sábado, octubre 10, 2015

Mensaje en una botella

LAGEOS I, la historia de una pequeña esfera de latón y aluminio llena de pequeños reflectores y con una placa de Carl Sagan en su interior.

Cuando hablamos de satélites, ingenios el órbita alrededor de la Tierra, solemos imaginar algo tecnológicamente muy complejo, en la cima de los avances técnicos de nuestra civilización. Y así es en casi todos los casos. Casi todos pero no todos. En ocasiones, especialmente al adentrarnos en la historia pasada de la carrera espacial podemos encontrarnos cosas que desafían esta idea preconcebida. Excepciones que confirman la regla, ciertamente, pero sin duda curiosas y merecedoras de una pequeña visita.

Uno de estos casos es LAGEOS I (Laser Geodynamics Satellite), un pequeño satélite lanzado en 1976, apenas de 400 kilogramos de masa y 0.6 Metros de diámetro. Nada especial ya incluso en esas tempranas épocas, con la diferencia de que en este caso era pura y simplemente una bola de latón recubierta de Aluminio. Nada de instrumentos, nada de equipo electrónico, ni de comunicaciones, control o cualquier otra cosa. Simplemente una esfera metálica. En su lugar, dándole el aspecto de una joya, estaba cubierta de 426 reflectores, 422 de vidrio de Cuarzo, con los restantes 4 creados a partir de Germanio para la luz infrarroja. El concepto de lo simple llevado al espacio.

Pero era precisamente lo que se quería. Su objetivo principal era medir la forma exacta de la Tierra al reflejar pasivamente rayos láser disparados desde estaciones terrestre, con un margen de error de apenas 1 centímetro. También permitió un seguimiento de los cambios en la superficie fruto de la deriva continental o en su campo gravitatorio a causa de terremotos y otros fenómenos geofísicos, y actuar como un punto de referencia para medir el bamboleo de la Tierra alrededor de su eje. Incluso se utilizó para comprobar la distorsión del espacio-tiempo causada por la masa de nuestro planeta y predicha por la Relatividad General. Nada mal para esta especie de pelota de golf para millonarios.

Y es una historia que aún continúa, ya que LAGEOS I, a pesar de no disponer de ingeniería interna alguna, ni sistema de impulsión o guiado que permita ajustar su trayectoria, se mantiene en una órbita de 5858 km x 5958 km tremendamente estable, pasando sobre los polos una vez cada 225 Minutos. Tanto que su tiempo de vida se estima en unos 8.4 millones de años. Quizás habremos sido tan estúpidos como para autodestruirnos mucho antes, pero en su lugar quizás se convierta en un fósil de tiempos pasados para una Humanidad evolucionado hacia niveles que no podemos ni imaginar. Y por ello lleva una pequeña placa en su interior, diseñada por Carl Sagan, y donde destacan 3 mapas de la Tierra.

El primero como era la disposición de los continentes hace 268 millones de años en el pasado, el segundo el mundo actual, y el tercero como será dentro, precisamente, de 8,4 millones de años a partir de ahora. Puede que futuros visitantes que puedan conocer que un día, en un pasado lejano, existió en este planeta una especie capaz de comprender que vivía en un mundo dinámico y proyectarse al futuro lejanos, puede que para nuestros descendientes lejanos sepan que no eramos tan tontos como parecíamos, puede, que es lo más probable, para que nunca nadie puede leerla, quedando, al igual que el disco de las Voyager, como un símbolo de nuestro deseo de pervivir más allá de nuestro tiempo. 

Es el mensaje dentro de una botella, aunque en este caso el océano sea el espacio y el tiempo, la playa a la que algún día llegará será nuestro propio planeta, la botella sea una esfera recubierta de Aluminio, y el mensaje está escrita en una pequeña placa destinada a no tener jamás respuesta.

Una visión en detalle de esta hermosa esfera, cubierta de reflectores que las estaciones de láser terrestre pueden utilizar como espejos paras realizar diversas mediciones.

La placa de Carl Sagan en el interior de LAGEOS I, representando La Tierra del pasado, del presente y del futuro.

La estable órbita de LAGEOS I y su hermano gemelo, LAGEOS-II, desplegado en 1992por el transbordador Columbia. Ambos llevan el mensaje de Sagan.

Las estaciones de seguimiento láser del mundo en 2004, que utilizan los espejos de los LAGEOS para realizar mediciones geodésicas.

This Glittery Gem is in Orbit Helping us Measure the Shape of our Planet

viernes, octubre 09, 2015

En el azul de Plutón

Las últimas imágenes recibidas de la New Horizons nos maravillan de nuevo.

Hemos visto altas montañas de hielo donde no deberían existir fuerzas capaces de crearlas, zonas tan jóvenes que carecen de cráteres visibles donde esperábamos un mundo antiguo y lleno de impactos, glaciares de Nitrógeno en movimiento donde nos imaginábamos que todo se había detenido hace tiempo, una atmósfera compleja hasta lo absurdo allí donde apenas existe aire en el sentido terrestre o marciano de la palabra, nieblas al atardecer y rayos crepusculares en un mundo que creíamos congelado en el tiempo.¿Queda algo más con lo que Plutón pueda sorprendernos? Que tal unos cielos teñidos de azul? Nada parece imposible para este pequeño planeta.

Y es eso, precisamente, lo que las recientes imágenes llegadas desde la New Horizons, en este caso instantáneas en color cortesía de la información ofrecida por la cámara MIVC (Multispectral Visible Imaging Camera), y que fueron tomadas horas después del encuentro con Plutón eclipsando al Sol, permitiendo observarlo a contraluz, lo que nos desvela ahora. Cielos azules. Ciertamente tenues, como tenue es la atmósfera plutoniana, quizás desde la superficie apenas los podríamos percibir, pero ahí esta, visible como un hermoso anillo de luz azulada, que por un momento nos podría hacer pensar que estamos viendo a la Tierra y no un pequeño mundo en las lejanas fronteras del Cinturón de Kuiper. Nadie esperaba algo así, ni tan solo el propio equipo de la New Horizons. Era imposible esperarlo. Y eso es lo que hace de Plutón un lugar tan increíble.

