Dawn nos desvela el aspecto de la enigmática zona brillante de Ceres en detalle. Desde el mismo momento en que se fue aproximando a este planeta enano resaltó por encima de cualquier otro detalle de la superficie. Resplandeciente bajo la luz solar, las sucesivas órbitas, cada vez más cercanas, no terminaron de desvelar su aspecto real, aunque ya se anticipaba en ellas detalles que hablaban de algo geologicamente complejo. Ahora, ya finalmente situada en la órbita más próxima a la superficie que jamás alcanzará en toda su misión, los ojos de Dawn se han fijando de nuevo en ella, develando finalmente su rostro, pero al mismo tiempo generando nuevos enigmas. El gran punto blanco del cráter Occator se muestra ahora coronado por un "domo", elevándose sobre lo que parece un pozo de paredes lisas. Numerosas características lineales, posiblemente fracturas del terreno, atraviesan la parte superior y los costados de esta cúpula, mientras otras, igual de prominentes, la rodean y se extienden cruzado otros puntos blancos, más pequeños, que encontramos a su alrededor. Sea cual sea el mecanismo geológico que dio forma a esta extraña región, lo que si es seguro que estamos ante algo más que una puntual acumulación de sales, quizás mezcladas con hielo de agua. Fuerzas realmente compleja deben estas detrás de su formación. "Antes de que Dawn comenzará sus observaciones intensivas de Ceres, el año pasado, el cráter Occator parecía ser una gran área brillante. Ahora, con las últimas vistas cercanas, podemos ver características complejas que proporcionan nuevos misterios para investigar", expli a Ralf Jaumann, científico planetario y co-investigador en el Centro Aeroespacial alemán (DLR). "La intrincada geometría del interior del cráter sugiere actividad geológica en un pasado reciente, pero se necesitará completar la cartografía geológica detallada del cráter con el fin de poner a prueba hipótesis que puedan explicar su formación". No es el único misterio que espera respuesta surgido del intenso trabajo que está realizando Dawn. Por ejemplo, el cráter Haulani, de forma irregular, con sus llamativas rayas brillantes, muestra una proporción diferente de materiales en su superficie que la se detecta en sus alrededores cuando se ve con el instrumento VIR."Imágenes de falso color de Haulani muestran que el material excavado por el impacto tiene una composición diferente a la que vemos generalmente en Ceres (carbonatos y silicatos). La diversidad de materiales implica que las capas superiores se mezclaron con una capa diferenciada situada en el subsuelo, o que el impacto en sí cambia las propiedades de los materiales". explica María Cristina de Sanctis, científica principal del instrumento VIR (infrared mapping spectrometer). Y de este mismo instrumento proviene la única detección de agua en la superficie, más concretamente dentro del pequeño y joven cráter Oxo, que podría estar combinada con minerales, o como opción alternativa, en forma de hielo. Es posible que haya quedado al descubierto por el mismo impacto o un deslizamiento del terreno posterior.
Dawn seguirá estudiando en profundidad esta zona, así como el resto de Ceres, como mínimo hasta Agosto, aunque su tiempo de vida útil podría extenderse hasta finales de año si sus ruedas de reacción, que le permiten cambiar su orientación sin tener que usar el poco y preciado combustible que aún queda en sus depósitos, sigue funcionando sin problemas como hasta ahora. Esperemos que así sea, pues cuando más avanzamos en la exploración de este pequeño planeta enano, más aumentan los misterios a los que debemos hacer frente. Al fin y al cabo esto es lo que significa explorar un nuevo mundo por primera vez. Como ocurrió con New Horizons y Plutón. Igual de fustrante. Igual de maravilloso.
La "zona brillante" de Occator con los colores mejorados para resaltar las características del terreno. La "cúpula" se destaca así aún más, dando la sensación de material que está o estuvo ascendiendo desde el interior de Ceres. Será este uno de los objetivos prioritarios para Dawn en los meses que aún le quedan por delante.
El cráter Haulani visto en luz visible e infrarrojo. La diferencia en la composición química detectada en su interior con respecto al terreno circundante es otro de los enigmas de Ceres.
Visión global de Ceres, con los colores mejorados y abarcando también el espectro infrarrojo. Occator destaca notablemente, aunque no es la única zona interesante de la superficie.
Visualizando el irregular campo gravitatorio marciano.
