viernes, junio 10, 2016

Esas maravillosas locas ideas

El rover que la NASA quiere enviar a Marte en 2020 podría incluir un pequeño helicóptero.

Imaginemos la escena. El nuevo coloso enviado a la superficie avanza lentamente, examinando el terreno circundante en busca de nuevos rutas y nuevos objetivos, pero extrañamente no está solo. Un pequeño objeto permanece estático a cierta distancia. Entonces se eleva hacia las alturas, lo sobrevuelo y después de alejarse lo suficiente, desciende de nuevo. Solo han sido unos pocos minutos, pero sin lugar a dudas la escena es enigmática. ¿Acaso "alguien más" explorando Marte? Quizás es un ingenio marciano que mantiene bajo vigilancia al invasor terrestre? La primera evidencia clara de que el planeta rojo no está tan deshabitado como parece? Muchos se harían esas preguntas. Algunos seguramente afirmarían tener la respuesta, que evidentemente sería un gran Si a todas ellas. Algo que la NASA esconde, aunque bastante torpemente todo sea dicho de paso, si es tan sencillo tener acceso a las imágenes reveladoras.

La respuesta, si es que al final se materializa la propuesta, no es tan extraña, pero no por ello menos interesante, a la par que impactante: El rover 2020, que se enviará a Marte ese año, puede que no viaje solo. Con el puede que lo haga un pequeño vehículo, como un explorador que se adelante al explorador principal para examinar el terreno por delante de el, transmitiendo después la información. Y lo haría por aire. Estamos hablando de nada más y nada menos que un helicóptero. Evidentemente uno muy pequeño, no mayor que una caja de pañuelos, pero autónomo y capaz de elevarse a una considerable altura, desde donde tendría una vista privilegiada del entorno, siendo un apoyo extraordinario para el rover. Y por primera vez volaríamos por los cielos marcianos.

Esta es una de las propuestas más innovadoras de las que se están manejando para esta misión, que actualmente va tomando forma. Y lejos de ser una simple idea algo loca, un modelo real ya fue puesto a prueba favorablemente por el JPL. Ahora se encuentra a la espera de ser aprobado. De serlo, acompañaría al rover en el viaje, se separaría de el después del aterrizaje, y desde entonces lo seguiría en su desplazamiento. Alimentado por energía solar y provisto de cámaras GoPro para escrutar las posibles rutas de avance, sus vuelos solo durarían entre dos y tres minutos al día, lo que diera de sí sus reservas de energía. Suficiente para tomar las imágenes que le piedra el equipo en tierra, aunque ese ritmo constante de despegues y aterrizajes es precisamente uno de los desafíos que debe superar.

"Debido a que despegaría todos los días y aterrizaría todos los días, queremos asegurarnos de que tenemos un sistema de aterrizaje a prueba de balas, ya que ese el el momento de mayor peligro es de cualquier misión", explicó Bob Balaram, ingeniero jefe de sistemas de movilidad y robótica en el JPL. Se calcula que el helicóptero podría cubrir tres veces más territorio en un día que si los equipos de control en tierra se basaran únicamente en las cámaras y las imágenes del rover, así como los satélites en órbita, para trazar el camino. "Con este helicóptero, se puede construir rutas de forma mucho más amplia",  explica Jim Green, director de la división de Ciencias Planetarias de la NASA.

Y no habría mejores "selfies" que los que este pequeño vehículo volador podría tomar del mismo rover. Una idea fascinante a muchos niveles. ¿Se convertirá en realidad o será una de esas innumerables ideas, entre maravillosas y maravillosamente locas,  que se presentan al anunciarse una nueva misión interplanetaria y que terminan quedándose por el camino? Los próximos meses lo sabremos.

"Que lento que eres, rover!! Yo aquí esperando y tu ahí, tomándotelo con calma..."

Esos locos ingenieros y sus locas (y maravillosas) ideas.

NASA's Next Mars Rover May Have Flying Sidekick

jueves, junio 09, 2016

Las estrellas de New Horizons

La sonda logró observar dos ocultaciones estelares por parte de Plutón, ofreciendo nueva información sobre su atmósfera.

Su encuentro fue una vorágine de actividad, una secuencia de toma de datos e imágenes a un ritmo exponencial, intentando aprovechar la máximo cada instante de lo que fue un sobrevuelo de apenas unas horas, un instante comparado con los años pasando desde su partida desde la Tierra. Un intento exitoso, como demuestra la ingente cantidad de información recabada, alrededor de 50 Gigas, que aún hoy sigue siendo descargada de sus bancos de memoria. Gracias a eso pudimos disfrutar de Plutón en detalle, aunque solo fuera parcialmente, y descubrir lo asombroso que resulta su naturaleza, cualquier cosa menos el mundo inerte que uno supondría viendo su pequeño tamaño.

