Así es el primer borrador del presupuesto de la nueva administración norteamericana para la NASA de cara al próximo año.
Como ya es tradicional, en un proceso que se repite anualmente, llega el momento en que las diversas propuestas para la financiación de la agencia espacial norteamericana comienzan su largo camino de presentación y discusión, diversas versiones presentadas por las diversas instituciones del gobierno de los EEUU, que con el tiempo deberán converger en una sola. Por ello ninguna de las cifras de las que hablaremos tiene validez real alguna, al menos de momento, ya que son solo eso, propuestas, pero sirven para poner, utilizando una expresión popular, las "cartas sobre la mesa".
Y si la de la Casa Blanca de Obama siempre fue interesante y fuente de controversia, la de esta año, con el peculiar personaje que ocupa ahora el Despacho oval, no podía ser menos. Y en realidad incluso generando una expectación mucho mayor.¿Con que nos sorprendería esta nueva administración?¿Sufriría la NASA un fuerte golpe presupuestario, como de hecho, menos defensa y seguridad interna, parece que sufrirán casi todas las agencias gubernamentales? Mantendría la apuesta por el SLS? Como quedaría la exploración interplanetaria, tan golpeada por la administración Obama? Y las ciencias de la Tierra? Ahora tenemos una versión inicial, aún incompleta pero ya orientativa, de lo que la administración Trump planea para los próximos años.
Conclusión? Luces y sombras. Veamos los detalles más importantes:
- Presupuesta general: La NASA recibiría 19.100 millones de dólares, unos 200 millones menos que en presupuesto anterior. Puede parecer una mala noticia, pero viendo los recortes masivos que se piden para casi todas las otras agencias gubernamentales, se puede decir que se escapa relativamente indemne del trance.
- Exploración interplanetaria: La administración Trump pide 1.900 millones para ella, lo que supone un aumento extraordinario con respecto a años anteriores, donde Obama siempre fue reticente y era habitual que propusiera recortes un año tras otro. Es con diferencia la más beneficiada, y se incluye presupuesto para el Mars Rover 2020 y la sonda Europa Clipper, aunque en este último caso sin la inclusión de un módulo de superficie. "Para preservar
el equilibrio de la cartera científica de la NASA y mantener la
flexibilidad para llevar a cabo las misiones que se determinó son más
importante por la comunidad científica, el Presupuesto no proporciona
financiación para una misión multimillonaria para aterrizar en Europa", resume la propuesta.
- Cancelación de ARM: Acrónimo de Asteroid Redirect Mission, esta curiosa propuesta, que planteaba la captura de un pequeño asteroide, llevarlo a la órbita lunar, y una vez ahí poder ser estudiado por una misión tripulada, ya parecía algo extraña y con muchos factores discutibles. Ahora la administración Trump pedirá su cancelación por su coste.
- SLS y Orión: El futuro supercohete y la nave tripulada de la NASA reciben apoyo total, asignándole 3.700 millones de Dólares, con el objetivo, según el documento ahora presentado, de "enviar astronautas estadounidenses a misiones en el espacio profundo", haciendo énfasis en la idea de futuros viajes tripulados a Marte.
- Ciencias de la Tierra: La gran apuesta de Obama, hacia la que dirigió los mayores esfuerzos presupuestarios, y la gran "enemiga" de Trump, cuyas opiniones, tanto de el como de la gente que lo rodea, sobre temas como el Cambio Climático y la protección ambiental es bien conocida. Por tanto no resulta sorprendente que reciba una de los mayores golpes, una rebaja del 13% del presupuesto con respecto al anterior, hasta los 1.800 millones. Puede parece relativamente pequeño, pero podría llevar a la cancelación de hasta tres misiones en desarrollo, y el fin de las imágenes del observatorio DSCOVR.
- Oficina de
educación (parte de la dirección de ciencias): Eliminada, debido a
que realiza funciones que son "duplicación de otras partes de la
agencia".
Es solo una versión preliminar, donde aún faltan cifras para la ciencia, la ISS, la astrofísica y el estudio del Sol, el James Webb, o los vuelos comerciales (se recalca el apoyo al sector privado, aunque sin ofrecen aún directrices futuras) y ciertamente es solo un borrador, a la que le queda mucho camino y discusiones con las dos cámaras del gobierno, que presentarán sus propias propuestas, en una "lucha" donde terminará surgiendo una versión de compromiso. Pero ya ofrece una pequeña idea de hacia donde pueden ir las directrices de Trump en este aspecto los próximos años.¿Que os parece?
Las dos perjudicadas de este presupuesto inicia, el módulo de aterrizaje para Europa y la misión ARM. Veremos si el largo camino ahora iniciado hasta el presupuesto definitivo implica el "rescate" de alguna de ellas. Más probable en el caso del primero, que fue una imposición del Congreso a la NASA, que la segunda.
Europa Clipper, que afrontó una clara hostilidad por parte de la Administración Obama, parece tener con Trump el camino despejado.
El SLS, la cápsula Orión y el viaje a Marte, otra de las ganadoras en este primero borrado.
Trump's first budget proposal is out. Here's how NASA fared
viernes, marzo 17, 2017
El espacio según Trump
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Agencias espaciales,
Marte
jueves, marzo 16, 2017
Los mundos de Webb
TRAPPIST-1, un sistema planetario ideal para este futuro coloso espacial.
Con su lanzamiento previsto para la segunda mitad de 2018, uno de sus objetivos principales es determinar las composición química de la atmósfera de planetas situados en órbita alrededor de otras estrellas, utilizando para ello la espectroscopia, un método que analiza la luz separándole en diferentes longitudes de onda para identificar así sus componentes químicos (por sus firmas únicas) atmosféricos. Buscará especialmente biomarcadores, como el Ozono y el Metano, que podrían ser generados a partir de procesos biológicos. Después de haber llegado al límite de nuestra capacidad actual de observación de otros mundos, el James Webb romperá este teórico techo de cristal para llevarnos mucho más allá.
Todo esto teóricamente, ya que dependía podíamos encontrar unos objetivos perfectos para el, donde aplicar plenamente sus enormes capacidades. Y como si respondiera a nuestra llamada, el Universo nos ofreció recientemente precisamente lo que Webb necesitaba, es decir mundos terrestres, en su zona habitable y relativamente cerca de nosotros para que este pudiera captar su luz de forma clara. TRAPPIST-1 e, f g, 3 de los planetas del sistema de 7 recientemente detectado en esa pequeña estrella, y de los que podrá estudiar sus características atmosféricas con total claridad. "Hace dos semanas, te habría dicho que Webb puede hacer esto en teoría, pero en la práctica habría requerido un objetivo casi perfecto. Bueno, justo nos han dado tres objetivos casi perfectos", explica Shawn Domagal-Goldman, astrobiólogo del Goddard Space Flight Center de la NASA.
