Parte meteorológico de Mars Insight

Ultimas imágenes de Curiosity

Ataredecer, con lo que podría ser la sombra de Fobos cruzando la escena. Sol 2358

sábado, junio 15, 2019

Un sabor familiar

Detectando Sal común en la superficie de Europa.

Sabemos que bajo su hostil superficie, gélida y inundada de radiación, se esconde un océano de agua global, y que quizás estamos ante el medio más habitable del Sistema Solar, Tierra aparte. Es por ello el interés de los astrobiólogos en explorarlo. Pero hasta que punto es ese océano como los que conocemos? Puede tener otra composición química? Ser en realidad un lugar totalmente ácido y hostil? Ahora parece que tenemos un nuevo elemento a la fascinante ecuación que apunta precisamente a eso primero.

Y es que ingrediente familiar ha estado escondido a simple vista en la superficie. Usando nuevos análisis espectrales de luz visible realizarlos por el Observatorio Keck, los científicos planetarios de Caltech y el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA descubrieron que el color amarillo visible en partes de la superficie de Europa es en realidad cloruro de sodio, un compuesto conocido en la Tierra como sal común o de mesa, y que es también el componente principal de la sal de nuestros mares, en lugar del sulfato de magnesio que se creía hasta ahora. El descubrimiento sugiere que su océano subsuperficial podría parecerse químicamente a los océanos terrestres más de lo que se pensaba, desafiando décadas de suposiciones sobre la composición de esas aguas.

La Galileo, que la sobrevoló en repetidas ocasiones, estaba equipada con un espectrómetro infrarrojo, con el cual pudo detectar la presencia de agua helada y una sustancia que parecían ser sales. Dado que la capa de hielo es geológicamente joven y presenta abundante evidencia de actividad en tiempos recientes, si no actual, se sospechó que cualquier sal ahí presente podría derivar del océano que se encuentra por debajo de ella. Era una posibilidad. Y ahora mucho más al sacarse a la luz, nunca mejor dicho, hasta que punto es parecido a lo que tenemos en casa, algo que no pudo hacer en su momento esta sonda debido a los instrumentos de los que estaba dotada, fruto de ideas previas.

"La gente ha asumido tradicionalmente que toda la espectroscopia interesante está en el infrarrojo, porque ahí es donde la mayoría de las moléculas que los científicos buscan presentan sus características fundamentales", explica Mike Brown, profesor de astronomía planetaria."Nadie había tomado espectros de longitud de onda visible de Europa antes de tener este tipo de resolución espacial y espectral. La Galileo no tenía un espectrómetro visible. Sólo tenía uno de infrarrojo cercano, espectro donde los cloruros no presentan rasgos distintivos".

Para complementar estos nuevos datos, el científico del JPL, Kevin Hand, utilizó muestras de sales oceánicas, bombardeadas con radiación en condiciones similares a las de Europa, y encontró que adquiría varias características nuevas , entre ellas que se volvían de un tono amarillo similar a lo que podemos en la región conocida como Tara Regio."El cloruro de sodio es un poco como tinta invisible en la superficie de Europa. Antes de la irradiación no se puede decir que esté allí, pero después de la irradiación, el color salta directamente hacia ti".

Nada de todo esto asegura que dicha sal llegue del océano, por muy tentadora que sea la idea. No conocemos aún lo suficiente como funciona esta extraña luna como para asegurarlo (y de ahí la necesidad de explorarlo de cerca), y quizás simplemente es un componente más de su helada corteza. Pero ciertamente es intrigante. Y la mejor noticia es que al menos dos sondas algún día la visitarán para buscar respuestas.


La mancha amarilla que vemos en el resto de Europa es Tara Regio, una zona geológicamente caótica y donde se han detectado las mayores concentraciones de cloruro de sodio.¿Un eco al océano que se esconde bajo la superficie?

Los dos modelos principales del interior de Europa. Actualmente la mayor parte de los astrónomos se inclinan por el segundo, que implica un océano líquido global.

Galileo, que como la Cassini en Saturno, exploró durante años en sistema joviano, no pudo determinar exactamente la composición de las sales de Europa, ya que no disponía de un espectrómetro de luz visible.

Table Salt Compound Spotted on Europa 

miércoles, junio 12, 2019

Una tumba lunar

Un denso misterio al otro lado de La Luna.