Pero New Horizons hizo más que eso. También tenía programados diversos experimentos, que buscaban sacar partido a la trayectoria de la sonda con respecto al planeta para adentrarse aún más en su misterios. Alice, el espectrómetro ultravioleta, tenía dos objetivos marcados especialmente interesantes, todos ellos programados para unas pocas horas después del encuentro. En ese momento debía mirar hacia atrás y observar Plutón. Por un lado captando el momento en que este pequeño mundo ocultaba fugazmente el lejano Sol, aprovechando con ello el efecto de contraluz para extraer, a partir de la luz captada, nuevos datos atmosféricos. El segundo, menos conocido pero no por ello menos importante, implicaba ser capaz de captar la ocultación de dos estrellas en concreto, registrando como parpadeaban y se desvanecían a medida que se sumergían en la atmósfera desde el punto de vista de la sonda. Si se lograba, de la luz captada (en este caso del espectro ultravioleta) se podía extraer aún más información, que contrastar con la obtenida con la solar.

Estas dos ocultaciones ocurrieron 4 horas después del punto de máxima aproximación, momento en que Alice miró hacia el lugar y en el momento que los comandos enviados desde la Tierra le indicaban.¿Logró verlas y captar su luz? La respuesta quedó guardada en la memoria de la nave, esperando su turno para viajar a la Tierra. Hasta que recientemente esto ocurr, confirmado que, como en todos los demás aspectos de esta misión, también aquí New Horizons había triunfado.

Ambos ocultaciones estelares revelaron las huellas espectrales del nitrógeno, el metano y el acetileno, así como la presencia de capaz de niebla, permitiendo confirmar, de una segunda y tercera fuente, los datos extraídos de la ocultación solar realiza unos horas antes, así como desvelar que tanto la composición como la estructura atmosférica son similares en diversas zonas de Plutón. El poder tener este tipo mediciones repetidas en puntos diferentes del disco planetaria permite dar forma una idea más sólida de las condiciones ambientales globales, mientras que de lo contrario, aunque se pudiera suponer que, efectivamente, son constantes en todo el globo, nunca podríamos estar seguros por completo.

Las estrellas de Alice también confirmaron otro hallazgo solar previo, que la temperatura de la atmósfera superior es hasta un 25 por ciento más fría de lo estimado, y por lo tanto es más compacta que lo que los científicos predijeron antes de encuentro de New Horizons. Y, aunque de manera indirecta, refuerzan los datos previos de que la frecuencia de escape del nitrógeno atmosférico es aproximadamente 1.000 veces menor de lo esperado. Lejos de tener una atmósfera a la fuga, como si de un cometa se tratara, Plutón parece ser capaz de contenerla en gran medida. Nada mal por el "simple" hecho de ver dos tenues estrellas sumergiéndose en ella. Pero para lograrlo hubo un trabajo colosal de planificación. Solo por ello el equipo de New Horizons merece (una vez más) nuestro reconocimiento. Ellos y ellas son las verdaderas estrellas de esta misión histórica.

La ocultación de dos estrellas prefijadas permitió captar como su luz se desvanecía, captando en su espectro señales de la composición y estructura atmosférica de Plutón.

Alice, el espectrómetro ultravioleta de New Horizons responsable de estas observaciones.

Plutón y Alicia

First Stellar Occultations Shed Additional Light on Pluto's Atmospher

miércoles, junio 08, 2016

Pequeños tesoros de Oro y Platino

La misión LISA Pathfinder, un éxito que supera las expectativas.

En Septiembre de 2015 los sensores de LIGO (Observatorio de interferometría láser de ondas gravitatorias) anunciaban al mundo que las ondas gravitaciones, pliegues en el tejido espacio tiempo generados por eventos energéticos masivos, que se extienden como las olas en un estanque y predichos por la Teoría de la Relatividad de Einstein era una realidad. Con ello se abría una puerta a una nueva visión del Universo hasta hora inalcanzable. Si hasta ahora lo veíamos, a partir de ahora seríamos también capaces de escucharlo, captando eventos que de otra forma serían invisibles para nosotros. Pero para llegar a hacerlo en toda su magnitud deberemos hacerlo desde el espacio:
Allí deberemos ser capaces de captar las minúsculas fluctuaciones en la distancia entre objetos separados por millones de kilómetros, y libre de los ruidos sísmicos, térmicos o gravitacionales que limitan el rendimiento de los detectores terrestres.

Durante las mismas fechas del transcendental anuncio una nueva misión espacial afrontaba sus últimas etapas antes de su lanzamiento, previsto para principios de 2016. Conocido como LISA Pathfinder, su objetivo era poner a prueba las tecnologías necesarias para lograrlo. Abrir el camino, como indicaba su propio nombre, para el esperado observatorio LISA. Fue un capricho del destino que ambas cosas condicionaran casi en el tiempo, y en cierta forma hizo de el algo aún más trascendental. Si cuando se diseñó y comenzó la construcción tenía como meta final ayudar en su búsqueda, cuando se completó estas ya eran una realidad. Ahora todo daba un salto adelante, ya no se trataba de encontrarlas, ahora se trataba ya de escucharlas. Lo que LISA Pathfinder pusiera a prueba no sería nuestra apuesta por saber si existen. Ahora se trabajaba sobre seguro. Estaban ahí, esperando.