"Nos permiten ver el interior de un planeta, al igual que un médico utiliza una placa de rayos X para ver el interior de un paciente", explica Antonio Genova, del Massachusetts Institute of Technology (MIT), en Cambridge."Este nuevo mapa gravitatorio será útil para la futura exploración de Marte, ya que un mejor conocimiento de las anomalías gravitatorias de planeta ayudará a los controladores de vuelo de las diversas misiones a lograr la inserción orbital con mayor precisión. Por otra parte, la resolución mejorada de nuestro mapa nos ayudará a entender la aún misteriosa formación de algunas regiones específicas del planeta".
Así resume el líder del equipo responsable de este nuevo estudio ahora publicado, y que toma la forma del mejor mapa gravitatorio jamás levantado del planeta rojo. Y no es poca cosa, ya que este tipo de registros son una puerta abierta no solo a las formaciones superficiales, sino también a lo que esconden capas mucho más internas. Se utiliza para estudiar la Tierra y la Luna, pero también Marte, la gran meta a corto y medio plazo de la explicación espacial. Para crearlo, Genova y sus colegas utilizaron los datos de la ya desaparecida Mars Global Surveyor, así como de las aún en servicio Mars Odyssey y Mars Reconnaissance Orbiter, que abarcan un periodo de 16 años. Pero no los ofrecidos por sus instrumentos, sino por sondas en si mismas. Más concretamente las señales de radio utilizadas en las comunicaciones entre estas y las antenas de la Deep Space Network de la NASA, analizándolas en profundidad para detectar variaciones en sus parámetros orbitales, detectables por el efecto Doppler, ligeras variaciones en su órbita, cambios de velocidad que revelara cambios en el campo gravitatorio marciano, y más concretamente de las zonas que estuvieran sobrevolando en cada momento. Una tarea extremadamente complicada, ya que se tuvo que ir identificando y descartando los que tenían como origen otras causas, como la fricción con las capas altas de la atmósfera, pero que al final tuvo su recompensa. "Con este nuevo mapa, hemos sido capaces de ver anomalías gravitatorias tan pequeñas como de 100 kilómetros de ancho, y hemos determinado el espesor de la corteza de Marte con una resolución de casi unos 120 kilómetros. Todo esto ayudará a interpretar la forma en la corteza del planeta cambió a lo largo de la historia marciana en muchas regiones". Por ejemplo, un área de menor gravedad entre Acidalia Planitia y Tempe Terra había sido interpretada hasta ahora como un antiguo sistema de canales enterrados que suministra agua y sedimentos desde las tierras altas del sur a las tierras bajas del norte, hace miles de millones de años, cuando el clima marciano era más húmedo de lo que es hoy. El nuevo mapa revela, sin embargo, que esta anomalía es definitivamente más grande y sigue el límite entre las tierras altas y las tierras bajas. Eso hace poco probable que sea solo fruto de canales enterrados, porque en algunos lugares se eleva por encima de las llanuras circundantes, y su orientación no es la que correspondería a un flujo de agua. Por ello ahora apunta más a la deformación de la corteza causada por la formación de la colosal altiplanicie volcánica de Tharsis.
Otros hallazgos proporcionados por el es la confirmación de que Marte tiene aún un núcleo externo líquido de roca fundida, delatado por las mareas en la corteza y el manto causados por la atracción gravitatoria del Sol y sus dos pequeñas lunas. Además han podido analizar las variaciones en la gravedad marciana ocurridas durante más de 11 años (Lo que abarca un ciclo completo de actividad solar), así como el porcentaje de atmósfera que se congela y precipita en los polos durante los inviernos de los respectivos hemisferios, que se estima ahora entre el 12 y el 16% del total de su masa.
La creación de este mapa es fruto de años de trabajo, y posible gracias a la pequeña flota de sondas en activo que rodean al planeta rojo. Una muestra más de como la exploración de todo un planeta, y menos aún uno tan complejo como Marte, nunca es posible realizarla con toda la profundidad deseada con una sola sonda. Bien al contrario, cada nueva exploradora que llegue a el (como la recién lanzada ExoMars) será un paso que estaremos más cerca de comprenderlo en su totalidad, y un paso más cerca de poder pisarlodirectamente algún día.
Las variaciones locales en la atracción gravitatoria de Marte sobre las 3 sondas orbitales (centro), combinadas con la cartografía topográfica de las montañas y valles del planeta (izquierda) y dando como resultado una estimación aún más precisa del espesor de la corteza (derecha).