La cuenca de impacto Aitken representa la antigua herida, de 2.000 kilómetros de diámetro, de unos de los cataclismos astronómicos más grande del Sistema Solar, y está ahí mismo, a las puertas de casa. Un recordatorio tanto del peligro siempre presente de una posible catástrofe planetario como el papel protector que La Luna tiene con respecto a La Tierra. Y por ser un tremendo agujero en la corteza, casi hasta el manto lunar, uno de los lugares más interesantes para la exploración. Por eso la más reciente misión china eligiera precisamente esta región para alunizar.

Motivos no faltan, y una estudio reciente, realizado a partir de los datos reunidos por las sondas GRAIL y LRO (Lunar Reconnaissance Orbiter) añade un nuevo misterio, ya que sugiere que hay algo muy extraño y denso debajo de la superficie de Aitken. Quizás, y es la opción más interesante, puede representar los restos enterrados del asteroide que se estrelló contra La Luna y formó esta cuenca."Imagínese coger un montón de metal, cinco veces más grande que la mayor isla de las Hawai y enterrarlo bajo tierra", explica el autor principal del estudio, Peter B. James, geocientífico de la Universidad de Baylor en Texas. "Eso es aproximadamente cuánta masa inesperada hemos detectado".

Los datos señalaron  un aumento en el tirón gravitatorio lunar que se alineaba aproximadamente la cuenca Aitken."Una de las explicaciones para esta masa extra es que el metal del asteroide que formó este enorme cráter todavía está incrustado en el manto".Otra posible causa es que el área es rica en óxidos, que probablemente se habrían formado a medida que el antiguo mar de magma se enfriaba y solidificaba. Ambas son ideas fascinantes, aunque es imposible no preferir la idea de la "tumba", de los restos de ese antiguo proyectil cósmico, que descansan en paz desde hace, si las estimaciones sobre la edad de Aitken, unos 4000 millones de años.

Y como suele ocurrir en la astronomía, un descubrimiento tiene ramificaciones en otros. El que esta anomalía de masa sigue siendo tan prominente y que parece estar ubicada a unos 300 km bajo la superficie, también ofrece a los científicos una idea intrigante: El interior de La Luna una no puede demasiado viscoso, ya que entonces la gravedad lunar lo habría arrastrado hacia las profundidades. Dos hallazgos al precio de uno.

LRO, aún en activo, y las GRAIL, ya desaparecidas, de cuyos datos se extrajo que algo extrañamente denso se esconde debajo de Aitken.

La segunda mayor cuenca de impacto se esconde en La Luna, en su cara oculta, con sus 2000 kilómetros de diámetro y varias decenas de profundidad con respecto a la altura media del resto de la superficie.

Weird 'Anomaly' at the Moon's South Pole May Be a Metal Asteroid's Grave 

miércoles, junio 05, 2019

A la espera de Rosalind

ExoMars inicia los preparativos orbitales para la futura llegada del vehículo de superficie.

Desde finales de 2017 se encuentra en órbita científica, lo que significa que sus instrumentos están trabajando a pleno rendimiento. Llegó a ese punto ideal después de una larga serie de maniobras, y desde la cual esta ofreciendo, curiosamente, más preguntas que respuestas, en especial del esquivo y casi fantasmal metano, el pilar centrar que llevo al desarrollo de esta misión Europea-Rusa. Su misión justo está empezando en realidad, pero en el horizonte se acerca el momento clave, la llegada de la "segunda parte" de esta enorme proyecto, el vehículo de superficie que deberá buscar la hipotética vida marciana. Y es hora de preparar el camino.

En 2021 llegará el Rosalind Franklin, el nombre recibido, después de una votación popular, por el que hasta ahora era conocido como rover ExoMars. Aún queda, por tanto, más de un año hasta este momento culminante, pero los ingenieros de vuelo ya están planificando el que deben ser los próximos pasos que deberá realizar para asegurarse que cuando Rosalind se adentre en la atmosfera marciana en su intento de lograr un aterrizaje suave, la sonda esté en el lugar, la orientación, la trayectoria y el momento correcto para ofrecerle cobertura de comunicaciones. Será la ExoMars la que deberá anunciar al mundo si lo ha conseguido o no.

Serán cambios muy pequeños, pero que con el tiempo alterará su camino lo suficiente para lograrlos. Las 3 maniobras que se llevarán a cabo entre mes alterarán la velocidad de la sonda, las dos primeras en  30.9 metros por segundo y un pequeño cambio final de 1.5 metros por segundo, acercándola un poco más a los polos marcianos.