"Estos son los mejores planetas del tamaño de la Tierra para que el Telescopio Espacial James Webb los pueda estudiar en profundidad, tal vez durante toda su vida", explica Hannah Wakeford, del Goddard Space Flight Center, donde ingenieros y científicos están actualmente sometiéndolo a todo tipo de pruebas técnicas y de resistencia, y que será capaz de ver estos planetas en el infrarrojo, más allá de las capacidades que tenemos actualmente. "El telescopio Webb aumentará la información que tenemos sobre estos planetas inmensamente. Con la cobertura de longitud de onda extendida seremos capaces de ver si sus atmósferas tienen agua, metano, monóxido de carbono, dióxido y / u oxígeno".
El número de planetas de este sistema también permitirá nuevas investigaciones en el campo de la planetología. "Este es el primer y único sistema que tiene siete planetas de tamaño tierra, y donde tres están en la zona habitable de la estrella", añade Wakeford. "Es también el primer sistema lo bastante brillante y lo suficientemente pequeño para permitirnos mirar cada una de sus atmósferas. Cuanto más podamos aprender acerca de estos exoplanetas, más podemos entender cómo nuestro propio Sistema Solar llegó a ser tal y como es. Con siete planetas de tamaño de la Tierra, podemos ver las diferentes características que hacen que cada uno de ellos únicos y determinar las conexiones críticas entre las condiciones de un planeta y los orígenes".
Todo ello promete grandes momentos para el James Webb. Y lo que es aún más notable, de forma muy rápida, ya que no es dificil imaginar que TRAPPIST-1 será su primer gran objetivo una vez esté plenamente operativo. Según lo que encuentre, quizás EL mayor de toda su misión.
Así será su lento y delicado despliegue una vez lanzado. Una nueva puerta al Universo se abrirá con el.
Si existe algo parecido a señales químicas que delante actividad biológica en TRAPPIST-1 e, f y g, el James Webb la encontrará.
Infografía: El telescopio espacial James Webb.
Probing Seven Worlds with NASA's James Webb Space Telescope
Con su lanzamiento previsto para la segunda mitad de 2018, uno de sus objetivos principales es determinar las composición química de la atmósfera de planetas situados en órbita alrededor de otras estrellas, utilizando para ello la espectroscopia, un método que analiza la luz separándole en diferentes longitudes de onda para identificar así sus componentes químicos (por sus firmas únicas) atmosféricos. Buscará especialmente biomarcadores, como el Ozono y el Metano, que podrían ser generados a partir de procesos biológicos. Después de haber llegado al límite de nuestra capacidad actual de observación de otros mundos, el James Webb romperá este teórico techo de cristal para llevarnos mucho más allá.
Todo esto teóricamente, ya que dependía podíamos encontrar unos objetivos perfectos para el, donde aplicar plenamente sus enormes capacidades. Y como si respondiera a nuestra llamada, el Universo nos ofreció recientemente precisamente lo que Webb necesitaba, es decir mundos terrestres, en su zona habitable y relativamente cerca de nosotros para que este pudiera captar su luz de forma clara. TRAPPIST-1 e, f g, 3 de los planetas del sistema de 7 recientemente detectado en esa pequeña estrella, y de los que podrá estudiar sus características atmosféricas con total claridad. "Hace dos semanas, te habría dicho que Webb puede hacer esto en teoría, pero en la práctica habría requerido un objetivo casi perfecto. Bueno, justo nos han dado tres objetivos casi perfectos", explica Shawn Domagal-Goldman, astrobiólogo del Goddard Space Flight Center de la NASA.
"Estos son los mejores planetas del tamaño de la Tierra para que el Telescopio Espacial James Webb los pueda estudiar en profundidad, tal vez durante toda su vida", explica Hannah Wakeford, del Goddard Space Flight Center, donde ingenieros y científicos están actualmente sometiéndolo a todo tipo de pruebas técnicas y de resistencia, y que será capaz de ver estos planetas en el infrarrojo, más allá de las capacidades que tenemos actualmente. "El telescopio Webb aumentará la información que tenemos sobre estos planetas inmensamente. Con la cobertura de longitud de onda extendida seremos capaces de ver si sus atmósferas tienen agua, metano, monóxido de carbono, dióxido y / u oxígeno".
El número de planetas de este sistema también permitirá nuevas investigaciones en el campo de la planetología. "Este es el primer y único sistema que tiene siete planetas de tamaño tierra, y donde tres están en la zona habitable de la estrella", añade Wakeford. "Es también el primer sistema lo bastante brillante y lo suficientemente pequeño para permitirnos mirar cada una de sus atmósferas. Cuanto más podamos aprender acerca de estos exoplanetas, más podemos entender cómo nuestro propio Sistema Solar llegó a ser tal y como es. Con siete planetas de tamaño de la Tierra, podemos ver las diferentes características que hacen que cada uno de ellos únicos y determinar las conexiones críticas entre las condiciones de un planeta y los orígenes".
Todo ello promete grandes momentos para el James Webb. Y lo que es aún más notable, de forma muy rápida, ya que no es dificil imaginar que TRAPPIST-1 será su primer gran objetivo una vez esté plenamente operativo. Según lo que encuentre, quizás EL mayor de toda su misión.
Si existe algo parecido a señales químicas que delante actividad biológica en TRAPPIST-1 e, f y g, el James Webb la encontrará.
Infografía: El telescopio espacial James Webb.
Probing Seven Worlds with NASA's James Webb Space Telescope
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miércoles, marzo 15, 2017
Un océano a las puertas
El agua líquida de Encélado podría estar mucho más cerca de la superficie de lo estimando inicialmente.
En 6 de Noviembre de 2011 Cassini realizó un sobrevuelo cercano de esta pequeña pero fascinante luna. Uno más de las decenas realizados a lo largo de los años de misión en Saturno. Sin embargo este fue especial un aspecto concreto, ya que en su transcurso se logró realizar las únicas observaciones en alta resolución en el espectro de onda de las microondas del polo sur, la zona donde se concentra toda su actividad geológica, o al menos la más espectacular, es decir sus géisers de vapor de agua helada. Y desde entonces esos datos, valiosos como el Oro más puro, no han dejado de ser analizados. Una perseverancia que ahora ofrece resultados trascendentales, ya que indicarían que el océano de agua que se esconde bajo la superficie helada podría estar a solo un par de Kilómetros por debajo de ella.
"Estas observaciones proporcionaron una visión única de lo que ocurre debajo de la superficie y muestran que los primeros metros bajo la superficie de la zona que investigamos, aunque a un nivel glacial de 50-60 K, son mucho más cálidos de lo que habíamos esperado: Probablemente hasta 20 K por encima de lo estimado. Esto no puede explicarse sólo como resultado de la iluminación del Sol y, en menor medida, del calor que radia Saturno, por lo que debe haber una fuente adicional", explica Alice Le Gall, miembro asociado el equipo de radar de Cassini y que lideró este nuevo estudio.