El origen de ese color azul se encuentra la neblina que lo rodea, formada por lo que unas partículas orgánicas complejas se conocen como tolinas, que nacen de la interacción de radiación ultravioleta o partículas cargadas con elementos como el Metano y el Etano. Ellas mismas son tonos grises y rojizos (responsables de que la superficie tenga ese tono) pero dispersan la luz azul, tiñendo así la atmósfera de dicho color, como las moléculas de Nitrógeno lo hacen en la Tierra o las partículas de polvo en el atardecer y amanecer en Marte. Un bello color que además nos ofrece información sobre el tamaño y composición de las capas de niebla de la atmósfera, cuya misma existencia que representó una sorpresa para todos.

A todo esto se le añade nuevos datos del espectrómetro infrarrojo LEISA (Linear Etalon Imaging Spectral Array) ha confirmado la presencia de hielo de agua en algunas zonas de Plutón, algo que no debería ser noticiable, ya que es lógica su presencia, empezando por las elevadas montañas, que solo pueden ser estables si están formadas por agua helada, que a las temperaturas que reinan en ese remoto mundo tienen la dureza de una roca. Pero si extraña que sea visible en algunas zonas, y las características de estas últimas. "Las grandes extensiones de Plutón no muestran hielo de agua expuesto" explica el miembro del equipo científico Jason Cook, "porque está aparentemente enmascarada por otros hielos, más volátiles a lo largo y ancho de la la mayor parte del planeta. Entender por qué el agua aparece exactamente donde lo hace, y no en otros lugares, es un reto que estamos afrontando". Estas zonas corresponden además a las áreas que son de color rojo brillante, ricas en tolinas."Me sorprende que este hielo de agua sera tan rojo", dice Silvia Protopapa, "todavía no entendemos la relación entre el hielo de agua y las tolinas rojizas en la superficie de Plutón".

¿Alguien cree que las sorpresas han terminado? No es recomendable apostar en contra de Plutón. Nos maravilló, nos maravilla y podemos estar seguro que nos seguirá maravillando en el futuro, a medida que vaya llegando más datos e imágenes. Tanto como que seguiremos lamentando que New Horizons fuera "solo" una misión de sobrevuelo, y no una orbital. La única duda es en "que" lo hará la próximo vez. Permaneced atentos, el espectáculo continua.

Las fuertes señales de hielo de agua detectados por LEISA. Las más fuertes dentro de esta región concreta se detectan en Virgil Fossa, a la izquierda de la imágen, Viking Terra, en la parte superior, y en las montañas que rodean la llanura helada de Sputnik Planum.

La superficie y la atmósfera de Plutón en colores cercanos a lo que vería el ojo humano. Belleza en estado puro.

New Horizons Finds Blue Skies and Water Ice on Pluto

jueves, octubre 08, 2015

En ondas misteriosas

Las extrañas y fluctuantes estructuras en el disco planetario de una estrella cercana desconcierta a los astrónomos.

No importa lo mucho que sepas, o creas saber, sobre el Universo, este siempre te sorprenderá con algo nuevo, como si te estuviera planteando un nuevo desafío cada vez que parece que estás dejando atrás al anterior y las cosas, nuevamente de forma algo ingenua, parecen estar finalmente claras. Este es el caso de AU Mic, una joven estrella cercana rodeada por un gran disco de polvo, la fase inicial de un proceso de formación planetaria, según señalan los modelos actuales Por ellos los astrónomos han estado buscando cualquier cosa que sugiriera la presencia de zonas grumosas o deformadas, que pudiera indicarnos la ubicación de posibles planetas.

Y en 2014, gracias a las capacidades del nuevo instrumento SPHERE de ESO (en el Very Large Telescope), con gran capacidad para hacer imágenes de alto contraste, descubrieron algo insólito. "Nuestras observaciones han mostrado algo inesperado", explica Anthony Boccaletti del Observatorio de París."Las imágenes de SPHERE muestran un conjunto de características inexplicables en el disco que tienen una estructura en forma de arco o de onda, algo totalmente diferente a todo lo que se había observado antes". 

En total se captaron cinco arcos en forma de onda, a diferentes distancias de la estrella, y que recuerdan a ondas en el agua. Los datos se compararon con observaciones del telescopio espacial Hubble de 2010 y 2011, y que tenían también en AU Mic su objetivo, nada extraño siendo un objetivo cercano y potencialmente tan interesante para el estudio de la evolución estelar y planetaria.Y no sólo fueron capaces de identificar esas ondas en las imágenes de este veterano observatorio, que habían sido pasado por alto, sino que también descubrieron que había cambiado con el tiempo. Se habían movido. Y muy rápido. 
 
"Reprocesamos imágenes de los datos de Hubble y al final obtuvimos información suficiente como para seguir el movimiento de este extraño fenómeno durante un período de cuatro años", explica el miembro del equipo Christian Thalmann."Haciendo esto, descubrimos que los arcos se están alejando de la estrella ¡a velocidades de hasta 40.000 kilómetros por hora!".

No solo eso. Las más alejadas de la estrella parecen moverse más rápidamente que las que están más cerca, y tres de ellas de hecho se están moviendo tan rápido que bien podría estar escapando de su atracción gravitatoria. Unas velocidades tan altas descartan la posibilidad de que se trate de un conocido fenómeno, característico de un disco convencional, causado por la presencia de objetos de tamaño planetario, que perturban el material del disco mientras que orbitan la estrella. Debe haber habido algo más involucrado para generar esa velocidad en las ondas y hacer que se muevan tan rápidamente, lo que significa que son una señal de algo verdaderamente inusual.

