jueves, octubre 27, 2016

Belleza por triplicado

El Observatorio ALMA nos brinda la imágen de un sistema estelar triple en plena formación.

Se diseño, financió y construyó a lo largo de varias décadas, lentamente, piedra a piedra, o en este caso, antena a antena. Un proyecto colosal tanto por la magnitud como por donde se encuentra, en las alturas de llano de Chajnantor, en el desierto de Atacama, a 5.000 metros por encima del nivel del mar. Muchos, incluido el que aquí escribe, tendrían que esforzarse solo por seguir respirando. Ya no hablemos de transportar 66 antenas de grandes dimensiones hasta ese lugar apartado, instalarlas y asegurarse de que todo funciona como debería. Pero se hizo, en una proeza que merece la alabanza generalizada para todos los implicados.

ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), nació con la promesa de revolucionar nuestra visión del Universo con el trabajo conjunto de sus 66 radiotelescopios, trabajando como uno solo (dando lugar a lo que conocemos como un interferómetro), abriendo la Bóveda Celaste a las longitudes de onda milimétricas y submilimétrica. Entre sus innumerables metas, vislumbrar la formación de las estrellas en los albores del universo y obtener imágenes extremadamente detalladas de estrellas y planetas en proceso de nacimiento. Y en esto último ALMA nos regala la vista con esta imagen increíble. Porque lo que se muestra en ella es un sistema estelar triple en pleno proceso de nacimiento. Cada una de las manchas luminosas es una de las proto-estrellas, rodeadas a su vez de un disco de polvo en espiral, la nube a partir de la cual se están gestando. Siendo consciente de lo que se está viendo, la escena cobra una nueva dimensión.

Una belleza incomparable, y también con un valor científico igualmente enorme, ya que permite por primera vez ser testigos de un fenómeno hasta ahora solo teorizado: Un disco de polvo alrededor de una joven estrella fragmentándose hasta convertirse en un sistema de múltiples estrellas:"Este nuevo trabajo avala la conclusión de que hay dos mecanismos que producen sistemas estelares múltiples: la fragmentación de discos circumestelares como el que se aprecia aquí y la fragmentación de nubes más grandes de polvo y gas donde se forman las jóvenes estrellas", afirma John Tobin, de la Universidad de Oklahoma y el Observatorio de Leiden, situado en los Países Bajos. Estos dos caminos divergentes posiblemente se encuentren detrás de que los sistemas múltiples tengan sus estrellas ya sea relativamente cercanas unas a otras, a una distancia de hasta unas 500 veces la que separa la Tierra del Sol, o mucho más alejadas, a más de 1.000 veces dicha distancia.

Pero por encima de todo nos muestra de lo que ALMA es capaz, y de lo que seguirá siendo capaz en el futuro. Que si valió la pena el esfuerzo? La respuesta parece evidente. Al menos para quien sepa captar la belleza de imágenes como esta.

La imagen de ALMA, combinada con la generada por el Karl G. Jansky Very Large Array (VLA), permite apreciar aún más detalles. Se observan las dos estrellas centrales, que giran una alrededor de otro, y una tercera, mayor y posiblemente más joven, girando alrededor de ambas y del centro de gravedad común del sistema.

Composición artística que muestra cómo se desarrolla el sistema de tres estrellas. A la izquierda, el disco de material que se fragmenta en varias protoestrellas. A la derecha, el sistema estelar resultante. 
 
ALMA, 66 antenas observando el Cosmos como una sola y gigantesca de hasta 16 Kilómetros de diámetro cuando se separan al máximo. 

Joven sistema de estrellas vecinas sorprendido en plena formación.

miércoles, octubre 26, 2016

Una década en estéreo

Los observatorios solares STEREO están de aniversario.

Nuestra visión en profundidad se basa en le hecho de tener dos ojos, cada uno de los cuales ofrece una imagen desde ángulos ligeramente diferentes del mismo objetivo, lo suficiente como para que nuestro cerebro, al combinar ambas, nos dote de la capacidad de ver nuestro entorno en 3 dimensiones. Es una ventaja evidente a la hora de interactuar con el entorno, y por ello todas las formas de vida lo suficientemente complejas han evolucionado para tener dos, o en algunos casos, como en los insectos, múltiples ojos, pero no encontraremos a ninguna con uno solo. No es útil, y por eso la evolución lo dejó atrás, si es que existió en algún momento. Solo criaturas mitológicas, como el Cíclope heleno, soportan ese inconveniente.

¿Y si pudiéramos transferir esa misma ventaja para estudiar el Sol? Y si dos observatorios fueran capaces de monitorizarlo desde ángulos diferente al mismo tiempo, permitiendo así un estudio en profundidad de nuestra estrella? Esa era la idea que impulsó el proyecto STEREO (Solar and Terrestrial Relations Observatory), cuyas dos integrantes fueron lanzadas un 26 de Octubre de 2006. Después de un encuentro con La Luna, de la que utilizaron su campo gravitatorio para romper sus cadenas con la Tierra, cada uno de ellas tomó caminos opuestos. STEREO-A (Ahead) se situó en una órbita solar ligeramente más pequeña que la terrestre, y por tanto con una velocidad de traslación ligeramente superior, por lo que se fue separando de nuestro mundo lentamente. Lo mismo que STEREO-B (Behind), pero en su caso de forma opuesta: Con una órbita algo más grande, se movía más lentamente que la Tierra, que la fue dejando atrás.

