La sonda Parker completa su segundo sobrevuelo del Sol.
24 millones de kilómetros. Puede parece aún una distancia inmensa, pero es la mitad del que fuera el record absoluto marcado por la sonda Helios 2, un ya lejano 1976. Es una misión destinada a romperlos unos tras otros, tanto de distancia como de velocidad, como de hecho lleva haciendo desde el momento mismo que superó al órbita de Mercurio y se precipitó a su primer encuentro con el Sol.
El primer de muchos por venir, y este 4 de Abril la Parker culminó el segundo, en este caso igualando la distancia y velocidad (343.000 kilómetros por hora) del primer encuentro. En el futuro llegarán eventos que pulverizarán ambas cifras, precipitando a esta sonda a un infierno de luz, calor y radiación inimaginable, a la larga fatal para ella, pero del que a cambio se espera que nos de luz (nunca mejor dicho) sobre muchos de los enigmas que aún rodean al Sol y su funcionamiento.
Como estaba previsto, las comunicaciones con la Tierra se cortaron por completo varios día antes del encuentro, como ocurría con la New Horizons en Plutón y Ultima Thule, aunque en este caso para priorizar tanto la toma de todos los datos posibles con sus cuatro conjuntos de instrumentos como para ajustar a la perfección el rendimiento de sistema de protección térmico, algo vital dada la naturaleza de la misión. Por ello el encuentro se produjo en completo silencio, recuperándose las comunicaciones horas después. En ese primer contacto se confirmó que todos los sistemas de la sonda estaban en perfecto estado, y sus instrumentos funcionado sin problemas y recolectando aún información. La fase de encuentro se dio por concluida hoy, 10 de Abril.
"La parker funciona tal como fue diseñada, y fue genial poder rastrearla durante todo este perihelio. Estamos ansiosos por obtener los datos científicos de este encuentro en las próximas semanas para que los equipos científicos puedan continuar explorando los misterios de la corona y el Sol", explica Nickalaus Pinkine, manager de la misión.
El próximo momento clave llegará en Diciembre de 2019, cuando realizará un nuevo sobrevuelo de Venus (el 2º de 7), que la enviará a una órbita aún más cercana. Así, poco a poco, irá bajando nuevos "escalones" hacia este pozo de luz y gravedad que llamamos Sol.
Posición de la Parker este 10 de Abril, una vez concluido el segundo encuentro con el Sol.
En Verde la parte ya completada del viaje. Podemos ver como la distancia mínima al Sol se irá reduciendo con el tiempo.
Parker Solar Probe Completes Second Close Approach to the Sun
miércoles, abril 10, 2019
Regresando al fuego
Etiquetes de comentaris:
Los viajeros Estelares,
Parker,
Sol
martes, abril 09, 2019
Pequeño país, grandes sueños
La pequeña Beresheet entra en órbita lunar.
La aventura de la primera sonda privada a La Luna está lista para hacer historia. El 4 de Abril, después de una larga serie de órbitas alrededor de la Tierra, cada vez con apogeos más y más lejanos, que le permitieron romper los lazos con nuestro planeta y adentrarse en el campo gravitatorio lunar, un encendido de 6 minutos de sus impulsores frenaba a la Beresheet (de una velocidad relativa con nuestro satélite de 8500 Km/hora hasta los 7500) lo suficiente para que quedara atrapada de forma definitiva, en una órbita elíptica con la alejaba hasta los 10.000 kilómetros de la superficie selenita y la aproximaba hasta solo los 500.
Desde ese momento la sonda lleva realizando maniobras para el cambiando estos parámetros, llevándola a una órbita circular y mucho más cercana, hasta solo 200 kilómetros de altura. El paso previo para su intento de alunizaje."La captura es un evento histórico en sí mismo, pero también une a Israel al club de siete naciones que ha entrado en órbita lunar", explicó Morris Kahn, de SpaceIL, en un comunicado."Una semana a partir de hoy, haremos historia al alunizar, uniéndonos a las tres superpotencias que lo han hecho. Hoy estoy orgulloso de ser israelí".
Ahora solo queda el último paso, y el más importante, el alunizaje, que tendrá lugar este 11 de Abril en algún punto de Mare Serenitatis, donde iniciará una fugaz misión de toma de datos e imágenes de unos dos a tres días terrestre, el tiempo que se espera que pueda sobrevivir al duro ambiente lunar. Teniendo en cuenta que es un vehículo muy modesto, con un presupuesto que apenas es una fracción de cualquier misión gubernamental, no se le puede pedir mucho más que lo que nos ofrecerá: Datos del ambiente, mediciones magnéticas, imágenes y, para la posteridad, un reflector láser y un inmenso archivo de datos sobre las culturas de la Tierra, como un "arca" para las generaciones futuras.
Y para las presentes, especialmente las de Isreal, representa una fuente de inspiración para el mañana. Ese será su mayor legado, el que todos podemos tener grandes sueños, por pequeños que seamos.
Observando la Tierra desde el otro lado de la Luna, cuya cara oculta, llena de cráteres y con casi total presencia de Mares, es claramente reconocible. Fueron las primeras imágenes tomadas una vez alcanzada la órbita lunar.
El equipo de Beresheet celebra la entrada en órbitaalrededor de La Luna.
"Pequeño país, grandes sueños"
La nave Beresheet de Israel toma imágenes de la cara oculta de la Luna
La aventura de la primera sonda privada a La Luna está lista para hacer historia. El 4 de Abril, después de una larga serie de órbitas alrededor de la Tierra, cada vez con apogeos más y más lejanos, que le permitieron romper los lazos con nuestro planeta y adentrarse en el campo gravitatorio lunar, un encendido de 6 minutos de sus impulsores frenaba a la Beresheet (de una velocidad relativa con nuestro satélite de 8500 Km/hora hasta los 7500) lo suficiente para que quedara atrapada de forma definitiva, en una órbita elíptica con la alejaba hasta los 10.000 kilómetros de la superficie selenita y la aproximaba hasta solo los 500.
Desde ese momento la sonda lleva realizando maniobras para el cambiando estos parámetros, llevándola a una órbita circular y mucho más cercana, hasta solo 200 kilómetros de altura. El paso previo para su intento de alunizaje."La captura es un evento histórico en sí mismo, pero también une a Israel al club de siete naciones que ha entrado en órbita lunar", explicó Morris Kahn, de SpaceIL, en un comunicado."Una semana a partir de hoy, haremos historia al alunizar, uniéndonos a las tres superpotencias que lo han hecho. Hoy estoy orgulloso de ser israelí".
Ahora solo queda el último paso, y el más importante, el alunizaje, que tendrá lugar este 11 de Abril en algún punto de Mare Serenitatis, donde iniciará una fugaz misión de toma de datos e imágenes de unos dos a tres días terrestre, el tiempo que se espera que pueda sobrevivir al duro ambiente lunar. Teniendo en cuenta que es un vehículo muy modesto, con un presupuesto que apenas es una fracción de cualquier misión gubernamental, no se le puede pedir mucho más que lo que nos ofrecerá: Datos del ambiente, mediciones magnéticas, imágenes y, para la posteridad, un reflector láser y un inmenso archivo de datos sobre las culturas de la Tierra, como un "arca" para las generaciones futuras.
Y para las presentes, especialmente las de Isreal, representa una fuente de inspiración para el mañana. Ese será su mayor legado, el que todos podemos tener grandes sueños, por pequeños que seamos.
Observando la Tierra desde el otro lado de la Luna, cuya cara oculta, llena de cráteres y con casi total presencia de Mares, es claramente reconocible. Fueron las primeras imágenes tomadas una vez alcanzada la órbita lunar.
El equipo de Beresheet celebra la entrada en órbitaalrededor de La Luna.
