Bedmap2, observando La Antártida debajo de su cubierta de hielo. Es el continente más hostil que existe, cubierto de una capa de hielo que en algunos lugares alcanza los 3 Kilómetros de grosor y tan aislado que podemos considerarlo el último rincón del planeta, el lugar más remoto que nos podemos imaginar. Pero al mismo tiempo su influencia en el clima y los océanos se extiende por todo el planeta. Y justo por ello, en una época donde se está viviendo un cambio climático evidente y del cual este desierto helado no es ajeno, resulta un objetivo prioritario de estudio por parte de la comunidad científica. Bedmap2, creado por la British Antarctic Survey y versión ampliada y mejorada de Bedmap, nos adentra en el mundo que existe debajo del hielo, oculto desde que el desplazamiento continental llevó a este continente desde zonas ecuatoriales hasta el Polo Sur, cubriéndose de una cubierta helada hace unos 30-35 millones de años, y donde hoy dia restos fósiles recuerda los tiempos en que un clima tropical se extendía en lo que ahora es un desierto gélido. Un conjunto de datos sobre la elevación de la superficie, el espesor del hieloy latopografía dela roca madre, ofrecidos tanto por parte del satélite ICESat como por la conocida como operación IceBridge de la NASApermiten generar este mapa extraodinario, el más preciso de cuantos se han levantado sobre la Antártida. El objetivo principal de Bedmap2 es servir de base a los modelos informáticos que se están utilizando para realizar simulaciones sobre como las capas de hielo podrían responder a los diferentes cambios climáticos, especialmente al aumento de temperaturas, ya que es necesario un conocimiento lo más exacto posible tanto del grosor y estructura de la cubierta helada como especialmente del terreno que se esconde debajo de ella, ya que esto último pude afectar a la forma en que el hielo se desplaza. Por ejemplo, fluirá más rápido en una pendiente cuesta abajo, mientras que una pendiente cuesta arriba (como pueden ser las altas montañas de las que hoy día solo vemos emerger sus cimas) o un terreno accidentado pueden frenarlo o incluso mantenerlo en su lugar temporalmente.
Todo ello es necesario para intentar comprender no solo los mecanismos que gobiernan este continente perdido, sino la forma en que extiende su influencia por toda La Tierra y como podría reaccionar en el futuro a los cambios climáticos. Y es que uno de los motores más importantes que gobiernan el clima actual se esconde en la Antártida, en el lugar más remoto del planeta, allí donde un mundo en otro tiempo lleno de vida y vegetación durme bajo un manto de hielo.
ICESat, un observatorio de la NASA lanzado en 2003 con el objetivo de medir masas de hielo, nubes, aerosoles, topografía y características de la vegetación desde una órbita extremadamente inclinada, 94 grados, lo que le permite observar las zonas polares, lo que le permite medir el grosor de las capas de hielo con su instrumento lidar GLAS.
La operación IceBridge, inicadas en 2009 y que se extenderán hasta 2016, una serie de vuelos a baja altura sobre amplias regiones de La Antártida y provistos de todo un arsenal de instrumentos científicos (Altímetros láser, radar,ect..) para medir los cambios que se producen en ella.
Haumea, uno de los cuerpos mas singulares del Sistema Solar. Mas allá de Plutón, antaño la frontera final de nuestro sistema planetario, se extiende un reino extraño, lleno de pequeños mundos tan variados como únicos...fueron desconocidos durante décadas, cuando nuestra mirada se dirigía hacia las estrellas lejanas, sin percatarnos de que una gran parte de nuestro propio Sistema solar aún permanecía olvidado y a la espera de ser descubierto. Y cuando esto ocurrió toda la visión de este pequeño hogar, perdido en un rincón de la Galaxia, cambió para siempre.
El año 1992 marcó el principio de nuestra aventura en este nuevo reino inexplorado, y desde entonces mas de 800 han sido descubiertos, algunos de tal tamaño que superaron al propio Plutón, como es el caso de Eris...de allí nació la idea de que el 9º planeta no era más que el primer miembro de una nueva familia de objetos pertenecientes al llamado Cinturón de Kuiper. Sedna, Quaoar, Makemake...pero ninguna supera en extrañeza a Haumea, sin duda un astro único en su especie. Y eso es algo de lo que un hipotético visitante vería así que se acercara a el, cuando su extraña forma fuera claramente visible, tal como la representación artística que vemos en la imagen superior nos muestra.
Con unas dimensiones de 2.000 x 1.600 x 1.000 Kilómetros nos encontramos ante un mundo que, a pesar de su gran tamaño, esta lejos de tener una forma esférica, lo que de por si es anómalo...la explicación esta en otra de las características que hacen único a Haumea, y es su velocidad de rotación: Apenas tarda 3.9 Horas terrestres en dar una vuelta sobre si mismo, lo que lo convierte en el mundo de gran tamaño con la rotación mas rápida de todo el Sistema Solar. Tal velocidad lo ha deformado hasta convertirlo en esta especie de "Huevo" cósmico.
No se terminan aquí sus particularidades. Su órbita es extremadamente excéntrica, haciendo que en su momento de máxima aproximación al Sol se acerque más que el propio Plutón, apenas 35 UA, por las 39 de este último, pero con una inclinación con respecto al plano donde orbitan los planetas superior, que llega a los 28º, lo que le dota de una órbita aún más extraña. Se cree que llego a esta situación como consecuencia de la migración de Neptuno, con el cual está en resonancia, desde su órbita inicial hasta la actual durante los primeros tiempos del Sistema Solar.
