viernes, octubre 07, 2016

MeteoMars

Intentando predecir cuando ocurrirá la siguiente tormenta de polvo global.

"Y después de las noticias deportivas con las polémicas de la jornada, pasemos al parte meteorológicos. Tiempo frío, seco y con muy poco aire, como es lo habitual en nuestro pequeño planeta rojo. Pero los modelos indican una alta posibilidad de que se desaten tormentas de arena a gran escala, y que puedan converger en una global los próximos días o semanas. Así que extreme las precauciones si tiene pensado hacer un largo viaje próximamente. Y para terminar, un consejo: Aunque vea vídeos en MarsTube que aseguran que se puede respirar sin escafandra, que es todo una conspiración para ocultarlo, no se lo crea. Ya llevamos 274 que han muerto haciendo el idiota".

Podemos imaginar un día en que la Humanidad este asentada en Marte, incluso con nuevas generaciones que hayan nacido en este planeta, y por tanto lo consideren su verdadero hogar. Y como sus hermanos terrestres, querrán conocer mejor su mundo, y saber predecir su estado de animo climático. No tiene la variedad y dinámica desatada de La Tierra, pero en ocasiones puede sorprender con colosales tormentas de polvo. De esas que nadie, y sobretodo sus futuros habitantes, querían encontrarse a la intemperie. ¿Existirán meteorólogos marcianos haciendo la previsión del tiempo, tal como hemos imaginado en esta divertida ficción? Quien sabe, pero no son pocos los que están intentando dar los primeros pasos para que así sea ya se están dando.

Las tormentas globales son la versión más espectacular de este tipo de fenómenos climáticos. La mayoría son locales, algunas se convierten en regionales, y finalmente, cuando varias de estas convergen, puede desencadenarse una reacción en cadena que termina por ocultar la superficie del planeta, toda ella sin expectación, que se ve sometida a días de frío y oscuridad. Pero su misma magnitud las hace imprevisibles y escasas. La más reciente de ellas ocurrió en 2007, como bien recuerdan todos aquellos que formaba en ese momento parte del equipo de Spirit y Opportunity. "La tormenta global de polvo en 2007 fue la primera gran amenaza a la que se enfrentaron desde el aterrizaje", explica John Callas, director del proyecto. "Tuvimos que tomar medidas especiales para permitir su supervivencia durante esas varias semanas con poca luz solar  para asegurar que siguieran teniendo energía. Cada rover se mantenía encendido sólo unos pocos minutos cada día, suficiente para calentarlos, para a continuación, apagarlos hasta el día siguiente sin siquiera comunicarse con la Tierra. durante muchos días, durante lo peor de la tormenta, los rovers estuvieron completamente e abandonados a su destino".

Nada sería mas deseable que saber predecir cuando harán acto de presencia esos monstruos. Los ingenieros soviéticos de Mars 2 y 3, que debieron realizar sus respectivos intentos de aterrizaje en medio de la peor tormento global de la historia conocida de Marte. Es posible? Lo sabremos los próximos meses."Marte alcanzará el punto medio de su actual temporada de tormentas de polvo el 29 de octubre de este año. De acuerdo con la serie histórica que encontramos, creemos que es muy probable que una tormenta global de polvo comience dentro de unas pocas semanas o meses de esta fecha", explica James Shirley, científico planetario del JPL.

En su estudio refirió haber encontrado un patrón en la formación de tormentas de polvo globales, añadiendo una variable vinculada al movimiento orbital de planeta. Otros planetas tienen efecto sobre el momentum (Cantidad de movimiento) de Marte en su órbita alrededor del Sistema solar, siguiendo un ciclo temporal de alrededor de 2,2 años, lo que es más largo que el tiempo que tarda Marte para completar cada órbita: Alrededor de 1,9 años. La relación entre ambos ciclos cambia constantemente, y Shirley encontró que las tormentas de polvo globales tienden que se producen cuando el momentun está aumentando durante la primera parte de la temporada de tormentas de polvo. Ninguna de las tormentas de polvo globales en el registro histórico (1977, 1982, 1994, 2001 y 2007 son las últimas conocidas) ocurrió cuando este estaba disminuyendo durante esa misma fase.

¿Hemos encontrado realmente la clave que nos permita adelantarnos a esos furiosos y polvorientos golpes de Marte? En unos pocos meses lo sabremos. Si es así se habrá dado un paso de gigante. De lo contrario el puesto de meteorólogo de la futura televisión marciana seguirá vacante. De momento.
 
Un gráfico que expresa las similitudes entre 2016 (línea azul oscuro) y los años en los que Marte ha experimentado tormentas de polvo globales (líneas naranjas), en comparación con los años sin tormenta global de polvo (líneas azul-verdes).

Opportunity nos ofreció lo que significa ser alcanzado por una tormenta global. La luz disponible cayó, en los peores momentos, hasta un 99%, casi la oscuridad total. El rover a duras penas pudo sobrevivir.

Los grandes volcanes de Tharsis se elevan sobre la gran tormenta de 1971. La Mariner 9, una vez en órbita, pudo esperar a que las cosas se calmaran, pero los módulos de aterrizaje de las Mars 2 y 3 soviéticas no tuvieron esa posibilidad. De haber sido capaces de predecir su llegada, sus misiones se abrían aplazado hasta la siguiente ventana de lanzamiento, en 1973.