"Pequeño país, grandes sueños"
La nave Beresheet de Israel toma imágenes de la cara oculta de la Luna
Etiquetes de comentaris:
La Luna,
Los viajeros Estelares,
Sector Privado
domingo, abril 07, 2019
Post Vintage (305): Una pintura al óleo de la fuerza del Sol
El Solar Dynamics Observatory nos regala una maravillosa imagen de campo magnético solar.
No es visible a simple vista, aunque su presencia es palpable en cada acontecimiento que ocurre en la superficie de nuestra estrella, desde manchas solares a fulguraciones, pasando por las grandes erupciones cuyos efectos se extienden hasta más allá de Plutón y que llevan con ellas impresos su inconfundible huella. Es una de las claves para intentar comprender el comportamiento de nuestra estrella, de sus ciclos y de su actividad en general, y por ello conocerlo y ver como se relacionara en el tiempo con lo que si podemos ver es uno de los objetivo principales de los astrónomos, especialmente aquellos que tiene en el Sol su objeto de estudio principal.
Solar Dynamics Observatory lo observa de forma constante, y su Atmospheric Imaging Assembly (AIA) toma imágenes del Sol en 10 longitudes de onda cada 10 segundos, buscando vincular los cambios en la superficie a los cambios interiores. Y cuando estas son lo suficientemente afiladas, el campo magnético solar se puede visualizar fácilmente a través de hebras delgadas brillantes, que se llaman "arcos coronales", y que no son más que líneas magnéticas que atraviesan la corona solar, la atmósfera de nuestra estrella.
Y si estas observaciones se combinan con la otros instrumentos del SDO, el resultado es una maravillosa visión del campo magnético del Sol desplegándose en toda su majestuosidad, obtenida a partir de los datos e imágenes tomadas el 24 de Octubre de 2014, a las 23:50:37 UT. En ella se han añadiendo colores para hacerla más clara y más evidentes los detalles, y han usado el azul y el amarillo para mostrar las diferentes polaridades del campo magnético. Una auténtica pintura al óleo de la furia constante de nuestra estrella, aparentemente inalterable cuando lo miramos desde la Tierra y en lo que, por comodidad, llamamos "luz visible", pero que aquí revela su bella pero al mismo terrorífica naturaleza.
El SDO es actualmente el observatorio solar más potente de cuantos existen, manteniendo una vigilancia constante de nuestra estrella. Eso le permite ser testigo de cualquier evento que en el ocurra.
El SDO observa al Sol en diversas frecuencias del espectro de forma simultanea. Ya que cada una de ellas ofrece detalles únicos de su actividad, la combinación de todas ellas permite vincular diferentes manifestaciones que de otra forma podrían verse como cosas separadas y sin relación entre ella.
El color y forma del campo magnético solar, como nunca lo habías visto
No es visible a simple vista, aunque su presencia es palpable en cada acontecimiento que ocurre en la superficie de nuestra estrella, desde manchas solares a fulguraciones, pasando por las grandes erupciones cuyos efectos se extienden hasta más allá de Plutón y que llevan con ellas impresos su inconfundible huella. Es una de las claves para intentar comprender el comportamiento de nuestra estrella, de sus ciclos y de su actividad en general, y por ello conocerlo y ver como se relacionara en el tiempo con lo que si podemos ver es uno de los objetivo principales de los astrónomos, especialmente aquellos que tiene en el Sol su objeto de estudio principal.
Solar Dynamics Observatory lo observa de forma constante, y su Atmospheric Imaging Assembly (AIA) toma imágenes del Sol en 10 longitudes de onda cada 10 segundos, buscando vincular los cambios en la superficie a los cambios interiores. Y cuando estas son lo suficientemente afiladas, el campo magnético solar se puede visualizar fácilmente a través de hebras delgadas brillantes, que se llaman "arcos coronales", y que no son más que líneas magnéticas que atraviesan la corona solar, la atmósfera de nuestra estrella.
Y si estas observaciones se combinan con la otros instrumentos del SDO, el resultado es una maravillosa visión del campo magnético del Sol desplegándose en toda su majestuosidad, obtenida a partir de los datos e imágenes tomadas el 24 de Octubre de 2014, a las 23:50:37 UT. En ella se han añadiendo colores para hacerla más clara y más evidentes los detalles, y han usado el azul y el amarillo para mostrar las diferentes polaridades del campo magnético. Una auténtica pintura al óleo de la furia constante de nuestra estrella, aparentemente inalterable cuando lo miramos desde la Tierra y en lo que, por comodidad, llamamos "luz visible", pero que aquí revela su bella pero al mismo terrorífica naturaleza.
El SDO es actualmente el observatorio solar más potente de cuantos existen, manteniendo una vigilancia constante de nuestra estrella. Eso le permite ser testigo de cualquier evento que en el ocurra.
El SDO observa al Sol en diversas frecuencias del espectro de forma simultanea. Ya que cada una de ellas ofrece detalles únicos de su actividad, la combinación de todas ellas permite vincular diferentes manifestaciones que de otra forma podrían verse como cosas separadas y sin relación entre ella.
El color y forma del campo magnético solar, como nunca lo habías visto
Etiquetes de comentaris:
El Sol,
Observatorios
sábado, abril 06, 2019
Atacando a un asteroide
Hayabusa 2 lanza con éxito su proyectil contra Ryugu.
Era el momento culminante de su misión, y podría decirse que de la exploración espacial de los últimos años. No cada día vemos como una sonda lanza un "ataque" contra un asteroide, con la vista puesta en poder acceder a material situado bajo la superficie,protegido del ambiente exterior y por ello prácticamente inalterado, lo que para los científicos es un sueño hecho realidad. Al fin y al cabo, cuando se exploran estos pequeños mundos, se hace como una forma de conocer el pasado lejano.
Esa era la meta de la Hayabusa 2, no solo recoger material de la superficie, como que ya consiguió en su momento, sino abrir un cráter en el asteroide que dejara expuesto el que se esconde debajo de ella, protegido de la radiación exterior. Y a la falta de imágenes detalladas que muestran que las cosa sucedieron como se había estimado cuando se diseñó dicha operación, todo parece indicar que fue un éxito. Proyectil disparado, impacto producido y sonda en perfecto estado. De momento las gentes de la JAXA pueden estar contentos.
Todo empezó a las 02:00 GMT de este pasado 5 de Abril, cuando la Hayabusa 2 desplegó el pequeño vehículo conocido SCI (Small Carry-on Impactor), básicamente un proyectil de cobre con una carga explosiva, que se situó a unos centenares de metros por encima de Ryugu, mientras la sonda iniciaba maniobras de escape, situándose por detrás del asteroide con respecto al punto de impacto y así quedar protegida de la pluma de rocas y polvo levantada. 40 minutos después tenía lugar la detonación y el proyectil, de unos 2 kilogramos de masa, salía lanzado a unos 7200 Kilómetros/hora, impactando de forma casi instantánea contra la superficie.
En ese momento Hayabusa 2 estaba ya a salvo al otro lado de Rygu, pero por eso mismo no podía ver lo sucedido. Por ello, 22 minutos antes, y mientras aún se retiraba hacia la seguridad, desplegó la pequeña DCAM3, una cámara-sonda diseñada específicamente para este instante, y de la cual llegó la primera y de momento única imagen del impacto. No a demasiado resolución, ciertamente, pero tampoco se le podía pedir mucho más a esta pequeña y fugaz viajera, que se dormiría para siempre pocas horas después. Era el objetivo de su existencia y lo cumplió plenamente. Pudo irse en paz.
Tendremos pronto nuevas imágenes, mucho mejores, que revelarán si se formó el gran cráter, de unos 10 metros, que se había estimado cuando se diseñó este plan. Aunque por lo que DCAM3 pudo ver, parece difícil que no sea así. Y con ello llegará el momento tan preciado por el equipo en tierra de tomar las valiosas muestras, los ingredientes primigenios que una vez formaron nuestro mundo. JAXA, la agencia espacial japonesa, sigue haciendo historia.
