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El viaje de Curiosity. Sol 0-1526.(Diego Fraiese)
En las oscuras dunas de Murray Buttes.

martes, abril 12, 2016

Caída y resurgimiento

Recuperado el control del telescopio espacial Kepler después de que este entrara en modo de emergencia. 

No han sido horas sencillas para la NASA. Aunque ya veterano y sin la capacidad de antaño, sigue siendo, gracias a un nuevo planteamiento de las observaciones que le permitió continuar su caza de exoplanetas pese a no tener ya operativos de 2 de las 4 ruedas de reacción con los cuales podía orientarse con precisión, una herramienta de valor incalculable para los buscadores de nuevos mundos. Perderlo habría sido un duro golpe, y eso es lo que podrían haber ocurrido el pasado 7 de Abril, cuando sonaron todas las alarmas: Algo malo, muy malo, le estaba ocurriendo.

Antes de eso, el 23 de Marzo, Kepler puso punto final a su anterior campaña de observación, y después de enviar todos los datos a la Tierra desde su lejana posición, en órbita solar y en ese momento a 120 millones de Kilómetros de nosotros, fue puesta en lo que se conoce como Estado de Punto de Reposo (PRS), con la antena del telescopio espacial apuntada hacia la Tierra y que opera en un modo de bajo consumo de combustible, con las ruedas de reacción aún operativas en reposo para evitar mayor desgaste.

Una pausa a la espera de iniciar la conocida como 9ª campaña de observación, en la que fijaría su mirada hacia el centro de la Vía Láctea, intentando captar nuevos planetas de una forma novedosa para Kepler: Mediante mini-lentes gravitatorios. Cuando un posible planeta pasara delante de una estrella, su luminosidad aumentaría ligeramente a causa de la distorsión en el tejido espacio-tiempo que la gravedad de estos provocarían. La mirada se centrarían en el corazón galáctico precisamente por ser la región con mayor densidad estelar.

Sin embargo, durante el contacto con Kepler programado para el pasado 7 de abril, los ingenieros de operaciones descubrieron que el telescopio había entrado en modo de emergencia (EM), el nivel de actividad más bajo. Y que llevaba en este estado desde hacia 36 horas. Rápidamente la misión pasó a estado de emergencia, suspendiendo toda actividad y dando prioridad absoluta a intentar recuperar el control. Nada sencillo si se tiene en cuenta que, a causa de la gran distancia que hay ahora mismo entre Kepler y la Tierra, una señal entre ambas tarda alrededor de 13 minutos en cubrir el abismo que las separa.

Fueron horas que se hicieron eternas, más de 48 horas de espera e incertidumbre, hasta que el Domingo en la mañana finalmente se recuperaba el control de Kepler y se le hacia salir del modo de emergencia. Lo peor ya había pasado. Sin embargo, de momento, permanece en estado de reposo, a la espera de dilucidar las cusas de este evento crítico, el primer EM al que se enfrenta desde que fue lanzado. Aunque se había sugerido que el origen estaba en sus ruedas de reacción, ya que parecía coincidir que el inicio de las maniobras para ajustar el campo de visión hacia el centro galáctico, en realidad el evento ocurrió 14 horas antes de que estas comenzaran, lo que descarta esta posibilidad. 

La investigación continúa, pero lo importante es que la Kepler salió del fondo de un pozo del que podría haber caído para siempre. Pronto regresará a la actividad científica, iniciando la ya mencionada 9ª campaña. Y después, cuando esta concluya el 1 de Julio, sabremos si sigue adelante con una 10ª o le llegó la hora, ahora si, de entrar en el sueño eterno.

Un largo fin de semana para el equipo de Kepler, aunque con un final feliz.

La 9ª campaña. Buscando planetas a partir de los aumentos de luminosidad de estrellas situadas en dirección al centro de la Galaxia.

La misión K2, una genial improvisación que permitió, una vez perdida una 2ª rueda de reacción, seguir utilizando el telescopio una vez perdida la capacidad de mantener la precisión necesaria para observar una región previamente seleccionada del firmamento de forma continua. Ahora, utilizando la presión misma de la luz solar para logar cierto grado de estabilidad, observa diversas zonas durante cierto tiempo, cambiando a otra a medida que se desplaza alrededor del Sol. De monitorizar una permanentemente, pasó a hacerlo con diversas en periodos de tiempo más limitado. Aún así sigue acumulando descubrimientos.

Mission Manager Update: Kepler Recovered from Emergency and Stable