Haumea no viaja solo, sino que tiene dos pequeñas lunas, Hiʻiaka y Namaka...se cree que este mundo es de roca cubierto de una capa de hielo de agua helada, y que buena parte de esta cobertura fue arrancada por un gran impacto, siendo estos 2 satélites restos de aquel cataclismo. Por ello se cree probable que existan otras más pequeñas y aún por debajo de nuestra capacidad de observación.
Si todo esto no fuera suficiente para clasificar a Haumea como un lugar extraño y único, las más recientes observaciones realizadas por el ESO Very Large Telescope han mostrado una anomalía en la luz que nos llega de el, y que denota la existencia de una zona de color rojo oscuro, aparentemente más rica en minerales y compuestos orgánicos que el resto de la superficie, dominada por el hielo de agua.
"Nuestras primeras mediciones nos revelaron que había una mancha en la superficie. Los dos máximos y mínimos de la curva de luz no son exactamente iguales, como que cabría esperar de una superficie uniforme. Esto indica la presencia de una mancha oscura en la superficie ,de otro modo brillante. Pero su curva de luz nos ha dicho más, y sólo cuando llegamos a los datos de infrarrojos que pudimos comenzar a entender que clase de terreno podría ser" explica Pedro Lacerda, de la Universidad de Belfast. Se especula que el origen podría estar en un impacto reciente, pero no se sabe si el material procede del interior del propio planeta o bien del objeto que impacto contra el.
Tal como puede verse Haumea es particular...rotación, forma, órbita, historia y, como se ha descubierto recientemente, superficie. En todas estas facetas es un mundo extraño incluso para un lugar lleno de lugares extraños. Y es que el Cinturón de Kuiper es un reino cuyas sorpresas y maravillas apenas hemos empezado a descubrir.
La curva de luz de Haumea. La ondulación es consecuencia de su extraña forma alargada, mientras que la recién descubierta "mancha oscura" delata su presencia en una de cada dos "ondas", cuando el hemisferio donde se sitúa mira hacia nosotros.
Los mayores objetos del Cinturón de Kuiper junto con la Tierra...como puede observarse son mucho más pequeños que nuestro planeta, pero de un tamaño semilar al de Plutón, que ni tan solo es el mayor de todos ellos. Haumea (2003 EL61) forma parte del grupo de los mayores, lo que hace que su forma aún parezca más extraña.
El Cinturón de Kuiper, un anillo de pequeños mundos situados más allá de Neptuno.
Cassini nos muestra el gran parecido entre la niebla de Titán y la contaminación en La Tierra. Se los conoce como Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos, presentes de forma natural en el medio interestelar, cometas y asteroides, además de estar considerados como uno de las posibles piezas clave para la aparición de la vida en nuestro planeta, aunque actualmente se les conoce más por ser uno de los contaminantes más peligrosos que resultan de la utilización de combustibles fósiles o biomasa, generando preocupación por sus posibles efectos carcinógenos, mutágenos y teratógenos, especialmente en las grandes ciudades, donde se acumulan formado el famoso esmog. Pero en Titán, un mundo donde el agua líquida no existe y su lugar lo ocupan el Metano y Etano, todos ellos hidrocarburos, este se produce de forma natural, cubriendo la totalidad de la superfice de una niebla anaranjada que la oculta por completo. Sin ella su atmósfera, que al igual que la terrestre se compone básicamente de Nitrógeno, sería transparente, como ocurriría en las grandes ciudades sin la contaminación producto de la actividad industrial y automovilística. No es exagerado decir que Titán esta cubierto de esmog, de origen diferente al terrestre, aunque mucho más parecido a lo que podríamos imaginar. Y así lo indican nuevos estudios de la atmósfera de esta luna realizados a partir de los datos de la Cassini y suInfrared Mapping Spectrometer (VIMS), mostrando que los Hidrocarburos aromáticos policíclicos o PAH no solo están presentes sino que tienen un papel clave para la formación de la niebla de Titán.
El Nitrógeno y las moléculas de Metano se rompen en la atmósfera superior, unos 1.000 kilómetros por encima de la superficie, a causa de la luz solar y las partículas cargadas atrapadas en el campo magnético de Saturno. Los iones positivos y electrones que quedan libres desencadenan una serie de reacciones químicas que resultan en la formación de hidrocarburos, incluyendo los PAHs, que se forman a partir de la acumulación de hidrocarburos más pequeños.
Este proceso sigue hasta formar moléculas lo suficientemente grandes y pesadas como para que se hundan en las capas más bajas de la atmósfera de Titán, penetrando en la bruma "sucia", la niebla que se encuentra más cerca de la superficie, por debajo de los 500 Kilometros de altitud.
"Por fin podemos confirmar que los PAHs juegan un papel importante en la producción de la neblina de Titán, y que las reacciones químicas que conducen a su formación comienzan en lo alto de la atmósfera", explica Manuel López-Puertas, del Instituto de Astrofísica de Andalucia."Este descubrimiento es sorprendente: Habíamos sospechado durante mucho tiempo que los PAHs y los aerosoles están vinculados en la atmósfera de Titán, pero no esperábamos que podríamos demostrarlo con los instrumentos actuales". Estos son muy eficientes en la absorción de la radiación Ultravioleta del Sol, redistribución la energía dentro de la molécula y finalmente emitiéndola en longitudes de onda infrarrojas, que es como fueron detectados por el VIMS y confirmados después de descartar todas las opciones alternativas, como el Benceno.