Así, cada una en una dirección, comenzaron su alejamiento, y al mismo tiempo, la observación del Sol como nunca se había hecho antes, desde una perspectiva única (la mayoría se encuentran en órbita terrestre o en sus puntos de Lagrange), y de forma simultanea desde ángulos diferente. El Sol, por primera vez, adquiría auténtica profundidad. Desde ese día las STEREO incluso se han cruzado al otro lado de nuestra estrella y actualmente A se va aproximando lentamente a la Tierra de nuevo, mientras esta, poco a poco, está atrapando a B. Con ello nos han ofrecido visiones imposibles para los observatorios terrestres, y con ello han revolucionado la ciencia solar. Y siguen haciéndolo.

Las STEREO fueron diseñadas inicialmente para dos años de operaciones, teniendo como meta puntos situados alrededor de 45 grados (una octava parte de la órbita total de cada una) de distancia de la Tierra. Pero pronto quedó patente que cuanto más se separaran, más se aprendería sobre la actividad solar y su influencia en el espacio que lo rodea. Al proporcionar vistas simultánea, permitieron a los astrónomos observar como se desarrollaban las erupciones solares a lo largo del tiempo, en lugar de estar limitados al momento en que hacían acto de presencia en el hemisferio visible, dando además múltiples perspectivas de cómo se propagan hacia el exterior. Ese fue el caso de una potente CME ocurrida en Julio de 2012, que STEREO-A pudo observar "de frente", mientras STEREO-B lo hacia lateralmente. Esto, combinado con las observaciones desde la Tierra, permitieron reconstruir su nacimiento, expansión y evolución como jamás habríamos podido hacer sin ellas. Es solo un ejemplo, porque es algo que no han dejado de hacer a lo largo de esta década.

Esta aniversario llega en un momento delicado. STEREO-A continúa trabajando a pleno rendimiento, pero STEREO-B, después de unas pruebas para preparar su conjunción con el Sol, quedó en silencio en 2014. Casi dos años después, el 21 de agosto de 2016, los operadores de la misión lograron finalmente retomar el contacto, y este sigue hoy día de forma intermitente, suficiente para tener información sobre el estado de la batería, su posición en el espacio, su velocidad y su giro, y los intentos de recuperación continúan. "Los retos para una recuperación exitosa son muchos", explica Dan Ossing, el gerente de operaciones de la misión STEREO en el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins ."Es un proceso gradual que sigue evolucionando, y podría tomar meses o incluso años. Pero sabemos lo suficiente del estado de la nave para que estos intentos de recuperación merezcan la penas. Solo tenemos que ser pacientes".

Ojalá así sea. Sería la mejor manera de celebrar esta fecha señalada. Pero incluso si al final la recuperación de B no se lograra, el éxito de la misión STEREO es absoluto. Ellas nos abrieron las puertas a un Sol como nunca antes habíamos visto, y solo por ello merecen ser recordadas.
 
El largo viaje de las STEREO.

Un ejemplo de lo que implica tener diversas sondas observando el Sol de forma simultanea y desde diversos puntos de vista. Esta imágen muestra a nuestra estrella 31 de Enero de 2011, generada a partir de las imágenes de las STEREO y del Solar Dynamics Observatory, en toda su extensión y prácticamente abarcando todo el globo.

Entendiendo las imágenes de las STEREO.


STEREO: 10 Years of Revolutionary Solar Views

martes, octubre 25, 2016

En el hogar de la destrucción

Adentrándonos en el interior de Eta Carinae.

A 7.500 años luz de nuestro planeta se esconde un monstruo. En realidad dos, una estrella con una masa de 150-250 masas solares y una compañera mas pequeña, de "solo" 30-80 masas solares. Un sistema binario de tal magnitud que crea fenómenos impresionantes, como la "gran erupción" de 1830, que ahora sabemos que se debió a la la expulsión, por parte de la estrella de mayor tamaño, de grandes cantidades de gas y polvo en poco tiempo, lo cual generó los característicos lóbulos que apreciamos actualmente, y que son conocidos como la nebulosa del Homúnculo. No solo eso, sino que el efecto combinado de los dos vientos estelares, que chocan el uno con el otro a velocidades extremas, genera temperaturas de millones de grados e intensas emisiones de rayos X.

  El hogar de este monstruoso dúo, el lugar donde la furia autodestructiva de ambas estrellas colisionan, es tan comparativamente pequeña (mil veces más pequeña que la nebulosa del Homúnculo) que ni los telescopios espaciales ni aquellos basados en tierra han sido capaces de obtener imágenes detalladas. Hasta ahora. Un equipo dirigido por Gerd Weigelt, del Instituto Max Planck de Radioastronomía (MPIfR), utilizó la extraordinaria capacidad de resolución del instrumento AMBER, instalado en el VLTI, para asomarse a este violento reino por primera vez. El interferómetro (combinación de observaciones) de tres de los cuatro Telescopios Auxiliares del VLT logró aumentar la capacidad de resolución. El resultado fue la mejor imagen obtenida del sistema, y un vistazo inédito a las estructuras que allí se esconden.