Las observaciones utilizadas por Alice y sus colaboradores abarcan una franja estrecha, en forma de arco, de la región polar sur, de unos 500 km de largo y 25 km de ancho, situada a al norte de las famosos "Rayas de Tigre", las fracturas por donde las plumas de vapor salen expulsadas al espacio. Debido a las limitaciones operacionales del sobrevuelo de 2011, no fue posible obtener observaciones por microondas de las propias fracturas, pero a cambio se pudo observar que era una situación que se extendía mucho más allá de ellas. "La anomalía térmica que vemos en el espectro de microondas es especialmente pronunciada en tres fracturas que no son diferentes de las rayas de tigre, excepto que no parecen estar activas en este momento".
Estas fracturas aparentemente inactivas apuntan a un carácter dinámico de la geología de esta luna, que podría haber experimentado varios episodios de actividad en diferentes lugares durante su historia pasada. Pero más interesante resulta que, incluso si las observaciones cubren sólo un pequeña zona de los terrenos polares del sur, es probable que toda la región puede experimentar la misma anomalía positiva de temperaturas, lo que podría indicar que el océano de agua esta, en esta región, muy cerca del superficie, quizás tanto como a sólo 2 km. Algo que por otro lado encaja con otro estudio, esta vez en 2016, que indicaba un grosor medio de la corteza de hielo de entre 18-22 km, pero que podría reducirse a menos de 5 km en el polo sur.
Alice y sus colaboradores piensan que la fuente de este calor interno está vinculado al ciclo de marea de sufre esta luna a lo largo de su órbita excéntrica alrededor de Saturno. Eso genera una fuerte tensión en la corteza, propiciando la formación de fallas y fracturas mientras que al mismo tiempo calienta las capas subterráneas. Un efecto que sería notablemente intenso en el polo sur, ya que al ser la corteza más delgada se deforma en mayor medida, liberando en el proceso aún más calor y contribuyendo a mantener el agua en forma líquida "Este descubrimiento abre nuevas perspectivas respecto a la formación de condiciones habitables en las lunas heladas de los planetas gigantes", explica Nicolas Altobelli, científico de la misión Cassini."Si el mar subterráneo de Encelado está realmente tan cerca de la superficie como indica este estudio, entonces una misión futura a esta luna con un instrumento de sondeo de radar penetrante de hielo podría ser capaz de detectarlo".
Un elemento más que añade, si es eso posible, aún más interés biológico a este mundo de apenas 500 Kilómetros de diámetro. Todos los elementos para que así sea están ahí, y aunque posiblemente tardaremos mucho en regresar, dada que otros mundos, como Marte y Europa, reclaman y reclamarán en el futuro todo el interés, ya sabemos que así fuera, en la distancia, un pequeño mundo extraordinario esperará siempre nuestro retorno.
Las famosas rayas del tigre de Encélado, donde se concentra, al menos actualmente, la actividad geotermal de esta pequeña luna. La franja de colores naranjas indica la zona observada en alta resolución en el espectro de las microondas y utilizada para este nuevo estudio, con las partes amarillentas indicando los lugares donde la anomalía térmica es más intensa, y que coinciden con fracturas en la corteza, hoy día sin signos de actividad, pero que podrían haberlo estad en el pasado.
El océano global de Encélado, que los años de intenso trabajo de Cassini han ido revelando.
The South Pole of Enceladus in microwaves
En 6 de Noviembre de 2011 Cassini realizó un sobrevuelo cercano de esta pequeña pero fascinante luna. Uno más de las decenas realizados a lo largo de los años de misión en Saturno. Sin embargo este fue especial un aspecto concreto, ya que en su transcurso se logró realizar las únicas observaciones en alta resolución en el espectro de onda de las microondas del polo sur, la zona donde se concentra toda su actividad geológica, o al menos la más espectacular, es decir sus géisers de vapor de agua helada. Y desde entonces esos datos, valiosos como el Oro más puro, no han dejado de ser analizados. Una perseverancia que ahora ofrece resultados trascendentales, ya que indicarían que el océano de agua que se esconde bajo la superficie helada podría estar a solo un par de Kilómetros por debajo de ella.
"Estas observaciones proporcionaron una visión única de lo que ocurre debajo de la superficie y muestran que los primeros metros bajo la superficie de la zona que investigamos, aunque a un nivel glacial de 50-60 K, son mucho más cálidos de lo que habíamos esperado: Probablemente hasta 20 K por encima de lo estimado. Esto no puede explicarse sólo como resultado de la iluminación del Sol y, en menor medida, del calor que radia Saturno, por lo que debe haber una fuente adicional", explica Alice Le Gall, miembro asociado el equipo de radar de Cassini y que lideró este nuevo estudio.
Las observaciones utilizadas por Alice y sus colaboradores abarcan una franja estrecha, en forma de arco, de la región polar sur, de unos 500 km de largo y 25 km de ancho, situada a al norte de las famosos "Rayas de Tigre", las fracturas por donde las plumas de vapor salen expulsadas al espacio. Debido a las limitaciones operacionales del sobrevuelo de 2011, no fue posible obtener observaciones por microondas de las propias fracturas, pero a cambio se pudo observar que era una situación que se extendía mucho más allá de ellas. "La anomalía térmica que vemos en el espectro de microondas es especialmente pronunciada en tres fracturas que no son diferentes de las rayas de tigre, excepto que no parecen estar activas en este momento".
Estas fracturas aparentemente inactivas apuntan a un carácter dinámico de la geología de esta luna, que podría haber experimentado varios episodios de actividad en diferentes lugares durante su historia pasada. Pero más interesante resulta que, incluso si las observaciones cubren sólo un pequeña zona de los terrenos polares del sur, es probable que toda la región puede experimentar la misma anomalía positiva de temperaturas, lo que podría indicar que el océano de agua esta, en esta región, muy cerca del superficie, quizás tanto como a sólo 2 km. Algo que por otro lado encaja con otro estudio, esta vez en 2016, que indicaba un grosor medio de la corteza de hielo de entre 18-22 km, pero que podría reducirse a menos de 5 km en el polo sur.
Alice y sus colaboradores piensan que la fuente de este calor interno está vinculado al ciclo de marea de sufre esta luna a lo largo de su órbita excéntrica alrededor de Saturno. Eso genera una fuerte tensión en la corteza, propiciando la formación de fallas y fracturas mientras que al mismo tiempo calienta las capas subterráneas. Un efecto que sería notablemente intenso en el polo sur, ya que al ser la corteza más delgada se deforma en mayor medida, liberando en el proceso aún más calor y contribuyendo a mantener el agua en forma líquida "Este descubrimiento abre nuevas perspectivas respecto a la formación de condiciones habitables en las lunas heladas de los planetas gigantes", explica Nicolas Altobelli, científico de la misión Cassini."Si el mar subterráneo de Encelado está realmente tan cerca de la superficie como indica este estudio, entonces una misión futura a esta luna con un instrumento de sondeo de radar penetrante de hielo podría ser capaz de detectarlo".
Un elemento más que añade, si es eso posible, aún más interés biológico a este mundo de apenas 500 Kilómetros de diámetro. Todos los elementos para que así sea están ahí, y aunque posiblemente tardaremos mucho en regresar, dada que otros mundos, como Marte y Europa, reclaman y reclamarán en el futuro todo el interés, ya sabemos que así fuera, en la distancia, un pequeño mundo extraordinario esperará siempre nuestro retorno.