La DCAM3, responsable de esta imagen. Mientras la Hayabusa 2 se retiraba, ella quedó cara a cara con el impacto. Un ejemplo más de la maravillosa complejidad de esta misión.
El SCI (Small Carry-on Impactor) poco después de separarse de la sonda. Minutos después detona su carga de 4,7 kilogramos de explosivo plástico, lanzado su proyectil de cobre a velocidades supersónicas.
Representación de lo ocurrido, con la detonación y impacto, la sonda oculta y la pequeña DCAM3 siendo testimonio directo.
Pow! Japan's Hayabusa2 Bombs Asteroid Ryugu to Make a Crater (Photo)
Era el momento culminante de su misión, y podría decirse que de la exploración espacial de los últimos años. No cada día vemos como una sonda lanza un "ataque" contra un asteroide, con la vista puesta en poder acceder a material situado bajo la superficie,protegido del ambiente exterior y por ello prácticamente inalterado, lo que para los científicos es un sueño hecho realidad. Al fin y al cabo, cuando se exploran estos pequeños mundos, se hace como una forma de conocer el pasado lejano.
Esa era la meta de la Hayabusa 2, no solo recoger material de la superficie, como que ya consiguió en su momento, sino abrir un cráter en el asteroide que dejara expuesto el que se esconde debajo de ella, protegido de la radiación exterior. Y a la falta de imágenes detalladas que muestran que las cosa sucedieron como se había estimado cuando se diseñó dicha operación, todo parece indicar que fue un éxito. Proyectil disparado, impacto producido y sonda en perfecto estado. De momento las gentes de la JAXA pueden estar contentos.
Todo empezó a las 02:00 GMT de este pasado 5 de Abril, cuando la Hayabusa 2 desplegó el pequeño vehículo conocido SCI (Small Carry-on Impactor), básicamente un proyectil de cobre con una carga explosiva, que se situó a unos centenares de metros por encima de Ryugu, mientras la sonda iniciaba maniobras de escape, situándose por detrás del asteroide con respecto al punto de impacto y así quedar protegida de la pluma de rocas y polvo levantada. 40 minutos después tenía lugar la detonación y el proyectil, de unos 2 kilogramos de masa, salía lanzado a unos 7200 Kilómetros/hora, impactando de forma casi instantánea contra la superficie.
En ese momento Hayabusa 2 estaba ya a salvo al otro lado de Rygu, pero por eso mismo no podía ver lo sucedido. Por ello, 22 minutos antes, y mientras aún se retiraba hacia la seguridad, desplegó la pequeña DCAM3, una cámara-sonda diseñada específicamente para este instante, y de la cual llegó la primera y de momento única imagen del impacto. No a demasiado resolución, ciertamente, pero tampoco se le podía pedir mucho más a esta pequeña y fugaz viajera, que se dormiría para siempre pocas horas después. Era el objetivo de su existencia y lo cumplió plenamente. Pudo irse en paz.
Tendremos pronto nuevas imágenes, mucho mejores, que revelarán si se formó el gran cráter, de unos 10 metros, que se había estimado cuando se diseñó este plan. Aunque por lo que DCAM3 pudo ver, parece difícil que no sea así. Y con ello llegará el momento tan preciado por el equipo en tierra de tomar las valiosas muestras, los ingredientes primigenios que una vez formaron nuestro mundo. JAXA, la agencia espacial japonesa, sigue haciendo historia.
La DCAM3, responsable de esta imagen. Mientras la Hayabusa 2 se retiraba, ella quedó cara a cara con el impacto. Un ejemplo más de la maravillosa complejidad de esta misión.
El SCI (Small Carry-on Impactor) poco después de separarse de la sonda. Minutos después detona su carga de 4,7 kilogramos de explosivo plástico, lanzado su proyectil de cobre a velocidades supersónicas.
Representación de lo ocurrido, con la detonación y impacto, la sonda oculta y la pequeña DCAM3 siendo testimonio directo.
Pow! Japan's Hayabusa2 Bombs Asteroid Ryugu to Make a Crater (Photo)
Etiquetes de comentaris:
asteroides,
Hayabusa2,
JAXA,
Los viajeros Estelares
viernes, abril 05, 2019
Bajo la sombra de las lunas marcianas
El fascinante espectáculo de los eclispses marcianos.
Los de la Tierra son únicos, especialmente los de Sol, ya que al tener este y la Luna tamaños (aparentes) muy parecidos producen el extraordinario efecto de ver la silueta lunar rodeada de un anillo de fuego, una de las imágenes más potentes que nos puede ofrecer la naturaleza terrestre. En comparación los que producen las lunas de Marte parece poca cosa, incapaces, aunque estén tan cerca de su planeta madre, de tapar a nuestra estrella. Pero esta sensación inicial se difumina cuando, gracias a exploradores como Spirit, Opportunity y Curiosity, tenemos la ocasión de verlos, y llegar a la conclusión de que no son ni mejores ni peores que los nuestros. Son simplemente diferentes, y eso no es malo en absoluto.
Curiosity está especialmente bien equipado para este tipo de observaciones, ya que su Mastcam está equipada con los filtros necesarios para mirar directamente al Sol sin peligro. Y por ello no son pocas las ocasiones que estuvo listo para captar los eclipses generados por Fobos y Deimos, la última de las cuales ocurrieron los días 17 de Marzo (para Deimos) y el 27 del mismo mes para la luna mayor, Fobos. Ver ambos tránsitos, que permiten obserrvar con claridad sus respectivas formas recortadas contra el mismo Sol que nos ilumina, nos recuerdan hasta que punto vivimos todos bajo una misma estrella, y que aquello que en la Tierra nos parece lo más natural, es solo fruto de las circunstancias, de un momento afortunado en el tiempo.
Hay algo más que simple deseo de maravillar a los terrestres, claro está. Nada es gratuito en la exploración espacial, y estas secuencias ayudan también a entender a estas diminutas lunas, especialmente a la hora de marcar con mayor precisión sus respectivas órbitas, no tan bien conocidas como sabemos. Por ejemplo, la primera vez que se obtuvo una imagen de Deimos desde la superficie de Marte, de la mano de Spirit, se descubrió que estaba 40 kilómetros más lejos de lo estimado, lo que puede parece poco, pero para un cuerpo de 2.3 kilómetros de diámetro es mucho. Especialmente si se tiene en mente explorarlo algún día. Hoy día, por suerte, y gracias a estas campañas de observación, las cifras están mucho más definidas.
Pero no del todo, dada las perturbaciones que sufren, tanto de Marte como del Sol y Júpiter, y por ello siguen siendo necesarias. Afortunadamente aún tenemos muchos eclipses que ver. Y quizás, algún día, podamos verlo con nuestros propios ojos y ver como sus tenues sombras nos rodean por un fugaz momento.
La sombra de Fobos cruzando por encima de Curiosity. No se aproxima a la noche que crea un eclipse de Sol total en la Tierra, pero sin lugar a dudas tiene su propia magia.
Curiosity Captured Two Solar Eclipses on Mars
Los de la Tierra son únicos, especialmente los de Sol, ya que al tener este y la Luna tamaños (aparentes) muy parecidos producen el extraordinario efecto de ver la silueta lunar rodeada de un anillo de fuego, una de las imágenes más potentes que nos puede ofrecer la naturaleza terrestre. En comparación los que producen las lunas de Marte parece poca cosa, incapaces, aunque estén tan cerca de su planeta madre, de tapar a nuestra estrella. Pero esta sensación inicial se difumina cuando, gracias a exploradores como Spirit, Opportunity y Curiosity, tenemos la ocasión de verlos, y llegar a la conclusión de que no son ni mejores ni peores que los nuestros. Son simplemente diferentes, y eso no es malo en absoluto.
