sábado, marzo 16, 2019

Anillos de sabiduría

Un nuevo anillo de polvo en la órbita de Mercurio.

El Sistema Solar interior, aquel en que habitamos y donde compartimos nuestro espacio con los otros mundos terrestres (Mercurio, Venus y Marte) es la región mejor conocida por razones evidentes. Pero incluso así sigue escondiendo sorpresas, que se van manifestando a medida que nuevas campañas de observación y nuevas tecnologías se unen al esfuerzo global por conocer lo que nos rodea. Y una de ellas es los anillos de polvo dentro de los cuales La Tierra y Venus se mueven, y al que ahora se añade el inesperado descubrimiento de algo parecido en la órbita de Mercurio, un camino de polvo cósmico, de unos 14 millones de Kilómetros de anchura, tan cerca del Sol que no se creía posible. Pero ahí está.

Para tener una imagen con contexto, y aunque no seamos conscientes de ello, vivimos rodeados de partículas de polvo. La Luz Zodiacal, que vemos en el atardecer, es fruto de la luz solar reflejado por ellas. En realidad no existe zona del Sistema Solar que esté totalmente libre de su presencia, y en el Sistema Solar interior esta situación es especialmente notoria, ya que vive bajo la lluvia de partículas que van cayendo en espiral hacia el Sol. Su fuente principal, las colisiones que se producen en el Cinturón de Asteroides, aunque también deben existir de origen cometario. Y la influencia gravitatoria de los planetas influye en ellas, haciendo que nuestro planeta viva dentro de un inmenso anillo de polvo, atrapado temporalmente por el abrazo  terrestre. Lo mismo vale para Venus.

Ahora se le añade Mercurio, lo que es una  sorpresa, ya que durante décadas se creía que, a esa distancia del Sol, el polvo interplanetario debería haber sido vaporizado, generando así una región limpia. "Los científicos nunca consideraron que pudiera existir un anillo a lo largo de la órbita de Mercurio, tal vez por eso no se haya detectado hasta ahora", explica Guillermo Stenborg, del Naval Research Laboratory, uno de los responsables de este hallazgo. "La gente pensaba que, a diferencia de la Tierra o Venus, era demasiado pequeño y está demasiado cerca del Sol para capturar un anillo de polvo. Esperaban que el viento solar y las fuerzas magnéticas eliminaran cualquier exceso de polvo presente".

No es el caso, lo que puede dar nueva información sobre su composición, lo que a su puede ofrecer pistas sobre el origen. Y pueden haber más sorpresas, ya que el cinturón de Venus no termina de encajar con los modelos de formación que si lo hacen con el terrestre, lo que podría indicar un origen algo diferente, puede que la presencia de una familia de asteroides hasta ahora desconocidos que comparten órbita con nuestro vecino planetario."No todos los días se puede descubrir algo nuevo en el sistema solar interior",afirma Marc Kuchner, autor del estudio que revela esta discrepancia. Y no le falta razón. Pero así es la exploración del espacio, hay que estar listo para lo inesperado, incluso allí donde podemos pensar que está todo descubierto.

Los asteroides representan bloques de construcción de los planetas terrestres. Cuando chocan, arrojan polvo que se dispersa, ofreciendo la oportunidad de los astrónomos de estudiarlos para encontrar pistas sobre el nacimiento de la Tierra y el resto de los planetas. Que sobrevivan a la luz solar más allá de lo establecido hasta ahora ofrece una información valiosa.

Esta visualización muestra una simulación del anillo de polvo en la órbita de Venus alrededor del Sol. Los científicos plantean ahora la hipótesis de que un grupo de asteroides nunca antes detectados que orbitan alrededor del Sol con Venus y son los responsables de generar y mantener dicho anillo. 

What Scientists Found After Sifting Through Dust in the Solar System

jueves, marzo 14, 2019

Cuando una luz de apaga

Así fueron los últimos datos enviados por Opportunity.

El 10 de Junio de 2018 la Mars Reconnaissance Orbiter realizó lo que era ya una tarea rutinaria, consistente en recibir todos los datos e imágenes reunidos por el rover, y enviarlas a la Tierra, actuando así como una especie de relé de comunicaciones entre ambos. Sin embargo, con la tormenta global que azotó el planeta durante esas semanas soplando con toda su furia y la oscuridad adueñándose de la superficie marciana, esa sería la última vez. Los niveles de energía estaban cayendo en picado y era inminente que Opportunity entrara en hiberanción de un momento a otro para intentar sobrevivir. Un esfuerzo que sería en vano, como sabemos.

