miércoles, marzo 03, 2021

Cuando todo empezó

55 aniversario de la primera sonda en alcanzar otro planeta.

El aterrizaje de
Perseverance fue todo un prodigio tecnológico, fruto de la experiencia y unos avances a todos los niveles, especialmente en cuando a la capacidad informática que le permitió tomar sus propias decisiones a lo hora de elegir el lugar de aterrizaje. Pero hace medio siglo las cosas eran mucho más complicadas, y los horizontes soñados se limitaban muchas veces al simple hecho de llegar, cosa que no era ni mucho menos segura. A partir de aquí la suerte tenía un peso crítico, y muchas veces esta solía ser adversa. Los éxitos eran más por insistencia, de intentarlo una y otra vez, que por una sola apuesta a gran escala.

Pocos insistieron tanto como los soviéticos al principio de la carrera espacial, tanto en Marte, con resultados funestos, como hacia Venus, donde los éxitos fueron notables. Se podría decir que ambas superpotencias, EEUU y URSS se repartieron los dos mundos más cercano a la Tierra, aunque no fuera algo buscado. Simplemente así salieron las cosas. Y fruto de esa instancia, fueron estos los que lograron alcanzar primero otro planeta, algo hoy día casi "normal", pero en ese momento un acontecimiento que parecía casi de ciencia ficción.

El 1 de Marzo de 1966, hace 55 años, la Venera 3 se convertía en la primera sonda en lograrlo, en una ruta de colisión programada en Venus, lo mejor que se podía hacer en ese momento. Por desgracia el sistema de comunicación falló antes de que pudiera enviar datos del planeta, por lo que no se sabe exactamente donde ocurrió, aparte de que fue en el hemisferio nocturno, pero eso no redujo el triunfo que eso significaba, después de dos intentos fallidos (Veneras 1 y 2), y que abrió el camino a sus predecesoras, hasta la Venera 16, y las más modernas Vega 1 y 2, que heredaron sus diseños.

Hoy día vivimos eventos espaciales realmente increíbles, pero todos ellos son herederos del primero de todos ellos, de una pequeña sonda que se estrelló en otro mundo.

La capsula de descenso de la Venera 3. Aunque no tenía sistema de aterrizaje, se esperaba que pudiera sobrevivir al impacto, o al menos tomar datos de la atmósfera durante el descenso.

Sello conmemorativo del Venera 3.

lunes, marzo 01, 2021

Maravillas de Venus

Espectaculares imágenes del planeta por parte de la Solar Probe.

Con Marte siendo el centro de atención por motivos más que justificados, el otro vecino de la Tierra, el ardiente hermano gemelo de nuestro planeta, está ahora un poco a la sombra después de una pequeña fase de fama mediática. Pero que no hablamos de el no significa que nadie lo esté estudiando y no haya una parte de la comunidad astronómica mundial que siga con sus ojos centrados en las densas nubes venusianas. Entre ellos los del equipo a cargo de la sonda Parker.

Aunque su meta es el estudio del Sol, Venus juega un papel crítico para la misión Solar Probe, ya que deberá aproximarse hasta en siete ocasiones, sobrevolándolo a corta distancia como forma de ir ajustando su órbita y velocidad. Eso implica una oportunidad de oro de disponer de una sonda con todo su instrumental activo que pueda recoger datos a corta distancia, y más ahora, donde solo la Akatsuki está actualmente orbitándolo. El 11 de Julio de 2020 ocurrió el 3º de los siete previstos, y ahora se hace público uno de sus resultados más espectaculares, una imagen asombrosa del hemisferio nocturno por parte de su cámara WISPR.

Acrónimo de "Wide-field Imager for Parker Solar PRobe", dicha cámara está diseñada para estudiar la Corona Solar y la Heliosfera interior en luz visible, así como las posibles estructuras del viento solar. No estaba claro que podría ver cuando mirara al hemisferio nocturno de Venus, por lo que los resultados superaron todas las expectativas: No solo detectó un brillo alrededor del borde del planeta, posiblemente la luz emitida por átomos de oxígeno en lo alto de la atmósfera que se recombinan en moléculas cuando desaparece la luz solar, sino también, sino una zona oscura que se corresponde a una zona de tierras altas conocida como Aphrodite Terra, y que destaca en el infrarrojo por estar unos 30º más fría que las circundantes.