La tormenta de 2001 vista desde la Tierra. 

La misma tormenta vista por la Mars Global Surveyor. Lo que comenzó como una gran tormenta en el Sur, visible como una mancha marrón claro, terminó abarcando todo el planeta.

Study Predicts Next Global Dust Storm on Mars

jueves, octubre 06, 2016

Reliquias

Terzan 5, una reliquia que guarda las huellas del pasado de nuestra galaxia.

Por fósil se entiende, en biología, los restos de un antiguo organismo, conservando en piedra, y que guarda para aquellos que sepan estudiarla, información sobre la evolución de la vida, abriendo puertas a un pasado lejano y ofreciendo pistas de como esta se abrió paso hasta la actualidad, y por encima de todo, hasta nosotros, un fruto más, aunque posiblemente el más excepciona, de la larga historia de La Tierra. Y eso mismo también se aplica en astronomía. Allí, muchas veces solo visibles para aquellos que saben lo que están buscando, se esconden estructuras cósmicas que son auténticas reliquias de épocas pasadas.

Terzan 5 se encuentra a 19.000 años luz de la Tierra, en la constelación de Sagitario y en dirección del centro galáctico. Conocido desde hace unos cuarenta años, se le clasifica como un cúmulo globular (agrupación de varios cientos de miles de estrellas ligadas gravitatoriamente entre ella), pero ahora hemos descubierto que es diferente a los demás cúmulos globulares conocidos. Así lo delata recientes observaciones, que han determinado la existencia de dos familias distintas de estrellas en su interior, que no sólo difieren en los elementos que contienen, sino que tienen una diferencia de edad enorme, aproximadamente de 7.000 millones de años. O lo que es lo mismo,  no nació de una sola y explosiva llamarada de nacimientos estelares, sino de dos, que le dieron su forma y naturaleza definitiva.

"Esto implica que el antepasado de Terzan 5 debía contar con grandes cantidades de gas para tener una segunda generación de estrellas y ser bastante masivo. Por lo menos 100 millones de veces la masa del Sol", explica el coautor del estudio Davide Massari, investigador del INAF (Italia) y de la Universidad de Groningen.

Estas inusuales propiedades lo convierten en un objeto de interés máximo para los astrónomos, ya que indica que estamos ante el candidato ideal para ser un fósil viviente de los inicios de la Vía Láctea. Las teorías actuales sobre la formación de esta última asumen que, para formar el bulbo primordial (su zona central), fue necesaria la interacción entre ingentes masas de gas y estrellas que, durante el proceso, acabaron fusionándose y disolviéndose. "Creemos que algunos restos de estas masas gaseosas podrían seguir existiendo, relativamente inalterados y embebidos en la galaxia", explica Francesco Ferraro, de la Universidad de Bolonia (Italia) y autor principal del estudio. "Estos fósiles galácticos permiten a los astrónomos reconstruir una parte importante de la historia de nuestra Vía Láctea".

Una de los indicios más claro es que, aunque diferente a los otros cúmulos globulares, Terzan 5 en muy similar a las de la población estelar que se encuentra en el bulbo galáctico. Además, la masa original necesaria para crear dos poblaciones estelares debió ser igual a lo de los grandes cúmulos que se supone que dieron lugar al bulbo durante la formación de la galaxia, hace alrededor de 12.000 millones de años. Todo indica, por tanto, que es una reliquia fosilizada de los primeros tiempos galácticos, que logró sobrevivir sin ser alterada durante miles de millones de años y se ha conservado como un remanente del pasado distante.

"Algunas características de Terzan 5 se asemejan a las detectados en los cúmulos gigantes que vemos en galaxias con formación estelar con un alto desplazamiento al rojo (es decir, situadas en un pasado lejano), sugiriendo que, durante la época de formación de las galaxias, tanto en el universo local como en el universo distante, se produjeron procesos de formación similares", continúa Ferraro. Por lo tanto, este fósil abre las puertas a una visión sin precedentes de la complicada historia de la Vía Láctea. Y por extensión, de la formación de las galaxias en su conjunto. Como los fósiles terrestres abre caminos hacia la comprensión de nuestros orígenes.

Terzan 5, una reliquia de otro tiempo.

Un viaje hacia el pasado.

Los cúmulos globulares son agrupaciones de cientos de miles de estrellas, tan densamente apretadas que los cielos de planetas situados en su interior tendrían firmamentos nocturno tan iluminados que la noche como tal apenas existiría.

Un equipo de astrónomos descubre una extraña reliquia fósil de la Vía Láctea temprana

miércoles, octubre 05, 2016

El difícil camino hacia la victoria

Un pequeño recorrido por todos los aterrizajes, exitosos o fallidos, realizados en el planeta rojo.

Ya la tenemos casi a las puertas. ExoMars se encuentra ya a solo dos semanas de su entrada en órbita alrededor de Marte, uniéndose así a la extensa flota de sondas robóticas que le están explorando a día de hoy. Y no viene solo. Con ella viaja el módulo Schiaparelli, que el mismo día de la inserción orbital, y ya volando en solitario, se adentrará en la atmósfera del planeta con el objetivo de lograr posarse suavemente en algún punto de Meridiani Planum, la misma zona donde se encuentra Opportunity. No deja de ser una misión tecnológica, diseñada para poner a prueba todas aquellas que serán necesarias para lograr poner al rover ExoMars con éxito en la superficie en 2020, pero aunque su vida será efímera, de unos pocos días, se espera que ofrezca un notable caudal de datos científicos antes de que se apague.