Las variaciones del campo gravitatorio de Marte: Empezando desde la parte superior Hemisferio Norte, Hemisferio Sur y centrado en Tharsis. Lejos de ser homogéneo presente, al igual que la Tierra y la Luna, fluctuaciones, aunque en este caso magnificadas por los colosales volcanes de Tharsis.
Mars Odyssey, Mars Reconnaissance Orbiter y Mars Global Surveyor, cuyas ligeras variaciones en sus parámetros orbitales, causadas por cambios en el campo gravitatorio marciano, han permitido generar estos nuevos mapas.
La Deep Space Network, 3 estaciones de seguimiento situadas de forma estratégica alrededor del globo, de forma que siempre hay una disponible para comunicarse con cualquier sondas del espacio profundo mediante señales de radio. Los desplazamientos Doppler causados en ellas por ligeros cambios en la velocidad de estas 3 sondas marcianas han permitido mapear el campo gravitatorio del planeta rojo.
El efecto Doppler, que hace que las ondas electromagnéticasde desplacen hacia el azul si el objeto emisor se aproxima a nosotros y en rojo si se aleja, delatando además la velocidad con lo que lo hace. En el caso de sondas que orbitan Marte, esto fluctua cíclicamte según el punto de su órbita donde estén. Conociendo eso y otros efectos, es posible extraer las variaciones que están fuera de este patrón, detectando así cambios imprevistos en la velocidad de las 3 sondas que delatan cambios en el campo gravitatorio marciano.
Observando a ExoMars en su camino hacia el espacio profundo. El pasado 14 de Marzo la ESA (Agencia Espacial Europea), junto con la rusa Roscosmos, iniciaron en éxito su gran aventura marciana. Para los primeros el siguiente salto adelante después de la Mars Express, para los segundos la oportunidad de resarcirse en parte del fiasco de la Fobos-Grunt, pero para el conjunto de la Humanidad la esperada misión que deberá darnos una respuesta casi definitiva sobre si existe hoy día algún tipo de actividad biológica en el ahora desértico Marte. En realidad será el rover ExoMars el que lo comprobará directamente, pero la sonda ExoMars TGO es la primera etapa de este gran proyecto, imprescindible para que la segunda se convierta en realidad. Y ella, por si misma, quizás también sea capaz de desvelar el misterio. No fue un lanzamiento simple, ya que se necesitó muchas horas, varias órbitas alrededor de la Tierra y 4 encendidos del módulo de impulsiónBriz-M para darle el impulso necesario para romper sus ataduras con nuestro planeta e iniciar su viaje sin retorno hacia el planeta rojo. Pero una de las facetas más desconocidas de esas horas críticas es que ExoMars se convirtió en un blanco perfecto para los cazadores de asteroides, ya que su trayectoria de salida imitó, a la inversa, lo que sería la rápida aproximación de uno de estos pequeños visitantes: La imagen de un objeto que se mueve rápidamente, cuya ubicación se conoce sólo aproximadamente dentro de una ventana de tiempo breve, es similar a lo que sucedería si un asteroide fuera descubierto en una trayectoria de inminente impacto con la Tierra. Por ello, el NEO Coordination Center, que dirige los esfuerzos internacionales para descubrir, observar y catalogar los objetos cercanos a la Tierra (asteroides y cometas), organizó una campaña para observar a la sonda en su camino de salida. Varios fueron los observatorios que lograron detectar a la ExoMars, pero sin duda las imágenes más sorprendentes fueron adquiridas antes de la medianoche, hora local por el Observatorio Astronómico do Sertão, en Brasil: La sonda espacial aparece como un objeto brillante rodeado por al menos otros seis puntos más débiles, restos desprendidos de la etapa superior el cohete Protón que la impulsó. No es nada extraño, ya que las mismas fases de impulsión suelen seguir caminos parecidos a la sonda que empujaron hacia su destino. LaBriz-M, que protagonizó este lanzamiento, no es una excepción, y después de la separación realizó varias maniobras para asegurarse de no impactar contra Marte, al que sobrevolará a una distancia segura. Y con ellas pueden desplazarse pequeños fragmentos, desprendidos de estas complejas operaciones (Daniel Marín, en su blog Eureka, señala que en realidad fragmentos de tal tamaño no deberían estar ahí, y que la etapa Briz-M pudo sufrir una explosión poco después de que la sonda se separara de ella. Si es así, se rozó el desastre)
La visión de es inspiradora. Un mensajero de la Tierra alejándose de ella, en un camino sin retorno, viéndola por última vez antes de perderse en la oscuridad. Buen viaje, ExoMars.