Esto último resultó una sorpresa agradable para el equipo de la Parker, que esperaba que WISPR, también sensible al infrarrojo, pudiera observar las formaciones de nubes, pero no detalles de la superficie, lo que genera un notable abanico de oportunidades, tanto para el estudio del polvo interplanetario cercano al Sol como, al menos, como forma de establecer una nueva "ventana" a través de la opaca atmósfera venusiana que podría aprovecharse para el futuro. En realidad fue el equipo de la sonda japonesa Akatsuki la que sugirió al de la Parker intentarlo de forma coordinadas con las suyas propias. El resultado, como vemos, no pudo ser mejor.

Marte sigue siendo el protagonista, pero estas imágenes nos recuerdan que Venus sigue ahí, esperando que nos lo tomemos realmente en serio. Cuando a finales del próximo Abril lleguen y se analicen los datos del 4º sobrevuelo, ocurrido este pasado 20 de Febrero, tendremos una nueva oportunidad de darnos cuenta de ello.

La imagen de la noche de Venus visto por la Parker, con la luz nocturna (Nightglow) y Aphrodite Terra claramente visibles. Las líneas que cruzan por delante son una combinación de polvo interplanetario, rayos cósmicos y partículas expulsadas por la propia sonda al recibir el impacto de estos primeros, cuya concentración es alta en el sistema solar interior, aunque la intensidad de los impactos varía según la órbita y velocidad de cada momento. La mancha oscura en la parte interior del disco del planeta es un fallo de la propia cámara.

La compleja orografía de Venus, con Aphrodite Terra visible en la parte izquierda.

Solar Parke y Akatuski, colaborando en otro mundo.

viernes, febrero 26, 2021

El humo de la victoria

Observando las señales del impacto del Skycrane.

Seguimos con noticias de Perseverance, dentro de esta "semana fantástica" para la exploración del planeta rojo. Y esta vez nuestra atención se centra en algo que ocurrió a unos centenares de metros de distancia y apenas unos segundos después del aterrizaje del propio rover, recordándonos hasta que punto este sistema, ideado por la NASA para lograr poner suavemente en la superficie marciana vehículos tan masivos como Curiosity y Perseverance, juega siempre al filo, a pesar de que los dos intentos han sido culminados con éxito.

Apenas puso las ruedas sobre Marte, sus cámaras en blanco y negro, las conocidas como "hazard cámaras", destinadas a lograr unas primeras y rápidas imágenes del entorno para asegurarse de que no existe peligro para los futuros movimientos (de ahí su baja resolución y que sean en blanco y negro) captaron numerosas instantáneas, entre las que destacó una donde se apreciaba lo que parecía una espectacular columna de humo, como una nube emergiendo por detrás la orografía del terreno. Sin lugar a dudas, pese a que no sea de una calidad extraordinaria, la escena resulta sobrecogedora.

El origen de esta nube de humo la encontramos en el Skycrane, la "grúa aérea", que después de completar la misión de depositar a Perserverance en Marte, cumplió la última orden dada por sus creadores, alejarse tanto como pudiera, y estrellarse de forma intencionada. Y así lo hizo, como atestiguan las imágenes, tomadas 1-2 minutos después de aterrizaje. La humareda es fruto del combustible que aún quedaba en sus depósitos, y es fácil imaginar el trágico destino que le hubiera esperado al rover si el lugar de alejarse se le hubiera caído encima. Pero no lo hizo. Gracias por todo, "Sky"

La imagen completa, con el contraste aumentando en la zona del impacto para resaltar mejor la columna de humo.

La última imagen del Skycrane, visto desde Perseverance cuando ya se alejaba rápidamente. Poco después se estrellaba intencionadamente en la superficie del planeta y lejos del rover. Misión cumplida.

Posición del rover y los restos del Skycrane.
Gracias por todo.