"Todo lo relacionado con este hallazgo es bastante sorprendente", comenta Carol Grady, del Eureka Scientific."Dado que nada de esto ha sido observado o predicho teóricamente con anterioridad, sólo podemos hacer hipótesis sobre de qué se trata, qué estamos viendo y cómo surgió". Y se han dado forma a no pocas de ellas, que finalmente han tenido que ser descartadas, como la colisión de dos objetos raros y masivos parecidos a asteroides liberando grandes cantidades de polvo y ondas espirales provocadas por inestabilidades gravitatorias del sistema.

Pero hay otras ideas parecen ser más prometedoras."Una explicación para estas extrañas estructuras las relaciona con las llamaradas de la estrella. AU Mic tiene una alta actividad en cuanto a fulguraciones, a menudo desprende enormes y repentinas ráfagas de energía desde o cerca de su superficie", explica el autor Glenn Schneider, del Observatorio de Steward. "Una de esas llamaradas quizás pudo haber disparado algo en uno de los planetas (si es que hay planetas), como una extracción violenta de material que ahora podría estar propagándose a través del disco, propulsado por la fuerza de la llamarada".  Pero son solo eso, ideas para explicar lo que, al menos de momento, no tiene explicación conocida. Porque así es el Universo, un enigma lleno de maravillosos misterios.

La pequeña AU Mic, que aquí vemos como una tenue estrella rojiza justo debajo del centro de la imagen. Con la mitad de la masa del Sol y una décima parte de su brillo, es muy joven, quizás apenas el 1% de la vida de nuestra estrella, y a su alrededor se extiende un anillo de polvo, que desde la Tierra vemos de perfil. Se cree que en el se podrían estar gestando nuevos mundos, según datos del Hubble.

Las misteriosas ondas de AU Mic a lo largo de 2010,2011 y 2014. Su rápida evolución en un espacio tan corto de tiempo indica velocidades altísimos, de hasta 40.000 Kilómetros/Hora.

Viajando hasta AU Mic, abreviatura de AU Microscopii.

SPHERE (Spectro-Polarimetric High-contrast Exoplanet REsearch instrument), instalado en la unidad número 3 del Very Large Telescope (VLT), es un nuevo y potente sistema dedicado al descubrimiento y estudio de exoplanetas mediante su detección visual directa. Su enorme capacidad queda demostrada con la imágen inferior, que es nada menos que Titán, la gran luna de Saturno, en infrarrojos.

Ondas misteriosas haciendo carreras en un disco de formación de planetas.

miércoles, octubre 07, 2015

Entre el lago y la montaña

Explorando los maravillosos misterios de Plutón.

Con el ahora ya continuo flujo de nuevas imágenes que nos llegan desde la New Horizons, y que lentamente nos está enviando todo lo reunido durante el encuentro del pasado 14 de Julio, ya tenemos a nuestra disposición panorámicas en alta resolución, capaces de desvelar detalles de solo 250 metros, un logro increíble si tenemos en cuenta lo fugaz del momento y que estamos hablando de una sonda relativamente modesta. Y con ellas nos podemos permitir el lujo de explorar un nuevo mundo desde nuestra casa, de explorar los extraños y fascinantes paisajes de un pequeño planeta que superó todo lo que habíamos soñado, lleno de misterios y que nos sigue sorprendiendo una y otra vez. Y eso, cuando hablamos de la exploración espacial, es toda una bendición de los dioses.

Son muchos los lugares que merecen nuestra atención, y en su momento la tendrán, pero ahora viajemos a Sputnik Planum, el "helado corazón" de Plutón. Y en el encontramos esta montaña solitaria, que parece haber quedado rodeada por el flujo de los hielos, convertida así en una isla en la inmensidad. La visión desde su cima debe ser espectacular, en especial por estar rodeado de un terreno cuya juventud deja a los astrónomos atónitos. 

Incluso con una resolución tan elevada seguimos sin ver señales de cráteres, a diferencia de las zonas aparentemente más antiguas. En su lugar vemos densos entramados de fosas, dorsales bajas y terrenos ondulados. Tan joven es  este enorme glaciar de hielo de Nitrógeno que se extienden por la superficie plutoniana? O existen procesos activos que están borrando cualquier señal de impacto reciente? Lo único evidente es estamos ante algo que puede ser cualquier cosa menos algo geológicamente muerto.¿Como es posible en un mundo más pequeño que la luna y sin mareas gravitatorias que lo alimenten?  Preguntas y más preguntas. Y todas maravillosas.

Pero si esta montaña perdida en la blanca nada es extraña, que es lo que vemos un poco más allá de los límites de Sputnik Planum? La primera impresión, inevitable para cualquiera que la vea por primera vez, es que estamos viendo un lago congelado, rodado por antigua linea costera de cuando tenía una mayor extensión.¿Pero que es en realidad? Quizás lo que queda de lo que un día fue el frente de hielo de Sputnik? O una emersión de flujos de hielo desde el subsuelo, quizás desde la misma fuente que alimenta y mantiene activa la cercana y prístina llanura? Nuevamente no podemos hacer otra cosa que sorprendernos, intentando comprender lo que estamos viendo. 

Y no será sencillo, porque Plutón es mucho más que un pequeño mundo congelado en los límites del Sistema Solar. Una sola sonda, realizando además un sobrevuelo fugaz, es demasiado poco para algo así. Algún día, tarde o temprano, deberemos volver.

Una panorámica en alta resolución lograda por la New Horizons justo antes del momento de máxima aproximación. En la parte inferior la montaña solitaria, rodeada por un mar de hielo que parece desconcertantemente joven. En la parte superior derecha el "lago congelado", separado por el frente de hielo por un entramado de altas montañas.