El azar del destino hizo que fuera durante esa comunicación final que Opportunity ya no pudiera aguantar más y se precipitara en el silencio. Y lo hizo justo cuando estaba transmitiendo su última imagen completa, tomada por la cámara Pancam izquierda y que intentaba captar al Sol. Todo inútil, ya que la tormenta de polvo que cubría todo el cielo, sumiéndolo en una oscuridad profunda, era ya tan densa que apenas podía verlo, haciendo la energía disponible cayera en picado. Tanto que, en pleno proceso de enví,o las comunicaciones se cortaron, indicación de que el rover había apagado sus sistemas y se había puesto a dormir. Un sueño a la postre definitivo. Lo negro de la imagen revela como fueron sus momentos finales.

Junto a esta imagen, incompleta, llegarían dos "miniaturas", versiones diminutas de imágenes ya tomadas, que se solían enviar antes de hacerlo con las versiones de gran tamaño. No habría esa oportunidad, y esas dos diminutas imágenes, que muestran a un Sol fantasmagorico sería todo lo que tendríamos. Sus versiones completas se quedaron para siempre almacenadas en la memoria del rover. Quizás en un futuro se puedan recuperar, como un recuerdo preservado en el tiempo. O quizás no. Soñar es una de esas cosas que no tiene límites.

Así fueron las últimas palabras de Opportunity. Apenas muestran nada, pero por eso mismo transmiten la dureza de sus últimos momentos. Para los que llegamos a quererlo como si fuera un compañero más de nuestra vida transmiten una tristeza tan profunda como la oscuridad.

Los fantasmas de imágenes que nunca llegaron. El fantasmagórico punto que vemos en el centro de ellas es el Sol, casi oculto por la tormenta. Incluso en estas condiciones casi es posible captar las terribles condiciones ambientales del momento.

Opportunity's Last Message

miércoles, marzo 13, 2019

En el atardecer del principio

InSight celebra sus 100 días marcianos con una puesta de Sol.

No es su objetivo, ya que su meta se encuentra sobretodo bajo la superficie, de donde espera extraer información vital sobre el corazón del planeta rojo. Ni tan solo cuenta con un sistema de cámaras que pueda compararse con las de Curiosity o las del ya difunto Opportunity, ya que no eran necesarias dado que hablamos de un lander, un vehículo inmóvil, que además se aterrizó en una llanura carente de elementos destacables, ya que se priorizó la seguridad y que los instrumentos pudieran trabajar sin interferencias. No está ciego, pero sus "ojos" tienen unas metas mucho más prácticas que el regalarnos hermosas panorámicas.

Este es el caso de la IDC (Instrument Deployment Camera), que como su propio nombre indica, tenía como objetivo monitorizar la operaciones de despliegue de SEIS (para captar las ondas sísmicas) y el HP3 (para medir el calor interno del planeta), cosa que hizo de forma perfecta. A ella debemos las imágenes más espectaculares de estas delicadas maniobras. En este aspecto, podemos decir que ya cumplió su cometido. Pero tener una cámara plenamente funcional en otro planeta es un privilegio, fruto de un esfuerzo colosal y una inevitable ración de buena suerte, y por ello su equipo en tierra están decididos a sacarle partido, como forma de mantener el interés del público por la sonda.

Y este pasado 10 de Marzo decidieron aprovecharlo para hacernos un hermoso regalo. Ese día InSight cumplía 100 Soles (días marcianos, 40 minutos más largos que los terrestres) de actividad, y para celebrarlo se utilizó la IDC para capturar una escena que, aunque ya vista en otras misiones, siempre resulta fascinante, por no decir maravillosa: La llegada del atardecer, con el Sol, algo más pequeño y tenue que el que nos ilumina en la Tierra, ocultándose detrás del horizonte entre la bruma y el polvo en suspensión. Una escena al mismo tiempo familiar y alienigena, esa combinación extraña que solo podemos encontrar en Marte. De esas que, por si solas, parecen justificar el esfuerzo que hacemos por alcanzar otros mundos y abrir nuestras mentes.