NASA's Perseverance rover watched as its sky crane crashed on Mars (photo)

jueves, febrero 25, 2021

Códigos marcianos

El mensaje "oculto" en el paracaídas de Perseverance.

El mundo de la exploración interplanetaria es terreno abonado para todo tipo de teorías de la conspiración. Es algo bien sabido, hasta cierto punto entendible, pero del que no vale la pena dedicar demasiado tiempo a riesgo de sufrir un cortocircuito cerebral. No lo es tanto que la propia NASA alimente alguna de ellas al no especificar ciertos detalles y elementos. Y el reciente aterrizaje en el planeta rojo, con el espectacular video del descenso registrado por el arsenal de cámaras del que está dotada esta misión, generó sus propias especulaciones en la red. La causa, un aparente mensaje oculto en el paracaídas, donde muchos creyeron ver un código en la distribución de los colores con el que iba decorado.

Y esta vez con razón. Porque ciertamente, como ahora se confirma por parte de la agencia espacial, no había nada aleatorio en la distribución de los diferentes colores. En realidad escondía un mensaje en código binario, con cada grupo de blancos y naranjas significando un número o una letra, todo ello diseñado por Ian Clark, ingeniero de sistemas de Perseverance.

¿Que mensaje transcendental se esconde en el paracaídas? Pues simplemente la frase "Dare Mighty Things" (Atrévete con Cosas Poderosas), una frase extraída del discurso "Strenuous Life" del presidente estadounidense Teddy Roosevelt: "Es mucho mejor atreverse a cosas poderosas, ganar gloriosos triunfos, aunque esté marcado por el fracaso ...que estar entre los pobres espíritus que no disfrutan ni sufren mucho, porque viven en un crepúsculo gris que no conoce la victoria ni la derrota". Por su parte los números y letras exteriores marcan las coordenadas geográficas de las instalaciones del JPL, es decir allí donde  construyó y se dirige este explorador.

Un mensaje para los marcianos.

El lugar de descanso de los diferentes elementos que llevaron a Perseverence a la superficie. A la izquierda se puede observar el paracaídas.

Mars Decoder Ring

miércoles, febrero 24, 2021

A las puertas del cielo

El primer vehículo aéreo en otro mundo llama a casa.

La llegada de Perseverance a Marte implicó no solo su propio triunfo, sino el de otro viajero, pues no debemos olvidar que el rover llegó con un pequeño pasajero situado en su "panza" que debió soportar el polvoriento descenso final. Y lo hizo, marcando lo que puede ser un hito en la historia de la exploración espacial, el despliegue del primer vehículo que volará en el cielo de otro mundo, vuelos cortos, si, ya que no deja de ser un experimento tecnológico, pero vuelos al fin y al cabo. Lo esperamos con ganas.

Conocido como Ingenuity, este pequeño helicóptero o dron, según se le quiera llamar, llamó a casa poco después del aterrizaje, enviado los primeros datos de telemetría y confirmando, para alivio de todos los implicados en el proyecto, que está vivo y con todos los sistemas operando como estaba previsto."Hay dos elementos que buscamos en los datos: el estado de carga de las baterías, así como la confirmación de que la estación base está funcionando según lo diseñado, ordenando a los calentadores que se apaguen y enciendan para mantener la electrónica del helicóptero dentro del rango esperado", explica Tim Canham, líder de operaciones de Ingenuity."Ambos parecen estar funcionando muy bien. Con este informe positivo, avanzaremos con la carga de las baterías".

En un juego de delicados equilibrios, se busca que Ingenuity tenga suficiente energía almacenada a bordo para mantener la calefacción y otras funciones vitales, al mismo tiempo que se mantiene la salud óptima de la batería. Por ello, a lo largo de los próximos días, se irán haciendo sesiones cortas para ir elevando paulatinamente la energía almacenada, que le será suministrada por el propio rover. Posteriormente, cuando llegue el momento en que se desprenda del Perseverance, dependerá totalmente de sus paneles solares. De ahí que se esté yendo con mucho cuidado.