Motivo de preocupación en La Tierra actual, pero quizás una de las claves de nuestro propia existencia, estos hidrocarburos tienen un papel central en la compleja química de Titán, el mundo del Sistema Solar más parecido al nuestro en muchos aspectos y que en ocasiones considerado como una versión congelada de lo que pudo ser La Tierra primigenia en los albores de la vida.
Los diferentes pasos en el proceso de formación de la niebla de Titán.
El smog cubre Los Angeles, producto especialmente de su intenso tráfico. Su composición no está muy alejada a la que encontramos en Titán, aunque en comparación lo que vemos aquí es poco menos que nada.
Los nuevos mapas globales mineralógicos de Marte nos revelan el pasado del planeta rojo.
"La historia de Marte está escrita en sus minerales", dice Álvaro Giménez, Director de Ciencia y Exploración Robótica de la ESA. "Estas nuevas vistas globales, posibles gracias a la longevidad de la
misión Mars Express, nos están ayudando a desvelar los
secretos de 4.600 millones de años de evolución planetaria. El atlas publicado hoy ayudará a identificar sitios de interés especial
para la siguiente generación de módulos de aterrizaje y todoterrenos y
para futuras misiones tripuladas, contribuyendo así a mantener a Europa
en la vanguardia de la exploración planetaria". Y ciertamente, al menos en ese primer punto, así es. Casi una década de observación de la superficie marciana han permitido a Mars Express, ahora celebrando sus 10 años en el espacio, y más concretamente a su instrumento OMEGA, que determina la composición de minerales de la superficie
marciana analizando el espectro de la luz del sol reflejada, reunir suficientes datos para permitir la creación de los primeros mapas globales de la mineralógico del planeta, un auténtico libro abierto a la historia más lejana de este mundo, desde las condiciones acuosas de sus orígenes hasta la actividad volcánica y los procesos químicos y de erosión que dieron lugar al rojizo polvo que le da su color característico. El vídeo superior reune en uno los diversos mapas creados con cada mineral, un viaje en el tiempo en si mismo: El primer mapa muestra la distribución de minerales hidratados (filosilicatos y sales hidratadas que solo se forman en presencia de
agua) que vemos especialmente en los terrenos más antiguos con cráteres formados hace más de 4.000 millones de años, y que indican una historia mucho más húmeda, tanto en superficie como bajo ella durante los primeros cientos
de millones de años de su historia.
La procesos geologicos posteriores, así como los grandes impactos sufridos en esta primera etapa, incluyendo en conocido como bombardeo intenso tardío, que devastó el Sistema Solar interior hace unos 3900 millones de años (posiblemente fruto de la migración de las órbitas de los planetas externos) y cuyas huellas son claramente visibles en La Luna), borraron la mayor parte de este terreno primigenio y potencialmente habitable, sobreviviendo solo una pequeña parte, siendo precisamente de estas regiones "fósiles" donde se quiere hacer aterrizar a la ExoMars y de donde se quiere, algún día, extraer muestras para llevarlas a La Tierra.
Existe un interés extra a la posibilidad de estudiar y recoger muestras de dichos terrenos primigenios, ya que en nuestro planeta, a causa de su intensa actividad erosiva y constante renovación geológica, no es posible encontrarlos. Eso implica que acceder a estos "fósiles" marcianos, al mismo tiempo que desvelaríamos detalles esa época inicial, donde las condiciones pudieron haber permitido la aparición de la vida, también estaríamos conociendo un poco de nuestra propia historia y los procesos que quizás estuvieran detrás de la vida que surgió en ella. Los siguientes dos mapas muestran la presencia de Olivina y Piroxeno,
minerales que se forman cuando la lava se solidifica, siendo por tanto una pista sobre la evolución de la actividad volcánica en Marte, tanto por su distribución como por las diferencias en la
composición química de las capas de lava, que nos indican como evolucionó la temperatura y la presión en el interior del planeta.
Algunas de las Olivinas más pristinas, ricas en Magnesio, que podemos encontrar hoy día en la superficie de Marte se concentran alrededor de cráteres
de impacto que han hecho aflorar a la superficie muestras del manto,
muy antiguas, de debajo de la corteza. Las superficies ricas en este mineral también se asocian a un evento global
de inundación de lava hace 3.700 millones de años, cuando el magma brotó
de forma masiva, cubriendo grandes zonas del Hemisferio Norte, cuyas tierras son más bajas que las del Hemisferio Sur (lo que se conoce como Dicotomía marciana, posiblemente fruto de una colosal colisión con un protoplaneta durante sus primeros tiempos). Un proceso que recuerda mucho al que está detrás de los "Mares" lunares, igualmente fruto de enormes coladas de magma.