LISA partió el 3 de diciembre de 2015, alcanzando su órbita operativa a aproximadamente 1,5 millones de kilómetros de la Tierra en dirección al Sol a finales de enero de 2016. A bordo un par de cubos de Oro y Platino idénticos, de 2 kg de masa y 46 mm de longitud, situados a 38 cm de distancia entre sí y rodeados, pero sin contacto alguno, por una vehículo principal es aislarlos de toda influencias externas, ajustando su posición continuamente para evitar cualquier cambio. La idea es que solo la gravedad afectara la distancia entre ellas. O mejor dicho, el paso de una onda gravitatorio que estirara y comprimiera el tejido del espacio entre ellas.

No era este el objetivo, ya que la separación es demasiado pequeña (deberían estarlo millones de Kilómetros), sino lograr precisamente que ambos cubos se mantuvieran complemente estables, inmóviles uno con respecto a otro casi de forma absoluta, sin ser afectados por nada más que por la propia gravedad. Demostrar, en definitiva, que tenemos la tecnología para conseguir, en el espacio, una precisión cerca del absoluto. Y se logró. Paul MacNamara, admite que "las mediciones han superado hasta las expectativas más optimistas. El nivel de precisión inicialmente exigido para LISA Pathfinder se alcanzó el primer día, así que pasamos las siguientes semanas mejorando los resultados en un factor de cinco" Estos extraordinarios resultados muestran que, en general, el control sobre las masas de prueba ha alcanzado el nivel necesario para crear un un observatorio de ondas gravitatorias en el espacio realmente fiable

Casi de forma absoluta, aunque no del todo. La propia órbita de la nave o el ruido de los sensores de seguimiento de estrellas, utilizado por el vehículo para orientarse, fueron suficientes para generar minúsculas interferencias, aunque todas ellas estaban identificadas plenamente. Y no sería un problema para el futuro observatorio espacial LISA, puesto que cada masa se instalaría en de su propia nave, vinculándose al resto de masas a millones de kilómetros por medio de láseres."Con la precisión alcanzada por LISA Pathfinder, un observatorio de ondas gravitatorias en el espacio sería capaz de detectar las fluctuaciones provocadas por la fusión de agujeros negros supermasivos en cualquier galaxia del Universo", aclara Karsten Danzmann, director del Instituto Max Planck de Física Gravitacional. Tan bueno son los resultados que existe ya cierta presión para dar los primeros pasos para hacer al ambicioso proyecto LISA realidad.

El sobrenombre Pathfinder (que se puede traducir como pionero o descubridor de caminos) no podría ser más acertado. Y aunque su misión dista de haber concluido, y se seguirán con las pruebas para conseguir precisiones aún mayores, su objetivo está ya cumplido.

Los dos cubos de Oro y Platino, el corazón de LISA Pathfinder.Lograr una estabilidad entre ellos casi absoluta era la meta buscada y ahora lograra. El siguiente paso, LISA.

LISA será el gran proyecto europeo para la detección de ondas gravitacionales, 3 ingenios separados por millones de Kilómetros, distancia necesaria para captar en toda su extensión esas tenues ondas. Pathfinder estaba diseñada para preparar la tecnología necesaria.

Los resultados de LISA Pathfinder, el principio de lo que está por llegar. 

LISA Pathfinder supera las expectativas

martes, junio 07, 2016

Casco Oscuro y la lenta velocidad de la luz

La curiosa verdad detrás de un gag cómico.

SpaceBalls (o como se la conoce por estos lares, la Loca Historia de las Galaxias, y Hay un Loco Suelto en el Espacio al otro lado del charco) es una divertida parodia de StarWars. No es una gran película, ni tan solo se puede decir que sea una película propiamente dicha, sino una sucesión de bromas y guiños, algunos más divertidos que otros. Posiblemente todos, o casi todos, recordamos alguno de ellos, convertido en parte del imaginario popular, aunque hayamos olvidado que sucedía en ella exactamente. Es otra forma de hacerse eterno en el mundo del celuloide.

Reconozco que me gusta SpaceBalls, aunque como película en el sentido clásico de la palabra es terriblemente mala. Pero tiene esas escenas concretas, esas referencias espaciales, que me hace siempre sonreír. Y quizás la que más diversión me genera es el de la "velocidad absurda". Y en espacial un diálogo en concreto:

- Prepárense para la velocidad de la luz (Coronel Sandurz)
- No, la velocidad de la luz es muy lenta!! (Casco Oscuro)
- ¿La velocidad de la luz lenta?! (Coronel Sandurz) 


Puede parecer un poco tonto por mi parte, y quizás ciertamente lo es. Pero me sigo riendo como el primer día con este cruce de frases entre Casco Oscuro, una no muy disimulada parodia de Darth Vader interpretada por Rick Moranis, y su mano derecha, el coronel Sandurz, al mando de la enorme nave SpaceBall 1, una parodia, en su tamaño inacabable, del súper destructor imperial. Ciertamente nos resulta divertida la aseveración de que la luz es muy lenta, apuntalada por la reacción de incredulidad de Sandruz. Pero si nos ponemos a pensar, quizás Casco Oscuro que estaba tan equivocado.