"Nuestros sueños se hicieron realidad porque ahora podemos obtener imágenes extremadamente nítidas en el infrarrojo. El VLTI nos brinda una oportunidad única para mejorar nuestra comprensión física de Eta Carinae y de muchos otros objetos clave", afirma Gerd Weigelt. Además de la imagen, las observaciones espectrales han permitido medir las velocidades de los intensos vientos estelares allí presentes, permitiendo producir modelos de ordenador más precisos de la estructura interna de este sistema estelar, lo cual nos ayudará a comprender mejor cómo pierden masa y por eso mismo como pueden evolucionar en el futuro."Los nuevos instrumentos del VLTI, GRAVITY y MATISSE, nos permitirán obtener imágenes interferométricas con precisión aún mayor y sobre una gama más amplia de longitudes de onda. Se necesita un amplio rango de longitudes de onda para obtener las propiedades físicas de muchos objetos astronómicos". 

Comprender el futuro del sistema Eta Carinae tiene una importancia extra para nosotros, ya que la mayor de las dos estrellas es muy joven, pero siendo tan colosal, está ya agotando sus reservas de "combustible" estelas, y podría convertirse en cualquier momento (lo que a escala cósmica significa miles o cientos de miles de años) es una supernova, o incluso en la más raras y aún más colosales hipernova. Dado la relativamente poca distancia que nos separa de ella, algo así se convertiría en uno de los fenómenos celestes visibles a simple vista más espectacular de todo los tiempos. Motivos suficientes para seguir adentrándonos en su explosivo corazón. Ese que un día se detendrá, y que en su muerte iluminará los cielos de nuestro mundo.

Imagen de Eta Carinae obtenida a través del instrumento de óptica adaptativa de infrarrojo cercano NACO, instalado en el Very Large Telescope de ESO, que permitió observar una increíble cantidad de detalles. Se observa claramente su estructura bipolar, así como los “chorros” que salen desde la estrella central.

El corazón de Eta Carinae, que permite definir las estructuras que rodean a ambas estrellas. Ambas son tan masivas y luminosas que la radiación que producen arranca sus superficies y la arroja al espacio.

Su posición en el cielo terrestre, y la posición donde aparecerá la que posiblemente sea la supernova más brillante jamás observada por la Humanidad.

El Very Large Telescope, VLT ( Telescopio Muy Grande ) de Cerro Paranal. En primer término los telescopios auxiliares.

Viajando hasta el corazón del monstruo.

Simulando lo que en el se esconde a partir de la información reunida por estas últimas observaciones. 

La imagen con más resolución de Eta Carinae

lunes, octubre 24, 2016

El camino del fuego

Presentado el mejor mapa hasta la fecha de la actividad volcánica en Io.

Nada puede igualar el terrorífico espectáculo que tiene lugar en la más interior de las 4 grandes lunas de Júpiter. Sobre ella se abaten mareas gravitatorias de gran magnitud, tanto del planeta como de sus compañeras orbitales, y su interior sufre una tensión sísmica que se traduce en ingentes cantidades de calor, que alimentan a su vez sus innumerables volcanes, quizás varios centenares, que viven en un estado de actividad constante. Los de la Tierra son insignificantes en comparación, y podemos estar contentos que así sea. No sería un mundo muy acogedor de sufrir una actividad volcánica desatada y sin control como la de Io.

Desde hace años, y apoyados por avances técnicos recientes aplicados a los grandes telescopios terrestres, como la óptica adaptativa (que permite eliminar la distorsión causada por nuestra atmósfera) se monitoriza lo que ocurre en ella, buscando desvelar las claves que dirigen y desatan una actividad aparentemente aleatoria. Y uno de los más estudios más recientes, que utilizó dos de los telescopios más grandes del mundo (el de 10 metros Keck II y el 8 metros de Gemini North, ambos situados cerca de la cumbre del Maunakea, en Hawai) para seguir los 48 puntos calientes volcánicos más activos durante un período de 29 meses a partir de Agosto 2013 hasta finales de 2015, nos permiten levantar ahora el mejor mapa de los volcanes creado hasta la fecha.

"En una noche dada, podíamos ver a media docena o más de puntos calientes", explica Katherine de Kleer, estudiante graduada de la Universidad de California, Berkeley, quien condujo las observaciones. "Con cientos de volcanes activos de Io, hemos sido capaces de realizar un seguimiento de los 50 más poderosos en los últimos años". Un seguimiento que dejó sobre la mesa nuevos misterios, como le hecho de que las erupciones parecen desplazarse con el tiempo, como si una desencadenara otras a 500 kilómetros de distancia. "Mientras estrujamos nuestra imaginación para idear un mecanismo que podría operar a tales distancias, la actividad volcánica de Io se muestra mucho más extrema que cualquiera que tenemos en la Tierra y sigue sorprendiendo y desconcertando", dijo de Kleer.