Esta es la época en que se formaron los gigantescos volcanes de Tharsis, así como algunos de los grandes canales que observamos en la superficie, grandes inundaciones, intensas pero puntuales, debido a la fusión de grandes cantidades de hielo. Finalmente llegamos al polvo, un elemento con óxido férrico hoy día presente en todo el planeta (especialmente en el Hemisferio Norte y Tharsis), y que se cree que es el resultado de reacciones
químicas con la atmósfera, que ha hecho que las rocas ricas en hierro se
hayan oxidado lentamente, a lo largo de miles de millones de años dando
a Marte su rojízo tono característico, mientras los procesos de erosión dominantes a lo largo de las eras, como la meteorología, los impactos, los ciclos de congelación y
descongelación estacional y los antiguos glaciares, han contribuido a convertirlo en ese polvo tan fino que se deposita en casi cualquier parte, como atestiguan Curiosity y Opportunity. Tal como explica Jean-Pierre Bibring, Investigador Principal de
OMEGA, "en conjunto, estos mapas de minerales proporcionan un registro único de
la evolución del planeta a lo largo del tiempo. Muestran el papel del
agua y de los procesos volcánicos en todo el planeta, a lo largo de las
eras geológicas". Un oculto registro vital para el conocimiento de Marte que solo la longeva vida de la pequeña Mars Express, nuestra sonda en el planeta rojo, está permitiendo sacar a la luz.
Los diversos mapas mineralógicos de Marte, un libro abierto a las diversas etapas de la historia marciana.
Marte tan como ahora se cree que era hace unos 4.000 millones de años, potencialmente habitable, y como era poco después bombardeo intenso tardío, cuando la desaparición de su dinamo interna acabó con su campo magnético global, perdió buena parte de su atmósfera y el agua desapareció de la superficie. Acceder a muestras de esa primera etapa es el objetivo de la ExoMars, así como de la soñada misión de traer muestras a La Tierra.
Lanzada con éxito la 4ª ATV europea La nave más grande y con mayor masa lanzada nunca por Europa se encuentra, después de diversos problemas que retrasaron el momento del despegue casi un mes, en la órbita terrestre, llevando en su interior 6.607 Kilogramos de suministros vitales. La 4ª ATV europea, una nave de carga no tripulada que representa uno de los proyectos aeroespaciales más complejos de la historia del viejo continente, tiene una cita con la ISS dentro de 10 días. Sería a las 21:52 GMT del pasado día 5 cuando un cohete Ariane 5 ES, capaz de poner en órbita cargas de hasta 21 Toneladas, despegaba desde el centro espacial de Kourou en la Guayana Francesa. Poco más de 1 hora después del lanzamiento la Albert Einstein se separaba de la última fase de impulsión, y tras otros 30 minutos se completaba el despliegue de los paneles solares, con lo que se daba inicio oficialmente a un largo viaje. Aunque habitualmente las ATV tardan 5 días en completar el viaje, circunstancias tanto en superficie como en órbita han obligado a una travesía de duración tan poco habitual. Por un lado la necesidad de "liberar" las instalaciones de Kourou para preparar los siguientes lanzamientos previstos hacia necesario no retrasar más el despegue, ya que esta base espacial acoge hasta 3 cohetes lanzadera (Ariane, Soyuz y Vega) y la actividad es intensa. Por otro el tráfico de vehículos alrededor de la ISS hace necesario retrasar la cita con la Estación, ya que el puerto de atraque para la ATV, en el módulo Zvezda, está ocupada por una nave Progress, por lo que es necesario esperar a su partida, prevista para el día 11, para liberar este espacio e inciar su proceso de aproximación y acoplamiento, que en el mejor de los casos sería el día 15, debido a que la algo accidentada llegada de esta nave rusa, que afrontó algunos problemas para proceder a su acoplamiento al fallar una de sus antenas de navegación, hará necesario revisar los sensores situados en esta puerto de atraque, imprescindibles para que la ATV pueda acoplarse a ella mediante su sistema de guía láser. De detectarse algún desperfecto habría que realizar una salida para proceder a las reparaciones necesarias. Una vez en la ISS la Albert Einstein permanecerá acoplada hasta el 28 de Octubre, momento en que iniciará, cargada con la "basura", su viaje hacia la atmósfera terrestre, en la que se desintegrará. Pero antes de este final habrá no solo entregado nuevos experimentos científicos, repuestos, comida (incluida una selección de delicias italianas, como el Tiramisú), Oxígeno y combustible, sino que también ayudará a la propia estación a elevar de nuevo su órbita, que decae lentamente a causa de la fricción atmosférica. Es la única nave, además de las Progress rusas, que es capaz de realizar semejante maniobra.
El proyecto de las ATV (Automated Transfer Vehicle) nació como parte del compromiso de la ESA con el abastecimiento de la ISS y como "pago" a la NASA por la utilización de esta con el módulo Columbus, de ahí que sea un proyecto limitado a 5 naves, de la que la Albert Einstein es la 4ª de la lista, y que tendrá su final con la ATV-5 Georges Lamaître, prevista para Junio de 2014.
A pesar de ello tendrán una continuación dentro del proyecto Orión de la Agencia Norteamericana, ya que su módulo de servicio (que engloba los sistemas de propulsión, guía y energía, además de los depósitos de combustible y Oxigeno) será precisamente el módulo de las ATV, una colaboración entre ambas agencias que dará salida a la tecnología desarrollada por la Agencia Europea en este terreno y a la NASA afrontar con mayor seguridad, especialmente financiera, en desarrollo de su próxima generación de naves tripuladas.