La ExoMars vista poco después de recibir el impulso final y ya en ruta de salida. A su alrededor una serie de puntos, restos desprendidos de la Briz-M, y por tanto con la misma velocidad y trayectoria. Con el tiempo, a medida que la sonda haga las imprescindibles correcciones de trayectorias, sus caminos se irán separando.
Pocas horas después del lanzamiento, con la sonda aún en la órbita terrestre, telescopios situados en Australia y Nueva Zelanda captaron el paso tanto de la sonda, como de un depósito de combustible desechado unas horas antes.
Comienza la aventura. Nos vemos en Marte dentro de 7 meses.
El telescopio MPG/ESO del Observatorio La Silla nos descubre el rostro de un "asesino galáctico". NGC 1316 y NGC 1317 son 2 galaxias situadas a unos 60 millones de años luz de La Tierra, muy cerca una de la otra, pero a pesar de ello muy diferentes. Así, mientras esta última se muestra perfectamente definida la primera muestra un aspecto caótico, lejos de la aparente tranquilidad que transmite su pequeña compañera, algo que puede resultar extraño a primera vista pero que para los astrónomos es una clara señal de que sus respectivas historias han sido muy diferentes a pesar de su vecindad. Una de ellas nos cuenta una vida pacífica, la otra una existencia violenta en que un número indeterminado de pequeñas galaxias han sido engullidas, "asesinadas" por este criminal cósmico, que aún conserva en su rostro las huellas de sus delitos. Varias "pistas" en la estructura de NGC 1316, observada por el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros de La Silla, la delatan. Por ejemplo, tiene varios rastros de caminos de polvo incrustados en un envoltorio de estrellas mucho mayor, y una población de cúmulos globulares estelares inusualmente pequeños, lo que sugiere que ha podido devorar con anterioridad una galaxia espiral rica en polvo, en algún momento hace unos 3.000 millones de años.
A su alrededor se extienden diversas colas de polvo y estrellas que han sido arrancadas de sus ubicaciones originales y lanzadas al espacio intergaláctico, lo que muestra el caos gravitatorio originado en las órbitas estelares cuando su "victima" (o víctimas) ya se encontraba muy cerca. NGC 1316 se conoce también como Fornax A, como forma de remarcar el hecho de que se trata de la fuente emisión en ondas de radio más brillante de la constelación donde la vemos y, de hecho, la 4ª más brillante de todo el cielo, lo que también es una pista, aunque indirecta, de su carácter canival: La fuente de estas emisiones posiblemente es el material que se está precipitando, acelerando y adquiriendo altas temperaturas en el proceso, hacia el agujero negro supermasivo situado en su corazón, y probablemente, ha obtenido combustible extra gracias a la interacción con otras galaxias, lo que explica su intensa actividad.
Aunque podemos acusarla de ser una asesina en serie, en realidad que una galaxia absorba a otras más pequeñas es un proceso relativamente habitual, y nuestra Vía Láctea, cuya tenue y delicada apariencia en nuestro firmamento puede transmitirnos la falsa impresión que ser pacífica e inocente, no está libre de haber devorado a otras a lo largo de su vida, algunas de las cuales aún pueden detectarse como tenues rastro de aquello que fueron, y otras que posiblemente están empezando su lenta caída hacia el olvido. En la inmensidad del Universo la "ley del más fuerte" marca el destino final de mucho de sus habitantes. NGC 1316 lo fue, otras más pequeñas no. Como se suele decir, así es la vida en la oscuridad Cósmica.
Viajando hasta NCG 1316 Y 1317. Aunque esta primera parece la "mala de la película", posiblemente la ahora tranquila 1317 también tiene cosas que esconder.
Algunas galaxias absorben otras más pequeñas, pero en ocasiones son 2 de tamaño parecido la que se lanzan una contra la otra bajo su gravedad común, generando espectaculares estructuras, nacidas del caos resultante, que podemos observar y que permite reproducir los pasos seguidos en el proceso, a su vez vital para entender el futuro lejano de estas en ocasiones llamados universos-islas.