Curiosity está especialmente bien equipado para este tipo de observaciones, ya que su Mastcam está equipada con los filtros necesarios para mirar directamente al Sol sin peligro. Y por ello no son pocas las ocasiones que estuvo listo para captar los eclipses generados por Fobos y Deimos, la última de las cuales ocurrieron los días 17 de Marzo (para Deimos) y el 27 del mismo mes para la luna mayor, Fobos. Ver ambos tránsitos, que permiten obserrvar con claridad sus respectivas formas recortadas contra el mismo Sol que nos ilumina, nos recuerdan hasta que punto vivimos todos bajo una misma estrella, y que aquello que en la Tierra nos parece lo más natural, es solo fruto de las circunstancias, de un momento afortunado en el tiempo.
Hay algo más que simple deseo de maravillar a los terrestres, claro está. Nada es gratuito en la exploración espacial, y estas secuencias ayudan también a entender a estas diminutas lunas, especialmente a la hora de marcar con mayor precisión sus respectivas órbitas, no tan bien conocidas como sabemos. Por ejemplo, la primera vez que se obtuvo una imagen de Deimos desde la superficie de Marte, de la mano de Spirit, se descubrió que estaba 40 kilómetros más lejos de lo estimado, lo que puede parece poco, pero para un cuerpo de 2.3 kilómetros de diámetro es mucho. Especialmente si se tiene en mente explorarlo algún día. Hoy día, por suerte, y gracias a estas campañas de observación, las cifras están mucho más definidas.
Pero no del todo, dada las perturbaciones que sufren, tanto de Marte como del Sol y Júpiter, y por ello siguen siendo necesarias. Afortunadamente aún tenemos muchos eclipses que ver. Y quizás, algún día, podamos verlo con nuestros propios ojos y ver como sus tenues sombras nos rodean por un fugaz momento.
La sombra de Fobos cruzando por encima de Curiosity. No se aproxima a la noche que crea un eclipse de Sol total en la Tierra, pero sin lugar a dudas tiene su propia magia.
Curiosity Captured Two Solar Eclipses on Mars
Etiquetes de comentaris:
Curiosity,
Los viajeros Estelares,
Marte
miércoles, abril 03, 2019
El que sueña con rojos cielos
Completadas las pruebas de vuelo del futuro helicóptero marciano.
En Febrero de 2021, si no hay retrasos ni fatídicos problemas durante la llegada, el nuevo y flamante rover de la NASA, conocido de momento como Mars 2020, aterrizará en el planeta rojo, con lo que Curiosity, ahora solo después del final de Opportunity, tendrá de nuevo compañía. Su misión es trascendental, ya que esta vez si que estamos ante un vehículo diseñado para buscar señales de vida, o más concretamente el rastro químico que esta pudo dejar en tiempos pasados. Aunque basado en el modelo del actual habitante del cráter Gale, su equipo es notablemente diferente en no pocos aspectos. Diferente porque está equipado para buscar señales biológicas, porque dispone de la capacidad de tomar muestras y dejarlas encapsuladas para su futura recuperación, y porque no estará solo en su travesía.
Y es que este es, con toda seguridad, el aspecto que más llama la atención del gran público. Nació como una idea que parecía algo loca, pero ahora es ya una realidad, construida y pasando todas las pruebas de cara a su gran viaje. Si alguna vez imaginamos un explorador volando por los cielos de Marte, no en órbita o tocando la superficie, sino volando como lo puede hacer un avión o un helicóptero en la Tierra, y nos pareció un sueño de ciencia ficción, ya puede asombrarse. En dos años, si todo va bien, sea una realidad.
Cuando hablamos de un helicóptero marciano no debemos pensar en algo equivalente a los terrestres, sino algo más parecido a lo que consideraríamos un objeto de aeromodelismo. La lógica detrás de ello es evidente: Es un extra añadido al rover, por lo que no puede ser demasiado grande, y diseñado para volar en el tenue aire de Marte, tampoco puede ser muy masivo, de lo contrario sus hélices no tendrían la fuerza para levantarlo. Es un equilibrio entre lo que queremos y lo que podemos, y el resultado de todo ello es un diminuto explorador de 1.8 kilogramos, que una vez se despliegue acompañara al rover en su avance, observando las zonas situadas por delante como apoyo para la navegación. La imagen es ciertamente fascinante, especialmente porque también podrá observar al propio rover desde todos los ángulos y distancias.
Desde principios de este año el futuro viajero estaba viviendo un adelanto de lo que le espera, probando que puede aguantar en las duras condiciones ambientes de Marte y que es capaz de volar en su tenue atmósfera. En definitiva, demostrar que las 1.500 piezas individuales de fibra de carbono, aluminio, silicio, cobre y espuma que lo componen pueden trabajar juntas como una unidad cohesiva. Y la prueba está superada. Como dijo MiMi Aung, que dirige el proyecto, una vez concluyeron las pruebas de vuelo en la cámara de vacío del JPL,"la próxima vez que volemos, lo haremos en Marte". Que así sea.
Miembros del equipo del Helicóptero marciano examinando el modelo de vuelo (que será el que viajará a Marte) dentro de la cámara de vacío del JPL.
Teddy Tzanetos, MiMi Aung (directora del proyecto) y Bob Balaram observando las pruebas a las que se estaba sometiendo al vehículo.
Bob Balaram, Teddy Tzanetos y Havard Grip discutiendo la secuencia de eventos para las pruebas de vuelo, realiza el 18 de Enero de 2019.
NASA's Mars Helicopter Completes Flight Tests
En Febrero de 2021, si no hay retrasos ni fatídicos problemas durante la llegada, el nuevo y flamante rover de la NASA, conocido de momento como Mars 2020, aterrizará en el planeta rojo, con lo que Curiosity, ahora solo después del final de Opportunity, tendrá de nuevo compañía. Su misión es trascendental, ya que esta vez si que estamos ante un vehículo diseñado para buscar señales de vida, o más concretamente el rastro químico que esta pudo dejar en tiempos pasados. Aunque basado en el modelo del actual habitante del cráter Gale, su equipo es notablemente diferente en no pocos aspectos. Diferente porque está equipado para buscar señales biológicas, porque dispone de la capacidad de tomar muestras y dejarlas encapsuladas para su futura recuperación, y porque no estará solo en su travesía.
Y es que este es, con toda seguridad, el aspecto que más llama la atención del gran público. Nació como una idea que parecía algo loca, pero ahora es ya una realidad, construida y pasando todas las pruebas de cara a su gran viaje. Si alguna vez imaginamos un explorador volando por los cielos de Marte, no en órbita o tocando la superficie, sino volando como lo puede hacer un avión o un helicóptero en la Tierra, y nos pareció un sueño de ciencia ficción, ya puede asombrarse. En dos años, si todo va bien, sea una realidad.
Cuando hablamos de un helicóptero marciano no debemos pensar en algo equivalente a los terrestres, sino algo más parecido a lo que consideraríamos un objeto de aeromodelismo. La lógica detrás de ello es evidente: Es un extra añadido al rover, por lo que no puede ser demasiado grande, y diseñado para volar en el tenue aire de Marte, tampoco puede ser muy masivo, de lo contrario sus hélices no tendrían la fuerza para levantarlo. Es un equilibrio entre lo que queremos y lo que podemos, y el resultado de todo ello es un diminuto explorador de 1.8 kilogramos, que una vez se despliegue acompañara al rover en su avance, observando las zonas situadas por delante como apoyo para la navegación. La imagen es ciertamente fascinante, especialmente porque también podrá observar al propio rover desde todos los ángulos y distancias.