Una vez esté en su nueva orientación optimizada alrededor de Marte, los equipos en tierra también deben asegurarse de que estarán en el lado correcto del planeta cuando llegue el rover. En febrero de 2021, se realizará una pequeña maniobra para garantizar que ExoMars esté en el lugar correcto en el momento correcto. Si no se realizaran ninguna de ellas, y se mantuviera en su órbita actual, Marte se interpondría entre ellos, y por tanto ambos estarían "ciegos" uno respecto al otro en el momento crítico.

La sonda ExoMars, conocida oficialmente como TGO (Trace Gas Orbiter), fue la primera fase de un proyecto ambicioso, y ya cumplido. En 2021 llegará la segunda. Ojalá las cenizas del fracaso de Schiaparelli marquen el camino para un gran futuro.

Los cambios orbitales que afrontará ExoMas estas próximas semanas le permitirá estar situada en el momento, lugar y orientación adecuada (circulo negro) para seguir la llegada del rover (línea verde).

Se acerca la hora de Rosalind Franklin.

ExoMars orbiter prepares for Rosalind_Franklin

domingo, junio 02, 2019

La magia del Sol oscuro

Recuperando la película jamás filmada de un eclipse solar.

El 28 de Mayo de 1900 la oscuridad recorrió las tierras de Carolina del Norte. Era la sombra de la Luna viajando sobre la superficie terrestre, lo que conocemos como un eclipse solar, y ahí la esperaba una expedición de la Asociación Astronómica Británica, dispuesta a seguir el acontecimiento, estudiarlo y legar para la posteridad una completa descripción de lo observado. Sin embargo, en esta ocasión, estaban dispuestos a dar un salto adelante. Registrar en imágenes y movimiento, con la aún primigenia tecnología fílmica existente, el momento en que la Luna y el Sol se hicieran una.

Y lo lograron. Fue de la mano de Nevil Maskelyne, un mago británico que, fascinado por los avances tecnológicos que se estaban logrando a finales del siglo XIX en la Inglaterra Victoriana y sus aplicaciones en el terreno de los trucos de magia, se había reconvertido también en cineasta. No era la primera vez, ya lo había intentado (al parecer con éxito) en un eclipse anterior ocurrido en la India, en 1898, pero el material sería robado y desapareció de la historia. Por tanto, a efectos prácticos, el eclipse de 1900, para el cual Maskelyne fabricó un adaptador telescópico especial para su cámara, se convirtió en la primera filmación de este tipo de la que se tiene constancia, así como la única que ha sobrevivido de este pionero.

Este tesoro había permanecido perdidos en los archivos de la Asociación Astronómica Británica. Hasta ahora, cuando un esfuerzo conjunto entre estos primeros y la Royal Astronomical Society han rescatado, restaurada fotograma a fotograma, y traída de nuevo a la vida. 

"El cine, como la magia, combina arte y ciencia. Esta es una historia sobre la magia; La magia, el arte, la ciencia y el cine, y las borrosas líneas que las separan. Los primeros historiadores del cine han estado buscando esta película durante muchos años. Como una de sus elaboradas ilusiones, es emocionante pensar que la única película sobreviviente conocida de Maskelyne, ha reaparecido ahora. Aprovechando la mágica técnica del siglo XXI, esta atracción del siglo XIX ha sido reanimada. Maskelyne quería una novedad para mostrar en su teatro, y qué mejor que el fenómeno natural más impresionante de todos". Y ciertamente, en esos tiempos asombrosos, los límites no parecían claros. Para aquellos que pudieron ver esta filmación, en los albores del siglo XX, lo que veían era magia sin lugar a dudas. ¿Quién puede culparles?

El primer eclipse filmado del que tenemos constancia, en todo su esplendor. 

Nevil Maskelyne, mago y científico brillante, en una época de avances asombrosos donde ambos conceptos parecía difuminarse para el común de los mortales.
 
First ever solar eclipse film brought back to life

sábado, junio 01, 2019

Las puertas del cielo

El firmamento en rayos X desde la Estación Espacial Internacional.

El cielo esconde muchas cosas, un Universo entero que va más allá de nuestros ojos incluso cuando las tenemos delante. Escondida a las miradas humanas, que se centra en una parte muy concreta del espectro electromagnético, existe una realidad apabullante que solo ahora, con los avances de la tecnología, estamos siendo capaces de alcanzarlo.¿Qué son todas estas líneas que vemos en esta imagen? Trafico aéreo? de información? Un cuadro de arte extraño? Posiblemente lo que más se acerca es esto último, ya que existe un cierto arte en todo esto. Es el cielo, el firmamento, toda esa otra maravilla que no solemos ver.