Los ojos de InSight tienen objetivos prácticos, pero la cámara destinada a controlar el despliegue de los instrumentos, y que está situada en el brazo robótico, nos demuestra que es capaz de mucho más. 

NASA's InSight Lander Celebrates 100 Days on Mars by Watching the Sun Set

martes, marzo 12, 2019

El legado de Opportunity (4): El precio de la soberbia

Cuando el exceso de confianza estuvo a un paso de ser fatal.

Es inevitable que ante los éxitos se convierten en rutinarios, uno gane confianza y tome riesgos que inicialmente no tenía pensado asumir, y al mismo tiempo baje inadvertidamente la guardia. Algo que, en ocasiones, está detrás de no pocos accidentes y tragedias. Nadie escapa de esta involuntaria tendencia, ni tan solo aquellos implicados en las delicadas tareas de dirigir la exploración de otro mundo por parte de una sonda o rover. Y en 2005 Opportunity era la esencia misma del triunfo y estaba rodeado de esta sensación de que nada podía detenerlo. Marte podría a muchos en su lugar.

Una vez abandonado el cráter Endurance, Opportunity comenzó su travesía hacia el lejano cráter Victoria, deteniéndose en diversos objetivos en el camino. Todo iba tan bien que el equipo en tierra, con Steve Squyres al frente, decidió acelerar el avance, considerando que la lisa llanura no ofrecía peligros dignos de mención. Fue una decisión casi fatal, ya que el 26 de Abril quedó atrapado en una duna de arena de unos 30 centímetros de altura, que el rover no detectó a tiempo, por lo que sus ruedas siguieron girando hasta quedar hundidas en ella, antes de que detectara que algo no iba bien y se detuviera.

Las imágenes eran terribles, especialmente para el equipo en tierra. Opportunity ya había afrontado problemas y obstáculos, pero nunca como consecuencia de una mala decisión humana. Fue un golpe duro, y como reconoce Squyres, las reuniones que se realizaron para buscar una salida estuvieron cargadas de tensión por ello. Era como si estuvieran pagando por su soberbia, y por ello llamaron a esa duna "purgatorio". Porque eso es lo que era para ellos, un castigo y una búsqueda de redención.

Y lo lograron. Durante semanas practicaron  simulaciones, ejecutaron maniobras, y poco a poco, aunque inicialmente a un ritmo desesperadamente lento, Opportunity fue escapando de la trampa. El de Junio finalmente sus seis ruedas se libraban del mortal abrazo de la arena marciana. La pesadilla había terminado, y las gentes de Squyres pudieron respirar aliviados. Sería una lección que jamás olvidarían, y nunca más tomarían tantos riesgos, aunque seguirían avanzando tan rápido como fuera posible. El precio de la soberbia estuvo a punto ser demasiado alto.

El fin de la pesadilla, en una imagen que permite apreciar hasta que punto había quedado hundido en la arena. Desde ese momento Opportunity iría con más cuidado.

El largo camino hasta Victoria. Podemos ver la larga pausa entre Sol 458 y Sol 481, que corresponde al momento en que Opportunity quedó atrapado.

domingo, marzo 10, 2019

Post Vintage (302): Allí donde nos lleve el viento

Visualizando el "tiempo espacial" durante en encuentro con Plutón.

Aunque el vacío del espacio es aproximadamente mil veces superior a cualquier vacío que pueda generarse en un laboratorio terrestre, dista de estarlo por completo. El Sol libera un flujo constante de partículas, el llamado viento solar, que se expande hasta más allá de la órbita de Plutón, hasta que se debilita la distancia y la consecuente dispersión lo debilita tanto que ya no puede superar la presión del medio interestelar. Es la frontera de la influencia directa de nuestra estrella, dejando de lado la gravitatorio, y la que cruzó en su momento la Voyager 1

Un vendaval constante, pero que en ocasiones se ve sacudido por oleadas de partículas conocidas como eyecciones de material coronal o CMEs, que arrastran con ellas el campo magnético solar. La densidad, velocidad, y la temperatura de estas partículas, así como la dirección y la fuerza de los campos magnéticos integrados, conforman lo que se conoce como tiempo espacial. Son las tormentas que sacuden el Sistema Solar, como las terrestres azotan nuestro mundo.