El rostro de Plutón en alta resolución. Podéis ampliarla y perderos en ella. La cantidad de detalles para descubrir y perderse en ellos es asombroso.

¿Que otras maravillas se esconden en el resto de la superficie, aquella que New Horizons no pudo ver en detalle?

Perplexing Pluto: New ‘Snakeskin’ Image and More from New Horizons

Lose yourself in this high-resolution portrait of Pluto

martes, octubre 06, 2015

5 sondas luchando por el futuro

Así son las finalistas para ser la nueva misión del programa Discovery.

Entre las 3 categorías en que la NASA encuadra a sus diversas sondas interplanetarias, esta es la más económica de todos (dentro de las cifras en que se mueven estos proyectos, claro está) de todas, englobando a las que tienen un presupuesto máximo no superior a los 500 millones de Dólares, sistema de lanzamiento aparte. Comparadas con las cifras que se manejan en las categorías superiores (New Frontiers y Flagship) pueden parecer que hablamos de misiones hasta cierto punto secundarias, pero entre ellas encontramos a miembros tan ilustres como MESSENGER, Dawn (actualmente estudiando Ceres), Stardust, Deep Impact, Genesis y GRAIL, a la que se sumará en 2016 la InSight. Las misiones de la clase Discovery, como podemos ver, y pese a sus recursos más limitados, están a la vanguardia de la exploración del Sistema Solar, y ante el escenario actual de la NASA, con presupuestos para ello más limitados de lo que nos gustaría, son su mejor baza para mantenerla esta "viva" a la espera de tiempos mejores.

Cada pocos años, por tanto, la Agencia Norteamericana abre un nuevo proceso de selección para una nueva misión de clase Discovery, recibiendo propuestas de todo tipo por parte de la comunidad científica, de las cuales finalmente surge una ganadora, que recibirá el presupuesto necesario para ser una realidad. En el camino se quedan proyectos interesantes, todos ellos potencialmente dignos de ser elegidos, pero evidentemente no hay recursos económicos para todos. Y recientemente la NASA anunció los 5 finalistas (de las 27 presentadas) que lucharán para ser los elegidos para una nueva misión de esta clase, que deberá partir de la Tierra a principios de la próxima década, antes de 2021.

Los respectivos equipos recibirán 3 millones de dólares para que puedan seguir con su desarrollo y concreción de detalles, antes de que, en Septiembre de 2016, se anuncie el ganador. No se descarta que puedan ser dos, pero ciertamente las opciones de que esto ocurra no son elevadas. El presupuesto, como siempre, es un tirano inflexible. Conozcamos un poco a las protagonistas: 

-VERITAS (Venus Emissivity, Radio Science, InSAR, Topography, and Spectroscopy mission): Como su nombre indica, una sonda con destino a nuestro vecino planetario, alrededor del cual entraría en órbita con el objetivo de levantar un mapa global de la superficie con una resolución de solo 250 metros, cuando no aún menos en según que momentos, y equipado para ello con un radar de abertura sintética y una cámara infrarrojo que permite verla a través de la densa cobertura nubosa que la oculta a nuestros ojos. Cogería así el relevo a la sonda Magallanes, que en la década de los 90 realizó una misión de mapeo semejante, aunque evidentemente VERITAS ofrecería una visión enormemente superior a lo que logró esta primera.

Dado el interés que existe por Venus, que actualmente, con la desaparición de la Venus Express y a la espera de que la sonda japonesa Akatsuki consiga entrar en órbita a finales de año, y que un proyecto por parte de la NASA con sondas New Frontiers o Flagship para improbable, es quizás la que tiene las mayores posibilidades de salir adelante.

-DAVINCI (Deep Atmosphere Venus Investigation of Noble gases, Chemistry, and Imaging): Nuevamente con Venus como objetivo, se trataría de un módulo de descenso, que tomaría mediciones directamente de la atmósfera a lo largo de los 63 minutos que duraría el viaje hasta la superficie, la primera vez que se conseguirá algo así desde las Venera soviéticas, y que permitiría responder a preguntas fundamentales, como si existen volcanes activos hoy día o la forma en que interacciona con la superficie.

Su escaso tiempo de vida hace poco probable que sea elegida como ganadora.

-Psyche: Una sonda que tendría como objetivo el asteroide del mismo nombre, un cuerpo de unos 210 kilómetros de diámetro formado en un 90% por metales, principalmente hierro y níquel, lo que se conoce como de tipo M, siendo la primera vez que se visitara uno. Psyche posiblemente es le resultado del impacto del cuerpo original, un protoplaneta, con otro objeto, que le despojó de las capas rocosas más externa, dejando solo parte de su núcleo, por lo que visitarlo implicaría la posibilidad de profundizar en el conocimiento sobre los núcleos de planetas como el nuestro.

Aunque interesante, y con potencial interés para aquellos que miran a la minería espacial como un futuro terreno económico que explorar, no parece que esté ahora mismo en la primera posición en la carrera por la victoria.

-Lucy: Bastante más interesante es esta propuesta, que tiene en los asteroides troyanos de Júpiter, la enorme familia de cuerpos que preceden y siguen al gigante jovianos, moviéndose alrededor de los puntos de Lagrange 4 y 5, y que podrían ser tan numerosos o más que los existentes en el propio Cinturón de Asteroides. Su exploración está considerara a actualmente de prioridad absoluta, que que se considera que podrían esconder las claves entender los orígenes del sistema solar y descartar algunos de los distintos modelos que existen. Entre los candidatos para ser visitados se encuentran  3548 Eurybates, 1999 VQ10, 1997 TS25 y el asteroide binario 617 Patroclus/Menoetiu, aunque eso dependerá de la fecha de lanzamiento.

Sería una misión de larga duración, ya que el objetivo es visitar ambos grupos, los que siguen y los que preceden a Júpiter, separados por una distancia inmensa. Justo con VERITAS, posiblemente la candidata principal a la victoria.