Conocido como Nicer, observa el Universo en rayos X. Y desde un lugar tan privilegiado como la ISS. Aunque solemos ver esta instalación orbital como "solo" un hogar para astronautas, en realidad es mucho más, un auténtico centro de observación astronómico, capaz de alcanzar lo que está fuera del alcance de la superficie terrestre. Y entre ellos Nicer, que rastrea el cielo una vez cada 93 minutos, lo que tarda la ISS en dar una vuelta alrededor de nuestro planeta. En realidad está pensado para focalizarse en objetivos concretos, pero en la transición de un punto a otro se mantiene activo, lo que permitió generar esta panorámica asombrosa.

El mapa incluye datos de los primeros 22 meses de operaciones científicas. Cada arco señala emisiones en rayos X, así como golpes ocasionales de partículas energéticas, capturados durante los movimientos nocturnos, cuando el Sol no está presenta para interferir en las operaciones. Cada punto en la imagen es el resultado de estas últimas, así como el tiempo que se ha pasado mirando en esa dirección. El brillo difuso llega de fuentes aún más lejanas. Los arcos se forman porque a menudo el ingenio sigue los mismos caminos entre objetivos de notable interés, y por ello visitados de forma reiterada, y que son las zonas más resplandecientes.

"Incluso con un procesamiento mínimo, se capta claramente Cygnus Loop, un remanente de supernova de aproximadamente 90 años luz de diámetro y de entre 5,000 y 8,000 años", explica Keith Gendreau, investigador principal de la misión en el Centro Goddard de la NASA. "Estamos construyendo gradualmente una nueva imagen de rayos X de todo el cielo, y es posible que las barridas nocturnas de Nicer descubran fuentes previamente desconocidas". Es una faceta de la ISS a la que no solemos prestar toda la atención que se merece, ya que nos abre las puertas a lo que se esconde más allá de nuestros ojos, al Universo desconocido.

Nicer, el observador del cielo en rayos X, en plena actividad.


La visión completa, fruto de 22 meses de actividad.

Las regiones más brillantes señala los objetivos más visitados por Nicer,  pulsars y agujeros negros.

NICER’s Night Moves Trace the X-ray Sky

sábado, mayo 25, 2019

Un tren de luz

La espectacular vista de los nuevos satélites Starlink.

Space X nunca deja de sorprendernos, haciendo propuestas asombrosas, rodeadas de un inevitable escepticismo, pero que tarde o temprano se hacen realidad. Así ha sido desde el día que apareció en nuestras vidas, anunciado su intención de construir su propio lanzador para poner en órbita todo tipo de cargas, y aún más, el deseo de desarrollar sus propios vehículos espaciales. Y todos se han ido haciendo realidad, hasta el punto de que, a día de hoy, casi damos por descontado que lo que la compañía de Elon Musk prometa, tarde o temprano, se cumplirá. Se ha ganado esa confianza.

A las 2:30 GMT de este pasado 24 de Mayo despegaba el que se puede considerar el primer paso para cumplir una de esas promesas, StarLink, una red de pequeños satélites con la que aspira a ofrecer un servicio de internet de alta velocidad a escala global. Una futura constelación de pequeños satélites de unos 250 kilogramos cada uno, hasta 12.000 de ellos dentro de varías décadas, capaces de comunicarse entre ellos y con La Tierra, es lo que se planea conseguir, y estos primeros 60, aunque aún en fase de prueba, deben poner la primera piedra para hacerlo realidad.

Pero mientras esperamos ese momento, y desde una perspectiva terrestre, Marco Langbroek, del blog SatTrackCam Leiden, que se dedica al seguimiento de los diversos vehículos en órbita, nos regala quizás una de las escenas espaciales más memorables de los últimos tiempos, según sus propias palabras."Fue una vista increíble, y yo gritando ' Owowowow! ' cuando el brillante  tren de objetos entró en el campo de visión". La secuencia es ciertamente es asombrosa en imágenes, así que podemos imaginar como es verlo directamente.