La Vía Láctea y Andrómeda se dirigen al encuentro uno de la otra. Aunque esta última es mayor, sus tamaños siguen siendo demasiado parecidos para que puede devorar a la primera, por lo que en realidad ambas se fusionarán para formar una galaxia mucho mayor.
Dos pequeños cometas nos sobrevolarán de forma simultanea este próximo 22 de Marzo. Cuando varios cuerpos celestes comparten parámetros orbitales muy parecidos los astrónomos suelen sospechar inmediatamente de ellos, ya que por estadística es improbable que eso ocurra por pura casualidad. Lo habitual, como demuestra la experiencia, es que exista algún tipo de relación de parentesco, que estén sometidos a la mismas influencias gravitatorias o quizás que tengan un origen común, habiendo nacido de la fragmentación de un cuerpo original del cual conservan su órbita y velocidad. Y este parece el caso de los dos viajeros que nos visitarán este próximo 21-22 de Marzo. El cometa P / 2016 BA14 fue descubierto el 22 de enero de 2016, por el telescopio Pan-Starrs en Hawai. Inicialmente se pensó para ser un asteroide, pero otros observatorios constataron la presencia de una débil cola, revelando su naturaleza cometaria. Su órbita, sin embargo, resultó una sorpresa, ya que era inusualmente similar a la del cometa 252P / LINEAR, que fue descubierto por el Massachusetts Institute of Technology's Lincoln Near Earth Asteroid Research (LINEAR), el 7 de abril de 2000. Una coincidencia que podría esconder una relación entre ambos. "P / 2016 BA14 es posiblemente un fragmento de 252P / LINEAR. Los dos podrían estar relacionados porque sus órbitas son notablemente similares", explica Paul Chodas, gerente del Centro de la NASA de Estudios NEO en el Laboratorio de Propulsión a Chorro en Pasadena , California. "Sabemos que los cometas son relativamente frágiles, como vimos en 1993, con el cometa Shoemaker-Levy 9 y su fragmentación vinculada a un sobrevuelo de Júpiter. Tal vez durante pase anterior cerca de Sol o durante un sobrevuelo lejano de Júpiter, un fragmento del que ahora conocemos como BA14 podría haberse desprendido de 252P". Eso explicaría que el próximo 21-22 de Marzo, con apenas horas de diferencia, ambos pasarán cerca de la Tierra. 252P / LINEAL, de apenas 230 metros de diámetro, se situará el 21 de marzo a solo 5,2 millones de kilómetros de distancia. Al día siguiente lo hará P / 2016 BA14, llegando a siolo 3,5 millones de kilómetros, el tercer sobrevuelo más cercano de un cometa en la historia registrada junto al cometa D / 1770 L1 (Lexell) en 1770 y el cometa C / 1983 H1 (IRAS-Araki-Alcock) en 1983. En realidad estaríamos asistiendo al paso de un cometa, al que sigue en su camino un fragmento desprendido de el, y que ahora actúa ya como un cometa propiamente dicho. A pesar de su cercanía no ofrecerán ningún espectáculo celeste. El "principal" es muy pequeño, y el segundo, nacido de el, lógicamente es aún más diminuto, tanto que su actividad no fue detectada inicialmente y se le confundió con un asteroide. Pero para los astrónomos es una oportunidad única de estudiar la naturaleza de estos cuerpos celestes. En este caso, de uno que se convirtió en dos.
El cometa Shoemaker-Levy 9 se fragmentó totalmente al adentrarse en el campo gravitatorio de Júpiter, dando lugar a una serie de pequeños cometas que seguían la trayectoria del original. Terminarían colisionando con el gigante joviano, pero de no haberlo hecho, se abrían convertido en una nueva familia cometaria cuyo origen común sería facilmente detectable.
Publicados los primeros 5 estudios surgidos de los datos e imágenes de la New Horizons. En la exploración espacial es imprescindible tener paciencia, tanto para ver llegar una sonda a su objetivo como para que el flujo de imágenes y datos sean analizados en profundidad y den lugar a los primeros resultados. Y normalmente esto último suele tomar más tiempo, porque en ocasiones es un proceso que no termina nunca, ya que siempre hay detalles inicialmente ocultos que van saliendo a la luz, completando lo que sabemos, o en ocasiones obligando a regresar al punto de salida. New Horizons, con su lenta transmisión de datos a la Tierra, que a estas alturas apenas está completado en un 50%, es un ejemplo de ello. Su encuentro terminó hace meses, pero justo ahora su equipo científico publica los primeros estudios generados a partir de lo que pudimos ver en ese fugaz encuentro, "cinco documentos detallados que transforman completamente nuestra visión de Pluton - que revela que el "ex planeta de los astrónomos, es un mundo real con diversa y activa geología, una química de la superficie exótica, una atmósfera compleja, una interacción desconcertante con el Sol y un sistema intrigante de pequeñas lunas", explica Alan Stern, investigados principal de la misión.
