lunes, noviembre 17, 2014

Un mundo bajo la tormenta

556 pequeños asteroides han impactado contra la atmósfera terrestre los últimos 20 años.

Existe la equivocada sensación entre una buena parte de la población de La Tierra que el espacio, lo que se extiende más allá de las nubes y el azulado firmamento, poco o nada tiene que ver con nosotros, como si fueramos una isla completamente aislada del resto de Universo, interesante únicamente para los astrónomos y apasionados de la exploración espacial. Solo la puntual noticia del avistamiento de un meteoro parece hacernos recordar de forma fugaz que nada está más lejos de la realidad que esta ilusión de aislamiento.

Y que mejor manera de mostrar que vivimos en un planeta que forma parte de un sistema estelar, tan sometido como el resto de sus compañeros planetarios a la en ocasiones destructiva visita de los miembros más pequeños de esta familia, inumerablemente más numerosas, en muchas ocasiones aún no conocidos, y que puede llegar por donde menos uno de lo espera, que recopilando las principales colisiones detectadas en la atmósfera terrestre en los últimos 20 años, aquellas que generaron, afortunamente a gran altura, detonaciones cuya potencia se puede medir en su equivalente a millones de toneladas de TNT, suficiente para haber generado daños considerables en caso de alcanzar zonas habitadas, como ocurrió con el que cruzó los cielos de Chelyabinsk.

Publicado por el Programa de Objetos Cercanos a La Tierra (NEO, Near Earth Object) de la NASA, esta mapa abarca los principales eventos de meteoros entre 1994 y 2013, un total de 556, tanto diurnos como nocturno, clasificándolos según la energía liberada estimada en gigajulios, equivalente a 0.24 Toneladas de TNT. Los más potentes están dentro de la categoría del millón de Gigajulios, aunque algunos, como es caso del ocurrido en esa ciudad rusa, superan de largo esas cifras. Es claramente visible una distribución uniforme, tanto en el tiempo como en el espacio, un recordatorio de que vivimos en un planeta minúsulo en comparación al espacio que recorre, y que no existe por ello un lugar más seguro que otro en su superficie.

Aunque normalmente no nos damos cuenta de ello, excepto cuando observamos una lluvia de estrellas o un meteoro aislado, La Tierra afronta la llegada de unas 100 Toneladas de material interplanetario cada día, ecos lejanos de su época de formación, la mayoría como minúsculas partículas las cuales desaparecen en las capas altas de la atmósfera sin que tengamos ni tan solo constancia de su existencia, aunque muchas terminan en nustro entorno como motas de polvo. Algunas, pero, son de mayor tamaño, y en ocasiones, como ocurrió en Chelyabinsk, con el tamaño y velocidad suficientes para generar detonaciones superiores a las armas nucleares de Hiroshima y Nagasaki.

Si alguien aún cree que el espacio es algo lejano y que poco o nada tiene que ver con el que mire de nuevo este mapa. Explorar nuestro entorno, monitorizar cualquier objeto cuya órbita lo lleve cerca de La Tierra, y en un futuro desarrollar tecnologías capaces de actuar sobre ellos son una prioridad, no un capricho de los astrónomos. A no ser que, como temían los galos de Asterix, un día se nos caiga el cielo sobre la cabeza.

La Tierra recibe una constente lluvia de material interplanetario, normalmente motas de polvo que se mezclan con la atmósfera superior sin ejar señal alguna. En ocasiones son de mayor tamaño y velocidad, generando brillantes meteoros, y en ocasiones aisladas, pero más habituales de lo que nos imaginamos, detonaciones de gran potencia, alcanzando parte de ellos la superficie.

Chelyabinsk fue el más potente de todos los que lleva registrado el Programa de Objetos Cercanos a La Tierra de la NASA, y el mayor del siglo. Daño edificios y gente herida, aunque por fortuna detonó a gran altura, evitando lo peor. El más claro aviso recibido los últimos años.

Las señales de cosas mucho peores que Chelyabinsk existen en todo el planeta. Y algún día volvera a pasar.  

New Map Shows Frequency of Small Asteroid Impacts, Provides Clues on Larger Asteroid Population

domingo, noviembre 16, 2014

Post Vintage (116): La ISS en números

La mayor estructura orbital jamás construida cumple 15 años.