-NEOCam (Near Earth Object Camera): La única misión que no sería una sonda interplanetaria. Basándose en la tecnología de los observatorios Kepler y Wise, rastrearía el espacio profundo en el espectro infrarrojo en busca de NEOs, aquellos asteroides cuyas órbitas potencialmente les pueden llevar cerca de la terrestre, o incluso cruzarla, con el consiguiente peligro para nuestra seguridad. Su objetivo sería sacar a la luz 10 veces más NEOs de los que se conocen actualmente.

Aunque no tiene el encanto de Lucy o Veritas, ciertamente pesa en su favor de que cada vez somos más conscientes de este tipo de amenazas, y la necesidad de tener a todos estos incómodos visitantes bajo vigilancia.

Todas ellas con sus puntos fuertes y sus puntos débiles que poner sobre la mesa, los próximos meses será de una intensa actividad por parte de cada uno de sus equipos técnicos, buscando desarrollar el diseño y perfilar los detalles lo suficiente como para que "su" sonda sea la elegida. Pero solo puede quedar una (o quizás dos). En unos meses sabremos la ganadora.

VERITAS, cuyo diseño recuerda a MAVEN, significaría el regreso de la NASA a Venus, y la oportunidad de seguir el trabajo realizado por la Magallanes, levantando un mapa aún más detallado de la superficie.

Psyche buscaría explorar un gran asteroide metálico, quizás lo que queda del núcleo de un antiguo protoplaneta.

Lucy, un largo y complejo viaje a los asteroides troyanos de Júpiter, que podría proporcionar claves sobre la formación del Sistema Solar y como evolucionaron las posiciones de los planetas gigantes a lo largo del tiempo.

NEOCam tendría como objetivo escanear el espacio profundo para revelar la presencia de NEOs, asteroides cercanos a la Tierra y por ello potencialmente peligrosos. 

NASA Selects Investigations for Future Key Planetary Mission

Las finalistas de la próxima misión Discovery de la NASA

lunes, octubre 05, 2015

Marte puede esperar

El lanzamiento de la sonda TGO aplazado hasta el 14 de Marzo debido a la detección de un fallo en el módulo de aterrizaje Schiaparelli.

La primera parte del complejo proyecto ExoMars se aproxima al momento culminante, cuando un cohete Protón, lanzado desde el Cosmódromo de Baikonur en Kazajstán, de comienzo a la nueva y más ambiciosa misión europea (con participación rusa) de la historia, marcando un salto adelante gigantesco con lo logrado por la ya veterana ExoMars. Eso, claro está, si todo funciona como es debido, una posibilidad siempre presente en el exigente campo de la exploración interplanetaria.

Y con el lanzamiento en manos rusas, los técnicos de la ESA deben centrarse en el los propios vehículos protagonistas de ExoMars, dos de los cuales, la sonda TGO y el módulo Schiaparelli, debían partir a principios de año, pero que ahora ven retrasado el momento de partir hacia Marte hasta Marzo. El motivo lo encontramos en esta último, y como resultado deberemos esperar un poco más para verlas partir, aunque curiosamente, gracias a las posiciones orbitales de La Tierra y Marte en ese momento, la fecha de llegada no se verá afectada, por lo que seguirá siendo en Octubre de 2016.

Hay que recordar que la TGO entrará en órbita marciana, para una misión inicial de 5 años con el objetivo principal de estudiar la atmósfera y delatar en ella los ratos dejados por una hipotética presencia de procesos biológicos o geológicos activos. Con ella viajará el módulo Schiaparelli, que se separá de ella 3 días antes de llegar a Marte, y entrará en contacto con la atmósfera marciana a una velocidad de 21.000 km/h. Tras realizar una maniobra de aerofrenado y un descenso en paracaídas, utilizará un sistema de propulsión de combustible líquido para disminuir la velocidad hasta unos 5 km/h a unos 2 metros sobre la superficie del planeta. En ese momento, se apagarán los motores y el módulo caerá al suelo, amortiguado por una estructura deformable. En total, apenas pasarán ocho minutos entre la entrada en la atmósfera y el aterrizaje de Schiaparelli en la región conocida como Meridiani Planum, la misma donde se encuentra Opportunity.

Será por encima de todo una misión tecnológica, destinadas a probar aquellas que se utilizarán para hacer aterrizar suavemente el rover ExoMars, previsto para 2018 (aunque podría retrasarse hasta 2020) y que es la segunda parte de este proyecto. La TGO tendrá también la misión de ofrecerle cobertura de telecomunicaciones, como hacer las norteamericanas con Curiosity y Opportunity. A pesar de tener una vida breve, justo lo que duren las baterías (entre 2 y 8 días), Schiaparelli recogerá datos sobre la atmósfera marciana durante la entrada y el descenso, y sus instrumentos científicos estudiarán el entorno de su lugar de aterrizaje el tiempo disponible. Solo permanecerá para usos posteriores el reflector láser que transporta.

Y en esta etapa de exámenes finales, se descubrió un fallo en dos sensores de presión del sistema de propulsión."Hemos descubierto que hubo un fallo en el proceso de producción de estos sensores de presión, lo que podría terminar provocando una fuga. Esto representa un gran riesgo a la hora de aterrizar en Marte", explica Don McCoy, responsable del proyecto ExoMars."La ESA ha decidido no asumir este riesgo y desinstalarlos, con el inconveniente de que el módulo no estará listo a tiempo para la ventana de lanzamiento de Enero de 2016. Por este motivo, se lanzará en la segunda ventana, en el mes de marzo". "Nos alegramos de haber descubierto este problema a tiempo, y estamos trabajando para lanzar esta misión el 14 de Marzo de 2016". 