Son una pieza fundamental para comprender nuestro sistema planetario, y ser capaces de conocer como funciona, como y cuando se origina, y con ello saber predecirlo, uno de los grandes objetivos de la astronomía moderna. Un duro trabajo, en el que tantos observatorios solares se han lanzado y trabajan duramente para adentrarse en los misterios del Sol, fuente última de todo, y donde las sondas interplanetarias puede representar una ayuda extraordinaria, rompiendo las limitaciones de nuestro planeta y su órbita, ofreciendo mediciones desde puntos mucho más lejanos, pequeños puntos en la nada, pero de valor insustituible. Y en esto los astrónomos han tenido a la New Horizons a una de sus mejores aliadas.

Desde antes de su llegada se habían levantado diversas simulaciones sobre lo que la sonda podría experimentar una vez sobrevolara Plutón, y ahora se presenta la última de ellas, la más avanzada hasta le fecha: "Iniciamos la simulación en Enero de 2015, debido a que las partículas que pasaron por Plutón en Julio de 2015 tomaron unos seis meses para hacer el viaje desde el Sol", explica Dusan Odstrčil, estudioso del tiempo espacial en Goddard, que creó el modelo de Enlil. El modelo de Enlil, llamado así por el dios sumerio del viento, es uno de los modelos principales que se usan para simular el entorno espacial cercano a la Tierra y es la base para esta nueva simulación de lo que se encontró la New Horizons.

El resultado ahora presentado es la visión más completa hasta la fecha, ya que rastrea las CMEs en un periodo temporal mucho más amplio que cualquiera anteriormente. Debido a que las partículas deben viajar durante muchos meses antes de alcanzar Plutón, con el tiempo se expanden y concluyen con otras, al tener diferentes velocidades, para formar nubes más grandes de partículas y campo magnético. Estas a su vez se extienden a medida que viajan lejos del Sol, formando formas de anillos delgados en el momento en que llegan hasta este pequeño mundo, muy diferente de la típica forma de "globo" que tienen en la vecindad de nuestro planeta. Es lo más cercano a un parte meteorológico interplanetario que jamás hemos tenido.  

Por ahora. Algún día, en un futuro lejano, cuando la Humanidad se haya (esperemos) expandido por el Sistema Solar, seguramente serán tan valiosos como lo pueden ser para nosotros los predicciones del tiempo actuales.

El mapa del tiempo espacial a lo largo del Sistema Solar durante el encuentro de la New Horizons con Plutón. A causa de la rotación solar las oleadas de partículas se extienden en espiral hasta el exterior, primero más concertadas y con el tiempo dispersándose en forma de delgados anillos, confluyendo unas con otras según las distintas velocidades de cada CMEs.

Simulación anterior, que abarca hasta el momento del encuentro.

Scientists Simulate the Space Environment During NASA's New Horizons Flyby

viernes, marzo 08, 2019

Problemas en el paraíso

Rocas subsuperficiales obstaculizan el avance del sensor térmico de InSight.

Hasta ahora todo había ido extraordinariamente bien, desde el mismo aterrizaje hasta el despliegue de los instrumentos. Pero nada puede ser perfecto, aún menos cuando hay tantos factores que pueden jugar en su contra de forma imprevista. Lleva tirando monedas al aire continuamente, y hasta ahora había salido todas de cara, pero que finalmente llegó el momento de una cruz. Toda un desafío para sus ingenieros en tierra.

El problema, en esta ocasión, llega de debajo de la rojiza superficie. Desde hace días el conocido como HP3 (Heat Flow and Physical Properties Package) está perforando el terreno, martilleando una y otra vez para ir avanzando hacia las profundidades. El objetivo son los 5 metros, aunque con solo 3 sería suficiente para obtener datos válidos sobre el flujo de calor interno del planeta. Pero incluso esta cifra parece de momento lejana, ya que actualmente se encuentra parado a medio metro, y con la opciones de poder seguir adelante comprometidas. El causante, o en esta caso causantes, lo que parecen dos rocas escondida bajo la arenosa superficie.