El 20 de noviembre de 1998 un cohete ruso Protón colocaba en órbita el módulo Zaryá, construido por Rusia aunque financiado completamente por los EEUU, y que representaba la pieza angular de lo que estaba por venir. Diseñado para dotar a la estación espacial de la energía y propulsión iniciales, meses más tarde recibiría al nodo Unity, puesto en órbita mediante el transborador Endeavour. Eran las 2 primeras piezas de lo que sería la Estación Espacial Internacional, la ISS, que a lo largo de los años, superando problemas de todo tipo y mediante el esfuerzo inagotable de sus diversas tripulacionesy la colaboración entre naciones, fue creciendo hasta convertirse en lo que es hoy día, el mayor ingenio humano jamás puesto en órbita y, de momento, lo más cercano a una auténtica colonia espacial que dispone la Humanidad.

Hablar de la historia de la ISS y de todos los elementos implicados en ella, desde personas y operaciones realizadas, hasta datos técnicos y actividades científicas, sería algo tan extenso que la mejor manera de afrontar semejante reto es reduciéndolo a cífras, que permiten tener una idea algo superficial pero bastante completa de lo que es, lo que representa y el papel que juega en la actualidad.

100.000 millones: El costo total estimado de la estación en Dolares.

2001: El año en que Dennis Tito, un multimillonario estadounidense, se convirtió en el primer turista espacial en visitar la ISS, pagando de su bolsillo los $20 Millones de Dólares necesarios para ello.

+1500: Los estudios científicos realizados a bordo de la estación.

+1000: El número de horas acumuladas por todas las caminatas espaciales.

837: Los metros cúbicos de espacio presurizado disponible.

450: Las toneladas de masa aproximada de la estación.

415: La altura media de su órbita.

+200: Las personas que han visitado la estación.

+115: Los vuelos de vuelos espaciales que han visitado la ISS. El "tráfico" de naves es continuo, por lo que esta cifra no deja de aumentar.

109: Los Metros que mide la ISS de un extremo a otro.

92: Los minutos que tarda la ISS en completar una órbita. Visible a simple vista desde la superficie, numerosos programas y servicios online, como eSpot The Station, permiten saber cuando es posible localizarla desde cada posición geográfica.

88: Metros que pierde cada día debido a la fricción atmosférica y que obliga a periódicas operaciones para elevarla de nuevo. 

41: Número expediciones que han sido lanzadas a la estación hasta día de hoy. El astronauta Koichi Wakata de la JAXA. Los cosmonautas rusos Mijaíl Tyurin, Oleg Kotov y Sergey Ryazanskiy; y los astronautas de la NASA Rick Mastracchio y Mike Hopkins se encuentran actualmente en ella como miembros de la Expedición 38.

16: Los grandes paneles solares que se encargan de generar la energía suficiente a la estación, agrupados en 8 grupos de 2.

15: Los países de procedencia de las diversas tripulaciones.

8: Su velocidad orbital en Kilómetros/Segundos.

7: Los diversos tipos de vehículo que han visitado la ISS. Soyuz, Progress, Transbordador espacial, ATV, HTV (Japón), Dragón y Cygnus.

7: Las toneladas de provisiones de todo tipo que son necesarias para sostener una tripulación de 3 miembros durante 6 meses.

6: Los meses que permanece un tripulante en la ISS de promedio. En 2015 un astronauta estadounidense y un cosmonauta ruso intentarán romper este límite y, por primera vez, permanecer un año a bordo.

7: Las Agencias espaciales implicadas en la construcción y mantenimiento de la ISS. NASA, Roscosmos, JAXA, la Agencia Espacial Canadiense, la Agencia Espacial Europea, la Agencia espacial Italiana (que además de su partipación común en la ESA desarrolló actividad propia en forma de 3 módulos logísticos polivalentes ) y la Agencia espacial Brasileña.

3: Los astronautas que formaron la primera tripulación de la ISS, en el año 2000. 

3: El número máximo de astronautas que pueden ser transportados por la Soyuz, actualmente la única nave tripulada disponible para asegurar el relevo de las tripulaciones
  
2: Número de veces que una antorcha olímpica ha estado a bordo de la estación espacial.

2: Las compañías privadas que realizan misiones de reabastecimiento a la estación espacial. SpaceX ha realizado hasta ahora 2 misiones oficiales usando el cohete Falcon 9 y la cápsula Dragón, mientras que Orbital Sciences Corp. ha realizado 1 misión utilizando su nave Cygnus y el cohete Antares. Ambas tiene firmados contratos con la NASA para realizar una serie de vuelos a la ISS.

1: Las veces que una antorcha olímpica ha estado en una caminata espacial fuera de la estación espacial. Esto ocurrió el 9 de Noviembre de 2013, cuando los cosmonautas Oleg Kotov y Sergey Ryazanskiy transportaron consigo la antorcha de los Juegos Olímpicos de Invierno 2014 (Sochi, Rusia).