Estos son los resultados ahora publicados, resumidos en una serie de 8 puntos: 1- La edad actualizada de la superficie de Plutón, a través de los recuentos de cráteres, ha revelado que ha sido geológicamente activa a lo largo de los últimos 4.000 millones de años. Además Sputnik Planum está desprovisto de cualquier cráteres detectable y se estima que es geológicamente joven - no más de 10 millones de años.
2- Se ha descubierto que Caronte tiene una superficie muy antigua. A modo de ejemplo, la gran extensión ecuatorial de llanuras lisas llamada informalmente Vulcan Planum es probablemente un gran flujo criovolcánico que entró en erupción hace unos 4 mil millones años. Están probablemente relacionados con la congelación de un océano interno que fracturó la corteza. 3- La distribución de los diversas zonas de Plutón, desde las que son ricas en nitrógeno, hasta las que lo son en metano o en agua , es sorprendentemente compleja, todo un rompecabezas para comprender el clima y la historia geológica de este mundo. De hecho estas variaciones no tienen precedentes en ningún otro lugar del sistema solar exterior. Se han encontrado además evidencias de movimientos tectónicas, flujo glaciar con traslado de grandes bloques de agua congelada y presencia de montículos, posiblemente resultado de criovolcanes.
4- La temperatura de la atmósfera superior es mucho más fría de lo que se había pensado a partir de estudios basados en la Tierra, con importantes implicaciones para la frecuencia de escape atmosférico. El motivo sigue siendo un misterio. Como resultado el ritmo de dicho escape es muchísimo menor de lo estimado inicialmente, cambiando totalmente la idea de que este pequeño mundo interactuaba con el viento solar como si fuera un cometa, al perder cantidades ingentes de gas. La realidad muestra una atmósfera mucho más compacta. 5- Los perfiles de composición para numerosas especies importantes en la atmósfera de Plutón (incluyendo nitrógeno molecular, metano, acetileno, etileno y etano) se han medido en función de la altura por la primera vez. "El nitrógeno molecular domina la atmósfera (a altitudes inferiores a unos 1.800km), pero también aparecen metano, acetileno, etileno y etano en cantidades menores"
6- Se cree haber encontrado un mecanismo plausible para la formación de capas de neblina que llenan de forma estratificada la atmósfera, y que serían fruto de las ondas de densidad creadas por los vientos que soplan sobre la topografía montañosa de Plutón.
7- Antes del sobrevuelo, la presencia de cuatro pequeñas lunas genero el temor de que la sonda pudiera encontrarse con una región llena de partículas, puede que incluso en forma de anillos, lo que hizo planificar rutas alternativas por si se detectaba algún peligro. Pero el Venetia Burney Student Dust Counter sólo detectó una sola partícula de polvo dentro de los 5 días más cercaos al encuentro. Esto es similar a la densidad en el espacio interplanetario del Sistema Solar exterior, lo que demuestra que la región alrededor de Plutón está totalmente "limpia" en este aspecto. 8- La región de interacción entre el viento solar y la atmósfera de Plutón está confinado en el lado diurno, hasta aproximadamente 7.000 kilómetros de altura. Esto es mucho menor de lo esperado, y es probable debido a que al menor ritmo de escape atmosférica. Pero es suficiente para alterar a su entorno espacial de
tal forma que los iones son acelerados y desviados alrededor del
planeta enano. 9- Los altos albedos (reflectividad) de los pequeños satélites - aproximadamente 50 a 80 por ciento - son totalmente diferentes de los mucho más bajos detectados en los pequeños integrantes de la población general del Cinturón de Kuiper, que se muevenaproximadamente entre el 5 y el 20 por ciento. Esta diferencia presta más apoyo a la idea de no fueron capturados de la población general del Cinturón de Kuiper, sino formadas por aglomeración en un disco de material producido como consecuencia de una colisión gigante que creó todo el sistema actual de lunas plutonianas.
