
El descubrimiento de la radiación de fondo de microondas en 1965 era, aparentement,e una prueba sólida del nacimiento del Cosmos, pero tenia un grave problema...y es que parecía totalmente homogenea, sin variaciones, lo que era un problema, pues para explicar la formación de las Galaxias y otras estructuras cósmicas era necesario que existieran irregularidades en ella, puntos "calientes" que fueran las "semillas" alrededor de las cuales se agrupara la materia y diera forma al Universo tal y como lo conocemos. Pero no había nada. Quizas la teoría del Big Bang, tal como se imaginaba, estaba equivocada?
Para intentar dar una respuesta definitiva, la NASA construyó el satelite COBE, un proyecto que sufrió muchos retrasos, entre otros motivos porque incialmente estaba previsto que viajara a bordo de uno de los transbordadores espaciales, que suspendieron sus vuelos tras el desastre del Challenger en 1986...finalmente, el 18 de Noviembre de 1989, fue puesto en órbita mediante un cohete Delta y empezó a rastrear durante 4 años la bóveda celeste.
Finalmente, el 23 de Abril de 1992, se anunció que se había detectado las esperadas irregularidades en el fondo de microondas, tal como vemos en la imagen superior...eran realmente pequeñas, con variaciones de temperatura del orden de apenas 1/100.000, pero allí estaban y con ellas se encajaba una parte fundamental del puzzle Cósmico. No fue este la única aportación científica del COBE, pero para la historia quedó como el responsable de este trascendental descubrimiento, que dió tantas respuesta como generó nuevos interrogantes a desvelar para aquellos que llegaron tras el.


COBE Satellite Marks 20th Anniversary
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