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"Vera Rubin Ridge", una elevación compuesta de una gran cantidad de óxidos de Hierro, vista por la ChemCam en Sol 1,745
Fobos saliendo de un eclipse.Sol 1730

sábado, noviembre 20, 2010

Los herederos de Ícaro

Nuestro Sistema Solar tiene dos habitantes menos....en rapida sucesión, el 14 y el 19 de Noviembre, dos cometas se precipitaron uno detras de otro hacia el Sol, desapareciendo para siempre en el resplandor de nuestra estrella.

Ambos parecen seguir trayctorias parecidas, lo que no es casualidad, pues ambos pertenecian a los llamados "Kruetz sungrazers", nombre que reciben en honor al astrónomo alemán Heinrich Kreutz que los descubrió, y que cree que son trozos de uno mucho mayor que hace unos 2000 años se acercó demasiado al Sol y se fragmentó en inumerables trozos que incluso hoy día siguen moviendose en su antigua órbita y precipitandose periodicamente contra el. Por ese motivo los dos protagonistas de esta historia de dirigieron al encuentro de su destino por caminos parecidos, pues ambos fueron antes uno solo.

Esta lluvia de restos es mucho más intensa de lo que podemos pensar, y se calcula que cada día alguno de ellos cae hacia nuestra estrella, aunque puntualmente estos resultan lo suficientemente grandes para ser visibles, y en algunos casos son grandes cometas por derecho propio que nos permiten imaginar lo grande que era el astro original, que un día hace varios milenos, como el Ícaro de la mitología griega, se acercó demasiado el Sol.


El gran cometa de 1843, un Kruetz sungrazers que se acercó a solo 830.000 Kilómetros de la superficie del Sol, mostrandose tan brillante que era visible a simple vista desde el Hemisferio Sur.

Una de las primeras fotografías astronómicas de la historia, tomada desde Cape Town por David Gill, permitió inmortalizar el gran cometa de 1882, otro Kruetz sungrazers que iluminó de forma espectacular los cielos terrestres durante la segunda mitad de este año. En su casi suicida viaje hacia el Sol se acercó incluso más que el de 1843, a menos de 500.000 Kilómetros de la ardiente fotoesfera, es decir poco más que la distancia que separa La Tierra y la Luna.

El cometa Ikeya-Seki, que nos visitó en 1965, también era un miembro de esta curiosa familia, pasando a solo 450.000 Kilómetros del Sol...con pasos tan cercanos resulta comprensible que tarde o temprado terminen precipitandose contra el, pues la más pequeña variación en su órbita los puede llevar a su final.

EVAPORATING COMET

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