Desde el punto de vista humano, y si toma la Tierra como referencia, la velocidad de la luz es algo que va más allá de toda compresión. Pero a escala cósmica la cosa quizás no parece tan clara. Incluso para alcanzar la Luna, nuestra compañera de viaje, necesitaría algo más de un segundo. Según los estándares humanos eso es un instante, pero teniendo en cuenta que estamos hablando de nuestro satélite, la verdad es que resulta poco impresionante. Un fotón de luz emitido por el Sol tarda 8 minutos en situarse a la misma distancia de nuestra estrella que La Tierra. Y algo más de 40 minutos para llegar a la órbita de Júpiter. Ese es el viaje que recrea, en tiempo real, el vídeo superior. Si tenéis paciencia para verlo sin pausa, entenderéis hasta que punto eso es cierto.

Y más de 4 años en situarse a la distancia de la estrella más cercana. Y a partir de aquí las cifras se disparan. Por algo solemos decir que mirar el firmamento es mirar el pasado. Lo siento, Coronel Sandurz, pero Casco Oscuro tiene razón. Es demasiado lenta. Preparados para saltar a la velocidad absurda!!

Si la velocidad de la luz es lenta, siempre tenemos la velocidad absurda. Quizás una de esas escenas que todo el mundo recuerda, aunque la película haya sido olvidada en gran medida.

 "Ja, ya lo decía yo...¿pero a quién estoy mirando?!!

lunes, junio 06, 2016

El tesoro de Maratón

Opportunity revela evidencias de la acción del agua en Marathon Valley.

Pasó la primera mitad de Mayo de excavación, utilizando una de sus ruedas para sacar a la luz material situado justo por debajo de la superficie, tomando decenas de imágenes panorámicas del borde occidental del cráter Endeavour desde su elevada posición, y cargando baterías con el Sol primaveral. Y entonces, como su equipo estaba preparando el plan de actividades y objetivos hasta 2018, como parte de la habitual batalla burocrática para conseguir una nueva extensión de la misión (cuya financiación termina a finales de 2016) este veterano explorador excavó en una nueva zona potencialmente interesante y descubrió un pequeño e inesperado botín de joyas geológicas.

"Marte nos ha sorprendido totalmente, una vez más", dijo Ray Arvidson, investigador principal adjunto del proyecto MER. Su equipo en tierra había había mandado instrucciones a Opportunity para que arrastrara su rueda delantera izquierda a través de una de las bandas de cantos rodados de color rojo oscuro que los científicos han visto alrededor en algunos puntos de Marathon Valley. No se esperaba otra cosa que mover unos pocos de ellos, pero en su lugar, justo por debajo de la superficie, los científicos vieron algo inesperado: Un colorido tesoro de arenas y guijarros, incluyendo pruebas de la presencia de diversas sales ricas en sulfato. Todo ello evidencias de que un día el agua líquida estuvo presente en la zona.

Desde hace meses, los científicos de la misión MER habían conjeturado que estas bandas de color rojo oscuro eran zonas de alteración acuosas, fracturas porosas donde el agua subterránea, probablemente, se desplazó de forma preferente. Aún así, lo que Opportunity encontró no era lo ellos pensaban que iban a ver. "Es un gran, gran sorpresa", dijo Steve Squyres, investigador principal MER, "Esto valida la idea de que estos son los lugares donde se ha producido alteración acuosa significativa, pero no creo que nadie de nosotros esperara esto".

Aunque se encontraron, en diversos afloramientos, señales de la presencia arcillas de esmectita dispersas, formadas por la presencia de pequeñas cantidades de agua, los científicos confiaban que las profundas bandas de color rojo, que se extendían entre y alrededor de dichos afloramientos eran antiguas fracturas que crearon rutas para que el esta pudiera fluir de forma efectiva. Y eso es lo que Opportunity encontró, pero en mayor medida de lo esperado, con una geología significativamente más alterada que los afloramientos superficiales, y con claras señales de actividad erosiva en forma de arena y guijarros.

"Todavía estamos averiguando lo que significa", dijo Squyres. "Tenemos que aprender más sobre la química presente antes de poder sacar conclusiones. Pero nos está diciendo algo sobre agua fluyendo y desplazando cosas". "El equipo científico está muy emocionado por lo que han encontrado", explica John Callas, director del proyecto MER. "Entonces, justo cuando pensábamos que habíamos terminado aquí - ahora vamos a pasar unos soles más mirando en esto". Después de 12 años de actividad casi ininterrumpida y más de 42 Kilómetros recorridos, este explorador legendario nos muestra de nuevo que sigue siendo capaz de realizar grandes descubrimientos, y que muchos otros puede que le estén esperando más allá. Si es que se lo permiten.

Arena y guijarros en el "cofre del tesoro" abierto por Opportunity, en imágenes tomadas el pasado Mayo.