A esto se le añadieron otros, como la presencia de una agrupación de volcanes extremadamente brillantes en el sur y una extraña agitación en el interior de Loki Patera, un masivo lago de magma de varios centenares de Kilómetros de diámetro, aumenta de brillo por un factor de 10 en ciclos de 1-2 años. De hecho sus emisiones de calor parecen viajar alrededor del lago durante cada evento, como si fuera una ola se mueve alrededor del lago, provocando la desestabilización y el hundimiento de porciones de la corteza. No solo eso, sino que observaciones anteriores muestras que esta se detuvo en 2002, para reaparecer en 2009, esta vez moviéndose en dirección contraria.

Pero más extraño resulta su distribución. Los modelos actuales en liza indica que deberían concertarse enn los polos, o por el contrario en zonas ecuatoriales, y su distribución debería ser simétrica entre un hemisferio y otro. Pero nada de eso encaja con lo observado:"La distribución de las erupciones encaja mal con lo que predicen los modelos", explica Kleer."Futuras observaciones nos dirán si esto es sólo debido a que el tamaño de la muestra es demasiado pequeña, o porque los modelos son demasiado simples. O tal vez aprenderemos que los factores geológicos locales desempeñan un papel mucho más importante en la determinación de dónde y cuando los volcanes entran en erupción que las fuerzas de marea".

Es la maldición, y al mismo tiempo bendición, que acompaña nuestra exploración del espacio. Siempre que parece que hemos comprendido en toda su extensión las claves que se esconden detrás de la naturaleza de un nuevo mundo, aparecen nuevos factores que nos obligan a replantearnos las cosas y tener que retroceder parcialmente para revisar y actualizar las bases de nuestras ideas. Es un proceso de prueba y error constante, y por eso, aunque parezca contradictorio, el más fiable. Así, paso a paso, aunque en ocasiones debemos desandar lo andado.

La actividad detectada durante la fase de monitorización del equipo de Katherine de Kleer.

Io en diferentes frecuencias del espectro infrarrojo, que delatan la incesante actividad que sacude a esta luna.

Loki Patera y Amaterasu Patera.

Todos los puntos calientes detectados. Cada círculo representa una nueva detección; el tamaño del círculo corresponde logarítmicamente a la intensidad, y las regiones más opacos son aquellas donde se ha detectado un punto caliente varias veces. 

Io, el mundo del fuego. 

Long-term, hi-res tracking of eruptions on Jupiter’s moon Io

domingo, octubre 23, 2016

Post Vintage (203): Viviendo en otros mundos del Sistema Solar: Marte

Imaginando la presencia humana en el planeta rojo.

Seguimos nuestro viaje en busca de un nuevo hogar, una nueva vida lejos de nuestro planeta natal. Después de visitar Mercurio, Venus y La Luna, probaremos suerte con el que posiblemente es el más conocido, el más explorado, el más familiar y allí donde más hemos proyectado nuestros sueños y fantasías de todos los mundos del Sistema Solar. El planeta rojo nos espera. Es hora de aterrizar en sus rojas llanuras.

Como siempre lo primero es instalar una base, un lugar aislado del exterior donde podamos llevar una vida lo más normal posible. En que lugar sería más adecuado hacerlo? Como la Tierra, Marte tiene estaciones debido a la inclinación de su eje su eje, pero también tiene un efecto estacional secundario debido a su órbita, más elíptica que la terrestre. El hemisferio Sur afronta el Invierno coincidiendo con el momento de máxima distancia al Sol cuando el planeta está más alejado de el, lo que resulta en diferencias de temperatura más extrema que en el hemisferio Norte, con Inviernos mucho más fríos y Veranos también más calurosos. Aunque esto último es tentador, lo primero no lo es tanto, especialmente porque su duración sería superior al de su equivalente Septentrional, ya que cuando más lejos del Sol más lentamente un planeta se desplaza en su órbita.

El hemisferio Norte, con siete meses de primavera, seis meses de verano, un poco más de cinco meses de Otoño y sólo unos cuatro meses de invierno (Un año en Marte es de unos 1,88 años terrestres, y un día dura un poco más de 24 horas) parece, dentro del rigor de un mundo tan árido y frío, ofrecer un escenario algo mejor. Una base en latitudes medias parece la opción más razonable, aunque de tanto en tanto tendríamos que hacer una incursión en latitudes polares para extraer el preciado hielo de agua, que como en La Luna o Mercurio, nos ofrecería recursos suficientes para no depender de nadie.

Salgamos a dar un paseo. Aunque Marte tiene atmósfera, es tenue si la comparamos con la de La Tierra, y compuesta casi totalmente de Co2, por lo que necesitaremos un traje espacial listo para protegernos del entorno, infinitamente más acogedor que el terrorífico Venus que dejamos atrás, pero igualmente hostil y capaz de matarnos en segundos de quedar expuestos a el. Igualmente las diferencias de temperatura entre día y noche, y entre invierno y Verano, son extremas, aunque lejos de la brutalidad de lo vivido en Mercurio y La Luna, ya que aunque de forma limitada su atmósfera parece capaz de captar y repartir el calor de forma más uniforme, amortiguando las diferencias. Así y todo pueden ir desde los -126 Cº cerca de los Polos hasta unos extraordinarios y cálidos +20 Cº en el ecuador, y pueden cambiar drásticamente en una sola semana.