Las famosas rayas del tigre de Encélado, donde se concentra, al menos actualmente, la actividad geotermal de esta pequeña luna. La franja de colores naranjas indica la zona observada en alta resolución en el espectro de las microondas y utilizada para este nuevo estudio, con las partes amarillentas indicando los lugares donde la anomalía térmica es más intensa, y que coinciden con fracturas en la corteza, hoy día sin signos de actividad, pero que podrían haberlo estad en el pasado.
El océano global de Encélado, que los años de intenso trabajo de Cassini han ido revelando.
The South Pole of Enceladus in microwaves
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Los viajeros Estelares,
Saturno
martes, marzo 14, 2017
Píxeles de sueños y luz
Visualizando los minúsculos cambios de brillo de TRAPPIST-1.
La noticia del descubrimiento de hasta 7 planetas de tamaño parecido al de la Tierra alrededor de una minúscula estrella enana roja, varios de ellos dentro de su zona habitable, fue sin lugar a dudas la gran noticia astronómica del año, por no decir de la década. Aunque ya habíamos descubierto varios miles de mundos en otras estrellas, la extraordinaria concentración de potenciales "Tierras" en una sola de ella, siendo además miembro de la categoría, y con diferencia, más abundante dentro de la población estelar de nuestra galaxia, representó un salto adelante de enormes proporciones. Hoy más que nunca podemos estar seguro de que la Vía Láctea rebosa de planetas, miles de millones de ellos, grandes y pequeños, gaseosos y sólidos, ardientes y fríos...las posibilidades son tan inmensas como el propio Universo.
Fue el resultado del trabajo combinado de diversos observatorios, terrestres y orbitales. Pero quedaba por conocer la visión del mejor cazador de exoplanetas que existe, como demuestra su amplio historial: El veterano y ya legendario telescopio espacial Kepler, que desde el 15 de diciembre de 2016 al 4 de marzo realizó una intensa campaña de observación de TRAPPIST-1, con el objetivo de ofrecer a la comunidad astronómica mundial un nuevo y enorme caudal de datos que permitan conocer de forma más profunda, por poco que sea, el sistema planetario que se esconde en su tenue luz.
Kepler se maneja en variaciones de brillo cuya insignificancia va más allá de lo que podemos imaginar, completamente inapreciables para el ojo humano, en objetivos que apenas ocupan unos píxeles en su campo de visión. Y lo que nos ofrece ahora de TRAPPSIT-1 es un ejemplo de ello. Y en el más extremos de los sentidos, ya que pese a su relativa cercanía, es una estrella muy tenue, apenas mayor que Júpiter y con una fracción del brillo solar. Pero pese a ello pudo captar los minúsculos cambios de brillo de la estrella, fruto del paso por delante de ella de su familia de planetas, que los astrónomos, utilizando complejos algoritmos de búsqueda para localizarlos, pueden medir de forma precisa.
¿Pero como sería observar TRAPPIST-1 con los "ojos" del Keper? Algo parecido a lo ahora publicado, una animación realizada a partir 60 mediciones de brillo del telescopio una vez por minuto durante una hora el 22 de febrero. La campaña completa abarcó 74 días, pero permite tener una idea de como trabaja Kepler y como son los datos que manejan los cazadores de mundos. Para ojos profanos esto puede parecer poco menos que nada, un simple mancha de apenas 11 píxeles cuadrados donde ni sus planetas ni la estrella en si misma son visibles. Solo es la luminosidad de esta última. Pero para especialistas en la caza de otros mundos es como un código que esconde valiosa información, de la cual se puede extrapolar no poca información.
Muy pronto llegarán nuevos colosos tecnológicos, como el telescopio espacial James Webb, que deberá lanzarse en 2018, que nos permitirán ir mucho más allá. De momento estos son nuestros límites. Puede parecer muy poco. Y en cierta forma así es, pero no hace más que engrandecer el extraordinario trabajo que hay detrás de cada descubrimiento, de cada nuevo mundo descubierto, al mismo tiempo que nos anuncia un futuro de posibilidades inconmensurables. Son solo unos píxeles de luz, pero representan el mayor de los sueños de la Humanidad.
La ubicación de TRAPPIST-1 en el campo de visión de la nave espacial Kepler. La luz recogida de la estrella es visible en el centro de la imagen. No son directamente visibles los planetas que lo orbitan.
Los medios suelen, con sus titulares exagerados, generar confusión sobre estos temas. No hemos podido ver estos mundos directamente, ni sabemos como son realmente. Todo es deductivo a partir de las fluctuaciones de la luz estelar que estos provocan, que permitió deducir su tamaño y distancia a su estrella. A partir de ello se han generado innumerables representaciones, todas hermosas, pero todas simples posibilidades, no realidades. Tendremos que esperar algún tiempo más para ello.
Light From An Ultra-Cool Neighbor
La noticia del descubrimiento de hasta 7 planetas de tamaño parecido al de la Tierra alrededor de una minúscula estrella enana roja, varios de ellos dentro de su zona habitable, fue sin lugar a dudas la gran noticia astronómica del año, por no decir de la década. Aunque ya habíamos descubierto varios miles de mundos en otras estrellas, la extraordinaria concentración de potenciales "Tierras" en una sola de ella, siendo además miembro de la categoría, y con diferencia, más abundante dentro de la población estelar de nuestra galaxia, representó un salto adelante de enormes proporciones. Hoy más que nunca podemos estar seguro de que la Vía Láctea rebosa de planetas, miles de millones de ellos, grandes y pequeños, gaseosos y sólidos, ardientes y fríos...las posibilidades son tan inmensas como el propio Universo.
Fue el resultado del trabajo combinado de diversos observatorios, terrestres y orbitales. Pero quedaba por conocer la visión del mejor cazador de exoplanetas que existe, como demuestra su amplio historial: El veterano y ya legendario telescopio espacial Kepler, que desde el 15 de diciembre de 2016 al 4 de marzo realizó una intensa campaña de observación de TRAPPIST-1, con el objetivo de ofrecer a la comunidad astronómica mundial un nuevo y enorme caudal de datos que permitan conocer de forma más profunda, por poco que sea, el sistema planetario que se esconde en su tenue luz.
Kepler se maneja en variaciones de brillo cuya insignificancia va más allá de lo que podemos imaginar, completamente inapreciables para el ojo humano, en objetivos que apenas ocupan unos píxeles en su campo de visión. Y lo que nos ofrece ahora de TRAPPSIT-1 es un ejemplo de ello. Y en el más extremos de los sentidos, ya que pese a su relativa cercanía, es una estrella muy tenue, apenas mayor que Júpiter y con una fracción del brillo solar. Pero pese a ello pudo captar los minúsculos cambios de brillo de la estrella, fruto del paso por delante de ella de su familia de planetas, que los astrónomos, utilizando complejos algoritmos de búsqueda para localizarlos, pueden medir de forma precisa.