Los sensores defectuosos no forman parte del sistema de control necesario para el aterrizaje, sino que recogen información adicional para monitorizar su estado. Por ello, al no ser críticos, y para no perder la ventana de Marzo, se decidió eliminar estos componentes en lugar de sustituirlos por unos nuevos. Toda precaución es poca, especialmente si hablamos de algo tan complejo como hacer aterrizar un vehículo en otro planeta.

La sonda TGO y el módulo Schiaparelli, ya acopladas.
 
Schiaparelli aterrizará en Meridiani Planum, tomando datos técnicos durante el proceso, lo que servirá para asegurar el viaje del rover ExoMars. También tomará datos científicos, aunque solo 8 días como máximo, al depender exclusivamente de baterías. Aunque Rusia ofreció un pequeño RTG (generador termoeléctrico de radioisótopos), los problemas burocráticos que presenta la transferencia de este tipo de tecnologías finalmente lo impidieron tal posibilidad.

Aplazado el lanzamiento de ExoMars 2016 hasta el mes de Marzo

domingo, octubre 04, 2015

Post Vintage (153): La furia del Olimpo

Mars Express nos acerca a la región de Sulci Gordii, un testimonio de fuerzas que actuaron en el mayor volcán del Sistema Solar.

Hablar del Monte Olimpo (Olympus Mons) de Marte es hacer referencia a un coloso cuyas dimensiones superan nuestra imaginación, un volcán que cubre una superficie de 283.000 km² y que se eleva hasta los 22 Kilómetros de altura, tan colosal que un explorador, situado en su cima, no podría ver la llanura circundante, ya que las laderas se extenderían hasta más allá del horizonte. En todo sus aspectos es digno del nombre que recibe, el del hogar de los antiguos dioses.

Una de sus características más curiosos, dejando de lado sus propias proporciones, es que se encuentra aislado de la llanura circundante, ya que lejos sus laderas, lejos de descender suavemente hasta fundirse con ella termina de forma abrupta, formando unos abruptos acantilados de hasta 2 Kilómetros de altura. Visto desde la distancia Olympus Mons casi parece un elemento extraño, un objeto depositado sobre la superficie más que un elementos más de ella, fruto, por lo que se cree, del colapso de su parte inferior en algún momento de su historia temprana, cuando esta, quizás debilitado por la presencia de agua o simplemente por las mismas dimensiones y actividad tectónica del volcán.

El material se extendió en todas direcciones, hasta centenares de Kilómetros de distancia, formando una "aureola" alrededor del Olimpo, algo que también vemos en volcanes como el de Mauna Loa, Hawaii, pero a una escala mucho mayor. Posteriores flujos masivos de lava la cubrieron en gran medida, dejando solo algunos restos, que sobreviven en la actualidad como testimonio de un acontecimiento que, como todo lo relacionado con este volcán, tuvo proporciones colosales, y del que podemos imaginar, fuera todo al mismo tiempo o en diversas fases, como un devastador tsunami que arrasó toda la región.

Una de estos "restos" es Sulci Gordii, una región situada a 200 Kilómetros que la Mars Express observó con detalle a principios de año. En ella vemos un terreno ondulado, colinas y valles más o menos paralelos, probablemente como resultado del deslizamiento de todo este material cuando se movió lejos del volcán, comprimiéndose o separándose a medida que se movía a través de la superficie. Con el tiempo, la erosión de material más débil entre los picos acentuó este efecto. 

Sulci Gordii, como otras zonas alrededor del Olimpo, el propio volcán y la región de Tharsis en la que se asienta, representa solo un ejemplo, hermoso y aterrador al mismo tiempo, de las fuerzas colosales que en su momento se desencadenaron en esta región, generando una acumulación de material magmático de tal magnitud que alteraron la propia forma esférica del planeta y afectaron al eje de inclinación al alterar la distribución de su masa. Algo impensable en La Tierra, donde el movimiento de las placas tectónicas impide que un volcán permanezca en activo demasiado tiempo, pero no en Marte. Sus mismas dimensiones, fuera de toda lógica, son paradójicamente la más clara evidencia de que el interior del planeta nunca llegó a disponer de tanta energía interna, y que su corazón hace tiempo que dejó de latir, o al menos con la suficiente fuerza para convertirlo en un mundo tan dinámico y cambiante como lo es el nuestro.

Sulci Gordii, conforma, junto con otras zonas como Gigas Sulci, el anillo de material que rodea el Monte Olimpo, y que posteriormente sería cubierto por corrientes de lava, dando lugar a la suave llanura que vemos actualmente.

Visiones de Sulci Gordii generadas a partir de las imágenes de la Mars Express. Podemos ver su ondulada geología, así como numerosos canales sinuosos y redes de fracturas irregulares, generadas o al menos ampliadas por flujos posteriores de magma o quizás agua, así como fracturas tectónicas.

 Mapa topográfico de Sulci Gordii.

Una imagen desde la vertical de Olympus Mons, que permite apreciar como sus laderas terminan de forma repentina en forma de acantilados que se precipitan sobre la llanura circundante.

Mapa topográfico del Monte Olimpo, que resalta aún más su silueta claramente definida.

La escala de este volcán es tan colosal que es difícil captar toda su inmensidad sin un punto de referencia terrestre.


Aproximarse al Monte Olimpo desde la superficie sería sin duda una experiencia única, con sus altos acantilados de 2 Kilómetros de altura como primer y espectacular obstáculo para cualquiera que pretendiera escalar hasta su lejana cima.

Landslides and lava flows at Olympus Mons on Mars

sábado, octubre 03, 2015

Destellos azules en un mar de luz roja

El reciente eclipse de Luna nos regala la visión de uno de los fenómenos más curiosos relacionado con este acontecimiento astronómico.