La Albert Einstein durante el proceso de integración en el Ariane 5.
El lanzamiento en una versión más amplia.
Infografía de la Jules Verne, la primera ATV, aunque su esquema es igualmente válido para la Albert Einstein.
ATV-4 "the making of".
El futuro de las ATV,s como parte de las Orión de la NASA.
Mars Express nos muestra el Polo Norte marciano en todo su esplendor. La más veterana misión interplanetaria de la Agencia Espacial Europea está de aniversario, una década de actividad que acumula una extensa lista de éxitos. Y que mejor forma para celebrar tan magno acontecimiento que con la publicación de una nuevo y espléndido mosaico del casquete polar septentrional, formada por 57 imágenes independientes obtenidas con la Cámara Estéreo de Alta Resolución desde distancias de apenas 300 Kilómetros de altura.
Observable desde La Tierra incluso con telescopios modestos y conocido desde los primeros tiempos de la astronomía moderna, su blanca apariencia, que recordaba invariablemente a los casquetes polares terrestres, sin duda fueron uno de los elementos, junto con su equivalente del Hemisferio Sur, que primero llamaron la atención del público y que alimentó la idea de un Marte semejante a La Tierra, y como ella habitable y habitado. Una visión más cercana, como la que nos ofrece aquí la Mars Express, permite ver su extraña y compleja estructura, moldeada por el ambiente marciano a lo largo de las eras.
El casquete de hielo que vemos aquí tiene unos 1.000 kilómetros de diámetro, compuesto de agua congelada que se
extienden hasta una profundidad de unos 2 Kilómetros, y estructurada en capas son el resultado de la fusión estacional y posterior acumulación de hielo mezclado con polvo. La forma espiral se cree que es fruto del régimen de vientos dominantes, mientras que por encima del hielo de agua se forma, durante el Invierno, una capa relativamente fina de Hielo Carbónico que al llegar el Verano se sublima en buena parte, causando con ello un aumento general de la presión atmosférica en todo el planeta, como han registrado vehículos como Curiosity. Esta hermosa espiral de hielo se ve "rota" por la presencia de un gigantesco cañón de 318 Kilómetros de longitud y 2 Km de profundidad, conocida como Chasma Boreale, cuyo fondo está cubierto por oscuras dunas de arena sobre las cuales se deposita una capa de escarcha. Fractura de la superficie presente desde antes de la formación del casquete polar actual, Chasma está actualmente haciéndose más y más profundo a medida que los nuevos depósitos de hielo se acumulan a su
alrededor, lo que convierte este valle polar en algo único, sin duda un lugar que en un futuro lejano se merecería recibir la visita de exploradores, tanto robóticos como humanos, para observar así sus paredes, auténticos registros de la evolución climática del planeta.
Parecido al terrestre en su composición, pero muy diferente en su estructura, la espiral de hielo que corona al hemisferio norte de Marte representa una de las facetas del planeta rojo más extraordinarias, tanto por su complejidad como por la historia que está escrita en cada una de sus capas. Que mejor manera de celebrar los 10 años de la Mars Express que visitando un lugar casi tan fascinante como la propia aventura de esta pequeña sonda.
Visitando Chasma Boreale, el valle "creciente" del Polo Norte marciano.
La Mars Reconnaissance Orbiter también fijo en más de una ocasión su aguda mirada en la blanca espiral de Polo Norte. Podemos ver Chasma Boreale en su conjunto así como la estructura global de estas altas latitudes, donde los ciclos estacionales y climáticos han ido esculpiendo estas formas únicas. Una magna celebración
Se cumplen 10 años del lanzamiento de la Mars Express. El 3 de Junio de 2003 Europa daba finalmente el salto hacia otro mundo, y su primera sonda interplanetaria desde los tiempos de la Giotto, que visitó el corazón del cometa Halley en 1986, iniciaba a bordo de un cohete ruso Soyuz-FG/Fregat su viaje hacia Marte. Algo más de 6 meses después entraba con éxito en órbita marciana, haciéndose un lugar hasta ese momento monopolizado por la NASA, e inciaba una aventura extraodinaria llena de descubrimientos transcendentales para nuesta compensión del planeta rojo,que le han permitido mirar de igual a igual a sus compañeras nosteamericanas. Para la ESA, sin lugar a dudas, representa uno de sus éxitos más extraodinarios. No fue un camino fácil para la pequeña Mars Express (1042 Kilogramos), diseñada, construida y lanzada en un tiempo record (de ahí el término Express) con el objetivo de aprovechar una aliniación favorable, y cuyos primeros pasos en Marte no fueron demasiado esperanzadores. Justo antes de entrar en órbita lanzó el pequeño módulo de aterrizaje británico Beagle 2, del cual nunca más se supo, un resultado previsible tal como había advertido la NASA ante su diseño precario y deficiencias en el sistema de aterrizaje. A esta pérdida le seguirían los problemas con el despliegue del radar MARSIS, sin duda su instrumentos más importante dada su capacidad inigualable de penetrar a gran profundidad en el subsuelo marciano. Sería esto último un reto que se superó con ingenio por parte de los tecnicos de la misión, logrando que las extensas antenas de MARSIS, de 20 metros de longuitud y que dan al vehículo un aspecto único, se desplegaran por completo. Sería el último problema que afrontaría la Mars Express en su llegada. Desde ese momento no dejaría de estudiar el planeta sin descanso, hasta el punto de que actualmente ya acumula 700 Gigabytes de datos enviados a La Tierra, tantos que su estudio en profundidad requerirá años de trabajo. Provisto, además de MARSIS, con un equipo científico en el que encontramos la cámara HRSC (no tan potente como la HiRISE de la Mars Reconnaissance Orbiter pero igualmente capaz de ofrecer imágenes de gran resolución), el espectrómetro infrarrojo OMEGA, el
espectrómetro planetario de Fourier PFS, el detector de partículas
ASPERA y el espectrómetro atmosférico ultravioleta SPICAM, la Mars Express acumula una más que notable serie de logros y descubrimientos, desde vistas tridimensionales de la superficie de Marte a todo color con una resolución que se mueve entre los 10 y los 30 metros hasta completos mapas mineralogícos de la superficie, pasando por el primer perfil vertical de la densidad de Dióxido de Carbono y de temperatura de la atmósfera, y terminando por detallados sondeos de los casquetes polares o la primera supuesta detección de Metano.