Las operaciones comenzaron el 28 de Febrero, y durante la primera sesión de martilleo de 4 horas (tiempo máximo después del cual se detiene para disipar el calor generado por la fricción) pudo adentrarse 50 centímetros bajo tierra, pero con señales claras de que se había encontrado un obstáculo imprevisto, que le obligó a inclinarse unos 15 grados antes se poder dejarla de lado y seguir avanzando. Pero en la segunda sesión no se lograron avances significativos, lo que los encargados del instrumento interpretan como la presencia de una segunda roca que está bloqueando el avance. Finalmente, cuando el "martillo" estaba ya trabajando sobre este nuevo obstáculo para intentar superarlo, el tiempo de 4 horas se agotó, obligando a la indispensable pausa de varios días para enfriarse.

¿Podrá superar esta inesperada barrera? De momento sus actividades se han detenido durante dos semanas, en que el equipo de misión espera reunir todos los datos posibles para preparar una estrategia. Solo queda confiar en su pericia para derribar la amenaza.

InSight no es un rover. No se puede mover alrededor de la superficie marciana para seleccionar un lugar más adecuado para el HP3. De hecho se eligió su lugar de aterrizaje porque parecía estar libre de rocas en la superficie, y los planificadores de la misión esperaban que eso mismo pudiera decirse, por extensión, del subsuelo. Incluso una vez completado el aterrizaje, se dedicaron semanas en seleccionar, entre todo el terreno al alcance del brazo robótico, el que fuera más prometedor. Pero como podemos ver nunca existe una garantía absoluta cuando exploramos otros mundos. Es inevitable un cierto grado de incertidumbre, incluso en lo que parecía un hermoso paraíso.

El "martillo", capaz de abrirse paso entre obstáculos de diferentes tamaños, como pequeñas rocas. Esperemos que también sea capaz de superar este último.

Este puede adentrarse hasta 5 metros bajo tierra, medir su conductividad térmica (cosa que ya está realizando) así como el flujo de calor llegado de las profundidades del planeta, cosa para lo cual sería necesaria una profundidad mínima de 3 metros.

Conociendo un poco mejor el HP3. 

InSight’s Rock-hammer is About Half a Meter Down and has Already Run into Rocks.

jueves, marzo 07, 2019

El legado de Opportunity (3): Regalos del cielo

Visitando el escudo térmico y encontrado el primer meteorito jamas visto en Marte.

Seguimos nuestro repaso a los grandes momentos de Opportunity, que después se abandonar el cráter Endeavour, y mostrándose en plena forma, empezó el avance por Meridiani Planum hacia su siguiente meta. Y en la ruta elegida se apuntaba a uno realmente curioso y, a su manera, asombroso. No se trataba de otro cráter o de alguna formación geológica, sino un visitante de otro mundo, llegado justo al mismo momento que nuestro amigo robótico, o mejor dicho unos minutos antes. Y es que la nueva meta era nada menos que el propio escudo térmico delantero que lo protegió durante la entrada en la atmósfera, y que después de separase de el siguió su propia trayectoria, hasta impactar no muy lejos de Endurance.

No existen caprichos en la exploración planetaria, y ser capaces de aproximase y examinar el estado del escudo era una oportunidad única para los ingenieros, que podrían aprender de primera mano como se comportó en esos minutos críticos y sacar las conclusiones correspondientes. No fue posible con Spirit, ya que su escudo terminó al otro lado del cráter Bonneville, y el tiempo apremiaba para llegar a las colinas Columbia, pero con Opportunity no había ningún obstáculo. Estaba allí, en medio de la llanura, dentro de la ruta prevista y al alcance de la mano, y se aprovechó.

Pero estamos hablando de un viajero con suerte, y en esta ocasión la diosa fortuna hizo de nuevo acto de presencia. Y es que justo al lado de los restos del escudo térmico apareció una extraña roca, inicialmente llamada con el no demasiado original nombre de Heat Shield Rock, que llamó la atención inmediata del equipo de misión. No fue para menos, ya que su análisis determinó que estábamos ante un meteorito de hierro-níquel, el primer meteorito visto en otro mundo. No se llegó a perforar, ya que se consideró que tenía un riesgo demasiado elevando para la integridad del RAT, pero el resto de sus instrumentos si que lo estudiaron con detalle.

Fue un hallazgo histórico, y totalmente casual. El escudo termino, en su impacto contra la superficie, justo a su lado, como si de forma voluntaria hubiera querido poner su grano de arena en el increíble éxito de su protegido. Ciertamente fue todo un símbolo de lo que sería Opportunity durante tantos años por venir.

La zona del aterrizaje. En la parte inferior derecha se puede ver la zona donde cayó el escudo térmico delantero, que sería visitado por 335 días después de su llegada al planeta.

El escenario de una duro aterrizaje. En primer término el punto de impacto, el cual salieron despedidos sus restos.

La imagen de la fortuna. En primer término los restos del escudo, y justo por detrás se puede ver el meteorito.

Otras partes diseminadas por la llanura.

Imágenes microscópicas tomadas de los restos del escudo. Para nosotros era un conjunto de chatarra, pero para los ingenieros se trataba de un tesoro de información.

Examinando el primer meteorito jamás visto en otro planeta, un regalo inesperado para Opportunity.

miércoles, marzo 06, 2019

Tocando un asteroide a hombros de un gigante

Así fue el momento en que Hayabusa 2 alcanzó la superficie de Ryugu.

El programa espacial japonés está a la sombra del coloso norteamericano, y también del creciente y cada vez más ambicioso programa de su vecina China. Comparados con ambos, y incluso con el de Europa, es relativamente modesto, a lo que se añade que no se suele "vender" de forma tan mediática, por lo que al final puede dar la impresión de que es un participante secundario en nuestra camino hacia las estrellas. Pero en ocasiones nos sorprenden con logros maravillosos, como los de la vela espacial Ikaro o la sonda venusiana Akatsuki, recordando que ellos también cuentan. Y el 21 de Febrero lo hicieron de nuevo, ofreciendo imágenes que ya forman parte de la historia.

Ese día la Hayabusa 2, después de delicadas maniobras de aproximación, realizadas de forma autónoma, tocaba la superficie del asteroide Ryugu mediante la "manguera" de recogida de muestras, disparaba un pequeño proyectil para levantar material y facilitar su captura, y se alejaba lentamente de nuevo, hasta poner una distancia segura entre ella y su objetivo. Conocíamos que todo había ido bien, que el contacto se había realizado, el proyectil disparado y la maniobra de alejamiento seguro completada con éxito, a lo que se añadían algunas imágenes tomadas unos segundos después. Quedaba esperar la publicación de la secuencia completa, captada por laCAM-H (Small Monitor Camera) que miraba hacia "abajo", siendo testigo privilegiada de los acontecimientos. Y ahora ya lo tenemos.

Las imágenes hablan por si solas de la maravilla vivida. Podemos ver como la sonda, cuya sombra de define perfectamente, se acerca cada vez más a a Ryugu, hasta llegar al instante en que la "manguera" hace contacto con la superficie, seguida de una separación inmediata, rodeada por los escombros levantados tanto por los impulsores de la sonda como por el proyectil. La escena completa está acelerada cinco veces, ya que todo sucedió de forma mucho más lenta en el escenario de baja gravedad del asteroide, pero eso permite apreciar mejor la maniobra.

En necesario repetirlo: Estamos viendo el momento en que una sonda terrestre toca un asteroide, el momento culminante de unas maniobras de aproximación cuya complejidad y precisión (Hayabusa 2 apenas se desvió 1 metro del punto exacto marcado) no pueden sino generar asombro y maravilla. Y lo mejor y más increíble, el lanzamiento del SCI (Small Carry-on Impactor), que abrirá un nuevo cráter en Ryugu y permitirá a la sonda acceder a material situado bajo la superficie, y por ello  protegido del hostil exterior, llegará el próximo Abril.¿Es Japón una potencia espacial relativamente pequeña si la comparamos con otras? Sin duda, pero en ocasiones los más pequeños se convierten, aunque solo sea por un tiempo, en auténticos gigantes, sobre suyos hombros avanzamos hacia el futuro.

Un momento histórico en todo su esplendor.

Imagen tomada un minuto después del contacto por parte de la cámara de navegación, en que se observa una mancha en el lugar del aterrizaje, posiblemente el material levantado por los impulsores y el proyectil, y que vemos claramente en la secuencia del contacto.