Posición de Opportunity en los primeros meses de 2016 señalada en imágenes tomadas en 2015. Actualmente se encuentra alrededor del punto situado más a la derecha.

Mars Exploration Rovers Update: Opportunity Scuffs Up Signs of Past Water at Marathon Valley

domingo, junio 05, 2016

Post Vintage (187): El futuro en una imagen

LRO nos muestra a nuestro mundo y al planeta rojo juntos en una misma fotografía.

"La yuxtaposición de la Tierra y Marte desde la Luna es un conmovedor recordatorio de que la Luna sería un más que adecuado punto de referencia para los exploradores con destino al cuarto planeta y más allá!. En el futuro cercano, podría servir como banco de pruebas para las tecnologías de construcción y utilización de recursos. Los planes a largo plazo pueden incluirla como un depósito de recursos o base de operaciones para las actividades interplanetarias". Y ciertamente, con Venus y Mercurio descartados por razones evidentes y los mundos del Sistema Solar exterior demasiado lejos de nosotros para los actuales sistemas de propulsión, este es el mejor y quizás único camino para la Humanidad.

La Tierra, La Luna y Marte. Los 3 mundos que siempre han estado presentes en nuestra imaginación cuando pensamos en viajes tripulados, e incluso la construcción de colonias habitadas permanentes que desliguen nuestro destino del de un solo planeta, siempre bajo la amenaza de alguna catástrofe externa, como el impacto de un asteroide, y con unos recursos aún amplios pero no ilimitados . Pueden existir variaciones en el camino, quizás iremos primero al planeta rojo y después regresaremos a nuestro satélite, puede que sea en el orden inverso, o quizás cada uno de ellos tenga su propio e independiente plan por parte de las diversas agencias espaciales, pero que ambos formen parte de nuestro futuro más allá de La Tierra es poco menos que inevitable.

Y en parte con esta idea el equipo de la Lunar Reconnaissance Orbiter planificó para el 24 de Mayo de 2014 una toma de imágenes poco habitual, dejando de lado la observación de la superficie lunar para dirigir la mirada hacia La Tierra y Marte, en ese momento, desde el punto de vista de la sonda, alineados. Nuestro planeta se encontraba ese día a 376.687 Kilómetros de distancia, mientras que la del planeta rojo era de unos 112 millones de Kilómetros, 300 veces más lejos.

No fue una toma sencilla, ya que la LRO y su cámara NAC (Narrow Angle Camera) están diseñadas para tomar imágenes de la superficie lunar que se desplaza rápidamente bajo ella, no para objetos más lejanos y en comparación estáticos. El resultado, a pesar de ello, y en una nueva demostración de la habilidad del equipo de tierra, nacida del largo tiempo (2009) que llevan a sus mandos, es espléndido, una secuencia tan curiosa como, si uno se detiene un segundo a pensar en ello, cargada de simbolismo.

La posición de la LRO el 24 de Mayo de 2014, con La Tierra y Marte, el pequeño punto rojizo por debajo y un poco a la derecha de ella, alineados.

De La Tierra a Marte pasando por La Luna.  

La Luna y Marte, el camino inevitable para los viajes tripulados, dejando a los asteroides a un lado. Con Venus como un mundo imposible y las lunas de los gigantes exteriores demasiado lejos, es la única opción realista.

Earth and Mars Captured Together in One Photo from Lunar Orbit

sábado, junio 04, 2016

Secretos en la penumbra

Revelando nuevos detalles de Plutón desde las sombras del ocaso.

Una misión de sobrevuelo no ofrece segundas oportunidades, ni permite, en caso de detectarse algún detalle potencialmente interesante, programar una nueva tanda de observaciones posteriores, como si ocurre con una orbital. No pocos habríamos sacrificado la oportunidad de adentrarnos más en el Cinturón de Kuiper a cambio de hacer frenar a la New Horizons lo suficiente para que Plutón la atrapara con su tenue lazo gravitatorio. Evidentemente eso no era posible por razones ya explicadas, pero soñar es gratis. A diferencia de lograr enviar una sonda a tan bastas distancias, en las condiciones que sea.

Por eso mismo, porque es eso o nada, cada imagen que llega a la Tierra es un tesoro, un conjunto de información lista para ser explorada una y otra vez, aplicando todo tipo técnicas visuales y modelos teóricos, siempre con la idea de ir un poco más allá, aunque solo sean unos pocos píxeles más. No es que no se haga en cualquier misión, sea cual sea su naturaleza, pero con New Horizons, por sus circunstancia, esa necesidad se agudiza. Incluso en aquellas que, aunque hermosas, no muestran la explosión de paisajes extraños y llenos de misterios que vemos en otras.

Este es el caso de las que se tomaron 19 minutos después del momento de mínima distancia, cuando el Sol se encontraba casi al otro lado de Plutón desde el punto de vista de la sonda, y el planeta (enano) mostraba su cara nocturno. En la practica un eclipse, que permitía ver su compleja atmósfera en detalle, con sus innumerables capas de neblina. Pero esta "mirada hacia atrás" dio a los científicos de la misión mucha más información de lo que puede parecer, no solo de la atmósfera, sino de propiedades de la superficie que no se pudieron conseguir con imágenes más directas, ya que corresponden a zonas que en el momento del sobrevuelo se encontraban en el hemisferio opuesto al que pudimos contemplar ese 14 de Julio de 2015.