Por ello, y para celebrar este acontecimiento, repasemos un poco la historia de los aterrizajes marcianos, llenos de éxitos, pero aún más de fracasos, por mucho que los éxitos de Opportunity, Spirit, Curiosity o Mars Phoenix, todos ocurridos en un lapso de tiempo relativamente corto, puede darnos la sensación de ser una empresa, si no sencilla, como mínimo ya tan dominada que el fracaso parece improbable. Nada más lejos de la realidad.

Los primeros intentos llegaron de la mano de la URSS, en un tiempo en que los soviéticos aún llevaban la delantera a los EEUU. Después de varios lanzamientos fallidos, en 1971 lograron enviar dos sondas, Mars 2 y Mars 3, cada una de ellas con sendos módulos de aterrizaje, que provistos de aerodinámicas de frenado, cohetes, y paracaídas, debían intentar posarse en Marte. El de Mars 2 falló en el despliegue de su paracaídas, pasando a la historia como el primer objeto de fabricación humana en tocar la superficie del planeta rojo, aunque evidentemente no de la forma deseada. Sus restos desperdigados duermen hoy en algún lugar, posiblemente ya medio cubiertos por el polvo. 1-0 a favor de los derrotados.

El enviado de Mars 3 tampoco tuvo suerte, ya que entró en la atmósfera cuando una intensa tormenta de polvo sacudía la región. Pudo pese a todo ello aterrizar, pero es evidente que no en el mejor de los estados, ya que la comunicación se interrumpió después de solo 14 segundos de transmisión de datos, lo justo para enviar parte de una primera imágen. ¿Éxito o fracaso? Se puede argumentar que logró aterrizar y que merece en reconocimiento de ser la primera en lograrlo, y también, en sentido contrario, que apenas sobrevivo unos segundos, por lo que su misión se debe considerar un fracaso. Ambas cosas son ciertas. Podemos poner un 1-1 en el marcador

Los soviéticos lo intentarían dos veces más, con Mars 6 la Mars 7, y en ambos casos terminó en fracaso. La primera falló al aterrizar, y la segunda directamente falló en alcanzar Marte, y se perdió en el espacio interplanetario, entrando en una órbita heliocéntrica que quizás algún día la lleve de regreso al planeta rojo. Un recordatorio de lo complicado que es algo así. 3-1 a favor del equipo de los fracasos.

Después llegaría el turno de los EEUU, que afrontaron el reto con las complejas Viking 1 y Viking 2, cada una de ellas compuesta por una sonda orbitar y un módulo de aterrizaje. En realidad, por su tamaño y objetivos, literalmente laboratorios móviles. Y ambos lograron aterrizar de una pieza. Las innumerables imágenes a todo color que enviaron son ya parte de la historia de la exploración planetaria, y los datos recabados, especialmente de sus pruebas para buscar indicios de vida, aún sigue generando discusiones entre los expertos. 3-3, remonta el equipo de los éxitos.

Años después llegaría Pathfinder, en todo los sentidos el antepasado de Opportunity y Spirit, ya que utilizarían las tecnologías diseñadas especialmente para esta misión. Eran conceptos revolucionarios y al mismo tiempo de bajo presupuesto, una combinación que hacía temer lo peor. Hasta la propia NASA era pesimista. Pero realizando un aterrizaje perfecto hecho por tierra esos temores, y las puertas estaban abiertas de nuevo. 3-4 a favor de los triunfadores.

Pero Marte es un duro rival, y finalmente se cobraría su precio con la Mars Polar Lander (1999) de la NASA y la Beagle 2 (2003) de la Agencia Espacial Europea. Aunque este último fue una pérdida dolorosa, no dejaba de ser un extra a la misión de la sonda Mars Express, que por su parte funcionó, y sigue haciéndolo, sin mayores problemas, el caso de la Polar Lander fue catastrófico, ya que junto con la pérdida de la sonda Mars Climate Orbiter, puso en peligro todo el programa marciano de la NASA, que tuvo que ser replanteado por completo. 5-4 para los fracasados.

Después llegarían los éxitos ininterrumpidos de Spirit, Opportunity, Mars Phoenix y Curiosity, que pusieron el marcado en un claro 5-8 a favor. Pero es sintomático que en una fecha tan reciente como 2004 siguiéramos acumulando más fracasos que éxitos. Y eso es algo que siempre debemos tener en cuenta a la hora de valorar este tipo de misiones. Tocar Marte es y siempre será un desafío. Motivo de más para admirar en su justa medida todos aquellos que lo hacen posible. Con un poco de suerte Schiaparelli anotará, el 19 de Octubre, el 5-9 (y en el caso de lo peor, el 6-8). Solo nos resta esperar y cruzar los dedos. La hora de un nuevo desafío se aproxima.

Los módulos de aterrizaje de la Mars 2 y 3 eran idénticos, y ambos compartieron destinos funestos, aunque el 3 pudo decir que aterrizó y transmitió desde la superficie, aunque solo fueran uno segundos.

Las Viking 1 y 2 fueron el primer intento de aterrizar en Marte por parte de los EEUU, y ambas resultaron un éxito sin paliativos.