¿Pero como sería observar TRAPPIST-1 con los "ojos" del Keper? Algo parecido a lo ahora publicado, una animación realizada a partir 60 mediciones de brillo del telescopio una vez por minuto durante una hora el 22 de febrero. La campaña completa abarcó 74 días, pero permite tener una idea de como trabaja Kepler y como son los datos que manejan los cazadores de mundos. Para ojos profanos esto puede parecer poco menos que nada, un simple mancha de apenas 11 píxeles cuadrados donde ni sus planetas ni la estrella en si misma son visibles. Solo es la luminosidad de esta última. Pero para especialistas en la caza de otros mundos es como un código que esconde valiosa información, de la cual se puede extrapolar no poca información.
Muy pronto llegarán nuevos colosos tecnológicos, como el telescopio espacial James Webb, que deberá lanzarse en 2018, que nos permitirán ir mucho más allá. De momento estos son nuestros límites. Puede parecer muy poco. Y en cierta forma así es, pero no hace más que engrandecer el extraordinario trabajo que hay detrás de cada descubrimiento, de cada nuevo mundo descubierto, al mismo tiempo que nos anuncia un futuro de posibilidades inconmensurables. Son solo unos píxeles de luz, pero representan el mayor de los sueños de la Humanidad.
La ubicación de TRAPPIST-1 en el campo de visión de la nave espacial Kepler. La luz recogida de la estrella es visible en el centro de la imagen. No son directamente visibles los planetas que lo orbitan.
Los medios suelen, con sus titulares exagerados, generar confusión sobre estos temas. No hemos podido ver estos mundos directamente, ni sabemos como son realmente. Todo es deductivo a partir de las fluctuaciones de la luz estelar que estos provocan, que permitió deducir su tamaño y distancia a su estrella. A partir de ello se han generado innumerables representaciones, todas hermosas, pero todas simples posibilidades, no realidades. Tendremos que esperar algún tiempo más para ello.
Light From An Ultra-Cool Neighbor
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Planetas exosolares
lunes, marzo 13, 2017
Cuando el viento sopla
Una inusual cadena de tormentas de polvo recorre Marte.
Su atmósfera es muy tenue, al menos en comparación a la terrestre, pero a pesar de ello puede resultar extraordinariamente activa, desatándose de forma periódica grandes tormentas de polvo, locales, regionales y en algunas ocasiones extremas incluso globales, capaces de cubrir por completo el rostro del planeta. Son la mayor fuerza climática de Marte, un notable riesgo para cualquier explorador de superficie (especialmente por la oscuridad y bajada de temperaturas asociadas a ellas) presente o futuro, y por ello es uno de sus aspectos más estudiados. Especialmente por la Mars Reconnaissance Orbiter, que realiza en este aspecto un trabajo que es lo más parecido al que hacen los satélites meteorológicos terrestres.
El objetivo de todo ello es comprender los patrones que siguen a lo largo de su ciclo vital, como nacen, como se extienden, que factores determina su intensidad y extensión, porque algunas terminan convertidas en monstruos globales y otras se disipan sin pasar de ser locales, y en definitiva, como en el caso del clima terrestre, saber predecir su aparición. Llevamos años en este empeño, ya que ser capaces de realizar "predicciones meteorológicas" fiables sin duda sería una ventaja crítica para cualquier futura misión tripulada.
Pero Marte no delata sus secretos facilmente, y pese a todo aún hay factores que se nos escapan, como demuestra que pese a todo en ocasiones afrontemos tormentas que no se ajustan a lo que creemos saber de ellas. O en este caso tormentas, ya que estas últimas semanas la Mars Reconnaissance Orbiter está siendo testigo del nacimientos y avance de varias de ellas, moviéndose una detrás de otra a muy corta distancia."Lo inusual es que estamos viendo una segunda tan pronto después de la primera", explica el meteorólogo marciano Bruce Cantor. "Hemos tenido sondas orbitales observando sus patrones meteorológicos continuamente durante casi dos décadas, y muchos son cada vez más predecibles, pero justo cuando pensamos que lo teníamos, Marte nos lanza otra sorpresa".
Actualmente la primera de ellas se está disipando, aunque sus efectos en las temperaturas globales, a causa de todo el polvo en suspensión inyectado en la atmósfera, durarán varias semanas. La atención se centra ahora en la segunda, que aún podría convertirse en una global, aunque parece poco probable por lo avanzado de la temporada, ya que hasta ahora todos las de esta clase han ocurrido antes del Verano meridional. Información que está siendo compartida con el equipo que opera al rover Opportunity, cuya dependencia de la luz solar lo hace vulnerable a este tipo de fenómenos, y para el cual ser advertido a tiempo es una de las claves de su supervivencia hasta día de hoy.
Hemos desvelado muchos misterios de Marte, pero los que quedan por responder son posiblemente muchos más. Una y otra vez el planeta rojo nos lo recuerda. Su auténtica exploración, a pesar de todo lo avanzado hasta día de hoy, apenas está en sus primeras etapas.
La reciente sucesión de tormentas de polvo, vista por la Mars Color Imager (MARCI) de la Mars Reconnaissance Orbiter.
Una imagen en falso color por parte de la Pancam de Opportunity, tomada el 24 de Febrero, y donde se puede apreciar, en la distancia, el avance de una de las tormentas de polvo observadas por la MRO.
La Mars Reconnaissance Orbiter es la más potente de las sondas marcianas, y la que mejor puede seguir las tormentas marcianas, a las que monitoriza con la cámara MARCI (Mars Color Imager) y el instrumento MCS (Mars Climate Sounder), que le permite medir el calentamiento de las capas altas de la atmósfera asociado al nacimiento y evolución de estas.
NASA Mars Orbiter Tracks Back-to-Back Regional Storms
Su atmósfera es muy tenue, al menos en comparación a la terrestre, pero a pesar de ello puede resultar extraordinariamente activa, desatándose de forma periódica grandes tormentas de polvo, locales, regionales y en algunas ocasiones extremas incluso globales, capaces de cubrir por completo el rostro del planeta. Son la mayor fuerza climática de Marte, un notable riesgo para cualquier explorador de superficie (especialmente por la oscuridad y bajada de temperaturas asociadas a ellas) presente o futuro, y por ello es uno de sus aspectos más estudiados. Especialmente por la Mars Reconnaissance Orbiter, que realiza en este aspecto un trabajo que es lo más parecido al que hacen los satélites meteorológicos terrestres.
El objetivo de todo ello es comprender los patrones que siguen a lo largo de su ciclo vital, como nacen, como se extienden, que factores determina su intensidad y extensión, porque algunas terminan convertidas en monstruos globales y otras se disipan sin pasar de ser locales, y en definitiva, como en el caso del clima terrestre, saber predecir su aparición. Llevamos años en este empeño, ya que ser capaces de realizar "predicciones meteorológicas" fiables sin duda sería una ventaja crítica para cualquier futura misión tripulada.