No dejan de ser fríos números, que en ningún caso pueden transmitir totalmente el colosal esfuerzo que representó por parte de tanta y tanta gente convertir en realidad a la ISS, pero que nos dan una visión básica de su ya dilatada historia, que se extenderá hasta 2020 o quizás incluso más allá.

15 años de historia.

Una visita virtual al interior y exterior de la ISS.

15 años de la Estación Espacial Internacional en números

15 Years in Orbit: The International Space Station By the Numbers

sábado, noviembre 15, 2014

Al final de un sueño

Philae entra en hibernación al no disponer de suficiente luz solar para recargar sus baterías.

Y este viaje llegó al fin de su breve pero emocionante camino. O quizás no y en unos meses, a medida que el cometa se vaya aproximando al Sol y la intensidad de la luz disponible aumente, despierte de su profundo sueño ahora aprentemente eterno. Pero por ahora una de las mayores aventuras de la historia de la carrera espacial, en que por primera vez logramos aterrizamos suavemente en un cometa llega a una prematuro pero, viendo las circuntancias, inevitable final.

Es un acontecimiento triste, ciertamente decepcionante al haber esperado que seguiría con nosotros unos meses, pero no fracasada, ya que trabajando sin descanso y desplegando con éxito todos sus intrumentos, en una frenética campaña "express" para aprovechar hasta el último minuto de energía disponible de su bateria primaria no recargable (precisamente diseñada para afrontar situaciones como esta y dar un margen para cumplir unos objetivos mínimos) Philae logró enviar un gran caudal de datos científicos, incluido del penetrómetro MUPUS, y lo que es más importante, siendo capaz de perforar con el taladro SD2 hasta 25 centímetros de profundidad a pesar de su inestable situación y entregar muestras al instrumento COSAC (COmetary SAmpling and Composition), un espectrómetro y cromatógrafo, para un rápido análisis del materiar. También se pudo activar a Ptolemy, un espectrómetro de masas capaz de medir la composición isotópica de los materiales de la superficie, y que representan las "joyas de la corona" de esta misión.

Realizó un trabajo tan excelente, incluso en condiciones tan adversas y corriendo contra el tiempo y la energía menguante, que resulta aún más duro pensar en todo lo que se podría haber logrado si los sistemas de aterrizaje encargados de fijarla en el primer punto de contacto (arpones y propulsores) no hubieran fallado, evitando así que saliera despedida y terminara en una zona tan inclinada y oculta en las sombras, quizás un cráter, un pequeño valle o una fractura del terreno. Pero también es cierto es que esta zona, viendo las imágenes, parece mucho más compleja y extraña que la suave llanura donde debería haber terminado. Veremos si el profundo análisis de los datos recibidos por parte de todos los instrumentos acaban revelando algo más interesante de lo que podríamos esperar, y la desgracia adquiere, sin salir de ella, ligeros tonos de fortuna.

Aunque algunos clasificarán injustamente la misión de fracaso, lo cierto es que desde el principio era un intento con una alta posibilidad de error fatal, un salto al vacío propio de algo que se intentaba por primera vez, y que lo lograra, incluso con tantos condicionantes en contra, no solo los fallos técnicos sino también la inesperada forma del cometa, que pilló a todos por sorpresa, siendo capaz de hacer ciencia desde la superficie durante varios días terrestres, es un éxito del que hay que estar orgulloso. Podría haber sido mucho más, pero eso no debe quitar mérito a lo conseguido.

Philae se encuentra ya profundamente dormida, ahorrando la poca energía diponible en tal oscuro lugar para mantenerse viva y esperar tiempos mejores. Quizás algún día la escucharemos de nuevo, despertando de su largo sueño, pero incluso si eso no ocurre y queda como un eterno y mudo testimonio de que un día la Humanidad fue capaz de aterrizar en uno de estos cuerpos primigenios del Sistema Solar, solo podemos estar agradecidos a todos aquellos que lo hicieron posible. 

Ojalá un día regreses a nosotros desde el silencio de tu nuevo hogar celeste, pero aunque eso no sea así y realmente nos hayas dejado para siempre, solo podemos darte las gracias por todo.Hasta siempre, pequeña Philae.

El final. Los niveles de energía en las baterias de Philae se desplomaron con rápidez, tal como era inevitable viendo la luz solar disponible, mucho menos de la necesaria para manterlo activo.

El primer punto de impacto de Philae visto por Rosetta, y donde debería haber terminado de no fallar los arpones. De ahí inició un nuevo salto de casi 2 horas de duración, un viaje que la llevó al peor lugar imaginable para un vehículo que depende de la luz solar.

Panorámica creada a partir de imágenes tomadas por las cámaras CIVA, con Philae incluida en ella para terner un contexto de su situación, en lo que parece un valle, una fractura del terreno o un cráter, oculto en las sombras.