Opportunity, y algo menos su gemelo Spirit, son el sinónimo de éxito, y en buena parte responsables de la idea general de que posarse en la superficie del planeta rojo es relativamente sencillo. Sus 12 años en activo y de momento sin visos de terminar constituye todo un hito para la exploración interplanetaria, siendo el vehículo que más distancia lleva cubierta en otro mundo.

Phoenix llegó para superar el trauma de la pérdida de la Polar Lander, y lo consiguió plenamente. Dependiente de la energía solar, su vida estaba sentenciada a no extenderse más que unos meses, el tiempo que tardaría el Sol en desaparecer permanentemente en el horizonte durante el Invierno polar. Pero supo aprovechar bien ese tiempo.

La Mars Pathfinder fue un momento clave para Marte, ya que puso a prueba las tecnologías que en su momento llevarían con éxito a Opportunity y Spirit hasta la superficie. Sonda de bajo presupuesto, lo que quería lograr era tan inédito (aterrizar mediante unos airbags, que protegerían el vehículo mientras daba botes hasta frenarse finalmente), hacia que hubiera mucho pesimismo fuera del equipo de misión, incluso de la propia NASA. Pero terminaría triunfante.

La Beagle fue el primer intento europea de afrontar una operación de este tipo, pero después de separarse de la Mars Express y adentrarse en la atmósfera, nunca más se supo de ella. Años después la MRO la localizaría, desvelando lo que pasó: Aterrizó con éxito, pero dos de sus paneles solares no se abrieron, por lo que la antena de comunicaciones, situada bajo ellos, no pudo funcionar y contactar con la Tierra. La sonda permaneció a la espera de unas órdenes que nunca llegarían.

Quizás el mayor desastre para la NASA. Su pérdida, junto con el de la Mars Climate Orbiter poco después, pusieron su programa marciano en la cuerda floja. En el caso de la Mars Polar Lander, se cree que sus impulsores de frenado se pararon antes de tiempo, por lo que terminó cayendo hacia la superficie sin control alguno. Quizás no destruida, pero si dañada lo suficiente para dejarla fuera de servicio.

Curiosity representa, a día de hoy, el mayor éxito de la NASA desde las Viking, al ser capaces de depositar un vehículo de tal tamaño y masa. En 2020 debería llegar su "hermano gemelo", aunque provisto de un instrumental muy diferente, más centrado en buscar señales de antigua actividad biológica.

Schiaparelli & The Problematic History Of Martian Landings

martes, octubre 04, 2016

La sonda que tocó el cielo marciano

MAVEN cumple un año en órbita.

No es una de las misiones al planeta rojo que más titulares genere, entre otras cosas porque, a diferencia de sus compañeras orbitales, no dispone de una cámara que nos ofrezca imágenes al gran público. Esta completamente consagrada a su objetivo: La atmósfera de Marte, tanto mediante análisis directos de su composición, gracias a una serie de"zambullidas" en sus capas altas (de ahí la curiosa forma de sus paneles solares, pensados para ser más aerodinámicos) y una monitorización constante cuando se encuentra a mayor distancia. Y para ello no necesita cámaras, sino otra clase de instrumentos. Hubiera sido interesante incluirla, pero la masa de una sonda está calculada de forma exacta, y cualquier otro añadido la habría superado. No se puede tener todo.

A pesar de todo ello, o quizás precisamente por eso mismo, MAVEN, que cumple ahora un año en órbita marciana, alcanzó en este periodo de tiempo todos sus objetivos primarios, realizando notables descubrimientos, al mismo tiempo que abría puertas hacia nuevos misterios. Por todo ello no es extraño que haya recibido ya la primera extensión de su misión, asegurándose financiación al menos hasta Septiembre de 2018.

Entre sus logros más notables, en realidad el más importante al ser la meta principal de su misión,  está haber determinado con exactitud la tasa de pérdida de gas de la atmósfera hacia el espacio, determinando el papel central del Sol en esta erosión, tanto durante momentos de tranquilidad como en aquellos es que su actividad era mayor, e incluso cuando tormentas solares lo alcanzaban. En ausencia de un campo magnético global que lo proteja, nuestra estrella controla la composición y la variabilidad de la atmósfera superior del planeta, siendo la principal causa de que actualmente esta sea tan tenue, apenas un 1% de la terrestre.

Más inesperado es el descubrimiento de una nube de polvo que rodea Marte y que está precipitando hacia el. Se especula que sea de origen cometario, que proceda del sus dos lunas, que llegue arrastrado por el viento solar o que tenga su origen en el propio planeta, y que algún mecanismo atmosférico las eleve hasta 150-300 Kilómetros de altura. Sin embargo, al menos de momento, ninguna de ellas encaja exactamente con lo observado por MAVEN. Igualmente se detectó una capa de iones metálicos en su Ionosfera, cuya procedencia si que parece claramente asociada a polvo interplanetario, en concreto por el que dejó a su paso el cometa Siding Spring.


Igualmente notable fue descubrir auroras en amplias zonas del planeta, desligadas de cualquier campo magnético, brillando en el ultravioleta, y que parecen producidas por el impacto directo de electrones muy energéticos procedentes del Sol. Resultaron una sorpresa, tanto su extensión, cubriendo amplias áreas del planeta como lo profundamente en la atmósfera en que hacia acto de presencia. También se detectó una pluma de partículas cargadas emergiendo de sus polos, moléculas ionizadas por el Sol y que se ven proyectadas hacia el espacio por los campos eléctricos generados por el viento solar. 

