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El viaje de Curiosity. Sol 0-1526.(Diego Fraiese)
En las oscuras dunas de Murray Buttes.

lunes, abril 25, 2016

La araña de hielo

Explorando esta extraña estructura situada en el limbo de Plutón.

"Oh, que enredada red tejió su geología", comenta Oliver White, miembro del equipo de geología de la misión New Horizons. "El patrón formado por estas fracturas no se parece a nada que hayamos visto en el sistema solar exterior, y demuestra una vez más que en cualquier lugar nos fijamos en Plutón, vemos algo diferente". Y ciertamente así es. Nuestra mirada suele centrarse en el centro de su disco, allí donde residen elementos tan espectaculares como Sputnik Planum, las montañas Hillary o el posible volcán Wright Mons. Pero en sus bordes, en los límites de lo que la sonda pudo ver durante su fugaz sobrevuelo, también se esconden sorpresas y misterios por explicar.

Uno de ellos es lo que ahora se conoce, de forma informal, como la "araña de hielo", una red de 6 extensas fracturas que convergen a un punto concreto. Las más largas están alineadas de norte a sur, y el mayor de todas, Sleipnir Fossa, tiene más de 580 kilómetros de longitud. La fractura alineada de este a oeste es más corta, apenas 100 kilómetros. Al norte y al oeste, las fracturas se extienden a través las onduladas llanuras norte, mientras que al extenderse al sur, cortan a través del terreno aplanado denominado informalmente Tártaro Dorsa. Curiosamente, el interior de las "patas" de la araña muestran notables depósitos rojizos, posiblemente las mismas tolinas que dotan a Plutón de esa misma tonalidad.

Los científicos de la New Horizons creen que las fracturas vistas en otro lugar en Plutón - que tienden a distribuirse en paralelo - están causadas por la expansión a escala global de la corteza de agua-hielo. Sin embargo el caso de la araña es diferente, dado su curioso patrón radiante. Se especular que pudo ser causada por una fuente concentrada de estrés bajo el punto en el que convergen las fracturas,  por ejemplo, debido a un flujo de material brotando desde debajo de la superficie.

Existen ejemplos de ello en otros mundos, como Venus o Mercurio, pero estamos hablando de cuerpos celestes completamente diferentes en su morfología y composición. Verlo algo parecido en un pequeño mundo helado más pequeño que la Luna es inesperado. Aunque como todo lo que estamos viendo de Plutón lo es, quizás lo inesperado sería encontrar algo previsible y "normal". Y nos sentimos afortunados por ello.

Situación de la araña de hielo.

Icy ‘Spider’ on Pluto