Es un proyecto a largo plazo. El tiempo dirá si lo que ofrezca finalmente valió el esfuerzo, si tantos satélites, por pequeños que sean, pueden convertirse en un problema (aunque están diseñados para que se incineren en la atmósfera una vez concluida su vida útil), y si, al fin y al cabo, es un sueño demasiado ambicioso. Pero lo que el tiempo no nos puede quitar ya es la emoción de observar ese tren de luz cruzando el firmamento.

El espectacular "tren" de satélites Starlink, que deberán ir colocándose en su posición definitiva a lo largo de los próximos días y semanas.

La carga de los 60 satélites.

Los Starlink con sus paneles solares desplegados.

WOWOWOW!!!! A SPECTACULAR view of the SpaceX Starlink satellite train! 

viernes, mayo 24, 2019

Fantasmas entre dos mundos

Las espectaculares nubes noctilucentes marcianas.

En La Tierra se las conoce técnicamente como "nubes mesosféricas polares", aunque su extraña apariencia, casi alienígena, y las especiales condiciones necesarias para que se hagan visibles, iluminadas por un Sol situado por debajo de ellas desde el punto de vista de los que las observan, hace que se las conozca también como noctilucentes, ya que parecen precisamente esto, brillante mantos de luz en la oscuridad del atardecer o bien antes de amanecer. Son uno de los enigmas meteorológicos de más reciente aparición. Son habitantes de las alturas, a 75 y 85 kilómetros por encima de nuestras cabezas, en la frontera misma del espacio, y aún estamos lejos de comprenderlas.

Curiosity, en Sol 2.410, hizo su pequeña aportación al enigma de estos brillantes fantasmas ofreciéndonos la visión de algo tan familiar como extraño, nubes noctilucentes, pero no terrestres, sino en otro mundo. Y es que Marte resulta un mundo tan atractivo no solo por su cercanía, sino por ser lo más parecido a la Tierra que conocemos, con todas las implicaciones que ello comporta. Allí donde miremos vemos cosas extrañas, pero al mismo con destellos familiares. Entre ellas estas nubes extraña, de agua helada, hielo seco o mezcla de las dos, y que habitan, como sus "hermanas" terrestres, en el limite mismo del cielo.

Ya los habíamos visto tiempo atrás, de la mano de varias de las sondas en órbita, pero nunca de forma tan espectacular como la que nos ofreció el gran rover de la mano de su cámara de navegación. Son fantasmas marcianos, los recuerdos de un tiempo más terrestre ya perdido, aunque no del todo. Imágenes como esta nos recuerdan que, pese a ser hoy día un lugar hostil a la vida, la llama de la maravilla aún no se ha extinguido del todo.

El científico Sean Doran ensambló todas las tomas realizadas y nos ofreció el paso de estas fantasmales nubes en movimiento. Hermoso, realmente hermoso.

Nubes noctilucentes terrestres. El parecido es evidente y casi mágico.

Espectaculares nubes noctilucentes recorren el cielo de Marte 

martes, mayo 21, 2019

Fortuna lunar

Yutu 2 encuentra las primeras muestras de material procedentes del manto lunar.

Todo misión interplanetaria necesita su pequeña dosis de fortuna, ese pequeño empujón extra del destino que le permita alcanzar plenamente sus objetivos, complementando así el titánico esfuerzo realizado por su equipo humano. Un dicho popular señala que la suerte hay que buscarla, y eso es una certeza en la exploración de otros mundos. Hay que llegar hasta donde sea humanamente posible, acertar en todas las maniobras necesarias, así como en el lugar elegido, para así tener la fortuna de encontrar lo que se está buscando.

La Chang'e-4 jugó esta carta y accedió al gran premio, material procedente del manto lunar, lo que era el objetivo clave por lo cual se dirigió a esta zona de la cara oculta. La gran cuenca Akiten, con sus más de 2000 kilómetros de diámetro y 13 de profundidad con respecto al nivel medio de la superficie lunar, era una clara puerta para intentar alcanzar los misterios del interior de la Luna. Pero no todo tan sencillo, ya que se debía alunizar, por razones de seguridad, en una superficie plana, una llanura, pero estas suelen estar cubiertas de basalto. Es decir, se alunizó sin saber realmente si se podría alcanzar algún punto donde el material del manto fuera accesible.