Pero Marte no delata sus secretos facilmente, y pese a todo aún hay factores que se nos escapan, como demuestra que pese a todo en ocasiones afrontemos tormentas que no se ajustan a lo que creemos saber de ellas. O en este caso tormentas, ya que estas últimas semanas la Mars Reconnaissance Orbiter está siendo testigo del nacimientos y avance de varias de ellas, moviéndose una detrás de otra a muy corta distancia."Lo inusual es que estamos viendo una segunda tan pronto después de la primera", explica el meteorólogo marciano Bruce Cantor. "Hemos tenido sondas orbitales observando sus patrones meteorológicos continuamente durante casi dos décadas, y muchos son cada vez más predecibles, pero justo cuando pensamos que lo teníamos, Marte nos lanza otra sorpresa".
Actualmente la primera de ellas se está disipando, aunque sus efectos en las temperaturas globales, a causa de todo el polvo en suspensión inyectado en la atmósfera, durarán varias semanas. La atención se centra ahora en la segunda, que aún podría convertirse en una global, aunque parece poco probable por lo avanzado de la temporada, ya que hasta ahora todos las de esta clase han ocurrido antes del Verano meridional. Información que está siendo compartida con el equipo que opera al rover Opportunity, cuya dependencia de la luz solar lo hace vulnerable a este tipo de fenómenos, y para el cual ser advertido a tiempo es una de las claves de su supervivencia hasta día de hoy.
Hemos desvelado muchos misterios de Marte, pero los que quedan por responder son posiblemente muchos más. Una y otra vez el planeta rojo nos lo recuerda. Su auténtica exploración, a pesar de todo lo avanzado hasta día de hoy, apenas está en sus primeras etapas.
La reciente sucesión de tormentas de polvo, vista por la Mars Color Imager (MARCI) de la Mars Reconnaissance Orbiter.
Una imagen en falso color por parte de la Pancam de Opportunity, tomada el 24 de Febrero, y donde se puede apreciar, en la distancia, el avance de una de las tormentas de polvo observadas por la MRO.
La Mars Reconnaissance Orbiter es la más potente de las sondas marcianas, y la que mejor puede seguir las tormentas marcianas, a las que monitoriza con la cámara MARCI (Mars Color Imager) y el instrumento MCS (Mars Climate Sounder), que le permite medir el calentamiento de las capas altas de la atmósfera asociado al nacimiento y evolución de estas.
NASA Mars Orbiter Tracks Back-to-Back Regional Storms
domingo, marzo 12, 2017
Post Vintage (220): En el corazón del amanecer
El observatorio Borexino confirma la detección directa de neutrinos de baja energía, producidos en la reacción nuclear que inicia la generación de energía solar.
Aunque es uno de las múltiples elementos que damos por descontado, como algo normal que es como "tiene que ser", el motivo por el cual el Sol (y por extensión el resto de estrellas) brilla ha sido un misterio durante la mayor parte de la historia humana. Una explicación temprana la ofreció el filósofo griego Anaxágoras, que en torno a 450 antes de nuestra era señalaba que su luminosidad se debía a que era una piedra "al rojo vivo", algo que puede ahora parecer ridículo pero que para su época, donde dominaba una visión religiosa de la realidad, eran palabras revolucionarias y durante mucho tiempo lo más parecido que existió a una explicación científica.
A mediados del Siglo XIX, Julius Mayer estimó que si el Sol fuera un trozo gigante de carbón sólo podía brillar durante algunos miles de años, lo que descartaba la combustión química como posible fuente de energía. Tanto Mayer y como John Waterston especularon que su brillo y calor tenía como origen la liberación de energía gravitacional por parte de los meteoritos que impactaban contra el, sugiriendo también Waterston, de forma alternativa, una lenta contracción del astro a lo largo del tiempo. Aunque sabemos hoy día que estaban equivocados era una explicación con una lógica científica sólida, y que podría aplicarse al resto de estrellas.
Físicos de renombre Lord Kelvin y Hermann von Helmholtz continuaron con la idea de la contracción gravitacional, pero el problema seguía siendo que el Sol sólo podía brillar esta manera por algunas decenas de millones de años. Esta es una pequeña fracción de la edad de La Tierra como entonces estimada a partir de estudios geológicos, y cada vez más discrepa te cuando esta se revisó al alza. La respuesta se seguía resistiendo.
La situación cambió en el siglo XX con la llegada de la llamada "física moderna", que comenzó a entender la estructura y el comportamiento de los átomos, incluyendo la obra de Albert Einstein al equiparar masa y energía. Así, mientras que algunos sugirieron desintegración radiactiva como la fuente de energía del Sol, la ausencia relativa de los átomos necesarios estaba en contra de esta explicación. Sería el físico y químico británico Francis Aston quien daría con la clave, mostrando que 4 átomos de Hidrógeno tienen más masa que 1 átomo de Helio. Esto llevó el astrofísico británico Arthur Eddington a proponer que era precisamente la fusión de átomos de Hidrógeno en Helio, siendo la "masa perdida", convertida en energía, el motor definitivo de nuestra estrella y el que explicaba que pudiera mantenerse activa y brillante durante miles de millones de años.
Aunque aún tardarían años en superarse la fase "intuitiva" y desarrollarse como una estructura coherente, se habían dado los primeros pasos en el concreto de la fusión nuclear, que en el interior del Sol y otras estrellas es un proceso de varios pasos, y consiste en una serie de colisiones de 2 átomos, en lugar de la colisión improbable de 3 o incluso 4 átomos juntos como un solo evento. Dentro de las estrellas más masivas que el Sol, el proceso dominante es un "ciclo CNO" que también involucra a átomos de Carbono, Nitrógeno y Oxígeno. Pero para las estrellas como la nuestra, el proceso dominante es la reacción en cadena "protón-protón".
Pero toda hipótesis necesita evidencias para convertirse en una teoría sólida, predicciones que están sujetas a las pruebas a través de la experimentación y la observación, y la cadena protón-protón predice que como resultado deberían ser emitidos cantidades ingentes de Neutrinos. Cuando varios equipos empezaron su estudio a partir 1960 se detectaron menos de los previsto, por un factor de dos o tres.¿Se necesitaba una nueva teoría? Posteriormente se desveló que los neutrinos solares oscilan entre diferentes estados (electrónico, muónico y tauónico), y que no todos estaban siendo detectados por los observatorios existentes, pero a pesar de ello, el primer paso fundamental en el proceso de fusión de Hidrógeno en el interior del Sol había carecido de pruebas de observación directa. Hasta ahora.
El experimento Borexino, situado muy por debajo de las montañas italianas de los Apeninos, forma parte de este enorme esfuerzo científico por entender el corazón del Sol, y por extensión, de las estrellas en general, un contenedor con un líquido orgánico ultra-puro (un líquido como el benceno derivado de un "antíquisimo petróleo de millones de años de edad", entre los más antiguos que se pueden encontrar en La Tierra) que centellea en el centro de una gran esfera rodeada de mil toneladas de agua. Su gran profundidad y múltiples capas de protección mantienen su núcleo como el medio más libre de radiación en todo el planeta, permitiendo detectar las esporádicas y tenues interacciones con Neutrinos solares, incluidos los de baja energía. Y es que, aunque unos 420.000 millones impactan contra cada centímetro cuadrado de la superficie de la Tierra por segundo, estos apenas interactúan realmente con la materia, atravesándola como si fuera totalmente transparente. Solo una minúscula fracción lo hace, y es precisamente ese tenue eco lo que buscan este y otros detectores.