 Hayabusa 2, la gran apuesta de la JAXA en el campo de la exploración de asteroides.

La complejidad de la maniobra en todo su esplendor. Por si alguine creía que era solo "bajar y subir"

Japón difunde el vídeo de su aterrizaje en el asteroide Ryugu 

Aterrizando en un asteroide: los detalles de la recogida de muestras de Hayabusa 2 

Watch Japan's Hayabusa2 Grab a Piece of an Asteroid in This Incredible Video!

martes, marzo 05, 2019

El legado de Opportunity (2): Un viaje hacia las profundidades

Cuando nuestro amigo robótico se adentró en el interior de un gran cráter.

Seguimos con la serie dedicada a los grandes momentos de Opportunity, y entre estos, como no puede ser de otra manera, no puede faltar su arriesgada aventura al interior de Endeavour. Llegó a la zona a los 84 días marcianos su llegada a Marte, y después de haber abandonado (no sin algunos problemas) el pequeño cráter Eagle, en lo que inicialmente parecía un objetivo muy lejano, y la visión desde sus bordes nos ofreció una imagen del planeta rojo inédita. Hasta ahora todas las misiones de superficie habían mostrado llanuras sin fin, pero ahora lo que teníamos ante nuestros ojos era algo completamente diferente. Marte ya no era ese lugar plano y aburrido de misiones anteriores.

¿Tenía que arriesgarse y entrar? Existía una "puerta" que invitaba a ello, pero el peligro de que se quedara atrapado en el interior de forma definitiva era una posibilidad real. Después de muchas discusiones, y pruebas en tierra para comprobar la capacidad del rover para superar las pendientes del terreno, finalmente se asumió el riesgo, y tras una primera, exitosa y fugaz entrada y salida para ponerlo a prueba (y que, por el retraso en las comunicaciones, se siguió con notable ansiedad), Opportunity se adentró en Endeavour, afrontado una aventura increíble nunca antes realizada. Ya no avanzábamos con llanuras eternas, sino por empinadas laderas. En su momento fue una experiencia increíble.

Permanecería en su interior desde el 15 de Junio al 14 de Diciembre de 2014, y en su viaje encontró nuevas evidencias de la acción del agua, especialmente en unos estratos conocidos con el nombre de "Karatepe" donde estaba registrada la compleja histórica de esa región, con señales de que esta había fluido sobre la superficie en diversas ocasiones, mostrando así que hubo etapas húmedas y otras más secas, en lugar de una única presencia. Además, durante su avance, el rover se encontró una roca, llamada "Wopmay", que confirmó que  alteró la zona antes de la formación del cráter, y que por tanto su presencia no era consecuencia de un acontecimiento temporal. Finalmente, y no menos importante, la composición química encontraba sugería una alta acidez del agua, lo que era una mala noticia para las posibilidades de vida antigua. Posteriormente se encontraría pruebas de ambientes mucho más amigables, pero eso quedaba para el futuro.

Opportunity terminaría saliendo por el mismo lugar por el que entró, literalmente sobre sus propias huellas, una vez se descartara enviarlo al fondo del cráter para que explorara el mar de dunas que lo cubría. Se habían tomado altos riesgos, pero intentar que se moviera sobre ellas ya era demasiado. Y con razón, como se demostró tiempo después, cuando se quedaría atrapado en una duna mucho más pequeña y hicieron falta semanas de esfuerzos desesperado para liberarlo. Ciertamente era una trampa demasiado evidente.

Se terminaba así su primera gran aventura, y como se convertiría en una rutina, con la sensación de que se todo terminaba ahí, la misión habría sido un completo éxito igualmente. Pero ya sabemos que no sería así. Por delante le esperaban aún muchos, muchos grandes momentos.

Endeavour en la distancia, visto desde Eagle. Un horizonte lejano en ese momento.

Una vez abandonado Eagle, Opportunity se adentró en la llanura, dirigiéndose hacia lo que parecía el objetivo definitivo de la misión.

El pequeño Fram, de unos 8 metros de diámetro, fue el primer cráter, una vez iniciado el viaje por Meridiani Planum, que exploró Opportunity.

Endeavour, con sus 130 metros de diámetro, se abría ante los ojos de Opportunity, como una inmensa cueva del tesoro. No desperdiciaría la ocasión.