Imagen realzada de la cámara CIVA 1, y que correspondería en la panorámica a la de la parte superior izquierda. La idea de que Philae acabó en una sima, grieta o fractura del terreno se hace aquí más aptente. De fondo el iluminado cometa, una luz tan cercana y al mismo tiempo tan fuera del alcance.  

Rosetta Blog

viernes, noviembre 14, 2014

China: Objetivo Marte

La potencia asiática presenta su futuro rover marciano.

La fallida misión de la sonda rusa Fobos-Grunt, que no llegría ni tan solo a salir de la órbita terrestre, fue un tremendo golpe para los intentos de Rusia de tomar parte nuevamente y de forma activa en la exploración interplanetaria, recuperando así un poco del esplendor que en ese terreno tuvo la carrera espacial soviética. Pero no fue la única víctima, ya que junto a ella viajaba otra sonda, la pequeña Yinghuo-1, el primer intento chino de llegar a Marte. Nunca sabremos como habría funcionado en el planeta rojo, ya que nunca tuvo la oportunidad para ello. Para China representó una notable decepción, y con ello la nueva determinación de intentarlo nuevamente, y está vez con sus medios.

Impulsado por el reciente éxito de la Chang´e 3 y especialmente del rover Yutu, que a pesar del fallo de su sistema de desplazamiento lleva sobreviviendo ya diversas noches marcianas y enviado datos científicos del terreno circundante, y quizás "espoleada" por el reciente éxito de la Mangalyaan india, China está mostrando ya detalles de sus planes marcianos, que incluye de momento al menos una sonda órbital (quizás para dar cobertura en las comunicaciones de superficie, como hacen las de la NASA y la ESA) y un rover de superficie.

Y es precisamente un modelo de este último el que fue presentado en la Aerospace Science and Technology Corporation (CASC), mostrando ya detalles significativos: El diseño del rover es, si partimos del tamaño de lo que parece la antena de alta ganacia, significativamente mayor que Yutu, lo que se puede atribuir a los desafíos que representa desplazar un vehículo desde tan largas distancias y bajo fuerzas gravitatorias más intensas (la gravedad en Marte es de 37% de la terrestre, 2,25 veces la que existe en la superficie de la Luna), y con unos paneles solares mayores, al recibir menos luz del Sol (entre el 35% al 50% que La Tierra) y tener mayores necesidades energéticas. Sus objetivos serían la búsqueda tanta de agua como de señales de vida.

Según estas informaciones sería durante la ventana de lanzamiento de 2020 cuando China enviaría su rover marciano, lo que le haría coincidir con el nuevo gran rover de la NASA y quizás de la europea ExoMars, que podría retrasarse desde su fecha inicial de 2018, lo que implicaría que asistiríamos a la llegada de 3 vehículos a la superficie de Marte. Sumado a un Curiosity que debería estar aún activo, implicaría 4 de ellos recorriendo sus rojizos paisajes al mismo tiempo, algo impensable hace solo unos años. Al menos en lo que respecta a Marte, vivimos realmente tiempos increibles.

La presentación en sociedad del futuro rover marciano, presentado aquí por la reportera de China View Lai Yuchen.

La Yinghuo-1 fue el primer intento de alcanzar Marte, y que el fracaso de la Fobos-Grunt llevó a su destrucción sin tan solo poder demostrar su valía. Una espina clavada para China que quiere quitarse a lo grande.

El éxito de Yutu, pese a sus problemas en el sistema de desplazamiento (del que seguro tomarán buena nota para el futuro) impulsa ahora el programa de exploración marciana, con un rover cuyos parecidos, al menos con el modelo presentado, son evidentes.

La familia de rover de la NASA. La futura misión china posiblemente tendrá un tamaño parecido al de Opportunity.

China Reveals Designs for Mars Rover Mission

jueves, noviembre 13, 2014

El día después

Philae envía las primeras imágenes desde la superficie.

Han pasado ya 24 horas desde que, por primera vez en la historia, asistiéramos al primer aterrizaje suave de una sonda robótica en un cometa. Fueron horas de sentimientos contradictorios, con iniciales momentos de euforia, seguidos por otros de tensión ante los problemas surgidos por los arpones que debían haberla fijado en la superficie, y finalmente con una resolución a medio camino entre ambos extremos: Había aterrizado, pero por el fallo de estos últimos, no tan estable y fija como era deseable, y más sorprendente aún, después del primer contacto había salido despedida hacia el espacio casi 1 Kilómetro, tardando casi 2 horas en regresar bajo el efecto de la minúscula gravedad. Quizás lo más sorprendente es que al final lo lograra, a pesar de todo.