El recuadro en la parte inferior izquierda muestra detalles especialmente interesantes de la cara nocturna de Plutón, con su silueta visible gracias a la iluminada atmósfera de ocaso, especialmente por las famosas neblinas, que dispersan la luz solar. La topografía se muestra abrupta, con amplios valles y afilados picos, con un detalle que mejoran ampliamente lo que nos ofrecieron las imágenes en baja resolución obtenidas de la zona varios días antes de la llegada, y que eran las mejores posibles dadas las circunstancias. Con ella los científicos de la New Horizons disponen ahora una rara y detallada visión de esa zona desconocida, tan escondida cuando la veíamos de cara, pero ahora en alta resolución bajo la luz del crepúsculo.

Y también revela enigmas de la atmósfera. El recuadro en la parte inferior derecha muestra en detalle de la "media luna", que incluye un intrigante "mechón" brillante, de decenas de Kilómetros de diámetro, que quizás podría tratarse de una amplia nube. Los modelos atmosféricos actuales sugieren que nubes de metano podrían realmente formarse, y existen otras imágenes que sugieren esta posibilidad, por lo que, si realmente esta es su naturaleza, sería la mejor visión lograda por la New Horizons de este fenómeno.  Y es que en ocasiones, entre las sombras de la penumbra, podemos encontrar las joyas más inesperadas.

¿Una gran nube flotando sobre la superficie? El ángulo de iluminación hace resaltar los detalle y que posibles estructuras atmosféricas brillen con especial notoriedad, haciéndolas visibles.

Parte de Plutón solo pudo ser observado a baja resolución entre 24 y 48 horas antes del encuentro. Las observaciones realizadas a posterior, bajo la luz del crepúsculo y con su horizonte recontándose en la iluminada atmósfera, permite a los científicos de la misión una compresión mucho más detallada de la región.

Secretos en la penumbra.

Secrets Revealed from Pluto’s ‘Twilight Zone’

viernes, junio 03, 2016

Bajo el rostro del gigante

Desvelando mediante radiotelescopios lo que se esconde debajo de las nubes de Júpiter.

Con Juno a las puertas del gigante joviano, afrontado la fase final de su aproximación que culminaría el 4 de Julio con su entrada en órbita, el mayor planeta del Sistema Solar está de nuevo en primera línea de interés, al menos para la comunidad astronómica. Ciertamente no lo dejó de estar nunca realmente, pero ahora está viviendo un renovado interés a rebufo de esta nueva sonda interplanetaria.

Dentro de esta nueva fase se puede englobar un nuevo y ciertamente espectacular trabajo de exploración de Júpiter, en que un equipo científico utilizaron las antenas del National Science Foundation’s Very Large Array (VLA) para adentrarse hasta 100 Kilómetros por debajo de las nubes del planeta. "Era una zona previamente inexplorada", explica Imke de Pater, de la Universidad de California."Estas observaciones nos da nueva información importante acerca de las temperaturas, presiones y movimientos del gas en estos niveles de la atmósfera", agregó. Las nuevas imágenes proporcionan detalles que no estaba disponible hasta ahora, al poder ser comparadas con otras en luz visible tomadas aproximadamente al mismo tiempo, y así poder asociar las estructuras "subterráneas" con las que podemos ver en "superficie".

Se revela así que las estructuras y fenómenos climáticos que vemos en las nubes del planeta tienen efectos decenas de kilómetros de profundidad. Existe una correlación entre lo que vemos y como se organizan las capas nubosas más profundas. Aunque no del todo, ya que estas nuevas imágenes por radar muestran estructuras que no parecen tener relación alguna con lo que ocurre por encima de ellas, evidencias de lo que los científicos creen que se trata de columnas de gas ascendentes, responsable de los "puntos calientes" en la atmósfera del planeta. La Gran Mancha Roja, quizás la característica más famosa en Júpiter, también sigue siendo prominente a decenas de Kilómetros de profundidad, junto con tormentas similares, más pequeñas.

Aunque lógicamente ya se habían realizado otros estudios por radar similares, nunca se había logrado tal nivel de detalle, ya que los radiotelescopios deben reunir ondas de radio emitidas por un objeto de una cantidad significativa de tiempo, como un tiempo de exposición en una cámara, para lograr generar una imagen que sea útil para los astrónomos. Sin embargo, Júpiter gira tan rápidamente (menos de 10 horas) que solo de disponían de unos minutos. Para superar este obstáculo, los investigadores aprovecharon las capacidades mejoradas del VLA, sumándole una técnica innovadora de reducción, para dar lugar a resultados que proporcionan nuevos conocimientos sobre la estructura y dinámica de la atmósfera del planeta gigante.

