Ultimas imágenes de Curiosity

Una vista en 360º
Sol 1705

domingo, diciembre 28, 2014

En un punto sobre el océano

Space X intentará este Enero el primer aterrizaje del Falcon 9 en un barco en pleno océano.

¿Es posible conseguir que la primera fase de un cohete lanzadera, después de completar su función y desprenderse del resto del vehículo, precipitándose a velocidades iniciales de 1300 Metros/Segundo, termine aterrizando suavemente en una plataforma oceánica de apenas 90x30 Metros que ni tan solo está totalmente fija en su posición? Los primeros días de 2015 responderán a esta pregunta, cuando, si no ocurre ningún nuevo aplazamiento por problemas técnicos, la compañía de Elon Musk afrontara una de los mayores retos desde su fundación, mostrando esa capacidad de no retroceder nunca y buscar "el más dificil todavía" que siempre la ha caractarizado.

Dentro de sus ambiciosos objetivos espaciales, la capacidad de una rápida recuperación y reutilización de cohetes lanzadera es un pilar básico de Space X, ya que lo considera la clave para conseguir reducir drásticamente el coste económico de acceder al espacio. Para ello realiza desde hace cierto tiempo pruebas para lograr que la primera fase de impulsión del Falcon 9 sea capaz de retornar de forma controlada a tierra y aterrizar suavemente por si misma, sin necesidad alguna de costosas operaciones de recuperación y puesta a punto despues de un amerizaje, como ocurría con los impulsores laterales de los transbordadores espaciales. Primero con el Grasshopper, y posteriormente, ya en el marco de lanzamientos de la Dragon hacia la ISS, con el F9R (Falcon 9 Reusable Development Vehicle), las pruebas a día de hoy se pueden considerar exitosas, aunque aún falta un aterrizaje completo.

Y este podría tener lugar el próximo 6 de Enero, cuando, en el marco de un nuevo lanzamiento de una Dragon hacia la ISS, Space X intentará el "más dificil todavía", algo jamás realizado con anterioridad por ninguna compañía o agencia espcial: Un aterrizaje controlado sobre una pequeña plataforma instalada en un barco en alta mar.

Una vez confirmado la separación del resto del vehículo, la primera fase realizará una primera ignición para ajustar su trayectoria y punto de impacto, seguido de una segundo encendido, que, junto con la fricción atmosférica, reducirá su velocidad desde los 1.300 Metros/Segundos iniciales hasta los 250. Se desplegarán entonces sus cuatro "aletas" cuadriculadas, capaces de moverse de forma independiente y diseñadas para controlar sus movimientos, lo que junto con sus impulsores, le permitirá dirigirse directamente hacia la plataforma de aterrizaje marino que la estará esperando. Esta, que se controlará de forma autónoma, ajustará tambien su posición por si misma, al estar equipada con propulsores reutilizados por plataformas petroleras en aguas profundas, y capaz de mantener la posición con una precisión de 3 metros, incluso en una tormenta.

Finalmente un último encendido del impulsor del Falcon 9 reducirá su velocidad  a 2 Metros/Segundo, para finalmente, con sus 4 patas ya despegadas, proceder al aterrizaje, para lo cual deberá mostrar una precisión sin precedente si se tiene en cuenta que solo la separación entre estas es de unos 20 metros, y que, aunque tan estabilizada como sea posible, la plataforma no estará anclada al fondo marino.

Aunque las posibilidades de un completo éxito no son altas (el 50% en el mejor de los casos), Space X la considera la primera de una serie de pruebas similares que finalmente deberán concluir con la puesta en servicio de una primera fase del Falcon 9 totalmente reutilizable. En todo caso, y de eso si que podemos estar seguro, será un espectáculo digno de verse.

Las "alas" del Falcon 9, que permite mantener bajo control cualquier movimiento del durante el descenso.

Las patas del Falcon 9, que intentaran por primera vez cumplir su función después de las pruebas sobre las aguas del Atlántico.

Space X tiene ya varios éxitos en las pruebas para conseguir un aterrizaje controlado. Hacerlo en una plataforma no fija representa su nuevo desafío.

El Grasshopper fue el primer proyecto de cohete reutilizable de Space X, del que se hicieron numerosos pruebas de vuelo. 

SpaceX to Attempt First-Ever Ocean Barge Rocket Landing

X MARKS THE SPOT: FALCON 9 ATTEMPTS OCEAN PLATFORM LANDING

No hay comentarios: