domingo, julio 16, 2017

Post Vintage (237): El futuro invisible

El telescopio APEX nos ofrece nuevas y espectaculares vistas de las escondidas nubes de gas y polvo de Orión.

El Universo es como un gran libro, donde cada página representa solo una pequeña parte del total, y que solo leyendo en conjunto podemos aspirar a comprender, aunque solo sea parcialmente, la magnitud de la realidad que habitamos. Desde el Infrarrojo y el Ultravioleta hasta la llamada luz visible, pasando por los Rayos Gamma, Rayos X y las ondas de Radio, cada parte del espectro electromagnético nos enseña cosas distintas, lo que es invisible en una se hace visible en otra, y combinadas nos ofrece la forma real de aquello que observamos. De ahí la necesidad de la astronomía moderna de disponer de observatorios, tanto terrestre como en órbita, que abarquen todas las frecuencias...lejos quedan los tiempos que, con un simple telescopio óptico, creíamos tener suficiente para explorar el océano cósmico.

El telescopio APEX (Atacama Pathfinder Experiment) es uno de los más valiosos observadores de la Bóveda celeste, y desde los 5.100 metros de altura del llano de Chajnantor, ideal por lo seco y transparente del aire, estudia las profundidades estelares en longitudes de ondas submilimétricas, entre luz infrarroja y ondas de radio. Esto le permite entrar en lo que podríamos llamar el "Universo frío", ya que en estas longitudes de onda podemos desvelar las grandes nubes de gas y polvo que se encuentran en el espacio interestelar, a temperaturas sólo una pocas decenas de grados por encima del cero absoluto, el material que en un futuro podría dar a luz a nuevas generaciones estelares pero que suele ser invisible. A menos que las observemos en la frecuencia correcta.

Y una de sus últimas observaciones de APEX se dirigió hacia la nebulosa de Orión, una de las "maternidades" estelares más conocidas por cualquier aficionado a la astronomía, cientos de años-luz donde nuevas estrellas iluminan la región, en el que otras, aún en fase embrionaria, dan sus primeros pasos y en el que amplias nubes de gas y polvo frío, permanecen fuera de nuestros ojos, excepto en ondas submilimétricas. Y es precisamente esto último lo que ahora nos desvela, aunque solo sea de una zona concreta de Orión, y que vemos superpuesta sobre una imagen de la región tomada en luz visible.

La gran nube brillante de la parte superior derecha de la imagen es la conocida Nebulosa de Orión, también llamada Messier 42. Es fácilmente visible a simple vista y se identifica como una difusa estrella central en la espada de Orión. En realidad, como vemos, es solo la parte más brillante de un enorme complejo de nebulosas que representan en  lugar de formación estelar masiva más cercano a la Tierra, apenas a 1350 años-luz.

Los datos del observatorio APEX, junto con otros, como el telescopio espacial Herschel, han permitido también identificar hasta 15 objetos mucho más brillantes en longitudes de onda largas que en longitudes de onda más cortas, lo que indica que probablemente estamos ante los objetos estelares más jóvenes encontrados hasta ahora, auténticas protoestrellas, lo que nos acerca al momento en el que la estrella empieza a formarse. Como las que, quizás en un futuro muy lejano, cuando el Sol se acerque al final de su vida, nacerán de estas ahora invisibles cintas de gas y polvo..

La misma zona solo en luz visible.

Viajando desde la Tierra hasta la nublosa de Orión.

Una mirada detallada de esta región oculta detrás del brillo de la Nebulosa de Orión.

La zona explorada, en la espada del cazador.

El observatorio submilimétrico APEX, el mayor del hemisferio Sur. 

El oculto lazo de Orión  

APEX

sábado, julio 15, 2017

La diminuta viajera de la eternidad

Descubierta la estrella más pequeña conocida.

En tiempos pasados las veíamos como simples puntos luminosos, fijas en una Bóveda Celeste igualmente inamovible. Solo los avances en la astronomía y nuestra capacidad de analizar esa tenue luz, permitió desvelar que eran exactamente lo mismo que el Sol. O mejor dicho, que el Sol también era una estrella, una más en un océano estelar aparentemente inabarcable. Desde entonces no hemos dejado de aprender de ellas, desvelando que son cuerpos celestes tremendamente variados, y que existen de todo tipo y tamaño, siempre marcadas por la masa de la que disponen. Cuanto menor, más pequeñas, frías, rojizas y longevas, cuanto mayor, más grandes, calientes, azuladas y fugaces.

No es una familia homogéneamente distribuida, sino más bien como una pirámide, con unas pocas gigantes, unas cuantas más parecidas al Sol y una inmensa cantidad de las llamados enanas rojas, que se mueven al filo del abismo, rozando la frontera entre lo que es una estrella, con reacciones de fusión en su núcleo, y lo que ya no, las enanas marrones, aquellas que no alcanzaron dicho mínimo. A cada lado de esta difusa línea ambos tipos se miran cara a cara, entre lo que fue y lo que pudo ser, entre el éxito y el fracaso. Y algunas estrellas realmente parecen haberse movido en el filo.

Este es el caso de BLM J0555-57Ab, a unos 600 años luz de La Tierra, y que puede atesorar desde ahora el titulo de estrella más pequeña conocida, apenas mayor que Saturno, más masiva que este pero a duras penas suficiente para haber sido capaz de "encenderse", tal como explica el astrónomo Alexander Boetticher, de la Universidad de Cambridge: "Nuestro descubrimiento revela cómo de pequeñas pueden llegar a ser las estrellas. Si esta estrella se formara con una masa ligeramente inferior, la reacción de fusión del hidrógeno en su núcleo no podría sostenerse, y se habría transformado en una enana marrón".

El hallazgo de EBLM J0555-57Ab fue todo un ejercicio de esfuerzo y paciencia, ya que su resplandor es varias miles de veces más débil que nuestro propio Sol, y está casi oculta por el resplandor mucho mayor que la estrella con la que comparte su existencia y con la cual forma un sistema binario."Era como tratar de mirar una vela al lado de un faro", ha contado Boetticher. El análisis mostró que la estrella diminuta tiene una masa comparable a la masa estimada de TRAPPIST-1, aunque con un radio alrededor del 30% más pequeño.

Las estrellas diminutas como esta, las enanas rojas, forman la mayor parte de la población estelar de nuestra galaxia, y por ello son una pieza básica si queremos entender su pasado, presenta y futuro. Especialmente porque tienen una vida de longitud prácticamente eterna. Tanto que desde el nacimiento de nuestro Universo ninguna llegó aún al final de su vida, y en realidad se puede decir que todas ellas son aún jóvenes, incluso se hablamos de las más antiguas. Y por eso mismo seguirán aquí cuando el resto, las más brillantes, incluida el Sol, ya se hayan extinguido en su totalidad y ya no nazcan de nuevas para remplazarlas.

 Quizás, en un futuro tan lejano que es inconcebible para nuestra mente, tan limitada temporalmente, serán el último refugio para una vida que ni tan solo podemos imaginar. Incluido, quizás, alrededor de una diminuta estrella destinada a permanecer casi hasta la eternidad.

La estrella más diminuta en contexto.

Las estrellas según Diagrama de Hertzsprung-Russell. Desde las supergigantes, más azules pero de vida más corta, hasta las enanas rojas, diminutas, muy tenues y frías, pero con una existencia prácticamente ilimitada, 100.000 millones de años o incluso mas, mucho más que la edad misma del Universo. EBLM J0555-57Ab se situaría en el extremo inferior derecha.
 
Astrónomos descubren la estrella más pequeña jamás conocida: EBLM J0555-57Ab

jueves, julio 13, 2017

Gracias, Juno

Completado el sobrevuelo de la Gran Mancha Roja, que deja imágenes para la historia.

Hace más de 300 años que nos acompaña. Nadie sabe exactamente cuando tiempo lleva esta potente tormenta rojiza manteniéndose activa y sobreviviendo en el turbulento océano atmosférico joviano, pero estaba ahí la primera vez que un rudimentario telescopio la atisbó en el siglo XVII, y con fluctuaciones en su tamaño y color, sigue estado aún presente en la actualidad, hasta el punto de ser para nosotros una seña de identidad tan ligada a Júpiter como lo pueden ser los anillos para Saturno. Es el símbolo mismo de exploración espacial desde sus inicios. Teníamos que visitarla tarde o temprano. Lo hicieron las Pioneer y las Voyager, aunque siempre a una cierta distancia. Aún deberíamos esperar un poco más.

Hasta este pasado 10 de Julio, cuando llegó el momento de cumplir con esta tarea pendiente. Apenas 9.000 kilómetros separaron una de otra, la tormenta de la sonda, una distancia insignificante si se tiene en cuenta que esa primera tiene actualmente un diámetro superior al de la propia Tierra. A vivido tiempos mejores, y actualmente está en fase de encogimiento que dura ya varias décadas, quizás viviendo su fase final o puede que solo parte de un ciclo, pero sigue siendo enorme y Juno pasó muy, muy cerca. Y las imágenes demostraron que valió la pena, y que la inclusión de la JunoCam, que fue un "extra" más que una petición expresa de su equipo científico, uno de los mayores aciertos de la historia de la exploración interplanetaria.

Poco más se puede decir más que asombrarnos de lo que vemos, tanto delas imágenes tal cual las captó la sonda como del extraordinario trabajo que sobre ellas están haciendo innumerables voluntarios de todo el mundo, en sintonía con la idea de JunoCam como un instrumento destinado al gran público. Una historia de 300 años entre nosotros y esta roja tormenta de Júpiter, de una intensa relación a distancia, llega finalmente a su hermoso final."Estas imágenes tan anticipadas de la Gran Mancha Roja de Júpiter son la "tormenta perfecta" del arte y la ciencia. Con los datos de las Voyager, Galileo, New Horizons, Hubble y ahora Juno, tenemos una mejor comprensión de la composición y evolución de esta característica icónica", resumió Jim Green, director de ciencia planetaria de la NASA."Estamos encantados de poder compartir la belleza y el entusiasmo de la ciencia espacial con todo".

Solo podemos decir gracias Juno, y gracias a todos los que la hicieron posible.

El sobrevuelo de la Gran Mancha Roja tal como lo captó la JunoCam.

La Gran Mancha Roja en todo su esplendor, gracias al trabajo de los voluntarios de todo el mundo para procesar y realzar las imágenes de Juno. En el segundo caso con los colores exagerados para resaltar los detalles.

Mirando al corazón de la tormenta. Se aprecia el remolino de nubes alrededor de lo que parece el "ojo" central, así como pequeñas y blanquecinas nubes que quizás están flotando por encima de ella.
JunoCam es la máxima expresión de la ciencia puesta al servicio del gran público, para dar la oportunidad de participar en la exploración de otro mundo de forma directa, y no como simples espectadores.

Aunque actualmente su tamaño es menor que en décadas pasadas, sigue siendo una tormenta mayor que toda la Tierra.

Al encuentro de la historia. 

La NASA publica las mejores fotos que existen de la Gran Mancha Roja de Júpiter, capturadas por la sonda Juno

See Juno Probe's Amazing Up-Close Views of Jupiter's Great Red Spot (Photos)  

Juno

miércoles, julio 12, 2017

Un 9º que va y viene

Nuevo espaldarazo a la hipótesis del Planeta Nueve.

¿Existen planetas aún no descubiertos más allá de Neptuno, otra Tierra o otro gigante gaseosos sumido en la gélida oscuridad de las fronteras del Sistema Solar? El péndulo que señala hacia donde se inclinan las posibilidades no deja de moverse, primero a favor con el anuncio pruebas sobre la existencia de un gran mundo a una distancia estimada de 700 UA y 10 veces la masa de del nuestro, y recientemente en contra cuando científicos del proyecto canadiense OSSOS detectaron sesgos en sus propias observaciones de las órbitas de los TNO, que era la base en que se sostenía esta hipótesis. Básicamente, de forma involuntaria, las observaciones se centraron de forma sistemática hacia las mismas regiones del cielo, encontrando lo que se quería encontrar. No desacreditaba al 9º por completo conjunto, pero si que ponía las apuestas en contra.

Ahora, dos astrónomos de la Universidad Complutense de Madrid han empujado de nuevo al péndulo hacia el lado contrario, dando nuevas energías a la idea de otro planeta aún por descubrir y que tan tocada había quedado. En su caso se centraron en los llamados ETNO (extreme trans-Neptunian objects), miembros del Cinturón de Kuiper situados a más de 150 Unidades Astronómicas y que nunca cruzan la órbita de Neptuno, y estudiaron sus respectivos nodos, los dos puntos en que sus órbitas cruzan el plano del Sistema Solar. Y lo que hallaron nuevamente señala la presencia de algo que los afecta.

"Si no hay nada que los perturbe, los nodos de estos objetos transneptunianos deberían estar uniformemente espaciados, ya que no hay nada de lo que huir, pero si hay uno o más perturbadores se pueden producir dos situaciones", explica Carlos de la Fuente Marcos, uno de los autores."Una posibilidad es que los ETNO sean estables, y en este caso tenderán a tener sus nodos alejados de la presencia de posibles perturbadores, pero si son inestables se comportarán como lo hacen, por ejemplo, los cometas que interactúan con Júpiter: tienden a tener uno de los nodos próximo a la órbita del hipotético perturbador". Lo que han encontrado los dos astrónomos españoles es que estos se concentran en determinados rangos de distancias al Sol, y además con una correlación (cuando no debería existir ninguna) entre las posiciones de los nodos y la inclinación, uno de los parámetros que define la orientación de las órbitas de estos gélidos objetos en el espacio.

"Suponiendo que los ETNO son dinámicamente análogos a los cometas que interactúan con Júpiter, interpretamos estos resultados como indicativos de la presencia de un planeta que está interactuando activamente con ellos en un rango de distancias de entre 300 y 400 UA", destaca De la Fuente Marcos."Creemos que lo que detectamos aquí no puede atribuirse a la presencia de sesgos observacionales". La utilización de los nodos para intentar entender sus dinámicas orbitales, algo que no se había hecho hasta ahora, ofrece mediciones más sólidas y libres de posibles errores observacionales, aunque al conocerse solo 28 ETNO no permite precisar más donde podría encontrarle ese esquivo 9º. Nuevos hallazgos de este tipo de cuerpos celestes reforzarían las opciones de encontrarlo.

Nada de esto es definitivo, y el 9º seguirá apareciendo y desapareciendo, marchándose y regresando.Su larga historia, exista o no, justo acaba de comenzar.

Los "jovianos"son una familia de cometas cuyas órbitas han sido alteradas por la gravedad joviana. A causa de ello todos tiene órbitas parecidas, con su Afelio cerca de la órbita del gigante gaseoso. El nuevo estudio parece haber encontrado un comportamiento parecido en una serie de cuerpos transneptunianos.

Y el péndulo del 9º sigue moviéndose.

Nuevo espaldarazo a la hipótesis del Planeta Nueve

martes, julio 11, 2017

Pausa en el planeta rojo

Opportunity "aparcado" a la espera del fin de la conjunción solar.

Ya hablamos recientemente de como la sonda ExoMars había detenido su proceso de inserción orbital dado que se estaba aproximando un nuevo periodo donde las comunicaciones entre ella y la Tierra serían demasiado complicadas y potencialmente peligrosas como para seguir un proceso que requiere un seguimiento y contacto cada vez más constante. La causa, que Marte se encuentra ahora al otro lado del Sol con respecto a nuestro planeta, y con ello las señales de radio se ven distorsionadas. Tanto que incluso podrían generar errores si se enviaran comandos a las sondas presentes en el planeta rojo. Por ello, por precaución, toda tener paciencia.

Y si las que se encuentran en órbita toca limitar la actividad, en el caso de los situados en superficie deben detenerse y esperar. En el caso de Opportunity, que depende de la luz solar para cargar sus baterías, debe hacerlo en una posición adecuada, inclinado hacia el Sol para maximizar unas horas diurnas que van en descenso. Y eso es lo que hizo recientemente, cuando después de entrar definitivamente en Perseverance Valley y hacer las primeras campañas de estudio científico, se colocó en la que será su posición defintiva durante las próximas semanas, y esperará ahí que termine la conjunción solar.