Son los primeros resultados en profundidad presentados, pero no los últimos. Los datos ya recibidos seguirán siendo analizados, y otros tantos aún están por llegar.Plutón sigue dando de que hablar, y lo seguirá haciendo durante mucho tiempo.
Comparando Sputnik Planum (Plutón) y Vulcan Planum (Caronte). Mientras la primera es completamente suave, carente de cráteres y muy joven, la segunda se muestra mucho más antigua, aunque con claras señales de una intensa actividad en el pasado.
La complejidad de la superficie de Plutón supera todo lo imaginado, y sigue desconcertando a los astrónomos. Muchos procesos observados solo tiene contrapartida en la misma Tierra.
La estratificación de la neblina se cree ahora que es fruto de las ondas de densidad, generadas por los vientos que recorren la superficie. Por otro lado las capas superiores de la atmósfera son mucho más frías de lo esperado por motivos desconocidos, lo que implica que el ritmo de escape de sus gases es también muchísimo menor.
Plutón altera en entorno espacial al interceptar y acelerar los partículas del viento solar.
La proporción de luz reflejada por las pequeñas lunas apoyan la idea de su nacimiento como consecuencia de un gran impacto en Plutón (quizás el relacionado con el nacimiento de Sputnik Planum) en oposición a la idea de su captura.
Observaciones desde la Tierra revelan cambios inesperados en los puntos brillantes de Ceres. Dawn sigue su campaña de estudio de este planeta enano, que ahora, habiendo alcanzado ya su órbita defintiva, esperamos que sea fructífera, aunque como todo lo relacionado con la exploración espacial debemos tener paciencia hasta que los resultados vaya haciéndose públicos. Pero que tengamos una sonda allí no significa que desde los observatorios terrestres no se siga estudiándolo como hasta ahora. Todo lo contrario, la posibilidad de contrastar dos puntos de vista tan diferentes, y utilizar una para guiar, confirmar o desmentir a la otra, es una posibilidad que los astrónomos no quieren desaprovechar. Y es de los observatorios terrestres,más concretamente del yelescopio de 3,6 metros de la ESO en La Silla, Chile, donde nos llegan las últimas noticias. Y más concretamente de uno de sus facetas más enigmáticas descubiertas por Dawn, los ya famosos puntos brillantes, en los cuales el espectrógrafoHARPS, ideado para captar posibles exoplanetas, pero utilizado también para observaciones de precisión en nuestro propio Sistema Solar, detectó no sólo el movimiento causado por la rotación de Ceres, sino también inesperadas variaciones adicionales, lo que sugiere que el material de los puntos brillantes es volátil y se evapora con la luz del Sol. Tal como explica Paolo Molaro, del INAF-Observatorio Astronómico de Trieste,"tan pronto como la sonda Dawn reveló la existencia de los misteriosos puntos brillantes en la superficie de Ceres, inmediatamente pensé en los posibles efectos mensurables desde la Tierra. A medida que este gira, los puntos se acercan a la Tierra, y luego retroceden de nuevo, lo cual afecta al espectro de la luz solar reflejada que llega a nuestro planeta".
Ceres tarda nueve horas en dar un giro completo, y los cálculos han demostrado que los efectos debidos al movimiento de los puntos brillantes al acercarse y alejarse de la Tierra debido a esta rotación serían muy pequeños, del orden de 20 kilómetros por hora extremadamente pequeño si se tiene en cuenta la distancia, pero aún así medible por HARPS, que exploró Ceres durante algo más de dos noches en julio y agosto de 2015. "El resultado fue una sorpresa", añade Antonino Lanza, del INAF-Observatorio Astrofísico de Catania y coautor del estudio. "Encontramos los cambios previstos en el espectro por la rotación pero con otras variaciones considerable de una noche a otra". Una posible explicación, considerada la más probable, es la presencia de sustancias volátiles que se evaporan bajo la acción de la radiación solar. En el caso de las más famosas, las del cráter Occator, cuando reciben luz solar, se forman penachos que la reflejan de forma muy eficaz. Pero se evaporan rápidamente, pierden reflectancia y producen los cambios observados. Este efecto, sin embargo, cambia de noche a noche, dando lugar a patrones aleatorios adicionales a corto y largo plazo. Un curioso misterio que nos hace recordar las informaciones sobre la presencia de neblina en el interior de este cráter.¿Existe una relación? Es lo más probable. Esperemos que Dawn termine dándonos la respuesta definitiva.