Nubes de Co2 a 80 Kilómetros de altura, sobresaturación de Vapor de agua, indicios de antiguos océanos, Auroras en las zonas donde existen campos magnéticos locales, completas observaciones de Fobos y Deimos, el ritmo de pérdida atmosférica, mapeado del Ozono presente en ella y fotografías que abarcan el 95% de la superficie son otros de los logros de esta sonda.
A lo largo de estos 10 años, la Mars Express ofreció su apoyo a las misiones de superficie que llegaron posteriormente, y por ella han pasado datos e imágenes de Spirit, Opportunity y Curiosity, además de complementar con sus datos las observaciones de la Mars Reconnaissance Orbiter. Finalmente, lo que es casi tan importante como todo lo anterior, permitió a Europa acumular una experiencia que será vital en la ambiciosa misión ExoMars, cuya sonda orbital deberá partir hacia Marte en 2016.
Acumulando hasta 3 extensiones de la misión, la última de ellas llevará a la sonda a permanecer activa hasta finales de 2014, cuando se decidirá, según su estado, si afronta una 4ª, alargando su ya extrodinaria vida un poco más, quizás soñando incluso en ver llegar a su sucesora. Sin duda sería el mejor final para esta pequeña sonda, injustamente desconocida, oculta ante el resplandor de los éxitos, sin duda mucho mejor "vendidos" al gran público, que siguen cosechando las sondas y rovers de la NASA.
Sus descubrimientos y logros más notables en Marte a lo largo de los años.
Una historia de fuego y agua escrita sobre el polvo de Marte.
La gran aventura de la Mars Express.
La Mars Express durante las últimas pruebas en Baikonur. En primer termino podemos ver a la Beagle-2, mientras que la antena principal aparece en la parte superior cubierta por una funda protectora.
Desde algo más de 12 millones de Kilómetros de distancia, la recién lanzada Mars Express apuntó con su cámara HRSC hacia nuestro planeta, demostrando su más que notable capacidad. Un anticipo de lo que nos ofrecería 6 meses después.
La última imagen de la Beagle 2, ya de camino hacia Marte. Ya no volveríamos a saber de ella.
La primera imágen enviada por la cámara HRSC, que abarca la región de Isidis Planitia, donde debería haber aterrizado la Beagle 2. Sus restos, quizás, duermen aquí a la espera que algún día sean descubiertos.
Un lago de hielo de agua en el interior de un cráter cerca del Polo Norte marciano, uno de los inumerables descubrimientos de la Mars Express.
El Polo Norte durante el Solsticio de Verano en el hemisferio.
Fobos, la mayor de las lunas marcianas, ampliamente estudiada por la Mars Express gracias a que su órbita elíptica le permite observar tanto su hemisferio visible desde la superficie como el que permanece siempre oculto al apuntar hacia el exterior, algo que no pueden hacer la Mars Reconnaissance Orbier ni la Mars Odyssey.