Estas grandes variaciones de temperatura a menudo son el detonante de poderosas tormentas de polvo, que en ocasiones pueden ser globales y cubrir todo el planeta. Aunque probablemente no nos harían daño físicamente el polvo podría resultar una amenza para la electrónica de nuestro vehículo, así como para la producción de energía de nuestra base si decidimos vivir mediante paneles solares. Por otro lado, a pesar de tener solo un 1 por ciento de la densidad de la terrestre, la atmósfera marciana es suficiente como para vaporizar meteoritos de cierto tamaño, por lo que, a diferencia de lo que nos ocurría en La Luna y Mercurio, realmente no existiría peligro real de sufrir un impacto cercano o directo con cualquier pequeña mota de materia interplanetaria que se precipitara contra la superficie. Los de mayor tamaño si la alcanza, pero estadísticamente sería una casualidad extraordinaria (y letal) que nos tocara uno de ellos. Tampoco la actividad volcánica y tectónica sería una amenaza. Ciertamente hay volcanes en Marte, algunos colosales, pero no hay indicios de que hayan estado activos en tiempos geológicos recientes. Solo la radiación podría ser un problema, ya que no existe un campo magnético global, pero es manejable con el equipo adecuado

El parte meteorológico, dejando de lado las tormentas de polvo y ocasionales Dust Devil, tornados tan espectaculares como inofensivos para nosotros por la baja densidad de aire, no tendría muchas novedades. Observaríamos tenues nube cruzando el cielo y alguna helada matutina que podría cubrir la escena de tonos blancos, como observaron las Vikings. Pero no encontraríamos ninguna nube de tormenta, y aún menos lluvia, aunque la Phoenix descubrió que si pueden ocurrir nevadas esporádicas, aunque eso parece limitarse a los polos. Con estos cielos despejados y este aire tenue, la noche de Marte nos resulta maravillosa, llena de estrellas, mientras observamos el baile de sus 2 pequeñas lunas, Fobos y Deimos. Aunque no sea como nuestra enorme luna tiene su propio encanto, especialmente la primera, a la que, mientras avanzamos, la vemos salir y ponerse hasta 3 veces el mismo día. Es hermoso, pero al mismo tiempo aterrador, pues nos recuerda lo cerca que está del planeta y que no deja de ser un cuerpo condenado, destinado a precipitarse contra en algunas decanos de millones de años. Pero bueno, eso, como se suele decir, nos queda muy lejos.

El cielo diurno nos cubre con un manto de tonos anaranjados, algo que no tiene nada que ver con la densidad o composición, y si con el eterno polvo en suspensión que, en mayor o menor medida, siempre está presente, y que lentamente, casi sin darnos cuenta, está también "coloreando" nuestros trajes. Marte es la pesadilla de los obsesionados con la limpieza. Y al llegar el ocaso posiblemente tendremos un poco de nostalgia, ya que resultan extrañamente similares a La Tierra, aunque en este caso con los colores invertidos, con el Sol rodeado de un halo azul. Hermoso, extraño y al mismo tiempo con la sensación de haberlo visto antes. Así es este planeta, diferente pero al mismo tiempo parecido a nuestro antiguo hogar. Nos es extraño que tantos quisieran ver en el señales de vida y hasta de antiguas civilizaciones. Hasta a nosotros nos resulta complicado no tener la sensación de que alguien nos está observando.

Marte tiene la misma extensión que todas las tierras emergidas terrestres, por lo que visitarlo en su totalidad en un tiempo razonable se nos antoja imposible. Pero existen lugares que merecen nuestro esfuerzo: El Olympus Mons, el volcán más alto del sistema solar que se eleva 25 kilómetros por encima de sus llanuras circundantes, y desde cuya cima es imposible ver la base al esconderse esta detrás del horizonte, el Valles Marineris, un gigantesco sistema de valles que se extiende alrededor de 4.000 Kilómetros, el equivalente entre Los Ángeles a Nueva York, y los casquetes polares, que con sus innumerables capas son un registro climático del planeta y en donde, si nos acercamos a medida que llega el Verano, quizás podremos ver grandes geísers de gas carbónico rompiendo la superficie helada, son 3 visitas obligadas. Y con una gravedad 1/3 de la terrestre nos sería sencillo avanzar. Nos sentimos más pesados que en La Luna, pero al mismo tiempo es más manejable y sencillo moverse. Seguimos siendo seres de 1G a pesar de todo

Y hacer un poco de historia también nos resultaría tentados. Al fin y al cabo esta lleno de los restos de antiguos exploradores robóticos, ahora ya sumergidos en un sueño eterno, como las Vikings, la Pathfinder, el pequeño rover Soujourne o el mayor Spirit. También queremos visitar a Opportunity, pero parece que sigue funcionando y desplazándose. Casi estamos tentados  en acercarnos a pesar de todo y limpiarle los paneles solares, un pequeño "empujón" para que siga haciendo historia. Pero mejor que no le molestemos mientras sigue construyendo su propia leyenda. Buena suerte y hasta la vista, amigo.