Con la recuperación de la señal de Philae, cuyos instrumentos están trabajando con toda normalidad, por parte de Rosetta, y el envío de datos a La Tierra, se dispone ya de las primeras imágenes jamás tomada desde la superficie de un cometa, y con ello una panorámica que, además de su valor para la historia de la carrera espacial, nos muestra en que situación se encuentra, en lo que parece una pendiente, parcialmente en sombra permanente, lo que podría dar problemas de cara a asegurar la completa carga de las baterias, para lo cual necesita entre 6 y 7 horas diarias de luz solar, pero ahora solo recibe aproximadamente 1.5 horas por cada rotación del cometa. De momento aún tiene suficiente autonomía para 24-30 horas más gracias a sus baterías primarias, después de lo cual, cuando cambie a las principales, si estas no se cargan suficiente Philae podría entrar en hibernación hasta disponer de la energía necesaria.

Su equipo ha decidido activar el instrumento MUPUS, lo que podría mover ligeramente a Philae en una dirección que podría mejorar la cantidad de luz solar que cae sobre la sonda. Un cambio en el ángulo de sólo unos pocos grados podría ayudar. Una nueva imagen panorámica se tomará después de la operación para ver los resultados.

Lo que se parece descartarse, al menos por ahora, es la perforación y extracción de muestras, ya que sin los arpones para fijarla en la superficie, incluso la leve fuerza aplicada en la operación podría hacerla "despegar" de nuevo, y está vez quizás sin la suerte de caer de nuevo sobre sus patas. Los instrumentos Ptolemy, Cosac y Civa, pueden igualmente tomar datos de la composición del terreno circundante (cosa que ya están haciendo) de forma indirecta, incluida posibles moléculas orgánicas, pero sin duda eso implica resultados más limitados.

Los próximos días veremos el desenlace definitivo de esta pequeña pero transcendental sonda, si supera estos obstáculos inesperados o finalmente es derrotada por ellos. Pase lo que pase, solo estas imágenes, más los datos científicos que sigue enviando continuamente, ya convierten en lo que era una misión con un alto riesgo dado que era un salto a lo desconocido, en un éxito histórico. Esperemos que las sombras que la rodean le permitan extenderlo tanto como sea posible.

Una de las primeras imágenes desde la superficie, con una de las patas de Philae sobre un terreno claramente complicado, con aspecto rocoso, aunque no sea esa su naturaleza.

Una panorámica más amplia, realizara por diferentes tomas de las cámaras de CIVA, permite apreciar mejor su situación, inclinada, como muestra que una de ellas muestre el oscuro firmamento del cometa. Las limitadas horas de luz en esta posición podrían representar un serio problema. Igualmente parece que solo 2 de la 3 patas están en contancto con la superficie, lo que limita aún más su capacidad de mantenerse estable.

El lugar de aterrizaje incial de Philae. La sonda salió despedida de nuevo hacia el espacio, cayendo después lentamente mientras el cometa seguía rotando debajo de ella. Por ello el lugar definitivo sigue siendo desconocido.

Así fue, según los datos más recientes, el accidentado aterrizaje.

Durante la rueda de prensa de hoy se han conocido más detalles. En rojo el punto de aterrizaje, mientras que la zona azul indica el lugar donde finalmente terminó la sonda después de rebotar de este primero. Algunos medios ya apuntan a un posible lugar.

Los instrumentos, en su mayor activos y inviado datos. 

Brief Philae "Morning After" update: First ÇIVA panorama from the surface

¡Philae ha aterrizado! (Bitácora de Rosetta 8)

miércoles, noviembre 12, 2014

Philae: El día que tocamos nuestros orígenes

La pequeña sonda europea hace historia al aterrizar en la superficie del cometa Churyumov-Gerasimenko.

Se les considera como los fósiles del Sistema Solar, los restos de su turbulenta formación que aún conservan en buena parte, especialmente para los recién llegados desde las profundidades de la Nube de Oort, su estado original, tal como eran cuando el Sol empezó a brillar y los planetas se estaban formando al "devorar" el material del disco protoplanetario. Por ello podemos decir que hoy, 12 de Noviembre de 2014, a las 17:03:30 UTC, hemos tocado en cierta forma el material que un día, en un pasado extremadamente lejano, permitió nuestra existencia. Hoy es el día en que la Humanidad aterrizó en un cometa.