El observatorio Gemini North nos muestra la evolución de ISON en su trayectoria de aproximación al Sol. Descubierto por los astrónomos aficionados rusos Vitali Nevski y Artyom Novichonok en Septiembre de 2012, este recién llegado desde las profundidades del Sistema Solar en lo que posiblemente es su primera aproximación al Sol viene rodeado de la promera de convertirse en el cometa del Siglo, o como mínimo uno de los más brillantes que se recuerdan. Una espectación que se basa en un brillo y actividad inusualmente alta, hasta el punto de haber desarrollado una cola mucho antes de lo que suele ser habitual: Si normalmente esto ocurre en algún punto entre las órbitas de Júpiter y Marte, ISON empezó su actividad desde el doble de distancia. En realidad existe mucha incertidumbre sobre lo que veremos el próximo Noviembre, tanto porque no sabemos si la actual actividad es transitoria (fruto de una capa de material extremadamente volatil que haya quedado expuesta) o permanente, como por desconocer su ISON sobrevivirá a su encuentro con el Sol, al que sobrevolará a solo 1.3 Kilómetros de distancia. Si lo hace las opciones de que asistamos a un espectáculo celeste podrían ser extremadamente altas. Pero por ahora no lo sabemos, solo podemos seguirlo en su aproximación, observar la evolución de su actividad e intentar adivinar lo que nos espera. El Gemini, en Hawaii, es uno de los observatorios que está siguiendo en detalle a este cometa, y nos ofrece esta magnifica serie de fotografías, que muestran a ISON el 4 de Febrero, 4 de Marzo, 3 de Abril y 4 de Mayo, con la distancia del cometa al Sol pasando de los 730 a los 580 millones de Kilómetros. Incluso en la primera, la más lejana, la actividad es claramente visible. Esta no está siendo constante, presentando notables fluctuaciones, y a lo largo del último mes ha disminuido un poco, lo que podrían indicar el agotamiento de una primera reserva de materiales volátiles como el Dióxido o el Monóxido de Carbono, lo que explicaría la gran actividad registrada en Abril. "Los cometas pueden no ser completamente uniformes en su composición y pueden haber estallidos de actividad cuando material fresco queda al descubierto. Nuestro equipo, así como los astrónomos de todo el mundo, observan con ansiedad su desarrollo, sobre todo si se desgarra en pedazos y revela su interior helado durante su excepcional paso cercano al Sol a finales de Noviembre", explica Jacqueline Keane, del University of Hawaii’s Institute for Astronomy (IfA). Actualmente ISON se encuentra ya cerca del punto donde el hielo de agua debería empezar a sublimarse y generar grandes erupciones en su nucleo, revelando definitivamente su naturaleza interna. Nos aproximamos al momento crítico en que sabremos si las grandes espectativas generadas son ciertas o por el contrario, aunque sin duda ofrecerá una visión hermosa para todos los astrónomos del mundo, aficionados y profesionales, estaremos ante una más de los diversos cometas que nos han visitado este año.
El cometa ISON, la espectación de un cometa que podría dar mucho que hablar.
La órbita de un recién llegado al Sistema Solar desde la Nube de Oort. Aunque se presenta la trayectoria de salida lo cierto es que no es seguro que sobreviva a su encuentro con el Sol.
Casi totalmente invisible desde la Tierra, Atiken es la mayor cuenca de impacto que existe en la Luna y la segunda mayor del Sistema Solar. Intuida por las sondas soviéticas Luna 3 y Zond 3 a principio de los 60, visto parcialmente por los altímetros de los Apolo 15 y 16 a principio de los 70, fotografiada de forma completa por la Galileo en 1990 y finalmente estudiada a fondo por Clementine en 1997...esta es la historia del descubrimiento de una estructura lunar inmensa, pero al mismo tiempo oculta a nuestros ojos al situarse cerca de la cara oculta, la antigua señal de un cataclismo que bien pudo haber destruido a nuestra compañera y cuyas consecuencias podrían explicar uno de los episodios más extraños sucedidos durante la juventud de nuestro planeta, el repentino bombardeo que lo sacudió durante apenas 100 millones y que remitió tan rapidamente como empezó.
Se la conoce como Cuenca Atiken, nombre que recibe en referencia a un cráter más joven y del mismo nombre situado en uno de sus extremos, y es la segunda mayor cuenca de impacto conocida del Sistema Solar, solo superada por la descomunal Hellas Planitia de Marte. 2500 Kilómetros de diámetro y 12 kilómetros de profundidad media denotan la magnitud de lo que alli sucedió, y si pensamos en que el diámetro de la propia Luna es de unos 3474 Kilómetros resulta enigmático como pudo sobrevivir a tal catástrofe.
Una pista que podría explicar tal misterio puede estar en la relativa poca profundidad de Atiken y la ausencia de material del manto, aquel situado bajo la corteza externa, lo que implica que el impacto no penetró demasiado a pesar de su evidente magnitud. Las simulaciones indican que un golpe directo y a gran velocidad relativa habría llegado a desenterrar material situado a 200 Kilómetros de profundidad, cosa que resulta evidente que no es el caso. Igualmente que en el borde Noreste de la cuenca encontremos elevaciones de grán altura, por encima de los 8 Kilómetros, podría ser tambien un indicio de la dirección del este proyectil celeste.
Todo lleva a pensar, pues, que se movia a baja velocidad con respecto a nuestro satélite y que lo golpeó en un ángulo muy bajo, quizás no más de 30º con respecto a la superficie. Algo que pudo salvar a la Luna (y quizás también a la Tierra) de lo que podría haber sido un destino fatal.
Sin embargo, y la enorme cicatriz dejan testimonio de ello, es evidente que no salió intacto del evento, de forma indirectamenta, tampoco la Tierra. Los indicios geológicos muestran que esta sufrió un súbito e intenso bombardeo, cronológicamente fechado desde los 3.950 a los 3.850 Millones de años, cuyo origen no esta nada claro.¿Podría ser el cataclismo que creó la cuenca Atiken la responsable de tal bombardeo, así como de las nuevas cuencas que aparecieron en la propia Luna? Pudieron ser los restos proyectados hacia el espacio y que fueron cayendo en la Tierra o regresando finalmente a nuestro satélite los responsables?
Atiken en un lugar sorprendente en muchos aspectos, y no solo por su tamaño y origen. Químicamente también es única, pues no solamente es diferente a las tierras altas lunares que la rodean, sinó que ninguna de las muestras que tanto las misiones tripuladas Apolo como las automáticas Luna trajeron de regreso a la Tierra para su estudio tiene la composición detectada en el interior de la cuenca...es más, ni tan solo uno los meteoritos de origen lunar que se han encontrando en nuestro planeta tiene una química similar.