MAVEN cumple así su primer año con todas sus metas cumplidas y habiendo justificado el esfuerzo realizado con ella. Y por delante posiblemente aún le quedan no pocos años de actividad continua, afinando con nuevos datos lo ya descubierto, y sacando a la luz nuevas facetas de la atmósfera, y por extensión del planeta mismo, que aún no conocemos. La sonda que tocó el cielo marciano aún tiene por delante nuevos y emocionantes retos. 

Marte captado por el espectrógrafo ultravioleta de MAVEN, y presentado en falso color para presentar lo que veríamos si nuestros ojos captaran solo esta frecuencia del espectro. Valles Marineris aparece en la parte central de la imagen, en tonos azulados y sin poder ver el fondo debido a la dispersión de la luz ultravioleta por el ambiente. El tono verdoso del planeta en su conjunto es una combinación de la reflexión de la superficie y la dispersión atmosférica. Los tres altos volcanes de Tharsis aparecen cerca del borde izquierdo, salpicado de nubes blancas que se forman cuando los vientos fluyen sobre ellos. Vemos brillantes casquetes en ambos polos. La región de color magenta visible en el polo sur muestra donde el ultravioleta está  siendo absorbido por el ozono, tan como ocurre en la Tierra. Normalmente este sufre cierto grado de destrucción en Invierno, en el caso terrestre, pero la diferente composición química de la atmósfera marciana hace que ocurra lo contrario, y sea en Invierno cuando más se acumula.

Determinar el efecto del viento solar y su papel predominante en el paso de Marte de un planeta con una atmósfera densa y agua en superficie, al estado actual, así como medir el ritmo al que este la erosiona es una de los descubrimientos básicos de MAVEN en este primer año.

Las auroras fueron una sorpresa, tanto por su extensión como por lo profundamente en la atmósfera donde se producen.

Los datos de MAVEN revelaron una pluma de moléculas atmosféricas ionizadas escapando al espacio por la región polar. Su presencia era desconocida, y añade una pieza más al puzzle de como Marte perdió buena parte de su atmósfera.

El paso muy cercano del cometa Siding Spring llevó el caos al magnetismo de Marte (generado por la parte superior de la atmósfera, ionizadas por el Sol,  y no por un mecanismo interno) y lleno las capas altas de iones metálicos. 

NASA’S MAVEN Spacecraft Celebrates One Mars Year of Science

lunes, octubre 03, 2016

Historias de Vía Andrómeda

¿Que ocurrirá cuando Andrómeda y la Vía Láctea colisionen?

Es la galaxia, sin contar con las pequeñas satélites de la nuestra, más cercana, la única visible a simple vista como una tenue mancha luminosa en los cielos del hemisferio Sur. Y la distancia se reduce al ritmo de 110 Kilómetros/Segundo. Y es que ambas están viviendo un inevitable proceso de convergir en una sola. Puede sonar catastrófico, pero es un proceso relativamente habitual en el Universo, en expansión en su conjunto, pero que vive, a niveles locales, una tendencia opuesta. Y el conocido como "Grupo Local", el relativamente pequeño grupo de galaxias ligadas por su gravedad común del que formamos parte, no es una excepción.

Andrómeda y la Vía Láctea son, en este orden, las dos mayores,  y por tanto no resulta extraño que toda la dinámica del grupo pivote alrededor de ellas. Y se están atrayendo una a la otra, como demuestra el espectro luminoso de esta primera, desplazado hacia al azul, justo al contrario de las que se encuentran a mayor distancia y no forman parte del grupo, que los tiene desplazados al rojo. Y mientras esto último indica alejamiento, el de Andrómeda indica justo lo contrario. Se está aproximando, y las últimas estimaciones indican que ambas deberían colisionar dentro de 3-4000 millones de años. Demasiado lejos en el tiempo para que debamos preocuparnos lo más mínimo, pero aún así, para aquellos que se preocupen por el destino de nuestros lejanos descendientes (si es que existen), veamos las consecuencias que tendrá tamaño acontecimiento.

En una colisión de galaxias de diferente tamaño, la mayor absorbe la más pequeña en su totalidad, incorporando las estrellas de esta última a las suyas propias. Es lo que se llama "canibalismo galáctico", y la misma Vía Láctea no es ajeno a ello. En realidad aún lo sigue haciendo ahora mismo, como delatan tenues cintas de polvo, gas y estrellas que la rodean, pequeñas galaxias en proceso de ser devoradas.¿Pero que ocurre cuando las protagonistas son dos de un tamaño relativamente parecido? Como es sencillo imaginar, un cataclismo a gran escala, aunque curiosamente relativamente inofensivo para las estrellas que las componen.

Cuando la Vía Láctea y Andrómeda entren en colisión (en un lento proceso de durara varios miles de millones de años más) sus respectivas estructuras espirales quedarán destruidas por completa, y con el tiempo terminarán dando forma una galaxia elíptica gigante con ninguna estructura espiral discernible. El caos gravitatorio desatará una etapa de nuevos nacimientos estelares, un boom de natalidad causada por la compresión y colapso de la mayor parte de las nubes de gas y polvo existente en ambas, y siguiendo esa estela de vida, se dispararán la aparición de supernovas, a medida de que las estrellas de mayor tamaño, nacidas en esta etapa de caos, mueran rápidamente, enriqueciendo químicamente a esta nueva ciudad galáctica. Vía Andrómeda o Andrómeda Láctea, como queramos.