El momento de la separación tendrá lugar dentro de una ventana de 30 a 60 días terrestres. Una vez completada, se iniciará la fase de vuelos experimental, que durará unos 30 días marcianos (31 terrestres). Eso, claro está, que sobreviva a su primera y gélida noche. De hecho, como vehículo experimental, si consigue realizar un solo vuelo se considerará que se han cumplido más del 90% de los objetivos de la misión. Si aterriza con éxito tendrá hasta 4 vuelos más, cada uno diseñado a partir de lo que se aprenda del anterior. Y es que estamos entrando en territorio desconocido.

La hora de Ingenuity.

Así será el despliegue.

martes, febrero 23, 2021

El vuelo del navegante

Espectacular vídeo del descenso de Perseverance.

Se nos había prometido. Armado como estaba de todo tipo de cámaras, tanto en el el propio rover como el la grúa aérea que lo deposito sobre la superficie del planeta rojo, se esperaba que pudiéramos presenciar ese acontecimiento con todo tofo de detalles, como jamás antes de había logrado. Ya no imágenes sueltas o una sucesión de ellas que generaran una secuencia más o menos continua, sino un verdadero vídeo a toda resolución y desde todos los puntos de vista. Y la promesa se cumplió.

Fue necesario esperar unos días para que se completara la transmisión de los datos reunidos, pero desde luego valió la pena. El resultado es un vídeo completo del descenso, desde la abertura del paracaídas hasta el momento en que el Perseverance es depositado en la superficie de Marte y la "grúa aérea" se aleja rápidamente una vez a cumplido su deber. Imponente es decir poco, marcando un hito en la historia de la carrera espacial. Poco más de 3 minutos que resumen la fascinación por la exploración planetaria. Solo le falta el sonido, ya que el micrófono con el que va dotado no recabó datos utilizables durante el descenso, pero no se puede tener todo. Incluso sin esto último el resultado impresiona y es un sueño cumplido para todos los apasionados del espacio.

Perseverance, por su parte, sigue despertándose lentamente, con su equipo en tierra activando con cuidando sus sistemas y preparándose para poner a prueba sus instrumentos, entre ellos sus cámaras de alta resolución, que en los próximos días deberían ofrecernos las primeras vistas en 360º del entorno del rover y con una calidad nunca vista. Hoy, sin duda, Marte es un mundo más familiar de lo que era ayer. Y seguramente menos de lo que será en el futuro.

Sin palabras, solo verlo y disfrutad.

sábado, febrero 20, 2021

Esquivando peligros para alcanzar un sueño

El difícil aterrizaje de Perseverance.

Su llegada puede haber parecido sencilla, el resultado de la experiencia adquirida en misiones anteriores que permitió una llegada suave y sin fallos. Y en cierta forma así fue, pero detrás de este triunfo transcurrieron minutos donde cualquier cosa podía fallar, sin que existiera un margen de error, con los terrícolas esperando sin capacidad de intervenir en los acontecimientos. Solo quedaba esperar que Perseverance, de forma autónoma, se abriera camino.Y lo consiguió.

De todos los elementos que conformaba el sistema de llegada del rover destacaba el llamando sistema de "navegación relativa", un elemento no presente en Curiosity, y que fue la clave para logar aterrizar en el cráter Jazero. Este le permitió, aún a kilómetros de altura, observar el terreno, compararlo con los mapas cargados en su memoria, y de forma autónoma alterar su trayectoria para encontrar el lugar más seguro dentro de la zona elegida. De lo contrario, dado lo complicada de la orografía del terreno, ni siquiera se habría planteado aterrizar ahí, perdiendo así una de los lugares con mayor potencial biológico del planeta.

¿Hasta que punto? La imagen superior muestra lo difícil que lo tuvo. Las zonas azules son aquellas consideradas seguras, mientras que las rojas y amarillas son justo lo contrario, demasiado peligrosas, desde acumulaciones de arena hasta desniveles y grandes rocas. De haber acabado en esta segundas habría existido una posibilidad real de que todo terminara en desastre, y en un aterrizaje sin capacidad de maniobra, como vemos, existía más de un 50% de que así fuera. Solo tenemos que ver el punto verde, que es donde terminó Perseverance, o donde este decidió aterrizar para ser más exacto, para ver lo delicado que fue todo, como todo dependió del propio rover y de su capacidad de elección.