Tal y como estaba previsto la pequeña sonda Philae se separó de Rosetta, con la que viajó más de una década, e inció su largo descenso hacia Churyumov-Gerasimenko, sin impulsor alguno y confiando en que la trayectoria prevista la llevara hacia la zona escogida para ese gran momento. Unas 7 horas más tarde se posaba sobre lo que parece una zona relativamente blanda, no sin problemas: Los arpones, que debían fijarla definitivamente sobre ella e impedir que rebotara de nuevo hacia el espacio (ya que la gravedad es extremadamente baja) no funcionaron, por lo que su destino final quedó en manos de los tornillos situados en sus patas, que afortunadamente si cumplieron su cometido. 

Después de unos tensos minutos de espera, en que la irregular señal de Philae indicaba movimiento, y como mínimo un rebote en la superficie antes de aterrizar de forma definitiva, parece que se encuentra ya fija y tomando datos e imágenes. Las próximas horas y días serán testigos de una frenética actividad, tanto por parte de los ingenieros, intentando saber lo ocurrido con los arpones y activarlos si se considera necesario, como por parte de los científicos, ante un río de información que ya está empezando a llegar a pesar de todo.

Más allá de estos problemas, el simple hecho de aterrizar suavemente en un cometa representa un logro impresionante, digno de estar marcado para siempre en letras de Oro en los libros de historia. Y seguramente son solo las primeras páginas de lo que está por venir, con Rosetta estudiando su actividad creciente, y Philae, esperamos, haciendo lo mismo desde la superficie. Hoy hemos tocado un pasado remoto, casi primigenio, y con ello también nuestro propio pasado. Hoy es realmente un gran día.

Philae alejándose de Rosetta, fotografiada por esta última.

Rosetta fotografiada por Philae. Más de 10 años de vida en común terminó con ambas observándose una a la otra en la distancia.

La superfice del cometa vista por Philae, en ese momento a 3 kilómetros de altura.

Fotografía segundos antes del aterrizaje, con un terreno que parece bastante suave y polvoriento, cosa que se confirmó poco después.

A la espera de una confirmación, la que podría ser la primera imagen ya en la superficie.

Las imágenes del descendo permiten marcar el lugar exacto del aterrizaje.

Los fallidos arpones de Philae, quizás victimas de tantos años en el espacio.

En un lugar del firmamento Philae y Rosetta están haciendo historia.

ESA

martes, noviembre 11, 2014

Hablando con el cielo marciano

MAVEN realiza su primera operación como enlace de comunicaciones entre Curiosity y La Tierra.

Todos los vehículos enviados a la superficie de Marte, con la excepción del pequeño rover Soujurne, que dependía para ello del módulo de aterrizaje Pathfinder, tiene la capacidad de transmitir datos directamente hacia nuestro planeta si es necesario, pero resulta un sistema limitado en su capacidad, más un recurso de emergencia que una actividad habitual. Normalmente es a través de las diversas sondas en órbita, que actuan como relés de comunicaciones, como Curiosity y Opportunity, como antes los ya desaparecidos Spirit y Phoenix, nos envían toda la información que han reunido en sus actividades diarias, así como reciben nuevos comandos y actualizaciones de su software. Es un sistema de apoyo mutuo solo posible en el planeta rojo gracias a la conjunción de tantas sondas al mismo tiempo.

Una apuesta que sigue dando grandes resultados gracias a que todas ellas, incluida la europea Mars Express, así como la futura ExoMars, llevan incorporado el sistema de radio Electra UHF, que permite que cualquiera de ellas se comunique con los rovers de superficie y se conviertan en el puente entre estos y La Tierra. La recién llegada MAVEN no es una excepción y el pasado 6 de Noviembre afrontó su primer intento de enlace, en este caso con Curiosity, que finalizó con un completo éxito: 550 megabits de información llegados del rover fueron transmitidos a MAVEN, que a su vez los envió hacia nuestro planeta, siendo captada por la Red de Espacio Profundo de la NASA.

La órbita de Maven es más alargada que las de sus compañeras. Durante la sesión de prueba de este pasado 6 de Noviembre, la distancia a MAVEN con Curiosity varió desde los 1.110 a los 3.700 Kilómetros más lejos de lo que es típico en las sesiones de comunicación, pero su Electra presenta varias mejoras, incluida la capacidad la cambiar de forma automática la velocidad de transmisión según los cambios en la intensidad de la señal y la distancia entre ambos vehiculos.

Mars Odyssey y Mars Reconnaissance Orbiter (y en ocasiones también Mars Express) actuan como relés de comunicaciones, pero siendo ya sondas bastante veteranas, especialmente la primera, la llegada de MAVEN, con la capacidad de ofrecer también este servicio y con una esperanza de vida de al menos 10 años, representa un notable alivio para las misiones en superficie, tanto actuales como las que llegarán en un futuro a corto y medio plazo, que ven así que seguirán disponiendo de este notable apoyo a la hora de ponerse en contacto con La Tierra. En los cielos marcianos seguirá habiendo alguien con quién hablar.