Sin embargo esa misma explosión de nacimientos hará que la nueva galaxia envejezca prematuramente, al agotar la mayor parte del combustible disponible de forma acelerada. Es por eso que las galaxias elípticas, nacidas en este tipo de eventos, tienen muchas estrellas viejas y un nivel de nacimientos muy bajo. Con el tiempo, a medida que esa etapa inicial quede atrás, Vía Andrómeda cada vez se parecerá más a ellas. Y quien sabe si con el añadido posterior de la galaxia del Triángulo, la tercera en tamaño del Grupo Local, y que podría sumarse al proceso más tarde.

¿Y que ocurrirá con sus respectivas estrellas? A pesar de que se estima que la Vía Láctea dispone de hasta 300.000 millones, y que la población de Andrómeda puede ser hasta tres veces superior, entre ellas se abren distancias enormes. Una galaxia es básicamente espacio vacío. Por tanto la posibilidad de una colisión entre ellas es extremadamente improbable. Otra historia es donde terminará finalmente, dado el caos generado, acentuado por la fusión de sus respectivos agujeros negros centrales, y las ondas gravitacionales generadas durante el proceso. Posiblemente no pocas terminarán convertidas en las conocidas como "estrellas fugitivas", proyectadas fuera de la naciente galaxia, hacia la oscuridad más absoluta.

Es el escenario situado en un futuro tan lejano que, desde nuestro punto de vista, esta situado en el infinito, más allá de la existencia. Y en cierta así es, ya que la fusión será completa y la elíptica Vía Andrómeda una realidad dentro de 7.000 millones de años, cuando el Sol y La Tierra ya solo serán un recuerdo situado varios miles de millones de años atrás. Cual será el destino de la Humanidad para entonces, si es que sigue existiendo para entonces, es algo que solo podemos imaginar en nuestros sueños más extraños, situados en una galaxia muy, muy lejana.

Imaginando la aproximación y fusión de la Vía Láctea y Andrómeda desde un planeta situado en esta primera.

Ejemplos de fusiones entre galaxias vistas por el Hubble. Aunque el Universo se expande, a nivel local muchas galaxias se mantienen atadas entre ellas, en forma de cúmulos y supercúmulos galácticos. Por tanto este tipo de fusiones es relativamente habitual. 

Vía Láctea Vs Andrómeda.

What Happens When Galaxies Collide?

domingo, octubre 02, 2016

Post Vintage (200): Viviendo en otros mundos del Sistema Solar: Mercurio

Imaginando la presencia humana en el planeta más cercano al Sol.

La Tierra es nuestro hogar, es el ambiente más acogedor para la vida que conocemos, en parte porque hemos evolucionado en el, nos hemos adaptado a la perfección a lo que nos ofrece, siendo como somos, al fin y al cabo, los hijos de este mundo azul. Pero como especie capaz de soñar, imaginar y aspirar a ir siempre más allá de sus aparentes límites, miramos a otros mundos, nos proyectamos en ellos y aspiramos a que algún día sean también el escenario de nuestra existencia interplanetaria. Dejando de lado las posibles exotierras que puedan existir en otros soles, en otras estrellas, y que seguirán fuera de nuestro alcance en un futuro previsible, como sería vivir en una colonia humana en cada uno de los principales cuerpos celestes del Sistema Solar? Empezaremos nuestro viaje por el pequeño y abrasado Mercurio.

Con sus fluctuaciones extremas de temperatura, Mercurio no está probablemente en la lista de los lugares que los quieran colonizar. Pero si tuviéramos la tecnología para sobrevivir en el planeta más cercano al Sol, como sería vivir ahí?

La MESSENGER nos reveló recientemente que existe agua helada en sus polos, protegida del abrasador calor solar en la oscuridad permanente que cubre el interior de algunos cráteres. Extraerlo sería una buena manera de vivir "de la tierra", pero el establecimiento de bases en los polos podría no ser una buena idea, explica el científico de la misión David Blewett."Las regiones polares te darían un respiro de la tremenda fuerza del Sol. Pero, por supuesto, hace mucho frío en aquellas zonas en sombra permanente donde se encuentran estos depositos, y presentan sus propios retos. Una mejor opción sería probablemente la creación de una base no muy lejos de una de las capas de hielo, tal vez en el borde de un cráter, y tener una operación minera de extracción de agua en el polo".

Aún así, afrontar las temperaturas extremas que dominan este mundo será  inevitable. Durante el día estas se elevarían hasta los 430 Celsius, mientras que las nocturnas podrían bajar hasta los -180 Celsius. Durante algún tiempo los astrónomos creían que la rotación de Mercurio estaba capturada por el Sol (como lo está la de La Luna por parte de La Tierra), lo que significa que un lado del planeta siempre estaba orientado hacia nuestro estrella. Pero ahora sabemos que el día de Mercurio dura casi 59 días terrestres. Teniendo en cuenta que órbita al Sol una vez cada 88 días terrestres, eso significa que su año dura menos de 2 días "mercurianos". Mejor no organicemos nuestra agenda de actividades utilizando esta medida de tiempo.

