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El viaje de Curiosity. Sol 0-1526.(Diego Fraiese)
En las oscuras dunas de Murray Buttes.

sábado, octubre 22, 2016

El destino de Schiapi

Los datos de telemetría y las imágenes de la MRO van reconstruyendo lo que ocurrió.

Han pasado ya unos pocos días después de la accidentada llegada ExoMars al planeta rojo. No por la sonda propiamente dicha, que se comportó maravillosamente bien, cumpliendo todos los pasos de su inserción orbital de forma perfecta, sino del pequeño módulo de prueba técnico que lo acompañaba, y que debía intentar un aterrizaje suave en la superficie, demostrando así que las tecnologías desarrolladas para el futuro rover ExoMars, la segunda etapa de esta proyecto Europeo-ruso, están listas para ese gran reto. Una prueba que ahora sabemos fallida, pero de la que es vital saber que funcionó y que no, que al fin y al cabo era su meta.

Los datos de telemetría enviados durante el descenso, recogidos por la propia ExoMars y la veterana Mars Express, han permitido ir sacando a la luz detalles del descenso, y las imágenes de la Mars Reconnaissance Orbiter desvelar su destino final: La Schiaparelli se estrelló a unos 300 Km/Hora en Meridiani Planum, a unos 50 Kilómetros de la posición actual de Opportunity, siendo la conclusión inevitable de un viaje donde, después de superar la entrada en la atmósfera y desplegar (quizás antes de tiempo? completamente?) el paracaídas, las cosas comenzaron a desviarse de lo planificado, con una separación del escudo ocurrida antes de lo previsto. Y sobretodo parece que falló en sistema de impulsores que debían frenarla en la fase final del descenso. Se activaron, pero solo unos segundos, por lo que Schiaparelli terminó en caída libre durante 4-2 Kilómetros de altura, alcanzado la superficie 50 segundos antes de lo previsto y con una velocidad catastrófica.

Es esto último no hay dudas, ya que la Mars Reconnaissance Orbiter logró fotografiar sus restos, apoyando las conclusiones sobre un fallido sistema de frenado. Parece que es ahí donde se deberá centrar la investigación, aun en una fase parcial, aunque sin olvidar el resto de componentes.¿Un fallo técnico o un problema en los comandos cargados en su ordenador centrar? El estudio de los datos recogidos, unos 600 MB de telemetría, continúa.

La conclusión final que podemos sacar de todo ello depende, como no podía ser de otra forma, de como valoremos que y cual era el objetivo de Schiaparelli, y si lo hacemos en su conjunto."Tras los acontecimientos de ayer, contamos con un impresionante satélite orbitando alrededor de Marte, listo para llevar a cabo misiones científicas y transmitir datos de la futura misión ExoMars 2020" afirma Jan Wörner, director general de la ESA."El principal objetivo de Schiaparelli era probar las tecnologías de aterrizaje europeas. Parte de su labor era registrar los datos durante el descenso y es importante que sepamos qué ha pasado para tomar medidas de cara al futuro". David Parker, director de Vuelos Tripulados y Exploración Robótica de la ESA, añade:"En lo relativo al módulo de prueba Schiaparelli, los datos que estamos recibiendo nos permitirán entender a la perfección la secuencia de los hechos y por qué no se produjo un aterrizaje suave. Desde el punto de vista de la ingeniería, eso es precisamente lo que esperamos de un artefacto de pruebas y, gracias a él, ahora disponemos de datos extremadamente valiosos con los que trabajar. Formaremos una comisión de investigación para estudiar a fondo los datos, pero por el momento no podemos especular más allá".

Ciertamente no dejan de intentar ser positivos dentro del fracaso, compresible si se tiene en cuenta que el rover ExoMars ni mucho menos tiene segura su financiación completa. El riesgo de cancelación sigue ahí, y convencer a los respectivos gobiernos cuando el intento previo de aterrizaje terminó dejando un oscuro cráter en la superficie, no es tarea sencilla. Pero tampoco es falso indicar que el objetivo de Schiaparelli era precisamente probar tecnologías, y eso es lo que hizo. Y si se descubre que falló y se sabe corregir habrá cumplido su misión. Pero es complicado liberarse de una sensación de fracaso.

Lo único cierto es que ahora, a unos 50 Kilómetros de Opportunity, existe un nuevo cráter de origen humano. Mejor ahora que en 2020, lógicamente, pero es vital desvelar los errores cometidos y saber corregirlos, y que esto genera la suficiente seguridad para que el rover ExoMars sea definitivamente lanzado. Si así ocurre, el triste destino de Schiapi, a pesar de todo, habrá valido la pena.
  
La MRO desveló el "impactante" destino de Schiaparelli.

Los propulsores debían frenarla en su descenso final, pero al fallar quedó sentenciada, aunque ya antes hubo señales de que las cosas se estaban desviando de lo previsto.

Unos 50 Kilómetros separan los restos de Schiaparelli de Opportunity. Aunque algunos sueñan con que este último visitara el lugar, es imposible, además de estar en dirección opuesta a los objetivos actuales del rover, situados más al sur. 

Los datos del descenso de Schiaparelli continúan analizándose