Nuestro satélite, tal como estaba previsto, pareció fundirse con la oscuridad de la noche, convirtiéndose en una esfera de tonos rojizos, solo iluminada por la luz solar filtrada por la atmósfera terrestre, y por tanto enrojecida por la dispersión. El espectáculo fue seguido por innumerables observadores, tanto por la gente de la calle, curiosos ante un espectáculo celeste tan hermoso, como por astrónomos aficionados y profesionales de todo el mundo. Como resultado tenemos ahora acceso a una enorme biblioteca de fotografías, cada cual más espectacular, aunque evidentemente nada puede remplazar el verlo con tus propios ojos.

Pero algunas de ellas delatan un aspecto poco conocido de los eclipses. Para la mayoría La Luna adquirió un color rojo oscuro, más oscuro cuando más de adentraba en el cono de sombra de La Tierra, pero unos pocos, los más atentos y que lo siguieron con instrumentos ópticos como pueden ser telescopios, se dieron cuenta de algo más: Una luz azulada, que iluminaba una pequeña porción de la por otra parte completamente enrojecido disco lunar. Realmente un fenómeno extraño para quién no conozca los factores que intervienen a la hora de dar a este fenómeno celeste su familiar aspecto.

El científico atmosférico Richard Keen, de la Universidad de Colorado,lo explica: "La mayor parte de la luz que ilumina la Luna pasa a través de la Estratosfera, y se enrojece por la dispersión. Sin embargo, la que pasa a través de la Estratosfera superior penetra en la capa de ozono, que absorbe la luz roja y en realidad hace que el rayo emergente sea de luz más azul". Así, al observar un eclipse de Luna, estamos en realidad disfrutando de una auténtica imagen a contraluz de La Tierra y su atmósfera, llena de información sobre ella para quien es capaz de darse cuenta de toda la información que allí, escrita en el rostro lunar, se esconde.

La atmósfera terrestre vista a contraluz desde el espacio, que permite observar su estructura. La luz rojiza del Eclipse llega de la que cruza la Estratosfera, pero la que lo hace por la parte superior atraviesa la capa de Ozono, que la dota de un color azulado al absorber este elemento las frecuencias correspondientes al rojo. 
 
Desde la Luna, en ese momento momento, seríamos testigos de un eclipse de Sol. La diferencia es que La Tierra tiene una densa atmósfera capaz de transmitir, filtrar y dispersar la luz solar, rodeándose de un anillo luminoso rojizo, que ilumina la superficie lunar e impide que se sumerja en la oscuridad total, además de darle su color tan familiar. 

A Blue Blood Moon  

El borde del ozono en el eclipse de Luna

viernes, octubre 02, 2015

La asombrosa Caronte

La enorme luna de Plutón, en todo su esplendor, nos muestra las enormes fuerzas geológicas que un día la sacudieron.

Seguimos con la lenta pero imparable llegada de nuevas imágenes de la New Horizons, que poco a poco, superando el tremendo obstáculo que representa para las comunicaciones con la Tierra la enorme distancia a la que se encuentra combinado con su limitada capacidad en este aspecto (nunca hay que olvidar que hablamos de una sonda muy pequeña), nos está enviando el tesoro científicos que guarda en su memoria, todo aquello que acumuló durante las frenéticas horas que duró el sobrevuelo propiamente dicho. Y la última joya visual que tenemos ante nosotros nos lleva a la enorme compañera de Plutón, Caronte. Ya disponíamos de imágenes de ella, pero ahora nos llega la oportunidad de verla en alta resolución. Y como este primero, también en este caso nos deja, y ya es una maravilla costumbre, casi sin plabras.

Aunque algunos científicos señalaron la posibilidad de que Caronte fuera un mundo complejo, incluso con presencia, presente o pasada, de criovolcanes, la mayoría de los implicados en la misión New Horizons esperaban encontrar un monótono mundo lleno de cráteres, una sombra de su cercano compañero, en el que se tenían depositadas todas las esperanzas. En cambio lo que pudo ver no podría estar más lejos de esa idea: Había montañas, cañones, deslizamientos de tierra, variaciones en el color de la superficie y mucho más. "Pensábamos que las probabilidades de ver este tipo de características en un satélite de un mundo en el borde más alejado de nuestro sistema solar eran bajas", explica Ross Beyer, del equipo de misión."Pero no podríamos estar más encantados con lo que estamos viendo".

Las imágenes de alta resolución del hemisferio de Caronte, que New Horizons pudo observar en detalle (el que mira siempre hacia Plutón), tomadas el 14 de Julio y transmitidas a la Tierra el 21 de Septiembre, revelan detalles extraordinarios, como un cinturón de fracturas y cañones al norte de la ecuador, que se extiende como mínimo unos 1.600 kilómetros, de un extremo a otro de su rostro, pero que es probable que se extiendan también al otro lado, quizás rodando por completo a esta luna. Cuatro veces más largo que el Gran Cañón, y con doble de profundidad en algunos lugares, nos muestra hasta que punto Caronte fue sacudidas por colosales fuerzas geológicas, hasta el punto que casi parece como si su corteza se hubiera partido el dos, con un colosal acantilado que divide los 2 hemisferios, el caótico Norte del llano Sur.

Y esta diferencia hace aún más extraordinaria a este último, conocido como Vulcan Planum, ya que la menor cantidad de grandes cráteres observados indica que es notablemente más joven que su contrapartida norteña. La suavidad de las llanuras, así como la presencia de surcos y tenues crestas, son signos claros de un rejuvenecimiento a gran escala. Una posibilidad para explicar esta superficie lisa es un algún de actividad volcánica fría, llamado criovolcanismo."El equipo está discutiendo la posibilidad de que un océano de agua interno se podría haber congelado hace mucho tiempo, y el cambio de volumen resultante podría haber llevado a la formación de grietas abiertas, permitiendo la salida a la superficie de grandes cantidades de lava basadas en el agua", explica Paul Schenk, nuevo miembro del equipo New Horizons del Instituto Lunar y Planetario en Houston. O quizás aún está ahí, manteniendo una actividad criovolcánica que sigue modificando el rostro de Caronte.