Desde principios de este año el futuro viajero estaba viviendo un adelanto de lo que le espera, probando que puede aguantar en las duras condiciones ambientes de Marte y que es capaz de volar en su tenue atmósfera. En definitiva, demostrar que las 1.500 piezas individuales de fibra de carbono, aluminio, silicio, cobre y espuma que lo componen pueden trabajar juntas como una unidad cohesiva. Y la prueba está superada. Como dijo MiMi Aung, que dirige el proyecto, una vez concluyeron las pruebas de vuelo en la cámara de vacío del JPL,"la próxima vez que volemos, lo haremos en Marte". Que así sea.
Miembros del equipo del Helicóptero marciano examinando el modelo de vuelo (que será el que viajará a Marte) dentro de la cámara de vacío del JPL.
Teddy Tzanetos, MiMi Aung (directora del proyecto) y Bob Balaram observando las pruebas a las que se estaba sometiendo al vehículo.
Bob Balaram, Teddy Tzanetos y Havard Grip discutiendo la secuencia de eventos para las pruebas de vuelo, realiza el 18 de Enero de 2019.
NASA's Mars Helicopter Completes Flight Tests
martes, abril 02, 2019
Un fantasma muy real
Mars Express confirma la detección de Metano realizada por Curiosity.
Es la historia de un escurridizo elemento, que aparece y desaparece ante nuestros ojos, que en ocasiones parece clara su presencia pero que, cuando miras de nuevo, ya no está, ante la fustración de los que intentan cazarlo. Esa es, de forma muy resumida, la larga carrera por el metano marciano, siempre a punto de ser confirmado, pero siempre con esa tendencia de escaparse de entre nuestras manos a la más mínima ocasión. Es como un fantasma.
Todo empezó con la veterana Mars Express, que pareció detectar su presencia, pero con una fiabilidad tan discutible que no pocos expertos consideraron que eran un simple espejismo, fruto de unos datos llenos de lo que se conoce como "ruido". Así y todo esa posibilidad era demasiado importante para desecharla por completo, y Curiosity llegó a Marte para, entre otras cosas, confirmar o no que este elemento estaba realmente en la atmósfera del planeta. Y después de largo tiempo buscando, pareció detectar una concentración anual, que seguía los ciclos estacionales, con cifras muy pequeñas (0,7 ppb, partes por mil millones) pero aparentemente claras, incluido picos de hasta 10 veces esta cifra. La larga búsqueda parecía haber concluido. O quizás no.
La llegada de la sonda ExoMars debería haber dado un respaldo definitivo, pero nada más lejos de la realidad. A día de hoy, no ha detectado nada.¿Podría ser que al final no hubiera nada? Que las detecciones de Curiosity, a través de su instrumento SAM, fuera producto de la contaminación orgánica terrestre que se sabe sufrió durante su montaje? Que al fin y al cabo el metano marciano siguiera siendo una quimera, un fantasma que se desvanece ante nuestros ojos? Afortunamente, y en un nuevo giro del destino, aquella con la que comenzó todo parece haber dado con la respuesta definitiva.
Tendremos que retroceder hasta el 15 de junio de 2013, cuando Curiosity detectó una de sus señales de metano más intensa. Al día siguiente la Mars Express pasaría por encima de Gale y su espectrómetro Planetario Fourier (PFS) escaneó la zona. Inicialmente sin nada destacable, pero ahora un nuevo análisis de los datos tomado entre finales de 2012 y mediados de 2014 revela que el 16 de Junio de 2013, al día siguiente de que el rover captara el esquivo fantasma, el PSF también lo detectó, unas 15 ppb aproximadamente, lo que equivale, según los autores de este estudio,"a la presencia de unas 46 toneladas de metano presente en el área de 49.000 kilómetros cuadrados observada desde nuestra órbita".
Es un hallazgo capital, porque hablamos de dos exploradores, un rover y una sonda, captando el mismo evento y confirmando el segundo lo descubierto por el primero, lo que reduce al mínimo las posiblidades de que sea un falso positivo.
Y quizás tengamos un punto de origen, que se cree se situó, aunque hay un amplio margen de error, a unos 500 kilómetros el este del cráter Gale. Casualidad o no, eso nos lleva a Aeolis Mensae, una zona con numerosas fallas geológicas, lo que indicaría que estaríamos ante una filtración de metano del subsuelo, donde sabemos que existen amplias reservas de hielo de agua, y quizás "detonadas" por impactos de meteoritos o por la reactivación transitoria de la actividad geológica, lo que explicaría su intermitencia. Los datos sísmicos de la InSight debería permitirnos saber hasta que punto es esta intensa en el Marte actual.
Nada de esto identifica la fuente última, si es fruto de diversos procesos geológicos o, por el contrario, está relacionado con una actividad biológica, actual o quizás ya desaparecida, y cuyos restos, en forma de metano, permanecen atrapados en el hielo y solo se liberan en momentos puntuales. Solo queda esperar que la ExoMars afine su olfato y se añada a la caza. El fantasma es real. Llega la hora de capturarlo de forma definitiva.
Es la historia de un escurridizo elemento, que aparece y desaparece ante nuestros ojos, que en ocasiones parece clara su presencia pero que, cuando miras de nuevo, ya no está, ante la fustración de los que intentan cazarlo. Esa es, de forma muy resumida, la larga carrera por el metano marciano, siempre a punto de ser confirmado, pero siempre con esa tendencia de escaparse de entre nuestras manos a la más mínima ocasión. Es como un fantasma.
Todo empezó con la veterana Mars Express, que pareció detectar su presencia, pero con una fiabilidad tan discutible que no pocos expertos consideraron que eran un simple espejismo, fruto de unos datos llenos de lo que se conoce como "ruido". Así y todo esa posibilidad era demasiado importante para desecharla por completo, y Curiosity llegó a Marte para, entre otras cosas, confirmar o no que este elemento estaba realmente en la atmósfera del planeta. Y después de largo tiempo buscando, pareció detectar una concentración anual, que seguía los ciclos estacionales, con cifras muy pequeñas (0,7 ppb, partes por mil millones) pero aparentemente claras, incluido picos de hasta 10 veces esta cifra. La larga búsqueda parecía haber concluido. O quizás no.
La llegada de la sonda ExoMars debería haber dado un respaldo definitivo, pero nada más lejos de la realidad. A día de hoy, no ha detectado nada.¿Podría ser que al final no hubiera nada? Que las detecciones de Curiosity, a través de su instrumento SAM, fuera producto de la contaminación orgánica terrestre que se sabe sufrió durante su montaje? Que al fin y al cabo el metano marciano siguiera siendo una quimera, un fantasma que se desvanece ante nuestros ojos? Afortunamente, y en un nuevo giro del destino, aquella con la que comenzó todo parece haber dado con la respuesta definitiva.
Tendremos que retroceder hasta el 15 de junio de 2013, cuando Curiosity detectó una de sus señales de metano más intensa. Al día siguiente la Mars Express pasaría por encima de Gale y su espectrómetro Planetario Fourier (PFS) escaneó la zona. Inicialmente sin nada destacable, pero ahora un nuevo análisis de los datos tomado entre finales de 2012 y mediados de 2014 revela que el 16 de Junio de 2013, al día siguiente de que el rover captara el esquivo fantasma, el PSF también lo detectó, unas 15 ppb aproximadamente, lo que equivale, según los autores de este estudio,"a la presencia de unas 46 toneladas de metano presente en el área de 49.000 kilómetros cuadrados observada desde nuestra órbita".
Es un hallazgo capital, porque hablamos de dos exploradores, un rover y una sonda, captando el mismo evento y confirmando el segundo lo descubierto por el primero, lo que reduce al mínimo las posiblidades de que sea un falso positivo.
Y quizás tengamos un punto de origen, que se cree se situó, aunque hay un amplio margen de error, a unos 500 kilómetros el este del cráter Gale. Casualidad o no, eso nos lleva a Aeolis Mensae, una zona con numerosas fallas geológicas, lo que indicaría que estaríamos ante una filtración de metano del subsuelo, donde sabemos que existen amplias reservas de hielo de agua, y quizás "detonadas" por impactos de meteoritos o por la reactivación transitoria de la actividad geológica, lo que explicaría su intermitencia. Los datos sísmicos de la InSight debería permitirnos saber hasta que punto es esta intensa en el Marte actual.