Y es aquí donde la necesaria dosis de suerte hizo acto de presencia. Usando los datos obtenidos por el espectrómetro visible e infrarrojo instalado en Yutu-2, un equipo de investigación dirigido por Li Chunlai, encontró que el área de aterrizaje estaba dominada por la presencia de olivino y piroxeno bajo en calcio, además de una pequeña cantidad de piroxeno de alto contenido en calcio, que es probable que procedan del manto y que difiere claramente de la composición habitual del suelo lunar. "Los datos, a diferencia de los obtenidos por Yutu en el lado cercano, nos dieron una agradable sorpresa".

¿Cómo llegó esa material a la superficie, teniendo en cuenta la falta de actividad tectónica a gran escala? La respuesta, después de examinar imágenes en alta resolución y datos espectrales, es que su origen está en un gran cráter de unos 72 kilómetros de diámetro llamado Finsen. En resumen, el impactó que lo formó lanzó por los aires una gran cantidad de materia, parte del cual cayó sobre el cráter Von Karman. Es decir, la Chang´e-4 alunizó por pura suerte sobre la zona de eyección del primero, que además, al estar en esta región tan cerca de la superficie, expulsó al exterior parte del manto. Un golpe de fortuna, ya que de lo necesario quién sabe cuanto habría tenido que recorrer Yutu 2 para encontrar algo parecido, si es que lo encontraba en absoluto.

Evidentemente existen un cierto grado de duda, y serán necesarios nuevos análisis. Y, por supuesto, nada superara la precisión que se pude obtener de unas muestras directamente llevadas a la Tierra, donde los grandes laboratorios disponen de mucha más capacidad de análisis y instrumentos. A lo que se añade el hecho de que el propio Yutu 2 se encuentra a solo dos kilómetros del límite de la zona de eyección, lo que significa que alcanzará una región donde domina en basalto, lo habitual en estas llanuras, y por tanto podrá obtener datos que sirvan para compararlo con estos últimos y sacar conclusiones.

El primer viaje a la cara oculta de La Luna empieza a dar sus frutos, ya que si realmente estamos ante material del manto lunar, implicaría acceder a pistas hasta ahora inalcanzables sobre su origen y evolución. La razón mismo de esta extraordinario viaje al otro lado.

La Chang´e 4, marcada con dos flechas, vista por la Lunar Reconnaissance Orbiter. Situada dentro del cráter Von Karman, que parece haber recibido una lluvia de materia del manto procedente de la formación del cercano cráter Finsen.

China Focus: Chinese lunar rover's "lucky" find could unlock secrets of moon

lunes, mayo 20, 2019

Donde duerme Beresheet

Desvelando su lugar de impacto.

El pasando 11 de Abril la primera misión privada a La Luna, financiada por la israelí SpaceIL tenía un triste final. El simple hecho llegar hasta ella, entrar en órbita, enviar datos y iniciar el camino de descenso fueron ya triunfos para una misión que estaba abriendo un nuevo camino nunca antes transitado, pero la guinda final, el alunizaje, al que debería haber seguido un corto tiempo de actividad antes de sucumbir a las duras condiciones selenitas, nunca llegó. Lo que ahora sabemos que fue un fallo humano, la carga de un programa que a la postre le haría errar en sus maniobras finales, selló su destino.

La veterana Lunar Reconnaissance Orbiter tenía así un nuevo objetivo, encontrar el lugar exacto donde este pequeño vehículo se precipitó de forma fatal contra la llanura lunar. No sería sencillo, ya que estábamos hablando de algo muy pequeño. No podría haber dejado demasiada huella. Pero finalmente, el 22 de Abril, su potente cámara captó lo que, según todos los indicios, es la señal dejada en su momento final. 

Lo que se observó es una mancha oscura de unos 10 metros de ancho. No se pudo detectar el cráter propiamente dicho, posiblemente porque sea demasiado pequeño para aparecer en las fotos. Otra posibilidad es que directamente no formara cráter alguno, dado su bajo ángulo de aproximación (alrededor de 8.4 grados con relación a la superficie), ligera masa y baja velocidad. El halo alrededor de la mancha podría haberse formado a partir del gas asociado con el impacto o de las partículas finas  expulsadas durante el descenso , que "suavizaron" el suelo alrededor del lugar de aterrizaje, haciéndolo altamente reflectante

Aunque pueda parecer que existen dudas, en realidad la identificación esta clara. Se sabe donde se produjo el impacto, ya que se mantuvo el contacto con Beresheet hasta pocos kilómetros antes del impacto, por lo que no podía haber ido demasiado lejos incluso en el caso de una pérdida total de control. Además la formación vista encaja, por su forma y características, con la de otros impactos de origen humano. Es su lugar de descanso final.