Las últimos tiempos han sido intensas para nuestro querido explorador, concluyendo su viaje desde Marathon Valley hasta la cabecera de Perseverance Valley, realizando una completa campaña de estudio de esa zona, afrontando el fallo en la dirección de la rueda delantera izquierda, momentáneamente bloqueada, posteriormente recuperada, pero que desde entonces, por precaución, no se está utilizando, lo que hace algo más dificil que antes moverse de forma correcta, pero que pese a ello no le impidió la entrada en el propio valle. Sin lugar a duda se merece un pequeño descanso. Nos vemos dentro de unas semanas, Oppy!!!

Uno de los responsables de conducir a Opportunity (y Curiosity) anuncia en Twitter que este primero ya se encuentra aparcado de forma segura ante la llegada de la conjunción solar.

Que descanses, explorador eterno. 

Las últimas imágenes permiten saber su posición, cerca de este pequeño cráter en la parte alta de Perseverance Valley.

Conjunción solar. Con Marte al otro lado del Sol las comunicaciones se complican, incluso pudiendo generar errores críticos al enviar nuevas ordenes. Por ello se produce una pausa en las actividades. 

Here’s a good parking spot…

lunes, julio 10, 2017

En aguas tranquilas

Nuevos estudios a partir de los datos de Cassini muestran unos mares de Titán con casi ausencia de olas.

¿Veremos algún día una sonda espacial flotando sobre sus "aguas, navegando hacia las lejanas costas y explorando lo que se puede esconder en sus profundidades? Ya existen proyectos, muchas veces simples ideas que no pasan de una fase primigenia, pero que denotan que existe un claro interés, nacido en el momento mismo en que Cassini desveló su existencia. Incluso tomó forma un primer intento serio con la misión TiME (Titan Mare Explorer), que llegó muy lejos en su camino por ser seleccionada antes de que la InSight ganara su particular carrera por un lugar en el limitado presupuesto de la NASA. Pero de momento sigue siendo un sueño que quizás tarde décadas en hacerse realidad.

Solo queda ir preparando el terreno, estudiando al máximo todos los datos enviados por la Cassini en estos años para comprender lo que podría esperarles a esas futuras exploradoras que un día americen en ellos. Y una de esas cosas es que posiblemente encontrarán aguas (o hidrocarburos, para ser más exactos) tranquilas, prácticamente sin olas y liso como una balsa de aceite. Al menos así lo apunta un reciente estudio desarrollado en el Instituto de Geofísica de la Universidad de Texas (UTIG), y que presenta unos mares y lagos con olas no mayores de 1 centímetro de altura. En la práctica, para un futuro navegante, ante sus ojos se extendería una superficie casi lisa y sin apenas movimiento.

A esta conclusión se llegó aplicando una una técnica desarrollada por el líder del equipo responsable de este estudio, Cyril Grima, y que permite medir la rugosidad de la superficie en detalle minucioso a partir de datos de radar. Ya se utilizó para medir la densidad de nieve y rugosidad superficial en la Antártida y el Ártico, así como en selección del lugar de aterrizaje de InSight (curiosa ironía), y los propios investigadores del JPL dieron la idea de utilizar el mismo método para medir las olas de los mares "titánicos". Y así se hizo, centrándose en datos de radar reunidos por Cassini de 3 de ellos, Kraken Mare (el mayor, equivalente al Mar Caspio), Ligeia Mare y Punga Mare en el momento en que estaba empezando el Verano en ese hemisferio, y se creía que sería entonces cuando estas alcanzarían su máxima actividad.

Los resultados fueron claros. Calma total, con olas apenas dignas de ese nombre, algo que además pone en cuestión la idea de que el principio del Verano se ve acompañada de fuertes vientos, ya que de haberlos habrían provocado un mayor oleaje. Existen indicios del efecto de estos en no pocos lugares de Titán, pero al menos en las aguas de Kraken Mare y el resto no hay señales de su efecto. Y aunque podría haber coincidido con un momento de calma, la situación se repita en todos ellos a pesar de haber sido observado cada uno de ellos en tiempos diferentes.

Quizás esto les quiten algo de magia, ya que precisamente la presencia de olas les habría dado un aire más terrestre, pero al mismo tiempo les convierte en lugares mucho mas acogedores para hipotéticas sondas que un día puedan amerizar en ello. Seguramente tardaremos muchos años, posiblemente décadas, en ver algo así, en presenciar el primero "barco" terrestre navegando por mares de otro mundo. Pero cuando ocurra podemos estar razonablemente seguros de que aguas tranquilas estarán ahí para recibirlos.

Las zonas exploradas por el radar de Cassini y de cuyos datos surgen ahora la imagen de unos mares completamente tranquilos, casi sin olas.

TiME (Titan Mare Explorer), lo más cerca que estuvimos de enviar una sonda capaz de flotar en los mares de Titán. Al final no fue aceptada, y su lugar fue ocupado por InSight. Deberemos seguir esperando. 

Calm Lakes on Titan Could Mean Smooth Landing for Future Space Probes

domingo, julio 09, 2017

Post Vintage (236): Vagabundos


¿Que me atrae tanto del espacio, de la exploración de otros mundos? No es una pregunta que tenga una respuesta sencilla. Posiblemente muchos son los factores que terminaron por llevarme por este camino, pero uno de ellos, y en eso no hay duda posible, es el trabajo de divulgación de Carl Sagan y de su famosa serie televisiva Cosmos, que seguía con los asombrados ojos de un ñiño, mientras el maestro nos llevaba en un viaje imaginario a través del Universo, hacia mundos que solo así podíamos alcanzar. No fue la única influencia pero si claramente la que me dejó un recuerdo más profundo.

"Wanderers" (vagabundos), de , reune reflexiones del maestro Carl Sagan, frases de su libro Un punto azul pálido, imágenes logradas los últimos años por distintas sondas interplanetarias y recreaciones y animaciones extremadamente realistas, para llevarnos por un viaje en el espacio y en el tiempo, con exploradores humanos caminando sobre Marte y visitando los lugares que visitaron Spirit y Opportunity, volando sobre Júpiter, caminando por las llanuras de Europa, creando ciudades espaciales, cruzando los geísers de Encelado, observando un nuevo mundo desde las nubes de Saturno...en definitiva una visión, quizás demasiado optimista pero que nunca hemos de dejar de desear con todas nuestras fuerzas, del futuro lejano de nuestra especie. Tal como soñaba el maestro

¿Por qué me gusta tanto el espacio? Que Sagan mismo conteste en mi lugar:

Con todas sus ventajas materiales, la vida sedentaria nos ha dejado un rastro de inquietud, de insatisfacción. Incluso tras 400 generaciones en pueblos y ciudades, no hemos olvidado. El campo abierto sigue llamándonos suavemente, como una canción de infancia ya casi olvidada.

Conquistamos lugares remotos con cierto romanticismo. Esa atracción, sospecho, se ha ido desarrollando cuidadosamente, por selección natural, como un elemento esencial para nuestra supervivencia. Veranos largos, inviernos suaves, buenas cosechas, caza abundante… nada de eso es eterno.

No poseemos la facultad de predecir el futuro. Los eventos catastróficos están al acecho, nos cogen desprevenidos.
Quizá debamos nuestra propia existencia, la de nuestro grupo o incluso la de nuestra especie a unos cuantos personajes inquietos, atraídos por un ansia que apenas eran capaces de articular o comprender hacia nuevos mundos y tierras por descubrir.

Herman Melville, en Moby Dick, habla en favor de los aventureros de todas las épocas y latitudes:«Me agita una atracción permanente hacia las cosas remotas. Adoro surcar mares prohibidos…» 

Quizá todavía es pronto. Puede que no haya llegado el momento. Pero esos otros mundos, que prometen increíbles oportunidades nos hacen señas. Silenciosamente todos ellos describen órbitas alrededor del Sol. Esperándonos".