Entre los datos transmitidos por MAVEN durante su primera sesión de comunicaciones con Curiosity encontramos esta imágen, tomada el 23 de Octubre por su cámara de navegación.

La gran flota actualmente en órbita marciana permite ofrecer un servicio de cobertura impensable en ningún otro lugar excepto la propia Tierra. La sonda europea ExoMars (también con un Electra) debería unirse a ellas en 2016, así como una más que probable sonda china.

Newest NASA Mars Orbiter Demonstrates Relay Prowess

lunes, noviembre 10, 2014

Perdidas en las tinieblas

La mitad de las estrellas del Universo podrían estar vagando en los abismos intergalácticos.

Podemos considerar a las galaxias como islas de luz en un océano de la más profunda oscuridad, hasta el punto que en ocasiones se las llama "Universos Islas", lo que reflejaba esa idea no del todo correcta de que son sistemas cerrados, aislados del exterior. Existen agrupaciones de estrellas más allá de sus límites, pero son igualmente parte de ellas, a las cuales están ligadas gravitatoriamente, formando a su alrededor lo que se conoce como halos galácticos. Y más allá la nada. O casi.

Las estrellas fugitivas son un caso aparte, astros que por diferentes circunstancias (encuentros demasiado cercanos con otra mayor, explosión en supernova de una antigua compañera, colisión entre galaxias) se muevan demasiados rápidas para que el campo gravitatorio galáctico pueda retenerla, y por ello están condenadas a perderse en los abismos.¿Pero cuantas estrellas existen flotando solitarias en la nada? Es un factor muy a tener en cuenta a la hora de entender el Universo lejano, y por ello se desarrolló el experimiento CIBER (Cosmic Infrared Background Experiment), formado por un conjunto de telescopios diseñados específicamente para analizar las propiedades de la luz de fondo extragaláctica, la suma de toda la luz emitida por las estrellas en el universo a lo largo de la historia. "Utilizamos CIBER para estudiar un área del cielo 20 veces el área de la luna llena", dijo el coautor del estudio, James Bock, un cosmólogo experimental en el Instituto de Tecnología de California en Pasadena."Dejamos fuera toda la luz producida por galaxias individuales y miramos lo que queda".

Investigaciones anteriores habían detectado fluctuaciones en ella que no parecían provenir de ningúna galaxia conocida, y se había sugerido que su origen eran galaxias primordiales, las primeras que se formaron, y cuya luz individual aún no se había detectado. Pero los resultados de CIBER sugieren que no son ellas la fuente de dichas fluctuaciones, ya que son demasiado brillantes y azules para llegar desde regiones tan lejanas en el espacio y el tiempo, que al haberse emitido miles de millones de años en el pasado debería ser relativamente tenue y roja.

En su lugar, este hallazgo de luz azul brillante revela de forma inesperada que estas fluctuaciones pueden provenir de algo que se llama "luz intrahalo," creada por estrellas arrojadas al espacio intergaláctico, especialmente durante las colisiones y fusiones de grandes galaxias. Los investigadores encontraron que existía tanta luz producida por estas vagabundas estelares como tenía su origen en las estrellas situadas en las propias galaxias, lo que indica que el proceso en que estas son arrancadas de su hogar y lanzadas hacia las profundidades cósmicas ocurre con mucha mayor frecuencia de lo que se había imaginado. Hasta el punto que podrían existir tantas fuera de ellas como las que vemos como parte de los Universos islas.

Este descubrimiento podría ayudar a abordar lo que se conoce como el "problema de bariones perdidos." Los bariones son una clase de partículas subatómicas que incluye los protones y neutrones que componen el corazón de los átomos dentro de lo que conocemos como "materia normal". Las teorías de la formación y evolución del Universo predicen que deberían detectarse el doble de los que los científicos actualmente pueden detectar.  Ahora tenemos una pista de donde podrían estar.

El análisis en profundidad de los datos, aún en proceso, así como nuevas observaciones deberán permitirnos igualmente profundizar sobre la naturaleza de estas estrellas vagabundas, su origen y hasta que punto ocupan lo que hasta ahora imaginábamos como un espacio frío, oscuro y vacío. No deja de serlo, pero inumerables puntos de luz, como luciérnagas en lo más cerrado de la noche, brillando entre las tinieblas cósmicas.

Los cohetes de sondeo de la NASA permiten situar diversos instrumentos científicos más allá de los límites de la atmósfera terrestre, aunque no en órbita, permaneciendo un periodo de tiempo relativamente breve antes de iniciar su regreso. CIBER utilizó 2 de ellos.