Así terminó el viaje de la pequeña , como una pequeña mancha en La Luna. Puede parecer decepcionante, y lo es hasta cierto punto, pero también muestra que, al fin y la cabo, alcanzó a nuestro satélite, lo que teniendo en cuenta lo modesto del proyecto es mucho, lo suficiente para esperar más pronto que tarde una Beresheet 2 que coja el testigo y llegue donde su hermana no pudo  llegar.


A la derecha, la imagen procesada para resaltar los cambios cerca del lugar de aterrizaje entre las fotos tomadas antes y después.


Fue un sueño con un súbito despertar. Pero igualmente maravilloso.

Beresheet Impact Site Spotted

lunes, mayo 13, 2019

Una extraña entre nosotros

Descubriendo una estrella "alienígena".

Nuestra galaxia, a pesar de su delicado nombre, es una devoradora de otras más pequeñas, y posiblemente su formación, crecimiento es producto de haberse alimentado, en una feroz dieta caníbal, a otros congéneres que tuvieron la mala fortuna de caer en sus manos. Es algo que no solo ocurrió en el pasado, sino que sigue ocurriendo actualmente, con extraños ríos de estrellas que delatan los restos de víctimas recientes. Entre los cientos de miles de millones de habitantes de la Vía Láctea podemos encontrar "inmigrantes", estrellas que nacieron en otro lugar, otra galaxia, pero que acabaron formando parte de esa primera cuando su hogar fue devorado.

Conocida como J1124+4535, situada en la constelación de la Osa Mayor, es posiblemente una de ellas. Descubierta en 2015, pronto se sospechó de que estábamos ante una intrusa, nacida en otra galaxia, y que terminó integrada en la Vía Láctea. La respuesta debía llegar de su composición química, que suele ser una "huella de identidad" bastante fiable sobre las características, edad y lugar de nacimiento de una estrella, y eso es lo que hizo el telescopio chino LAMOST, rastrear sus componentes, cuyas bandas de absorción son bien visibles en el espectro electromagnético. El resultado, confirmado posteriormente por el japonés Subaru, delata definitivamente ese origen peculiar.

Y es que es una extraña en su vecindario, con la que no parece tener nada en común. Tiene una proporción inusualmente baja de metales (que en astronomía son todos los elementos menos el hidrógeno y el helio), como magnesio, silicio y calcio, una quinta parte del promedio de estrellas similares, y en cambio es muy rica en otros elementos pesados, como el oro o el uranio. Igualmente es extrañamente rica en europio, mucho más que nuestro Sol, por ejemplo, y es algo hasta ahora no visto en ninguna otra.

Lo primero indicaría su origen como una antigua habitante de una galaxia enana ahora ya desaparecida, devorada por la Vía Láctea, ya que esta pobreza en metales la aproxima mucho a lo que vemos en las que aún hoy día permanecen a su alrededor como satélites. Lo segundo resulta más misterioso, y apuntaría a eventos catastróficos, como la colisión de dos estrellas de neutrones antes del nacimiento de propia estrella, que habría enriquecido, a partir del bombaredeo de neutrones generado, el material de la nube original. Estamos hablando de eventos extremdamente raros, por lo que deja muchas dudas. En este aspecto aún guarda muchas preguntas sin respuestas.

La que no parece ofrecer dudas es sobre que su origen está más allá de nuestra galaxia, una intrusa llegada de otros reinos galácticos, aunque no por decisión propia. Una testimonio de la dura vida de las galaxias más pequeñas, siempre bajo la amenaza de ser devoradas. Y en eso nuestra Vía Láctea tiene una amplia experiencia, no como agredida, sino como agresora.

Nuestra galaxia tiene una nube de pequeñas galaxias satélites, y aún se siguen descubriendo de nuevas, ya que al ser tan tenues en ocasiones quedan completamente ocultas por la Vía Lácta. No es una vida sencilla, ya que no pocas de ellas han acabado cayendo en sus manos.

La estrella J1124 + 4535 muestra relaciones química similares a algunas estrellas de galaxias enanas. El color y la luminosidad de esta estrella son típicos como un gigante rojo habitual. Los asteriscos indican estrellas en la galaxia enana de Ursa Minor, mientras que otros significan estrellas en la Vía Láctea. 

'Alien' Star Provides Potential Clue about Evolution of Universe