Nada de esto identifica la fuente última, si es fruto de diversos procesos geológicos o, por el contrario, está relacionado con una actividad biológica, actual o quizás ya desaparecida, y cuyos restos, en forma de metano, permanecen atrapados en el hielo y solo se liberan en momentos puntuales. Solo queda esperar que la ExoMars afine su olfato y se añada a la caza. El fantasma es real. Llega la hora de capturarlo de forma definitiva.
La confirmación del pico de metano detectado por Curiosity a través de la Mars Express, en que se saco partido de nueva técnica de observación que permite recoger varios cientos de
mediciones en un área durante un breve lapso de tiempo, además de afinar en su análisis, permitió marcar las zonas con mayor porcentaje de posibilidades de ser el punto de origen, al este de Gale.
Posibles fuentes del metano marciano.
Etiquetes de comentaris:
Los viajeros Estelares,
Marte
domingo, marzo 31, 2019
El legado de Opportunity (6): En la isla del tesoro
Llegando a Endeavour.
El 9 de Agosto de 2011 el largo viaje a través de la llanura de Meridiani Planum llegaba a su anelado final. Atrás quedaban dos años de constante avance, aunque no carente de exploración y descubrimientos, pero que siempre tuvo en mente, cada vez de forma más clara, a medida que la distancia se reducía. Ese día el sueño se cumplió, tocando el borde del cráter Endeavour en lo que su equipo bautizó con el nombre de "Spirit Point" en homenaje a su ya desaparecido hermano gemelo, en una decisión que no pudo ser más acertada, ya que si este último realizó descubrimientos trascendentales en cuanto a la habitabilidad del antiguo Marte, con evidencias de aguas no ácidas y actividad geotermal, el lugar del "aterrizaje" de Opportunity se demostraría un auténtico cofre del tesoro.
Y es que no solo la composición de las rocas expulsadas por el impacto que formó el cráter tenían una composición diferente a cualquier cosa vista anteriormente, sino que el rover se encontró con vetas de sulfato de calcio hidratado, o como lo llamamos de forma más común, Yeso. Este mineral es abundante en la Tierra, lo que no es extraño teniendo en cuenta que la presencia de agua es casi imprescindible para su formación, y su hallazgo el premio absoluto, ya que además indicaba un ambiente poco ácido, a diferencia de lo visto anteriormente, y por tanto mucho más acogedor para la vida. Se entiende perfectamente que Steve Squyres llegase a considerar la llegada a Endeavour como una segunda llegada a Marte.
"Spirit Point" se situaba al lado de una sección aislada del borde del cráter, conocido como Cape York, que visto desde la distancia era como una isla elevándose sobre la llanura. Habría sido un buen lugar para su descanso eterno, ya que para nada habríamos querido verlo perdido en la llanura, Queríamos que cuando llegara el momento, ese fuera en un punto reconocible. No sería el caso, ya que aún seguiría en activo 6 años más, pero ciertamente era un lugar especial.
Y no sería por tiempo, ya que Opportunity permaneció un año en esa pequeña isla, entre otras cosas porque la llegada del Invierno y los bajos niveles de energía disponibles hicieron necesario detenerse y colocar al rover en una buena posición para superar esos duros meses. El lugar elegido sería llamado Greeley Haven, donde una inclinación del terreno de unos 15º permitieron orientar sus panales solares de forma más favorable. Y allí permaneció durante 130 días marcianos. Quieto pero no inactivo, ya que seguiría tomando imágenes y realizado interesantes radioexperimentos sobre la forma del planeta. Incluso participó en simulacros para preparar la llegada de Curiosity. Un trabajador incansable.
Reanudaría su marcha a mediados de 2012, completando el viaje alrededor de la "isla", con nuevos hallazgos que reforzaron la presencia de agua en el pasado. A principios de 2013 llegó el momento se saltar al agua, de abandonar su hogar durante tanto tiempo, iniciando su viaje a través de la estrecha llanura que lo separara de la siguiente sección de Endeavour, hacia un lugar conocido como Solander Point. El lugar donde descansaría para siempre se aproximaba de forma inexorable.
La larga travesía llegaba a su final, y se iniciaba una nueva etapa en la misión de Opportunity. Cape York, una isla en la llanura.
Spirit Point, el lugar elegido para alcanzar Endeavour, y llamado así en honor al rover Spirit.
Examinando la roca conocida como Tisdale 2, que formaba parte del material expulsado por el impacto, y que reveló una composición diferente a lo visto anteriormente.
"Homestake", la visualmente espectacular veta de yeso que ofreció una nueva venta al pasado de Marte, indicando el paso de agua por las grietas del terreno.
En su larga estancia en Greeley Haven tuvo tiempo de dar forma a esta espectacular panorámica de su entorno.
Las esfera de Kirkwood, de unos 3 milímetros de diámetro, y que se formaron por la hematita depositada en la zona por agua saturada de minerales.
El 9 de Agosto de 2011 el largo viaje a través de la llanura de Meridiani Planum llegaba a su anelado final. Atrás quedaban dos años de constante avance, aunque no carente de exploración y descubrimientos, pero que siempre tuvo en mente, cada vez de forma más clara, a medida que la distancia se reducía. Ese día el sueño se cumplió, tocando el borde del cráter Endeavour en lo que su equipo bautizó con el nombre de "Spirit Point" en homenaje a su ya desaparecido hermano gemelo, en una decisión que no pudo ser más acertada, ya que si este último realizó descubrimientos trascendentales en cuanto a la habitabilidad del antiguo Marte, con evidencias de aguas no ácidas y actividad geotermal, el lugar del "aterrizaje" de Opportunity se demostraría un auténtico cofre del tesoro.
Y es que no solo la composición de las rocas expulsadas por el impacto que formó el cráter tenían una composición diferente a cualquier cosa vista anteriormente, sino que el rover se encontró con vetas de sulfato de calcio hidratado, o como lo llamamos de forma más común, Yeso. Este mineral es abundante en la Tierra, lo que no es extraño teniendo en cuenta que la presencia de agua es casi imprescindible para su formación, y su hallazgo el premio absoluto, ya que además indicaba un ambiente poco ácido, a diferencia de lo visto anteriormente, y por tanto mucho más acogedor para la vida. Se entiende perfectamente que Steve Squyres llegase a considerar la llegada a Endeavour como una segunda llegada a Marte.
"Spirit Point" se situaba al lado de una sección aislada del borde del cráter, conocido como Cape York, que visto desde la distancia era como una isla elevándose sobre la llanura. Habría sido un buen lugar para su descanso eterno, ya que para nada habríamos querido verlo perdido en la llanura, Queríamos que cuando llegara el momento, ese fuera en un punto reconocible. No sería el caso, ya que aún seguiría en activo 6 años más, pero ciertamente era un lugar especial.
Y no sería por tiempo, ya que Opportunity permaneció un año en esa pequeña isla, entre otras cosas porque la llegada del Invierno y los bajos niveles de energía disponibles hicieron necesario detenerse y colocar al rover en una buena posición para superar esos duros meses. El lugar elegido sería llamado Greeley Haven, donde una inclinación del terreno de unos 15º permitieron orientar sus panales solares de forma más favorable. Y allí permaneció durante 130 días marcianos. Quieto pero no inactivo, ya que seguiría tomando imágenes y realizado interesantes radioexperimentos sobre la forma del planeta. Incluso participó en simulacros para preparar la llegada de Curiosity. Un trabajador incansable.
