitadas se amplió de forma exponencial. Nuevos mundos y decenas de lunas se añadían en poco tiempo a esta galería de la fama planetaria.

Urano se presentó, a pesar de sus catacterísticas únicas, como un planeta algo "aburrido" en cuanto a su aspecto, tenue y difuminado en comparación a las turbulentas atmósferas de Júpiter y Saturno, aunque aún así pudo detectar estructura de bandas de gran escala y unas 10 pequeñas nubes brillantes que permitieron medir la velocidad de sus vientos. En muchos otros aspectos estudiados, como su sistema de anillos y lunas (como la extraña Miranda), su atmósfera tan fría, incluso más que la de Neptuno y que señala una falta de calor interno sorprendente, o el descubrimiento de que su campo magnético está desplazado 59°con respecto al eje de rotación del planeta, algo nunca visto, la aventura de la Voyager 2 fue un éxito absoluto. Y, de momento, única. No existía un interés prioritario para visitarlo de nuevo.

Sin embargo las cosas han cambiado mucho los últimos años. La atmósfera de Urano se hizo más activa a medida de que el planeta pasaba por su Equinoccio, que cruzó en 2007, al mismo tiempo que nuestra capacidad de observarlo desde la Tierra, ha experimentado una revolución. La óptica adaptativa permite actualmente observar sus características atmosféricas para realizar un seguimiento, revelando que el planeta tiene un aspecto mucho más similar a Júpiter y Saturno cuando se calienta en latitudes más bajas, así como detectar la aparición de nubes que presentan grandes cambios en pequeños periodos de tiempo, lo que podría estar vinculados a vórtices subyacentes donde el aire se eleva y enfrían, y el Metano se condensa.

Igualmente se han podido observar suroras en Urano, muy diferentes a las que vemos en La Tierra, dada la extrema inclinación de sus polos, lo que hace que estas se manifiesten a latitudes bajas y no en las regiones polares, como estamos habituados. Igualmente el tratamiento de las viajas imágenes de la Voyager 2 han permido desvelar nuevos detalles de las lunas, como las complejas fracturas tectónicas de Ariel.

Todo ello hace que actualmente Urano esté de nuevo en la lista de prioridades que los científicos planetarios marcan para el futuro. La Planetary Science Decadal Survey para el periodo 2013-2022 recomendó el envío de una sonda orbital y una sonda atmósférica, mientras que la ESA, en su selección de misiones para la década de 2030, tenía entre las propuestas la Uranus Pathfinder, una sonda de clase M (media) que recibió una valoración muy positiva en su presentación en 2010. Igualmente, entre los estudios recibidos de cara a sus 2 próximas misiones de clase L (grande) se encontraban varias que apuntan a Urano y Neptuno. Aunque ninguna de ellas podrá ver la luz en un futuro previsible es una demostración del renacido interés por regresar a estos mundos exteriores.

Muchas son las preguntas que rodean al tercer mayor planeta del Sistema Solar. ¿Porque su eje de rotación esta tan inclinado? Sufrió quizás un impacto devastador? Cual es el motivo por el que su campo magnético tiene una orientación tan inusual? Que explica que su atmósfera superior sea tan fría, incluso más que la de Neptuno a pesar de estar más cerca del Sol? Existe una falta de calor interno? Cual es su estructura interna? Como se formaron sus oscuros anillos? Y porque el conocido como anillo Mu, es de color azulado, en claro contraste con sus compañeros? Que fuerzas actuaron en la torturada Miranda? Y como se generan sus extrañas auroras?

Suficientes motivos para merecer una atención mucho mayor que la recibida hasta ahora por la exploración interplanetaria. La Voyager 2 seguramente permanecerá durante mucho tiempo como la única sonda que lo visitó, y de ella debemos la mayor parte de lo que sabemos hasta ahora, que dista mucho de ser suficiente, pero la existencia de un interés creciente por este mundo hace tener esperanzas de que algún día, en un futuro a largo plazo, nuevas sondas lo visitarán y explorarán a fondo. Urano espera nuestra visita. Tarde o temprano llegará su hora.

Las auroras de Urano son extrañas, fruto de un campo magnético igualmente extraño, como muestran las imágenes del Hubble.

Imágenes procesadas de Urano tomadas por el observatorio Keck II, que revela la extrama complejidad de su atmósfera superior, tan pálida cuando la Voyager 2 lo visitó.

Urano visto en el espectro infrarrojo cercano.

Miranda y su compleja estructura tectónica, en una imagen de la Voyager 2 realzada hasta el punto de captar la luz reflejada del propio Urano iluminando su hemisferio nocturno. El paso de esta sonda dejói tantas respuestas como preguntas, que hacen necesario que algún día este planeta y sus lunas sean de nuevo exploradas.

El sistema de anillos conocidos de Urano. μ (Mu) es el más lejano de todos ellos y su azulado color un enigma a resolver.


La inclinación de su eje hace que el planeta se mueva alrededor del Sol "tumbado", con los Polos apuntando directamente al Sol durante el Verano de cada uno de sus hemisferio. Como resultado sus estaciones son tan extrañas como el propio planeta.

Aunque en ocasiones tendemos a considerar a los planetas del Sistema Solar como cuerpos parecidos, y Urano y Neptuno como réplicas en miniatura de Júpiter y Saturno, en realidad su composición interna es muy diferente, formando una familia por si mismos. De ahí el gran interés por explorarlos de cerca.

Uranus Awaits

Uranus Pathfinder

No hay comentarios: