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martes, mayo 08, 2018

El gran viaje de las Marco Polo

Los primeros CubeSats interplanetarios establecen contacto con la Tierra, están en buena forma y ya en camino a Marte.

Todo lo relacionado con la exploración espacial está rodeado con un aura de seriedad, de algo que por encima de cualquier otra cosa exige una profesionalidad absoluta y donde no hay espacio para gestos informales, para detalles que estén fuera de lo exige estrictamente la misión en curso. Una sensación en general acertada, pero ni mucho menos absoluta. Al fin y al cabo son personas, por profesionales que sean, los que están detrás de cada una de ellas, no robots, y en no pocas ocasiones quieren dar un toque "humano" a sus esfuerzos, sea en forma de placa (como las Pioneer), de discos con datos (como es el caso de las Voyager) o de todo tipos objetos, incluidos en muchas sondas. Aunque, eso si, solo si no representan un extra de masa problemática para ellas.

Objetos, pero en ocasiones cosas más "etéreas", pequeños mensajes que al mismo tiempo tienen una función práctica y una carga simbólica, hasta con un toque humorístico si se quiere ver de esa forma. Y eso es precisamente lo que tuvimos con los CubeSats (o quizás deberíamos llamarlas minisondas) que acompañaron a InSight en su lanzamiento y que actualmente se encuentran ya en ruta al planeta rojo, siguiendo a la sonda mayor en su viaje. MarCO-A y B estaban programadas para desplegar sus paneles solares, cargar baterías, estabilizar su giro y apuntar sus antenas hacia la Tierra tras el lanzamiento y posteriormente comunicarse y hacer saber que estaban en buenas condiciones y plenamente operativos. Si lo estaban, pues el estres de un lanzamiento interplanetario era algo al que ningún CubeSat se había enfrentando hasta ahora.

Finalmente, horas después, la señal convenida, la palabra que indicaba que ambos habían sobrevivido era recibida en las antenas terrestres. Una sola palabra:"Polo". Teniendo en cuenta que el nombre de ambas es Marco, el porqué de la elección es evidente. Y es que también hay espacio para la creatividad en este campo, la de gente que, más allá de lo profesional de su trabajo, no renuncian a darle a todo eso un toque simpático.

Se dedicarán un par de semanas a evaluar cómo están funcionando los MarCO. Si sobreviven a la radiación del espacio y funcionan según lo planeado, sobrevolarán el Planeta Rojo durante la entrada, el descenso y el aterrizaje de InSight en noviembre. Cada uno de ellos será capaz de captar y retransmitir sus signos vitales durante los famosos "Siete minutos de terror", la fase que abarca desde la entrada atmosférica hasta el aterrizaje. No es esta, sin embargo, su misión principal, ya que las comunicaciones estarán cubiertas por la Mars Reconnaissance Orbiter y diversos observatorios terrestres. Su objetivo, igual de transcendental, es demostrar que este tipo de vehículos diminutos son capaces de sobrevivir a este largo viaje.

En 7 meses sabremos si las Marco (Polo) superaron la prueba y alcanzaron las costas de otro mundo. Las exploradoras más pequeños jamás enviadas hacia el espacio interplanetaria podrían ser solo el principio de una nueva era, en las minisondas, pequeñas y baratas, y por ello capaces de ser construidas en grandes cantidades, tanto por agencias espaciales como por instituciones privadas, podrían reclamar un lugar entre las estrellas.
 
Las minisondas Marco, abriendo el camino a la exploración del Sistema Solar por parte de estos pequeños y baratos vehículos. 

NASA's First Deep-Space CubeSats Say: ‘Polo!’

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