Marte es sin duda un buen lugar para vivir. Sigue siendo hostil a la vida tal y como la conocemos, seguiríamos dependiendo de trajes y sistemas de soporte vital, pero no tiene la desolación de La Luna o Mercurio, ni es el infierno planetario de Venus. Las señales de antiguos valles fluviales, las tenues nubes, el cambio de estación, los azulados ocasos, las brumas y heladas matinales e incluso las grandes tormentas de polvo, semejantes a las de los desiertos terrestres, nos ofrecen un escenario que, aunque sigue siendo desértico, sigue en cierta forma siendo dinámico y en algunos puntos hasta casi terrestre. No es extraño que sea el objetivo prioritario en una futura colonización humana fuera de La Tierra.

Pero es hora de irnos, marcando al planeta rojo como un candidato posible para el futuro. Pero antes queremos conocer muchos otros lugares. Seguimos alejándonos del Sol. La semana que viene llegaremos al reino de los pequeños mundos entre Marte y Júpiter, el cinturón de asteroides, y pondremos a prueba a uno de ellos.

Infografía: Viviendo en Marte. 

What Would It Be Like to Live on Mars?

Viviendo en otros mundos del Sistema Solar: Mercurio 

Viviendo en otros mundos del Sistema Solar: Venus 

Viviendo en otros mundos del Sistema Solar: La Luna

sábado, octubre 22, 2016

El destino de Schiapi

Los datos de telemetría y las imágenes de la MRO van reconstruyendo lo que ocurrió.

Han pasado ya unos pocos días después de la accidentada llegada ExoMars al planeta rojo. No por la sonda propiamente dicha, que se comportó maravillosamente bien, cumpliendo todos los pasos de su inserción orbital de forma perfecta, sino del pequeño módulo de prueba técnico que lo acompañaba, y que debía intentar un aterrizaje suave en la superficie, demostrando así que las tecnologías desarrolladas para el futuro rover ExoMars, la segunda etapa de esta proyecto Europeo-ruso, están listas para ese gran reto. Una prueba que ahora sabemos fallida, pero de la que es vital saber que funcionó y que no, que al fin y al cabo era su meta.

Los datos de telemetría enviados durante el descenso, recogidos por la propia ExoMars y la veterana Mars Express, han permitido ir sacando a la luz detalles del descenso, y las imágenes de la Mars Reconnaissance Orbiter desvelar su destino final: La Schiaparelli se estrelló a unos 300 Km/Hora en Meridiani Planum, a unos 50 Kilómetros de la posición actual de Opportunity, siendo la conclusión inevitable de un viaje donde, después de superar la entrada en la atmósfera y desplegar (quizás antes de tiempo? completamente?) el paracaídas, las cosas comenzaron a desviarse de lo planificado, con una separación del escudo ocurrida antes de lo previsto. Y sobretodo parece que falló en sistema de impulsores que debían frenarla en la fase final del descenso. Se activaron, pero solo unos segundos, por lo que Schiaparelli terminó en caída libre durante 4-2 Kilómetros de altura, alcanzado la superficie 50 segundos antes de lo previsto y con una velocidad catastrófica.

Es esto último no hay dudas, ya que la Mars Reconnaissance Orbiter logró fotografiar sus restos, apoyando las conclusiones sobre un fallido sistema de frenado. Parece que es ahí donde se deberá centrar la investigación, aun en una fase parcial, aunque sin olvidar el resto de componentes.¿Un fallo técnico o un problema en los comandos cargados en su ordenador centrar? El estudio de los datos recogidos, unos 600 MB de telemetría, continúa.

La conclusión final que podemos sacar de todo ello depende, como no podía ser de otra forma, de como valoremos que y cual era el objetivo de Schiaparelli, y si lo hacemos en su conjunto."Tras los acontecimientos de ayer, contamos con un impresionante satélite orbitando alrededor de Marte, listo para llevar a cabo misiones científicas y transmitir datos de la futura misión ExoMars 2020" afirma Jan Wörner, director general de la ESA."El principal objetivo de Schiaparelli era probar las tecnologías de aterrizaje europeas. Parte de su labor era registrar los datos durante el descenso y es importante que sepamos qué ha pasado para tomar medidas de cara al futuro". David Parker, director de Vuelos Tripulados y Exploración Robótica de la ESA, añade:"En lo relativo al módulo de prueba Schiaparelli, los datos que estamos recibiendo nos permitirán entender a la perfección la secuencia de los hechos y por qué no se produjo un aterrizaje suave. Desde el punto de vista de la ingeniería, eso es precisamente lo que esperamos de un artefacto de pruebas y, gracias a él, ahora disponemos de datos extremadamente valiosos con los que trabajar. Formaremos una comisión de investigación para estudiar a fondo los datos, pero por el momento no podemos especular más allá".