Un equipo científico que trabaja en estas instalaciones anunció recientemente, en un artículo de investigación publicado en la revista Nature, la detección de Neutrinos de baja energía producidos en la reacción nuclear que inicia la generación de energía solar, los llamados "neutrinos pp", que constituyen la inmensa mayoría de los Neutrinos producidos en el interior del Sol. Esto parece demostrar que el 99% de la energía de nuestra estrella tiene realmente su origen en la reacción en cadena protón-protón.
Por otro lado, Borexino es el único detector en La Tierra capaz de observar todo el espectro de los neutrinos solares simultáneamente, confirmando su comportamiento cambiante, de tipo "electrones" en el corazón del Sol y que, a medida que viajan, oscilan o cambian entre los otros dos tipos, de "muones" a "tau". Como explica Pauline Gagnon, físico de partículas de la Universidad de Indiana, "son como una especie de SuperMan: Entran en una cabina de teléfonos en algún lugar y se transforman en otra cosa".
"Con estos últimos datos estamos buscando directamente al impulsor del mayor proceso de producción de la energía del sol o la cadena de reacciones, pasando por su extremadamente caliente denso núcleo. Mientras que la luz que vemos del Sol a diario nos llega en unos ocho minutos, se necesitan decenas de miles de años para que la energía que el sol irradia desde su centro se emita como luz", señala Andrea Pocar, de la Universidad de Masssachusetts Amherst, en Estados Unidos."Comparando los dos tipos diferentes de energía solar irradiada, los neutrinos y la luz de la superficie, se obtiene información experimental sobre el equilibrio termodinámico del sol sobre una escala de tiempo de 100.000 años. Si los ojos son el espejo del alma, con estos neutrinos, no estamos buscando sólo en su cara sino directamente en su núcleo. Hemos vislumbrado el alma del Sol".
Y es ardiente. Nos lleva iluminando desde hace más de 4.000 millones de años, desde el amanecer de los tiempos. Lo seguirá haciendo durante varios miles de millones de años más. Y para los habitantes de este pequeño mundo azul sigue siendo el reloj que marca el ritmo de su existencia.
La cadena Protón-Protón, el "motor" que permite a nuestra estrella seguir generando energía desde hace varios miles de millones de años.
Directo desde el corazón del Sol.
El detector de Neutrinos de baja energía Borexino, una puerta al Sol desde el interior de los montes Apeninos.
Detectan neutrinos en el corazón del sol
Has Science Fully Explained Sunshine?
Aunque es uno de las múltiples elementos que damos por descontado, como algo normal que es como "tiene que ser", el motivo por el cual el Sol (y por extensión el resto de estrellas) brilla ha sido un misterio durante la mayor parte de la historia humana. Una explicación temprana la ofreció el filósofo griego Anaxágoras, que en torno a 450 antes de nuestra era señalaba que su luminosidad se debía a que era una piedra "al rojo vivo", algo que puede ahora parecer ridículo pero que para su época, donde dominaba una visión religiosa de la realidad, eran palabras revolucionarias y durante mucho tiempo lo más parecido que existió a una explicación científica.
A mediados del Siglo XIX, Julius Mayer estimó que si el Sol fuera un trozo gigante de carbón sólo podía brillar durante algunos miles de años, lo que descartaba la combustión química como posible fuente de energía. Tanto Mayer y como John Waterston especularon que su brillo y calor tenía como origen la liberación de energía gravitacional por parte de los meteoritos que impactaban contra el, sugiriendo también Waterston, de forma alternativa, una lenta contracción del astro a lo largo del tiempo. Aunque sabemos hoy día que estaban equivocados era una explicación con una lógica científica sólida, y que podría aplicarse al resto de estrellas.
Físicos de renombre Lord Kelvin y Hermann von Helmholtz continuaron con la idea de la contracción gravitacional, pero el problema seguía siendo que el Sol sólo podía brillar esta manera por algunas decenas de millones de años. Esta es una pequeña fracción de la edad de La Tierra como entonces estimada a partir de estudios geológicos, y cada vez más discrepa te cuando esta se revisó al alza. La respuesta se seguía resistiendo.
La situación cambió en el siglo XX con la llegada de la llamada "física moderna", que comenzó a entender la estructura y el comportamiento de los átomos, incluyendo la obra de Albert Einstein al equiparar masa y energía. Así, mientras que algunos sugirieron desintegración radiactiva como la fuente de energía del Sol, la ausencia relativa de los átomos necesarios estaba en contra de esta explicación. Sería el físico y químico británico Francis Aston quien daría con la clave, mostrando que 4 átomos de Hidrógeno tienen más masa que 1 átomo de Helio. Esto llevó el astrofísico británico Arthur Eddington a proponer que era precisamente la fusión de átomos de Hidrógeno en Helio, siendo la "masa perdida", convertida en energía, el motor definitivo de nuestra estrella y el que explicaba que pudiera mantenerse activa y brillante durante miles de millones de años.
Aunque aún tardarían años en superarse la fase "intuitiva" y desarrollarse como una estructura coherente, se habían dado los primeros pasos en el concreto de la fusión nuclear, que en el interior del Sol y otras estrellas es un proceso de varios pasos, y consiste en una serie de colisiones de 2 átomos, en lugar de la colisión improbable de 3 o incluso 4 átomos juntos como un solo evento. Dentro de las estrellas más masivas que el Sol, el proceso dominante es un "ciclo CNO" que también involucra a átomos de Carbono, Nitrógeno y Oxígeno. Pero para las estrellas como la nuestra, el proceso dominante es la reacción en cadena "protón-protón".
Pero toda hipótesis necesita evidencias para convertirse en una teoría sólida, predicciones que están sujetas a las pruebas a través de la experimentación y la observación, y la cadena protón-protón predice que como resultado deberían ser emitidos cantidades ingentes de Neutrinos. Cuando varios equipos empezaron su estudio a partir 1960 se detectaron menos de los previsto, por un factor de dos o tres.¿Se necesitaba una nueva teoría? Posteriormente se desveló que los neutrinos solares oscilan entre diferentes estados (electrónico, muónico y tauónico), y que no todos estaban siendo detectados por los observatorios existentes, pero a pesar de ello, el primer paso fundamental en el proceso de fusión de Hidrógeno en el interior del Sol había carecido de pruebas de observación directa. Hasta ahora.