Esta lenta rotación nos ofrecería un curioso y fascinante espectáculo celeste, ya que esto, combinado con lo elíptica de su órbita, hace que el Sol siga una trayectoria realmente extraña a través del cielo del planeta: "Sale por el este y se mueve a través del cielo. Luego se detiene y se mueve hacia atrás sólo un poco. A continuación, reanuda su movimiento hacia el Oeste y termina desapareciendo detrás del horizonte", explica Blewett, añadiendo que lo veríamos 2,5 veces más grande. Además, al no existir una atmósfera digna de tal nombre que disperse la luz solar, como ocurre en el caso terrestre, veríamos el cielo siempre de color negro, fuera de día o de noche. Y durante esta última, por los mismos motivos, las estrellas serían como puntos de luz estáticas, sin el típico centelleo con que las vemos en La Tierra, fruto de las turbulencias atmosféricas. Si quisiéramos recordar el hogar mirando el firmamento posiblemente nos llevaríamos una decepción. Serían igual, pero carente de esa vida, ciertamente una ilusión, pero que nos resulta tan familiar.

Sin una atmósfera, Mercurio no tiene meteorología alguna, así que no tendríamos que preocuparnos de posibles tormentas devastadoras. Y puesto que el planeta no dispone de masas de agua líquida o volcanes activos, tampoco de tsunamis o erupciones. Pero este mundo no está desprovisto de los desastres naturales, ya que la superficie está expuesta a los impactos de todos los tamaños. También podrías sufrir terremotos debido a las fuerzas de compresión que están reduciendo el planeta (a diferencia de la Tierra, Mercurio no tiene actividad tectónica).

Con una gravedad equivalente al 38% de la terrestre, podríamos movernos con facilidad, dar grandes saltos y levantar objetos pesados con mucho facilidad. Sin embargo, aunque su peso fuera inferior, estos seguirían teniendo la misma masa e inercia, por lo que podrías ser derribado si alguien te lanza un objeto pesado, exactamente de la misma manera y con la misma fuerza que si ocurriera en La Tierra. Habría que tener cuidado de no ir acompañado por alguien bromista, que ignorante de este realidad considerara que lanzarte una gran roca es divertido e inofensivo. No sería ni lo uno ni lo otro. Y por supuesto olvídate del Skype y otras formas de comunicación directa con tus conocidos terrestres, ya que la señal tardaría 5 minutos en llegar hasta ellos, y otros 5 (como mínimo) en recibir respuesta. A no ser que tengas mucha paciencia. Y tus amigos terrestres también, cosa menos probable teniendo en cuenta el ritmo de vida que llevamos hoy día.

Y hasta aquí nuestra pequeña visita a Mercurio. Pero queremos conocer otros mundos antes de decidirnos a vivir en uno de ellos. Así que saltemos al siguiente, tan improbable o más que este primero, pero que igualmente se merece una oportunidad. Siguiente parada: Venus.

Infografía: Viviendo en Mercurio.

What Would It Be Like to Live on Mercury?

sábado, octubre 01, 2016

En los ojos de Osiris

Primeras imágenes de la sonda OSIRIS-REx.

Unas que se despiden de nosotros, otras que empiezan su camino. Mientras los ecos del final de Rosetta aún resuenan en nuestros oídos, en una mezcla de sentimientos encontrados, de alegría por su éxito, y tristeza por su desaparición, la más reciente sonda lanzada por la NASA está dando sus primeros pasos, afrontando justo  ahora las pruebas necesarias ordenadas desde su control de tierra con el objetivo de dejarla lista para cuando su encuentro con el asteroide Bennu, previsto para 2018.

Estos últimos días de Septiembre han sido de una intensa actividad para OSIRIS-REx, ya que, uno por uno, todos sus componentes esenciales han tenido que superar el crítico momento de ser activados por primera vez en el espacio. Un instante decisivo, ya que no hay vuelta atrás ni posibilidad de reparación. Si alguno de ellos hubiera mostrado problemas insuperables, la misión habría quedado comprometida, limitada o, en el peor de los casos, perdida. Afortunadamente no fue este el caso, y todos se mostraron en buen estado, demostrando así que habían soportado sin problemas el siempre duro estrés del lanzamiento y las nuevas condiciones ambientales a las que se enfrentan. todos los implicados pudieron respirar tranquilos.

De todos ellos fue el conjunto de cámaras OCAMS (OSIRIS-REx Camera Suite) la primera en pasar las pruebas, ejecutado su secuencia de encendido sin problemas y grabando un campo de estrellas en la constelación de Tauro, al norte de Orión, junto a la rojiza Betelgeuse. Las tres cámaras que conforman OCAMS cumplieron a la perfección las órdenes, mostrando que están listas para lo que está por venir. Poco después también lo hizo TAGCAMS (Touch and Go Camera System), igualmente vital por ser la que monitorizará la delicada maniobra de recogida de muestras de la superficie de Bennu.

Le siguieron los tres espectrómetros de los que está dotada, y con los cuales mapeará la composición química del asteroide, así como su altímetro láser, con el cual levantara un preciso mapa. Todos ellos con éxito, y en el caso de OTES (Thermal Emissions Spectrometer) superando incluso las expectativa. Todo buenas noticias, aunque las pruebas seguirán hasta el día mismo de la llegada y, en realidad, durante toda la misión.

