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domingo, junio 19, 2016

Post Vintage (189): Mundos al filo de la eternidad

Los últimos descubrimientos señalan que los primeros planetas del Universo pudieron formarse mucho antes de lo que se creía posible.

¿Que se necesita para construir un planeta como el nuestro? Básicamente lo que en astronomía se llama metales, término que engloba todos los elementos más pesados que el Hidrógeno y el Helio, que se formaron en el nacimiento mismo del Universo y podemos considerar como la química primordial a partir de la cual todo empezó a tomar forma. ¿Y cual es su origen? Del interior de las grandes estrellas, auténticas alquimistas cósmicas que al llegar al final de su vida estable explotan en forma de Supernova, lanzando su preciado tesoro químico, generados por las inmensas presiones y temperaturas que alcanzaron sus núcleos, que se mezcla con las nubes de gas destinadas a dar forma a las siguientes generaciones.

Por tanto la siguiente pregunta es evidente ¿En que momento en Universo tuvo suficientes metales para formar planetas? Existen mundos mucho más antiguos que La Tierra? O el nuestro, junto a los que estamos detectando en otras estrellas, forma parte de la primera generación planetaria? Es una pregunta interesante, podríamos decir que vital, en especial desde el punto de vista de nuestra búsqueda de posibles civilizaciones extraterrestres.

Y con una posible respuesta que está cambiando rápidamente. Hasta no hace demasiado la segundo opción parecía la más probable para la comunidad científica, que estimaba que el Universo no tuvo suficiente "material de construcción" hasta unos 6 ó 7.000 millones de años después de su nacimiento como para generar mundos terrestres. En el caso del Sistema Solar se calcula que el porcentaje de metales en la nebulosa de donde nació era aproximadamente de un 2%, y parecía dificil que, con cifras muy inferiores, pudiera ocurrir lo mismo.

El descubrimiento de los primer exoplanetas, todos ellos en estrellas con igual o mayor metalicidad que el Sol (es decir, nacidos en la misma época que o incluso más tarde) apoyaron aún más esta idea.

Sin embargo el telescopio espacial Kepler está cambiado rápidamente este paradigma gracias a los miles de planetas candidatos hasta la fecha,y donde más de un tercio son pequeños mundos rocosos, un salto radical con respecto a las cifras previas, donde este tipo de mundos era una fracción mínima del total. Pero lo más importante es que muchos de ellos se encuentran en órbita en estrellas de baja metalicidad, lo que implica no solo que nacieron mucho antes que el Sol sino que la baja cantidad de metales no fue obstáculo para la formación de cuerpos de pequeño tamaño, es decir mundos de superficie sólida, rocosos como el nuestro. No sabemos aún donde estaría el límite inferior, pero posiblemente con una décima parte de los estimados para la nebulosa solar el proceso ya resultaría mucho más dificil o directamente imposible.

Igualmente resulta interesante que los planetas gigantes, tipo Júpiter, se concentran principalmente en las estrellas de alta metalicidad, lo que encaja con la idea de que estos nacen inicialmente como mundos rocosos, pero crecen tanto (hasta 10 masas terrestres) que finalmente su gravedad atrae hacia si buena parte del gas de la nebulosa planetaria. Por eso mismo en las estrellas con niveles bajos apenas estarían presentes (con algunas excepciones), ya que la presencia de metales era demasiado limitada permitir un crecimiento excesivo de los planetas en formación.

¿En que punto temporal cruzamos el umbral, el punto en que el Universo (aunque este posiblemente fue ligeramente diferente en cada galaxia) pudo formar sus primeros mundos? Bajo este nuevo prisma, que nos ofrece Kepler, bien podríamos hacerlo retroceder hasta los 8, 10, o tal vez 12.000 millones de años en el pasado. Es decir, podrían haberse formado mundos habitables, quizás parecidos a La Tierra, en un momento tan temprano como apenas 2.000 millones de años después del Big Bang. O lo que es lo mismo, miles de millones de años antes el Sol y La Tierra iniciaran su proceso de nacimiento.

Las implicaciones de algo así son enormes en el eterno debate sobre la existencia o no de civilizaciones extraterrestres y si estas pueden o no coincidir en el tiempo, sintetizada en la famosa Paradoja de Fermi:¿Por qué, dado el número de estrellas y planetas que existen y la edad del Universo, no hay civilizaciones alienígenas que hayan encontrado la Tierra? ¿Dónde están?

Si las primeras formas de vida aparecieron hace entre 12 y 13 millones de años en mundos tan antiguos, las hipotéticas civilizaciones inteligentes (suponiendo que hubieran sobrevivido hasta la actualidad, evidentemente) estarían miles de millones de años por delante de nosotros a nivel tecnológico y evolutivo, y sus posibles intereses (o lo que fuera que seres tan avanzados tuvieran) quizás quedarían muy lejos de las primitivas criaturas que verían arrastrarse en una bola de barro húmeda llamada La Tierra y situada en un rincón apartado de la Galaxia. Quizás civilizaciones que son muchos miles de millones de años más antiguas emplearían su tiempo, como imaginaron muchos visionarios, desviando la energía de los agujeros negros o viviendo dentro de Esferas de Dyson...

O quizás, puestos a imaginar, están aquí y no somos capaces de verlos, como una hormiga en la sabana no pude ver ni comprender al elefante que camina junto a ella. O es justo al contrario, realmente estamos solos. La misma inmensidad del Cosmos y lo poco que realmente sabemos hace que todas las posibilidades sean potencialmente válidas.

El examen de esta pequeña porción de la bóveda celeste por parte de Kepler reveló miles de posibles planetas y cambió de forma radical nuestras ideas previas en que momento pudieron formarse los primeros mundos terrestres.

De momento solo podemos imaginar lo que se esconde, o no, entre las estrellas, y como serían esos mundos antiguos, nacidos casi con el propio Universo.

Mundos antiguos, civilizaciones antiguas. Pero si existen mejor que no sean tan conflictivas...

¿Qué edad tienen los primeros planetas del Universo?  

How Old are the First Planets?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Unas imágenes preciosas parar ilustrar el Post. Por cierto, también me gusta mucho el nuevo Encabezado del Blog tanto la imagen como la frase.
Saludos!