Ciertamente no dejan de intentar ser positivos dentro del fracaso, compresible si se tiene en cuenta que el rover ExoMars ni mucho menos tiene segura su financiación completa. El riesgo de cancelación sigue ahí, y convencer a los respectivos gobiernos cuando el intento previo de aterrizaje terminó dejando un oscuro cráter en la superficie, no es tarea sencilla. Pero tampoco es falso indicar que el objetivo de Schiaparelli era precisamente probar tecnologías, y eso es lo que hizo. Y si se descubre que falló y se sabe corregir habrá cumplido su misión. Pero es complicado liberarse de una sensación de fracaso.

Lo único cierto es que ahora, a unos 50 Kilómetros de Opportunity, existe un nuevo cráter de origen humano. Mejor ahora que en 2020, lógicamente, pero es vital desvelar los errores cometidos y saber corregirlos, y que esto genera la suficiente seguridad para que el rover ExoMars sea definitivamente lanzado. Si así ocurre, el triste destino de Schiapi, a pesar de todo, habrá valido la pena.
  
La MRO desveló el "impactante" destino de Schiaparelli.

Los propulsores debían frenarla en su descenso final, pero al fallar quedó sentenciada, aunque ya antes hubo señales de que las cosas se estaban desviando de lo previsto.

Unos 50 Kilómetros separan los restos de Schiaparelli de Opportunity. Aunque algunos sueñan con que este último visitara el lugar, es imposible, además de estar en dirección opuesta a los objetivos actuales del rover, situados más al sur. 

Los datos del descenso de Schiaparelli continúan analizándose

viernes, octubre 21, 2016

Hacia el rojo de los orígenes

New Horizons completa el envío de los datos del encuentro con Plutón, con la mirada puesta ya en 2014 MU69.

"Estamos encantados con la exploración que tiene por delante, y también sobre lo que todavía estamos descubriendo a partir de datos del sobrevuelo de Plutón", dijo Alan Stern, investigador principal."Ahora, con nuestra sonda transmitiendo ya los últimos datos, sabemos que la próxima gran exploración de este mundo requerirá que enviemos otra misión allí". Un deseo más que una realidad, ya que de momento no hay planes para ello, pero ciertamente hemos desvelado tantos misterios como desvelado otros nuevos. En contra de lo que podría pensarse por su pequeño tamaño, el antiguo 9º planeta del Sistema Solar es demasiado complejo y extraño para poder saber todo de el con una sola sonda. Y menos si es en un encuentro fugaz. Plutón nos demostró de forma espectacular que los pequeños habitantes más allá de Neptuno son cualquier cosa menos simples y sencillos de comprender.

Pero New Horizons reunió, pese a todo, una cantidad ingente de imágenes e información, y todo ese tesoro científico, realmente de valor inconmensurable, ya se encuentra en la Tierra, listo para ser "explorado", estudiado y analizado una y mil veces. Tardó más de un año en llegar, dato a dato, hasta nosotros, debido a la limitada capacidad de transmisión de la sonda y la gran distancia que se debía cubrir, pero ahora finalmente esta aquí, recibida y almacenada de forma segura. El encuentro con Plutón no podía darse por concluido hasta este momento. Un maravilloso capítulo llega a su fin.

Pero al mismo tiempo empieza otro, el de adentrarse en ese mar de información y sacar a la luz nuevos detalles, nuevos descubrimientos, nuevas maravillas. Podemos dar por seguro que seguiremos oyendo hablar de Plutón con la publicación de más y más trabajos que desvele facetas aún desconocidas. El tesoro enviado por New Horizons así lo garantiza. El viaje, en cierta forma, justo acaba de comenzar.

Y por delante 2014 MU69, el pequeño habitante de Kuiper que la sonda sobrevolará el 1 de Enero de 2019. A partir de ahora, y de forma creciente, irá centrando la atención de su equipo en tierra, y aunque aún es muy pronto para que desvela nada de su naturaleza, el Hubble nos ofrece ahora una primera pista: Su superficie es de color rojizo, tanto o más que la de Plutón, fruto de la presencia de tholinas, una especie de hollín formado por partículas de hidrocarburos como el etileno y el acetileno. Y los científicos han utilizado estos datos para confirmar que el objeto es parte de la llamada región fría clásica del Cinturón de Kuiper, que se cree que contiene algunos de los materiales prehistóricos más antiguos, en el Sistema Solar."El color rojizo nos dice el tipo de objeto que es 2014 MU69", explica dijo Amanda Zangari."El día de Año Nuevo de 2019, New Horizons estará observando uno de los antiguos bloques de construcción de los planetas".

Una etapa de cierra, pero otras se abren ya, prometiendo enseñarnos muchos más secretos de Plutón, de 2014 MU69 y de de los mismos orígenes del Sistema Solar. Y la pequeña New Horizons sigue su camino al encuentro de la historia y la eternidad.

A partir de ahora veremos publicarse mucho más estudios y descubrimientos sobre Plutón, ya que por fin tenemos la totalidad de la información recibida. Incluidas respuesta sobre enigmas planteados, como la presencia de nubes en la enormemente tenue atmósfera del planeta, que se cree que la sonda pudo ver pero que permanecer sin confirmar.

New Horizons se encuentra ya cubriendo un tercio de la distancia que separa Plutón de 2014 MO69. El 1 de Enero de 2019 tiene una cita con este último .

