Ultimas imágenes de Curiosity

El viaje de Curiosity. Sol 0-1526.(Diego Fraiese)
En las oscuras dunas de Murray Buttes.

viernes, noviembre 04, 2016

Un desastre a todo color

Mars Reconnaissance Orbiter nos ofrece nuevas y mejores imágenes del lugar de caída de Schiaparelli.

Perder un explorador robótico en otro mundo significa habitualmente ya no saber más de el y quedar para siempre como un enigma por resolver. Pero no ocurre eso en Marte. Con 6 sondas en órbita (más dos rovers de superficie), y con muchas más que llegarán en el futuro, hace tiempo que perdió el halo de misterio como un rojizo punto en la distancia y se convirtió en un lugar cada vez más familiar. Es un proceso inevitable que ya no tiene marcha atrás. Y por eso no existen desapariciones. Puede llegar rápido, o puede tardar más tiempo, pero tarde o temprano, tendremos la oportunidad de ver al vehículo caído y saber que ocurrió exactamente. 

La pérdida de Schiaparelli fue la nota negativa del por otro lado exitosa llegada de la ExoMars, y aunque se puedo reunir una gran cantidad de datos enviados por ella durante el descenso (y que no dejaba de ser el objetivo) fue una decepción evidente. Poder descubrir donde se precipitó y revelar sus restos era una de las claves para entender mejor lo ocurrido, y la Mars Reconnaissance Orbiter, con su potente cámara HiRISE, no tardo en encontrarla. Aunque la zona estaba bien delimitada, no dejaba de ser poco menos que un punto en la inmensidad. Pero nuevamente esta sonda demostró ser nuestros mejores ojos sobre el planeta rojo.

El 25 de Octubre nos ofreció las primeras imágenes. Un paracaídas desplegado, aún atado a la parte superior del escudo térmico, el lugar donde termino la parte inferior, y finalmente un punto negro allí donde se cree que se precipitó Schiaparelli después de que sus impulsores de frenaron se apagaran antes de tiempo, aún a entre 1 y 2  Kilómetros de altura, y terminara en una fatídica caída libre y sin control. Que posiblemente terminó de forma explosiva, ya que apenas gastó el combustible al apagarse los ya mencionados impulsores después de solo 3 o 4 segundos de activación. Como resultado dejó atrás, como único testimonio de su existencia, un oscuro cráter.

Pero se necesitaba más observaciones, que permitiera comparar la escena bajo diferente iluminación, y definir algunas características, cuya naturaleza no estaba clara. Por eso poco después, el 1 de Noviembre, Mars Reconnaissance Orbiter realizó nuevas observaciones, esta vez en color. Y con ello se pudieron disipar algunas dudas.

Como Schiaparelli impactó contra la superficie, a una velocidad estimada de 300 Kilómetros/Hora, los patrones radiales oscuros que se extienden desde el "punto cero" se interpretan como la eyección de material resultante, tal como provocaría el impacto de un meteorito, excavando así un pequeño cráter. Pero en la imagen anterior, no estaba claro si los píxeles relativamente brillantes y los grupos de píxeles dispersados que se observan alrededor del impacto eran fragmentos del módulo o simple "ruido" de la imagen. Ahora se puede afirmar que menos los cuatro puntos más brillante son reales, ya que aparecen están en la misma ubicación en las dos observaciones, y tienen un color blanco, inusual para esta región de Marte. Lo mismo se aplica para el escudo térmico, que muestra señales de brillantes fragmentos dispersos alrededor del punto de caída.

También el paracaídas muestra novedades, en este caso un evidente cambio en su posición, que se atribuye a rachas de viento. Algo parecido que se observó en el que formó parte del equipo de descenso de Curiosity, así que no es una sorpresa, aunque no por ello resulta menos interesante. Especialmente porque nos informa de las condiciones climáticas reinantes.

En resumen, unas impresionantes imágenes en color de un desastre igualmente notable, del que esperamos se extraigan los datos y conclusiones suficientes como para asegurar que la llegada del rover ExoMars, el aterrizaje donde de verdad se pondrá en juego años y años de trabajo y esperanzas, sea un éxito y no comparta el mismo triste destino de. Si así es, si de verdad lo logra, Schiaparelli podrá descansar en paz con la sensación de que, a pesar de todo, cumplió su misión.

Los cambios en la posición del paracaídas, movido por rachas de viento que podemos intuir llegaron desde la parte superior derecha de la imágen. 

Schiaparelli Impact Site on Mars, in Color