¿Por qué me gusta tanto el espacio? Realmente hace falta contestar? Somos vagabundos, seres errantes, y por ello estamos destinados a viajar sin descanso, por mucho que hoy día vivamos en la ilusión de que ya hemos llegado al final del camino. Pero en realidad este justo acaba de comenzar.

Soñando con otros mundos, con nuevos horizontes. Es lo que nos hace Humanos. 

Wanderers (Nómadas), subtitulado al castellano

viernes, julio 07, 2017

El penúltimo abrazo antes de Mercurio

BepiColombo supera su último ensayo en configuración de lanzamiento.

En Octubre de 2018 se iniciará el largo viaje de regreso a Mercurio, una compleja misión destinada a seguir el camino abierto por la ya desaparecida MESSENGER y llegar mucho más allá en nuestra compresión del planeta más cercano al Sol, el más pequeño de todos ellos pero que contiene no pocos enigmas que esperan respuesta. Será también el momento en que la ESA (Agencia Espacial Europea) afrontará por primera vez un viaje hasta las profundidades mismos del pozo gravitatorio solar, y añadirá a su hasta ahora exigua lista de mundos explorados, hasta ahora limitada a Marte y Venus, uno nuevo y para ella desconocido.

Se la conoce como BepiColombo, y aunque hablamos de ella como una sonda, en realidad se trata de dos, una europea y otra japonesa, que viajarán juntas durante los 7 años que dure el viaje, separándose poco antes de llegar a Mercurio para afrontar sus propias misiones. Ambas acopladas al conocido como Módulo de Transferencia, que será el encargado de llevarlas hasta su destino, utilizando una combinación de propulsión eléctrica y varias asistencia gravitatoria, con la Tierra, dos con Venus y 4 con el propio Mercurio Como podemos ver se trata de una misión múltiple ensambladas en una sola, y por lo tanto es clave asegurar que todas sus partes, las sondas y el módulo, encajen perfectamente, y especialmente en el caso de este último, puedan soportar todas las duras condiciones a las  que se enfrentarán, tanto en el lanzamiento como en el largo viaje posterior. Un fallo y sus dos pasajeras estarían condenadas.

Por ello, desde principios de año, la BepiColombo está siendo sometida a pruebas de resistencia de todo tipo, así como de sus respectivos componentes, como los paneles solares tanto del módulo como de la sonda europea. Y en estas últimas semanas, con la nave plenamente ensamblada en su configuración de lanzamiento (es decir, tal como estará colocada en el cohete Ariane 5), afrontó un duro viaje a la cámara acústica, cuyas paredes cuentan con potentes altavoces que reproducen el ruido del lanzamiento. Además también se simularon las intensas vibraciones que sufrían durante ese momento crítico,  en distintas frecuencias, tanto en sentido vertical como lateralmente.

La superación de esta prueba marcó un momento clave para este ambicioso proyecto, ya que es la última vez que BepiColombo afrontaba una prueba en conjunto. Cada uno de sus componentes se separarán ahora de nuevo y afrontarán sus propios desafíos, como la del vacío térmico, donde se comprobará si el módulo de transferencia resistirá las temperaturas extremas que afrontará tan cerca del Sol. La próxima vez que se encuentren ya será a principios de 2018, cuando lleguen al Puerto Espacial Europeo de Kourou, en Guayana Francesa. Solo entonces se juntarán, y esta vez de forma definitiva. Un abrazo que ya no se romperá hasta 2025, cuando llegue el momento de entrar en órbita alrededor de Mercurio.

La BepiColombo con sus tres elementos conjuntados. Desde la parte inferior, el módulo de transferencia, la sonda orbital europea y la sonda orbital japonesa.

Las pruebas de vibración de la BepiColombo.

El largo viaje hasta Mercurio. A pesar de su relativa cercanía, el tener que adentrarse en el pozo gravitatorio solar hace que no sea tan sencillo lograr una inserción orbital en Mercurio.

La sonda orbital europea, con sus 11 instrumentos.

La sonda orbital japonesa, con sus 5 instrumentos.

BepiColombo en su configuración de vuelo y sus diversos componentes.

Una vez separadas del módulo de transferencia, cada una de las sondas iniciará sus propias misiones orbitales alrededor de Mercurio.