Este diagrama muestra cómo las características del espectro de la luz reflejada en las manchas se desplaza alternativamente del rojo al azul de un modo muy suave, en comparación con la media de luz de Ceres a medida que gira. Este sutil efecto se ha medido desde tierra con el espectrógrafo HARPS. El efecto se ha exagerado mucho para hacerlo visible y excluye la mayor parte de la luz brillante que proviene del resto del disco.
El Telescopio de 3,6 metros de la ESO en Chile comenzó a operar en 1977. Constantemente mejorado y actualizado, con el añadido de nuevos instrumentos ( como el mismo espectrógrafo HARPS) es hoy en día una de las mejores herramientas para la exploración del espacio desde la Tierra.
Las mejores imágenes por ahora publicadas de las zonas brillantes del cráter Occator. En el, y en otras zonas de Ceres, HARPS detectó cambios diarios, que podrían señalar procesos de sublimación.
Entre las últimas imágenes enviadas por Dawn, tenemos espectaculares vistas de Ahuna Mons, la extraña montaña que constituye el otro gran misterio de Ceres, ya que su origen nos es desconocido.
Se cumplen 30 años del encuentro de esta pequeña sonda con el cometa Halley. La noche del 13 al 14 de Marzo de 1986 se escribió una de las páginas de oro de la exploración espacial. En unas horas de actividad frenética la pequeña Giotto se adentraba en la "cabeza" del cometa más famoso de la historia, cruzándolo de un extremo a otro mientras soportaba toda la furiosa tormenta de partículas que el Halley lanzaba contra ella. De ese encuentro, del que sorprendentemente la sonda sobrevivió a pesar de todos los impactos recibidos, se consiguieron las primeras imágenes del núcleo cometario. Pocas, de una calidad muy pobre si se las compara con las espectaculares imágenes que nos está ofreciendo Rosetta actualmente, o de las que la precedieron, pero eran las primeras, y eran del Halley, el primero del que se descubrió que regresaba de forma periódica. Una combinación imposible de superar, y que hace que aún hoy esa oscura silueta que se intuye en la oscuridad siga fascinando como el primer día. Para toda una generación el paso Halley, aunque quedó lejos de estar entre los mejores, fue para muchos de nosotros un momento mágico. Poco importaba que apenas fuera visible a simple vista, que fuera necesario prismáticos o un telescopio para ver algún detalle, que las horas para verlo, especialmente si se era un crío, no fueran las mejores. Pero tenía una magia única. Porque era el mítico Halley, y por ello cautivó nuestra imaginación, fuéramos o no capaces de verlo. Recordarloes transportarnos a tiempode ensueño, casi legendario. Y nadie capta mejor la magia que los niños. Con esta idea la ESA, que afrontaba una de sus primeras misiones interplanetarias, organizó un concurso de dibujo infantil. Se recibirían un total de 25. El 15 de junio de 1986 Roger Bonnet, entonces Director del Programa Científico de la ESA, y Reimar Lüst, entonces Director General, recibieron a
los participantes y a sus padres en la sede de la Agencia espacial en París, y les
entregaron un diploma y una maqueta de Giotto. Al final de la ceremonia,
les invitaron a volver en el año 2061. Estos dibujos, hoy día, siguen transmitiendo la fascinación que muchos vivimos ese 1986. No serán los más precisos científicamente hablando, ni los mejor trazados ni coloreados, pero para muchos de nosotros verlos significa trasladarse de nuevo a esos días de hace 30 años, cuando eramos más jóvenes, muchos niños, y la vida, para la mayoría de nosotros, parecía mucho más sencilla, lejos de las preocupaciones de la vida adulta. Pero por encima de todo, significa recordar uno de esos momentos que nos marcaronpara siempre. Al menos a algunos de nosotros.
El Halley y la sonda Giotto, vistos con la mirada de un niño.
El núcleo del Halley visto por Giotto. Para logar estas pocas imágenes la sonda estuvo muy cerca de ser destruida por la tormenta de partículas que lo rodeaba. Aunque pobres en comparación a las conseguidas de otros cometas posteriormente, estas fueron las primeras, a las que se añadió que eran del más famoso de todos.