El sistema de navegación relativa, que le permitió buscar el lugar más seguro.

Perseverance en pleno descenso, aún con el paracaídas, captado por la Mars Reconnaissance Orbiter.

viernes, febrero 19, 2021

El triunfo de la perseverancia

Perseverance llega con éxito a la superficie de Marte.

Tres de tres. Si en los días pasados vivimos los éxitos de las sondas Hope y Tianwen-1, que alcanzaron con apenas 24 horas de diferencia la órbita marciana, ahora le tocaba el turno al mayor y más complejo de esta nueva flotilla de exploradores, el "gran final" en que se esperaba repetir el éxito del aterrizaje de Curiosity, del cual compartía su sistema de llegada. Y así fue. Hoy, nuevamente, tenemos a dos grandes rovers sobre la superficie del planeta rojo, que serán tres si los chinos lograr hacer llegar también el suyo, ahora mismo aún en órbita y que lo intentará en Mayo-Junio.

Fue a las 20:48 UTC cuando se iniciaron los conocidos como "7 minutos de terror", en referencia al tiempo aproximado que un vehículo tarda entre el momento en que entra en la atmósfera hasta que toca la superficie siempre y cuando todos los pasos se sucedan con éxito. A las 20:49 su escudo alcanzaba el momento de máxima temperatura, unos 1300 Cº, y a las 20:52 se desplegaba su paracaídas. 20 segundos después se desprendía dicho escudo, permitiendo a Perseverance utilizar su radar para localizar la superficie y buscar el lugar más idóneo para el aterrizaje gracias a su capacidad de corregir la trayectoria. Un minuto antes de tocar el suelo marciano el propio rover se desprendía del paracaídas y la estructura que lo envolvía activaba sus retrocohetes para frenar. Finalmente la "grúa aérea" depositaba a Perseverance, cuyas ruedas tocaba la roja superficie a las 20:55 UTC.

De esta forma concluía la "semana fantástica" de la exploración de Marte, con una nueva pequeña flota que, contra la estadística histórica, han triunfado en su totalidad y que con ello han rejuvenecido la amplia pero veterana flotaba ya establecida desde hace años. Podemos estar contentos.

La llegada de Perseverance, por otra parte, implica una nueva página trascendental, ya que la busca de antiguas señales de vida es uno de sus objetivos principales. Por ello el lugar elegido, en el interior del cráter Jazero, sobre lo que todo indica que es el delta de un antiguo río que desembocaba en su interior. Es decir, un ambiente más que idóneo para la vida, si es que esta existió en algún momento. Habrá que estar atento a los descubrimientos, a todo lo que sus 7 instrumentos, 23 cámaras y dos micrófonos (con los cuales podremos escuchar por primera vez los ruidos de Marte) puedan ofrecer, y, por supuesto, al despliegue de Ingenuity, el pequeño helicóptero que está acoplado en su vientre.

Se acercan grandes tiempos para el planeta rojo, y para toda la Humanidad. Recordemos una vez más que aún no hemos terminado con esta nueva ola. China aún espera su momento con paciencia. Y con un poco de suerte, en 2023 llegará ExoMars. Ciertamente, son grandes tiempos.

La llegada del nuevo coloso.

Momentos de gloria con las primeras imágenes, nada en comparación con las que se tendrán cuando se despliegue el mástil con las cámaras principales.

El lugar del aterrizaje, el delta de un antiguo río. Un potencial infinito para la biología.

El equipo de instrumentos de Perseverance, con el que estudiará desde el clima hasta la geología del planeta, y, claro está, lo que más trascendental, buscará bioseñales de antigua vida con SHERLOC.

Ingenuity, el primer intento de lanzar un vehículo aéreo al cielo marciano.

martes, febrero 16, 2021

Esperando el gran impacto

InSight intentará captar la llegada de Perseverance.