Afrontado las pendientes de Burns Clif, dentro de Endeavour. No fue sencillo alcanzar esta zona y moverse con ella, y los técnicos de misión debieron afrontar un alto grado de deslizamiento. 

Las diversas capas de Karatepe, que indican diferentes etapas en el fluir del agua en la zona.

domingo, marzo 03, 2019

El amanecer de una nueva era

La futura cápsula tripulada de Space X viaja al espacia por primera vez.

Dragon 2. Es un nombre del que oiremos hablar mucho en el futuro, tomando su lugar entre las Soyuz rusas y las Shenzhou chinas dentro del, por ahora, selecto grupo de naves capaces de enviar astronautas al espacio. Y para los EEUU, que desde la retirada de los transbordadores espaciales se había quedado sin medios propios para ello, poner punto final a una travesía del desierto, la que representaba, siendo como es una superpotencia a todos los niveles, depender de terceros para enviar a los suyos a la ISS. Se buscaba con ansias recuperar esa capacidad, y es una empresa privada, aunque con notable apoyo de la administración, la que finalmente hizo realidad tan ansiado objetivo.

Esta Sabado, a las 07:49 UTC, despegaba un nuevo Falcon 9 con rumbo a la ISS. Pero en esta ocasión impulsando hacia el espacio a la primera Dragon 2, la gran apuesta de Space X en el terreno de las naves tripuladas. Como parte de es un vuelo de prueba para poner a prueba en nuevo "juguete" de la compañía de Munsk, la misión SpX DM-1(Demo Mission 1) no transportaba en su interior ningún tripulante, sino a Ripley, un maniquí cargado de sensores para monitorizar todos lo que experimentara en el despegue y cuyo nombre es, como muchos habrán pillando rápidamente, un guiño a la protagonista de la saga Alien. A su lado un pequeño peluche (visualmente más amable que el xenoformo) que sirvió para mostrar cuando se llegara a un estado de microgravedad.

La aventura no terminó ahí. Después de 18 órbitas la Dragon 2 se acopló de forma autónoma al módulo Harmony, utilizando para ello el puerto IDA (International Docking Adapters), instalada en 2016 precisamente para preparar a la ISS para los vuelos comerciales tripulados.Permanecerá ahí durante 5 días, hasta el 8 de Marzo, momento en que se iniciará la segunda parte de esta aventura, que deberá terminar con un amerizaje en el Atlántico. Su completo éxito dará luz verde a la DM-2, el primero realmente tripulado, con dos pasajeros. Cuando ya entre en servicio de forma habitual, llegará a transportar a cuatro astronautas a la ISS, aunque está preparada para llevar a 7 de ellos, aunque no será el caso de los primeros vuelos.

Space X da un nuevo salto adelante en su ambicioso proyecto espacial, convirtiéndose ahora en una pieza fundamental para la capacidad espacial de los EEUU, tan mermada desde la retirada de los transbordadores. La empresa de Musk sigue sorprendiendo, y promete seguir haciéndolo. El cielo, y nunca mejor dicho, es el límite.

La Dragon 2 en todo su esplendor. En la parte superior la parte tripulada, y en la inferior lo que se conoce como el "maletero". En este último se ven los paneles solares, además de las aletas, que sirven para dar estabilidad en caso de un vuelo abortado.

La Dragon 2 en la plataforma de lanzamiento, situada en la cima del Falcon 9

Lanzamiento!!!

La transmisión completa, incluido el aterrizaje del Falcon 9 en la plataforma Of Course I Still Love You.
La llegada de la Dragon 2 a la ISS, y la posterior entrada de los tripulantes de esta última.

Un momento para la historia.

El puerto de acoplamiento IDA, instalada en 2016 en la ISS como paso previo a los vuelos tripulados privados, tanto la Dragon 2 de Space X como a la futura Starliner de Boing.


El amanecer de una nueva era.

Primer lanzamiento de la cápsula Dragon 2 de SpaceX (DM-1) 

NASA, SpaceX Launch First Flight Test of Space System Designed for Crew 

SpaceX Launches Historic Crew Dragon Test Flight to Space Station for NASA

SpaceX lanza al espacio su nave para viajes tripulados por primera vez, un nuevo logro en la carrera espacial