Júpiter levanta el colorido velo que cubre su rostro. Es solo el principio. A partir de Julio, con Juno ya en órbita, llegará la hora de conocerlo realmente en profundidad.

Júpiter a través de sus capaz exteriores de nubes, adentrándonos en las capas inferiores que no podemos ver directamente.

Las antenas del National Science Foundation’s Very Large Array (VLA), cerca de Socorro, Nuevo México.

El tan conocido y familiar aspecto de Júpiter. Sin embargo solo vemos el techo de su capa de nubes. Debajo de ellas se esconden otras capas igualmente complejas, y aún a más profundidad se convierte en un mundo mucho más extraño de lo que podemos imaginar.

VLA radio map reveals what lies deep below Jupiter’s visible clouds

jueves, junio 02, 2016

El Plutón del futuro

Publicado el conjunto de imágenes en la mayor resolución posible de este pequeño planeta.

Hubo un tiempo, a partir de su descubrimiento en 1930 hasta entrada la década de los 90, que era un simple punto en la distancia, del cual, ampliando la imágen hasta los limites de lo posible, fuimos capaces de extraer alguna información, como era la existencia de Caronte, o los enigmáticos cambios de luminosidad que revelaban una superficie compleja y variada, aunque sin saber exactamente de que forma. Después llegó el Hubble. Las cosas mejoraron, pero no demasiado. No dejaba de ser un cuerpo más pequeño que nuestra luna a 6.000 millones de Kilómetros de distancia, por lo que el avance en nuestro conocimiento de su misteriosa naturaleza fue limitado, aunque suficiente para desvelar la existencia de una atmósfera, y que viajaba acompañado por un sistema de satélites múltiples. Pero básicamente seguía siendo poco más que un lienzo en blanco.

Uno donde todos, en mayor o menor medida, dibujamos nuestro propio Plutón. Su fascinante lejanía y la equivocada creencia arraigada durante tanto tiempo de que era el último habitante del Sistema Solar (cometas a un lado), casi como un guardián de la frontera final, lo hacía inevitable. Y por eso mismo que existiera no pocos astrónomos, que seguro en su infancia soñaron con ese lejano mundo, que lucharon una y otra vez para hacer realidad a la New Horizons.

Esta sonda significó el principio de una era, pero también el final de un largo camino. El que todos recorrimos, en un momento u otro, a lo largo de nuestra vida. Sus cámaras, como el pincel de un artista cósmico, llenaron ese lienzo vacío con imágenes para la historia, al mismo tiempo que lanzaba al baúl de los recuerdos el Plutón que cada uno de nosotros construimos en nuestros sueños. En parte triste, porque significaba decir adiós a una especie de "amigo imaginario" que nos acompañó tanto tiempo. En parte feliz porque habíamos encontrado uno nuevo, esta vez real y aún más maravilloso.

Con la publicación del mosaico más amplio y con mayor resolución que quizás nunca más veremos de nuevo, resultado de la continua descarga de información desde la New Horizons que aún continúa, hemos llegado al final de lo que comenzó una fría noche de un 18 de febrero de 1930 el astrónomo Clyde William Tombaugh, cuando estudiando placas fotográficas tomadas el 23 y 29 de enero de ese mismo año, detecto un diminuto punto que se movía sobre el fondo de estrellas. Y comenzamos otro, donde sumergiéndonos una y otra vez en las imágenes tomadas ese 14 de Julio de 2015, buscando nuevos detalles e imaginado como sería caminar por esa extraña superficie, soñaremos con el día que podamos regresar. El futuro justo acaba de comenzar.

Nuestra mejor visión de Plutón, un viaje desde un extremo a otro de la superficie a una resolución de 80 metros/pixel, formada de imágenes tomadas 23 minutos antes del momento de máxima aproximación.

El Plutón de pasado. El final de una viaje y el principio de otro. 

New Horizons' Best Close-Up of Pluto's Surface

miércoles, junio 01, 2016

El faraón celeste

La daga del Tutankhamón que fue fabricada con hierro meteórico.

Es un faraón que solo encontró su lugar en la galería de la fama varios miles de años después de su reinado. En vida tuvo un paso fugaz que dejó poca huella en la historia, ya que la vida le abandonó con solo 18 años, cuando quizás estaba dando sus primeros pasos como gobernante plenamente independiente. Atrapado entre dos eras, entre el final del periodo de Amarna, con su intento de instaurar una religión monoteísta alrededor del dios sol Atón (Por ella en su niñez se llamaba Tutankhatón) y la restauración de los antiguos dioses (cuando cambió al nombre que todos conocemos), su reinado fue tan corto que sería enterrado de forma improvisada, aprovechando una tumba ya construida, llenada de ofrendas igualmente reunidas de forma apresurada. Poco digno para alguien situado en la cima de su sociedad pero una bendición para nosotros.