Objetivo Mercurio finalizan los ensayos del conjunto de BepiColombo

jueves, julio 06, 2017

Pequeños enigmas más allá de Plutón

2014 MU69 ofrece las primera sorpresas.

El 1 de Enero de 2019 la New Horizons tendrá su encuentro con este cuerpo celeste, el sobrevuelo de otro mundo más lejano jamás realizado hasta la fecha, y posiblemente el último que protagonizará esta sonda antes de iniciar su viaje sin retorno hacia las estrellas. Un momento al que llegaremos en blanco, sin saber prácticamente nada sobre su naturaleza. Plutón se reveló como un mundo lleno de sorpresas, pero también conocíamos suficientes detalles sobre el, recopilados a la largo de décadas de observación terrestre, como para planificar por adelantado un encuentro plenamente efectiva. No será este el caso. El concepto de lo que es un "viaje de exploración" a su máxima potencia.

Por ello cualquier pequeño grano de información que se pueda lograr de esta pequeño mundo del Cinturón de Kuiper vale su peso en Oro. Y el 3 de Junio la mecánica celeste brindó una oportunidad magnífica, en forma de ocultación estelar. Ese día pasó por delante de una estrella concreta vista desde nuestro planeta. Un eclipse fugaz, de apenas 2 segundo de duración, pero que fue seguido por decenas de equipos de astrónomos de todo el mundo. No era para menos semejante esfuerzo, ya que registrando la fluctuación de la luz estelar se tenía una ventana hacia 2014 MU69. Y los resultados no han hecho más que ahondar en los misterios de este habitante de las profundidades.

"Los datos muestran que MU69 podría no ser tan oscuro o tan grande como algunos esperaban", dijo el líder del equipo de ocultación Marc Buie, miembro del equipo científico de la New Horizons. Las estimaciones iniciales de su diámetro, basadas principalmente en datos tomados por el Hubble desde su descubrimiento, en 2014, se movían entre los 20-25 kilómetros. La ocultación del 3 de Junio indicaría que su diámetro podría moverse por la parte baja de este espectro, y puede que incluso por debajo.

Y no se termina aquí. "Estos resultados nos están diciendo algo realmente interesante", explica el investigador principal de New Horizons, Alan Stern."El hecho de que lográramos las diversas observaciones de la ocultación desde cada lugar tal como esta planificado, pero que no detectáramos al objeto en sí mismo, significa que MU69 podría ser altamente reflexivo y más pequeño de lo esperado, o puede ser un binario o incluso un enjambre de cuerpos diminutos, restos de la época de formación del Sistema Solar". Como es habitual en ciencia, un paso adelante en el conocimiento implica que se abran puertas a nuevos enigmas. MU69 no es una excepción.

Tendremos dos nuevos oportunidades para intentar conocerlo mejor, dos nuevas ocultaciones estelares en las que se concertarán las miradas de no pocos observatorios y equipos de astrónomos, entre ellos el SOFIA (Stratospheric Observatory for Infrared Astronomy) para la que ocurrirá el 10 de Julio y el Hubble para el 17 de este mismo mes. En ambos casos con el objetivo de buscar, además de nuevos datos sobre MU69, posibles indicios de nubes o anillos de restos que pudieran ser una amenaza para la New Horizons. Veremos si nuevamente este mundo diminuto y desconocido nos sorprende. No habría mejor señal para lo que nos espera.

Aunque existen diversas ilustraciones del encuentro de la New Horizons con 2014 MU69,en realidad son puras suposiciones, porque lo que sabemos de el es poco menos que nada. La ocultación estelar del 3 de Junio incluso acrecentó el misterio que lo envuelve. Un viaje de exploración en el más puro sentido de la palabra.

2014 MU69 es la última "parada" de la New Horizons antes de adentrarse en las profundidades del Cinturón de Kuiper, que seguirá estudiando al menos hasta 2020, aunque la misión podría ser extendida, con mediados de la década de los 30 como frontera final.

Los telescopios SOFIA y Hubble serán los protagonistas de las ocultaciones estelares del 10 y el 17 de Julio. 

New Mysteries Surround New Horizons’ Next Flyby Target