New Horizons: Possible Clouds on Pluto, Next Target is Reddish

jueves, octubre 20, 2016

Luces y sombras desde el planeta rojo

ExoMars entra en órbita con éxito, pero el módulo de aterrizaje Schiaparelli fracasa en su intento.

Un día de sentimientos encontrados el que dejamos atrás. El vaso puede verse medio lleno o medio vacío, según se quiera valorar. Era un viaje de dos, pero al final parece que solo uno lo consiguió, ciertamente el más importante de ambos y con diferencia, pero no por ello queda un regusto amargo y la sensación de que el futuro del rover ExoMars, que debe llegar en 2020, quizás quedó en el aire. Al fin de cuentas era una prueba tecnológica para demostrar que la ESA y Rusia están preparadas para realizar un aterrizaje suave en Marte, y esa prueba, a la espera de confirmación, resultó fallida. Pero vamos por partes y comencemos por lo positivo.

Una ves se desprendió de Schiaparelli y corrigió su rumbo para no seguirla en su camino hacia la atmósfera marciana, la ExoMars afrontó la nunca fácil tarea de entrar en órbita, realizando un encendido de 137 minutos de su impulsor principal, con el objetivo de frenar lo suficiente para que Marte la atrapara. Con sus comunicaciones de telemetría suspendidas y en una configuración de vuelo especial para afrontar esta maniobra, la sonda inició su lento frenado justo cuando estaba previsto, concluiéndola después de 137 minutos. Eso ocurrió cuando se encontraba detrás de Marte visto desde la Tierra, por lo que se tuvo que esperar unos minutos más hasta que reapareció y se confirmó que se había comportado exactamente como se quería, sin el más mínimo fallo. Una inserción orbital modélica.

Posteriormente se confirmo que la órbita era la esperada (una vuelta completa al planeta cada 4 días terrestres), que se habían recuperado las comunicaciones y había recuperado la configuración previa. Un éxito rotundo, aunque aún queda trabajo por hacer. Lentamente irá ajustando su órbita, incluida una maniobra de aerofrenado (bajar lo suficiente para que las capas altas de la atmósfera la frenen ligeramente), hasta llegar a su posición final. Esta no llegará hasta principios de 2018, pero antes, aunque sea de forma esporádica y provisional, ya tendremos retorno científico. Toca tener un poco de paciencia. Lo importante es que una nueva sonda (la 6ª nada menos) se une a la actual flota marciana, y que añade más capacidad para enlazar con las futuras misiones en la superficie que vendrán en el futuro. Nuevamente resaltar lo importante de lo conseguido.

La nota negativa vino, desgraciadamente, de Schiaparelli. Este módulo de aterrizaje, destinado a probar tecnologías de cara al futuro rover ExoMars (la segunda fase de este proyecto), se adentró en la atmósfera, despegó el paracaídas, se separó del escudo, parece que realizó todas las operaciones previstas, pero cuando se encontraba a unos cientos de metros de la superficie su señal se interrumpió por completo. Eso coincidió con el encendido de los retrocohetes, lo que ya de por si es una mala señal. Es posible que no funcionaran y terminara alcanzado la superficie más rápido de lo previsto. Con consecuencias fatales. Los intentos posteriores de escucharla, incluida una comunicación posterior prevista con la Mars Reconnaissance Orbiter, tampoco dieron resultados. Quizás la potente cámara de esta última, algún día, la encuentre y nos de una respuesta, tal como pasó con la Beagle2.

Su pérdida, en el plano científico, tendrá una importancia casi nula. Pocos instrumentos y una vida de pocos días, ya que no era esa su misión. Pero en el plano tecnológico las consecuencias están por verse. Cierto que, siendo como era un vehículo de prueba, mejor fallar ahora que cuando llegue el rover ExoMars, pero habiendo fallado precisamente algunas de las tecnologías que deberán transportarlo a la superficie de Marte ¿se tendrá que empezar de cero con el diseño?¿se cancelará?,¿quedará en entredicho la cooperación entre Europa y Rusia? ¿quizás considerarán que lo aprendido ahora, si se descubren las causas del fallo, es suficiente para evitar que pase de nuevo y se seguirá adelante? Veremos cual será la respuesta defintiva. En todo caso la telemetría reunida durante la fase en que se mantuvo el contacto serán estudiados en profundidad y podrían ser muy útiles.

En resumen un día de luces y sombras. El objetivo principal de esta primera fase era que la sonda ExoMars entrara en órbita con éxito, preparando así el camino para el futuro. Por tanto se debe considerar un éxito en conjunto. Pero la posible pérdida de Schiaparelli proyecta largas sombras de consecuencias aún por determinar. En todo caso celebramos el triunfo de esta primera, porque realmente lo vale. Lo otro, como se suele decir, el tiempo dirá.

La pérdida de la señal ocurrió coincidiendo con el encendido de los retrocohetes que debía frenarlo. Aunque existía la posibilidad que ocurriera dicha pérdida, dado lo débil de las señales de Schiaparelli, su súbita desaparición, también ante los ojos de la sonda Mars Express, que la estaba siguiendo y escuchando, es una señal funesta.

¿Que fue de ti, pequeña Schiaparelli? 

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