No han siendo buenos tiempo para este misión para esta misión de exploración al corazón de Marte. Por un lado su instrumento para registrar el calor llegado del interior del planeta finalmente se dio por perdido después de un año de dura lucha, lo que dejó a la sonda "coja", limitando su actividad a los datos sísmicos y meteorológicos, y por otro el clima no la está acompañando tampoco. Los episodios de limpieza de los paneles solares, que tanto ayudaron a Spirit y Opportunity, no han hecho acto de presencia, como esperaba su equipo, y actualmente su capacidad energética esta limitada a menos de un terció del total.

En este escenario algo pesimista su equipo en tierra parece querer marcarse un éxito espectacular, centrado su atención en la llegada de Perseverance. Este se producirá a unos 3.400 Kilómetros de distancia, pero la InSight intentará captar las ondas producidas por este evento, tanto acústicas como sísmicas. En el primer caso, tanto las puramente atmosféricas como las conjuntas atmosféricas-sísmicas, no se espera poder captar nada, aunque las posibilidades están ahí, por pequeñas que sean. Pero las puramente sísmicas, especialmente por el impacto de la fase de crucero contra la superficie, quizás la historia pueda ser diferente.

"Nuestros resultados sugieren que es poco probable que las señales acústicas y sismoacústicas, producidas por la onda de choque atmosférica del EDL, sean detectables debido al patrón de vientos en la atmósfera marciana y al débil acoplamiento aire-tierra, respectivamente. Sin embargo, la señal sísmica producida por el impacto del módulo del rover en la superficie podía detectarse por InSight", explican los investigadores.

Si se logra tendremos un momento histórico, con un explorador marciano siendo capaz de detectar la llegada de otro, así como un notable logro científico, permitiendo extraer datos sobre la corteza y al manto del planeta. Una forma excelente para recuperar la confianza en una misión que no está teniendo toda la suerte que se merece.

La llegada de Perseverance será seguida desde la Tierra, pero también desde el propio Marte.

lunes, febrero 15, 2021

Un camino sin límites

Hope envía su primer imagen de Marte.

Los Emiratos Árabes Unidos siguen haciendo historia, la de un pequeño país que está liderando al mundo islámico, que hasta ahora parecía dar la espalda a la exploración interplanetaria, hacia nuevos horizontes, para no quedarse atrás con respecto a nuevas potencias que, como China o la India, parecen determinadas a marcar el futuro. Por ello, si la entrada en órbita marciana de la sonda Hope ya marco un momento de triunfo sin precedentes, lo mismo puede decirse del primer envío de datos de la Tierra.

Y este primer envío, muestra de lo que está por venir, fue la primera imagen tomada por la sonda poco después de su captura gravitatoria por el planeta rojo, cuando se encontraba a unos 25.000 Kilómetros de distancia, por la cámara principal o EXI (Emirates eXploration Imager). Aún lejos de su mejor versión, que llegará con una órbita más ajustada y cercana, es lo suficientemente buena para apreciar algunos de sus rasgos más característicos, como los tres volcanes de Tharsis, cuya alineación destaca a primera vista, así los blancos polos de planeta. Una hermosa postal de bienvenida.

El objetivo específico de Hope es la atmósfera de Marte, la cual espera explorar con detalle, y obtener una visión global de los mecanismos que la rigen su circulación a baja altura, así como de su paulatina pérdida en las capas altas. La superficie no es su meta real, pero como podemos ver, eso no quiere decir que no nos termine regalando hermosas vistas. Y eso siempre es bienvenido, especialmente viniendo de este nuevo jugador en el gran tablero internacional en que se esta convirtiendo el planeta rojo, que está iniciando su propio camino hacia las estrellas, uno sin límites.

El inmenso Olympus Mons, el volcán más grande del Sistema Solar, también hace acto de presencia en esta primera visión de Hope, aunque medio escondido en el terminador, la frontera entre el día y la noche.

Hope se encuentra ahora en su órbita inicial, la surgida después de su captura y que se irá ajustando con el tiempo. Es en esta donde se tomó esta primera fotografía.

La primera sonda árabe, la Hope (Al Amal), haciendo historia.
The first photo of Mars delivered by the UAE's Hope probe is glorious