Pero el hecho de ver sus primeras imágenes, que al fin y al cabo es lo que que nos llega de forma más directa al corazón del gran público, es siempre un momento emocionante. Los ojos de OSIRIS están abiertos. El infinito mar de estrellas brilla ahora en sus retinas, listas para afrontar su largo viaje. Y nosotros, a través de ellos, la acompañaremos en esta aventura.

Las primeras imágenes de MapCam y PolyCam, que forman parte de OCAMS, ilustran la función especializada de cada una de ellas. La resolución media de MapCam y su más amplio campo de visión ayudarán a mapear la superficie entera de Bennu en color. Mientras que el campo de visión de PolyCam, mucho más pequeño, puede ver objetos mucho más débiles a una resolución más alta. Esto dará apoyo a la delicada operación de aproximación, contacto y alejamiento del asteroide.

Tomada el 19 de Septiembre, esta imagen de MapCam es una composición realizada de tomas hechas con tres de sus cuatro filtros de color ( azul, verde, y rojo), procesadas para eliminar el ruido y resaltar las estrellas más tenues.

El largo viaje de OSIRIS-REx.

NASA’s Asteroid-Bound Spacecraft Aces Instrument Check

viernes, septiembre 30, 2016

Rosetta: Al final de un sueño

La sonda descansa ya para siempre en la superficie del 67P/Churyumov-Gerasimenko.

Y llegó el silencio. Después de ajustar su trayectoria, y de un último encendido de sus impulsores para frenar por completo su movimiento alrededor del cometa, precipitándose en una lenta caída libre de 19 Kilómetros hacia este último, Rosetta toco su superficie en algún punto de la región de Ma’at. Y su señal se extinguió 40 minutos después, a las 11:19 GMT, el tiempo que tardó en llegar la señal a la Tierra. No porque hubiera quedado destruida. El "impacto" fue tan lento, incluso más que el de Philae, que posiblemente la sonda quedó intacta. Pero sin capacidad de orientar su antena hacia la Tierra, ya no es posible comunicarse con ella. Es la hora del descanso eterno.

Termina así una de las misiones más exitosas de la historia de la exploración interplanetaria, incluso contando con el limitado éxito de Philae. Quedan para la historia un largo viaje de una década y 6.400 millones de Kilómetros, que culminó a mediados de 2014 con su entrada en órbita alrededor de 67P/Churyumov-Gerasimenko, al que acompañó hasta hoy. Y al que a partir de ahora seguirá acompañando, durmiendo en su superficie. Ya que el final era inevitable, una vez al alejarse del Sol sus reservas de energía estaban cayendo en picado, no podría haber mejor manera de poner punto final a este sueño.

Aunque no del todo. El tesoro de información reunido durante estos dos años es tan enorme que necesitarán años, quizás décadas, generaciones de nuevos científicos para estudiarla por completo. Y por ello mismo seguiremos oyendo hablar de ella durante mucho tiempo, a medida que se anuncien nuevos descubrimientos. Ya sabemos que una misión de este tipo sigue viva y generando noticias mucho después del final físico de la sonda. Rosetta no será una excepción."Ahora debemos ser capaces de descifrar toda la información y datos que nos ha dejado para entender, por fin, el origen y formación de nuestro sistema planetario", explica Pedro J. Gutiérrez, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía, que ha participado en el desarrollo de la cámara OSIRIS. "Los cometas pueden ayudarnos a entender la formación del Sistema Solar o la procedencia del agua terrestre, pero antes debíamos contestar a preguntas fundamentales sobre estos cuerpos cuyas respuestas solo podíamos hallar yendo a uno".

En realidad la lista de descubrimientos es ya de por si enorme, con algunos transcendentales, como el que el agua de los cometas (o al menos de este cometa) no tiene el mismo origen que la de la Tierra (lo que refuerza la idea de que pudieron transportarla asteroides ricos en ella) la presencia de compuestos orgánicos complejos, de Glicina (un aminoácido que suele encontrarse en las proteínas), y Fósforo, elemento fundamental del ADN y las membranas celulares. Además determinó que, además de ser muy poco denso, se trata de un resto inalterado de la formación misma del Sistema Solar, no un cuerpo nacido de la destrucción posterior de otros mayor, además de tratarse de dos unidos por su tenue gravedad común. Caracterización de su superficie, definición de su estructura interna, composición química, interacción con el viento solar, magnetismo, tipo y naturaleza de su actividad..la lista es enorme, pero podemos estar seguros que estamos más cerca del principio que no del final de su exploración. La sonda puede morir, pero su legado es eterno.

Llegamos al final de este sueño. Y lo hizo por la puerta grande, tomando datos hasta casi el último momento, y por tanto únicos. No se podía esperar menos de ella. Rosetta descansa ya en la superficie cometaria, no muy lejos de su pequeña compañera. Ambos están juntos de nuevo, y esta vez para siempre. Gracias, maravillosa Rosetta. Gracias, intrépida Philae. Gracias por estos años maravillosos. Y que tengáis buen viaje.

La última imagen de Rosetta, cuando se encontraba ya a solo 20 metros por encima de la superficie. Poco después se posaría en ella y se apagaría su señal. Había llegado el final.

Y se hizo el silencio. La señal de Rosetta se desvanece.

Confirmación del final de la misión. Un momento agridulce para todos.

En azul, el punto donde toco la superficie.

Hasta siempre, Rosetta. Hasta siempre, Philae. Y gracias por todo.

Misión cumplida. El viaje de_Rosetta termina con un arriesgado descenso sobre el cometa