Este casi anonimato le permitió sobrevivir intacta mientras todas las demás, las más importantes, eran saqueadas sin piedad ya en tiempo contemporáneos (las supuestas maldiciones no parecían muy efectivas). No sin ser profanada, ya que se han encontrado indicios de que los saqueadores entraron en ella en varias ocasiones, pero a diferencia de otras, en este caso todo parece indicar que las patrullas que vigilaban la zona los atraparon antes de que pudieran llevarse nada. Podemos imaginar un mal, muy mal final para sus vidas. La abertura hecha en la tumba por los ladrones, por su parte, fue sellada de nuevo, y esta vez ya nadie más regresó a turbar su sueño eterno durante varias milenos. Y con ello se preservó un tesoro en objetos de todo tipo que aún hoy nos maravillan. Además de ser una notable fuente de información de una época aún rodeada de brumas.

Entre los múltiples objetos encontrados se encuentra una daga encontrada en su sarcófago. Posiblemente su arma personal, símbolo de su estatus. Y cuya historia no puede ser más fascinante. Los antiguos egipcios creían que el alma del faraón ascendía al firmamento, entrando en el otro mundo a través de lo que hoy día llamamos polo norte celeste. El hecho de que todas las demás estrellas preciaran girar alrededor de este punto hacia que se considerara una especie de puerta al más allá. La astronomía, aunque envuelta en un halo religioso y místico, siempre fue un pilar básico para esta civilización.

Sin embargo el camino era de dos direcciones. Si ellos ascendían para convertirse en estrellas, desde estas, en ocasiones, los dioses enviaban desde ellas sus dones hasta el reino del Nilo. Y uno de ellos era el hierro que llegaba con los meteoritos. Un metal que fue considerado casi preciso, ya que no dejaba de ser hierro celeste, material llegado de los cielos, y por tanto enviado por los dioses. Resulta fácil entender que fuera tan buscado y que tantos objetos valiosos fueran construidos con el. Tener algo así era como un símbolo de contacto y devoción. Tocarlo era tocar algo casi divino.

Y nada había más divino en el antiguo Egipto que el faraón, en nexo de unión entre el cielo y la tierra, y destinado a vivir eternamente entre las estrellas. Por ello no resulta extraño que el hierro meteórico tuviera una presencia evidente en no pocos objetos pertenecientes a estos dioses en vida. Y Tutankamón no fue una excepción. Fue un faraón "de segunda" cuyo paso fue relativamente fugaz, pero faraón al fin y al cabo. En esa daga que lo acompañó a su última morada se encontraba el material divino, el hierro de los dioses, ya que fue fabricada a partir de los restos de un meteorito, como concluye un nuevo y profundo análisis

Así lo especifica los datos extraídos de ella mediante la técnica de espectrometría de fluorescencia de rayos X, que mostraron que el hierro dela hoja tenía un alto porcentaje de níquel y cantidades de cobalto, fósforo, y otros materiales que sugieren que la materia prima era de origen extraterrestre."La proporción de níquel y cobalto en la hoja de la daga es consistente con la de los meteoritos de hierro que han conservado la relación existente durante la diferenciación planetaria en las primeras etapas del Sistema Solar",explicó Daniela Comell, del departamento de física de la Politecnico di Milano y una de las autores de este estudio.

Y no solo que era parte de un meteorito, sino cual exactamente. "Tomamos en consideración todos los encontramos dentro de un área de 2.000 km de radio centrado en el Mar Rojo, y terminamos con 20 de ellos", explica Comelli. "Sólo uno, llamado Kharga, resultó tener contenidos de níquel y cobalto que son, posiblemente, consistentes con la composición de la hoja", añadió. El fragmento de meteorito fue encontrado en 2.000 en una meseta de piedra caliza cerca de Mersa Matruh, al oeste de Alejandría. Es posible que se desintegrara en el aire, haciendo llover fragmentos en una amplia área. Uno de ellos fue recuperado en tiempos faraónicos para fabricar la famosa daga, mientras otros esperaron varios milenos a que los exploradores modernos los sacaran a la luz.

Una historia curiosa, en que podemos imaginar al joven faraón, aún en la adolescencia, mirando su daga de material llegado de las estrellas, y pensando en el día que sería el quién viajaría hasta ellas. Un momento que llegó mucho antes de lo que el seguramente hubiera deseado.

La daga de Tutankamón, forjada en hierro llegado de las estrellas.

Lugar de caída conocido de meteoritos en Egipto, así como de que tipo. Kharga parece ser la fuente del material de la daga.


La daga no es el único elemento celeste que el joven faraón se llevo a la tumba. El amuleto en forma de escarabajo de tonos amarillos que se encuentra en su pectoral está hecho de vidrio de sílice de Libia, formado por el calor y presión causada por un un gran impacto en el desierto.

Tutankhamón llegó al trono aún como un niño, y podría haber tenido una de los reinados más largos de la historia egipcia. Pero el destino se le puso en contra. Aunque al principio de pensó en el asesinato, ahora sabemos que los daños en su cabeza fueron posteriores a su muerte, seguramente por un golpe recibido durante el proceso de momificación.  En su lugar, el análisis de sus restos indica un accidente, posiblemente una herida mal curada en una de sus piernas que terminó generando una infección a la postre fatal.

 King Tut's Blade Made of Meteorite