El experimento Borexino, situado muy por debajo de las montañas italianas de los Apeninos, forma parte de este enorme esfuerzo científico por entender el corazón del Sol, y por extensión, de las estrellas en general, un contenedor con un líquido orgánico ultra-puro (un líquido como el benceno derivado de un "antíquisimo petróleo de millones de años de edad", entre los más antiguos que se pueden encontrar en La Tierra) que centellea en el centro de una gran esfera rodeada de mil toneladas de agua. Su gran profundidad y múltiples capas de protección mantienen su núcleo como el medio más libre de radiación en todo el planeta, permitiendo detectar las esporádicas y tenues interacciones con Neutrinos solares, incluidos los de baja energía. Y es que, aunque unos 420.000 millones impactan contra cada centímetro cuadrado de la superficie de la Tierra por segundo, estos apenas interactúan realmente con la materia, atravesándola como si fuera totalmente transparente. Solo una minúscula fracción lo hace, y es precisamente ese tenue eco lo que buscan este y otros detectores.
Un equipo científico que trabaja en estas instalaciones anunció recientemente, en un artículo de investigación publicado en la revista Nature, la detección de Neutrinos de baja energía producidos en la reacción nuclear que inicia la generación de energía solar, los llamados "neutrinos pp", que constituyen la inmensa mayoría de los Neutrinos producidos en el interior del Sol. Esto parece demostrar que el 99% de la energía de nuestra estrella tiene realmente su origen en la reacción en cadena protón-protón.
Por otro lado, Borexino es el único detector en La Tierra capaz de observar todo el espectro de los neutrinos solares simultáneamente, confirmando su comportamiento cambiante, de tipo "electrones" en el corazón del Sol y que, a medida que viajan, oscilan o cambian entre los otros dos tipos, de "muones" a "tau". Como explica Pauline Gagnon, físico de partículas de la Universidad de Indiana, "son como una especie de SuperMan: Entran en una cabina de teléfonos en algún lugar y se transforman en otra cosa".
"Con estos últimos datos estamos buscando directamente al impulsor del mayor proceso de producción de la energía del sol o la cadena de reacciones, pasando por su extremadamente caliente denso núcleo. Mientras que la luz que vemos del Sol a diario nos llega en unos ocho minutos, se necesitan decenas de miles de años para que la energía que el sol irradia desde su centro se emita como luz", señala Andrea Pocar, de la Universidad de Masssachusetts Amherst, en Estados Unidos."Comparando los dos tipos diferentes de energía solar irradiada, los neutrinos y la luz de la superficie, se obtiene información experimental sobre el equilibrio termodinámico del sol sobre una escala de tiempo de 100.000 años. Si los ojos son el espejo del alma, con estos neutrinos, no estamos buscando sólo en su cara sino directamente en su núcleo. Hemos vislumbrado el alma del Sol".
Y es ardiente. Nos lleva iluminando desde hace más de 4.000 millones de años, desde el amanecer de los tiempos. Lo seguirá haciendo durante varios miles de millones de años más. Y para los habitantes de este pequeño mundo azul sigue siendo el reloj que marca el ritmo de su existencia.
La cadena Protón-Protón, el "motor" que permite a nuestra estrella seguir generando energía desde hace varios miles de millones de años.
Directo desde el corazón del Sol.
Detectan neutrinos en el corazón del sol
Has Science Fully Explained Sunshine?
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sábado, marzo 11, 2017
Fantasmas lunares
La próxima destrucción programada de la Cassini, que se dirigirá hacia la atmósfera de Saturno para ser incinerada y así evitar un hipotético impacto con alguna de las lunas del planta, especialmente Titán o Encélado, junto a otros ejemplos anteriores, como el de la Galileo en Júpiter, la MESSENGER en Mercurio, la Venus Express o diversas exploradoras lunares, puede darnos la falsa impresión de que es el destino de la mayor parte de ellas. Nada más lejos de la realidad. A lo largo de todo el Sistema Solar, junto a la flota en activo, existe una mucho mayor, una auténtica flota de sondas fantasmas, cuya actividad terminó, de forma prevista o imprevista, hace ya mucho tiempo, pero siguen ahí, viajando alrededor del Sol o, como es el caso de la protagonista principal de esta historia, de la Luna.
Ahora, sin embargo, sabemos que una nueva técnica de radar, desarrollada por científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California, permitió en 2016 localizar con éxito varias sondas orbitando la Luna una de ellas activa (LRO), lo que era relativamente sencillo, y otra inactiva desde 2009, la Chandrayaan-1, la primera más allá de la órbita terrestre de esta naciente potencia espacial, que dejó de funcionar meses después de su llegada, no antes de reunir una notable cantidad de información científica y demostrar que La India disponía de la tecnología necesaria para la exploración interplanetaria."Encontrar la LRO ha sido relativamente sencillo porque pudimos trabajar con los navegantes de la misión y teníamos datos precisos de la órbita en la que estaba", explica la especialista en radar Marina Brozovic en un comunicado del JPL."Encontrar la Chandrayaan-1 ha supuesto un trabajo más de detective porque el último contacto con ella se remonta a agosto de 2009".
Utilizando la antena de 70 metros de las instalaciones de la Goldstone Deep Space Communications de la NASA, en California, se envió un potente haz de microondas hacia la Luna, teniendo en cuenta las estimaciones realizadas queseñalaron que la Chandrayaan-1 debía encontrase aún en una órbita polar de 2 horas y 8 minutos de duración y a unos 200 Kilómetros por encima de la superficie, esperando, durante las 4 horas que duró la observación, que la pequeña sonda lo cruzara en algún momento. Y así lo hizo en dos ocasiones, generando un tenue eco que el radio telescopio Green Bank de Virginia Occidental pudo recoger. Un regreso desde el olvido. Y posteriormente se conseguirían nuevos detecciones, lo que permitió ajustar sus datos orbitales.
Evidentemente el objetivo de esta nueva técnica de seguimiento es mucho más práctica que la simple nostalgia de encontras sondas perdidas. Es el de ofrecer cobertura a las sondas en activo en órbita lunar, así como a futuras misiones tanto robóticas como tripuladas que un día pudieran desplegarse en ella. Con ella será posible ofrecer mejor información sobre posibles amenazas de colisión con objetos de pequeño tamaño ( la Chandrayaan-1 apenas mide 1.5 metros de diámetro paneles solares a un lado) o ayudar en las que puedan tener problemas de navegación o comunicación, y para cuyos equipos en tierra saber donde están exactamente podría ser una ayuda fundamental. Pero no deja de ser una hermosa historia, la del rencuentro con una sonda perdida que, aunque solo fuera a través de su tenue eco, pudimos ver de nuevo fugazmente.
Imagen generada por ordenador y que representa la ubicación de Chandrayaan-1 en el momento en que fue detectado por el radar de Goldstone el 2 de Julio de 2016. El círculo púrpura representa el ancho del haz de microondas enviado desde la Tierra, y el cuadro blanco en la esquina superior derecha muestra la fuerza del eco.
Imágenes de radar adquiridas de Chandrayaan-1 mientras volaba sobre el polo sur de La Luna, el 3 de julio de 2016.
New NASA Radar Technique Finds Lost Lunar Spacecraft
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