La respuesta podría llegar los próximos meses, ya que incluso estás imágenes tan espectaculares no son el techo máximo. Otras, aún mejores, esperan el momento de viajar a la Tierra, junto con nuevos y reveladores datos del resto de sus instrumentos. Lejos de haber visto todo lo que nos podría ofrecer, lo mejor de Caronte puede que aún este por llegar. Plutón es un lugar extraordinario, que hizo lo mejor que puede hacer cualquier mundo explorado por primera vez: Sorprendernos con lo inesperado. Y su compañera de viaje parece que quiere demostrar que es igualmente merecedor de nuestro asombro.

La combinación de las imágenes de LORRI, en alta resolución pero en blanco y negro, con los datos de la MVIC (Multispectral Visual Imaging Camera) del instrumento Ralph, nos permite tener una visión precisa en extremo del rosto de Caronte, con una resolución de 0.8 Kilómetros/Píxel. La abrupta diferencia entre ambos hemisferios, y la abrupta frontera en forma de cañones y acantilados que las separa. Parece como si parte de la corteza más antigua hubiera sido borrada de la faz de esta luna por fuerzas geológicas colosales.

Comparación entre Plutón y Caronte, que aunque con tonos exagerados para resaltar las variaciones, muestre la gran diferencia entre la superficie del primero (formada por hielos de Nitrógeno, Metano y Monóxido de carbono) y la segunda (donde dominan los hielos de agua). El material que forma la mancha rojiza del polo de Caronte parece ser muy parecido al que vemos en el ecuador de Plutón, lo que aumenta el misterio sobre su historia pasada.

El concepto de los criovolcanes nos resulta exótico por ser la versión opuesta de nuestros volcanes, emitiendo una fría mezcla de agua, Amoniaco y Metano en lugar de ardiendo magma. Tritón, la luna de Neptuno, se considera un más que probable hogar para estos volcanes fríos, como sugieren las imágenes de la Voyager 2, que lo sobrevoló en 1989.

Volando sobre Caronte.

Pluto’s Big Moon Charon Reveals a Colorful and Violent History

jueves, octubre 01, 2015

El fantasma blanco

Mars Reconnaissance Orbiter nos deleita nuevamente con una avalancha marciana en plena caída hacia la llanura.

En unos días donde el protagonismo mediático de esta sonda se encuentra su descubrimiento (o mejor dicho, confirmación de lo que ya se sospechaba desde hace tiempo) de pruebas definitivas sobre la existencia de puntuales flujos de agua líquida en la superficie del planeta rojo en la actualidad, hablar de alguna de los otros "regalos" que esta extraordinaria sonda, y su no menos espléndida cámara HiRISE nos está ofreciendo puede parecer un poco fuera de lugar. Pero su actividad en tan amplia, y la cantidad de datos e imágenes que sigue enviado a la Tierra es tan enorme (más que todas las otras misiones orbitales actuales y pasadas juntas), que es bueno recordar que dicho descubrimiento es solo una pequeña parte del total de lo que, desde hace años, nos viene ofreciendo.

Y es que la observación constante de Marte en una resolución de unos pocos metros permite a la MRO acumular no pocas instantáneas espectaculares, de los altos volcanes de Tharsis hasta de profundidades de Valles Marineris, de las complejas formaciones polares hasta las manifestaciones meteorológicas que nos recuerdan que no es un planeta completamente muerto en ese aspecto, ofreciendo un asiento de primera fila para observar las grandes tormentas de polvo, la aparición y desaparición de los Dust Devil, el avance y el retroceso estacional de los hielos de dióxido de Carbono, las tenues formaciones nubosas, las nieblas del ocaso... el latido, al fin y al cabo, de un mundo dinámico y cambiante.

Una de las últimas, aunque no por excepcional, no deja de ser de una belleza extrema, ya que capta el momento en que un pequeño desprendimiento de hielo carbónico (aunque en realidad no tanto como parece, ya que mide más de 20 metros de un extremo a otro) se precipitaba desde las alturas de este acantilado situado en el Polo Norte de Marte. No es la primera vez que la MRO capta avalanchas marcianas, habituales en esta región cuando se encuentra ya cerca del Verano y las temperaturas se elevan paulatinamente (mientras que en el hemisferio Sur se aproxima el Invierno y el rover Opportunity se prepara para afrontar horas de gélida oscuridad), aunque en este caso, pillada "in fraganti", como flotando en el vacío, tiene sin duda una belleza dificil de describir con palabras. Un ejemplo de las maravillas de un planeta vivo que la MRO nos sigue ofreciendo hoy día.

La avalancha de escarcha precipitándose en el vacío en un color más cercano al real. En la parte superior se observan diversas capas de hielo, mientras por debajo la estratificada pared del acantilado, que se cree que es una serie de capas de material depositada por el ciclo de expansión y sublimación del hielo, siguiendo el ritmo climático del planeta a lo largo de miles de millones de años.

Una visión más amplia de la zona, uno de los acantilados que forman los bordes del casquete polar Norte, conocido como Mare Boreum.

El Polo Norte en conjunto, con su familiar forma espiral, reflejo de los patrones de viento dominantes.

Uno de los más espectaculares ejemplos de avalancha marciana captada anteriormente por la MRO, justo cuando ya había impactado contra la llanura y levantado una nueve de polvo de unos 200 metros de diámetro. No será recomendable para futuros exploradores humanos que se aproximen a las paredes de estos acantilados polares cuando llegue el Verano.

Mars Reconnaissance Orbiter, más allá del puntual brillo mediático que recientemente hemos visto con el tema del agua líquida en la superficie del planeta, lo lleva estudiándolo desde hace 9 años, generando un río de información que supera a cualquier otro vehículo jamás enviado al espacio profundo. 

Dynamic Mars