Reanudaría su marcha a mediados de 2012, completando el viaje alrededor de la "isla", con nuevos hallazgos que reforzaron la presencia de agua en el pasado. A principios de 2013 llegó el momento se saltar al agua, de abandonar su hogar durante tanto tiempo, iniciando su viaje a través de la estrecha llanura que lo separara de la siguiente sección de Endeavour, hacia un lugar conocido como Solander Point. El lugar donde descansaría para siempre se aproximaba de forma inexorable.
La larga travesía llegaba a su final, y se iniciaba una nueva etapa en la misión de Opportunity. Cape York, una isla en la llanura.
Spirit Point, el lugar elegido para alcanzar Endeavour, y llamado así en honor al rover Spirit.
Examinando la roca conocida como Tisdale 2, que formaba parte del material expulsado por el impacto, y que reveló una composición diferente a lo visto anteriormente.
"Homestake", la visualmente espectacular veta de yeso que ofreció una nueva venta al pasado de Marte, indicando el paso de agua por las grietas del terreno.
En su larga estancia en Greeley Haven tuvo tiempo de dar forma a esta espectacular panorámica de su entorno.
Las esfera de Kirkwood, de unos 3 milímetros de diámetro, y que se formaron por la hematita depositada en la zona por agua saturada de minerales.
Etiquetes de comentaris:
Los viajeros Estelares,
Marte
viernes, marzo 29, 2019
Nuestros ojos en el más allá
Así son los instrumentos clave en el estudio del medio interestelar.
Nacieron y fueron equipadas con el equipo necesario para el estudio de los planetas exteriores, pero a lo largo de las últimas décadas, al seguir operativas, sus objetivos fueron cambiando, primero explorando los confines de la heliosfera, y después, una vez cruzada la frontera final donde termina la influencia directa del Sol (fuerza gravitatoria a parte), el espacio interestelar, algo nunca alcanzado hasta entonces. Podemos decir que ambas Voyager están haciendo historia día a día, navegando por aguas completamente inexploradas.
Evidentemente no todos los instrumentos siguen en activo. Algunos dejaron de funcionar, cosa inevitable después de 4 décadas de viaje, y otros, como las cámaras, simplemente ya no tiene utilidad y serían un gasta de energía innecesario mantenerlos activos. El trabajo de las Voyager se realiza principalmente con tres instrumentos (dos en el caso de la Voyager 1), la combinación de cuyos datos permite a los astrónomos construir una imagen general del ambiente que rodea la sonda, además de ser precisamente los que nos avisaron de que habían cruzado al otro lado. Vamos a conocerlos.
MAG: El magnetómetro feu diseñado para investigar las magnetosferas de los planetas y sus lunas, determinando sus mecanismos y los procesos de interacciones con el viento solar. Después de completar los sobrevuelos planetarios se dedicó a medir el campo magnético de la heliosfera, observan los cambios que ocurren en el durante las diversas etapas de la actividad solar.
Eso hacía que los datos fueran muy variables, con picos y valles. Pero eso terminó en 2012, cuando MAG mostró que se había hecho el silencio. Las fluctuaciones habían desaparecido, y en su lugar se mostraba un ambiente estable, señal de que estaba más allá de la influencia del Sol y sus erupciones, y entrado en el medio interestelar. Fue la primera señal de que el cruce de la Voyager 1 se había realizado.
Un hecho curioso es la forma en la que toma los datos, que necesita de un "truco"para asegurar su credibilidad. Las Voyager giran sobre si mismas a medida que toman datos, lo que permite al equipo en tierra diferenciar el campo magnético de las propias sondas del del entorno, asegurando así su "limpieza".
CRS: El detector de rayos cósmicos, como el caso anterior, tenían una meta planetaria, analizar las partículas energéticas presentes en las magnetosferas de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, además de su distribución entre los planetas . Una vez dejados atrás, ha estado estudiando las partículas cargadas de la heliosfera y, ahora, las presentes en el medio interestelar.
El CRS mide la tasa de partículas que lo alcanzan por segundo, utilizando por ello dos sensores: El de alta energía, que mide las partículas con alta carga y llegadas del medio interestelar, y el de baja energía, que mide las partículas con carga mucho más baja, que se originan en nuestro Sol. Al moverse a velocidad muy diferentes son facilmente identificables, y midiendo las cantidades de unas y otras, se puede tener una idea del entorno espacial por el que están viajando las sondas.
Fue precisamente la repentina caída en la presencia de estas últimas y el aumento exponencial de las primeras, lo que indicó que la Voyager 1 se había entrado en el medio interestelar, mientras que en caso de la Voyager 2, fue el CRS el que, en 2018, anunció la llegada del gran momento.
PLS: El detector de plasma buscaba determinar su presencia y el de partículas ionizadas alrededor de los planetas exteriores y para medir la influencia del viento solar en ellos, pudiendo medir, gracias a sus 4 sensores conocidos como Copas de Faraday, la densidad, velocidad de movimiento y dirección.
En este caso la llegada de la Voyager 2 al medio interestelar resultó vital, ya que el PLS de la Voyager 1 quedó dañado durante su sobrevuelo de Saturno, lo que obligó a desconectarlo. Los científicos esperaban su llegada, y en 2018 se produjo el esperado acontecimiento. Se predijo que el plasma interestelar sería más alto en densidad pero más bajo en temperatura y velocidad que el medido dentro de la heliosfera. Y eso fue lo que el PSL de la Voyager 2 detectó. Esto sugiere que el plasma en esta región se está volviendo cada vez más frío y más lento, y, como los automóviles que se desaceleran en una autopista, se acumula alrededor de la heliopausa y en el medio interestelar de la vecindad.
Así son los tres magníficos, nuestros "ojos" en el más allá y gracias a los cuales estamos explorando territorio desconocidos.
Y se hizo el silencio. El campo magnético que rodeaba la sonda era caótico y cambiante dentro de la heliosfera, pero al salir de ella la inestabilidad desapareció. Habíamos llegado a las estrellas.
Comparando la presencia de partículas energéticas llegadas del exterior (arriba) y originadas del Sol (abajo), comparando los datos de la Voyager 1 (rojo) y 2 (azul). Aunque con diferencias, que revela que la heliosfera no se extiende de forma idéntica en todas direcciones, se ve claramente el paso de ambas sondas al espacio interestelar.
Los datos del detector de plasma obtenidos por la Voyager 2. No fue posible con la 1, ya que el suyo quedó fuera de servicio al sobrevolar Saturno, por lo que estos datos eran esperados con ganas por los astrónomos, que ahora tienen información nueva sobre el espacio entre las estrellas.
The Voyage to Interstellar Space
Nacieron y fueron equipadas con el equipo necesario para el estudio de los planetas exteriores, pero a lo largo de las últimas décadas, al seguir operativas, sus objetivos fueron cambiando, primero explorando los confines de la heliosfera, y después, una vez cruzada la frontera final donde termina la influencia directa del Sol (fuerza gravitatoria a parte), el espacio interestelar, algo nunca alcanzado hasta entonces. Podemos decir que ambas Voyager están haciendo historia día a día, navegando por aguas completamente inexploradas.
Evidentemente no todos los instrumentos siguen en activo. Algunos dejaron de funcionar, cosa inevitable después de 4 décadas de viaje, y otros, como las cámaras, simplemente ya no tiene utilidad y serían un gasta de energía innecesario mantenerlos activos. El trabajo de las Voyager se realiza principalmente con tres instrumentos (dos en el caso de la Voyager 1), la combinación de cuyos datos permite a los astrónomos construir una imagen general del ambiente que rodea la sonda, además de ser precisamente los que nos avisaron de que habían cruzado al otro lado. Vamos a conocerlos.
MAG: El magnetómetro feu diseñado para investigar las magnetosferas de los planetas y sus lunas, determinando sus mecanismos y los procesos de interacciones con el viento solar. Después de completar los sobrevuelos planetarios se dedicó a medir el campo magnético de la heliosfera, observan los cambios que ocurren en el durante las diversas etapas de la actividad solar.