Las estrellas fugitivas, desligadas del campo gravitatorio galáctico por diversos motivos, se mueven a velocidades asombrosas, afectando a su entorno en su desplazamiento. Su destino final son los espacios entre galaxias.

Uno de los mecanismosm que puede generar una estrella fugitiva, especialmente en los cúmulos estelares especialmente densos.

La colisión entre galaxias, que terminan con la fusión y nacimiento de una mucho mayor, genera un caos gravitatorio que puede enviar a no pocas de las estrellas que las forman hacia los abismos.

Lost in Space: Half of All Stars Are Rogues Between Galaxies

domingo, noviembre 09, 2014

Post Vintage (115): En la turbulenta frontera de la eternidad

La misión IBEX desvela la presencia y forma de la heliotail, la cola de partículas que el Sol deja tras de sí en su movimiento alrededor del centro galáctico.

Las fronteras finales de nuestro Sistema Solar y el espacio interestelar, allí donde termina la influencia directa de nuestra estrella y comienzan las oscuras calles de nuestra ciudad galáctica, siguen siendo un lugar desconocido, del las que posiblemente sabemos menos que de las galaxias más cercanas a pesar de encontrase a pocas horas-luz de nosotros. De ahí que el viaje de la Voyager 1, que se encuentra cruzando esta última frontera, y al que seguirá la Voyager, es tan importante y está siendo seguida con tanto expectación.

Pero la Voyager 1 no es la única exploradora de la frontera final. Y es que si esta veterana está desvelando nuevas regiones hasta ahora desconocidas ofreciendo mediciones directas de su entorno más inmediato, muy lejos de allí, en las cercanías de La Tierra, el observatorio IBEX está haciendo exactamente lo mismo, pero a un nivel global, profundizando en lo que ocurre en esas oscuras y alejadas regiones de forma indirecta pero igualmente efectiva, hasta el punto de poder considerar a ambas, IBEX y Voyager 1, una misión conjunta, en que cada una ofrecen visiones opuestas pero complementarias.

La capacidad de IBEX de detectar átomos neutros interestelares, que han perdido su carga al colisionar con las partículas que llegan del Sol, por lo que dejan de estar influenciadas por el campo magnético solar y les permite seguir avanzando hacia el interior del Sistema Solar, hasta la misma Tierra, donde algunos son capados por este pequeño observatorio. Esto permite leventar un mapa de lo que ocurre en la frontera final, de como el viento solar interactua con el medio interestelar y la composición química de este último (Hidrógeno, Helio, Neón y Oxígeno), además de permitir delimitar la velocidad  de viento interestelar, que sus datos situan en unos 84.000 Kilómetros por hora, ya que la gravedad solar afecta más la trayectoria los átomos más lentos de forma más evidente que a los átomos rápidos.

Una de las hipótesis sobre la auténtica forma de la frontera solar que no era posible provar era la existencia de la Heliotrail. Básicamente que el Sol, como si fuera un cometa, genera su propia cola de partículas en su movimiento orbital alrededor del centro de la Vía lactea

Y es precisamente esto último lo que los datos reunidos por IBEX los últimos años han permitido demostrar de una forma bastante sólida, desvelando que vivimos en el interior de un auténtico cometa estelar, con una cola no solo extensa sino inesperadamente extraña, girando sobre si misma bajo la influencia del campo magnético galáctico y con 4 lóbulos principales que recuerdan a un trebol de 4 hojas, 2 de ellos formados por partículas rápidas y los otros 2 por partículas de movimiento mucho más lento. Aunque se esperaba descubrir tarde o temprando la Heliotail su complejidad resulta toda una sorpresa para los astrónomos.

Estamos viviendo momentos trascendentales en nuestro viaje hacia la frontera final del Sol, preparando el momento en que nos asomemos por primera vez al océano interestelar. Desde la distancia como hace IBEX y desde la orilla misma de la eternidad, como las Voyager, los últimos velos que esconden el auténtico rostro de nuestro hogar entre las estrellas están empezando a caer.

Observaciones de IBEX, donde el rojo y amarillo indican partículas de energía más bajos y unos más altos de energía verde y azul. 

IBEX, explorando la frontera final del Sistema Solar desde La Tierra.

"IBEX y Voyager son misiones muy complementarios" explica Eric Christian, científico de la misión. "A menudo he dicho que IBEX es como una resonancia magnética, que puede tomar una imagen de entender el panorama general de lo que está pasando, mientras que las Voyager son como biopsias, donde podemos ver lo que está pasando en el área local"

Our Solar System Has a Tail Shaped Like a Four-Leaf Clover: New Findings from IBEX