¿Cual es el motivo de su singular composición, de su superior abundancia en elementos como el Hierro, el Titanio y el Torio? Material proveniente de las profundidades y sacados a la luz por el impacto? Resultado de la posible fusión del terreno fruto del calor generado por el impacto? Lo cierto es que, de momento, no hay una explicación clara, y posiblemente solo una misión que trajera muestras desde el interior de Atiken podra dar una solución definitiva a este debate.
Es nuestra compañera de viaje desde hace Miles de Millones de años y el mudo testimonio de la larga y tortuosa vida que ambos mundos han tenido...en la Tierra su capacidad de renovarse geologicamente le permitió mantenerse en un estado de casi "juventud eterna", borrando en gran medida las huellas de un pasado tormentoso, pero este no es el caso de la Luna. Allí, en un paisaje apenas alterado por el paso de las eras, todo lo que ha sucedido desde su nacimiento quedó registrado. Es como un maravilloso libro cósmico, lleno de páginas sorprendentes, como aquella que habla del día en que Selene pudo haber desaparecido de la historia...de una donde, quizás, nosotros nunca habríamos existido.
La cara oculta de la Luna.Atiken destaca notablemente como una oscura mancha en la parte inferior del disco. El tamaño de la cuenca en relacíon al de nuestro propio satélite son una muestra clara de la magnitud de lo que allí ocurrió.
Atiken en diversas facetas: Como diferencia de brillo, Topografía, concetración de Hierro y depósitos de Titanio.
Los datos de Curiosity durante su viaje espacial revela los peligros para una futura misión tripulada y la necesidad de desarrollar nuevas tecnologías de protección contra la radiación. Su aventura marciana comenzó un 6 de Agosto de 2012, cuando las grandes ruedas se posaron suavemente sobre la superficie de Gale y la fase de descenso, que lo había depositado en ella mediante la técnica de la grúaaérea se alejaba, disipando el peligro de que se precipitara sobre el rover y lo destruyera, sin dudas la mayor de las preocupaciones de la NASA. Sin embargo, desde el punto de vista científico, la misión de descubrimiento de Curiosity empezó casi desde el momento de salir de La Tierra, ya que uno de sus instrumentos, el RAD (Radiation Assessment Detector) permaneció activo y no dejó de tomar datos en los 8 meses de travesía. Su temprana actividad tenía como objetivo preparar el camino para futuras misiones tripuladas, tomando datos sobre los niveles de radiación presentes durante el viaje, tanto procedente de los rayos cósmicos galácticos (GCRs) como de partículas cargadas procedentes del Sol (SEPs), una información vital para saber si un grupo de astronautas podría afrontar un viaje de meses (sin contar el viaje de regreso) sin verse ante un riesgo excesivamente alto de desarrollar algún tipo de cancer, fruto de esa misma radiación. La respuesta es que será necesario afrontar nuevas tecnologías de protección, ya que la exposición que detectó RAD a lo largo de los meses está por encima de los límites que la NASA considera seguros. Actualmente la Agencia Espacial Norteamericana marca en un 3% el aumento de las posibilidades de contraer un cáncer fatal como el límite máximo aceptable para los astronautas en órbita. Curiosity registró unos niveles de radiación de 1.8 Milisieverts (1 centésima parte de un Sievert), la mayor parte de procedencia galáctica, suficientes para situar, ya que hablamos de una exposición prolongada y cuyos efectos serían acumulativos, las posibilidades por encima de dicho límite. Aunque la radiación en la superficie de Marte resultó ser bastante inferior de lo esperado, del orden de los 0.7 Milisieverts, parecida a la que afrontan los ocupantes de la ISS, está claro que el viaje hasta el, con la tecnología actual de propulsión y protección, podría representar un riesgo real para su salud.
Los actuales sistemas de protección son relativamente eficientes contra los SEPs, pero no tanto con los muchos más energéticos GCRs, capaces de atravesarlos facilmente, e incluso generar partículas secundarias con sus colisiones.
Aunque los datos del RAD seguirán siendo analizados, aplicando y validando modelos sobre como esta radiación se extiende por el espacio profundo, como afecta a los seres humanos y que incidencia tiene en los propios vehículos espaciales, lo que si parece evidente que tanto la tecnología de protección como las de impulsión, que deberían permitir algún día reducir el tiempo necesario para saltar de La Tierra a Marte, deberán avanzar si se quiere hacer realidad el objetivo de pisar la superficie marciana en la década de 2030, como apunta actualmente la NASA. Y es que nadie dijo que dar el salto a un nuevo mundo sería fácil.
Comparación de las dosis de radiación, desde la natural a nivel del mar y la producida por la tecnología de todo tipo hasta en el espacio, tanto en la ISS como en un viaje de 6 meses a Marte.
Las mediciones del RAD, con picos de radiación relacionados con eventos solares.
Las partículas cargadas pueden generar daños en el ADN, las "instrucciones" que permiten a las células desarrollar sus diversas funciones.
Los niveles de radiación en Marte son relativamente aceptables a pesar de la ausencia de un campo magnético global, y son aún menores conforme nos situamos en terrenos más bajos, a diferencia de las tierras altas y los volcanes de Tharsis.