Eso hacía que los datos fueran muy variables, con picos y valles. Pero eso terminó en 2012, cuando MAG mostró que se había hecho el silencio. Las fluctuaciones habían desaparecido, y en su lugar se mostraba un ambiente estable, señal de que estaba más allá de la influencia del Sol y sus erupciones, y entrado en el medio interestelar. Fue la primera señal de que el cruce de la Voyager 1 se había realizado.
Un hecho curioso es la forma en la que toma los datos, que necesita de un "truco"para asegurar su credibilidad. Las Voyager giran sobre si mismas a medida que toman datos, lo que permite al equipo en tierra diferenciar el campo magnético de las propias sondas del del entorno, asegurando así su "limpieza".
CRS: El detector de rayos cósmicos, como el caso anterior, tenían una meta planetaria, analizar las partículas energéticas presentes en las magnetosferas de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, además de su distribución entre los planetas . Una vez dejados atrás, ha estado estudiando las partículas cargadas de la heliosfera y, ahora, las presentes en el medio interestelar.
El CRS mide la tasa de partículas que lo alcanzan por segundo, utilizando por ello dos sensores: El de alta energía, que mide las partículas con alta carga y llegadas del medio interestelar, y el de baja energía, que mide las partículas con carga mucho más baja, que se originan en nuestro Sol. Al moverse a velocidad muy diferentes son facilmente identificables, y midiendo las cantidades de unas y otras, se puede tener una idea del entorno espacial por el que están viajando las sondas.
Fue precisamente la repentina caída en la presencia de estas últimas y el aumento exponencial de las primeras, lo que indicó que la Voyager 1 se había entrado en el medio interestelar, mientras que en caso de la Voyager 2, fue el CRS el que, en 2018, anunció la llegada del gran momento.
PLS: El detector de plasma buscaba determinar su presencia y el de partículas ionizadas alrededor de los planetas exteriores y para medir la influencia del viento solar en ellos, pudiendo medir, gracias a sus 4 sensores conocidos como Copas de Faraday, la densidad, velocidad de movimiento y dirección.
En este caso la llegada de la Voyager 2 al medio interestelar resultó vital, ya que el PLS de la Voyager 1 quedó dañado durante su sobrevuelo de Saturno, lo que obligó a desconectarlo. Los científicos esperaban su llegada, y en 2018 se produjo el esperado acontecimiento. Se predijo que el plasma interestelar sería más alto en densidad pero más bajo en temperatura y velocidad que el medido dentro de la heliosfera. Y eso fue lo que el PSL de la Voyager 2 detectó. Esto sugiere que el plasma en esta región se está volviendo cada vez más frío y más lento, y, como los automóviles que se desaceleran en una autopista, se acumula alrededor de la heliopausa y en el medio interestelar de la vecindad.
Así son los tres magníficos, nuestros "ojos" en el más allá y gracias a los cuales estamos explorando territorio desconocidos.
Y se hizo el silencio. El campo magnético que rodeaba la sonda era caótico y cambiante dentro de la heliosfera, pero al salir de ella la inestabilidad desapareció. Habíamos llegado a las estrellas.
Comparando la presencia de partículas energéticas llegadas del exterior (arriba) y originadas del Sol (abajo), comparando los datos de la Voyager 1 (rojo) y 2 (azul). Aunque con diferencias, que revela que la heliosfera no se extiende de forma idéntica en todas direcciones, se ve claramente el paso de ambas sondas al espacio interestelar.
Los datos del detector de plasma obtenidos por la Voyager 2. No fue posible con la 1, ya que el suyo quedó fuera de servicio al sobrevolar Saturno, por lo que estos datos eran esperados con ganas por los astrónomos, que ahora tienen información nueva sobre el espacio entre las estrellas.
The Voyage to Interstellar Space
Etiquetes de comentaris:
Los viajeros Estelares,
Tecnología
jueves, marzo 28, 2019
Entre el Sol y la Tierra
La pequeña sonda israelí Beresheet nos regala una hermosa vista del amanecer terrestre.
No han sido semanas sencillas para la primera misión privada a otro mundo. Un fallo en su ordenador, a finales de Febrero, hizo temer que no podría seguir adelante con sus paulatinos maniobras para elevar su órbita, que le debían llevar a ser capturada por la gravedad lunar a principios de Abril, pero los esfuerzos de su equipo en tierra logró restablecer la situación y seguir adelante, superando la primer gran obstáculo en su aventura para pisar la superficie de nuestro satélite. Y desde entonces, lentamente pero de forma impecable, la primera sonda de Israel sigue avanzando hacia su anelado objetivo.
Y para recordarnos que Beresheet sigue ahí, plenamente operativa y lista para su intento de alunizaje, SpaceIL, el organismo no gubernamental detrás de esta misión, hizo pública una espectacular secuencia de vídeo captada por su sistema óptico, y que permite ver algo que, a pesar de haberlo ya visto en no pocas ocasiones, sigue siendo igual de hermoso: El Sol emergiendo por detrás de la Tierra, creando el efecto de un amanecer. El objetivo es usar estas imágenes para terminar de calibrar sus instrumentos y cámaras, de cara a la futura llegada a La Luna, pero incluso así son hermosas, tremendamente hermosas. Como todo lo relacionado con nuestro planeta.
Si todo sigue el plan previsto, Beresheet debería ser capturada por la gravedad lunar este próximo 4 de Abril, y intentar su histórico alunizaje el día 11. Y por los mismos ojos que nos regalaron este "amanecer" espacial tendremos la posiblidad de presencia el gran momento.
El Sol emergiendo por detrás de la Tierra.
Timeline de esta histórica misión, la primera de capital privado que intentara llegar a La Luna.
SpaceIL
Israeli Moon Lander Captures Sunrise and Stretches Its Legs on Lunar Trip
No han sido semanas sencillas para la primera misión privada a otro mundo. Un fallo en su ordenador, a finales de Febrero, hizo temer que no podría seguir adelante con sus paulatinos maniobras para elevar su órbita, que le debían llevar a ser capturada por la gravedad lunar a principios de Abril, pero los esfuerzos de su equipo en tierra logró restablecer la situación y seguir adelante, superando la primer gran obstáculo en su aventura para pisar la superficie de nuestro satélite. Y desde entonces, lentamente pero de forma impecable, la primera sonda de Israel sigue avanzando hacia su anelado objetivo.
Y para recordarnos que Beresheet sigue ahí, plenamente operativa y lista para su intento de alunizaje, SpaceIL, el organismo no gubernamental detrás de esta misión, hizo pública una espectacular secuencia de vídeo captada por su sistema óptico, y que permite ver algo que, a pesar de haberlo ya visto en no pocas ocasiones, sigue siendo igual de hermoso: El Sol emergiendo por detrás de la Tierra, creando el efecto de un amanecer. El objetivo es usar estas imágenes para terminar de calibrar sus instrumentos y cámaras, de cara a la futura llegada a La Luna, pero incluso así son hermosas, tremendamente hermosas. Como todo lo relacionado con nuestro planeta.
Si todo sigue el plan previsto, Beresheet debería ser capturada por la gravedad lunar este próximo 4 de Abril, y intentar su histórico alunizaje el día 11. Y por los mismos ojos que nos regalaron este "amanecer" espacial tendremos la posiblidad de presencia el gran momento.
Timeline de esta histórica misión, la primera de capital privado que intentara llegar a La Luna.
SpaceIL
Israeli Moon Lander Captures Sunrise and Stretches Its Legs on Lunar Trip
Etiquetes de comentaris:
La Luna,
Sector Privado
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















































